Hielo 21: No niño

Toshirou se alistaba para iniciar un nuevo día acomodando su cama con la diligencia de alguien responsable, satisfecho miro el entorno para fulminar aquellos presentes que se amontonaban sin la intención de abrirlos, todavía no entendía el motivo de tal desgaste y los que hasta ahora lo procuraban parecían lejos de querer explicarle.

Fue una semana desde que ya podía estar despierto más tiempo… en el cual había visto a Aladdin y Alibaba con un príncipe de Kou ¿Hakuryuu? Contándole su aventura en su celda pidiéndole también su propia historia de los diversos contenedores.

Tambien recibio la carta de Kuchiki, era extraño ver la escritura que estaban acostumbrados en su vida como shinigamis... suspiro, quizás ir a Baldadd seria el siguiente paso.

No era tonto y pronto capto que lo trataban diferente, los turquesa analizaron a detalle las acciones de cada visitante durante su obligada estancia en cama con una mentalidad calculadora que era poco notable.

Eran ligeros gestos, miradas cómplices entre los visitantes que eran los generales de Sindria o su nombrado Tío junto con su compañía y luego estaba el rey Sinbad, este parecía sacarle la vuelta a algún asunto junto con las miradas orgullosas que le daba cuando entendía rápido las bases del equipamiento djinn.

Sonrisas más luminosas, atenciones minuciosas y felicitaciones cálidas… el rey de los mares lo trataba muy diferente, le pregunto a Morgiana en una ocasión pero esta lo miro largamente antes de decirle un seco -tiene miedo- que no se molestó en explicar.

¿Sinbad le tiene miedo? Bueno no se notaba entre tanta actitud optimista en sus recurrentes visitas.

Dirigiéndose a la ventana para tener una primera vista del entorno, sus ojos brillaron en asombro al notar el mar, las aves, las casas diversas y el alcance de esa isla donde los ánimos se notaban… era ascendente captando que el lugar en que se encontraba quizás era el centro y la cima.

Rodeados de una pared de roca en defensa natural, el viento revolvió su cabello y respiro el aroma salado con aceptación… pero también había música flotando, siendo captada… al asomarse había un patio repleto de plantas, también adornos donde sea colgaban.

Arqueo la ceja ¿fiesta? Bueno quizás este justo en algún suceso anual de Sindria, suspiro… el no gustaba de eventos ruidosos.

Tenía mucho que investigar, ante todo debía hacer una visita a Ithnan cuyo encierro se le había informado por Morgiana, aunque todavía sentía el cuerpo pesado y vendas ligeras en sus heridas más profundas, no podía quedarse quieto ahora que al parecer tenía un magi seguidor.

Suspiro ante lo irritante de esto, pero no podía simplemente dejarlo de un lado sin saber los motivos al igual que tampoco podía aceptarlo sin que pagara todos los males que ha hecho…. La fanali le explico que era un enemigo antiguo de Sindria, pero también lo obediente que estaba con tal que lo dejaran estar en su cercanía.

La lealtad no es algo fácil de lograr… pero parecía que este lugar, no quería pensar en ese rumbo de pensamientos… ahora lo que tenía que hacer era enfrentar a "su" magi para poder entrenar y salir de Sindria en búsqueda de su zanpakuto (despues de Baldadd).

El prodigio volteo justo en el momento en que su puerta se abría, Jafar se asomó con un vistazo en la cama vacía para encontrarlo parado en la ventana… un ceño fruncido, dando pasos ligeros en su dirección -joven príncipe- advirtió -usted no debe levantarse- le dio el mejor desplante intimidante.

Pero Toshirou simplemente arqueo la ceja, este era su cuidador más recurrente y ahora tenía unas actitudes más protectoras que habían llevado a roces caóticos donde Morgiana tuvo que intervenir tantas veces -ya fue suficiente de estar en cama- expreso en un tono de mando -será bajo mi responsabilidad-

-Esta discusión ya la habíamos tenido- entrecerró sus ojos Jafar, recordando que en efecto era como en Baldadd.

