Hielo 27: Medium
Jafar miraba todo con inquietante calma, sentado en el árido lugar con su apariencia demacrada pero persistente en sus ojos el brillo de cautela ante las situaciones de constante peligro al que se enfrentaron pronto salieron del control de Sindria.
En un inicio fue un viaje calmado… llegaron a las costas de Reim, pero fue un fracaso tras otro hasta llegar a este punto, a sus espaldas había montículos ensombrecidos por la cueva en la que estaban instalados.
Tumbas, cada tripulante asignado no había sobrevivido y solo él se mantenía firme a la vista de su protector.
No había ruido solo un viento llenando la soledad, el antes segundo de Sindria tenía sus piernas cruzadas de manera rígida… recogidas donde a unos centímetros la roca cambiaba radicalmente a ser pintada por blanca nieve.
Levanto la vista a las estalagmitas peligrosas que colgaban del techo de la cueva, era tan visible que algo impedía que ese ambiente helado se extendiera al exterior… Jafar entonces detallaba las palabras brillando como si estuvieran pintadas en firme pared de un idioma ajeno, reteniendo el cambio climático para afectarlos.
Estas eran barreras de "kido" o algo así le menciono su joven príncipe, sin embargo también cubría su firma para el enemigo al igual que para aliados… a estas alturas, cada uno de sus amigos estarán preocupados por ellos.
Los ojos plateados brillaron cautelosos al entorno con su arma dispuesto a defender a su encargo, en el tiempo capto lo capaz que era su joven príncipe… pero también lo protector que era a sus tripulantes, cada perdida de sus espaldas era un cargo en esos turquesas nada inocentes.
-No fue su culpa- silbo para sí mismo haciendo que el eco solo hiciera sus palabras más dolorosas al oído, era obvio que afectaba si el viento de copos blancos se revolvía con violencia.
La responsabilidad a estas alturas en esos estrictos semblantes inocentes del hijo de su rey era una cosa recurrente en su mente, era un nivel completamente diferente de doctrina… aun cuando lo escolto desde Reim a Sindria, su tiempo en la propia isla como su servidor personal… ahora con este lapso solo agregaba más respeto al heredero.
Pero también había algo más, un pozo profundo desconocido para ellos… aun Sinbad debió de haberlo sentido, una pared helada se alzaba entre ellos y el prodigio, ahora solo con lo último dicho del djinn le preocupaba más.
"Regresar a casa" era las palabras del joven peliblanco al gran djinn y el deseo de su "zanpakuto"
-A que te referías, joven príncipe- no capto lo mal que se sentía ante estas insinuaciones, no era idiota y sabia lo que se refería... sindria no era su hogar, aun a estas alturas.
…
La ventisca llenaba todo el panorama de tundra, como montaña en firmeza ajena a cualquier elemento agresivo del entorno… Toshiro se alzaba con su vista hacia lo alto de otra figura oscurecida, enorme tamaño a comparación mientras se agachaba.
-Tardaste, maestro- una voz profunda resoplo con cortesía, la ventisca parecía bajar mostrando en toda su gloria a un dragón brillando en sus escamas de hielo sumido en un duelo entre los turquesas y los propios exóticos.
-Lamento eso, Hyorinmaru- alzando la mano para tocar la fría superficie para acariciar el hocico imponente de la criatura mística -mi mundo interno estaba bloqueado…- admitió con vergüenza el antiguo Shinigami, podía sentirse culpable de no llegar a la conclusión que el ultimo djinn le indico ¿Por qué lo olvido? Sería una de esas tantas cosas bloqueadas por ese Ugo.
Su zanpakuto es parte de uno.
Pero ese uno no estaría completo hasta aceptarse por completo.
-Es normal maestro, su otro "yo" es una persona rencorosa- rio el dragón al bajar la cabeza para quedar a unos centímetros de su maestro -tan diferente de usted… maestro- el tinte de burla se resbalo -ahora que ya lo supero, acepto su lado "infantil" pudo acceder a mí-
Un bufido por parte del prodigio -ya accedi a ti…- levanto la vista con decisión -eso significa que ya…-
-No, maestro- corto el dragón al levantar la cabeza, mirando al pequeño desde la gran altura para pasar al resto del paisaje -usted no puede maestro… esto…- miro el entorno -no pertenece a los vivos- advirtió.
Unos ojos sorprendidos -pero…- un gruñido lo asilencio, la molestia brillando en los turquesa.
-Usted está vivo, maestro- la zanpakuto olfateo el entorno removiendo los cabellos blancos, ahora la ventisca era nada mostrando el árido panorama blanco con solo dos integrantes mirándose uno a otro -ya noto, su excesivo reiatsu es peligroso para su joven cuerpo… aun con los djinn, es insuficiente soportar el bankai sin graves daños-
El capitán alzo la barbilla orgulloso -Yo deseo volver a casa-
-¿sacrificando su vida?- pidió el dragón con lo que pudo ser un arqueo de ceja.
-Esta no es mi vida- gruño sintiendo la fortaleza de sus palabras, eran estrictos pero también había dolor bien oculto en su apariencia neutra.
