Verità scomoda

Recién supo la noticia, lo dejó todo, con un forzado permiso de su superior. Apretó el paso siguiendo a su amiga, aquella que le avisó de la noticia: su amado estaba en el hospital. El diagnostico era reservado, pero era posible que hubiera recaído, aún más, en su condición. Trotando hasta el hospital, ambas pasaron de recepción. Su amiga la guió hasta la habitación, donde un doctor le revisaba a fondo los costados.

–¡Novel!

–Señorita, le pido se abstenga de tocarlo mientras le reviso –dijo el doctor sin interrumpir su labor.

–Lo siento, Octavia. No quería que te enterases.

–¿Por qué no? Me asustaste, creí que te habías perforado algo.

–Vinyl, nadie comentó que me había fracturado –dijo Novel dirigiéndose a la pony Rave

–No me moleste, escritor. Solo le dije lo necesario para que viniese a verte..

–Interrumpiste su arte, Vinyl. Ella no tenía por qué interrumpirlo, no es nada grave.

–Dígalo por usted mismo, señor Feathershy –el doctor terminó su labor, apartándose un poco para dar su veredicto.- La fractura de la que usted se aqueja fue provocada por una serie de golpes contundentes repetitivos, probablemente desde una distancia cercana. No tuvo un accidente, sino que usted se peleó con algún pony o creatura de gran fuerza.

–Sí, fue una pony… alterada.

–Entonces tuvo suerte. No solo le partió las costillas del costado izquierdo, sino que las fisuró de tal manera que cualquier esfuerzo puede causar severo dolor en su costado. El otro lado fue golpeado también, pero parece que fue más desesperación de que deseo de lastimarlo. Le advierto que mientras más esfuerzo presente, será más probable que sienta dolor y tarde en recuperarse al cien. De momento no podrá volar. Recomiendo reposo completo, por tres meses.

–Si, señor. Descuide.

–Si me permite, estaré atendiendo a otros ponys.

–Pase usted, doctor.

Al partir el doctor, Octavia le dirigió una mirada asesina a Vinyl.

–Espera, no me estarás culpando a mi de esto.

–Se supone que lo acompañarías a su misión.

–Sí, pero no es culpa mía. De verdad. Fue ese Hotty Totty el que lo contrató para su espectáculo. No sé qué fue lo que hizo allí atrás para que pasara esto.

–Técnicamente fue mi culpa –dijo Novel–. ¿Qué le vamos a hacer?

Algo agotada, Octavia se dejó caer en el suelo, sintiendo el cansancio de la carrera hasta la habitación.

–De verdad creí que te había pasado algo. En cuanto me dijo que estabas en el hospital, no pude sino interrumpir el ensayo. El director se enojó mucho…

–Lo siento –Novel bajó la cabeza.

–Descuida. No necesito practicar más. Incluso con los ojos cerrados puedo tocar la melodía. Es solo que… la orquesta no suena igual faltando un instrumento. Como sea, ¡Terminaste tu labor?

–No. Era un desfile, apenas pude cruzar palabras con ella. Mucho menos analizarla. Sin embargo… es posible que tenga otra oportunidad. ¿Te gustaría ir a una fiesta?

–Oh, bueno. No suelo aceptar trabajos con tan poca anticipación, pero creo que si se trata de ayudarte, estaré encantada de brindar mis servicios. ¿Qué música requieren que toque?

Novel exhalo una risa corta.

–No, cielo. Me refiero como invitada.

–¿Cómo?

–¡Woaw! –Cada día que pasaba, Vinyl se sorprendía de lo mucho que descubría sobre la relación de su amiga con el escritor. O al menos eso pensaba ella–. ¡Viejo! ¡La vas a presentar en sociedad! ¡Tenemos que salir a comprarte un vestido, una tiara, tal vez un sombrero!

–De repente le salió un intenso lado femenino –dijo Novel.

–N-no me presentarás en sociedad, ¿o sí, Novel?

–Tal vez seamos presentados los dos. Pero… no estoy… seguro. La señorita Fleur ha sido tan amable de invitarme a una fiesta de celebración… –En este momento la sangre de la pony estaba acumulándose en su cabeza y corazón–. Fue bastante amable, así que le dije que lo consideraría. Aunque ahora con esta serie de eventos posteriores es posible que no deba ir. ¿Tú quieres ir, cielo?

–(Por que tuvo que invitarla ella, de todas las ponys egocéntricas, odiosas, petulantes y pomposas de Canterlot tenía que ser ella).

–¿Octavia?

–N-novel, ¿Q-que es lo que piensas sobre Fleur Dis Lee?

–¿Cómo dices? –Novel ahora se sentía en la mira de Octavia, con la posibilidad de recibir una reprimenda–. B-bueno… ella es una… modelo… con cierta profesionalidad en sus horas de trabajo…

–¿Qué es lo que opinas de ella como pony? –El ceño fruncido, un gesto molesto con mejillas inflamadas y faz roja.

