Nightmare Night

Al salir de la buotique, Novel se encontró con la imagen que deseó ver la primera vez: Ponyville estaba encendido, por así decirlo. Medias luces en las calles proporcionadas por velas dentro de urnas de cristal, una plaza abarrotada de ponys que iban y venían de casa en casa: los potrillos pedían dulces adornando las calles con piratas, hadas, animales de felpa y, por qué no, pequeños seres míticos en su forma equina. Los mayores, ponys felices que con juegos de hazar y charlas dejaban el camino a la imaginación. Antes de que pudiera suspirar de alegría, una sombra se posó sobre él. Al elevar la mirada pudo ver unos dientes enormes, unas mandíbulas de cientos de dientes que pronto se cerraron alrededor de su cabeza. Antes de que pudiera saber lo que ocurría, su mundo se tornó oscuro.

–¡Oye, pero que! –Novel pataleaba y vociferaba por miedo, pero no duró mucho así. Dentro de esa mandíbula, percibió un aroma a algodón de dulce que claro que reconocía. Dejando de patalear, se sentó con calma… –Pinkie, me asustaste.

–¿Cómo supiste que era yo?

–Es ese extraño shampoo que usas. Huele a algodón de azúcar.

–Oh, debería dejar de usarlo, pero es que me deja mi cabello bastante…

–Desafiante de la gravedad. Necesito respirar, ¿es posible que me sueltes?

–Oh, claro.

Al ser liberado, pudo ver a Pinkie, quien para esa noche de Nightmare se había disfrazado de planta carnívora gigante, incluso con una maceta. Controlaba las quijadas de la planta con un par de varas, permitiéndole tomar la cabeza de algún pony, o incluso un bowl lleno de dulces. De hecho, la quijada inferior de la misma planta estaba a reventar de dulces en ese momento. Pinkie, además, estaba acompañada de Vinyl, una gran amiga de ella de mucho tiempo antes de conocer a Novel. Ella tenía un disfraz rastafari, simulando ser un cantante de reggae famoso de Fillydelphia.

–¡Pinkie! Estuve a punto de… –Novel Necesitó enfocar un poco más sus ojos en la pony rastafari, pues tardó en reconocerla–… ¿Vinyl?

–Apuesto a que no esperabas mi presencia aquí, ¿cierto? Aunque lo más probable es que pienses que ella esté aquí. Sería lógico…

–No me malinterpretes, me alegra verte por aquí. Y… bueno… No te negaré que desearía verla también. Pero me llama poderosamente tu "disfraz". No sabía que te gustara ese género de música.

–Oh, eso. Fue una etapa en mi adolescencia. La música ha dominado mi vida, y de momento soy más adepta a los Wobs, pero en el pasado me gustaba este género. Era algo increíble para aquel entonces. Sigue gustándome, pero no tanto como entonces.

Novel sonrió al saber que había más historia en Vinyl que solo Wobs. De hecho, se veía bien. Aunque algo… extraña por ser quien es. Luego comenzó a buscar alrededor a Octavia, quien no dejaría a Vinyl sola en Ponyville. Esta tecnopony notó la búsqueda de Novel con la mirada, y se dio la vuelta buscándola ella también: la localizó fácil, pues ella sabía de su disfraz. Alzó su casco y señaló a la pony que buscaba el escritor.

–Es ella, la pony del vestido raro y la máscara de cerámica.

Octavia estaba vestida con un hermoso vestido rojo de corsé y encaje dorado. Sobre su rostro había una máscara de carnaval. Muy a fin de Novel, Octavia estaba vestida de una forma muy similar a la forma tradicional del festival de Venecia. Novel la miró, pero ella aún no lo había visto. De hecho, parecía estarlo buscando, lo que le dio una oportunidad para jugar un poco con ella, de una forma algo atrevida. Bajando su capucha ocultó entre sombras su rostro. Tomó una máscara de un puesto de máscaras, una media mascara que solo cubría de la nariz hacia el crin, ocultando bien su identidad. Se acercó a ella, bajó su cabeza y le tendió su casco. Fingiendo un poco su voz, se dirigió a ella con una cortesía digna de un caballero de alta clase.

