El secreto

Novel había estado algo distraído desde la noche de Nightmare. Muchos eran los motivos, y cada uno de le causaban desde ensoñación, alegría, preocupación, miedo, curiosidad y una enorme cantidad de misterio. Este último caso lo usó para distraerse de aquellos que involucraran a Octavia, centrándose en ese momento única y exclusivamente en su nuevo análisis: Lyra Heartstring.

Twilight, Applejacky Fluttershy lo miraban dando vueltas en su escritorio. Analizando los pergaminos de la princesa Celestia, como si en ellos hubiera un mensaje secreto. Sin embargo, cada uno de los ponys anteriores a Lyra parecían ser eso: ponys con problemas, aficiones y gustos diferentes. Sin embargo, al ver a Lyra la noche anterior pudo darse cuenta de algunas cosas que resultaban confusas. Lyra era la única pony que se sentaba apoyando su cadera en el asiento, respaldando el lomo y tratando de permanecer erguida. Era como si tratara de imitar a los humanos. O en su defecto a algún primate similar.

–De todas las ponys que he analizado, ella es quien más curiosidad me trae. ¿Por qué mencionó el espejo?

–La princesa Luna mencionó que solo unas pocas personas fueron permisibles para atravesar el espejo –Dijo Twilight tratando de ayudarlo a pensar.

–Eso quiere decir que Lyra no conoce de los humanos –dijo Fluttershy, actualmente la única con experiencia real comprobada de interacción con humanos, y de su cultura.

–Eso solo me causa curiosidad. Ella mencionó el cruce a través del espejo. Sabe del espejo de dimensiones… o sabe que lo crucé… Pero después dijo que ese no era mi caso, y se fue galopando al bosque Everfree…

–Un misterio por sí mismo. ¿Tienes alguna idea del motivo…?

–Por lo que sé, solo ponys habían cruzado al mundo humano. Es por eso que nunca hubo ningún antecedente de lo opuesto, y Twilight no sabía si funcionaría la transformación en mí o solo pasaría como humano.

–No hay antecedentes registrados de una humana cruzando el espejo. Jamás sucedió algo así en Canterlot –Comentó Twilight.

–¿Y que si hubiese llegado aquí antes? ¿Y si se tratara de un accidente?

–Debería ser a una corta edad –dijo Applejack con la seguridad que le caracterizaba debido a su elemento–. Mi familia ha vivido en este lugar hace ya varias generaciones. Cada 100 lunas tenemos una reunión familiar aquí, en Sweet Apple Acres. Y tengo noción de haberla visto de potrilla.

–Entonces tal vez fue al revés. Pudo haber…

–No lo creo.

–¿Por qué lo descartas tan rápido?

–El espejo, desde lo de Sunset Shimmer ha estado resguardado por la guardia de la princesa Celestia…

–Entonces no tengo idea de lo que me quiso decir –Novel se sentó al lado de su mesa y tomando un pan de centeno como pasabocas.

–Es curioso –Dijo Applejack tomando una manzana. Mientras como es su costumbre, hablaba con la boca llena–. Jamás antes habías pensado en los encargos de Celestia. ¿Qué te hace pensar en ellos ahora?

–Cada una de las ponys que me ha ordenado analizar son una lección para mí y para ella. Lo que cambia las cosas es que Lyra mencionó que atravesé el espejo, pero ella no sabe que soy humano. Simplemente lo intuyó. Cuando me mostré confundido, ella se retiró de inmediato, como si quisiera guardar el secreto. Me hace pensar que no soy el único humano en Equestria. Tal vez ella también lo sea.

–¡Oh! Sí, creo entender. Quieres saber si ella es una humano en el cuerpo de un pony, así como tu.

–Exacto.

–No lo creo. Como te dije, recuerdo que ella era una pequeña potrilla cuando la conocí. Es de Canterlot, pasó aquí a vivir unos años y luego se regresó para estudiar. Estudió en el colegio donde estudió la profesora Cherrielee. Solo que ella entró a estudiar después. Luego se regresó a Ponyville y desde entonces se encuentra aquí, viviendo en casa de su mejor amiga Sweetie Drops.

–No parece haber posibilidad entonces. Lyra debe haber tocado por accidente uno de los temas que jamás creí escuchar de otro pony diferente de nosotros –Novel se levantó tomando el pan en su boca y sentándose frente a la chimenea, mirando sus recuerdos, aquellos que los ponys que ha tratado le han obsequiado. El primero era una foto de él al lado de la princesa Celestia, continuando con el sombrero de copa de Trixie. Una foto de él con Octavia era el tercer regalo, el que se dio a si mismo con el amor de la yegua. Para nadie fue secreto que Derpy le obsequio una alforja vieja, la que por supuesto remendó a casco y boca. Y sobre la chimenea había un platón de cristal con dulces de la noche de Nightmare.