–E-ella es… E-es… blanca… con el crin rosado…

–¡Novel!

Vinyl se sentó en una esquina, disfrutando de la escena de celos de Octavia comiéndose una manzana, la manzana de Novel, traída para la comida.

–La última vez que vi a Octavia celosa… no mostró esta faceta acechadora –dijo al aire sin ser escuchada por nadie.

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Novel fue dado de alta esa tarde, unas horas antes de la fiesta que celebraba el evento. Aún con dolor, se presentó en la oficina de Hoity Toity, notando que él parecía estar trabajando en su escritorio. Cientos de hojas y diseños, ordenados para revisar uno a uno los diseñadores para la próxima pasarela. Él Parecía sereno y concentrado, revisando con gran detalle cada hoja sobre su escritorio. Una inspección más a detalle de novel reveló la verdad: Hoity Toity estaba dormido.

–Por Celestia. Se ha esforzado demasiado –Novel se acercó al escritorio, notando el trabajo de ese día.

Solo había podido revisar algunos de los diseñadores que proponían sus diseños para el siguiente desfile, temático en abrigos y accesorios de invierno. Novel podía ver a varios diseñadores, más de veinte diferentes diseñadores con docenas de diseños.

–No es fácil ser él.

Sobre la mesa había solo tres diseñadores ya revisados, dos de ellos rechazados y uno de ellos aceptado. Esta diseñadora la conocía, simplemente porque era una de las amigas de su hija: Rarity.

–Señor asistente, no debería espiar el trabajo de otros ponys.

Hoity Toity despertó en ese momento, notando a su trabajador repentino atento a las hojas del escritorio.

–Lo siento, señor.

–Supongo que has venido a por tu pago. Debo decirte que no les pago mucho a los asistentes.

–Sí, señor. Pero cualquier ayuda es importante para un escritor en espera de éxito.

–¿Eres escritor? Me resulta extraño: un pegaso como escritor.

–También fui asistente siendo pegaso, señor. Y no tuvo queja de mi trabajo.

–Cierto –Hoity Toity abrió una de sus cajoneras y sacó una bolsa de tela–. Y por ello te agradezco. Mi anterior asistente de vestuario tuvo necesidades personales poderosas, y decidí darle la semana libre. Toma, has hecho un magnífico trabajo –Novel agradeció el pago y llevó bajo su ala, dándole a Hoity Toity la imagen del torso lesionado–. ¿Tuviste problemas con eso?

–Sí, señor. Recibí mi reprimenda de mi amada, del doctor y de mi propia consciencia. Será la última vez que trabaje así en un largo tiempo.

–Ya veo. Y pensar que deseaba contratarte para la próxima pasarela. Creo que debo buscar a alguien más experimentado. Puedes retirarte.

Hoity Toity volvió a su labor, ignorando desde ese momento a Novel.

Durante el camino, el escritor disfrutaba de la ciudad, mirando las calles como no pudo verlas anteriormente. En el atardecer de equestria, las calles se teñían de matices increíbles. Las fuentes que durante el día sirvieron de inspiración, ahora se volvían musas acuáticas que se recostaban a descansar. Estas imágenes le daban lo que necesitaba para escribir, sin embargo no podía hacerlo ahora, ya que era muy incómodo escribir con el torso lastimado, y Sonata estaba descansando en Ponyville.

Al llegar a casa, escuchó algunos cascos sobre el segundo piso. Vinyl y Octavia, sus voces, parecían estar en discordia. Mientras Vinyl reía mucho, Octavia parecía sentir inseguridad. "Ya llegó" escuchó decir a Vinyl. "Iré a distraerlo, tu termina". "No estoy segura de esto, jamás lo había hecho" Escuchó a Octavia. "Descuida. ¿Qué es lo peor que podría pasar?"

De alguna forma, Novel sentía que esas palabras estaban camino a desencadenar una serie de eventos desafortunados. Pasó de saber lo que pasaba y dirigió sus cascos hacia la ventana, la misma que usaba Octavia para pensar. Recién estaba por anochecer, pero podía ver a la princesa Luna elevando el astro nocturno. Al ver a la princesa, recordó la pesadilla con la que fue puesto "a prueba".

–Todavía debo decirle. Pero… tengo tanto miedo –Novel miraba a la luna ahora puesta en todo lo alto–. Durante mi vida como humano, apenas pude tener contacto con una mujer, ya no se diga salir con una. Pero como pony… apenas la conocí… accidentalmente me enamoré –Novel comenzó a llorar en silencio. Las lágrimas que caían por su mejilla se acumulaban. Quisiera… quisiera poder tener la certeza de que me escuchará. Al menos así…

El ruido de unos cascos acercándose a él le hizo volver a erguirse sobre los suyos. Del pasillo apareció Vinyl, asomando la cabeza únicamente. Al ver a Novel cerca de la ventana, regresó un poco, desapareciendo parcialmente.

