¿No andaba muerta andaba de parranda? Bueno ya sé que con esta historia tengo años de no actualizarla y pido muchas disculpas por eso, no pensaba ni pienso abandonar este fi casi que por mucho tiempo que deje pasar seguiré actualizando, aunque ahora si no prometo que sea pronto. En fin por ultimo agradecer a las personas que siguen la historia a pesar de lo descuidada que la tengo
-¿Usted me buscaba?—
-¡Gracias a dios que si estabas aquí!—Juvia palideció al ver la cara del extraño, un sentimiento de desconfianza y sobre todo miedo empezaron a aflorar en su interior, junto con demasiadas preguntas que se acumulaban en su cabeza ¿Cómo era que la había encontrado? ¿Cómo era que sabía que Lucy la conocía? ¿Por qué la buscaba precisamente a ella? Recordó la advertencia del pelinegro "No salgas del departamento si no estoy" Se sintió tonta de olvidar deliberadamente la advertencia del chico por dejarse llevar por sus emociones-¿Qué te pasa? Parece que hubieses visto un muerto—pero ella no sabía que responder
-Igneel—No supo en que momento sus labios pronunciaron su nombre.
-Vaya parece que me conoces—aunque en ese momento Juvia no supo definir con que tono dijo aquello ese hombre, sentía como si la hubieran cortado la lengua porque se vio incapaz de contestar ¿Qué le respondía? ¿Qué lo conocía? No tenía idea de cómo manejar ese asunto, pero tenía clara una cosa lo sumamente delicado que era el tema.
-¿Qué hace aquí? ¿Co…como supo que estaba aquí?—se obligó a hablar y se alivió de que su voz saliera menos nerviosa de lo que en realidad estaba, el hombre no le contesto, como respuesta solo le dio una sonrisa que no le parecía a la peli azul augurara nada bueno
-Bueno si sabes mi nombre quiere decir que ellos te hablaron de mí, lo que me facilita las cosas… iré al grano linda no tengo mucho tiempo. Necesito que hables con Natsu o Gray ayúdame a convencerlos de que me dejen regresar… sabes hace mucho que estuve pensando en esto y a final de todo son mis hijos…quiero…quiero recuperar el tiempo perdido con ellos, pero estoy seguro que en cuanto me vean van a echarme a patadas. Pero por lo poco que vi estos días ellos parecen confiar en ti y estoy seguro que van a escucharte…así que tú escucha a este padre desesperado—
-Lo siento… yo no puedo hacer eso—quiso decir que tampoco quería pero se abstuvo
-¡Vamos! ¡Por favor ayúdame! … Se lo que te dijeron, estoy seguro que no fueron cosas buenas y lo admito no soy un santo y me eh equivocado pero todos merecemos una segunda oportunidad ¿no?... quiero arreglar las cosas, quiero recuperar a mis hijos—Juvia se encontraba tanto nerviosa como conmocionada, no tenía idea de que responder porque por una parte sintió su corazón conmoverse al ver los ojos desesperados del hombre y si de algo tenia la certeza era de que los ojos no mentían. Por otro lado solo ayer había hablado Gray con ella sobre lo delicado del tema para Natsu, Happy y también para el mismo aunque no lo admitiese.
— ¿No me digas que tú nunca te has equivocado?—aquel hombre poso sus grandes manos sobre los delgados hombros de la peli azul, clavo su mirada esmeralda en los ojos de Juvia, mientras le miraba con expresión seria-¿Nunca has pedido una segunda oportunidad?—
-Yo…— no supo porque sus ojos empezaron a humedecerse, ni por qué había un nudo en su garganta ¿segunda oportunidad? ¡Si ella luchaba por una segunda oportunidad cada maldito día! Una segunda oportunidad donde pudiera recordar su vida, su hogar, su familia o si quiera quién demonios era ella
-¿Tus padres nunca se equivocaron contigo?—aquello lo sintió como un golpe bajo ¿sus padres? Ni si quiera recordaba sus caras menos sus nombres ¿de qué forma iba a saber si ellos se habían equivocado con ella?
-Por favor ya no siga— pidió en un tono abatido que no le gusto pero no podía hacer nada
-Todos nos equivocamos ¿cierto? …. ¿podrías por favor entonces ayudar a este pobre hombre a recuperar a su familia?—Igneel se planteó aún más cerca de la cara de la chica, la cercanía incomodaba a Juvia y él lo sabía; sabía que era ruin y malo usar eso en su favor para que la chica terminara accediendo, era amedrentarla y chantajearla y en el fondo se sentía un poco mal, quizá fuera por el aspecto frágil de la mujer, pero sus propósitos se sobreponían a su culpa y si tenía que manipularla para cumplirlos lo haría.
