Hielo 22: Dos semanas

Ithnan miraba impasible la figura arrodillada a unos metros donde estaba parado, estaban rodeados de lapidas, algunas sin nombre… sin embargo, donde estaba su rey cabizbajo se encontraba una más grande de piedra blanca, tallado con la mejor letra era "Sahbmad Saluja" tan clara para sus ojos rojizos.

El ambiente era frio en la republica de Baldadd, con nieve flotando ligera desde el cielo antes cálido como naturalmente era solo que ahora fue cambiado ante la voluntad de Toshirou… un crío ideal, lleno de una fuerza que se marchitaba con la última revelación.

No tenía palabras de consuelo tampoco era el ideal para tal trabajo cuando el mismo tejió cada escena que ahora llevaba a flaquear al regio muchacho… no esperaba ser llamado para salir de Sindria, de hecho en el momento en que salieron del reino esperaba ser asesinado a sangre fría… algo que aceptaría al sentirse merecedor de tal castigo o desprecio de su rey.

Pero no fue como lo había pensado, solo caminaron en total silencio hasta llegar a ese panteón en las orillas de Baldadd donde habían estado indeterminado tiempo… respeto su madurez ante la noticia, su mentalidad de alejarse antes de dañar a alguien con sus habilidades y sobretodo su templanza para no congelar el entorno ahora mismo.

La nieve que ahora caía era más una influencia del rukh que la responsabilidad entera de la singularidad, su rey no lo culpaba a pesar de saber su culpa en aquel tortuoso pasado… era algo que lo inquietaba, lo perturbaba pero no replicaba dispuesto a recibir en cualquier momento una repercusión contundente.

-Era necesario todo eso- pidió Toshirou sin quitar la vista de la lápida, el primer hombre que lo quiso como su hijo descansando en las tierras que lo acogieron.

El magi se tensó ante el llamado repentino, no era necesaria más explicación para saber a lo que se refería -era necesario para lograr que maldijera su destino, mi rey- contesto con naturalidad, esperando la muerte por esto.

Pero el niño solo resoplo -Bastardos astutos- aseguro con ausencia, sin embargo no era tomado contra su escolta actual era de manera general.

Una sonrisa ladina, el peli verde brillo en diversión -lamento todo eso- dijo con sinceridad borrando cualquier gesto alegre en segundos el viento helado no lo incomodaba.

-No eres quien para disculparse, Ithnan- aseguro el niño imperturbable, llamándolo por su nombre por primera vez -era débil- acepto con ira contenida, era tanta las vergüenzas en ese mundo que solo le quedaba maldecir a ese Ugo por haberlo llevado tan vulnerable al mundo.

-Pero…- fue asilenciado con un desplante turquesa.

-lo era- negó con un resoplido dejando un aliento salir, la temperatura empezando a anivelarse -habiendo tantos hombres en el mundo… era necesario que fuera el rey Sinbad- pidió a la nada confundiendo al magi por el comentario carente de fundamentos.

El silencio se extendió entre ambos, el sol nacía a través de las nubes de nieve en una manera natural para el antes miembro de Al thamen que agito su guadaña con habilidad floreciendo algunas ofrendas a la lápida que fueron agradecidas en una sencilla inclinación.

Toshirou se puso de pie reformado, asimilando su madurez por encima del daño del niño que alguna vez fue.

Ithnan se postuló al lado de su candidato -yo prometo seguirlo de ahora en adelante, mi rey- repitió con aire de compromiso, seguro daría su vida para ver a ese chiquillo crecer para convertirse en el más grande entre los candidatos de los otros magi.

-Lo primero es aceptar tus errores…- castigo con severidad, pero no había odio, simple amonestación después de todo también Baldadd era un daño entre el historial de ese servidor-ahora solo nos queda vivir con las consecuencias- expreso con sabiduría.

-Sí, mi señor- el magi aseguro con obediencia, el alivio de haber sido perdonado aun sin palabras era notable -alguien viene- advirtió en un tono cuidadoso, el sol comenzaba a ocultarse y el aire peligroso lo tenía al filo del nervio después de todo, conociendo a Arba era seguro ahora era su principal objetivo a eliminar.

-Déjalos- aseguro también notándolo, miro la lápida para luego atender a Ithnan -regresa a Sindria, necesito mis contenedores y…-

-También Morgiana, estoy seguro que la niña está lejos de mantenerse lejos- expreso obediente el traidor, sin embargo no se movió -está seguro- pregunto desconfiando por completo en dejar vulnerable a su rey.

-Es una colega- ofreció Toshirou.

Ithnan miro impasible pero afirmo -si preguntan, dos semanas antes de regresar a Sindria- expreso para ser llevado el mensaje -también diles donde estoy y este tiempo se extenderá si viene a buscarme…- alego prediciendo los probables arranques del hombre que aún no quería ver.