-Ese otro personaje podrá ser su otro "yo" maestro, un ser nacido de su inconsciente shinigami... una personalidad nacida "aqui"... pero aun así… ese yo es usted maestro- la sabiduría es desbordante -es consciente ya de mí, pero no puede hacer eso sin tener graves consecuencias-
Era un regaño, por todas esas veces en que estuvo al borde en una fiebre peligrosa... si no fuera por los djinn, el pequeño hubiera muerto desde la primera vez que accedió a su reiatsu... cuando despertó.
-el seireitei me necesita, necesitamos volver-Toshiro contradijo con molestia nada cautivado por la preocupacion.
-¿no lo necesitan aquí?- cuestiono con diversión Hyorinmaru, disfrutando un poco de la incertidumbre de su maestro.
-No- dijo tajante, pero sabía se engañaba… tenía la culpa de la muerte de sus tripulantes y sabia estaba siendo esperado por Jafar fuera de este mundo interno y no solo él, había mas de su gente preciada a estas alturas.
-Quizás estamos aquí por descuido de alguien más, mi maestro…- bufo por el puro recuerdo el gran dragón-pero ahora esta es su vida ¿piensa abandonarlos?- cuestiono sabiamente, el niño evito la mirada -Su padre es un buen hombre- su tono era suave, pudo haber sido bloqueado para el prodigio… pero el vio lo necesario para conocer a lo que se sumergió en esta existencia.
-El oculta algo-reclamo con astucia, cruzando sus brazos con terquedad de no ceder ante la discusión de su dragón, estaba un poco feliz de verlo pero tener esta disputa no alimentaba su estado de ánimo en lo más mínimo.
-Una defensa pobre, maestro- se burlo Hyorinmaru -¿usted no oculta nada?- sonrió de manera dientuda, nadie en ese mundo sabían quien en verdad era el príncipe de Sindria.
Se tenso, Toshiro sabia que eran pocos los que conocían su pasada naturaleza en ese mundo... sin contar a Haku, solo Aladdin era el enteramente informado... Kouen solo tenia lo general.
Pero también agregaba lo que le paso en esta vida, también eran menos los que sabían enteramente el infierno que paso... que forjo esa otra existencia que tuvo que lidiar antes de llegar enteramente a su mundo interno.
-No cree que usted puede sofocar ese lado oculto del rey de los mares- interrumpio su Zanpakuto inclinando su cabeza, agachándola a la altura del pequeño Shinigami sembrando la duda.
-Hyorinmaru- advirtió el joven con un tono molesto -yo tengo responsabilidades en casa, no tengo intención de regresar a Sindria- decirlo en voz alta era menos fácil de lo que pensaba.
Un gruñido de disgusto -en verdad es terco, maestro- expreso el dragón recibiendo una recriminación.
-No puedo acceder a esta vida dejando de lado mis responsabilidades- explico seriamente, mirándose esas manos pálidas luego el suelo blanco… sentía la debilidad de que este tiempo se estaba acabando.
Por la mirada de la zanpakuto, era obvio que el mismo sabía que los limites "humanos" se estaban llegando.
-piénselo, maestro… sin embargo acepto ser príncipe de Sindria- le recordó a lo que su maestro desvió su mirada al horizonte -eso significa, que accedió a esa vida-
Apretó los puños, sabiendo lo verdadero de esas palabras… lo contradictorio de sus acciones con sus pensamientos -yo solo quería pasar desapercibido, encontrar una manera de regresar… no quiero que me pase lo mismo que Kuchiki- levanto el rostro.
Decir que Hyorinmaru estaba sorprendido por el miedo en los turquesa siempre duros era mínimo, estaba en otro nivel... en todo ese tiempo nunca lo había visto vulnerable, quizás la primera vez que logro llegar... pero ahora, a estas alturas de sus dos vidas era algo que lo acongojaba.
Bajando su rostro de dientes filosos para empujar el menudo cuerpo en consuelo -ella no abandono, maestro… simplemente, su familia actual la necesita- revelo.
No hubo palabras para contradecirlo, el joven prodigio tenía un conflicto interno ante lo que haría de ahora en adelante… con su zanpakuto asegurada en su interior ¿regresaría a casa?
-hable con los djinn…-interrumpió el silencio, viendo la palidez enfermiza de su maestro a causa del esfuerzo por permanecer -ellos ahora son colegas para su custodia- se levantó en su altura mirándolo con soberbia -ya les di sus advertencias, después de todo… soy territorial-
-Te escuchamos- advirtieron varias voces en eco en ese mundo interno, Toshiro arqueo la ceja al reconocer a todos sus djinn quejándose airadamente contra el dragón quien rugió para sacarlos de esa parte de su mente.
El mismo despertó en medio de una mini tormenta helada, abrió sus ojos adoloridos para enfocarlos en el entorno… sentía debilidad por lo cual bajo las barreras, viendo como corría Jafar a su lado para sostenerlo protector -debemos irnos- expreso secamente siendo alzando con facilidad.
XXXXX
Ithnan se interponía entre el fanali y Aladdin en medio de rayos diversos de la magia o el djinn, los ojos de Muu Alexius eran mortíferos mientras el otro tomaba de regreso su apariencia normal antes de iniciar ese año.
Los ojos testigos de tal metamorfosis contuvieron el aliento algunos reconociéndolo otros intrigados del cambio del silencioso u hostil compañero de clases, el rukh revoloteaba inculpando al individuo como otro magi.
Irene con su apariencia demacrada dejo caer su boca y los lentes desacomodados, sus ojos llenos de hostilidad para ese individuo quien dio sus creaciones a goi.