-¿No crees que vienes a arrepentirte muy tarde?—la gruesa y en esa ocasión sombría voz de Gray sobresaltaron a ambos. El pelinegro no tomo mucho tiempo en tomar del brazo a Juvia y arrastrarla hasta su lado. Si Juvia no estaba asustada, en ese momento se moría del miedo al ver la expresión del pelinegro, nunca en todo ese tiempo le había visto tan molesto como hasta ahora
-¡Gray! ¡Mírate cómo has crecido!—a Juvia le pareció curioso el cómo Igneel ignoraba el peligro inminente que era Gray en ese momento. O era muy bueno fingiendo o lo que había dicho era en verdad genuina felicidad
-¿Cómo nos encontraste?— demando en tono frio, Igneel no respondió, le miró con una mezcla entre ternura y diversión que solo hizo molestar aún más a Fullbuster-¿¡COMO CARAJO NOS ENCONTRASTE!?— el grito fuerte y contundente sobresalto a la peli azul que miro con ojos a punto de desbordarse de lágrimas, era como ver a una persona completamente diferente al Gray que ella conocía, los ojos grises era como dagas filosas que atravesarían a Igneel si pudieran, noto como las venas del cuello del chico se acentuaban así como los de sus brazos, encontró sus manos hechas puño no quiso pensar en cuanta fuerza mantenía para que sus nudillos oscilaran entre su color normal y el blanco. Su mandíbula lucia apretada y casi juro escuchar sus dientes rechinar, quiso hablarle, lo menos que quería era que el chico se le lanzara a los golpes y se metiera en problemas pero no se atrevía, el miedo le impedía si quiera moverse
-Tranquilo Gray, asustas a la chica—Igneel la señalo y en ese momento Gray reparo en Juvia, le clavo la mirada y aunque le afecto verle tan asustada no pudo dirigirle un mejor gesto que su expresión fría, le había dicho que no saliera y ella lo había ignorado, precisamente porque sabía de qué clase de artimañas se valía Igneel para conseguir lo que quería, Juvia debió de haber pensado lo mismo porque agacho la mirada – ¡Vamos no la veas así! No hicimos nada malo, simplemente estábamos hablando—
-No te hagas el gracioso y responde—el tono venenoso dio a entender a los presentes que Gray se encontraba en el límite, Igneel sabía que aquello no era nada bueno, así que se resignó a responder la duda del chico
-De acuerdo tranquilo, fue simple; en realidad el destino me ayudo, fue una suerte que un día te viera entrando a las oficinas de esa paquetería, cuando pregunte por ti me dijeron que era tu trabajo... ¿sabes? Fue un alivio saber que tu no decidieras de cambiarte de ciudad, fue cuestión de seguirte para saber dónde vivías—aquello aterro a Gray aunque lo negara – aunque sabía que si me presentaba sin más en tu puerta ni si quiera abrirías, entonces me puse a pensar en algún método para que me escucharas, estaba por darme por vencido cuando vi a Natsu entrando a este mismo edificio, entonces me fue imposible rendirme, cuando le seguí supe cuál era su departamento. Un día me topé con ella estando cerca del departamento de Natsu, entonces los vi a todos ustedes juntos… vi a Happy… ha crecido mucho—ante la mención del niño Gray tomo del cuello de la camisa a Igneel parecía que estaba a punto de golpearle pero se detuvo, quien sabe si fuera por sí mismo o por que en aquel momento Juvia le había sujetado el mismo brazo con el que sostenía al hombre, mientras le llamaba de una forma preocupada
-¿Tu? ¿Precisamente tu hablando de Happy? Deja de ser un sinvergüenza y lárgate de aquí antes de que te termine partiendo la cara— después de la amenaza el pelinegro soltó poco a poco a aquel hombre. Igneel por su parte soltó un suspiro de resignación mientras se acomodaba de nueva cuenta la camisa
-De acuerdo, un gusto verla jovencita espero que nos encontremos pronto—hizo una leve inclinación como reverencia y empezó a alejarse de ellos con una sonrisa en el rostro. Juvia no necesito que Gray le dijera algo, basto con que la mirara para que la chica entrara de nuevo al edificio, caminaron en un silencio por demás incomodo que ni siquiera se comparaba a los primeros días cuando Juvia recién trataba con el pelinegro. A paso lento subieron las escaleras, cuando estuvieron a unos pisos de llegar Gray le tomo del brazo
-Espera—aunque no sonó como hace rato, el tono seguía siendo frio y duro, Juvia paro antes de que su pie pudiera pisar otro escalón, quiso decir algo pero seguía muda como hace rato-¿Cómo demonios te encontraste con él?—los ojos de Gray le escaneaban de una manera que le hacían sentir incomoda trato de aclararse la garganta para hablar y aunque intento con todas sus fuerzas responder no podía, la imagen del iracundo Fullbuster de hace rato no se iba de su mente- ¿Qué? ¿Te comieron la lengua los ratones?—aquello si sonó más agresivo y eso hizo reaccionar a la chica
-No… yo… ¿Happy no te dijo? Lucy pasó a buscarme porque…—
-Por qué un hombre quería verte ¿no?—antes de que pudiera terminar de hablar el Fullbuster interrumpió a la chica, Juvia se preguntó entonces para qué era que Gray preguntaba si ya sabía el motivo, pero se mantuvo callada él estaba molesto y ella no quería hacerlo enojar mas-¿Sabías que era él? ¿Por qué no me despertaste?— trato de controlar su tono de molestia no de la mejor manera
-¿¡Que!? ¡No! ¿Cómo iba a saber que era el?—
-¿¡Entonces porque saliste!? ¿¡Porque no me despertaste!?—
-¡Lucy me dijo que me buscaba!—
-¿¡Y solo basta que la rubia te diga que un hombre te busca para que bajes corriendo con el!? ¿¡No piensas que puede ser peligroso!? ¡Deja de ser tan ingenua!—había hablado más de lo que quería, no solo porque la había encontrado con Igneel, nunca lo admitiría pero la forma en que lo encontró ayudo mucho a que su estado de ánimo fuera el peor, no soporto ver a Igneel tan cerca de ella, ni siquiera lo pensó simplemente exploto todo, se sentía mal de gritarle, pero sabía que era aún peor esperar a llegar al departamento y que Happy escuchara todo, todo se quedó en silencio que no fue tan largo como Gray hubiese esperado
-¿¡Y que querías que hiciera!? ¡¿Qué si soy una ingenua?! ¡Si lo soy! ¡Lo soy porque pensé tontamente por un momento que era alguien que me conocía! ¡Que por fin encontraría algo de mi vida! ¡Que…!—Juvia no siguió hablando porque sabía que de hacerlo terminaría llorando y era algo que no quería hacer, seco sus húmedos ojos con la manga de su blusa mientras luchaba por controlar la respiración. Gray estaba más que tentado a abrazar a la chica y pedirle disculpas pero no lo haría hasta saber todo lo que había pasado, así que tragándose su propio corazón siguió hablando en un tono firme
-¿Qué le dijiste?—