Un duelo silencioso donde la terquedad era lo primordial, el niño cruzo sus brazos en un aire dominante -no estoy dejando lugar a discusión- aseguro al pasar más allá del adulto ofuscado.

Se encontró a la fanali en la puerta, esperándolos… por lo cual el antes asesino se resignó a custodiarlos, después de todo el prodigio seguía sin saber y era mejor evitar que se enterara por algún otro medio hasta que su rey le diera el valor de admitir su paternidad.

-Iré con ustedes- expreso a la ligera ante la mirada interrogante turquesa.

-Tiene responsabilidades, Morgiana me acompañara- contradijo con sospecha.

La fanali fue testigo silencioso de una discusión en todo el camino donde no hubo victoriosos, dicha distracción hizo que el Shinigami no mirara las reacciones de la servidumbre o los guardias ante la primera vista de su príncipe contradiciendo con fuerza a su segundo al mando en una muestra absoluta de personalidad.

Que decir que quedaron sorprendidos.

XXXXX

La bandera de Kina se agitaba en el puerto, descendiendo con una actitud despreocupada Takeruhiko Yamato analizaba con pereza el entorno pero sus ojos brillaban en sumo interés ante su recibimiento.

-Rey Takeruhiko- la voz solemne de Spartos le llamo su atención -no esperábamos su llegada- declaro con el respeto necesario mientras los movimientos del desembarque se llevaban a cabo por una mujer cuya mascara no permitía verse sus rasgos, ropa ajustada dejando sus generosas curvas a flote con su cabello oscuro.

-Basura, esperaban eso y más… o creen que no veo que casi la mitad de la alianza esta aquí- chasqueo un poco su mano cubierta por una ligera armadura, la corona con cuernos le hacía verse intimidante pero buscaba en el entorno -ahora, donde esta ese pequeño- pidió como si en verdad apareciera solo porque lo menciono.

Sparto suspiro ante las preguntas incesantes del rey, miro el camino al palacio con cierto desespero del largo camino… pero soportaría, solo hizo una clara advertencia.

-¿Son serios con eso?- Yamato expreso ligeramente confundido, hasta el punto en que se detuvo a medio camino para entrecerrar sus ojos en sospecha por tal estúpida sugerencia.

-Es solo, que el niño todavía no lo sabe- ofreció el general custodio.

-Vaya tontería- Takeruhiko parpadeo algunas veces cruzando sus brazos -¿Cuándo se lo dirán?- pidió con sus hombros caídos -¡quiero ver a ese prodigio rápido!- alzo la voz irritado, porque en verdad estaba bastante curioso.

¡Hasta el punto en que salió de su reino tan pronto ese Drakon paso a dar la noticia! Pasando sus manos por el rostro, el rey murmuro una maldición pisoteando en dirección al palacio.

-y traje un buen regalo para el mocoso- alerto de manera dramática en un puchero intimidante.

Spartos volvió a soltar un aliento contenido, el también deseaba que tal noticia fuera dada con prontitud era cuestión de días antes de que su joven príncipe pudiera andar por su propio pie y entonces ¿Cómo detener que se entere por otro medio? Sinbad le estaba sacando la vuelta al asunto.

XXXXX

Sinbad casi salto cuando la puerta se abrió de golpe, sus ojos como platos al ver pisoteando a Toshirou cuyo rostro era de total ira contenida parándose enfrente de su escritorio con sus brazos cruzados además de sus labios tan apretados.

Un frio se instaló alertándolo.

A su estela Jafar ingresaba entre jadeos, ojos preocupados dando ligeras señas al rey que no capto al estar más concentrado en su hijo… quien parecía estar mejor si estaba fuera de su cama, pero no por completo curado.

Morgiana también llego más compuesta pero también algo alborotado su cabello, estos se postularon con cuidado en los costados del peliblanco que parecía fulminarlo con una devoción.