Aun Sphintus parpadeaba de más, asegurando que ese tipo crecía de tamaño hasta formar a un hombre de edad con una sonrisa maliciosa que le hizo anotar mentalmente que ese "niño" no era el que conoció durante ese año.
Los rayos no dejaban de amenazar su postura protectora -Hola, candidato de Reim- saludo en una voz aterciopelada haciéndolo retroceder con su guadaña interponiéndose.
-Tío Ithnan- exclamo Aladdin con sorpresa, a unos pasos Alibaba tropezaba patéticamente al ser interrumpido de su oportunidad de presentarse de una manera impresionante.
-Tu- cansado Alexius abandono su equipamiento, siendo retenido por Myron que llego junto al resto de su cuerpo fanali.
Mirándolos en la roca, Ithnan negó con pesimismo -Mocoso, debes tener cuidado- advirtió dando un vistazo recriminador al niño que afirmo con entusiasmo -y tu, se mas rápido- regaño al rubio de baldadd que apenas era notado.
-LO SOY- grito indignado Alibaba pero prefirió ignorar al hombre cuyas ropas blancas suplían las túnicas demasiado pequeñas de estudiante.
Aladdin saludo con alegría mientras los miembros de Reim estaban confundidos por la aparente traición de uno de sus gladiadores… claro que este afirmo que eran amigos, por lo cual fue un extraño momento de rencuentro.
Pero el magi antes oscuro tenía su vista fija en el cuerpo de fanalis -ahora, ustedes…- pidió saltando para ponerse al nivel del enemigo con una intensión de preguntar, pero por sus acciones señalaban hostilidad.
La posturas de los miembros de Reim era de combate, Muu se obligó de pie para tratar de defenderse pero entonces notaron como el andar era interrumpido, el hombre antes enemigo volteo a su izquierda con su rostro sorprendido ligeramente.
-suma sacerdotisa- saludo Ithnan con extrañeza, los carmín analizaron a la menuda figura mientras otros se tensaban y los miembros de Reim ampliaban su boca.
-Magi oscuro- correspondió abriéndose paso entre la gente en shock, con su vestido arrastrándose por el suelo, Scheherezade se paraba a unos pasos.
-Mi señora- el candidato entre los fanalis expreso con respeto, aun el propio Alibaba se sentía incómodo bajo las observaciones de la recién llegada.
-retirada- pidió la rubia a Muu quien amplio sus ojos -ya fue suficiente- expreso con un suspiro -quisiera hablar con ustedes-
Aladdin, Alibaba e Ithnan se miraron claro que el ultimo tenía otras prioridades -sin embargo, antes de esto- corto dando un paso hacia el frente, ignorando el tensar de los "guardias" de la magi de Reim -¿han visto a mi rey?- exigió sin nada de amabilidad.
Esto era lo que quería preguntarles.
Muu Alexius ignoro el tono para parpadear al saber que había un candidato de rey para ese miembro de Al thamen, el resto del personal testigo parecían atentos a la discusión de ese pequeño círculo.
Alibaba salto por la insinuación -mi sobrino ¿Qué le paso?- murmuro al magi peli verde, pero este parecía ignorarlo… sintió a Aladdin haciéndolo retroceder para susurrarle un "no sabemos de el" que le quito toda su gallardía de un empujón, haciéndolo pálido cual papel y temblando con el viento.
La destrucción de la zona era evidente, los escudos de la ciudad derribados por Muu Alexius y las costas eran un desastre… piedras caídas o muros agrietados era el rastro de una lucha encarnizada, ahora sin embargo en medio del conflicto el tiempo parecía detenerse.
Sphintus miro de un lado a otro, acusador a Aladdin o hasta al propio "Setta" por haberle guardado tantos secretos… pero pareciera que los magos del lugar no existieran a los ojos carmesí del conocido magi oscuro.
-Entonces lo escogiste como tu rey- Scheherezade era la única que parecía saber a quién se refería.
Entre los fanalis especulaban pues ahora sabían que Alibaba tenía un sobrino y este era el candidato para Ithnan… Aladdin veía la preocupación en su amigo (Porque él lo consideraba como tal a Ithnan).
-Sí, él es mi rey… pero no desvíes mi pregunta, suma sacerdotisa- cortó Ithnan con molestia, Muu iba a interceder por la falta de respeto en su tono pero la menuda mano de la rubia lo detuvo de su arranque.
Para la magi de reim era una sorpresa no evidente en su rostro de mármol, saber que ese hombre ahora tenía el rukh tan puro como alguien del camino del bien… sin embargo su pregunta también la inquieto, obligándola a abrir sus ojos mostrándolos sabios -pero no lo he visto, no desde que Sindria se lo llevo- aseguro.
Muu se irguió ignorando su cansancio u dolor, aun el cuerpo de fanali parecía captar a quien se referían.
Pasando su mano por su cabello verde, la preocupación bailo en los ojos del magi oscuro sintiendo la mano menuda de Aladdin tomando su brazo -el estará bien- expreso con consuelo.