-Como diga- afirmo entre su cabello verde claro, en un golpe de su báculo el circulo se abrió donde Sindria se veía al fondo.

-Ithnan…. Ayuda a esa princesa- expreso uniforme, los turquesa le aseguraron que era con lo que iniciaría para reivindicarse.

Al quedarse solo Toshirou recompuso su rostro en su neutral, cruzo sus brazos ocultándolo entre sus ropas meditando en reprimenda su actitud ante la noticia… suspiro decepcionado de sí mismo por tal flaquees.

Miro por encima de su hombro, la tumba del virrey ahora adornada por la magia de Ithnan y pequeña escarcha comenzando a derretirse… volvió a soltar un suspiro con total vergüenza, recordando la mirada mortificada del rey Sinbad… cabe decir que ahora meditándolo, el individuo en verdad se estaba tomando las cosas en serio con su responsabilidad.

La primera impresión era que ese hombre de cabellos morados y despreocupado, era alguien que no se tomaba en serio su entorno, vago e irresponsable… pero fue testigo de una personalidad abrazadora y comprometida, también noto que había algo más manipulador en su ahora conocido padre.

-Rey Sinbad…- negó con vehemencia volviendo su atención al horizonte con ausencia en su rostro neutro -Uraltugo en verdad eres un idiota…- miro acusador el cielo donde esperaba ese dios lo escuchara.

Una parte de el quería culpar a su nombrado padre, también a Jafar y hasta el propio Ithnan por sus desgracias… su mentalidad rota de ese vestigio de niño no querido, solo buscaba culpables y estos eran los ideales.

Pero su parte responsable no podía, quizás lleve tiempo con los primeros dos… sobre todo al asesino a quien recordó como el individuo que llevaba dinero a su madre… el ultimo, era solo un trabajador cuyo conocimiento era general pero no una influencia directa a su desastrosa inocencia.

Suspiro con dificultad negando tal problema… el que solo quería encontrar su zanpakuto y hasta poder regresar al Seireitei pero ahora… tenía más responsabilidades y no era quien para ignorarlos, no como Baldadd.

Pero él no necesita protección y aunque fuera duro, tampoco un padre.

Es y será una persona autónoma, madura y suspicaz nunca dependiendo de nadie a sus espaldas por lo cual sería algo duro para ambos… el virrey lo noto y aunque protector, respetaba su independencia… en cambio con el rey Sinbad sería un cuento muy diferente.

Desecho sus problemas para fijar su atención de nuevo a la nada donde una figura comenzó a ser visible a sus ojos… era diferente, notables cambios en su apariencia sin embargo era reconocible a la Shinigami que conoció tantos años.

No contuvo el alivio en sus turquesa.

Por su parte Haku lo miraba con una alegría contenida, notando lo similar que era aun con ese aire autoritario característico, las ropas eran lo de menos y aunque según entendió era un niño con 10 años cumplidos parecía más alto a los de su edad, delgado y ¿melancólico? Ante lo último lo desecho como imposible.

-Capitán de la 10ma división, Toshirou Hitsugaya- saludo con formalidad militar, una inclinación perfecta ante un igual.

-Capitana de la decimotercera división, Rukia Kuchiki- el tono de ella era más formal, siendo considerada una adición reciente a las divisiones del gotei 13 sentía al peliblanco aun como su superior en muchos aspectos.

-Es bueno encontrarnos en esta vida…- alego el niño con un vistazo imperturbable-perdón por la tardanza- sonrió arrogante.

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Cuando aterrizo en el campo ahora húmedo, la noche ya era tan entrada en esa área… sin embargo era esperado con algunas antorchas encendidas en el patio principal de aquel palacio bañado en la luz de la luna.

Aquella mirada rojiza paso de esto, estirando el cuello para poder ver el único interés entre toda esa gente hostil a su persona.

-Niña- llamo entre la multitud, Morgiana salió rápidamente con agilidad en sus movimientos hasta quedar enfrente expectante -hay que preparar lo necesario para nuestro rey- indico comenzando a caminar al interior.

La fanali afirmo no sin sentirse incomoda, mirando a Aladdin y un adormilado Alibaba ansiosos por recibir información que el magi estaba lejos de expresar si su silencio no era suficiente evidencia.

-ESPERA- Sinbad exigió con irritación aun el propio Jafar a su estela al igual que Sharrkan, Mazru y Pisti.

Ithnan se detuvo fingiendo que acababa de verlos -oh, buenas noches- saludo en falsa cortesía, una sonrisa dientuda con su guadaña firme en sus manos.