–¡Allí está! ¡Sorpréndelo!

El silencio parecía intenso, el preludio de algo que ellas querían que viera. Dando un solo paso adelante, novel se congeló en el espacio. Del pasillo salió un casco, adornado majestuosamente con unas zapatillas blancas, con un trace de línea negra a modo de viento en color negro. Ya tan solo verle las Zapatillas hizo que Novel se detuviera en seco, pues su corazón así le ordenaba. Tratando de seducirlo un poco, Octavia solo mostraba un casco, flexionándolo lentamente invitando a prestarle atención a ella, y solo a ella. Pronto se dejó ver una manga corta, un segundo antes de que Octavia mostrara su perfil facial, con los ojos cerrados y una sonrisa serena. Estaba maquillada, una gama de colores blanco y violeta, un violeta pastel, tenue y delicado que emergía de la línea de la pestaña. Sobre su oreja una florecilla, parecida a una estrella violeta. Unos pasos más y Octavia mostró su vestido: un hermoso vestido Blanco con motivos florales de color violeta. Un listón negro de gran grosor resaltaba su retaguardia, y bajo del contorno del listón una falda de tres piezas, holgada y hondulante de colores blanco, violeta y morado en cada nivel. Su crin lo había recogido en una sencilla cola de caballo, dejando ver una hermosa figura conjunto de cabeza y cuello. Octavia había pasado para Novel de músico a princesa.

Un suspiro, una mirada fija y la quijada abierta hicieron que Octavia disfrutara de la reacción de su amado. Lo había conseguido, enamorar y amarrar a Novel con tan poca cosa como un cambio de vestuario. Se acercó a él, con el mismo seductor caminar que le hiciera volar meses atrás, y con delicadeza le cerró la boca, acariciando de paso con sus zapatillas el mentón del escritor.

–Inspiración… –dijo Octavia en un susurro–. A ti se te da mejor con las imágenes.

–Y a ti se te da con la melodía –Novel había fingido un poco la voz, tratando de sonar seductor y masculino, causando poco en ella.

–Últimamente, mi inspiración es un poco más sentimental. ¿Iras a la fiesta?

–¡La Fiesta!

Novel intentó comenzar a trotar, pero el dolor le hizo limitar sus pasos. Así que trató de caminar lo más rápido que se lo permitió su cuerpo hasta la habitación de Octavia, donde tenía algo para una ocasión así. Quince minutos después, Novel salió de la habitación investido con un traje y un sombrero de copa. El traje más bien era un esmoquin de color negro con una camisa roja, diseñado a medida personalmente por la misma diseñadora de Ponyville que Fleur añoraba modelar. Al presentarse ante las dos, Novel radiaba una elegancia y formalidad que atraía atención, comparado claro con su normal estilo de vida. El sombrero fue remendado y alisado para mostrar poco uso, pero seguía siendo el mismo viejo sombrero que Trixie le regalase en su entrevista.

–¡Woaw! –Exclamó Vinyl con asombro–. ¡Es increíble como basta que un pony cambie de ropa para ser un tanto más interesante! –Rodeaba a Novel tratando de verlo un poco más detalladamente. Después de poco tiempo salió a toda prisa camino a su habitación. No mucho después tenía con ella una pañoleta de seda blanca, la que anudó alrededor de Novel como una corbata–. Sí, eso lo dejará más interesante.

–Gracias, Vinyl.

–De nada, viejo. Ahora, que se diviertan.

–¿No vienes, Vinyl?

–Nah, esas fiestas no están hechas para mi encanto. De hecho, me sentiría como pez fuera del agua: Asfixiante. Todos esos ponys ricos charlando y comiendo bocadillos tan pequeños que necesitas veinte para hacerlo tan llevadero como un miserable emparedado de margaritas… no, paso de ello. En su lugar iré a buscar un lugar donde comer –Vinyl tomó una bufanda y se la ajustó al cuello mientras salía–. Sí, creo que eso haré. Suerte enamorados.

Novel y Octavia se quedaron en el recibidor sorprendidos por lo bien o mal que se había tomado las cosas. Sonriéndose el uno al otro, ambos se invitaron mutuamente a salir.

.

La fiesta fue ofrecida en los jardines del castillo de Canterlot. Invitados estaban grandes figuras de la moda, entre ellas los diseñadores cuyos diseños fueron expuestos en la pasarela. Todos estaban vestidos de forma elegante o moderna. Modelos y diseñadores usaban nuevas tendencias de la moda, peinados exuberantes y grandes accesorios para resaltar entre los demás. Antes de ingresar a ese mundo, Tanto Novel como Octavia se detuvieron un instante. La idea de inmiscuirse en un mundo al que no pertenecían hacía que sus cascos se detuvieran en seco.