Esos ojos azules le provocaron un suspiro tembloroso -quisiera ser tan optimista como tú, mocoso- acepto con facilidad para dar la vuelta -ahora, sin embargo otra es nuestra prioridad- miro en dirección al colegio -Mogamett está por darle arranque al horno-
Todo parecía congelarse, los profesores del colegio se tensaron y Scheherezade sintió un escalofrió pasar por su espalda ¿Qué había hecho? Se preguntó al ser una parte importante de esta provocación.
La petición de una conversación privada entre la suma sacerdotisa y el trio seleccionado olvidada, cuando al amanecer… el infierno con djinn negros se desato en magnostadt.
XXXXX
Cada mañana Haku iniciaría su rutina en el palacio con su ropas cómodas para salir de sus habitaciones con el rostro neutral en saludo a la servidumbre, era reconocida por su amabilidad también el respeto a sus guardias… pero aun, para la gente dentro del recinto era extraño que no contara con una escolta personal.
Todos los hermanos Ren contaban con una comitiva cercana aunque Hakuryuu entraba en la misma categoría solitaria.
Para la antigua Shinigami no prestaba atención a los rumores… ella los conocía y le divertían en cierto punto hasta conseguir agregar más para ver hasta dónde llega la imaginación de los chismosos.
Mantuvo su atención por los pasillos solitarios con una ligera sonrisa por tales pensamientos pero lo borro al sentir las presencias rodeándola entre las sombras… fingió no notarlos, sabiendo el objetivo de estos.
Su madre estaba más estricta en perseguirla, interrogar sus contactos y aun cuando nunca enviaba correspondencia… ahora Haku lo hacía solo con el objetivo de divertirse al saberlas interceptadas por sacerdotes bajo el mando de esta.
Escribir "suerte a la próxima" en diferentes garabatos (dibujos) era un pasatiempo recurrente en estos tiempos sombríos.
Pero aun con su conocimiento, seguía interceptándolas como si ella mandara alguna carta al capitán Hitsugaya o viceversa… no había sabido de él, desde aquel entonces en Baldadd pero era normal, a pesar de ser del mismo origen… la distancia era grande entre ellos.
Rukia seguía viéndolo como superior.
Gyokuen tenía la sospecha de la relación entre ambos, era este su objetivo primordial de tenerla en un intenso periodo de vigilancia.
Soltó un sonoro suspiro reanudando su camino por esos pasillos, acomodándose la espada provisional con la que tenía pensado ejercitar, sabía que su báculo lo abandono en su habitación pero no podían culparla… esa vara no le servía en sus prácticas.
Desde la muerte del emperador este ambiente había empeorado a ser un lúgubre opresor con muchos rumores de la nueva emperatriz, la discordia de quienes seguían a Kouen y lo señalaban como el ideal para tener dicho puesto.
Como estratega era un plan ruin el de su madre, pero le tomo años para dar el golpe como deseaba… aplaudía su astucia pero no lo aprobaba ¿Cómo desenmascararla?
Aunque no fue unido a su tío, el no merecía ser utilizado de esta manera.
Rukia se volvió a detener de golpe, su menuda figura iluminada por el sol de la ventana de ese pasillo ahora cerrado… recordando la plática con Hakuryuu, como le informo a Hakuei de la traición de su madre a ellos… pidiéndole unirse a su venganza.
Un gesto de sumo pesar, el sentimiento de vértigo e impotencia ante el recuerdo del rostro de traición al denegar el ofrecimiento, aunque se lo mereciera ella llevaría esto por un camino diferente… la venganza no era la vía, si fuera el caso… solo sería parte de un circulo vicioso.
Como la cacería de Quincys que termino en ellos mismos pagando las consecuencias de sus antepasados.
-Maldigo al rey de los mares- escupió con ira al saberlo un apoyo para los planes de Hakuryuu.
¿Qué ganaría? No lo sabía, pero aun siendo el padre del capitán Hitsugaya… había algo que no cuadraba, quizás el capitán no lo ve… o si lo ve… ¿Por qué? Será la sangre llamando, suspiro por el dolor de cabeza ante el mareo del tema.
Era seguro que el astuto capitán ya tuviera alguna sospecha, había una brecha en esa relación y aunque no supo nada de boca del propio prodigio… sabía que fue un golpe saberse hijo de un hombre como el peli morado.
-Haku- llamo una voz interrumpiéndole el andar que estaba por reanudar, la figura de Hakuei se asomaba al final del pasillo, el rostro era preocupado acercándose donde estaba -buen día- saludo.
-Hola, Hakuei- expreso con una ligera sonrisa -veo que sigues pensando en "eso"- suavizo su gesto.
Bajando la mirada en pesar, la mayor de ese dúo solo pudo apretar sus labios con disgusto -es solo, porque era la única que no sabía nada- dijo herida enfrentando los otros ojos oscuros.
Para la mayor era difícil saber el secreto que su hermano pequeño guardaba, pero más sorprendente es saber que la propia Haku también tenía esa información guardada para ella misma… Hakuryuu se molestó de saberla ocultando dicho incidente.
El que siempre pensó era el único que sabía del otro rostro de su madre.
-Porque mortificarte con eso- expreso a la ligera Haku -no podías hacer nada, aun en este punto… no se puede hacer nada sin ser motivo de revuelta- el tono era diplomático, su postura rígida pero Hakuei la miro con asombro.
Apretando sus manos en el pecho en arrepentimiento -pero ahora, Hakuryuu-
-Lo haremos entrar en razón- índico confiada de liderar esta misión de reintegración de esa familia sobreviviente.