Un fulminar de muerte, el rey de los mares se impuso al otro hombre en un duelo de voluntades -Donde esta- pidió no amablemente, era una exigencia con sus ojos preocupados -¡porque lo dejaste solo!- alego.

Sus generales se imponían a su espalda rodeándolo, pero el mago traidor se recargo en su báculo nada intimidado para soltar un suspiro dramático -no está solo- indico -se encuentra en Baldadd- ¿Por qué le decía fácil? Bueno simple, ver la cara de terror puro del rey de los mares valía la pena.

Morgiana saltaba en protección interponiéndose entre el múltiple conquistador y el magi, cuyos ojos eran de sorpresa por tal acción -no pelearemos- advirtió en un tono de reprimenda -Ithnan, por favor- lanzo un vistazo que podía ser aburrido para el resto pero la fuerza era notable.

-Niña, no es necesario protegerme- aseguro el peli verde no sin sonar irritado, pero también tocado por la manera en que dicha persona se mantuvo a su lado no solo para prevenir un arranque del rey de los mares, si no del entorno -pero está bien…- accedió.

Sinbad parecía imperturbable por el intercambio mientras Alibaba se sentía traicionado de manera infantil, por su parte Aladdin suavizo su gesto por la lealtad de su amiga que aunque no fuera merecida, era necesaria para que ese hombre regrese por el buen camino.

-Está bien, rey de los mares- ofreció aburrido en esos momentos extrañaba su barba, pero ahora no contaba con esta por lo cual paso su mano por su cabello -el simplemente fue a despejarse…- suspiro no muy de acuerdo en ofrecer tal dato -pero me dijo que advirtiera si lo sigue… tardara más de las 2 semanas que tiene planeado su estancia ahí-

-Tiene algún conocido en Baldadd- pidió Sinbad en dirección al príncipe exiliado, este negó.

-Pero esta Barkak- ideo a lo cual parecían recordar hasta esas alturas aliviando un poco el entorno, pero estaba la preocupación -pero… no está kou a cargo- busco en los ojos del magi traidor.

El silencio paso entre el grupo, Aladdin miro entre ambos lados para luego dar un paso enfrente -está la hermana en ese lugar- ofreció ocultando el hecho que el dio una carta en su nombre -estará bien el hermano- sonrió energético y optimista.

-¿Hermana?- pidió Jafar con un ceño pronunciado.

-Haku Ren- explico Sharrkan con sospecha a la cual el asesino se acordó, aunque pensó regresaría al imperio y no a Baldadd-pero también esta Kouen Ren- contradijo.

-sin embargo no puedo dejar que ande sin protección de Sindria- exclamo Sinbad con sus brazos cruzados como retando al magi traidor a contradecirlo.

-Como quiera- expreso Ithnan por completo desinteresado, aunque algo ofendido porque él y la niña eran más que suficientes para su rey… oh cierto, eran perseguidos por al thamen.

-Entonces quiero ir- Pisti se ofreció entusiasta -para proteger a nuestro príncipe si no quiere ver a Sinbad- explico rápidamente.

El susodicho parecía deprimido -lo ideal sería que fuera yo- se apuntó Jafar con convicción.

-Usted no, asesino- Ithnan interrumpió -él lo recordó- ofreció secamente tensándolo y obligándolo a ver el suelo.

Para Alibaba y Aladdin esto causo confusión ¿Qué ocultaban? Ante el silencio sepulcral que parecía querer instalarse.

Ithnan volteo los ojos por tal cambio -Pero tampoco necesito a su otra general- miro con cierto desprecio a la pequeña rubia ofendida.

-Yo…- Saluja alzo su mano optimista, pero fue fulminado por los carmesí con una intensidad que lo congelo.

-Usted es un príncipe exiliado de ese reino- explico secamente desinflando sus intenciones.

-Voy- Mazru dijo con sequedad, fue analizado y confirmado por el magi traidor.

-También voy- llamo una voz interrumpiendo el pequeño círculo en la puerta del palacio, ahí con apariencia descuidada era el rey de Kina con una sonrisa enorme, chasqueo los dedos y una mujer enmascarada con atributos visibles a través de su ropa exuberante -Nanaumi, arregla lo necesario- indico sin esperar alguna confirmación.

-Como guste, mi rey- la voz era servicial al desaparecer entre las sombras.

-Pero usted es el rey de Kina- acuso Sharrkan quien no lo dejaron incluirse en el grupo, incrédulo de que alguien fuera de viaje con esa jerarquía.

El dicho hombre caminando casual hacia ellos dio una sonrisa soberbia -puedo hacer lo que quiera, además no me puedo ir sin ver al mocoso directamente- afirmo espantando dicha molestia -o está en contra, Rey Sinbad- reto.

El peli morado suspiro ante el tono, pero confirmo -estaré más cómodo si queda claro que hay respaldo de la alianza- explico.

