Hielo 19: Culpas

El barco llego ante la mirada de los que se agrupaban en el puerto, los susurros ansiosos de quienes esperaban la rampa se asegurara a tierra firme para empezar a descender los tripulantes.

Aladdin se esforzó para salir de entre la multitud, sus ojos inocentes brillaban en suma curiosidad ante el dato descubierto en las peores circunstancias a su lado Alibaba quien acababa de llegar de la sala de recuperación donde Hakuryuu estaba siendo tratado al igual que Morgiana.

Su amiga fanali estaba descansando con múltiples heridas como lo es el Tio Jafar, por lo cual no tuvieron la oportunidad de preguntar por su hermano Toshirou y el hijo de Sinbad, quizás este último lo conocieron durante su aventura aparte de ellos.

Los generales se rehusaron a informar el nombre del heredero de Sindria, por alguna razón que el peli azul se le extraño pero respeto.

Entre el magi y el rubio susurraban las características que se imaginaban del hijo del rey de los mares… alto… valiente… con el cabello morado y hasta los ojos dorados… riendo entre ellos cuando salió la sugerencia que quizás era feo-silencio- amonesto Yamuraiha con una mirada lacerante que hizo lo que se proponía, ambos se desinflaron en mutismo para esperar a que se asegurara el barco.

El primero fue Drakon cuyo rostro de reptil agradeció la bienvenida ladrando órdenes para comenzar a desembarcar seguido de Mazru cuyo rostro distante era tan común que no se notaba lo cansado del viaje.

Saludaron escuetamente a sus colegas generales en tierra de manera ansiosa, estos se posicionaban a los costados de la rampa en espera del resto con sus atenciones a la parte superior.

Ithnan fue el siguiente en asomarse, con un bostezo desinteresado mientras se rascaba la nuca en una actitud de haber tenido el viaje más aburrido de su vida… para nadie paso desapercibido las pesadas esposas que engalanaban sus muñecas o la mirada de halcón de su guardia Sharrkan.

Por un momento Aladdin perdió la mirada en este mago, el rostro era serio al verlo caminar por las calles sin esperar a nadie ni saludar… solo como alguien sin importancia, excepto para el… más cuando esos ojos carmesí lo notaron lanzándole la mejor mirada de desprecio a larga distancia.

-¿Aladdin?- pregunto Alibaba sacando al pequeño de su molestia, sonriendo con descuido para observar la rampa tratando de pasar de la culpa.

Entonces vino lo que esperaban la multitud de civiles e invitados… Sinbad en toda su fuerza con su vestimenta típica algo desacomodada, ojeras empañaban su rostro pero su espalda firme con una sonrisa algo cansada a todos en general.

Sin embargo el aliento era contenido para los seguidores del rey que bajaba con cuidado, al ver lo que tenía acomodado entre sus brazos… un niño, uno con atributos ajenos a cualquiera visto.

Afilados rasgos muy finos, piel casi pálida y mechones blancos rebeldes en una expresión de paz que saco más de un suspiro tierno…. Vendas lo cubrían y con sus ropas blancas parecía sobresalir, algunos civiles se ponían de puntillas para mirar más de cercas al que se rumoreaba era hijo del múltiple conquistador.

Pisti, Yamuraiha, Spartos e Hinahoho se miraron unos a los otros al verlo de primera mano, acercándose mientras Sinbad le pedía a la maga un chequeo muy profundo ya que la preocupación de su despertar y desgaste era notorio… esta afirmo, pero estaba más concentrada en apreciar al heredero de Sindria.

Con una única cosa en mente en general para los fieles vasallos… llegando a recordar las palabras de Judal, el infante no se parecía en nada físicamente a su rey.

-TOSHIROU- Alibaba grito saliendo de entre la multitud, ignorando a todos cuando llego al rey de los mares analizando con fiereza al pequeño con unos ojos llenos de preocupación -que te hicieron- reclamo como si fuera posible recibir una respuesta.

-Estará bien- agrego Sinbad divertido por el entusiasmo del rubio que parecía desinflarse-pero necesito revisarlo- expreso seriamente dando ligeras palmadas para apartarlo y continuar con su camino de manera apresurada.

El rey de los mares era un mar de nervios, Ithnan había cerrado las heridas más críticas y cuando Drakon les dio alcance el tratamiento era superficial… necesitaba ser revisado prontamente de manera general para asegurar una recuperación digna.