-Nada…lo juro… me dijo que quiere que lo ayude… a convencerlos, a ti y a Natsu para que lo dejen regresar, no sé a qué pero menciono algo de recuperar su familia—en cierto punto Juvia se sentía en un interrogatorio de policía, recordó cuando le menciono a Gray si ese era su trabajo y aquello le causo un poco de gracia que le ayudo a mejorar su decaído animo—trato de convencerme pero te juro que yo no le dije nada, no podría después de lo que me contaste—el pelinegro no le respondió, pero Juvia vio como sereno su expresión y asintió así mismo como si se convenciera de algo, aquello reconforto a la chica, al menos a su parecer Gray ya no estaba tan molesto con ella
-Gray—
-Dime—
-Yo… lo siento, debí de hacerte caso—
-¿Sabes? No importa, yo me debería de disculpar. No debí de gritarte ni nada por el estilo y enserio me porte como un idiota contigo… es solo que todo este asunto me descontrola—ella le respondió con una sonrisa amable, ambos terminaron de subir las escaleras para llegar al departamento, le parecía curioso al pelinegro la manera tan rápida que tenían él y Juvia para arreglar las cosas hace un rato estaban gritándose y ahora subían las escaleras como siempre. Cuando entraron vieron a Happy pegado a la ventana, el pelinegro le hizo una seña a Juvia para que no hicieran ningún ruido ya que el pequeño peli azul no se había dado cuenta de que ellos habían llegado, le escucharon murmurar, no entendieron mucho de lo que decían, pero alcanzaron a identificar sus nombres, algo sobre si se habían ido a algún lado y otra cosa sobre un policía, aquello ultimo le llamo la atención a Gray. Cuando Happy por fin se despegó de la ventana lo primero que vio fue a Gray y Juvia parados en la puerta, los tres quedaron en silencio hasta que la fémina decidió romperlo
-Hola—
-¿Dónde estaban?—
-Juvia tardaba y fui a buscarla, te lo dije antes de bajar—
-¿Y tú donde estabas Juvia?—
-Ehh… yo… bueno—
-¿No saliste para verte con el policía de la otra vez?—el tono de reproche de Happy le causaron cierta gracia a la chica
-No…—
-¿Policía? ¿De qué policía hablas?—interrumpió curioso el pelinegro
-Del rubio que vino la otra vez a ver a Juvia—aunque Happy vio la expresión de la chica suplicando que guardara silencio, el niño hizo como si no viese nada y hablo en tono inocente
-¿Policía rubio?—Gray sopeso la información un momento, volteando a ver a la chica peli azul que se había quedado rezagada en la puerta— ¿Sting estuvo aquí? ¿Otro hombre del que no me habías dicho nada?—el tono de reproche que uso el pelinegro, no le gusto a Juvia; una cosa era que aceptara que Gray se pusiera como fiera por lo que había hecho hace rato, admitía que tenía culpa en ello además de lo delicado del tema. Sin embargo el que se molestara por Sting no era nada nuevo, pero se encontraba demasiado cansada emocionalmente como para aguantar otro reproche del chico. Igneel ya la había hecho sentir lo suficientemente mal hace un momento
-Vino hace dos días no te había dicho nada porque se me olvido con todo lo que había pasado— menciono con un ligero tono de molestia en su voz
-¿Y no pensabas decirme? Si no es por Happy yo ni me entero—No era que Gray quisiera pelear con Juvia en ese momento, era que simplemente no concibió la escena del policía con la chica solos en su departamento; si aun con su presencia la ocasión pasada el rubio no se contuvo en su galantería no quería pensar lo que había pasado en su ausencia
-Solo lo olvide ¿sí? No estaba ocultándotelo ni nada que se le parezca, y claro que te lo iba a decir—
- Claro, cuándo lo recordaras ¿no?—el tono sarcástico de Gray empezaba a sacar de sus casillas a la oji azul
-Gray no digas tonterías— el tono de molestia en su voz era cada vez más notorio
-¿Ahora digo tonterías? –Happy nunca pensó que su comentario desencadenaría que ambos chicos empezaran a alzar la voz para comenzar una pelea. Recordó que la chica le había dicho que a Gray tampoco le agradaba el policía solo que no imagino que su sola mención lo hiciera molestar tan rápido.
-Si, si las dices, porque no logro entender el motivo por el que estas molesto—
-¡Porque no me dijiste nada!— exclamo más fuerte el pelinegro
-No empieces a gritar—menciono ya visiblemente molesta, con un tono que a pesar de ser tranquilo dejaba una sensación de peligro al chico, aquello le sorprendió, era algo que nunca había visto en Juvia, no sabía que aquella chica pudiera llegar a ser así y aunque no lo admitiera aquello le afecto; sin embargo su orgullo de hombre no le permitiría demostrarlo
-¿Qué? ¿Ya estas molesta?—los ojos centelleantes de la chica le indicaron que lo que había dicho no había sido lo más inteligente, se arrepintió en ese momento de haberse dejado llevar por sus instintos, Juvia nunca le había visto de esa manera casi parecía que sus zafiros le atravesarían si pudieran, su blanca piel había tomado un tono rojizo en las mejillas y sus labios se marcaron en una línea recta. Camino a pasos rápidos hacia él y Gray más por instinto que por otra cosa se movió hacia atrás, una vez la chica se acercó a él le hablo en el mismo tono bajo y amenazante
-No grites frente a Happy—hasta ese momento el pelinegro no había reparado en el peli azul que se había atrincherado en la esquina del sofá presenciando todo—Y si me disculpas, voy a mi habitación—el tono frio de la chica le helo la sangre tanto o más como el hecho de que al pasar por su lado ella se moviera para evitar si quiera rozar su brazo con el suyo. La sala quedo en silencio que solo se vio perturbado por el sonido de la puerta de la chica al cerrarse. Gray soltó un bufido y tomo asiento a un lado de un mudo Happy
-Ehh… ¿molesta sí que da miedo no?—aunque trato de aligerar el tenso ambiente que se negaba a irse no lo logro, el oji verde a su lado se mantenía callado y con la vista en el televisor ahora apagado-¡Vamos! ¿Qué pasa Happy? ¿También te comieron la lengua los ratones?—a diferencia de hace un momento la manera en como dijo la frase fue completamente amistosa y en tono de broma tratando de animar al niño, cosa que no logro
-Yo… no quería que se molestaran—Happy había visto el rostro de la chica cuando le rogo que no dijera nada y la ignoro, por dos razones; primero porque le pareció gracioso hacerla molestar un poco, segundo porque no quería que ella y el policía se volvieran cercanos, podía ser en su mayoría un niño maduro pero eso no impedía que de vez en cuando tuviera los caprichos de alguien de su edad, y él no quería a Juvia con el rubio, quería que la chica siguiera siendo cercana con el pelinegro, nunca pensó que pasaría lo contrario.