-¿Qué sucede?- pregunto el peli morado tratando de mantener el temple -¿Por qué estas fuera de tus recamaras?- prosiguió a levantarse dando un vistazo en general a la apariencia del niño con un brillo de disgusto.

Pero no hubo respuestas -usted me quito el apellido Saluja- silbo Toshirou sobre aliento, la intensa mirada solo aumentaba provocando que el rey se encuadrara en consecuencia de la queja -porque se tomó dichas libertades- el tono era una calma engañosa.

El miedo se instaló en su pecho, un cumulo de emociones que no se delataban en su rostro serio… soltó un suspiro al sentarse en su silla cubriéndose con su mano el rostro sin querer enfrentarlo -quien te dijo eso- pidió, porque seguramente nadie le comento dicho detalle.

-Ithnan- contesto Jafar siendo asilenciado en un desplante de muerte prematura del niño, quien volvió su atención de nuevo al líder de esas tierras.

El silencio se instaló, moliendo en su mandíbula apretada en ira contenida, el múltiple conquistador maldijo al bastardo encerrado ¡no estaba preparado! -para que no fueras considerado un refugiado- ofreció aun con un tono serio.

El Shinigami endureció su gesto -eso no contesta mi pregunta- advirtió, Ithnan se lo había comentado y también informado que lo ideal era enfrentar al rey directamente cuando le pregunto lo que este ocultaba.

-Eso contesta la pregunta- contradijo con dureza los dorados eran intensos pero no hicieron nada para perturbar el temple del prodigio-para que no fueras considerado un refugiado… ni exiliado… ni siquiera que Kou te busque más como un criminal de un reino tomado a la fuerza- golpeo el escritorio ofendido por la recriminación en los turquesa -Para protegerte- finalizo.

El antiguo capitán entrecerró sus ojos en sospecha nada cautivado por su desinteresada motivación -no hay necesidad de tales molestias, rey Sinbad- espeto con severidad, dejando caer sus brazos a los costados y recargarse en el escritorio en un enfrentamiento más directo con el mayor.

Bueno aquí Sinbad se sentía atrapado, pero también la irritación empezaba a gotear por tal desplante -Si hay necesidad…- indico con convicción nada intimidado por la intensidad turquesa -no permitiré que te vuelvan a dañar, Toshirou… ni nada ni nadie- aseguro causando un sonido estrangulado de Jafar, aun la fanali dio un paso hacia atrás ante la insinuación sin explicarse el motivo.

Los turquesa se abrieron en sorpresa pasando de la correcion cotidiana de "hitsugaya" -usted no sabe- silbo tranquilamente, el temple se había instalado como un escudo fuerte de lo que su mente infantil meditaba por tal comentario… la temperatura descendía y el Shinigami se esforzaba por no influir el rukh con sus tontas emociones.

Pasando su mano por el cabello morado, sabiendo que había dicho algo mal pero estaba lejos de retroceder -claro que lo sé- expreso suavizando la mirada ante el control regio en el niño -Yo sé lo que pasaste en carne propia Toshirou… no es una vida que tu merezcas o cualquiera- se irguió en toda su altura.

El prodigio se mantuvo firme, pero la vergüenza brillaba en sus ojos siempre fieros -no es tu culpa- aseguro -ser esclavo no…- soltó un suspiro nervioso -no dejare que nadie te vuelva a dañar- volvió a decir el rey de los mares con una sonrisa confiada.

Sin embargo no hubo reacción en consecuencia, el Shinigami sofoco tales arranques infantiles para negar con solemnidad -eso no es algo de lo que quiera hablar- expreso sin pizca de simpatía, solo una frialdad que calaba a los escuchantes -pero se está desviando, Rey Sinbad…- su propia postura rivalizaba con el múltiple conquistador al otro lado del muy pequeño escritorio-usted no tiene tales derechos en quitarme el Saluja… - advirtió -ese nombre me lo dio mi padre- era un tono cálido, lleno de un respeto al fallecido virrey.