–No es complicado escribir de los ponys –dijo Novel reflexionando un poco–. Cada pony es diferente, y posee cualidades que ninguno otro tiene. La perseverancia de Trixie, y el deseo de llegar más lejos de Derpy son quizás los ponys que más disfruté analizar. Octavia es fascinante, saliendo adelante en un mundo que fue hecho para unicornios sin sudar una gota. Y Celestia y la princesa Luna… Ellas son increíbles a su manera. Jamás vi nada como esto en el mundo de dónde vengo. Claro que tampoco es como que haya podido socializar en el mundo de dónde vengo.

–Lo siento por eso –dijo Fluttershy recordando que su padre se la pasaba ocultándola y ocultándose él mismo para evitar problemas.

–No me malentiendas, cariño. Mucho antes de que llegaras a mi vida estaba solo. La muerte de mis padres me enclaustró en mi propia coraza. Hasta que te conocí, mi vida era vacía.- Novel se acercó a su hija y la consintió frotando su frente con la de ella, tal como solía hacerlo en el otro mundo, aunque al parecer era él quien se consentía a si mismo con ella–. Tú me diste una esperanza y luz como no solía tener desde entonces.

Fluttershy le dedicó una mirada brillante y una sonrisa cálida, la misma que enloquecía a su padre desde que era una pequeña yegua

–Me hubiese gustado ver a Fluttershy en esos días –dijo Twilight sentándose a la mesa, tomando una galleta con su cuerno y acercándosela a los labios–. Debió ser difícil cuidar de una hija que no comparte ni tu sangre, ni tu especie.

–Bueno, por lo que sé, no soy el único pony aquí que ha criado a un pequeño de diferente especie, y ha logrado criarlo para bien.

Twilight parecía confundida de momento, lo que las demás ponys a su alrededor no comprendieron el motivo de su confusión. Novel sonrió al saberse similar en eso con una de las ponys de allí, pero el tiempo no esperaba a nadie. Se levantó y fue a donde su hija, besando su frente y frotando su nariz con ella, quien estaba llena de gozo por esto. Luego se dirigió a donde Applejack, simulando bajarse el sombrero, lo que ella respondió con una sonrisa. Por ultimo se puso una alforja nueva (recién comprada por él hace unos días) y pasó por enfrente de Twilight Sparkle y bajó la cabeza reconociéndola como princesa. Ella seguía pensando en las palabras de Novel incluso algunos minutos después de que se marchara. Ella, junto con Applejack y Fluttershy se quedaron en la habitación de Novel, las últimas dos esperando a que se diera cuenta.

–Tu padre hablaba de ti y Angel Bunny, ¿cierto?

–Bueno, ciertamente he cuidado de Angel desde que era pequeño, pero él es un compañero, como tanque es para Rainbow Dash, u Opalo para Rarity.

–Supongo que nuestra amiga no ha entendido bien de lo que hablaba el señor Shy. Solo una de nosotras tres ha tenido a un pequeño a su cuidado incluso antes de que él tuviera conciencia. Sólo que tú lo ves como asistente, y él lo ve como a un hijo.

Twilight sintió que el color se le iba, las alas le temblaban y el crin se le erizaba. Era verdad, Ella era la "madre" de Spike.

-¡Oh por Celestia! ¡No puede ser cierto! ¡Soy la madre de Spike!

–Incluso yo caí más rápido en esas palabras confusas del señor Shy, y eso que soy la menos educada aquí –dijo Applejack masticando nuevamente la manzana.

–¡Oh, por Celestia! ¡Yo, no puedo ser madre aún! ¡No estoy lista!

–¡¿Cuántos años tienes con Spike a tu cargo?! Yo creo que ha sido suficiente para darte experiencia.

–No, es que no puedo ser su madre. Él…

–¿Es de otra especie? Compartes ese atributo con Novel. A menos que te parezca algo malo…

Twilight se quedó helada, con la quijada apuntando al suelo y el corazón paralizado (no literal).

.

Novel había salido en busca de Lyra, quien no fue difícil de encontrar. Ella y Sweetie Drops siempre se encontraban o cerca del lago o en el parque sentadas en una banca. Este fue el lugar donde las encontró, y justo como lo imaginó se encontró a Lyra sentada sobre su cadera, con el lomo respaldado y con los cascos a ambos lados, manipulando la lira con la magia de su cuerno. A su lado estaba Sweetie Drops, disfrutando de la música que su amiga tocaba. Cuando Novel llegó hasta ellas, pudo notar el estado de relajación al que estaban dominadas hasta ese momento… y pensando en no interrumpirlas, esperó sentado hasta que terminaran su tiempo juntas. Pasaron los minutos, y Lyra continuaba su música sin interrumpir. Ni siquiera parecía querer abrir los ojos. Pasada una media hora, Novel había entrado ya en la zona donde ellas dos estaban, Recostándose en el césped y escuchando la música. De mientras escribía un poco, sin dejar de esperar a que ella dejara de tocar y le pusiera atención. Tras de una hora, una voz se hizo escuchar: Sweetie Drops se impacientó un poco y se dirigió a su amiga con cierta dulzura.