-Happy lo que paso no fue tu culpa ¿de acuerdo? Solo es que ambos estábamos tensos, y bueno… para mi desgracia admitiré que cuando se trata de Sting y Juvia… bueno… digamos que no pienso mucho lo que digo—soltó un suspiro más largo de lo que le hubiese gustado—Y siempre termino por hacerla enojar— de pronto se encontró diciéndose a sí mismo que debería haberse ahorrado lo último, aunque su intención era consolar a Happy termino por desahogarse con un niño de 9 años—Estoy seguro que ni siquiera está molesta contigo—
-Pero yo la delate—
-Ella misma dijo que me lo iba a decir ¿no? Tu solo te adelantaste a las cosas, el que la hizo molestar fui yo con todo lo que dije—Gray recargo su cabeza en el respaldo del sillón, mientras cerraba los ojos y suspiraba pesadamente, Happy se rio un poco ante lo último, si bien era cierto que gran parte del enfado de la chica era culpa del pelinegro, seguía sintiéndose culpable.
Juvia se había lanzado a su cama apenas puso un pie en su habitación su cabeza le punzaba desde que había terminado su discusión con Igneel, tenía muchas cosas en la cabeza y lo menos que quería era terminar peleada con Gray por algo tan simple (al menos en su percepción) como lo de Sting, tal vez si hubiese tenido más paciencia no se habría dejado llevar por la molestia del momento y todo habría terminado de mejor forma, soltó un suspiro al aire, pensó que ya no le servía de nada ponerse a pensar en cómo "hubiera sido si" no podía retirar lo dicho. Le cruzo por la mente ir a disculparse, pero se encontró a si misma cansada de discutir sobre el mismo tema con Gray, tal vez en otro momento donde tuviera la misma paciencia de siempre. Perdida en sus pensamientos no se dio cuenta en que momento sus ojos se cerraron.
Lo único que Happy escuchaba irónicamente era silencio, en todo el tiempo que llevaba en el departamento de Gray nunca había estado todo tan calmado, no le gustaba.
El pelinegro después de hablar con el había encendido un rato el televisor, no duro mucho cuando argumento un dolor de cabeza y empezó a poner el departamento de cabeza para buscar una aspirina, Happy miraba todo en silencio hasta que recordó que la peli azul las había colocado en el espejo del baño junto con los demás medicamentos, tardo más el chico en encontrar la pastilla que al momento en que se había quedado dormido en el sofá a causa de esta. Happy no perdió mucho tiempo en llegar a la habitación de Juvia.
Escucho que tocaron una, dos, tres veces antes de que despertara por completo, no supo cuánto tiempo se había quedado dormida, se levantó lo más rápido a atender la puerta, encontrando al pequeño peli azul frente a ella
-¿Happy? ¿Qué pasa?—
-Juvia… yo… yo no quería que…—No entendió porque se le anudaba la garganta, odiaba sentirse así, Juvia parecía notarlo porque se agacho a su altura y le abrazo
-Tranquilo, todo está bien—le llevo a la cama y ambos se sentaron de frente, Juvia le acariciaba el cabello y aquel gesto aunque fuera completamente nuevo para Happy ya que ni siquiera Natsu lo hacía (generalmente no pasaba de una sacudida de cabello) le gusto.
-Yo no quería que tú y Gray pelearan—al fin pudo decir lo que sentía con el aliento que logro reunir, de alguna manera el estar con la chica le ayudaba a calmarse mucho
-Lo sé—aquello fue dicho en un tono tranquilo mientras le seguía acariciando la cabeza y le miraba con ojos conciliadores—Happy yo soy la que se disculpa, jamás debí discutir con Gray frente a ti. Pero quiero que sepas que tú no tienes la culpa de nada, es solo que…—
-¿ambos estaban tensos?—Juvia le miro asombrada para que después se asomara una suave risa de su voz
-Sí que eres listo—
-Eso me lo dijo Gray—ante la mención del pelinegro Juvia cerro los ojos para dejar que una risa se escapara de su rostro, Happy sonrió ante esto
-Bueno, pues Gray tiene razón, estábamos tensos y así cualquiera pelea. Pero nos vamos a arreglar, siempre nos arreglamos—Happy asintió sonriendo, la chica le sonrió de vuelta—Vamos ya no estés triste—empezó a atacarle con cosquillas, Happy trataba de defenderse y ambos terminaron acostados en la cama riendo. Se quedaron viendo un rato el techo mientras calmaban su respiración a causa de la risa
-Juvia—
-Dime—
-¿Vas a cambiar a Gray por Sting?—
-No voy a cambiar a nadie, Sting es muy amable y está tratando de ayudarme y Gray… bueno el…— se había quedado a mitad de la frase ¿Cómo describía a Gray? Ella no lo noto, pero Happy se dio cuenta del color rojo que se había adueñado de sus mejillas
-¿El?—
-El… él es especial para mí—dijo aquello avergonzada mientras miraba la sonrisa de chesire de Happy—eh… ¿Qué hora es? ¿No tienes hambre?—
-No, no tengo… pero me está dando sueño—dijo feliz el niño, mientras bostezaba y se acomodaba cerca de Juvia
-¿Quieres que te lea algo?— Happy asintió, Juvia tomo su celular y busco algo que le agradara al niño, tal vez ya estaba un poco grande para eso pero se encontraba que ese momento era tranquilo y acogedor. Juvia le rodeaba y le dejaba usar su delgado brazo como almohada se acostaba a su lado y permitía que la tranquila voz de la fémina le arrullara poco a poco a la vez que esta acariciaba y jugaba con sus cabellos azules hasta que se quedaba dormido. Recién esos días donde se había quedado a dormir con ella había descubierto todo aquello. El primer día ella estaba nerviosa y sugirió aquello, Happy estaba por negarse ya se consideraba que era demasiado grande para algo como eso pero no tuvo corazón de romper los ilusionados ojos de la peli azul, se alegró de no haberlo hecho.