Ambas compartieron la convicción de tomar dicho objetivo muy seriamente, sin embargo pronto el sonido de un grito las hizo tambalearse en su lugar.
-Parece que nos llaman- suspiro Haku con cansancio ¿ahora que quería Kouen?
XXXXX
Fue una casualidad que Yunnan llegara a la embarcación de Sindria pero aterrizo sin pena de estar invadiendo sin permiso, sus ojos perezosos escaneaban a los integrantes de esa comitiva mínima donde el rey de los mares se erguía como principal entre todos ellos.
Inclino su cabeza junto con su sombrero en juego con su ropa verde analizando a su candidato de rey ahora mas maduro, tenia una expresión diferente que le indicaba que maduro -has cambiado- dijo a la ligera.
Sinbad arqueo la ceja pero se mantuvo silencioso, el mismo sabía que en efecto… cambio tanto en tan poco tiempo que en toda su vida.
Viendo la ley del hielo, el desagrado brillo en los verdes amables de Yunnan pero se obligó a sonreírle con pereza -supe que tenías un hijo- expreso ahora moviendo su sombrero para que el viento marino no se lo llevara.
El mar moviendo la embarcación, era un tambaleo que acunaba a los incautos pero firme como el mástil el rey solo mostro una sonrisa de bienvenida, esos dorados parecían fundirse en orgullo -si- silbo por encima del silencio.
Yamuraiha y el resto de la alianza miraron a su líder con un destello de diversión, ellos mismos testigos que su rey era otra persona desde que supo de su heredero…. Aunque los miembros no sabían la naturaleza de su origen como lo hace la maga.
Yunnan no evito corresponder el comentario con un gesto propio -espero que no sea como tú- declaro con pesar
-Si viniste solo a eso- la molestia brillo en el rey de los mares, impresionando al magi viajero por su temperamento tan pronto insinuó algo del heredero.
Solo sonrió en disculpa, ignorando que era fulminado por cada integrante de esa tripulación -escuche tanto de el- admitió guardándose el resto de su comentario sincero de "sé que no se parece a ti" -tan diferente a su padre- está bien, no pudo guardarse el comentario por completo.
Un arqueo de ceja por parte del rey de los mares inclinando su cabeza en un gesto curioso ignorando el ligero disgusto por el alivio del rubio -¿escuchaste?- tratando de meditar quien conoce a su heredero fuera de la isla, no había mucha interacción y eran pocos los que lo conocían como para hablar de este.
-Si- sonrió Yunnan resoplando -aunque creo la deje muy atrás- concedió algo avergonzado al voltear al horizonte del mar azul.
-¿Quién?- no aguanto preguntar, del exterior quizás Baldadd tenga gente para relatar de su heredero… pero dudaba que ese vago que se dice magi hubiera ido a ese lugar… también Reim, pero fue tan superficial esa visita que estaba seguro no había como hacerse un perfil de su hijo.
Yunnan se encogio de hombros -ya viene- expreso con aburrimiento ahogando un bostezo, en ese momento una figura aterrizaba en la madera con gracia salvaje… cadenas formaban alas para regresar a su forma abrasiva en sus tobillos, un vestido blanco conocido y el cabello rojizo familiar… levanto el rostro para demostrarse en toda su gloria.
-Morgiana- saludo con sorpresa Sinbad, pero también alivio de verla con bien y más hábil con su contenedor familiar.
Yunnan noto que la postura desconfiada bajaba por completo del rey de los mares, sus ojos eran astutos del magi viajero al verlo casi alegre de ver a su "compañera" de exilio… se escondió una sonrisa por tal efecto, deseando conocer al hijo de su candidato.
-Rey Sinbad- llamo Morgiana acortando la distancia, ojos preocupados tan evidentes para el hombre quien bajo la mirada para coincidir -dígame que usted ha sabido de Toshiro- pidió prontamente aun en su neutralidad destilaba ansiedad.
Yunnan miro con tristeza, él había "visto" las dificultades del hijo del rey de los mares, pero en algún punto simplemente perdió la pista… la fanali estuvo deprimida desde ese momento hasta el punto de querer abandonarlo, pero solo se mantuvo al saberse lo insuficiente que era para combatir con los enemigos a los que enfrentaba.
¿Hiso mal en no ayudarlo? Quizás, pero ese niño parecía ser capaz de lidiar con eso y más.
El ambiente parecía marchitarse, llamando la atención de Yunnan a un Sinbad opacado… esos hombros caidos, la alegría borrada con el viento marino -yo… no he sabido de el- admitió mirando a la nada.
La pelirroja se tenso bajando su vista a sus pies, viendo esa joya que era su suplente si llegara a romperse el contenedor familiar original -no se preocupen- Yunnan interrumpió el ambiente lúgubre, los dorados lo miraron inquisitivo por una explicación -Morgiana aún tiene sus herramientas vigentes- inclino su cabeza como si hablara con un idiota.
Y Sinbad se sentía como un idiota por esto, no pudo evitar abrazar a una neutral Morgiana siendo separado por Yamuraiha por lo "depredador" de su gesto -él está vivo- la alegría de su tono era desbordante.
Sin embargo el movimiento agresivo de las olas los alerto de un problema mayor casi tirando a todos por los suelos, en el horizonte donde la tierra era visible para el barco… los tripulantes señalaban alertados del gran montículo humanoide oscuro que se movía como luchando con algo en los cielos.
