La noticia

Mucho que hacer y no tanto tiempo para hacerlo. Desde temprano del día posterior a la visita de Celestia, Novel se ha puesto en movimiento. Su deseo; darle la noticia que haría volar la cabeza de Lyra. Ese día había programada una tormenta a medio día, por lo que su tiempo tenía un límite. Sin tiempo por perder, llegó a la puerta de Sweetie Drops. Golpeó la misma tres veces consecutivas, esperando en las afueras porque alguien le atendiera, sin un éxito próximo. Pudo escuchar vagamente cascos en el interior, pero por algún motivo nadie parecía querer abrir la puerta. Volvió a golpear la puerta, pero solo susurros inaudibles.

–Señorita Sweetie Drops, casi estoy seguro que se trata de usted. Quisiera, si fuera posible, hablar con Lyra.

Un suspiro ahogado se escuchó en el interior, como si de verdad la hubieran atrapado. Novel reía un poco en silencio. Al haber acertado en su predicción, causó en el interior ciertas alteraciones a la dueña del lugar. Casi por pura intuición pudo creer que estaba sudando o teniendo un ataque de nervios. El que la misma Lyra no abriera el lugar le daba razones para creer que ella no se encontraba dentro, lo que era trágico para sus intenciones.

–Señorita, Sweetie Drops, la tormenta se avecina. Quisiera que le dijera a Lyra que vine a visitarla, y que tengo algo importante que decirle. Volveré cuando termine la…

La puerta se abrió despacito, mostrando únicamente los ojos de Sweetie Drops. Ella parecía algo nerviosa, a juzgar por un tic nervioso sobre su mejilla.

–Señor Feathershy, pase. Tengo algo de qué hablar con usted.

La repentina disponibilidad de Sweetie Drops tomó por sorpresa a Novel. Sabía cómo reaccionaba y cómo se sentía, pero saber el motivo era algo muy diferente. Al entrar en la casa notó evidencias de la profesión de Sweetie Drops: bandejas, hornos, delantales y mangas pasteleras demostraron con creces que ella había nacido para ser repostera. No por nada su cutiemark lo revelaba. Sin embargo, había gran diferencia entre lo que solía hacer Sweetie Drops, comparado con otros reposteros como los Cake o Pinkie Pie: ella prefería postres más pequeños: golosinas, dulces, chocolates, caramelos, chicles… ella era una química del azúcar. Cualquier cosa que pudiera hacerse en grandes cantidades, seguro podía hacerlo. O cuanto menos, eso es lo que pensaba Novel.

–Impresionante. Puedes hacer dulces a grandes cantidades.

–Sí, algo por el estilo. Me gusta ver la sonrisa de los potrillos cuando comen golosinas. No es una forma educativa de comportarse, pero quién se fija.

–Ya veo. Comienzo a pensar que te da algo escuchar a Lyra desear ser madre.

–Sí, de hecho pasa. Me da algo de tristeza saber que no puede ser madre. Todo por culpa de la ignorancia. Ninguna de las dos sabe si eso es posible, debido a su origen.

–Es por eso que he venido.

–Supongo que es cierto lo que dicen de usted: es demasiado bueno con los ponys. Supongo que es por su origen y fascinación por nuestra especie. Sin embargo… –Sweetie Drops observaba una fotografía de Lyra con un pony al que adoraba, y que le traía problemas el solo acordarse de cómo terminó su relación–. Me rompe el corazón verla llorar por este asunto.

–Descuida, señorita Drops…

–Perdone si lo molesto con mi interrupción, pero puede llamarme Bon Bon. Siendo amigo de Lyra, suelo hacer que me llamen así.

–¿Por qué Bon Bon?

–Fue lo primero que preparé, el dulce que me dio mi Cutiemark. Me agrada que me llamen así, además… Lyra comenzó a llamarme de esa manera no mucho después de que comenzaramos nuestra amistad.

–Ustedes son grandes amigas, cierto?

–Las mejores –Swetie Drops permaneció en silencio un poco. Parecía estar ausente pensando para si misma. Novel se quedó callado un momento, esperando a que terminara su debate mental. Unos minutos después, ella se dio cuenta de su ausencia y volvió a Novel–. Lo siento, me fui por un instante. ¿Quiere algo de beber? Tengo algo de té, o tal vez una cerveza de raíz.