Nunca lo admitiría ni a Natsu ni a nadie, pero en ocasiones se encontraba a si mismo sintiendo celos de los demás niños de su escuela, las ocasiones en que le mostraban con una sonrisa imposible de borrar algún postre con que su madre les había enviado, algún regalo especial que ella les daba en Navidad o sus cumpleaños. Lo peor era cuando le hablaban de las veces que sus madres tenían gestos con ellos, porque Happy se encontraba con que no entendía; nunca entendía que era que una madre te arropara, te cantara o cocinara algo especial para él. Natsu era un excelente hermano pero pensaba que no era lo mismo.
Se encontró que con que Juvia sentía algo que imagino que era parecido a lo que contaban sus compañeros, tal vez ella era muy joven pero era cariñosa con él, le cuidaba y procuraba y en ocasiones le consentía. Por eso le afectaba tanto que ella se molestara con él, saber que ya todo se encontraba arreglado le ayudo a que su mente se relajara y se quedara profundamente dormido.
Después de que Juvia comprobara que Happy se había dormido, le acomodo de manera que una almohada sustituyera su brazo, tenía hambre así que salió de su habitación, se encontró con la televisión encendida y a un Gray profundamente dormido en el sofá. Suspiro resignada y se dirigió a la cocina a preparar algo de cenar para ella y Gray.
El olor a pasta le obligaron a abrir sus ojos, o más bien su estómago que demandaba alimento y aquel buen olor le seducía, despertó con un dolor en el cuello, que trato de solucionar sobándose.
-No deberías dormir en el sofá, le hace mal a tu espalda—la voz de Juvia le sobresalto, cuando alzo su vista noto que la chica le sonreía, y como sostenía en cada mano un plato con pasta. Quiso decir algo, como que no estaba molesto, que se disculpaba de nuevo, pero sentía todo atorado en su garganta, entonces noto la ausencia del niño
-¿Dónde está Happy?—sin querer hablo más exaltado de lo que quería, le preocupaba aún más que a Igneel se le había ocurrido aparecer
-Tranquilo está dormido en la habitación, toma—le dijo a la vez que le extendía un plato—tómalo como la pipa de la paz—
-Juvia…yo…lo siento—
-Lo sé, yo tampoco me comporte de la mejor forma—se quedaron un rato en silencio y Gray noto como las mejillas de la chica se coloreaban en rojo en señal de vergüenza—Lo mejor será que olvidemos todo esto—Cenaron en un tranquilo silencio, Gray quería pasar la velada de manera tranquila, sabía que el día de mañana sería muy agitado y sobre todo difícil y tenso. Al final se convenció de que era mejor hablar las cosas de una vez por todas.
-¿Sabes que mañana vuelve Natsu?—Vio de reojo como la chica suspiraba y dejaba en la mesa de centro frente a ellos su plato a medio comer
-Si lo sé—respondió a modo de suspiro—imagino que… bueno habrá que hablarle de lo que paso ¿no?—
-No le va a gustar para nada cuando sepa que el los encontró— ante esto Juvia se hundió un poco en al asiento, trato de disimular la incomodidad que le asalto, aunque no lo logro— ¿Sabes? Natsu cambio mucho respecto a cuándo éramos más jóvenes, solíamos ser unos imbéciles impulsivos—Gray hizo una pausa pensando si realmente aquello había cambiado—Tuvo que madurar mucho para el bien de Happy, pero si hubo algo que se esforzó especialmente en cambiar es su carácter y joder… vaya que si daba miedo cuando se enojaba. Era como ver a uno de esos dragones de las películas medievales, ya sabes los ojos tenebrosos que te miran fijamente y poco le falta para echar humo por las nariz y lanzar fuego por la boca—Miro a la cara a la peli azul y no le pareció raro la expresión de desconcierto que había en su rostro, a fin de cuentas era lo que esperaba—No muchas personas lo han visto así, podría decirte que solo yo…—Juvia noto como había otro nombre atorado en la garganta de Fullbuster, pero el decidió no pronunciarlo y ella decidió no preguntar—Happy no conoce ese lado de Natsu, tiene una idea diferente de su hermano y no quiero que esa idea cambie, pero con esto de Igneel…no estoy seguro de que pueda pasar—
Juvia pensó en algo que decir, aunque realmente dudaba que algo bueno cruzara en su mente para ese momento, extrañamente un sentimiento parecido a la culpa se instaló en su interior, aunque sabía que ella no había hecho nada, después se topó con el miedo, miedo de que la poca estabilidad que había mantenido en su vida se esfumara. No concebía al Natsu de la mirada cálida y radiante sonrisa con el furioso dragón que le describía Gray. Al final aclaro su garganta dándose poco a poco valor para hablar
-Yo… yo no sé qué tanto pueda hacer… pero quiero apoyarlos, además no voy… no voy a dejar que lastime a Happy— Gray no dijo nada por un momento, dejando que las palabras de la peli azul quedaran flotando en la habitación. Miro fijamente a la chica por un breve momento, podía notar fácilmente lo nerviosa que se encontraba. Pensaba en lo afortunado que era, a pesar de la manera tan inusual en la que se conocieron y del secreto que le ocultaba, Juvia se había mantenido a lo largo de todo ese tiempo como un apoyo constante en su vida (aun cuando tenía claro que debía de ser lo contrario) Dejo que una sutil sonrisa apareciera en su rostro
-Lo sé—
La mañana siguiente transcurrió de forma apresurada y se diluyo rápidamente entre las ansias de Happy y el nerviosismo de Juvia, esta última se preguntaba cómo era que Gray podía mantenerse tan tranquilo, o al menos si era un nudo de nervios en su interior no lo demostraba.