–Signorina, che ci fai da solo in una bella notte tale? (señorita, ¿qué está haciendo usted sola en una noche tan hermosa como esta?).

–Lo siento, joven caballero. Yo no le entiendo mucho a su idioma.

–Creía yo que usted era Filitaliana. Su vestimenta me atrajo a varios metros. ¿Será acaso que usted busca compañía?

–Sí, de hecho. Busco la compañía de un buen mozo, que pueda darme una noche agradable, tanto como me hizo pasar un día fabuloso. ¿Conoce usted a alguien así?

–Por sus palabras siento que busca a alguien en específico. ¿Será acaso que usted ya piensa en un caballero en específico, que piense en usted y la procure con el cuidado que merece una joya tan hermosa como usted?

–Novel –Octavia le quitó la máscara al escritor, acertando en su predicción–. No tienes que aparentar ser un caballero. Que seas tú es suficiente.

–Solo quería calentar un poco nuestra relación. ¿Qué hay de divertido si no podemos pretender de vez en cuando –El joven pegaso volvió a colocarse la máscara, abrió sus alas que extendían a su derecha la capa y gritó con potente voz–. ¡Después de todo, este es el día para pretender ser quienes no somos!

Octavia sonrió y le tomó del borde de la capa. Tiró de ella aterrizando a Novel en la tierra.

–Bueno, a mí me gusta Novel tal como es.

Tras de un pequeño lapso de silencio, Novel volvió a apoyarse en sus cuatro cascos, removió su máscara discretamente y la arrojó a un cesto de flores

–Sí, bueno… Novel también es buen equestre.

Octavia se arropó bajo la capa y el ala de Novel, removiéndose la máscara para sentirlo por completo. Segundos después aparecieron Applejack (que estaba disfrazada de pony de hojalata) y Rainbow Dash (cuyo disfraz emulaba a la aventurera Daring Doo), pero no de la forma pacífica. Nuevamente se estaban retando la una a la otra en los juegos de destreza. Esa pequeña rivalidad entre amigas comenzaba a crecer de a poco, lo que hizo que Fluttershy interviniera. Desde donde estaban, podían escuchar gritos que se perdían en la distancia.

–Crees que…

–Son amigas, pero a veces hace falta detenerlas un momento. Y Fluttershy no lo hará sola.

Cuando Novel llegó a donde ambas se peleaban, Fluttershy ya estaba arrinconada de temor.

– ¿Qué ocurre aquí?

–Viejas rencillas por la pony más capaz.

– ¡Si no tuvieras las alas, no ganarías tan fácil!

– ¡Si no fueras tan orgullosa tal vez aceptarías que te gané en buena ley!

– ¡Buena ley! ¡Usar tus alas como impulso extra para tirar de la cuerda no es legal!

–Chicas –dijo Fluttershy tratando de detenerlas.

– ¡Al menos uso lo que poseo! ¡Se supone que ustedes las ponys de tierra son potencialmente más fuertes! ¡Acéptalo, soy mejor que tú!

–Chicas –Fluttershy lo intentó una vez más.

–¡Tienes llena la cabeza de tonterías! ¡Soy mejor que tú en buena ley!

Un trueno poderoso se escuchó, deteniendo la batalla verbal de ambas ponys al ser espantados por este estruendo. En el cielo estaba Novel, recostado en una nube de tormenta. Observando al suelo, Novel se encontró con ambas ponys abrazadas la una a la otra, temblando de miedo.

–Vaya. Esperaba poder detenerlas, pero al parecer también están haciendo las pases.

– ¡Que rayos le pasa, señor Shy!

– ¿Por qué darnos a Rainbow y a mí un susto como ese?

–Supuse que era una pelea abierta y quise entrar. ¿Sucede algo entre ustedes?

–Rainbow es una tramposa. Usa sus alas para darse impulso.