Recibió un reporte general, por lo cual en su andar rápido pero cuidadoso solo podía amortiguar en algo su emoción o ira ante la persecución a la que su hijo fue víctima.

Aladdin se atraganto un poco cuando vio a la comitiva pasar de largo, titubeante al ver la espalda del rey de los mares… luego dirigió un vistazo a su candidato a rey que parecía aliviado de que su sobrino estuviera bien -¿nadie más viene?- pidió a Drakon quien fue el que se quedó a supervisar el desembarque.

El dragon parpadeo un poco, sus colmillos en una sonrisa divertida -son todos- su comentario solo acarreo dos miradas en blanco de los exiliados, el entorno comenzaba a vaciarse con la emoción del heredero de Sindria.

-el hermano es el hijo del tío Sinbad- Aladdin silbo sobre aliento, como si en voz alta pudiera meditar más la idea a lo que Drakon afirmo con solemnidad.

Parpadeando cual lechuza, las palabras meditadas con tranquilidad para quedar como estatua unos segundos hasta que capto lo evidente de los hechos… pronto una gran "o" por parte del infante ante la diversión del general presente -QUE- grito a todo pulmón como si dicha idea fuera ingresando para ser procesada.

Eran ocasiones como esta que Alibaba era muy lento para notar ciertas cosas… esto causo risas diversas por lo despistado.

XXXXX

Flashback

En ese barco todos miraban en desconfianza al mago que se recargaba presuntuoso en la pared de madera en la base de la cama donde Toshirou descansaba, la guadaña entre sus brazos tan casualmente… su sonrisa engreída retaba al Rey de los mares en todos los términos.

Había sido el silencio tan extenso y por más que lo querían sacar, este simplemente alzaba un borg impidiendo ser desalojado… apartado de "su" rey.

Dando un desplante cuidadoso, seguro que este no despertaría por más que quisiera… Sinbad dio un brillo hostil al invasor-¿Qué pretendes?- expreso

Ithnan se miraba las uñas con total aburrimiento para nada intimidado al ser el que las llevaba de perder de manera numérica-que puede pretender alguien como yo- expreso un gesto ladino.

Cada general se tensó de sus músculos, la intensidad de cada mirada solo podía alentar la diversión a sus costas por parte del traidor.

-Guárdate tu sarcasmo- escupió Sharrkan en irritación por lo déspota de ese hombre.

Pero Sinbad se encuadro dando un paso amenazante -no permitiré que alguien como tu… este cerca de mi hijo, no pretendas que tu última acción borrara tanto ¡ustedes le hicieron daño!- acuso con ira destilada, cada gramo de el temblaba ante las bajezas que esa organización tejió en contra de su primogénito como para aceptar a ese mago como si nada.

El susodicho oscureció su gesto -no puedo negar tal pasado…- indico en un tono plano, los carmesí parecían oscurecerse -tampoco borrar cada día miserable de mi rey- acepto en un suspiro -pero usted, rey de los mares… no puede impedir que lo guie- advirtió.

El borg se activó en un segundo, el puño de Mazru rebotando sin importancia ante la seriedad del mago -retírate- la voz profunda del pelirrojo era de advertencia helada.

Una risa amarga, mientras Sinbad hacia retroceder al fanali -alguien como tú, no merece estar a su lado-gruño -no puedo confiar en ti-

-no necesito que confíes tú en mi- desprecio el peli verde con desdén -no voy a borrar nada de lo que hice… pero mi decisión no es enjuiciable para ustedes…- gruño dando un barrido en general -no tienen tal poder- concluyo -serás el padre… pero no depende de ti el que yo guie a mi rey- concluyo a la ligera.

El silencio prosiguió en un duelo de miradas lacerantes entre Sinbad e Ithnan, había tanto que querían cuestionar no solo lealtades… sino de la propia Al thamen pero las prioridades eran otras.

-Eres un magi- pregunto Drakon irrumpiendo la lucha silenciosa, el mantenía firmeza ante ambos hombres hostiles entre sí.

-alguien centrado- aplaudió Ithnan en burla, la espada de Sharrkan ya señalándolo demostrando lo poco divertido que le parecía-por supuesto que soy un magi, si no, no lo hubiera escogido- expreso apartando el filo con desinterés.

Parpadeando -imposible, solo deben ser 3- Sinbad tomo el hilo de la plática.

Volteando los ojos -se equivocan… arba y yo somos diferentes- ofreció encogiéndose de hombros, reconociendo el enemigo que acababan de dejar atrás -pero no es algo que quisiera hablar- desecho prontamente.