–¿Lyra?

–Dime.

–Sabes que no se irá. Tienes que hablar con él.

–No quiero hacerlo. Celestia fue muy clara.

–Es un pony discreto, sabes que es su deber hacerlo.

–No quiero tener represalias. Sabes que fue dura conmigo, y de no haber intervenido tu…

–Tampoco es como que se vaya a retirar pronto. Posiblemente tengas razón, y él…

–¡Bien, de acuerdo!

La lira dejó de sonar, y Lyra se puso en cascos, dirigiendo su mirada a Novel. Este la observó un poco, tratando de adivinar la que seguía. Apenas fueron unos instantes, él se puso en pie y abrió las alas. Lyra lo comprendía, ya la había analizado lo suficiente para saber lo que vendría. Dio un paso hacia Novel, y luego de eso salió corriendo en dirección del oeste, lo que provocó que Novel saliera corriendo también. Conforme pasó la distancia, Lyra tomó impulso, acelerando mientras Novel se elevaba con ayuda de sus alas. Ambos estaban dispuestos a salir de Ponyville un instante, pasando por entre todo el pueblo. Lyra evitaba a los ponys a su alrededor, a la par que Novel lo intentaba, no pudiendo esquivar lo suficiente para perder algunas plumas en el camino. Para cando encontraron terrero abierto, Lyra se detuvo, así nada más. Novel, que iba a toda velocidad, tuvo que tomar unos cinco metros de inercia para frenarse en el aire y en la tierra.

–Eres rápido. Te debiste acostumbrar a volar. Yo apenas me he acostumbrado a esto –dijo Lyra señalando su cuerno.

–Lo sabía. No eres una pony originalmente.

–No sabía si eras humano, pero al parecer estaba en lo cierto. Cruzaste ese espejo y ahora eres un pony.

–¿Quién eres?

–No… no lo recuerdo. Sé que fui una niña alguna vez, pero de eso apenas tengo memoria. Si tienes tiempo…

–Soy un escritor. Adoro las historias.

Lyra sonrió un poco, y comenzó a caminar alejándose de Ponyville y de civilización equina alguna. Mientras caminaba contaba su historia:

–Vivía en los alrededores del colegio de Canterlot. Fui una vez una joven niña que no tenía mucho. Para sobrevivir vendía algo en la calle, no recuerdo exactamente que fue. No era del todo feliz. Apenas se puede mirar optimismo en una niña que carece de comida, vestido o techo donde pasar la noche. No recuerdo como era, o donde vivía. Solo recuerdo que por las noches miraba el cielo esperando que algún día algún alma caritativa me mirase y me diera una hogaza de pan que comer. Ese día nunca llegó. Pasaba los días consiguiendo dinero a base de mendigar. Y ese dinero lo gastaba en cosas que pudiera vender. Nunca tenía suficiente, pero siempre tenía algo que hacer. Luego, un alma caritativa llegó a mi vida. Era una anciana que alimentaba a las aves. Curiosa por ver a la anciana de las palomas, me acerqué a ella. Me vio andrajosa y sucia, y me entregó algo de maíz. Con él alimentamos a las palomas por corto tiempo. Luego me dio algo que llevarme a la boca, y juntas comenzamos a mendigar por la misma causa. No pasó mucho antes de que la anciana falleciera. Se quedó dormida, sentada apoyada en un muro. Yo… me dormí en su regazo, esperando poder sentir el calor de una madre, o de una abuela. Pero lo que sentí fue el frio delirio de la muerte. Ellos se la llevaron, y una vez más me quedé sola. No podía creer que estaba sola otra vez. Tratando de sobrevivir me respaldé por días en la estatua del colegio, hasta que un día algo me atrajo a ella. Cuando me di cuenta, estaba frente a la imagen de una yegua, de largas alas y un resplandeciente cuerno puntiagudo. Su cabello era un espectro luminoso de varios colores que hondeaba como una bandera aun sin que hubiera viento en la habitación. Me levanté, y me di cuenta de mi nuevo cuerpo. Estaba aterrada. Creí que había sido hechizada. Luego esa pony me tranquilizo.

–Hola, pequeña. ¿Qué haces aquí?

–No sé. Estaba recargada en la estatua, y ahora soy una pony.

– ¿A qué te refieres con que eres una pony?

–Yo era una niña, no un caballo. ¿Ya morí?

–No, cielo. Claro que no. ¿De dónde vienes?

–De… de ningún lado, creo.

– ¿Y cómo te llamas?

–Yo… no me llaman. Mi abuela me decía cielo…

– Cielo. Supongo que tu abuelita te quería mucho.