–¿Crees que deberíamos dar la vuelta e intentarlo más tarde?

–Me atemorisa entrar y creer que algunos reconozcan que yo tocaba en estas fiestas.

–Sí, quizás debamos volver luego…

Al darse la vuelta, Fleur Dis Lee y Fancy Pants se pusieron en su camino, cruzando miradas yegua con yegua y garañón con garañón.

–¡Oh, señor Feathershy! Me alegra que haya decidido venir.

–Señorita Dis Lee, un placer cruzar caminos una vez más –Novel se giró un poco para tomar del casco a su amada, presentándola ante la modelo y el magnate como tal–. Ella es Octavia Melody, la yegua de mi corazón.

–Encantada de conocerla…

–Encantada… –Fleur concentró su mirar en la yegua frente a ella, entrecerrando un poco el ceño y torciendo los labios–. ¿No le había visto antes, señorita Melody.

–Hum, bueno la verdad…

–Mi nombre es Fancy Pants, un modesto inversor. Encantado de conocer al escritor del momento.

–Encantado, señor… Espere. ¿Escritor del momento?

–¡Oh, lo siento! Había olvidado que era una exclusiva del "Diario de Equestria". Mil perdone, pero su literatura ha llegado a mi estantería y he leído cada historia, cada poema y cada una de las increíbles muestras literarias que ha logrado publicar hasta ahora. Debe saber que también soy un buen crítico de diferentes muestras de arte. Y sus letras han hecho que disfrute de mi lectura cada día.

Octavia lo sabía. Tal como aquella vez en el aparador, se escuchó un pequeño "Squeak" mientras sonreía. Al mirarle de reojo pudo ver como Novel sacaba el pecho, orgulloso de sí mismo, lo que pronto se rompió por la inseguridad que caracteriza a cualquier miembro de la familia "Shy".

–Hum, le… le agradezco sus cumplidos, mi señor.

–Oh, nada de eso. Vengan, acompáñennos con algo de sidra.

Octavia y Novel acompañaron a ambos, y apenas entraron en los límites de la fiesta, Fancy Pants tomó una copa de sidra y la hizo sonar con una cucharilla.

–Yeguas y Garañones. Les imploro un poco de atención, por favor –Atención prestada–. Es un placer presentarles a un par de los artistas más destacados de hoy en día.

–¿Dijo par? –susurró Octavia.

–Les presento al escritor Novel Feathershy y a la excelente concertista de Chelo, Octavia Melody. Denles la bienvenida.

Los asistentes a la fiesta consideraron a ambos como del grupo, bajando la cabeza con mucho respeto. Algunos incluso levantaron una taza de té con su magia brindando una bienvenida cálida y cortés. Novel y Octavia bajaban la cabeza agradecidos, apenados por la gran cantidad de atención que estaban recibiendo.

–Siéntanse bienvenidos.

–Ahora lo recuerdo –Dijo Fleur recordando el rostro de Octavia tras esa presentación–. Te había visto tocando por estos sitios.

–Sí, suelo venir a eventos cuando estoy fuera de temporada. Piezas sencillas y relajantes…

–¡Oh, cielo! Si conocieran a los que solemos acudir a estos eventos sabes que nos honra la falta de modestia –dijo otra pony elegante acercándose–. Cada pony suele presumir y asentir lo que otros decimos. Aunque no siempre sea verdad.

–Suena a un gusto adquirido por la charla –dijo Novel.

–Gusto adquirido…¡JIJIJIJI! ¡De hecho puedes llamarlo así!

–Señor Feathershy, nos honraría con un poco de lectura de lo que suele escribir –dijo Fancy Pants entregándole a Novel su libro–. Muchos de nosotros somos fanáticos de las palabras rebuscadas.

–¿Suele viajar con mi libro en el bolsillo?

–Sí, de hecho. Encontrará que hay un separador en un poema en especial.

Novel le dio un vistazo a la página marcada por el magnate, descubriendo que ese poema era el mismo que recitara en frente de los modelos temprano ese día. Novel intuyó que algo especial tenía ese poema, pues eran las páginas más desgastadas. Pero esa pregunta la guardaría para después. Dando vuelta a la página encontró otro de sus poemas. De hecho uno en coautoría con Sonata.

–Este me parece adecuado –Dándose la vuelta, miró a los ojos a Octavia, entregando el libro a su propietario y bajando su estatura al arrodillarse frente a su amada, Novel tomó inspiración de los ojos de la yegua y recitó con buena voz.

"Tengo los labios resecos de tanto esperar tus besos, son tan dulces y húmedos, mi boca a repetir tus deseos.

Estremecida siempre… fue tu primera experiencia, temblorosa y suplicante en mis cascos apasionada.