Un aire satisfecho, aunque un gemido por parte de Alibaba que quería ver a su sobrino que no fue escuchado por nadie.

Ithnan volteo los ojos -Bien, entonces si me permiten… Niña, ¿puedes hacerte cargo?- pidió a lo que la fanali afirmo secamente -tengo otro pendiente… ahora tu…- señalo con desprecio no disimulado a Aladdin quien lo miro nada ofendido (por el contrario de Alibaba que gruñía siendo ignorado) -necesito ver a la princesa Dunya- bostezo.

-¿eh?- tontamente exclamo.

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Las explicaciones fueron variadas, sin embargo cada uno tenía una cuestión colosal las molestias de la noche no los perturbaba por el contrario se prestaba para platicas cómodas aun entre los muertos.

Para el antiguo capitán de la 10ma división miraba impasible recargado en una mausoleo, sus ojos cerrados en una reflexión interna ante lo diferente que fue entre él y kuchiki esta vida también en como la última parecía perder su reiatsu a favor del magoi.

Casi se expresó por completo al saber que la madre de esta era la que estaba detrás de esa organización que casi lo mata varias veces.

Por su parte Rukia estaba inquieta, a comparación de ella… el otro Shinigami no parecía desgastarse, todavía mantenía la mayoría de sus habilidades espirituales y aspiraba a conquistador de celdas.

Otra comparación era que él tenía poco de haber "despertado" cuando ella recordaba todo desde el inicio y como el rukh afectaba las potencias de sus habilidades naturales con el hielo a un punto de hacer nevadas en un solo malestar emocional (que no sabía podía tener).

Para la ahora Haku también se percató que no mencionaba nada de su infancia, tampoco de su parentesco con el rey Sinbad ni mucho menos que hacía en ese panteón ni en el reino.

-Alguien viene- los turquesa advirtieron en desinterés, dirigiendo su atención entre las lapidas donde una figura caminaba desinteresado.

Cabello rojo en un peinado típico de la nobleza Kou, ojos de una profundidad salvaje y su vestimenta arrastrando entre la tierra húmeda… en su mano un bastón que Rukia reconoció provocándole un suspiro.

-siempre olvido esa cosa- airada replico esperando a dar alcance -no creo que hayas venido a entregarme esto solamente- sospecho al recibir su herramienta mágica.

Una sonrisa desvergonzada, dando un vistazo al niño impasible más adelante con una postura que podía intimidar a cualquiera para el príncipe era satisfactorio ver el temple irrompible -eh de suponer que este es el otro Shinigami- su voz era interesada.

Los turquesa se intensificaron en un arranque mordaz en dirección al recién llegado luego dirigió su amonestación a Rukia quien salto en su lugar -como es que este hombre sabe- entrecerró sus ojos hostiles.

-Di por casualidad sin embargo solo tengo el panorama general… niño- cruzo sus brazos regio en un aura interesada.

-No soy un niño-amonesto tercamente Toshirou, mirando desde su altura sin alzar su cabeza en un choque temerario.

Sonrió como tiburón -no discutiré lo que pareces- expreso con seriedad arqueando la ceja ante el descenso de temperatura que solo lo divirtió más -tal como dicen los rumores, prodigio del hielo… hijo adoptivo del virrey ahora conocido heredero de Sindria…- dio pasos imponentes ante el retador pequeño -es un honor conocerlo- se inclinó -primer príncipe imperial del imperio Kou, Kouen Ren- se presentó con soberbia.

Rukia solo suspiro sabiendo que el tipo estaba por tratar de sacar información del otro Shinigami, algo que estaba lejos de lograr.

Apretando los labios -No es necesaria mi presentación, cuando ya sabe quién soy- aseguro el prodigio con un suspiro de exasperación -Kuchiki…- volteo a su colega.

-Lo sé, mantener nuestra información- acepto fácilmente a lo cual kouen fulmino a ambos que no se perturbaron.

-No es nada personal, príncipe Kouen- el prodigio expreso formal -pero no les concierne a los vivos- concluyo.

-ahora son vivos- replico con astucia, Rukia solo volteo los ojos ante la lucha de su hermano en conseguir algo más.

-Aunque así lo fuera, no es información que compartiremos con usted- la terquedad no solo era de un lado, el niño espanto.

-¿Ni con su padre?- un arqueo de ceja del príncipe de Kou, ante esto el niño parecía vacilar para ser remplazado con frialdad.

-Ni con nadie- corto mordaz en su expresión era la frialdad característica.

Un vistazo aburrido ante el duelo de miradas que se iniciaba entre el antes Shinigami y Kouen -chicos, es hora de regresar…- informo al señalar con su báculo en la dirección donde había llegado el ultimo -cuanto tiempo se quedara, Capitán Hitsugaya- pidió con amabilidad.