Para entrado el mediodía se encontraban recibiendo a Natsu en el aeropuerto, Gray se lamentó de haber arruinado el brillo de alegría genuina con el que les dio la bienvenida, especialmente a Happy y aunque sabía que el peli rosa era bueno para disimular, supo que en cuanto sus miradas se cruzaron que Natsu sabía que algo no andaba bien. Acordaron en un mutuo silencio hablar ese tema para después, era una de las ventajas de entenderse tan bien con alguien, solo con la mirada podían hablarse sin mencionar una sola palabra. Juvia les había preparado una gran comida con pescado, la comida favorita de Happy, después decidieron ir al parque para que el pequeño peli azul jugara un momento, Juvia pareció sumarse a su juego de miradas, porque viendo sus ojos pareció entender el mensaje que Gray trataba de enviarle.
-Vamos a los columpios Happy—el niño no se negó y la siguió feliz hasta donde se encontraban los juegos, dejándoles al pelinegro y al mayor de los Dragneel el momento a solas que necesitaban
-¿Paso algo con Juvia?—pregunto al poco tiempo Natsu, mientras mantenía la mirada fija en la chica que empujaba al niño que cada vez se elevaba más por los aires
-Está involucrada pero eso no es el principal problema—
-¿Entonces?— aunque Gray sospechaba que Natsu sabía a donde iba toda esa conversación, prefirió atacar el tema de forma directa, de todas formas Dragneel ya tenía cierto conocimiento del tema. Escogió las palabras de la forma que le parecía la más correcta
-Igneel descubrió donde vivo—estuvo alerta antes las reacciones del voluble peli rosa, lo primero que noto fue como sus ojos se agrandaron de la sorpresa, y como su respiración se volvía lenta, sabía que ambas eran malas señales
-¿El?...—
-Happy no lo ha visto, más que en esa ocasión en el parque, pero con la que hablo fue con Juvia—volvió a guardar silencio, sabía que Natsu estaba luchando por contenerse y no estallar en un ataque de furia lanzando improperios y maldiciones al aire—No sé como pero le pidió a una amiga suya que bajara a verlo, no le dijo quién era obviamente. Trato de convencerla de ayudarlo—
-¿Ayudarlo a qué?—aquello fue dicho en el tono más frio que Gray hubiera escuchado en años, se dio cuenta de que Natsu miraba fijamente a un feliz Happy balancearse como si no hubiese un mañana en el columpio.
-Juvia dijo que el menciono que quería volver… algo así como recuperarlos… a ustedes—una sonrisa torcida se asomó en el rostro del peli rosa
-¿Recuperarnos? Debe estar bromeando… tiene que estar bromeando—Gray no le respondió estaba consciente de que Natsu sabia tanto como el que Igneel podía estar todo menos bromeando. El pelinegro dejo que el silencio les envolviera, mientras sus ojos grises se enfocaran en ambos peli azules.
Cuando decidieron regresar al departamento del pelinegro a preparar la cena, tanto Gray como Happy se enfrascaron en jugar videojuegos, Juvia se disponía a preparar la cena cuando el peli rosa se ofreció a ayudarle, la chica se negó en un inicio pero ante la insistencia del chico no tuvo nada que hacer. Contrario a Gray, Natsu tenía un buen conocimiento sobre las artes culinarias, incluso enseño a Juvia dos o tres cosas que desconocía, y a pesar de que el ambiente era cordial se podía respirar la incomodidad de la que era presa la chica. Juvia no sabía exactamente que decirle a Natsu pero tenía la sensación de que debía decirle algo, recordó lo que Gray le había comentado sobre lo sensible que era el chico respecto al tema de Igneel. Sin embargo la primera voz que sonó en la cocina fue la del chico.
-Gray me conto lo de Igneel—Juvia no sabía si se refería también a su más reciente encuentro con el hombre y como si leyese su mente Natsu completo—todo—
-¿Estas molesto?—se tomó más tiempo del que esperaba en responder pensando en que sería la mejor respuesta, pero al final dejo que su mayor preocupación tomara la iniciativa. Tomo valor para verle a la cara y mirarle a los ojos
-¿Debería?—sabía que Natsu no era de dar respuestas esquivas (o al menos eso creía) recordó el gran cambio en la personalidad del chico de la que Gray le había hablado y se encontró atrapada en un sentimiento de desconcierto con una pregunta rondándole la cabeza ¿en realidad que sabía de ellos?
- Gray me conto sobre lo delicado de la situación, yo… sé que fui descuidada y…—
-No tienes que disculparte por nada, tampoco estoy molesto contigo, en realidad debería agradecerte todo lo que has hecho por Happy (y por Gray) —aunque eso último no se atrevió a decirlo—Así que Juvia, gracias—a la peli azul se le escapo una sonrisa avergonzada que el chico tomo como respuesta
-¡¿Ya está la cena?!—la voz de Gray junto con la risa de Happy resonaron desde la sala.
A partir de ese día todo marchaba relativamente tranquilo, aunque no habían vuelto a tener noticias de Igneel tanto Natsu como Gray incluso la misma Juvia mantenían cuidado de cualquier avistamiento del hombre.
Ese día ambos chicos habían salido a realizar algunas compras para comer, aunque a todos les gustase la comida que preparaba Juvia decidieron darle un descanso y comer algo de la calle. Happy se había quedado con ella en el departamento de Gray.