Versos y poemas inspirados en pasiones, amores y deseos; de dos enamorado anhelantes, de sudores y gemidos confusos.

Deseas saber cuál el enigma… de mil palabras vibrantes y poéticas… es sólo amor de mi alma enamorada que sin tocarte cercana, tanto te ama.

Aún sin palparte, conjeturo conocer, el misterio de nuestra pasión, mi vida, secreto vivo guarda mi corazón… al seducirte con mi pluma de amor.

Melodía vibrante en mis letras, que estremece tu alma con deseo… que hace perder tus sentidos en mis cascos en un clima imaginable, en fantasía y deseo.

Siente mi poesía desnudando tu cuerpo, ve como se graba mis letras en tu piel, provocándote suspiros de deleite sin control, poesías y poemas, en pasión por ti, mi amor".

Octavia sentía derretir, así mismo muchas de las damas en el recinto. Los caballeros golpeaban gentilmente sus cascos sobre el césped en señal de aplausos.

–Venga, señor Feathershy. Disfrutemos del triunfo de los modelos.

Una noche de adorable charla, Novel se desenvolvió tan bien con los caballeros gentiles, como Octavia con las modelos y las mujeres de sociedad. La noche se volvió una charla incesante: desde conocerse entre ellos, hasta historias graciosas. De pronto Novel sentía que este tipo de reuniones eran adecuadas para su persona, y aun así deseaba asistir a una de las fiestas de Pinkie. Mientras la noche envejecía, ambos se enteraban de muchas de las actividades de Canterlot, al punto de haber sido invitados a otros eventos próximos. Entre historias y charlas sobre temas tan variados, llegó el momento cumbre de la noche: la cena. Aquí fue donde Novel dio crédito a las palabras de Vinyl. Si bien a él se le daba eso de las aburridas charlas que ella no podía soportar, lo que si le vino a cambiar opiniones fueron las porciones que se solían comer en estas reuniones. Tratando de estimar la masa de los aperitivos, Novel realmente creyó que se hacían falta de diez a doce porciones de comida para hacer un sándwich de margarita estándar. El caso es que ser analista le daba una vuelta a la opinión: aunque eran minimalistas, se habían preparado cerca de veinte a veintiún "snack" diferentes, de exquisitos sabores y grandiosas presentaciones. Entre ellos sorbetes, pastelillos gurmet de mango, zanahoria y trigo; deliciosas galletas insípidas aderezadas con cremas y betunes, entre otras delicias exóticas de las que pudieron disfrutar.

–Delicioso –decía Octavia acompañada de Novel a coro.

–Vinyl debería probar esto. Le haría pensar de manera diferente de estas reuniones.

–¡Atención todos! Yeguas y Garañones. Les pido su atención –Atención prestada a Fancy Pants–. Muchos han venido aquí para celebrar el éxito del desfile de modas organizado por Hoity Toity y los diseñadores –Los cascos gentiles sonaron como un aplauso mientras los diseñadores se vanagloriaban o se apenaban por la atención (embriagados de gloria y triunfo)–. Sin embargo, hay alguien aquí entre nosotros a quien quiero resaltar más que a nadie. Fleur, cielo, ponte de pie. Esta fiesta fue organizada por mí, y aunque en realidad es para celebrar a los diseñadores, hay algo que me gustaría agregar. Quisiera compartir con ustedes, mi felicidad desmedida.

–Lo suponía –dijo Novel sonriendo de oreja a oreja (Algo perturbador si se toma literal).

–Hace poco esta dulce pony ha aceptado ser mi esposa.

Por un instante hubo un silencio sepulcral. Incluso los que trabajaban en la fiesta dejaron lo que hacían por el impacto. Novel no comprendía esta reacción, pero romper el silencio no parecía una buena idea. Miraba a Octavia y notaba cierta incomprensión, como si algo extraño estuviese pasando. Miraba a Hoity Toity y este había perdido control de la quijada… miraba a la feliz pareja y ellos parecían sorprendidos de esta reacción.

–Supongo que no compartirán mi alegría.

Al escuchar esto, Novel decidió aventurarse un poco.

–(Por Celestia, espero saber lo que hago) ¡Un brindis por la feliz pareja!

–¡Un brindis por la feliz pareja! –Dijo Octavia siguiéndole el hilo.

–¡SALUD!

Y la gente de etiqueta perdió por completo la compostura. Realmente estaban felices por ambos, pero no sabían como reaccionar de forma apropiada, hasta haber recibido un empujón. O al menos eso es lo que Octavia le explicó en medio del festejo. Ahora la cordial charla se había convertido en una fiesta con gritos, pisotones a modo de ovación, abrazos apretados y Brohoof.