Sinbad parecía romper su gesto severo, por un momento los testigos se preguntaron si lloraría o algo por el estilo… pero esto fue peor, los dorados brillaron en hostilidad casi espantando a los presentes por un momento… solo Jafar sabía lo que se avecinaba sorprendiéndolo por la motivación de su cambio de actitud.

-Tengo ese derecho- el tono era tan plano, su rostro era neutral y el propio Sinbad se preguntaba porque se sentía tan herido, después de todo era algo esperado… en la mente de Toshirou el seguía siendo un rey que lo estaba ayudando.

El Shinigami gruño -por supuesto que…- se asilencio ante el golpear del escritorio tumbando todos los papeles provocando un aire retador en su entorno, era una fiereza no presenciada en el descuidado rey de los mares que nunca había visto… pero tampoco le provoco temor, solo espero.

Jafar y Morgiana saltaron en sus lugares, la última estaba dispuesta a defender a su amigo mientras el primero solo trataba de procesar la dureza en la que su rey estaba tratando el tema.

-Lo tengo… tengo los derechos sobre ti…- Sinbad replico rápidamente, su tono era de mando y el dominio reinaba en sus ojos -Tu eres mi hijo- se levantó a su altura -Tu eres mi hijo y no voy a permitir que te hagan más daño del que ya te hicieron-

El silencio se instaló en los presentes, los testigos se miraron entre ellos, luego la espalda del prodigio para después caer en la expresión del rey de los mares que ahora parecía buscar en el entorno con el miedo de haber roto algo -¿Toshirou?- llamo con cuidado.

Aquella cólera no quedaba nada, el peli morado se preguntó si fue buena idea decirlo de esa manera y con el tono amenazante… pero miraba a su hijo que parecía dejo de reaccionar preocupándolo de manera grave sofocando toda esa rabia envidiosa hacia un fallecido virrey.

Dio la vuelta a su escritorio para ponerse al lado del Shinigami, inclinándose para tomar el hombro haciéndolo voltear… obediente enfrento su mirada pero seguía sin expresarse… era peor, Sinbad esperaba una rabieta… algo de lágrimas… pero no estas nulas emociones.

Toshirou se paralizo, por completo sus ojos se volvieron inexpresivos y su rabia soplada por el viento helado, a pesar que el adulto que decía ser su padre estaba llamándole era como si no existiera… quito esa mano de su hombro sin dirigir algún vistazo al entorno prosiguió a salir sin pausa.

-ESPERA TOSHIROU- grito Sinbad tratando de darle alcance para explicarse, hablar como lo estaba planeando desde hace días en su mente, pero su andar se quedó quieto al ver sus pies atorados… estos estaban congelados.

-No se acerque- el tono era hostil, un vistazo por encima de su hombro mostrando unos turquesa carentes de emociones como dos pozos de un hielo profundo y frio -no estoy estable para enfrentar eso- espeto para seguir su camino.

El rey de los mares era terco y ahora molesto, sin fijarse en los que dejaban atrás convoco al djinn Valefor siendo el ideal para esto con sus orejas de lobo y cabello blanco ondeando en su búsqueda, recibió miradas alertadas pero las ignoro al preguntar fue guiado hacia el exterior.

La espalda era rígida con su andar casi intimidante en sus ropas nobles que le quedaban muy bien, los testigos en ese patio susurraban la presencia del joven príncipe inquietos al verlo de esa manera en su primera impresión para la mayoría.

Sinbad aterrizo advirtiendo al entorno, Sharrkan quien estaba en el lugar capto el problema ante los gestos graves de ambos protagonistas… y con su aire profesional prosiguió a vaciar el patio junto con Alibaba y Hakuryuu para darles el espacio necesario.

-Tenemos que hablar- llamo Sinbad con mando, caminando de manera rápida a la figura que se congelo en medio del patio, negándose a encararlo algo que ocasiono el miedo instalarse en su pecho.