Mi cuerpo podía temblar, pero mi estómago padecía hambre. Vociferaba como si estuviera gruñendo a un animal salvaje, y mi pena crecía.

– ¿Tienes hambre? Ven, vamos a darte de comer.

La pony me alimento, tanto que no podía creer que mi estómago doliera por tanta comida. Era deliciosa. Ni siquiera le di importancia a los emparedados de margarita, o a la sidra de manzana. Comí sin que me importara qué era lo que comía. La pony me observaba intentar tomar la comida, pero no podía hacerlo. Rompí muchas cosas ese día.

–Dime, cielo. ¿De dónde has venido?

–De un lugar, una escuela.

–¿Escuela? ¿Estudiabas allí?

–No.

–¿Qué hacías allí?

–Pedía dinero.

–¿Dinero?

–Para comprar comida. No puedo comer mucho. Cuesta muchas monedas.

–Entiendo. ¿Quieres volver?

–Nadie me espera. Y aquí me dan de comer.

–Entiendo. Pero y tu madre…

–No.

–Padre…

–No…

–Me hablaste de tu abuelita… ¿está ella…?

–Está dormida. Ellos se la llevaron a descansar en una cama. No la he vuelto a ver.

–Oh… entiendo.

Después de comer, me fui a caminar… pero no podía mantenerme en pie. Tenía que usar estas cosas para caminar. Tampoco podía abrir las puertas, y sabía que me había salido un cuerno, el que tocaba y frotaba mucho. Me quedé en el castillo bajo el consentimiento de Celestia, corriendo por el castillo. Y siendo alimentada tres veces al día. Mi estómago no volvió a sentir hambre, y Celestia me enseño a usar mi cuerno, y a tocar un instrumento. No pasó mucho antes de que me mandara a Ponyville, a ver más ponys. Me educó y me alojó con la familia de Bon Bon. A su tiempo me inscribió en la escuela de Canterlot. Y aquí estoy…

Novel había escuchado la historia incompleta de una niña tal vez huérfana, que tuvo altibajos fuertes, demasiado para que un adulto pudiera soportarlo, pero no tan malo como para que la mente esperanzada de un niño pudiera tomarla a mal. Más bien, Lyra lloraba más ahora de adulta por esos recuerdos que en su tiempo. Ahora tenía consciencia de lo que ocurrio. Ahora era doloroso para ella.

–Lo siento.

–Bueno, no es tan malo como crees. Ahora tengo un futuro. No necesito dinero, soy feliz como bardo, y sere feliz en el futuro.

–¿Te has planteado regresar?

–¿Tú lo has hecho?

–Sí, si así es. Sin embargo, tengo más motivos para quedarme que para regresar, y todos ellos son poderosos.

–Te encariñaste con este mundo cierto.

–Aún más que eso, Lyra –Novel se recostó sobre su lomo, cruzando sus cascos delanteros por detrás de su nuca y mirando al cielo–. Yo me enamoré de este mundo incluso antes de llegar aquí.

–¿En serio? –Lyra se recostó imitando su postura, solo que ella también cruzó las rodillas.

–Bueno, esto es incluso más raro de lo que parece. Pero… yo soy el padre de Fluttershy.

–¡¿Qué?! –Lyra volvió a ponerse a cuatro cascos, agachando la cabeza para verlo a los ojos–. ¡¿De verdad tuviste un bebé siendo originalmente humano?! ¡Creí que eso era imposible para mi condición…!

–¡WOW! Espera, déjame que te explique. Yo… todavía no me he casado ni mucho menos he intimado con una pony.

–Explicate, con lujo de detalle.

–Bueno… –Novel se frotaba el crin de detrás de la cabeza–. Es una historia algo larga.

–Soy un bardo, me encantan las historias.

Novel se sintió imitado. O tal vez era mejor dicho homenajeado. Volvió a recostarse, y respirando hondo comenzó a contar… (Esta es la parte en la que tienen la oportunidad de releer el fic que dio origen a este mismo fic, ya sea para enterarse de donde surge Novel, o para volver a leer una historia que me hizo llorar mucho cuando la escribí). Novel había contado la historia con tal detalle, que Lyra no pudo evitar llorar en las partes más emotivas. Una vez que terminó su historia, ella se recuperó, y encontró en la historia de Novel algo más hermoso que cualquier historia que pudo haber contado.

–Wow. Es tan intenso… creí que eras otro accidente, al igual que yo.

–No existen los accidentes, Lyra. Somos dos humanos en un mundo que no nos pertenece… pero que hemos aprendido a adoptar como nuestro.

–Bueno… a decir verdad aún extraño algunas cosas. Digo, fui concebida como unicornio, y puedo manejar objetos con magia. Pero… –Lyra se miraba los cascos delanteros–. Extraño mis manos… y las miles de maravillas que pude hacer con ellas.