Sinbad suspiro pasando a sentarse en la cama rindiéndose a no sacar nada de provecho del aliado inesperado, mirando al primogénito con calidez aunque sus pupilas brillaran en conflicto tocando esa cabeza que ahora era cubierta de vendas -que fue lo que le sucedió- pidió.

Ithnan lo miro largamente, molestando a los generales al aparente nulas ganas de contestar -fue recluso en Magnostadt- expreso seriamente siendo observado con sorpresa por todos los ojos -lucho durante tanto tiempo… no estaba bien aún durante la lucha contra Arba- ofreció en un suspiro -no entiende de limites- regaño levemente.

El rey de los mares acepto esa respuesta, prefería tomar el reporte de boca de Jafar que según Drakon estaba convaleciente en aquel barco que cayó de los cielos por alguna magia de su hijo.

-debemos curarlo al llegar- ordeno en un tono suave.

Los generales se mantuvieron firmes en sus posiciones aceptando tal orden ligera, pero la evidencia que en verdad el chico no se parecía a su rey era una de las principales a tratar en sus mentes.

-él no es una persona dispuesta a ser protegida… todo lo contrario, él es protector- Ithnan volvió a tomar la palabra, un gran bostezo aburrido -así que rey de los mares, no espere que acepte ser tratado con delicadeza-advirtió.

-Que sabes tú- espeto fastidiado el múltiple conquistador, pero también tenía esa impresión si el tiempo en Baldadd no fue suficiente… había preferido salvar el barco que el mismo de la pelea con esa mujer de nombre Arba.

Una sonrisa lobuna -más que tu- alardeo el mago con satisfacción.

Apretó los labios -estarás bajo custodia- se puso de pie en toda su fuerza, encarando al antes enemigo -mientras estés en Sindria, no serás capaz de estar por tu parte…- agrego al voltear a ver a Sharrkan -serás esposado y tratado como el criminal que eres- dijo en ultimátum.

-No esperaba menos- despidió el magi -todo sea por mi rey…- aseguro rendido a las consecuencias que tendría que pasar si quería mantenerse en Sindria -pero también es para usted, rey de los mares…- miro retador -yo estoy ahí para apoyar a mi rey… aunque sea de su propio padre lo defenderé- amenazo.

XXXXX

El reino parecía más vivido, la fiesta se alargó en todo su esplendor más allá de lo visto cautivando a los visitantes… la música era audible, las risas esparcidas pues aunque no saben sobre la concepción… el rey de los mares tenía un heredero, uno que hasta ellos habían escuchado al ser algunos residentes de Baldadd que huyeron a esa isla.

Hakuryuu observaba esto desde el palacio con un rostro pensativo, su extremidad la había perdido pero más allá del daño moral que tal cosa hubiera hecho, tenía un único pensamiento ante los rumores de la tripulación que custodiaba al hijo del rey Sinbad.

No solo eran los ex pobladores de Baldadd quienes ampliaban los rumores en Sindria del llamado prodigio, hijo adoptivo de su fallecido virrey… sino la tripulación del barco que lo custodiaron desde Reim, todos a salvo gracias a la salvación del hijo de su rey.

Para el joven príncipe tenía una mente clara de que esto es lo que se aspiraba para el hijo de Sinbad, alguien quien a su corta edad ya podía presumir tantos contenedores cuando el… a sus 17 apenas llevaba su primera celda conquistada.

Aún más temprano que el propio rey de Sindria, quien empezó a los 14 años.

No evitaba sentirse menos en comparación… tan inferior… aun cuando no ha tratado con el chico al cual vio de lejos, suspiro tratando de sacar tan deprimentes pensamientos… sonrió con la idea de llegar a ser amigo de dicho prodigio.

-Hakuryuu- Alibaba llego a golpearlo en la espalda, sacándolo de sus pensamientos siendo suplido por un gesto de dolor -lo siento- dijo apenado mirando el horizonte a través de esa ventana del palacio donde las luces del reino eran tan brillantes.

El príncipe de kou dio una mirada al rubio -Tú lo conoces… ¿Cómo es?- pregunto con atención a sus reacciones, este parecía estar en blanco provocándole un suspiro -al hijo del rey Sinbad- explico.

El exiliado bajo la mirada ante la cuestión, la sonrisa se volvió un poco emotiva -él es un niño excepcional- alardeo orgulloso entre palmadas-tan estricto…- negó en un suspiro dramático -muy maduro- apretó los labios desmotivado.