-Creo, que no habrá tiempo para más pláticas- levantando su sombrero verde, Yunnan miro al objetivo de tal oscuridad con un aire ausente y pesado.
Todos observaron a lo que se enfrentarían.
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El campo ahora era árido carente de cualquier roca en muchos kilómetros, el agua azotaba las orillas de manera violenta mientras en medio de todo ese desastre… una figura gigante se levantaba precariamente en una firmeza de un borracho.
No había rostro, solo un cuello que parecía sumido al interior con manos grandes casi tocando el suelo y la oscuridad formando cada pedazo de esa criatura humanoide.
Los príncipes con contenedor de metal dispersos en el suelo en diferentes tipos de cansancio mirando impotente a esa cosa restaurarse con el rukh del entorno, matando la tierra a su paso.
-Maldición- Alibaba silbaba con irritación al ver el rukh robado de su fuente de energía improvisada por Kouen, aquel montículo de lava ahora seca en los suelos era símbolo de lo peligroso de esa criatura.
Haku tenía su báculo en la altura siendo la fuente actual con la que se recargaban los equipamientos djinn del tipo fuego, el primer príncipe de kou dijo un escueto gracias que nadie escucho (Alibaba sugiere que fue un gruñido animal) para dejar caer sus brazos cansada.
El rukh revoloteaba en el entorno de manera peligrosa -Aladdin, esto no puede durar eternamente- expreso neutral, sus ojos eran estrictos en calculo tratando de ver una manera de someter a esa criatura sin delatarse.
-En vez de quejarse, cuarta princesa… sugiere algo- Ithnan contradijo ácidamente aterrizando a su lado, él había estado sobrevolando el entorno ayudando al resto de los príncipes (estos al verlo por primera vez lo notaron con desconfianza al reconocerlo como aliado de la actual emperatriz).
Haku volteo los ojos con fastidio -crees que estoy viéndolo por disfrutar el panorama- contradijo con cansancio.
Aladdin se interpuso -por favor, hermana… tío- advirtió sabiendo una posible pelea a punto de estallar.
Ambos se miraron con desprecio para voltearse al lado contrario, el magi azul sonrió forzadamente pero se detuvo para mirar la figura acercándose hacia ellos provenientes de las ruinas de Magnostadt.
Scheherezade miro a la criatura espantando cual moscas a los candidatos que persistían en los ataques aéreos -mi hijo- susurro escuetamente sabiendo que "eso" se había alimentado de Titus.
El peli azul parpadeo no entendiendo a lo que se refería la suma sacerdotisa, pero ahora enfoco la intención del médium en extender sus brazos a los cielos -No hay que dejar que alcance esa cosa- advirtió señalando lo obvio con su rama que suplía su roto báculo.
-Lo dices tan fácil- mordaz contradijo Ithnan con una guadaña mandando rayos a la criatura que parecía ignorarlo -el médium estará alimentándose del entorno, hasta alcanzar el punto… justo en ese momento… estamos muertos- inquirió.
-¿es eso un consuelo?- Alibaba grito desde su lugar indignado por ese comentario lúgubre en ese momento tan poco ideal.
-No lo creo- aburrido le contesto Koumei que recibió una fulminada del exiliado de Baldadd.
Las manos oscuras se elevaron a los cielos dispuestos a alcanzar esa mancha que parecía gotear del cielo, el viento era pesado conforme alcanzaba su objetivo… Haku miro con un sentimiento decidido para empezar a acercarse.
-lo retendré lo más que pueda- advirtió con severidad al soltar su báculo como si no fuera necesario.
-¿Qué hará hermana?- pidió con ojos desorbitados Aladdin, mas viendo como el arma mágica era dejada de lado cuando para un mago esto era su prioridad.
-Lo que sea que vayas a hacer… hazlo pronto- gruño Kouen desde algún lugar de los cielos, bastante claro para los oídos de las personas que se sorprendían por el volumen y también por haber sido escuchada.
Pero esta no dijo nada, comenzó a escribir con su mano derecha en el aire formando líneas rojas de energía en varios trazos para terminar en una señal extraña con ambas manos dirigidas al médium -¡Desintégrate, perro negro de Rondanini! ¡Mírate a ti mismo con terror y después perfora tu propia garganta!- recito en cantico extranjero para concluir con ímpetu.
Este fue el momento en que cada observador miro como el médium se detenía en sus acciones de golpe, parecía temblar por la resistencia pero una barrera roja limitaba cualquier movimiento… para los que estaban distraídos, notaron que la habilidad provenía de la cuarta princesa de kou ¡sin báculo!
-Ella hizo esto- Alibaba amplio su boca.
-Parece que si- le volvió a contestar Koumei tratando de limpiar sus ojos para desechar que fuera su imaginación, más viendo el tamaño del médium su fuerza en comparación de la menuda de su hermana postiza.
El exiliado de Baldadd miraba de un lado a otro para caer en la menuda figura de esa princesa que no trato en su estancia en Sindria… ahora sosteniendo a algo tan grande como el médium con esas manos.
Scheherezade miro la espalda de esa princesa con escepticismo aun desde otro punto distante, Yunnan ampliaba sus ojos en total shock por la capacidad de la princesa.