-Si es posible, ¿dos semanas?- eran ojos imploradores que casi sorprendieron a Rukia por tal gesto ajeno al severo capitán -si no es molestia, Capitán Kuchiki aunque todavía espero a más gente- tosió cortes.

-Ella no responde a ese nombre, niño- aseguro aburrido Kouen recibiendo un desplante turquesa que ignoro con facilidad -aquí es nuestra cuarta princesa Haku Ren, además no es a ella a quien debes pedir asilo…- sonrió de manera prepotente -si no a mí, después de todo aunque fue tu reino… ahora es mi república para gobernar- aguijoneo.

Entrecerró sus ojos, forzando una sonrisa amable tan fingida que no se molestó en retractar -Príncipe imperial Kouen Ren, es posible que pueda recibirme dos semanas en su república- su tono era formal pero también dramático.

-Por supuesto, tendré las cámaras preparadas, aunque espero que hayas pedido permiso…- dio un vistazo encima de su hombro con un brillo burlón -no quiero tener a un padre gritándome por secuestrar a su heredero-

-No necesito permiso- contradijo con acidez.

Se encuadro a su lado, Kouen bajo la mirada mientras Toshirou la levantaba en total seriedad caminando como si fueran en un desfile militar entre las tumbas testigos silenciosos de las discusiones, dejando detrás a Rukia que negó diciendo "hombres"

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Barkak estaba feliz de saber la noticia entre los guardias emocionados, recibieron a su príncipe la noche anterior sin embargo a la vista de el en la sala principal del palacio… solo pudo congelarse, el niño se veía lastimado y aunque ahora su cabello blanco era un poco más largo con vestimenta sencilla pero toques elegantes al muy estilo Kou que le quedaban bien, pero sobre todo parecía cansado.

-Joven príncipe- llamo con una actitud de bienvenida.

El niño volteo hacia él, con una sonrisa educada pero sus ojos brillando en reconocimiento -General Barkak- saludo con cortesía al ponerse de pie dejando de lado su lectura matutina (todavía no puede hacer ejercicios además de que no tenía su espada) pero recibió un gran abrazo cálido.

-Bienvenido, joven príncipe- dio ligeras palmadas en la cabeza.

Toshirou se abstuvo de apartarlo, se mantuvo el tiempo ideal para no ser descortés por tal arranque afectivo hasta que fue suficiente, dio un paso hacia atrás dando un vistazo al hombre cuyo uniforme era diferente de acuerdo al orden que residía en la república.

Las siguientes horas fueron platicas diversas de cómo le iba a la república, también de los cambios notables además de que se estaba estabilizando la economía enormemente… para el general era un reporte más que nada a lo cual el niño escucho atento.

Después paso a enterarse de la situación de Toshirou, informando que ya no era un príncipe exiliado de Baldadd… esto parecía traerle problemas al niño, hasta que soltó que ahora era príncipe de Sindria.

Lo dejo mudo, Barkak se quedó quieto pensando en que ahora el rey Sinbad lo había adoptado para tratar de llevar a cabo los deseos del virrey… sin embargo, fue contradicho por el prodigio al informar que en efecto, fue tomado por el rey de los mares pero no por compromiso… si no porque en verdad era hijo de sangre.

Bueno las sorpresas no terminaban cuando le aseguro que era múltiple conquistador de celdas con pena de haberlo ocultado durante su estadía en Baldadd, a lo cual desecho afirmando que aun así… fue lo mejor para el virrey fallecido.

Barkak todavía lo miraba como su príncipe, por lo cual las disculpas no fueron aceptadas.

Hasta que llego la cuarta princesa Haku Ren junto con el príncipe imperial Kouen Ren, dejándolo solos por mas renuente que estaba.

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Ambos grupos se medían o por lo menos dos hombres se daban desplantes en rivalidades de poder en aquella sala principal del palacio de Baldadd donde las escoltas o guardias miraban con cuidado el intercambio entre ellos estaba Seisshu.

-Takeruhiko Yamato, rey de Kina y miembro activo de la alianza de los siete mares- expreso monótono Kouen al dar un desplante calculador -no esperaba que actuaras de niñera-

Toshirou lo fulmino por tal comentario, pero también estaba curioso de la presencia de alguien de esa jerarquía entre la gente que llego junto a Ithnan y Morgiana.

Una sonrisa desinteresada, los ojos sin embargo eran hostiles -no soy niñera, Kouen- llamo déspota -simplemente tengo curiosidad del crio de Sinbad- aseguro con apatía.

Una vena palpitando en el temple del capitán de hielo -Hitsugaya- corrigió con vehemencia cruzándose los brazos en una actitud demandante.