– ¡Pero no tiene nada de malo! ¡Empeñé cada musculo de mi cuerpo para ganarte, incluyendo mis alas!

– ¿Qué no es más fácil tirar de la cuerda si alguien está volando? –Preguntó novel bajando de su nube.

–Claro que es más sencillo, pero no levantó vuelo. Usó sus alas para tomar impulso con el aire, lo que elevó el polvo y me dejó ciega por un segundo. No podía soportar el dolor de la tierra en mis ojos, y me derrotó. Esa es la trampa por la que reclamo.

Un instante de silencio, y una Rainbow Dash apenada.

–Hehehe… no sabía que era por el polvo, creí que era otra de esas peleas que solemos tener por ser una pegaso.

–Rainbow, creo que le debes una disculpa…

–Pero…

– ¡Es justo! No quiero que me declares vencedora, solo quiero tu disculpa por hacer trampa!

–Pero eso es aceptar que hice trampa.

–Rainbow…

Antes de que ella pudiera juntar valor, el ambiente parecía cambiar con una tonada especial. De una lira emanaba una música tenue y triste. Que daba escalofríos. La música provenía de una lira. La música del instrumento parecía atraer a todos al centro de la plaza. Sobre la fuente se encontraba Lira, recostada de lomo y movimiento sus cascos como maestra de orquesta. La lira flotaba en el aire, y era tocada con la magia de Lyra. Mientras tocaba, todos los habitantes del pueblo se reunieron a su alrededor, listos para escuchar la historia de terror de esta ocasión. Notando que ya estaban todos listos, se puso en pie: estaba vestida tal como el fantasma de la ópera, con tal fidelidad que incluso podría decirse que lo había visto en persona. Con un fuerte respiro exhaló:

– Existe una antigua casa del centro de Canterlot que se dice está encantada y cuentan que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio.

"Una noche mientras la potrilla dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba la habitaciones, un enorme, largo y oscuro corredor lleno de cuadros y enlosado.

"Al final del pasillo la pequeña vio lo que parecía un potrillo de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La pequeña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro.

"Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido.

"Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Cada noche, la pequeña, que por su tamaño cabía dentro, se metía por el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna.

"Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la pequeña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La pequeña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la pequeña dentro, fue imposible volverla a abrir nunca más.

"La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la pequeña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la pequeña que repiten noche tras noche en el pasillo "Por favor…socorro…sacadme de aquí…". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta…"

Lyra tenía talento para la narrativa, pues sabía darle emoción a la historia. Muchos ponys estaban asustados, perturbados o alterados. Era una lección de codicia, incluso siendo a una creatura tan inocente como una potrilla. Esta era una leyenda equestre, si podemos llamarlo así. No era un cuento de miedo, solo una historia.

–Lira. Estás usando a una pequeña potrilla como víctima de una tragedia.

–Es noche de Nightmare, Bon Bon. Tal vez puedan soportar un poco de tragedia. Si no pueden soportar un poco de tragedia, no creo que debería haber compuesto esa historia.

–Bueno, a mí me pareció interesante. Gracias, señorita Lyra –dijo Novel acercándose a ella.

–Gracias, joven amigo. Espera… –Lira bajó de la fuente y respaldó su instrumento. Comenzó a analizar al pony que le había felicitado. Luego de unos segundos le reconoció–. Tú eres el escritor del que he leído, ¿cierto?

–Novel Feathershy, a tu servicio.

–Tal vez puedas mejorar mi historia, escritor. He leído poco, pero me inspiró tu cuento del dragón amatista. ¿Qué te parece si nos cuentas una historia?

–¿Una historia de terror? Lo siento, pero lo mío es la fantasía y el romance. Honestamente jamás he escrito algo terrorífico en mi vida.

–Solo piensa en algo no tan bonito y habla sobre él.