–Te acepto el té –Lyra se tropezó varias veces en su camino a la cocina, tirando algunas bandejas al llegar a ella. Temblaba un poco y parecía distraerse con facilidad. La preocupación por su estado aumentaba. No parecía estar en un aprietos, a jusgar por lo ordenado que estaba todo hasta antes de haber entrado en la casa. Su modo de actuar denotaba más una preocupación personal, o tal vez estaba relacionada con su presencia en la casa.

–Señorita Bon Bon, ¿pasa algo?

–No… no pasa nada señor Shy.

–¿Esta segura? Pareciera estar nerviosa. ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?

Bon Bon se mantuvo cayada una vez más, ausente y pensativa. Solo que esta vez no tardó tanto en dar respuesta.

–Veo que es difícil ocultarle algo, señor Feathershy… Mi estado es por que necesito un favor… algo… bastante grande de parte de usted.

–Comprendo. Y tienes pena de pedírmelo.

–Es comprensible… considerando la naturaleza de este favor que deseo pedirte.

Al escuchar estas palabras hubo cierta incomodidad de parte de Novel, que comenzaba a atar cabos mientras pasaban los minutos.

–Verá, señor Novel. Lyra y yo hemos estado juntas desde siempre. Incluso cuando se fue a estudiar a Canterlot, jamás estuvimos separadas realmente. Y desde que tuvo su primer amor, jamás pudo ser feliz con la idea de que no tendría la dicha de ser madre, por lo mismo que no sabemos qué tan factible sea. Tal vez usted tenga esa misma incertidumbre.

–Pensaba en ello el día de ayer. Habría sido una lástima terminar con Octavia por un motivo así de sencillo…

–Lyra no termino… de hecho ni siquiera intentó comenzarla, aunque se enamoró varias veces de diferentes ponys. Pero… ahora hay una forma de que su más anhelado deseo se vuelva una realidad.

–¡Lo sé! ¡Es lo que quería decirle!

–¿Cómo?

–Lyra puede ser madre, y no necesita volver a temer por ello. Celestia ya nos dio permiso, y sé que le encantará escucharlo…

–¡¿Celestia te dio permiso?!

–Bueno, al parecer no necesitábamos permiso de nadie, pero…

En ese momento entró entró Lyra a la casa, con un papel frente a ella donde escribía una nueva historia para cantar próximamente. Según algunas estrofas, Novel reconoció la historia del dragón Amatista.

–Bon Bon, Pinkie Pie nos ha invitado a una fiesta en honor a… –Lyra notó la presencia de Novel en la casa y la cercanía que tenía este a su amiga–. Señor Shy, ¿Qué hace aquí?

–¡Lyra, no tienes idea de la noticia que te tengo! –Novel dejó a Bon Bon boquiabierta, pues en su cabeza… tal vez ya se imaginan lo que se germina. Lyra, por otro lado, dejó a un lado el pergamino en el que escribía y le dirigió total atención a Novel, que parecía un niño dando una buena noticia–. Ayer, cuando terminamos de hablar estuve pensando un largo rato. La verdad me preocupó que no pudiera tener una descendencia por mi origen con mi amada Octavia. Sin embargo, cuando comenzaba a sentir depresión, Celestia apareció.

–Sí, yo misma le mandé una carta con ayuda de una amiga de Canterlot.

–Y no sabes cómo te lo agradezco. Verás, ella me explicó que no somos los primeros humanos en Equestria. Algunos ponys a través de la historia han dado a parar a este lugar. Y bueno, Celestia siempre temió que algo como lo que nos pasa a nosotros dos pasara, que nuestra sangre se mezclase con los ponys de Equestria y que al final termináramos siendo una mezcla de humanos y ponys. Sin embargo eso es imposible.

Lyra tardó unos segundos en…

–¿Cómo dices? –Preguntó confundida.

–Al cruzar el portal, sin importar si fuésemos humanos, simios, perros… cualquier tipo de ser viviente, tomamos una forma y un destino. Dejamos nuestra especie y pasamos a una nueva realidad.

Incluso Bon Bon parecía entender, y sobre los segundos sentía el crin erizarse. Un rayo de escalofrío pasó a través de la espalda de Lyra, que estaba dándose cuenta. Sus ojos se abrieron a su máximo, su espalda se enderezó a una postura erguida y elegante, y apretaba los labios firmemente.

–¡¿No lo entiendes?! ¡Nosotros no poseemos una pisca de ADN humano. Ya no más. Desde que cruzamos nos convertimos completa, total y absolutamente en Ponys.