-¿Sucede algo?- pregunto algo confundido Hakuryuu por tal falta de emoción o la seca explicación, esperaba más emoción del nombrado tío favorito (había escuchado alardear tanto de su sobrino pero nunca a un nivel analítico, siempre superficial).

-Es solo que…- soltó un suspiro dudando de decir -es mi sobrino- negó -pero ahora con esto ¿seguirá siéndolo?- rio amargamente -no es como si el niño estuviera gustoso de tener a un tío tan genial como yo… pero…- paso su mano por su cabello -era mi familia-

Una ligera "o" vino del nada emocional príncipe de Kou, se sentía incómodo y no apto para ser alguien de consuelo por lo cual sintió un largo suspiro nacer -pienso que todavía lo es- dijo titubeante mirando al otro ex príncipe, que parecía esperar a que le dijera algo más… como un perro buscando cualquier cosa para que la tristeza se fuera… claro que él no era ese tipo de personas por lo cual seguiría esperando.

-No sirves para estas cosas- dijo sin rodeos Alibaba sus ojos sin emociones y el plano rostro.

Ofendido Hakuryuu lo fulmino -no es como si pudiera hacer algo mas- expreso como defensa.

-Algo como "seguirá siendo tu sobrino… tu familia"- en lo último forzó su voz para tratar de imitar al de oscuros ojos, cuya mirada estaba sumamente irritada por la falsedad.

Volteando los ojos -para que te lo digo… si ya solo te contestaste- agrego secamente.

Ambos continuaron discutiendo largamente de diversos temas, mientras el rubio meditaba los lazos que sentía estaban debilitándose con su preciado sobrino ¿Sahbmad que haría? Era extraño saber que Sinbad de todas las personas era el padre de Toshirou ¿casualidad?

Ahora que pensaba mejor ambos príncipes se preguntaron ¿Dónde estaba Aladdin?

XXXXX

La sala era oscura en un ambiente opresor, en medio de esta iluminada de manera ligera la figura de Jafar se mantenía firme con la vista hacia abajo y sus manos en un saludo formal… a unos pies Sinbad con sus brazos cruzados en su gesto nada jovial, tan mortal como el tema a tratar.

Los demás generales estaban de pie formando un círculo, sus ropas eran las formales de Sindria sin alguna expresión… combinando con la atmosfera lúgubre.

Con una apariencia demacrada pero con la fuerza suficiente para realizar su labor de reportaje… vendas cubriendo su rostro, la postura no tan firme como normalmente lo seria pero más allá del daño corporal… los ojos de Jafar mostraban un arrepentimiento comiéndole las entrañas.

Para el segundo de Sindria esto había iniciado como una reunión normal después de días de viaje, inicio con su llegada a Magnostadt donde solo había datos esparcidos de un cambio climático pero nada firme del niño.

Los ojos de Sinbad brillaron hostiles, pero lo descarto ante la clara idea que el reino de los magos cubrirían el daño al prodigio haciendo imposible alguna investigación con bases verídicas, a lo más que llegarían con la denuncia de Toshirou sería una llamada… pero al no ser nada personal, Magnostadt seria impune… la postura de su rey era por eso ¿verdad?

Continúo con la intervención leve de Ithnan, hasta su marcha a las fronteras con Reim… donde paso a detalle su ligera estancia además de entregar el sobre con algunas palabras del emperador… expresando con preocupación los deseos de dicho imperio para tomar al prodigio si sus esfuerzos por mantenerlo a salvo eran vanas.

Nuevamente Sinbad al igual que el resto de los generales se removieron incomodos, Jafar arqueo la ceja ignorante de sus diversas expresiones de inquietud ¿Qué sucedía? Era como uno de esos momentos en que algo no sabes pero el resto si… lo descarto a favor de su lado profesional.

En esto hizo énfasis en el desgaste al que el cuerpo de Toshirou se había sometido, también el tiempo que se presume estuvo recluso y perseguido además de la atención hecha por el cuerpo fanali.

La risa arrogante de Sharrkan interrumpió un poco, obligado a callar por un desplante de muerte de todos en el entorno incluido el propio rey.

Jafar arqueo su ceja, era ligera… casi inexistente pero sus años como asesino y como colegas le hizo notar que había un aire de orgullo flotando en torno a los generales, pero fue empujado a un lado para seguir con su reporte.