El rey miro de arriba abajo nada afectado por la interrupción o la ira de los turquesa -lo que se espera del hijo de ese sujeto- sonrió dientudamente, satisfecho de alguna manera.

Ithnan sonreía divertido ante el rudo reconocimiento, Mazru al lado de Morgiana simplemente pasibles como si en verdad fueras estatuas y la servidora de Kina se despedía en silencio sin ser notada (excepto los shinigamis).

-Preferiría que me contaras la historia de tu reino- un tic depredador en Kouen.

Una risa divertida -¿Por qué lo haría?- expreso el rey de Kina.

-También estoy interesado en escuchar- se apuntó Toshirou curioso de la isla de ese miembro de la alianza.

Chasqueando los dientes aburrido -no estoy dispuesto a decirles… es aburrido- expreso con un bostezo.

Los eruditos no les gusto tal desprecio, pero sus intentos sutiles de lograr algún atisbo de luz en la historia del reino de Kina moría con prontitud… el rey era un avaro en ese aspecto solo ofreciendo lo general y lo que ya sabían.

-Que pretendes- mientras el intercambio se llevaba a cabo entre el rey contra su hermano, Rukia se acercó al magi traidor.

Este le dio un desplante tranquilo -guiar a mi rey, mi joven princesa- contesto con frialdad ambos compartiéndose el desagrado mutuo, después de todo la antes capitana era muy consciente de ese sujeto y su pasado.

Ahora mirándolo entregar los contenedores a Toshirou y actuar tan servicial, era sospechoso pero suspiro desechando tales inquietudes… después de todo el capitán de hielo era alguien en quien no dudaba en sus elecciones de compañía.

Entonces Yamato paso a ver a la Shinigami -eres parte de la nobleza de kou ¿no es así?- pidió acercándose pasando del resto, era energético y feliz de conocer nuevas personas.

-Cuarta princesa, Haku Ren- se inclinó en respeto con su báculo siendo examinado por el impertinente Takeruhiko.

-Mmmmm…- pensativo los oscuros ojos pasaron de su herramienta al rostro de la princesa inmóvil -interesante, no pensé que tuvieran magos entre su linaje- volteo a Kouen -¿la escondían?- pidió inocente.

El primer príncipe cruzo sus brazos en un bufido irritado -no- dijo sin explicaciones.

Pero el rey hiso un mohín -¿no me dirán?- pidió siendo denegado con sequedad -bueno, no importa- ahora miro al niño -tu, con tu espada ¿no quieres entrenar?- cuestiono sonriendo voraz.

-No está recuperado- Morgiana interceptaba a lo cual Toshirou quiso amonestar pero perdió ante la fanali -si gusta… Ithnan puede ser su relevo- señalo al susodicho que parpadeo confundido.

-¿Por qué yo?- pidió el magi acusador al ser metido sin consentimiento.

Las miradas en blanco que recibió del entorno le hicieron saber que no era para discutir, aceptando con resignación -que aburrido, paso- Yamato se retiró disgustado ante la probabilidad de pelear contra un mago, luego miro a Kouen -¿y tú?- cuestiono.

-Eres invitado y actúas como un niño- el primer príncipe desprecio con sus ojos aburridos -tengo mejores cosas que realizar- espanto disgustado porque no se le diera la historia del reino de kina… era raro lograrlo y solo contenía lo poco que obtuvieron mientras les rendían tributo hace tanto tiempo -que tengan una excelente estancia- ofreció por pura cortesía obligada como anfitrión improbable.

Un suspiro irritado por el desaire al ver retirarse a su único rival a vencer -bueno, pensé en esto como vacaciones- aseguro Yamato con los hombros erguidos, su postura era firme para escanear la habitación.

-Puedo ser su contrincante- Haku levanto su mano, siempre era una afición romper la prepotencia de los caballeros arrogantes (como sharrkan).

Un arqueo de ceja por parte de Takeruhiko -Bueno… no me gusta pelear con magos- olfateo un poco interesado.

-Ella es un excelente espadachín- Toshirou interrumpió, luchando por un deseo de el mismo apuntarse pero debía aceptar que sería un ridículo si terminaba hiriéndose mal.

El brillo por completo de ambición se presentó en sus ojos -oh, bueno… hubieran empezado por eso- acomodo su espada que descansaba en su cintura amenazante.

El grupo salió al jardín principal del palacio, algunos guardias dieron desplantes interesados en el entrenamiento que se llevaría a cabo entre un visitante (un rey entre todas las cosas) contra su joven princesa de Kou.

Algunos también aprovecharon para saludar a Toshirou, quien correspondió para instalarse a las orillas dejando a los contrincantes prepararse en medio del lugar donde aquel rey de Kina no dejaba de sonreír soberbio sin perturbar el índole de Rukia.