-98...99...100, ¡estés listo o no allá voy!—Como el tiempo de espera resulto ser largo mataron el tiempo jugando, por iniciativa de Happy al escondite, la chica no perdió tiempo en buscar por el departamento por lo pequeño que era no tardó mucho en darse cuenta que el niño no estaba ahí, vio la puerta entreabierta, en las últimas rondas que llevaban jugando al niño se le daba por esconderse en los pasillos o las escaleras, Juvia no tardo en salir en su búsqueda, sabía que Happy no había salido del edificio pero empezó a impacientarse cuando bajo varios pisos sin verlo, estaba en la primera planta y a punto de preguntarle al portero si había visto a su pequeño acompañante cuando vio la puerta que llevaba al estacionamiento con el que contaba el edificio debajo de este era pequeño y no había muchos autos
-¿Happy?—su voz hizo eco en el lugar, estaba por irse cuando escucho una débil risa, en su cabeza resonó un "está aquí" y empezó a revisar el lugar, en un momento se agacho para ver debajo de los autos, cuando el que revisaba no dio resultado se movió a gatas al siguiente, tampoco vio nada debajo de este, le empezaba a molestar la espalda y cuando levanto la cabeza se topó con la defensa del auto, sabía que había al menos 30 centímetros entre su cabeza y el coche pero sentía como este se acercaba súbitamente a ella, de pronto un flashazo en su cabeza le hicieron ver ese mismo auto con los faros encendidos acercándose rápidamente a ella, luego todo se volvía borroso, pero se recordó a si misma tirada en el pavimento mojado mientras miraba esos mismos faros apagarse al tiempo que cerraba los ojos después de nuevo todo era oscuro. Sentía la respiración pesada y unas palpitaciones en su cabeza, empezaba a dolerle mucho, sin notarlo empezó a quejarse cuando cayó de sentón al suelo ¿Eso era un recuerdo? ¿La arrollaron?
-¡Juvia!—Happy salió de su escondite dos autos más adelante, corrió a donde se encontraba la peli azul en busca de auxiliarla -¿Qué pasa? ¿Estás bien?—Y aunque la chica quería responderle las palabras no salían de su boca.
-Iré por el portero—le aviso antes de salir corriendo por Warren, la chica quiso detenerle pero se encontraba demasiado shockeada como para ir detrás del niño cuando se dio cuenta que se trataba del auto de Gray "Su auto no debería estar aquí, ellos salieron" "Pero fueron en el auto de Natsu" se respondió a sí misma. Una idea se cruzó en su mente y aterrada de su propia imaginación dirigió su vista los demás coches. Nada, no sentía nada entonces ¿Por qué esa vista del coche de Gray le parecía conocida?
Sentía las piernas cansadas y como si en cualquier momento le fuesen a fallar, pero trato de convencerse de que era más paranoilla suya que un mal físico, Warren le ayudo a subir los escalones que faltaban y los llevo a la puerta del departamento.
-Muchas gracias Warren—
-¿Segura estas bien? ¿No quieres que llame a Gray? Me dejo su número por si lo necesitabas—el nombre del chico sobresalto ligeramente a Juvia
-No es necesario, ya estoy bien—el portero se fue no muy convencido de las palabras de Juvia, no lo culpaba, ella tampoco se creía. Se recostó en el sofá, con Happy siguiéndola de cerca, le tomo un poco de tiempo reparar en los preocupados ojos jades de niño.
-Estoy bien Happy, no te preocupes ¿Recuerdas? Suele pasarme cuando recuerdo algo—le extendió los brazos y el niño no tardó mucho en refugiarse en su abrazo
-¿Y qué recordaste?—Juvia no sabía que responder, sentía como si le hubieran cortado el aire ¿Qué había recordado?
-Mmm… bueno ¿te importa si te respondo luego?—a pesar del desconcierto que se escapaba del rostro del peli azul este se limitó a asentir. Encendieron el televisor y dejaron que el ruido de cualquier canal inundara la sala al cabo de un rato Juvia hablo
-¿Happy te puedo pedir un favor?—el niño asintió -¿Podrías no contarle nada de esto a Gray y Natsu?—aquello desconcertó aún más a Happy y Juvia lo noto—Es solo que estas cosas primero las hablo con la psicóloga, además no quiero alarmarlos—
-De acuerdo, no diré nada—
-Gracias Happy—
Se dedicaron a ver televisión mientras esperaban el regreso de ambos chicos, en realidad Juvia agradeció que estuvieran tardando tanto, tenía la seguridad de que no sabría qué hacer con Fullbuster ahí, trato de concentrarse en el programa de Tv pero resultaba inútil, el recuerdo regresaba a su mente una y otra vez. ¿Sería lógico que tuviera esa amnesia después de un choque con un auto? Probablemente si, por lo último que recordó estaba en el pavimento tal vez iba a pie, sería normal que un buen golpe le causara aquello si su débil cuerpo se enfrentaba a la defensa de un coche. Gray tenía un Volkswagen negro, pero no era el único en la ciudad con un auto así, esa idea le reconforto, no porque su auto fuera igual al que le arrollo quería decir que Gray fuera el culpable de su estado actual, se mantuvo con esa idea hasta que otras dos conjeturas se encargaron de destruirla. La primera era que cuando lo conoció en el hospital él dijo que la había encontrado en la carretera, era una coincidencia muy grande que el mismo auto que le atropello y el que le rescato fueran del mismo modelo, pero era algo que podía pasar, sin embargo recordó un tallón en forma de cruz en la parte derecha de la defensa del auto de su recuerdo, tenía la sensación de que el auto de Gray tenía un tallón similar en el mismo lugar. Aquello le inquietaba de sobremanera porque eso solo la arrinconaba a una respuesta posible. Happy se había quedado dormido y ella aprovecho esa oportunidad para ir a cerciorarse de aquello, solo sería necesario un vistazo para asegurarse.