Concluyo con el ataque a la embarcación, la facilidad en la que fue neutralizado además de la intervención nuevamente del prodigio a una lucha… el disgusto era tanto de Jafar, frunció el ceño por el simple recuerdo… el mismo se obligó a regresar de apoyo pero fue inútil… solo fue arrojado al lado por el infante como lo fue morgiana.

Lo siguiente fue Yamuraiha detallando el desgaste del pequeño, lo sorprendida que estaba por haber soportado tantas presiones y lo peligroso que seria que nuevamente fuera sometido a tales circunstancias.

Creyó que había concluido, que el tema se había cerrado, pero entonces… cuando estaba dispuesto a salir y hacer las investigaciones necesarias para asegurar la paternidad de su rey… algo lo detuvo en seco, pues a sus espaldas Sinbad solo le ladro "Toshirou es mi hijo" tan claro a través del silencio, no era una pregunta, ni siquiera duda… era una certeza de la realidad.

Llegando a estar en esa postura, dispuesto a responder ante esto con la más alta actitud profesional.

Trago -Tenía la sospecha- replico con tranquilidad sintiendo sus oídos temblar ¿o era su corazón? -quien se lo dijo- pidió neutralmente.

La tensión creció con un aura hostil creciendo a unos pies del asesino -No importa quién me lo dijo- espeto -TU LO SABIAS- corto el rey de los mares.

Jafar cerro sus ojos en reflejo a la reclamación, se mantuvo firme con su vista hacia el suelo pero la palidez se hacía presente y sentía el suelo temblar ante el puro tono de dolor y traición matando cualquier intento por excusarse.

No había excusa para lidiar con su rey enojado.

Caminando de manera pesada de un lado a otro, no era necesario que mirara para saber que pasaba sus manos por su cabello morado -Paso tres años de su vida como esclavo- inquirió con frialdad -TRES AÑOS- grito volteando en dirección al otro.

Jafar levanto la cabeza de golpe por tal comentario, no esperando escuchar tales cosas, sus ojos mostraba la sorpresa -el escapo a los 6 años- declaro abiertamente.

-Judal lo confirmo… EL ME LO DIJO… - alzo en un grito retumbando -tu sabes que esa no es vida…- silbo bajo aliento cansado, las memorias plagando los ojos dorados de su rey empañándolos en amargos recuerdos de el mismo en tales condiciones de esclavitud -no obstante, su existencia fue miserable fuera de la esclavitud- el tono era lamentable.

Jafar sentía su corazón partirse al ver tan vulnerable a su rey, pero se mantuvo firme cuando la ira brillo nuevamente en su mirada… dando pasos para imponérsele -ni siquiera fue nombrado- informo con ausencia.

Fue como un golpe, cada dato obtenido era lejos de la realidad… los ojos del segundo al mando no podían hacer nada más que bajar su vista sin manera de consuelo -no sabía…- fue lo único que atino a decir.

-Dime Jafar, dime porque no tomaste a mi hijo- Sinbad exigió con tintes neutrales, los dorados fundidos imponiéndose a su lacayo.

El resto de los generales se mantuvieron como estatuas, cada uno no queriendo expresar lo emocional que les afectaba dicho roce donde su colega simplemente se mantenía ante los reclamos de su rey.

-Era un niño sin parentesco… - recordó el asesino, aquella criatura mostrada en los brazos de una madre codiciosa -No estábamos en condiciones para tomar al niño…- el tono era monótono -Lidie con la madre, esta no permitía que lo tomara sin ella estar involucrada…- apretó sus manos ante el recuerdo -acepte darle pagos por su silencio, pero cuando por fin me decidí a ir para hacer los estudios prudentes… -

-Ella lo había vendido- término el rey sin una pizca de emoción.

El asesino bajo la cabeza, se sentía tan miserable -Lo busque con todo lo que pude… pero no logre nada… perdí su rastro- cerro sus ojos en arrepentimiento -entonces lo vi en Baldadd…- sonrió con amargura -siendo protegido por el Virrey… -levanto el rostro para enfocar a un neutral Sinbad -Quizás no se parezca a usted, mi rey… - se quedó quieto sin necesidad de terminar la frase.

Para los generales que no conocían al niño se quedaron inquietos por la falta de información, ya que juzgando por apariencia podían decir que Judal les mintió… pero a estas alturas, su rey estaba más que apegado a la idea, solo harían las pruebas por pura formalidad.