Para el prodigio actuó como una interesante distracción entre el sonar del acero, los fanali custodiándolos mientras a su lado Ithnan se encontraba tranquilo.

Suspiro cuando la lucha termino en un empate, no sin la risa escandalosa del rey de Kina que alardeaba el desperdicio de un espadachín como mago… a lo que ella respondía lo tonto que era en subestimar disciplinas peligrosas a su modo.

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La rutina en dos semanas fueron instaladas sin que sus participantes se dieran cuenta de esto, el castillo se acostumbró a la visita inesperada y tampoco preguntaron los motivos, hasta llegaron rumores de una posible asociación entre Kina y Kou rompiendo con la alianza de los siete mares.

Claro que esto fue desmentido por el propio principado del imperio.

Con los días normalmente se vería a Takeruhiko Yamato arrastrando a Haku Ren a un tiempo indeterminable de lucha con la espada, también discusiones sarcásticas para terminar en pláticas en medio del pasto donde el hombre se burlaba de los dibujos infantiles que en ocasiones sacaba la chica para explicar sus técnicas.

Morgiana y Mazru compartían uno de los patios en sus peleas de práctica donde la primera mejoraba de manera exponencial ante su entrega para mejorar.

Era natural ver a Toshirou y Kouen en la biblioteca en debates ya sea políticos o históricos… cabe decir que sus servidores, como Seisshu solo tenían que aprender a sobrellevarlos sin actuar imprudentes, porque en ocasiones al querer exigir respeto para su rey… eran asilenciado por dos miradas mortales que los acobardaba.

Aprendieron a dejarlos discutir.

Ithnan desaparecía durante las mañanas para regresar al lado de su rey en las tardes, era una escolta normal y silenciosa… acompañado por Morgiana que al terminar su práctica con el otro fanali tomaba alguna clase al azar.

Un día Toshirou estuvo recuperado y capaz de tener una juerga con el ansioso Rey de Kina ante la mirada atenta de Kouen, Rukia al igual que el resto estuvo presente en el enfrentamiento duro que dejo a ambos satisfechos… con un perdedor Takeruhiko que acepto alegre con un "digno del hijo de ese hombre" que irrito al infante.

Sin embargo una noche antes de que se cumpliera el plazo, Toshirou invoco tanto a la fanali como a su magi, para encerrarse en su habitación junto con Haku Ren bajo indeterminados hechizos de origen desconocido pero que tampoco se molestaban en aprender.

-¿Qué pretende Magnostadt?- pidió tranquilo el prodigio ignorando la mirada alarmada del resto, los carmesí no variaron parecía haber esperado este interrogatorio.

-Lo notaste ¿no es así?- inclino su cabeza con formalidad, sentándose en el marco de la ventana con vista al tranquilo reino… no dudo en pensar lo cerca que estuvieron de hundirlo, pero lo desecho a favor del presente.

Un aliento fue suelto, sentado en su cama con la espada rígida en ropas sencillas blancas… el cabello ondeando con el viento, asegurando que un corte estaría a la orden del día -sospecho que algo se está criando en su interior- ofreció.

El brillo de aceptación -¿Qué va a hacer mi rey?- pidió interesado Ithnan.

-Por el momento sería imprudente actuar de manera obvia, lo mejor sería que fingiera demencia- planeo con asperezas.

-Kou tiene planeado reclutarlos- Rukia examino con un suspiro -no será grato la negativa- miro con tristeza, su imperio era muy violento pero aprendió a sobrellevarlo… sus fallecidos hermanos le explicaron para que entendiera cómo se maneja todo a través de la guerra.

-Ellos tienes un odio arraigado hacia los goi- Ithnan abrazo su guadaña -debo decir que no fue difícil llevarlos a culpar su entorno de todos sus males- sonrió salvajemente.

Un desplante reprendiendo tal regodeo por parte de Morgiana y Toshirou a lo que manos en signo de paz por el traidor estaban a la orden del día con ligeras disculpas falsas, Haku solo volteo los ojos ante lo predecible del ex sacerdote de su madre.

-Odian a los goi… los usan como ganado para su excelente reino- suspiro el prodigio mirando de manera pensativa el entorno -un espía sería lo ideal-

Rukia suspiro -quisiera ser yo… pero…- negó, no era una opción era tan evidente que tendría intenciones ocultas al ser noble de kou.

-El mocoso tiene pensado ir a esa escuela- Ithnan interrumpió llamando la atención de todos los ojos.

-¿Mocoso?- inclinando su cabeza todos expresaron.

-Aladdin- fue Morgiana quien corrigió, sabiendo lo despectivo que era ese magi con su amigo ¿Por qué sabia eso?