-Y lo haremos, pero hoy no-el prodigio dijo de manera contenida, la irritación por ser seguido era mucha pero ahora tenía otros problemas que enfrentar.

Ni en la otra vida había tenía la oportunidad de tener un padre… ahora con lo dicho, solo podía preguntarse si en verdad estaba pagando algo de su otra vida ¿Aizen le dio una maldición? Lo dudaba pero tampoco lo descartaba, quizás hasta la matanza de los Quincy lo estaba pagando.

Sinbad no podía simplemente dejarlo ir, él se estaba encerrando algo que no podía sobrellevar -no, Toshirou- se detuvo a una distancia prudente -no huyas, hay que enfrentarlo… -negó mirándolo con la esperanza que volteara, una que fue muriendo con el tiempo -soy tu padre, no estuve ahí para ti- dejo caer sus hombros.

Pero el prodigio seguía parado, sus manos en puños apretados -NO ESTUVISTE- volteo de golpe esa ira brotando en una tormenta de nieve donde el rukh parecía solo agregarle potencia, dio un paso hacia atrás controlándose -maldita sea- se regañó al tomar su propia cabeza en concentración.

Sinbad no se perturbo, simplemente se acercó ante el pequeño con un conflicto llevándose a cabo… la nieve antes tormentosa se calmaba dejando copos destilar desde los cielos bañando la isla sureña en un evento fuera de lo normal para quienes lo miraban fuera del palacio… fuera del patio, donde el motivo se estaba controlando.

Cuando se hinco enfrente del pequeño cuyos ojos estaban cerrados, tomo los hombros menudos en un apretón -no estuve ahí para ti- susurro agachándose para buscar el rostro cabizbajo -pero ahora…-

-No lo diga- Toshirou advirtió -no tengo nada contra usted, rey Sinbad…- expreso apartándose -pero no es el momento para enfrentarlo, no puedo… no puedo pensar claramente ahora…- miro con sus turquesas tormentosa que lo sorprendieron-en este momento… solo es una persona que odio… odio con una devoción inmerecida e infantil- la vulnerabilidad luchaba por salir, pero el temple del prodigio parecía querer ganar terreno.

El rey de los mares tenía la boca levemente abierta, esto no se lo esperaba casi ocasionando que se cayera de espaldas, aquel chiquillo estaba luchando contra sí mismo… contra su odio hacia el motivo de su desgracia ¿Qué demonios? Verlo ahí tan concentrado con la vista cerrada y hacia el piso, la nieve comenzaba a acumularse en los suelos de la isla tropical… le hería al no saber qué hacer ¡debía hacer algo! -Eres un niño- volvió a tomarlo de los hombros, obligando a encararlo -es normal-

-No soy un niño- aseguro Toshirou con terquedad, pero no se apartó del agarre fiero de su "padre" simplemente se quedó quieto retándolo.

-Pero lo eres- Sinbad contradijo con una expresión impasible, no queriendo ceder al odio que de repente deslumbraban esos ojos nada inocentes -no solo eso, eres mi niño… uno que estoy dispuesto a proteger de todo y todos…-

-PERO NO ESTABAS AHÍ- exploto el Shinigami dejándose consumir por esas memorias del crío que en verdad es, los ojos de su madre de odio absoluto… los golpes… las quejas de un padre que no lo quería… la mirada de codicia al momento de entregarlo al comerciante… hasta el momento en que llego a una celda moribundo… pero el temple de alguien milenario obligaba a tal desprecio arrojarlo fuera de su mente… pero la nieve aumentaba en una tormenta ante tales conflictos -ITHNAN- llamo por todo lo alto.

Sinbad no sabía cómo enfrentar esto más al oír el nombre de un todavía enemigo a sus ojos, entonces los pasos de alguien más allá de la tormenta le llamaron la atención… quiso retroceder, proteger a su hijo pero este estaba firmemente clavado en su postura sin mirarlo.

-Mi rey- el magi traidor expreso al inclinarse pasando fácilmente de la presencia del peli morado.