Pero Mazru lo sabía… él sabía que ese niño de cabellos blancos tenía una fuerza en su personalidad que igualaba a la del rey de los mares.

Los ojos dorados se ablandaron -quien diría que tal chiquillo terco y orgulloso…- rio ante el recuerdo, ese primer encuentro que casi quebró esa delgada "amistad" -sería mi hijo- expreso abiertamente su mirada pasando del asesino.

Jafar no tuvo el valor de agregar algo más, tampoco de decir que esa mujer era una de tantas que acreditaba algún niño al rey de los mares… claro que cada una era un engaño bien descubierto, pero esa fue la excepción… una excepción que resulto ser tan verdadera.

Que se lo haya dicho Judal, solo empeoraba las cosas entre ellos.

El rey de los mares sonrió un poco, divertido -Ahora que sea un múltiple conquistador ¡como yo!- aplaudió orgulloso por un momento el ambiente rígido desapareciendo -pero no estuve ahí en su infancia… no lo protegí- apretó los labios en un cambio instantáneo, cayendo a mirar a su súbdito -quizás tuviste razón, en ese entonces no era el más capaz para eso…- cerro sus ojos en otros recuerdo -pero me arrebataste la oportunidad de verlo crecer- acuso.

Sus ojos oscuros, esperando tal cosa… no podía defenderse, por más razones que tuviera el no replicaría y si volvía a suceder… escondería tal hecho para salvar de alguna desilusión a su rey.

Sinbad lo sabía, él sabía lo que el asesino pensaba sabiendo lo injusto que era al saber que siempre actuaba por su bien… pero si tan solo hubiera actuado de otra manera, si solo hubiera apartado a ese niño de su madre el tiempo suficiente para aclarar la situación… Toshirou no sufriría y hasta quizás le sonreiría como un inocente cuando le dio ese libro en Baldadd -no puedo perdonarte por tal falla- dijo sin emociones.

-Pero mi rey…- Sharrkan quería interceder por tal comentario frio, pero Drakon lo detuvo en una negativa al igual que Mazru lo hiso con Pisti o Spartos con Yamuraiha.

Hinahoho solo estaba impasible, siendo un padre de familia… el sentimiento de que su hijo pasara por tales penurias era imperdonable.

-Tendrás que pagar con cada cuidado… protegerlo de toda amenaza externa hasta el fin de tus días- los ojos dorados brillaban tan intensos.

Jafar tomo una postura solemne y sumisa, su vista a los pies de su rey en total arrepentimiento sin perturbarse por la intervención de sus compañeros -y así será mi rey, mi entrega será por completo a remendar mi gran error… proteger a su hijo hasta el fin de mis días- acepto fácilmente.

Sinbad entonces soltó un suspiro cansado mentalmente -la madre- pregunto no queriendo ni saber el nombre de tal mujer que haya tratado a su hijo como tal.

El rostro inexpresivo del antes asesino, sin levantar su rostro solo indico un seco -eliminada desde el momento en que supe de la venta- comento sin alguna pizca de arrepentimiento.

Pero el rey sonrió satisfecho, un gesto que acarreo un escalofrió por parte de los generales testigos de tal crudeza.

-Las pruebas necesarias- pidió con la misma fuerza, la maga dio un respingo al ser enfocada por su rey.

-Los resultados estarán durante la tarde- expreso en un tono uniforme, inclinando su cabeza en obediencia.

Sinbad suspiro -es solo formalidades- explico aunque sabía no había nada que dudar -pero en cuanto todo esté en orden…- dio un vistazo a Drakon que de igual manera se puso firme ante la petición que se le daría - hay que preparar lo necesario, que Magnostadt se entere que el que daño… es mi hijo- sin rodeos.

El dragón se encuadro -hare lo necesario, mi señor- obedeció con el objetivo de dar a saber al reino a quien había dañado, aunque seguro negarían todo sin pruebas.

El conquistador dio un barrido a todos sus generales -desde Reim hasta Kou… que cada uno sepa que mi hijo existe y estará a mi lado para gobernar-apretó los labios con severidad después de todo para la política o el comercio tal dato era de vital importancia.

Cada uno se inclinó en sumisión, la sorpresa de tal entrega los superaba pero era más su lealtad para refutar dicha orden.

-Jafar, cuando Toshirou despierte… seré yo el que de la noticia- ordeno sin darle miramientos, la ira todavía presente cuando se marchó despidiendo la reunión con un mal sabor de boca para todos.