-Es como la magia del hermano Toshiro- silbo no deteniendo el comentario, Aladdin se maldijo al conocer el mismo la relación de ambos… se encogió ante la mirada astuta del primer príncipe de Kou que parecía tener otro incentivo para sobornarlo.
Además de una disimulada amenaza de no decir más.
-No perdamos el tiempo- Kouen advirtió llamando la atención a el mismo, mirando al médium que señalaba con su espada -ella no resistirá mucho tiempo- indicó no dejándose sorprender por esta muestra de disciplina por parte de su hermana.
El vuelo fue alzado por los que podían, Scheherezade miro el ambiente con ojos cansados y lo mal que se sentía al ser parte de los motivos de este escenario… apretó sus puños mirando a Ithnan y Aladdin.
Esto necesitaba a cada integrante que podía esgrimir un contenedor de metal, con esto en mente solo tenía una opción -yo…- llamo su atención -lamento todo esto- amplio sus brazos iluminándose, teniendo memorias de la fundación de Reim y los lamentos de Magnostadt.
Estaba arrepentida de no ver el dolor más allá de su preciado reino.
-¿Qué haces?- pidió Aladdin con un presentimiento en la boca de su estómago, sin recibir respuesta ante la vista opacada por luz de la sacerdotisa.
Ithnan inclino su cabeza en respeto prediciendo las acciones de la sacerdotisa, ojos carmín se suavizaron a la que considero… durante sus más de 200 años de existencia… como su enemiga, siendo aliada en este punto de su vida.
Scheherezade lanzo un último aliento al mirar a los cielos -les encargo el futuro…- sonrió ante la última visión de siluetas que afectarían el futuro para un bien mejor.
Aladdin extendió su mano ante la luz opacándose con el tiempo, la figura menuda de su colega magi desapareciendo… pronto escarcha broto de los cielos amplios de Magnostadt.
Aun en la ciudad los heridos levantaban sus manos siendo bañados por esta anomalía, sintiéndose fortalecidos y protegidos… Muu solo pudo cerrar su puño al tomar uno de estos, prediciendo el deseo de su señora por lo cual se levantó para acatar su orden.
La magia de restauración ilumino a cada integrante de ese equipo aun Haku en su concentración se sintió renovada, Ithnan levanto el rostro disfrutando del paisaje bello por encima del médium para caer de nuevo al problema central…. Alzando el vuelo -vamos mocoso- empujo instalándose al lado de la princesa Haku, alzando un borg -necesitamos mantenerla protegida- expreso a lo que el niño afirmo no sin un tinte nostálgico por la perdida.
La suma sacerdotisa de Reim acababa de sacrificar su vida para brindarles una oportunidad nueva.
XXXXX
Morgiana capturaba a Alibaba justo en el momento en que sería arrasado por el médium antes de ser envuelto de nuevo por la barrera roja ahora conocida de Haku.
La sonrisa de Alibaba vacilo al sentirse salvado por una mujer, para ser puesto en el aire… entonces se ilumino al reconocer a Sinbad en las alturas, con su sonrisa confiada y postura firme.
-Tiene una barrera- advirtió Koumei con cansancio, viendo que en efecto el médium parecía instalar su propia defensa al estar vulnerable por el sometimiento de la magia de su hermana.
En ese momento Muu Alexius perforaba las protecciones de dicho enemigo mientras cada nuevo aliado se postulaba en los cielos instalándose en un conjunto con los cansados de Kou o Reim.
Un intrincado símbolo de estrella iluminaba los cielos con los puntos importantes en otros más pequeños, en el centro desde el suelo el médium paralizado siendo testigo de tal unión por todos los contenedores de metal de Reim, Kou y Sindria.
En el cielo más alto que todos, flotando con su equipamiento Baal… alzando su espada en magia extrema múltiple, Sinbad tomaba el liderazgo de ese ataque con una concentración que lavaba toda la actitud descuidada por la cual se le conoce.
Ojos antes dorados brillaban a la luz de los rayos de su magia extrema iluminando los cielos en nubes tormentosas de potencia arrasadora, sin temor al poder embargándolo la voz del múltiple conquistador fue el que inicio aquel ataque en una columna de poder de todos esos candidatos a rey.
Yunnan amplio una barrera para proteger del impacto lo mas que se pudiera a Magnostadt.
El suelo tembló y se partió al ser víctima de la energía aplastando sus cimientos, el médium se borraba a causa de la luz y el borg de Aladdin combinado con Ithnan protegía a Haku quien sintiendo la falta de objetivo se dejó caer de rodillas con su vista al piso en cansancio.
La explosión arraso con todo su entorno con las grietas ampliándose desde el epicentro del objetivo oscuro, pronto se encontraban flotando los magos del grupo para divisar el gran hueco en la tierra llenándose de agua de mar.
Haku sintió sus brazos débiles mientras extendía para tomar su propio báculo flotante a su lado, sintió la mirada de preocupación de Aladdin pero solo ofreció un asentimiento severo para regresar su atención a la cortina de humo donde antes estaba el médium.
-No creo que esto sea suficiente- negativo Ithnan agrego.
Su esfera choco con una gran mano oscura de la anomalía, ambos magos pusieron su esfuerzo en reforzarlo para no ceder al robo de rukh y la presión al chocar contra la tierra… Ithnan y Aladdin hacían gestos de esfuerzo mientras Haku trataba de ponerse de pie de manera lamentable.