En mitad de la celebración por Ambos ponys, Novel se fue alejando del bullicio para escapar del escándalo (y la lluvia de sidra). Fue seguido por Octavia que poco soportaba el escándalo. Desde una distancia considerable, miraban a la gente influyente felicitaba a la feliz pareja.

–Se ven realmente felices.

–Honestamente no me esperaba nada como esto. Presentada en sociedad por Fleur Dis Lee. ¿Es acaso la misma pony que conocí?

–¿Qué tipo de pony conociste en Fleur?

–Cómo puedo explicarlo. Por mucho tiempo consideré a la modelo como un adorno al lado de Fancy Pants. Lo único que podía hacer es posar y modelar. Incluso muchas veces resaltaba por su vanidad más que por su belleza. Cuando me presentaba a tocar, en mis descansos, solía verla presumiendo su belleza, arreglándose hasta el más mínimo detallito para ser contratada, según ella, por el mejor diseñador de modas de Equestria. Solía molestarse si alguien le ofrecía el casco, o si pasaban cerca de ella con alguna sustancia capaz de causar alguna mancha. Incluso solía alejarse de algunos ponys, sin ningún motivo aparente. Pero ahora que le conocí bien… parece que ha cambiado tal como la señorita Trixie cambio… aunque sea un poco.

–No, no ha cambiado. Es solo que ahora se ama realmente.

–¿Terminaste de analizarla?

–Es un libro abierto. No es complicado analizarla. No tiene una personalidad compleja ni mucho menos un pasado tormentoso. Es demasiado sencilla, pero en eso está parte de su belleza. Es la segunda pony más sencilla de analizar.

–¿En serio? ¿Y quién fue la primera?

–Yo… no quiero hablar de ella frente a ti.

–¿Cómo que de ella? ¿Es que acaso no te han pedido analizar un garañón?

–No, de hecho todas han sido ponys hembras. Trixie, Derpy, Lyra, Pinkie, Vinyl, Fleur, Celestia y… Selena.

–¿Quién es Selena?

Novel no contestó. Dejó fija su mirada hacia el castillo, al otro lado de la baranda a diez metros se encontraba la princesa Luna. Con un ademan invitó a ambos a seguirla.

–¿Es la Princesa Luna?

–Vamos.

Novel la seguía en la distancia, asegurándose de que nadie les seguía. La princesa se adentró en el castillo, guiándolos por pasillos sin dirigir una sola palabra a los ponys tras de ella. Tras de unos minutos, los tres se encontraban dentro de una obscura habitación iluminada solo por la luz de la luna. La princesa esperó a que los dos estuvieran adentro. Luego buscó cualquier signo de vida en el interior de la habitación ajeno a los tres. Apenas supo que estaban solos, usó su magia para cubrir ventanas y cerrar puertas. Tras de esto, y sin encender ninguna luz, Luna se dirigió con una voz pesada al escritor.

–Supongo que he causado algunos problemas en tu cabeza, Novel. Y quisiera pedirte perdón. Pero debía estar enterada de tus intensiones en Equestria.

–¿De qué habla ella? –Preguntó Octavia sin recibir una respuesta.

–Por mi causa he atormentado tus sueños y por ello te di suficiente miedo para atraer magia antigua y peligrosa a ti. Te pido me perdones.

–Lo sabes.

–Mejor que nadie. Después de todo, he experimentado en carne propia el miedo al que te expuse. Esa clase de magia me separó por siglos de mi única hermana y sembró en mi la duda. No puedo permitir que siga adelante, o de lo contrario podría estar causando aquello que siempre quise evitar.

–Entiendo.

–¿Es esto algo de lo que no debo enterarme?

–No, de hecho es algo de lo que puedo ser privado.

–Te equivocas, Novel. Si los guie hasta aquí fue con el consentimiento de mi hermana. Le pedí que te permitiera compartir lo que desearas con la pony en la que has elegido confiar.

Novel ahora entraba en un momento intenso, el momento de confiarle a Octavia su secreto más profundo. No había podido ensayar posibles maneras de explicarse, ni mucho menos una forma más apropiada de hacerlo (Una cena, una tarde solos, una sorpresa mayúscula…) La oportunidad de revelarse era ahora. La luz comenzaba a iluminar la habitación, emanaba de un candelabro en el techo. Tras de encender las velas, Luna se fue desvaneciendo, dejando a ambos solos.

Novel caminaba de un lado a otro. Se mordía el labio inferior y apretaba los parpados con desesperación. Su respiración era agitada, pesada y sonora a la par que el cuerpo le temblaba.

–Novel, tranquilo. Te vas a hacer daño.

–Mi cuerpo no me importa ahora, es mi corazón el que pesa sobre mis hombros. Temo que si te cuento, podrías huir de mí por el resto de tu vida.