Los ponys de la aldea comenzaron a animarlo, incluso Octavia sentía curiosidad. Sin embargo la seguridad de Novel sobre los temas de terror nunca fue buena. Incluso pensar en escribir algo así parecía estar fuera de su mente, sobre todo con Fluttershy como hija durante quince años, temerosa y gran lectora de él. Comenzó a mirar el suelo, se mordía el labio mientras trataba de formular algo. Luego desvió su mirada a la luna, encontrando en sus recuerdos la luna de su visión, aquella en la que la misma princesa Luna le probó. Pensando pero poco en las palabras, formuló una historia, y organizó su desarrollo. Con sus ojos localizó a Sonata entre el público vestida de pony vampiro. De inmediato entendió su deseo de preservar esta historia, por lo que dejó lo que hacía y se alistó a escribir.

–Octavia, tienes tu violonchelo en ponyville…

–No hace falta –dijo Twilight apareciendo después uno de esos instrumentos.

– ¿Qué quieres que toque?

–Requiem, hazlo al fondo y con energía –Octavia tomó el instrumento y de inmediato comenzó a tocar la melodía que Novel le pidió Novel agitó un poco el cuello, se arregló el disfraz y comenzó a hablar–. Cuenta la leyenda no mucho antes de nuestros días que un pueblo conocido por su seriedad corría por una época de estrés Cada pony estaba tan nervioso y estresado que no solo no podía dedicarse a lo que hacía, sino que vagamente podía dormir.

"Cansados y atiborrados de pensamientos agotantes, un pony nuevo se acercó a ellos. Decía que conocía la forma de poder liberar al pueblo de esa carga emocional. La respuesta, dijo él, estaba en el grito. Un grito que permitiría liberar la presión de cada uno de los habitantes.

"Aunque muchos dudaron, no pudieron encontrar problemas en la solución. Después de todo solo se trataba de un grito. Tras de ello, la gente comenzó a gritar más seguido, al punto de que ese pueblo serio fue conocido por su gente gritona. Muchos ponys gritaban tanto que perdían la voz. Era común escuchar cada cinco minutos uno o dos gritos, pues como he dicho, solían desarrollar tensión emocional.

"Sin embargo, un día la encontraron: tirada en un callejón estaba una yegua que había muerto por la acción de varios golpes. Fue asaltada durante el día por un potro al que capturaron después. Muchos dicen que la escucharon gritar, pero no sabían que se trataba de un ataque, pues todo el tiempo se escuchaba a la gente gritar.

"A partir de ese día, fue prohibido que se gritara en el pueblo, a menos que se tratara de una emergencia. Muchos dicen que su grito se sigue escuchando, un grito de desesperación que es oído cada noche en la ciudad.

"Este grito poco a poco se ha ido apagando, al igual que la vida de la pobre yegua que yace hoy en su última morada."

Con cierta perturbación, muchos ponys allí reunidos sintieron que la columna vibraba. Cada quien sacó sus propias conclusiones del final, y de la verdadera intención del pony que sugirió el grito. Lira, Sonata e incluso la misma Octavia se quedaron pasmadas… Esta ultima había dejado de tocar cuando se mencionó de la muerte de la yegua y de la posibilidad de que el grito fuera escuchado e ignorado. Este detalle fue el que hizo que cada pony, incluyendo a la mismísima Rainbow Dash, sintiera que la crin se le erizaba. De pronto un grito de desesperación, tan fuerte y aterrador como el de una yegua siendo atacada. Muchos se apretaron entre ellos por el susto, pero no se trataba de ninguna yegua desesperada, sino de Discord, que le pareció buena idea asustar un poco a los ponys.

– ¡Buahahahahahaha! Debieron ver su reacción a esa historia. ¡Fue estupenda! ¡Ideal para darles un susto! ¡HAHAHAHAHAHAHA!

– ¡Discord, eso no fue amable! –dijo Twilight.

– ¡Oh, pero si esta es la noche de Nightmare! La amabilidad no está realmente sugerida siempre y cuando sea sana diversión. Además, supongo que les gustó al menos un poco el susto.

–A decir verdad fue agradable –dijo Rainbow Dash–. Estuvo bien sincronizado.