En los cielos Sinbad miraba todo de manera impasible, sus ojos en cálculo mientras el médium ejercía presión a los magos en tierra -está bien no interceder- la reina de Artemyra cuestiono, flotando con elegancia a su lado.
Inclinando su cabeza -en un momento más- admitió el rey de los mares con pensamientos ocultos para sus aliados, después de todo… no tenía muchas ganas de salvar a Ithnan, pero Aladdin estaba con el así que con un suspiro… alzando su espada para llamar la atención y reiniciar un ataque.
Muu solo caía al suelo fatigado por el momento de esfuerzo sintiéndose miserable por el sacrificio en vano de su señora, Ignatius aterrizaba a su lado en silenciosa observación.
-esa cosa no tiene fin- en los cielos con ayuda de un globo aerostático exclamaba Nerva con sudor en su frente señalando lo evidente al ver caer el polvo mostrando a un recompuesto médium.
-Se está restaurando con el mar- gruño Kouen manteniéndose a flote precariamente, el cansancio ya lo estaba arrastrando.
-No habrá fin- en un susurro Yunnan agrego desde su posición en una tristeza profunda, viendo el medium restaurarse.
-Esto es malo- forzando su camino de los brazos de Morgiana, Alibaba mantuvo su dignidad fingiendo que esa situación vergonzosa no paso… otra vez… agradeciendo, de alguna manera que todos estaban concentrados con el enemigo para notar tal bochornoso escenario (aunque en el primero, estaba seguro Koumei le sonrió con sorna).
Morgiana aterrizo al lado del resto de los príncipes, sus ojos críticos a la criatura gigante -no habrá forma de debilitarlo…- admitió llamando la atención de los que escucharon -hay que alejarlo por el momento de su fuente de energía- aconsejo.
Un arqueo critico de Kouen -¿Cuál es tu consejo?- pidió interesado.
La fanali suspiro nada acobardada por la mirada inquietante del príncipe -podría golpearlo, pero será insuficiente… - miro a Kougyoku -usted, señorita… podría retirar el mar- pregunto inclinando su cabeza.
Un bufido -por supuesto- agrego con arrogancia la séptima princesa.
Con un plan medio formado, dicha candidata se dirigió a un punto donde con esfuerzo empezaba a levantar las olas de manera lenta, pero el médium parecía más interesado en otro objetivo que percatarse de la roba de su fuente de energía.
-Hay que ayudar a nuestra hermana- en apuro Hakuei se esforzó por caminar pero tambaleo apoyada por Kouha.
-Sabe que ella es peligrosa- Koumei tenía una mirada fría a la situación, analizando que la alianza de los siete mares pareciera no ser prioridad del médium a pesar de los ataques constantes pero con un robo constante al mar se regeneraba de manera alarmante.
XXXXX
Haku miro entre los escombros en donde estaban clavados con el parpadear del borg a su lado estaba Ithnan con su guadaña maldiciendo lo tardío de los que lo salvaron… encima de ella en una posición demasiado comprometedora era Aladdin cuya ramita ya era nada.
El médium retirándose de sus embates pero tan visible para ellos… entonces lo noto, algo que le arrebato el aliento más que el cansancio.
-¿Qué pasa?- pidió interrogante Ithnan viendo el horror en la cuarta princesa, ¡ni siquiera al ver la muerte cerca tenía esa expresión!
Pero no fue necesario, Aladdin miro por encima de su hombro con un parpadeo de mas -hermano Toshiro- dijo dudoso entonces el otro magi lanzo su atención al exterior con un latigazo de su cabeza.
Justo encima de ellos, en la orilla del agujero en el que estaban sumergidos una figura aterrizaba con agilidad dándoles un ligero vistazo con esos ojos turquesa conocidos… pero los magi sintieron que algo no estaba en su lugar, viendo el rukh más intenso de lo normal hasta ser visible en todo su esplendor… como animando a la singularidad en alegría.
Él no los miro, su atención hacia lo que alcanzaban a ver del médium cuyo lado izquierdo estaba congelado.
Su traje también era particularmente extraño, negro en un corte sencillo de mangas largas y holgadas como lo es su pantalón, una capa blanca azotaba con el viento en adornos igualmente oscuros pero había un símbolo extraño adornando su espalda.
-No puede ser- silbo Haku tapándose su boca con consternación haciendo que los magis la miraran mientras lagrimas se derramaban de sus ojos.
Ese uniforme era conocido, tan entrañable para la memoria de Rukia Kuchiki sintiéndose aún más débil ante el significado de esa vestimenta cubriendo el cuerpo del príncipe de Sindria… el Haori con la insignia del narciso como sus memorias tan lejanas.
-¿Qué sucede?- Ithnan siendo impaciente pregunto, pero no pudo decir nada cuando una presión se hizo presente para todos en el entorno causándoles que cayeran de rodillas, el rukh bailaba en tonadas casi molestas dirigiendo la vista al individuo causante de esto.
Palabras extrañas de la boca de su candidato a rey, para concluir con un -Bankai- y el mundo del rukh resonaba ante la muestra de poder.
XXXXX
Fin del capitulo.
El próximo será el capitulo final de este fic… por lo menos abarcando lo que el anime! Pero bueno dejare mas notas en el siguiente.