–No. Jamás haría algo así. No importa qué…

–Celestia fue clara, no quería que le contara a nadie, pero temo que si te enteras por algo ajeno a mis propias palabras… ¡HAAAR! ¡Es que…! ¡Ni siquiera sé cómo hacerlo!

–¿Es muy necesario que lo sepa?

–No, no es necesario. Pero quiero que lo sepas.

–Novel, si no es necesario saberlo, mantenme ignorante. Tal vez saber me hará verte de una manera diferente.

–Ya no puedo retroceder, he sembrado la duda en ti. Si no te lo digo, en ti vivirá el "¿Qué pudo ser tan grave como para temer a la verdad?"

–… … –El silencio de Octavia era resultado de la duda, una duda que erraba a la realidad de su amado–. –Ya habías mencionado algo sobre que en tu pasado fuiste diferente. ¿Se trata de una vida criminal o algo así.

Una carcajada corta cayó de los labios de Novel, algo aliviado por lo que ella pensaba que era su pasado.

–Agradezco a Celestia tu intuición. No, no soy un criminal. Cada palabra sobre mi pasado, sobre como viví y cómo conocía Fluttershy es verdad. Sin embargo… no hace mucho que dejé de ser quien era –La verdad comenzaba a cavar una salida–. Octavia… tu y yo tenemos tres meses de estar saliendo, un mes antes conocí a Celestia, y dos meses antes conocí a Twilight y a sus amigas. Sin embargo… yo solo tengo en Equestria cinco meses.

–Espera, ¿Tú no eres de Equestria?

–No. Extraño algunas cosas de las que dejé atrás con tal de seguir a mi hija: mi casa, mi trabajo… mi especie.

Al escuchar esta última, Octavia parecía más curiosa de saber. La especie, ¿Qué clase de ser era Novel antes de llegar a Equestria?

–Tu… no eres un pony.

Acertar al tema general dio una pauta para revelar a Octavia su origen.

–Octavia… –y descomponerse frente a ella porque la amaba–… Yo… –Y romper su seguridad por que moría–… Yo soy… –Octavia comenzaba a retroceder esperando que no fuera lo que ella creía–… Soy humano, Octavia…

El silencio se apoderó de la escena, pero las reacciones de ambos se expresaban con la tenue luz del fuego. La luz apagándose en los ojos de Octavia… el aliento abandonando su cuerpo… la sensación de sorpresa combinada por una marevolge de sentimientos dirigidos al pegaso… al humano frente a ella. Tres meses saliendo con él… y esta era la primera vez que creía comenzarlo a conocer… Todo lo anterior… todo cuanto vivieron era un error. Un error que involucraba una idea errada de lo que era el amor. Octavia le dio la espalda un momento, se dirigió a una ventana cercana para tomar aire. Pronto deshizo su peinado para dejarlo suelto, y mientras más aire tomaba, la información que procesaba le llevaba a ideas cruzadas. ¿Era Novel un ser humano? Los conocía, ya había visto uno anteriormente. ¿Era este el gran secreto que los separaría? Depende. ¿Es ahora un pony completo? La misma clase de preguntas que Novel y Lyra se hicieron azotaba la psique de la pony.

–He estado saliendo con un humano. No sé siquiera que pensar.

–Lamento haber ocultado…

–¡Ocultado! ¡Me hiciste creer que estaba saliendo con el mejor de los ponys! ¡Creí que estaba saliendo con un artista, el mejor prospecto nacido para mí y dedicado a mí! ¡Pero ahora sé que ni siquiera eres verdadero! ¡Eres…! ¡Eres! –Octavia ahora comenzaba a llorar, pataleaba sin deseos de hacerlo y perdía el control de su cuerpo, cayendo arrodillada al poco tiempo. Su llanto ahora era sonoro–. Cuando comenzamos a hablar de vivir juntos creí que nada podía separarnos, que por fin estaba a punto de ser tan feliz como los cuentos que mi madre solía contarme. Por qué tenía que pasarme esto a mi.

Novel sabía que podía pasar esto. Y tratando de consolar a Octavia intentó acercarse.

–Novel… si ese es… creo que… quiero… necesito un tiempo. Por favor… déjame pensar en esto.

Octavia dio los primeros pasos hacia la puerta, aumentando la velocidad con cada paso. No obstante, al llegar a la puerta, algo dentro de ella detuvo sus cascos. El mismo sentir que le hizo caer, ahora le gritaba que se alejara, pero… aún había algo que latía en su pecho.

–Novel… lo que hiciste puedo perdonarlo. Sin embargo… tengo que pensar. Por favor… no me odies.

Y tras de estas palabras, Octavia se perdió en la oscuridad de un pasillo. Novel, que con esto había perdido cualquier deseo de irse, sabiendo que no debía regresar a la casa de Octavia, se quedó en la habitación del candelabro. Allí, en el suelo se recostó. Allí en la oscuridad se refugió. Allí, en mitad de su tristeza, perdió su cordura. La luz de sus ojos desaparecía, presentando solo oscuridad.