XXXXX

Ithnan miraba desde la ventana pequeña el cielo despejado y oscuro, luego dio un desplante desinteresado en la pequeña celda a la que fue sometido… la piedra fría, la falta de ventilación y alguna rata aventurera no le molestaban de ninguna manera.

Sentado en el rincón más alejado, la expresión neutra del mago era comparable a sus tiempos en aquel pasado… cerro sus ojos un poco entre los pensamientos que lo abrumaban además de las ultimas situaciones que parecían una broma ahora que lo meditaba.

-Con el paso del tiempo, nada de lo que hice se borrara- expreso a la nada con las memorias de su hermano, ahora viendo más claramente toda bajeza seria condenada por este.

Suspiro un poco cuando sus sentidos captaron una presencia, arqueo una ceja cuando a través de los barrotes la imagen de Morgiana se acercaba cojeando con el rostro carente de alguna emoción en su típico vestido blanco y descalza.

-Deberías estar descansando o mínimo con nuestro rey- expreso sin rodeos ni sentir alguna pizca de lastima al verla tan mal.

Pero la fanali estaba lejos de perturbarse, solo se detuvo a darle una mirada larga y tendida sin molestarse en contestar-¿estás bien?- pidió en monotonía.

Un arqueo de ceja -¿te importa?- pidió burlón.

-No- expreso sin preámbulos ningún pestañeo ante la carcajada del mago -pero nos salvaste-

-Me preguntas por compromiso- Ithnan chasqueo la lengua, no es que le importara pero era clara la diversión por tal obligación cuando en verdad al único que hubiera salvado era a su rey, ella era un daño colateral.

La pelirroja se encogió de hombros -entonces ¿estás bien?- insistió no con la fuerza de convicción, pero los ojos brillaban curiosos.

Volteando los ojos en puro fastidio -Mejor que ustedes- replico señalando lo evidente.

-Nosotros estamos en camas cómodas- contradijo sin intención de regresarla, pero Ithnan la fulmino.

-Divertida, niña- fingió una sonrisa mordaz -sigue así y te considerare para una discusión decente- escupió pero no podía abandonar esa pulsada de entretenimiento "sano".

Morgiana se volvió a encoger de hombros mirándose en un silencio no cómodo pero tampoco lo contrario, como dos aliados inesperados cuyo único motivo para hablarse era al tener una persona en común.

-¿Cómo está el?- pidió Ithnan rendido a tener una conversación con la silenciosa niña.

Un suspiro de la pelirroja -No va a despertar por ahora, pero bien- su tono era de pesar, bajando la mirada en total vergüenza.

-Fuiste inútil para tu rey- el mago no necesitaba mirarla para saber que carcomía a esa niña hasta el punto de buscarlo para poder hablar -te falta madurar para ser digna- asevero sin pizca de remordimiento.

Morgiana se mordió el labio, apretando sus puños impotente… pero la calma de su rostro no se rompía porque la dureza de esas palabras eran verdaderas, otra vez no fue digna oponente para hacer frente y ayudar a su amigo.

Una sonrisa amarga al ver a la pelirroja sin emociones, solo una convicción en sus peculiares ojos sin herirse por su falta de tacto -eres una cosa, niña- aplaudió burlista poniéndose de pie para acortar la distancia, agachándose en su altura con un gesto infantil de análisis -serás grande, eso lo sabes tanto tu como el… -bostezo -ahora vete, que al parecer tengo otra visita- espanto cual mosca.

La fanali parpadeo nada afectada por el crudo despido, pero mirando por encima de su hombro viendo una figura caminando casi con vergüenza -¿aladdin?- pidió inclinando su cabeza, miro entre el que estaba encerrado y su primer amigo con confusión.

-Hola Mor- saludo energético el magi, claro que esta emoción no llegaba hasta sus ojos en una sonrisa casual.

Con un aire de total hostilidad, la pelirroja entrecerró sus ojos al ver el ambiente torcerse ante sus sentidos -hazle algo y vendré- amenazo al adulto en esa área.

Volteando los ojos -como si en tus condiciones pudieras hacer gran cosa- salto cuando un pisotón hiso cuartearse el suelo -está bien, tu ganas… niña- prometió no muy seriamente.

Satisfecha y con un ligero "gracias" la adolescente se alejó dejando a esos dos solos.

Ithnan cruzo sus brazos olfateando de manera desagradable -eres la viva imagen de "el"- escupió en total desprecio dándole vistazos de arriba abajo -hasta su tonta trenza- se burló con desdén.