–¿Tu extrañas tus manos? –Novel se miraba también sus cascos, solo que él las miraba con una sonrisa más que con añoranza–. Yo era escritor. Escribía cuentos y fabulas. Escribía de príncipes y doncellas. Escribía para mi hija… disfrutaba mucho leer en su cuarto. Le leía a las aves… a los ratones… me leía a mí en sus ratos libres. Y cuando llovía, nos quedábamos leyendo en el pórtico, Guareciendo a sus amigos de la lluvia.

–Una vida estupenda, ¿verdad? –Lyra parecía decaer ante la diferencia de historias entre ella y él.

–Escucha, Lyra. Cada ser tiene una historia. A veces más triste, otras más violenta. Algunos más ni siquiera desean tenerla. Antes de Fluttershy estaba vacío. Yo también perdí a mis padres. Y puedo decirte que yo sufrí más al perderlos de lo que tú pudiste sentirlo. Tú que no conociste a tus padres no sabes lo que es tener algo preciado y perderlo al instante. Tus recuerdos más felices comenzaron a una corta edad. Yo en cambio tengo los recuerdos más felices a partir de que conocí a Fluttershy.

–No me malinterpretes. No lloro por mi pasado. Lloro por lo afortunada que soy en mi presente.

Por primera vez, Novel vio sonreir a Lyra con sinceridad. Las lágrimas en sus ojos eran prueba de que había sido afortunado en conocer el mundo que lo rodeaba. Volvio a mirar las nubes, notando en sus contornos a las dos ponys que formaban su universo: Fluttershy y Octavia.

–Lyra, alguna vez has pensado en formar una familia aquí.

–Espero que esa no sea una propuesta. Por lo que sé, eres más viejo que yo.

–No, me refiero a que si no has pensado en enamorarte de un garañón aquí en Equestria.

–Oh, claro que no. Eso sería arriesgado.

–¿Cómo de arriesgado?

–Bueno, en primera no se supone que nadie deba saber mi origen. Hasta ahora solo Bon Bon y Celestia saben de ello. Y en segunda, soy humana. El hecho de que mi origen hubiese sido concebido en otra especie me hace pensar en lo perjudicial que podría ser mezclar mi ADN con el de los ponys de este lugar.

–No sé si entiendo.

–En el mejor de los casos podría ser que yo sea incompatible con los demás ponys. Pero otra posibilidad es la que me orilla a pensar que mis potrillos nacerán con problemas, o tendría que pasar por tormentos por la pérdida prematura de un hijo. Así que prefiero no tentar contra la naturaleza.

Aquí es donde la charla tuvo un hueco enorme. Novel ahora había roto su nivel de cordura y retraído sus preocupaciones hacía con Octavia. Tan encerrado en su acostumbrado mundo de fantasía estaba con ella, que no pensó en la cantidad de problemas que acarreaba al pensar siquiera en tener una familia. Eso estaba más allá de sus límites.

–Esa cara de preocupación que pones me hace pensar que tú ya te has acercado a una pony. ¿Tengo razón?

–Mi relación con Octavia ya estaba muy mal, ahora ni siquiera puedo pensar en casarme con ella.

–Supongo que puedes siempre que no pienses tener hijos.

–Es que no lo entiendes. A Octavia le hace ilusión ser madre. Por Celestia… no creo que me pueda ir peor ahora.

–Lamento tu caso. Pero no estaría tan segura de que sea verdad. Es solo que yo, en lo personal, no deseo intentarlo. Tengo miedo.

Lyra volvió a su postura de trote. Se limpió un poco la tierra del crin y se dirigió al pueblo.

–¿Sabes? Me agrada que haya más humanos como yo en Equestria. Tal vez fuimos bendecidos con una oportunidad de pertenecer a esta comunidad. Aunque otra idea que me atemoriza un poco es el hecho de que Celestia tenga preparado nuestro regreso a nuestro propio mundo.

–Celestia me permitió vivir aquí… al menos durante 25 lunas. No sé que pasará después de ese tiempo. Mientras tanto… intentaré disfrutar el tiempo que tengo al lado de mi hija y de Octavia.

–Octavia. Ese es el nombre de esa pony. Elegiste una buena yegua. Me sorprende que abriera su corazón por fin –Lyra bajó un poco la cabeza pensando en su mayor temor, y el deseo de saber sobre la posibilidad de tener a una potrilla corriendo en círculos a su alrededor–. Si algún día… ocurre que de verdad puedes concebir con Octavia a un pequeño… házmelo saber. Al igual que Bon Bon, yo también deseo tener un hijo.

Lyra se fue corriendo, dejando en el aire una lágrima de añoranza. Novel permaneció en su lugar, mirando las nubes con incertidumbre en su corazón. Permaneció tanto tiempo mirando el cielo, que preocupó a las ponys que esa mañana le hicieron compañía. Al anochecer, las tres llegaron a donde estaba él, y lo miraron un tiempo desde lejos. Parecía estar hipnotizado por el cielo nocturno. Mientras más tiempo lo miraban, más crecía la incertidumbre por el joven pegaso. Y al caer de lleno la noche, incluso Sonata, quien no había visto a Novel en todo el día, se preguntó de su paradero.