-Sácame de aquí- ordeno con neutralidad agitando esas manos del rey fuera de sí mismo, este replicaría pero fue detenido por su magia extraña inmovilizándolo -no pienso enfrentarlo de esta manera, Rey Sinbad… ahora no es el momento ideal de pláticas llenas de excusas que no entenderé…- su tono era cortes, casi diplomático -no merece tal trato- se excusó en una ligera inclinación.

El circulo de transportación apareció -ESPERA- Sinbad imploraba, no podía asimilar esta actitud… no es que le molestara la consideración ¡pero era su padre! Él debía enfrentar cada rabieta que tuviera con convicción, no echado a un lado siendo remplazado por el bastardo de Ithnan.

Pero no fue escuchado, simplemente el niño desapareció siendo escoltado por el magi sin darle alguna mirada… sintiéndose caer cuando la fuerza que lo sostenía se fue con ellos… de rodillas y mirando a la nada, golpeo el suelo lleno de nieve con impotencia.

-¿Tio Sinbad?- llamo Aladdin quien se acercaba junto con el resto de los generales e invitados, todos con grados diferentes de sorpresa o pena.

El rey se levantó quitando su djinn en el momento para enfrentar a quienes se acercaban-lamento esto- expreso en una disculpa vacía.

Darius rey de Sasan negó silencioso -no te disculpes, es algo que pasaría- su tono era formal pero lleno de nostalgia.

Rametoto -buen temple el de tu crio- miro desde su altura en total aprobación -debes de estar orgulloso, la discusión empeoraría si se dejara llevar en esos momentos- explico a lo cual Sinbad desvió su mirada.

-No actuó como un niño- murmuro con su corazón encogido, le perturbaba no solo el rechazo que no ocultaba -me odia- el múltiple conquistador se pasó la mano por el rostro.

-No te odia, Rey Sinbad- Dianus Artemina reina de Artemyra aseguro con severidad en su dura mirada -he ahí su lucha interna… no quiere despreciarte-

El rey de Sasan puso una mano en el hombro de su aliado -debes estar orgulloso de tu hijo, Rey Sinbad- aplaudió señalando el entorno -estamos satisfechos con esta presentación demostrando la personalidad de tu heredero- aclaro porque en verdad lo estaban, una exposición digna y entre nieve blanca.

El rey de los mares no dijo nada, solo bajo la cabeza -no se preocupe Tío Sinbad, el volverá cuando esté tranquilo- Aladdin alentó con esperanza.

-Bueno, ese niño sí que tiene buenas rabietas- Yamato declaro con diversión al ver el entorno soltando un silbido al ver más allá, el reino también tenía una capa de hielo… siendo fulminado por todos a lo cual dedico una sonrisa irrespetuosa.

Pero Hakuryuu estaba de acuerdo, miro el entorno y aun los azotes de la tormenta repentinas, ese niño tenía un potencial para imposibilitar al propio rey de los mares con dos dedos (vio el kido) y solo podía soltar un suspiro en preocupación.

También un pico de familiaridad ante esa magia… por alguna razón pensaba en Haku, pero lo desecho a favor de tratar de consolar a Sinbad.

-Estará bien- Alibaba pregunto llamando la atención de todos, encogiéndose un poco por la mirada de los miembros de la alianza de los siete mares además de los generales de reprimenda al traer la misma duda por la que luchaban en animar.

-lo estará…- morgiana expreso en monotonía -Ithnan esta con el- ofreció algo que no le agrado mucho al rey de los mares.

XXXXX

Fin del capitulo

Bueno otro algo corto en comparación, se presentaron miembros de la alianza de los siete mares:

Takeruhiko Yamato, rey de Kina (energético e imprudente) este pasa mas en el manga.

Darius Leoxses es el rey caballero de Sasan

Rametoto jefe de la tribu Imuchakk

Mira Dianus Artemina reina de artemyra

No me imagino a Toshirou teniendo una rabieta infantil, aunque si herido lucho contra esto con su personalidad Shinigami.