–A mí no me pareció tan increíble –dijo Fluttershy que se escondió debajo de Twilight.

–Mil perdones, Fluttershy. No pude resistir un poco de caos espontaneo.

–Una historia aterradora y perturbadora –dijo Rarity escondida detrás de Sweety Bell.

– ¡A veces me avergüenzas!

Novel comenzaba a retroceder en sus pasos, bajando la cabeza por la pena que era haber tratado de ser lo que no era. Pero un pony lo detuvo. Al mirar a sus espaldas, se encontró con Lyra, quien le echó un casco sobre el cuello y le dedicó unas palabras.

–Espera, mi amigo. ¿Qué haces? ¿No será que te da pena ser mejor escritor que yo?

–No, no es eso. Es que no creo que deba estar aquí en este momento.

– ¿por qué?

–Bueno… no son rostros muy amigables en este momento, y no estoy acostumbrado a la compañía pony aún.

–Lo sé. Es extraño que un día estemos en casa, tratando de vivir nuestras vidas, y al día siguiente cruzas ese espejo y te vuelves parte de esta comunidad.

– ¿Qué dices?

– ¡Oh, tal vez no sea tu caso! Lo siento, olvida lo que he dicho.

–No, espera ¿de que estas hablando?

–Olvídalo, no es tu caso ni de tu inconveniencia. Nos vemos, escritor. Buen cuento, me hizo vibrar…

– ¡Lyra! ¡¿De qué espejo hablabas?!

Lyra se fue galopando hacia el bosque Everfree, más nunca entró. Bon Bon comenzó a seguirle, en lo que fue una pequeña revelación de ellas a Novel. Lyra hablaba de cruzar un espejo. Novel solo conocía un espejo por el cual se podía atravesar. De pronto recordó la forma como Lyra había estado sentada durante el cuento. No era una posición Pony, sino humana.

–Será que… pero la princesa Luna dijo que fueron pocos los que atravesaron bajo el consentimiento de Celestia. Eso significa que…

–Novel –Octavia se acercó al escritor, preocupada por que la reacción a su historia le provocase alteraciones. Junto a ella llegaron también Sonata y Vinyl por el mismo motivo en general. –. ¿Te encuentras bien?

–Sí, algo así.

–Novel, sobre esta historia –Sonata leía el escrito oficial del primer cuento de terror de Novel, el que tituló "el grito"–. Pienso que tal vez tenga potencial. Fue algo oscura, pero no inapropiada. Es adecuada para una noche de Nightmare… y para cuentos alrededor de la fogata.

– ¿No crees que me pasé un poco?

–No, hay cuentos más sombríos e impactantes que este. Por ejemplo, existe una leyenda urbana que habla sobre un pony delgado que secuestra ponys y los lleva a diferentes dimensiones, o que los hace desaparecer. Tu historia parece más policiaca que de terror

–Sí, y Discord lo hizo más ameno –Dijo Vinyl sentándose y abrazándose a sí misma.

–Ya, pero tranquilo. Fue una buena historia. Algo corta pero…

– Creo que debería… espera, ¿Algo corta?

–Sí, la verdad fue demasiado corta. Tal vez podamos rellenarla un poco. Digo, no tiene que tener un protagonista explicito pero…

–¿Acaso parece ser un cuento que merezca la pena publicar.

–Claro. No sería para potrillos, pero…

Novel volvió a mirar a los ponys. El cuento, aunque oscuro, había causado una reacción positiva. Muchos ponys estaban incluso indagando sobre el cuento y el misterio que este planteaba. "No pudo ser él". "Claro que fue el sujeto que les sugirió que gritaran". "¿Cómo pudo pensar en algo tan maligno como eso". Era un tema fugaz de conversación, una reacción que al joven escritor le agradaba.

–El misterio siempre ha sido un tema casi nulo en Ponyville, creo que ya tienes un nuevo género para escribir.