-Sera prudente, pero sigo inconforme con solo el- Toshirou pensaba en otra variedad, quizás alguien que pueda ir como respaldo del niño no es que dudara de sus capacidades, pero era un novato en ambientes hostiles por mas historia que cargara.

-Yo puedo ingresar- se ofreció Ithnan para sorpresa de todos -no conocen esta apariencia y aunque al thamen esté detrás de mí, no me atacara en el colegio- planeo mirando su cabello que en verdad era tan parecido a su antiguo yo de alma toran -sin embargo…- volteo a morgiana.

-Yo cuidare de Toshirou- espeto sin dudarlo la chica.

-No necesito que me cuiden-amonesto demandante el antiguo capitán.

-Eres el principal objetivo de mi madre- Rukia interrumpió -hasta yo lo sé- suspiro era una fortuna que no tejiera alguna relación entre el prodigio y ella misma, estaba segura Kouen les cubría sus pasos ante los ojos del imperio sobre esa visita.

Nadie dijo nada, ni siquiera mencionaron el hecho que Sinbad también protegería a Toshirou de cualquier mal… se lo ahorraron.

Era un tema delicado que Haku aprendió a no preguntar, Kouen o Yamato lo sacaban de vez en cuando solo para irritar al prodigio.

-¿Le dirá al rey de los mares?- pidió Ithnan con nula emoción en sus ojos.

-Ellos ya tienen sus sospechas con lo que ocurrió con la princesa de Mustassim- Toshirou espeto con frialdad, pero bajo la mirada -quizás le informe para que este al tanto- acepto con dificultad.

-Estaremos en Sindria el tiempo necesario, mi rey- pregunto el magi traidor.

El Shinigami afirmo -solo hasta que sea capaz de utilizar mis contenedores con diligencia- explico cruzándose los brazos, miro a Rukia quien bajo la mirada -tengo algo que buscar…- luego a Morgiana quien afirmo.

¿Cuándo te rendiste Kuchiki? Era la pregunta que carcomía a la antigua capitana, pero negó… ella todavía buscaba, se convencía de eso conforme los días se acababan aunque ya no quedaba su reiatsu como antes.

-Que objetivo tiene Al thamen- pidio Rukia sacando sus pensamientos recriminatorios.

Tal pregunta tomo por sorpresa al resto, que espero una respuesta... Ithnan bajo la cabeza por primera vez avergonzado, suspiro y dejo caer sus hombros en puro cansancio -ellos planean destruir la voluntad de salomon...-

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Sinbad miro por la ventana de su reino pacifico, la alianza tenía unos días que marcho de regreso a sus respectivos deberes aun el rey de Heliohapt tuvo que abandonar a pesar de no tener un vistazo del heredero de Sinbad… claro que se fue satisfecho con los reportes del resto de los aliados.

Las preguntas incesantes de sus habilidades naturales con el hielo… porque en aquella rabieta no contaba con ningún contenedor metálico, la reina de Artemyra fue contundente pero también acepto que no supiera nada al ser un hijo recién acogido.

Suspiro dolido, en verdad no sabía nada de el… ni aun Jafar parecía tener esos datos ¿Quién era su hijo? Eso no importaba… lo quería como tal siendo ya un orgullo para su reino (si los incontables regalos aun del propio Reim no eran evidencia de tal impacto) y protegería, con eso se corrigió de tales pensamientos pesimistas.

-Mi rey, todo está listo- Jafar toco la puerta abriéndola para asomarse, afirmo con sequedad para desaparecer.

Negó, era momento también de arreglar las cosas con su segundo al mando… pero no… todavía era muy pronto y aunque injusto, no podía al pensar en todo el tiempo de tortura para Toshirou.

Sonrio con gallardía, el rukh revoloteando ante sus emociones desbordantes…. hoy era un gran día, donde su heredero regresaría y platicarían como lo que son… padre e hijo.

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Fin del capitulo

Takeruhiko Yamato ve como un rival a Sinbad (al tener casi la misma edad pero el ultimo siendo más popular), por lo cual es natural que este al pendiente del prodigio… es un personaje que me gustó mucho para lo poco que paso.

porque Toshirou acepto tan rapido a Ithnan, despues de todo lo que hizo en baldadd o tantas otras cosas... bueno, el no es quien para juzgar y no siente que fue directamente el daño... su mente critica y calculadora le ve mas provecho al mantenerlo a su lado.

¿Otro? Aunque creo que lo pondré en pausa no se cuanto tiempo… tengo mucha inspiración y me desespero de no escribir, pero tengo un dolor en los dedos por lo cual me obligare a descansar (tampoco me dio tiempo de corregir por lo mismo, son mis dedos de la letra A).

Sobre el otro fic, espero terminarlo antes de descansar.

Neah20 fuera…