–¿Qué hacen aquí?

–Silencio. Es mi papá.

–¿Qué tiene?

–Al parecer el forastero está más pensativo que de costumbre. Reconozco a un pony preocupado cuando lo veo.

–¿No les parece que está dormido, o algo así?

–A menos que pueda dormir con los ojos abiertos…

Sonata lo miraba desde lejos, pensando en la salud mental de Novel. Ya antes lo había visto preocupado, aunque aún no sabía el motivo. Apenas estaba por dar un paso, cuando una pony se acercó volando a Novel. Era Celestia, que había seguido los pasos de Novel debido a la petición de Lyra. Apenas llegó a su lado, se recostó panza abajo y cerró las alas.

–Novel… ¿Por qué tan solo?

–Pensé que ahora formaba parte de este mundo. De verdad lo pensé.

En este punto de la plática, Twilight comenzó a avanzar en retorno al pueblo.

–Vengan, chicas. Ellos deben hablar.

–¿Por qué? ¿Qué hace a Novel tan especial para que la princesa venga hasta acá solo para verlo?

–No quiero parecer grosera, pero aún no tengo idea, eso es asunto de ellos dos –dijo Aplejack dirigiéndose también al pueblo.

–Mi padre hizo algo hace tiempo… y ella lo estima mucho desde entonces. Si pudieras ser tan amable de dejarlos platicar…

–Pero…

Sonata parecía notar en Celestia cierto apego especial por Novel, como una vez lo vio en ella y otra pony en problemas. Dejando de lado sus dudas, volvió al pueblo con una duda masiva en su cabeza.

De regreso con Novel, Celestia parecía tanto o más preocupada que Novel, puesto que había decidido confesarle algunos secretos sobre ese espejo, y el motivo de la presencia de Novel en Equestria.

–Supongo que ya sabes que no eres el primer humano en llegar aquí.

–Lyra… ella era muy joven e influenciable.

–Sí. Demasiado influenciable, en un mundo descrito por ella a la perfección como un lugar oscuro y falto de compasión. Si la hubiera regresado mi corazón no hubiese podido con la culpa de que algo le hubiere pasado. Por eso decidí mantenerla aquí, en Equestria. No podría soportar enviar a una potrilla… a una niña de esa edad en un mundo así.

–Describes a mi mundo como un infierno. Como si solo la maldad creciera y la bondad fuera una rosa en el desierto. No te culpo. Yo también lo creí así.

–Y sin embargo, encontré una rosa en el desierto en tu persona, Novel –El escritor parecía entender las atenciones de Celestia hacia él–. Cuando Entendí que Fluttershy había caído en el mundo del que provienes, pensé que estaba perdida. Sin embargo, tú la acogiste como a una hija, la criaste y viste por su bien, aún si eso causó la perdida de posibilidades con los tuyos. Amigos que no conociste, el amor que no tuviste… todo eso que no tuviste, te lo ofrezco aquí.

–¿Ofrecérmelo?

–A decir verdad, sabía que cruzarías el portal a nuestro mundo si tenías la oportunidad. También sabía que Twilight te buscaría una vez supiera sobre el espejo. Sé mucho sobre lo que ocurre en Equestria –Celestia rio un segundo–. Y aunque no lo creas mucho de ello lo sé de observar a los ponys que me rodean. Si te digo la verdad, deseaba que cruzaras…

–¿Por qué lo esperaba? ¿Qué de especial puedo tener yo que otros ponys no tienen? ¿Por qué me trata como a un amigo? Y no me diga que es por lo que hice con Fluttershy, porque no me lo creo.

Celestia se soltó a reír. Esas carcajadas confundían a Novel, puesto que al parecer solo con él reía tanto.

–Le ruego me disculpe, pero no comprendo su risa.

–No te puedo Guardar secretos, Novel. Eso es algo que me agrada tanto. Eres tal como yo en ese aspecto, solo que no necesitas magia para saber.

–Tampoco es como que sepa en realidad.

–Con solo observar a una pony, lograste plasmar en los pergaminos una vida, tal vez una personalidad. Ni siquiera Luna o yo podemos ver tan profundo en el interior de un pony.

–Trata de adularme. Sé que puede hacerlo.

–A veces es complicado entender a los demás. Principalmente esos ponys a los que te he enviado analizar.

–¿Qué hay de especial en ellas? ¿Por qué me pide que las analice con tanto ahínco?