Novel sonrió, pero pronto la imagen de Fluttershy en el suelo cubriéndose la cabeza hizo que su sonrisa se borrara. Preocupado se fue acercando a ella, bajando su cabeza para estar al nivel de ella. Buscaba sus ojos detrás de su mechón frontal, encontrándolos cerrados.

–Fluttershy…

–Nunca habías escrito algo tan oscuro.

–Oh, mi cielo. Perdóname si me dejé llevar. Pero es noche de Nightmare. Y quise seguir la corriente del resto de los ponys.

–Es por eso que no me gusta esta festividad. Siempre termino asustada –Por su cabello se asomaba la nariz de la pegaso, y poco a poco sus ojos se hacían notar–. Los chicos de Cloudsdale se aprovechaban de eso y me asustaban todo el tiempo. Por eso paso estas noches en mi casa.

Novel volvió su mirada a Sonata, quien charlaba con Vinyl sobre la historia y su teoría de quien era el asesino. Esta era una gran oportunidad, explotar un nuevo género de lectura. Sin embargo… Fluttershy siempre fue una de sus mayores fans.

–Al parecer fue un muy buen cuento de horror policiaco. Tal vez deba dejar de hacerlos.

–¿Qué?

–Es decir, incluso yo me siento mal de haberlo contado. No debí dejarme llevar por la petición del pueblo. Creo que debo trabajar un poco más en el romanticismo. Después de todo, es lo que mejor se hacer.

–Sí. El romance me parece bien.

–Bien, entonces debo decirle a Sonata que borre de la historia ese cuento. Después de todo, a nadie parece interesarle.

Novel ayudó a Fluttershy a levantarse. Luego le besó la frente pidiéndole perdón una vez más. Comenzó a caminar hacia Sonata, dejando atrás a Fluttershy. Casi de inmediato comenzó a escuchar lo que los ponys de su alrededor decían, el revuelo que causó la historia de Novel y los buenos comentarios sobre la misma. Escuchaba que los ponys lo elevaban a un grandioso y creativo escritor, por lo que en mitad de un ataque de culpa…

–Espera –Fluttershy detuvo a Novel, este le dirigió la atención, observando que ella se encontraba alisando su crin con ambos cascos delanteros–. Tal vez no debas solo abandonarlo. Quizás… puedas seguir escribiendo…

–Tu no leerás esos cuentos, ¿cierto?

–No, no lo haré. Pero si los demás. No puedo limitarte… pero tampoco me gustan los cuentos de horror.

Novel sonrió ante el gesto de su hija. Con cariño se acercó a ella y frotó su nariz con la de ella.

–Eres muy observadora, cariño. Y muy detallista –Le besó la frente y se dirigió a ella con respeto–. Pensaré en algo para avisarte cuales cuentos son de horror. Tal vez la fuente de la letra, o algún color…

Novel se detuvo al ver detrás de su hija una aparición de sus pesadillas. Bajaba en una carroza de fuego tirada por dos ponys de fuego. A su paso dejaba humo que oscurecía el mundo a su alrededor. Esta noche había salido a darle al mundo el horror en persona, y al aterrizar muchos en el festival bajaron su cabeza temblando de miedo. Envuelta en una capa de tela negra raida, con energía negra desvordandose a su alrededor, estaba la señora de la noche, ama y diosa de la oscuridad: Nightmare Moon.

Vestida de armadura brillante, con un aspecto tenebroso y malévolo, hacía acto de presencia el alter ego de la princesa Luna. Desde su primera noche de Nightmare a su regreso, ella había estado regresando a Ponyville para causar miedo y horror por una noche. Así, mientras desfilaba por los caminos de Ponyville, desprendía un espectáculo de mágia digno de los mejores villanos de las historias. Con una potente voz, comenzó a hablarle al pueblo.