Una sensación de pánico le impidieron tomar la perilla de la entrada, la sensación de que se enteraría de algo que no sabía si quería saber le comía por dentro ¿en realidad no quería saber? ¡Claro que quería saber que le había pasado! Eso lo tenía claro, pero también sabía que de tener razón sobre la marca, eso significaba que Gray le había mentido todo este tiempo y Juvia se negaba a creer eso. Perdida en sus pensamientos no vio como la perilla comenzaba a girar aun si su mano no la tocaba si quiera. La puerta se abrió dejando ver a un pelinegro y un peli rosa con bolsas de comida rápida en sus manos
-¿Ibas a alguna parte Juvia?—la voz de Fullbuster le hicieron reaccionar y sobresaltarse
-Eh… no a ningún lado—respondió nerviosa
-¿Segura? Me daba la impresión de que ibas a abrir la puerta—Gray se preguntó en ese momento si Juvia estaba actuando raro o era solo imaginación suya
-SI, solo iba a asomarme para ver si ya venían… estaban tardando mucho—
-Dile al señor genio "conozco un atajo da vuelta a la derecha"—Natsu intervino en la conversación, Juvia vio que ante su comentario el pelinegro se ruborizaba ligeramente
-¿Se perdieron?— pregunto la chica
-Como nunca en mi vida—
-¡No exageres! Solo dimos una vuelta equivocada—
-Y luego otra y otra y otra y otra más y terminamos al otro lado de la ciudad—
Esa noche Juvia no pudo conciliar el sueño, aquella duda le arranco cualquier posibilidad de descansar. En la mañana se levantó más temprano de lo que solía hacerlo, "de todos modos ni si quiera pude dormir" se dijo a sí misma como forma para alentarse a levantar y salir del departamento. Sabía que Gray no se levantaría hasta dentro de una hora más o menos, aun en piyama tomo las llaves del departamento y una linterna que tenía en su habitación; salió de la forma más silenciosa de la que fue capaz. Bajaba los escalones a paso rápido, casi cae cuando da un paso en falso, se detuvo por un momento y ahí se dio cuenta de lo desbocado que iba su corazón ¿Qué iba a hacer? Sentía un pánico y una ansiedad a partes iguales y mientras el pánico le gritaba que se detuviese y regresara al departamento la ansiedad ya hacía que terminara de bajar el piso.
Estaba frente a la entrada del estacionamiento, se dio cuenta de que sudaba y tenía la respiración agitada, y con un debate interno intenso ¿entrar o no? ¿Creer o no? Se dio cuenta que la única forma de afrontar aquello era mirar, podía estar haciendo una tormenta en un vaso de agua ¿Y si no? ¿Qué haría? Lo primero que pensó fue en llamar a Sting, luego la imagen de Gray enfrentándose con el rubio le hizo darse cuenta de que no sería la mejor idea.
No quiso pensar más, se arriesgaría y después vería lo que hacía con el resultado, caminaba lento y a cada paso escuchaba el latido de su corazón, se repetía a si misma que debía calmarse, una vez frente al auto del pelinegro se agacho como mientras jugaba con Happy. Suspiro una, dos, tres veces, para el cuarto intento cerro los ojos y movió el botón de la linterna apuntando el auto. Abrió despacio los ojos, no vio nada, en ese momento sintió como si le hubiesen quitado un gran peso de la espalda, siguió revisando el auto solo por cerciorarse y al estar completamente segura de que no había ninguna marca sonrió aliviada.
Con un mejor humor subió de nuevo al departamento, apenas había puesto un pie dentro cuando vio a Gray asomarse de la puerta de su habitación
-¿Qué haces despierta tan temprano?— Gray se rascaba el ojo con el dorso de la mano, aun somnoliento, tenía el cabello verdaderamente revuelto (no como solía usarlo) aquel cuadro distrajo a Juvia de la pregunta del chico. Otra pregunta rondaba su cabeza ¿desde cuándo Gray le parecía guapo? No es que no hubiera advertido el atractivo del chico, pero verle en ese momento hacía sentir sus mejillas calientes y no recordaba haberse sentido así con el chico antes -¿Juvia? ¿Por qué traes una linterna?—la mención de la linterna pareció hacerle reaccionar
-No podía dormir, y salí un momento a tomar aire, aún estaba oscuro por eso me lleve la linterna—en ese momento se sorprendió de su capacidad para articular mentiras tan rápido, pero decidió preocuparse por eso después.
-¿Saliste tu sola a esta hora? ¿Por qué no me despertaste? ¡Podría haber sido peligroso!—
-No salí del edificio, me quede sentada en las escaleras, no iba a quitarte sueño cuando vas a trabajar—
-Eso no importa, no vuelvas a salir sola a estas hora y si lo vas a hacer me avisas—mientras le decía aquello Gray le tomo por los hombros dejándole ver sus grises ojos preocupados, sonrió, siempre se preocupaba por ella, le procuraba y le cuidaba, una persona así no iba a mentirle ¿Cómo pudo desconfiar si quiera de él?
-¿Tú qué haces despierto a esta hora?—
-Iba al baño—respondió el chico un poco avergonzado, Juvia solo sonrió.
Espero que el capítulo les guste y nos leemos pronto!
Kaze Tsubaki: Me tarde demasiadooo pero por fin actualice, espero que el capítulo te guste ;)
MinSun6011:Perdona por tardar tanto pero aquí tienes la continuación, ya veras como se ira viendo mas el tema de Igneel, solo es cuestión de uno o dos capítulos mas
Yaz: ¡Hola Yaz! Mm pues creo que nunca te había leído pero me alegro mucho de que comentes! Perdona por tanto tiempo sin actualizar pero aquí tienes la continuacion de la historia. Que bueno que te guste tanto la historia muchas gracias por leerla 3 . En cuanto a lo del Nali pueees sinceramente no creo que pase, si tenia pensado en meter a Lissana pero nunca le desarrolle alguna relación con Natsu en la historia, y pues como un pequeño spoiler puedo decirte que si habrá nalu pero muy poco . ¡Que estes bien!