–El motivo central no te lo puedo decir. Sin embargo, si puedo decirte que me es grata tu presencia aquí. No lo sabes, Novel, pero te estás convirtiendo en una fuente de inspiración para cada pony que te mando a analizar. Esa es mi intención para enviarte a con ellas. Podría decirse que es como inyectar un poco de tu esperanza y bondad en ellos –Celestia usó su magia para aparecer una pantalla similar a un espejo, y en el cristal aparecieron los ponys que había analizado anteriormente–. Cada pony ha mostrado cambios significativos, aunque ellos no se han dado cuenta, ahora tienen una pisca de esperanza y fe. Trixie ha dejado de lado su ego y ahora disfruta realmente lo que hace. Claro que todavía tiene altercados con quienes se acercan a ella, pero nada fuera de lo normal –La imagen cambió a Derpy, quien estaba arreglando su casa con empeño, aunque mal–. Derpy puede ser torpe, pero no por eso deja de ser una buena pony. Me enorgullece que lo intente todo, aun cuando lo logre, sigue intentando –En la imagen se veían varios ponys ayudándole a arreglar su casa–. Tu presencia en su vida le trajo algunas nuevas amistades. Todos la quieren, pero es ahora que ven en ella lo que tú viste que la aprecian más –La imagen mostró en esta ocasión a la princesa Luna–. Mi hermana no ha dejado de leer la carta que me enviaste. De vez en cuando llora, pues ahora se siente comprendida por alguien. Tal como me comprendiste a mí –La imagen ahora cambio a Octavia, lo que pintó en Novel un rubor rojizo en sus mejillas, e hizo bajar la cabeza–. De todas, quizás ella es quien más cambio. Ahora, además de disfrutar de su labor, también disfruta su vida fuera de su labor. Eso lo expresa en una sonrisa cuando toca. Y creo que a ti también te causa alguna sonrisa extra, ¿o me equivoco?

–Recientemente ha sido una serie de preocupaciones extra para mí.

–¿Cómo dices?

–Princesa Celestia, ¿soy un pony realmente o sigo siendo un humano?

–Bueno –Por primera vez Celestia se ruborizó frente a un pony, tal vez pensando en la razón por la que lo preguntaba–. Esto… es algo repentino. Sobre todo cuando apenas tienen unos días de noviazgo. Pero creo entender tu preocupación. ¿Te preocupa la genética entre tú y Octavia?

–De hecho…

–Novel, no tienes que preocuparte por ese tipo de detalles. Si, eres un pony. Mucho más pony que muchos de los que comparten tu nueva especie. Pocos son los que comparten tu situación, de entre ellos Lyra. ¿Aprendiste algo de ella?

–Supuse que me lo preguntaría. Pero mi duda es si yo debo aprender o es usted quien desea aprender.

–Un poco de ambas.

Novel sonrió al enterarse de la curiosidad que poseía la princesa Celestia ante las cartas que le escribía. Comenzó a ordenar sus ideas en la cabeza y emitió su análisis de la señorita Lyra Heartstrings:

–"Lyra fue alguna vez una historia que muchos no quieren escuchar. El hecho de contar sobre su pasado le duele, por lo que suele decir que es una larga historia para intimidar a la gente. Es curioso como un bardo, una persona que vive para contar historias le teme a su propia historia, y desea acelerar sus palabras para escapar de ese sentimiento. Es comprensible, pero también está equivocada. Un pony no es un pony por su pasado. Hay ponys que pueden ser catalogados como monstruos, y no deben su denominación a su pasado. Son las decisiones las que nos convierten en individuos, y las acciones presentes son las que nos permiten convivir con los demás."

"Lyra, que viene de un origen humilde y parcialmente tormentoso, decidió dejar atrás su pasado, y convertirse en el presente en una pony más de nuestra comunidad. Hoy día se ha convertido en una de las mejores bardos que posee Equestria, y esto no se debe a su arte propio, sino a su deseo de contar historias que pueda tomar como suyas. Posee la fuerza para dejar atrás su origen, y mirar hacia su futuro. Y aunque parezca temer a lo que pueda ocurrir, siempre estará dispuesta a lograr sus cometidos, a experimentar y a arriesgarse."

"Si, muchos ponys podrán tomarla como una pony excéntrica y rara, pero es su rareza la que logra atraer la atención en ella. ¿No es verdad que sentarse respaldando su lomo hace que los ponys le presten atención? ¿No es acaso su forma de respaldarse al tocar la lira suficiente para que ella se vea segura de sus palabras. No somos cada pony locos a nuestra manera. Cada individuo, desde el más seguro hasta el más tímido, posee cierta porción de locura, que nos hace reaccionar de diferentes maneras ante lo que nos produce reacciones. Cada pony es diferente, y eso es lo que hace al mundo un sitio increíble e inesperado: compartir opiniones y tolerar las diferencias de los demás. Y debido a que nadie posee una definición real de lo que es normal o anormal, entonces cada pony es estándar para cualquier persona si deseamos verlo de esa forma. Solo el día en que todos podamos convivir como iguales, ese día dejará de haber estándares y prototipos. Sin embargo, eso sería tan aburrido como vivir en un sitio con cientos de ponys iguales por todos lados."