–¡Habitantes de Ponyville! ¡Una vez más han decidido celebrar la victoria de Celestia sobre mi persona, y aunque esta fiesta ha sido por un siglo una fiesta de gozo, ahora se ha vuelto un insulto a la memoria de la gran y poderosa Nightmare Moon! ¡Debería comérmelos a cada uno, empezando por los pequeños! –Nightmare Moon se acercó a Sweety Bell, quien se ocultó tras sus cascos–. Sin embargo, Nightmare Moon fue derrotada hace algunos años. De su recuerdo nos queda la lección, de que cualquier ser sobre Equestria puede sucumbir al miedo, al dolor y al rencor… y convertirse en un pony maligno. Que el recuerdo de Nightmare Moon no sea un recuerdo de pesadillas interminables –Luna comenzaba a volver a su estado normal–. Que este festival sea la celebración de la derrota de un pony en contra de su ego, el lado perverso que cada uno de nosotros posee –Luna se levantó sobre sus cascos traseros, comenzando a elevarse de a poco–. ¡De eso trata en realidad la noche de Nightmare!

Todos los Ponys se levantaron y comenzaron a pisotear con fuerza, a silbar y a vitorear. La princesa luna ahora lucía en todo su esplendor, brillando a la luz de una luna llena. De pronto la misma carroza que la trajo pasó por ella, y la consumió en fuego y luz. Esta bola de energía se elevó al cielo, directo a la luna. Al llegar a su cenit, explotó cual si fuera un fuego artificial, materializándose una lluvia de caramelos.

Todos los ponys comenzaron a presenciar lo inimaginable…

–¡Una lluvia de Caramelos! ¡Están lloviendo Caramelos! –Pinkie Pie estaba vuelta loca, abriendo las quijadas de su planta carnívora y almacenando dulces en el estómago de la planta carnívora–. ¡Esto es Increíble! ¡Creo que podría…!

Pinkie Pie se desmalló, dejando la boca abierta y llenándose sin saberlo de dulces.

Novel y Octavia veían el espectáculo cuando un recuerdo le llegó a la cabeza a Novel. Le invadió la incertidumbre y el miedo. Octavia no conocía nada de su origen. Bien sabido era para él que la verdad siempre sobresale sobre cualquier adversidad. Si ella se enterase que no es realmente un pony…

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el calor de una cabellera negra, la misma que besó con cariño. Octavia se apoyó sobre su hombro, cerrando los ojos y entregándose al amor que sentía por él.

–Octavia.

–¿Dime, Novel?

–Bueno, sé que esto sonará muy… extraño. Pero…

Novel lo le miraba a los ojos, pues ella estaba apoyada en su hombro, sentados los dos en el césped al lado del "SugarCube Corner". Tragaba saliva, reteniendo la información que aún no quería revelar.

–Novel… te quedaste cayado. ¿sucede algo?

–No… es que… es difícil… difícil… decirte esto…

Octavia viró la mirada, con los ojos entrecerrados, mirando hacia arriba, a los ojos de Novel, a una distancia corta de sus labios. Al pestañear podía percibir en esos ojos unos pequeños abanicos, que soplaban vientos ligeros y calidos sobre el corazón del joven escritor. No bien pudo recobrar las palabras, ella cambió el tema del que quería hablarle.

–…Supongo que es difícil para ti pedirlo. Aunque creo que ya sabes mi respuesta.

–¿En serio?

–Si, Novel. Si quiero ser tu pony especial.

Un ligero beso, que ató los labios de Novel aún más ante la verdad. Esto solo hacía más difícil decirle la verdad. Aunque regresó el beso, en su corazón un remolino que mezclaba amor, gozo, incertidumbre y miedo no lo dejaba tranquilo. A su alrededor, entre gritos de alegría, miedo y peticiones de caramelos, los dos ponys se quedaron inmóviles, acompañándose el úno al otro en una romántica noche de pesadillas.

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Si, esto puede causar problemas a futuro. Supongo que era de esperarse, después de todo un analista sabe exactamente el cómo se siente, pero no sabe cómo resolver su problema.

Comentarios, quejas, dudas, sugerencias… el siguiente pony ya fue revelado, pero quería continuar la noche de Nightmare. Además, un secreto que cambiará las cosas como se estaban dando hasta ahora.

Sigan recomendando. Sigue en empate el siguiente pony.