–Eso solo significa que Lyra…

–Lyra… –Novel le puso los cascos a Lyra en sus hombros–. Puedes ser madre, sin importar el corcel que elijas.

El silencio reinó más tiempo del que reinó Discord cuando desató el Caos en Equestria. Mientras el tiempo pasaba, Novel pasaba a sentirse incómodo. Los ojos de Lyra perdieron luz, y la quijada de Bon bon casi que toca el suelo. Al ver estas reacciones, Novel sentía que era el mejor momento para retirarse de allí en una pieza. Sin embargo, la tormenta había sido programada para ese día, y al dar un paso en reversa, Lyra volvió en si. Libre de su momentánea petrificación, saltó hacia él y lo abrazó fuertemente.

–¡Voy a ser mamá! ¡Voy a ser mamá!

–No, aún no.

–Pero puedo ser madre. Puedo ser madre. ¡Puedo ser madre! ¡No tienes idea de lo mucho que había esperado esta posibilidad! ¡Toda mi vida en Equestria tuve la inquietud de complementarme como mujer, y ahora puedo ser madre! ¡Seré madre algún día! –Lyra se dio media vuelta mirando a Bon Bon, que aún con la quijada abierta no daba crédito a lo que escuchaba, o a lo que estuvo a punto de hacer. Su amiga corrió unos pasos hacia ella y la tomó por los hombros–. Lyra, ¿escuchaste eso? ¡Puedo ser mamá! ¡Puedo ser mamá! ¡Puedo…! –La voz de Lyra se cortó de repente. Había exhalado sus palabras más felices, embriagando su vida al punto de hastiarla de felicidad. Tan llena estaba de gozo, que un poco comenzó a salir por sus ojos. Y en un llanto de triunfo e inspiración, se arrodillo a los pies de su amiga, arrastrando sus cascos sobre los hombros de ella hasta tocar con cascos y frente el suelo–. Voy a ser madre… Puedo ser madre… ¡Voy a ser mamá, Bon Bon!

Al escucharla llorar con tanta felicidad, no pudo evitar sentir felicidad al mismo nivel que ella. Su rostro, que anteriormente mostraba sorpresa impactante, ahora se descomponía en llanto y empatía. Ella también se arrodillo, abrazando a su amiga por el cuello, usando cada una sus hombros como paño de lágrimas.

–Serás una excelente madre, amiga.

Novel las miraba a medio metro, y no podía evitar sentirse similar. No solo en empatía con Lyra, sino además feliz por él mismo. Ahora sabía que ya no era más humano, y que su posible futuro con Octavia aún tenía una oportunidad. Limpiandose una lágrima del rostro, Novel estuvo a punto de retirarse, más no obstante recordó un favor no pedido aún.

–¡Oh! Lo olvidé un segundo. Bon Bon, ¿estabas a punto de pedirme algo? ¿En que puedo ayudarte?

–¡Cierto! Bueno… supongo que… lo olvidé. No lo recuerdo ahora –Mintió sabiendo que ya no era necesario pedir nada–. Si lo recuerdo se lo haré saber, señor Feathershy.

.

.

.

-Tengo... algo que comentarles. Verán, hace dos semanas mi computadora se descompuso, y quien me hizo el favor de revisarla me informó que, oficialmente, no funcionará ya más. Se estropearon: tarjeta madre, disco duro principal, disco duro esclavo, la caja de poder... Oficialmente un corto circuito en casa tomó la vida de mi CPU. casi había terminado el capítulo completo de Pinkie Pie, lo que por supuesto perdí. Perdía además el avance de otros dos fics y media novela en el incidente. al menos tengo respaldo de esta última, pero de los demás... Entonces... como ya no trabajo donde trabajaba (cibercafé) tengo la necesidad de cortar un poco hasta comprar una nueva CPU. Sé que podría ir a un cybercafé, pero por lo general paso horas escribiendo en el ordenador, o simulando hacerlo. Si fuera a un cybercafé las horas que pasaba frente a mi ordenador, terminaría gastando cerca de 5 horas al día, un total de mucho dinero. Entonces, tengo que poner un parentesis forzado aqui. Si, estoy mandando esto desde un ciber, pero supuse que les debía una explicación y un "lo siento" muy sentido. espero me comprendan y me tengan paciencia.

Espero poder leernos luego.

Kaito J