Cuando Novel terminó de decir esto, volvió sus ojos hacia Celestia, y se dio cuenta de que ella había estado tomando dictado de todo cuanto dijo, y al terminar Novel, ella envolvió el pergamino con una cinta verde, al tono del pelaje de Lyra.

–Supongo que esto será suficiente. Son lecturas interesantes, Novel.

–He contestado a su curiosidad. Me gustaría que pudiera saldar mi duda ahora, si no es mucha molestia.

Celestia parecía renuente a contarle, pero ya anteriormente había decidido confesarle algunas cosas. Puso el pergamino bajo su ala y tomó asiento.

–Muy bien, Novel. Si tanto es tu deseo saber de la verdad sobre tu presente, te contaré un secreto: Como bien sabes, hay otros ponys que llegaron del mundo humano antes que tú. En un principio creí que estaba mal, que humanos y ponys se unieran. Pero aún con ello, un buen amigo nuestro me pidió permiso. Y decidí otorgárselo en nombre de la gran amistad y el enorme servicio que nos prestó por tanto tiempo. Su nombre era Merlin, mejor conocido aquí como…

–¡Star Swirl el Barbado!

–Pues si… ¿Cómo lo…?

–¡Oh, cielos! ¡Es por eso que nunca se encontró a Merlin en la historia, jamás se encontró su tumba ni mucho menos una familia establecida! Un momento… Merlín era un anciano en mitad de su leyenda. ¿Cómo pudo…?

–Oh, sí. Claro. Cuando un humano cruza, por lo general rejuvenece un poco. No gran cosa… pero si lo hace.

–¿Quiere decir entonces que Octavia y yo podemos tener juntos una familia?

–Bueno… es muy pronto para hablar de matrimonio. Pero si hablamos de la genética, no hay diferencia alguna. Así que, si decides que… –Novel abrazó a Celestia sin permitirle terminar de responder a su duda. Alas, Extremidades delanteras y cabeza le dedicaron un abrazo sincero que pronto hizo ruborizarse a la suprema yegua–. Supongo que debí decirles a ustedes que si podían, pero aún tengo cierto recelo hacia mis ponys. Te tengo una extraña confianza, Novel. No sé qué me permite confiar tanto en ti. Apreciaré tu amistad…

–Y corresponderé metiendo mis cascos en fuego…

–¡¿Qué?! ¡No! ¡No tienes por qué hacer eso!

–Oh, no. Digo… es un modo de hablar de nosotros. Meter las manos al fuego por un amigo es como "hacer lo que sea por ese amigo".

–Oh. Jeje. No esperaba eso en realidad. De acuerdo. Deberás enseñarme algunas de esas frases. Por ahora tomaré el pergamino de esta ocasión, y nos veremos en el futuro, Novel.

–Muchas gracias por confiar en mí, princesa. Le aseguro que sus secretos están a salvo conmigo.

–Por cierto, hablando de secretos, lo mejor será que nuestro encuentro sea secreto. Mi hermana aún cree que estoy de paseo por Fillydelphia. Me dirigía allá de cualquier forma.

–De acuerdo.

–Oh, y Novel… Hay algo que quiero que hagas por mí.

–Lo que ordene, mi princesa.

–No quiero que te detengas en tu labor. Si, puedes tomarte un descanso, pero quiero que continúes para solucionar algunos conflictos que tienen algunos ponys de Equestria. La siguiente pony será alguien que necesita controlarse a sí misma, aunque creo que los demás ponys la prefieren así. Pero… necesita el apoyo de un pony analista.

–¿Quién es la siguiente?

–Su nombre es Pinkamena Diane Pie. Espero que no tengas tantos problemas con ella. Es algo… cambiante. Nos veremos luego, Novel.

La princesa Celestia levantó vuelo, y Novel sintió que el alma se le iba en un segundo. Pinkamena Diane Pie era Pinkie Pie, y analizar a Pinkie era algo arriesgado para su propia salud mental. No bien recibió la orden de análisis había comenzado a perder parte de su propia seguridad. Sin embargo, Ya anteriormente había lidiado con Pinkie, y siempre había sido una situación divertida y/o absurda. Pronto esa inseguridad dibujó una verdadera sonrisa de gusto, pues analizarla sería tan divertido como arriesgado. Un trabajo que disfrutaría enserio.

Al ver a Celestia partir, Novel se dio cuenta de cuan tarde era. Al mirar al pueblo no pudo ver luz alguna. Ni siquiera una sola luz se podía ver en el horizonte. Solo la luna, y una pequeña estela corta que dejaba Celestia a su paso.

–Vaya. Supongo que merezco esto por quedarme tanto tiempo preocupándome… –Novel comenzó a trotar a casa, esperando poder llegar a su habitación.