Aladdin miro con unos ojos cargados de una tristeza que no le correspondía -Tío… usted…-

-No soy tu Tío…- corto cualquier título con un aire de muerte -no tengo nada que decirte, niño… ahora vete- chasqueo los dientes.

El magi bajo la mirada contrariado, al ver la espalda de ese mago dispuesto a ignorarlo pero iba a insistir, tenía tanto que hablar con el… pero entonces esos ojos carmesí le llamaron a callar.

Ithnan lo miro con profundidad en el rincón de su celda, señalo con su dedo el entorno para luego dirigirlo a sus oídos en una clara advertencia "las paredes pueden escucharte" que asilencio cualquier intento por hablar -no dañare a mi rey, si es lo que te preocupa- concluyo no muy seguro de querer decirlo.

Afirmando el pequeño se marchó inconforme, pero ya sería en otra ocasión.

XXXXX

Mirando un nuevo techo irreconocible un suspiro de puro fastidio por parte de Toshirou, recordando cuantas veces se había despertado con esta sensación incomoda de haber sido una carga para su salvador.

Era peor sabiendo que el adeudo era con el propio rey Sinbad.

No podía moverse, pero eso no era novedad al saber las circunstancias que lo llevaron a cama nuevamente con una sensación reseca en su boca y la incapacidad de mover su brazo izquierdo, trato de mirar más allá con un estirón de cuello pero fracaso miserablemente.

Resignándose a detallar el techo lujoso de color blanco con el eco de gaviotas y el viento marino de lo que su mente racional le indicaba seria Sindria.

Suspiro al notar que de reojo podía notar tantas flores y regalos ¿cumpleaños? Por supuesto que no, volteo resignado a detallar lo de su alcance… arqueo la ceja ante los colores vividos de diversas plantas exóticas o canastas de fruta hasta el punto de haber cajas enormes acomodadas estratégicamente para que sirviera de base para otras tantas baratijas.

Volteo los ojos aburrido de tantas cosas innecesarias sin saber el motivo de tal desgaste… quizás era el remordimiento de Sinbad o un intento de hacerlo sentir cómodo ¡como si fuera así de interesado y fácil! Puede que un tonto festejo por sus contenedores, pues la gente de ahí parecía respetar su cantidad o hasta una bienvenida.

Su mente trataba de encontrar un motivo para tal gasto en presentes, pero había un presentimiento más… se sentía como que algo había pasado mientras dormía.

Era un malestar que se le instalo cuando abrió los ojos, algo de paranoia como capitán pero en si… en general y flotando en el aire notaba como si el mundo hubiera dado grandes zancadas mientras el descansaba.

Trato de sofocar tales pensamientos ahora prefiriendo voltear al otro lado donde un espantoso oso de peluche descansaba en el rincón con una sonrisa idiota que le hico gruñir por lo tonto que se miraba -porque de ese tamaño- se quejó airadamente por dicho espacio de ese juguete.

¿Estaría pagando algo? Quizás era el karma por haber sido tan severo con su cuadrilla en el gotei 13, ¿pero era necesario? Claro que lo era, si permitía cualquier libertad estarían como Matsumoto.

Estuvo viendo de nuevo el techo con ausencia, los parpados comenzaron a pesarle siendo con gran bostezo el delator que en verdad necesitaba descansar… pestañeo largamente para entregarse al sueño por completo.

Sin saber que justo cuando se entregó por completo a dormir la puerta se abría de golpe, Sinbad miraba furiosamente para soltar una maldición… el niño seguía dormido.

XXXXX

Fin del capitulo.

Bueno otro de Hielo, ya que la inspiración viene!

Jafar siempre es alguien que piensa en el bienestar de su rey, por lo cual se me hace muy duro la manera en que lo trato Sinbad… pero bueno, ahí esta el juicio.

Alibaba siente que ahora que Toshirou en verdad tiene familia, será echado a un lado… algo que no creo, el tipo es muy pegajoso.

Ithnan en la cárcel pues a pesar de todo, seguía siendo un criminal de primer orden para Sindria.

Ithnan y Aladdin comparten un mismo pasado, algo asi...

Y sobre Reyes, mi otro fic de magi con fate… ese está detenido ya que al parecer llegue a un punto donde se destejió la historia ¿Por qué? Bueno el tema inicial con el que lo había subido cambio súbitamente con lo que me he enterado de Sinbad no bouken además del final del manga de magi.