.

Al día siguiente, Novel caminaba hacia la estación de tren, sin nada más que su traje de gala y su dolor físico. Cualquier pony que lo miraba veía en el a un pony quebrado, un vagabundo de la vida con hambre de perdición. Sus ojos estaban rodeados por un aura morado, restos del hechizo de miedo de la princesa Luna. Pocos eran quienes le reconocían, y una de ellas se acercó preocupada.

–¡Señor escritor! ¡¿A dónde va?!

–Trixie, que gusto verte –dijo tratando de fingir una sonrisa–. Me iré de Canterlot. Aquí no tengo nada que hacer

–¡Pero creí que asistiría al milagro que construimos!

–Discúlpame si falto, te deseo la mejor de las suertes, pero yo quiero dejar esta ciudad. No podría siquiera mirarla sin descomponerme –Recién ahora Trixie miraba esa energía brotar de los ojos de Novel.

–¡¿Qué le pasó?! ¿Quién le ha?

–Oh, descuida. Fue algo que merecía.

–¿Qué merecía? ¿Qué es esa magia que emana de sus ojos? ¿P-por qué está tan decaído?

–Yo… no… no quiero hablar de eso –Trixie se mantenía cayada, mirando al pony avanzar con tanta calma como pesadez. De pronto reconoció el sombrero, aquel que le entregase tiempo atrás.

–¿Por qué usa ese vejestorio en la cabeza? Ni siquiera servía cuando se lo di.

–Debo agradecerte. Rarity se inspiró en él para crear el traje completo.

–¿Rarity? Hablas de esa egocéntrica pony que acompaña a Twilight.

–La misma.

–Muy bien, es todo –Trixie detuvo el avance de Novel con un muro mágico, provocando que este caminara sin avanzar un ápice–. Por Celestia, me da tanta pena que podría hacerlo pedazos tan fácilmente…

–EL polvo no puede partirse en dos.

–¡Oh, ahora jugará a la víctima conmigo! ¡Usted no puede decaer tan fácil!

–No es fácil. Es solo que no puedo contarlo. Celestia lo ha prohibido. Jamás debí haber venido en primer lugar.

–¿La princesa Celestia está detrás de ese hechizo?

–No. Es solo… (Suspiro). Estaré bien. Con suerte tal vez ni siquiera haga falta… recordar… Necesito la ayuda de alguien. ¿Conoces algún pony psicólogo por aquí?

–¿Un qué?

–(Lo suponía). Debo retirarme. Quiero estar con mi hija. Nos veremos otro día. Tal vez en otra ciudad. Y de verdad te deseo suerte con ese milagro. Sé que lo harás, y desearía verlo. Es solo que no tengo ganas de permanecer mucho tiempo aquí. Quiero regresar a mi casa, tratar de…

–¿A qué casa exactamente quieres regresar? –La voz que no creyó escuchar en un largo tiempo resonaba ahora en las calles de Canterlot. Una voz dulce y melodiosa que por el momento parecía áspera y firme–. ¿Así sueles resolverlo todo? ¿Yéndote de la ciudad? ¿Huyes de los problemas que tú mismo acarreas?

–Yo… –A punto del llanto, Novel estaba feliz de verla pronto. No estaba sola, venía acompañada de Fleur, Vinyl y Fancy Pants.

–¡Como puedes hacerme esto! ¡Te vas de la casa, no regresas en toda la noche! ¡¿Acaso crees que no estuve preocupada por ti?!

–Octavia… –Novel no sabía si reír o llorar.

–¡¿Dónde se supone que dormiste?! ¡Acaso ya has desayunado! –Octavia estaba casi igual que Novel, a punto de llorar. De hecho, gritaba y se desahogaba para evitar llorar–. ¡¿Qué pensabas?! ¡¿Planeabas acaso dejar Canterlot sin tus cosas?! Cada que las mirase recordaría cada uno de los momentos felices que he pasado contigo, cada una de las palabras que me dijiste en mi habitación, cada una de las canciones que he tocado pensando en ti… –Aquí no pudo soportarlo más, y cerrando los ojos se sentó a llorar–. ¡No puedo soportarlo más! Creí que no te volvería a ver. Que todo había sido un sueño. Quería que te olvidaras de mí, que hicieras de cuenta que no me conociste nuca. Y aún lo quiero, pero no puedo pensarlo sin que el corazón me duela. Si te pierdo ahora…

–Viejo, ¿Qué fue lo que me hiciste? –Preguntó Vinyl interrumpiendo–. Ha estado llorando toda la noche, ni siquiera ha podido pegar el ojo por que las lágrimas no le dejaban cerrar los ojos.

Novel era quien más tocado estaba por todo esto. Si antes ser besado en público le produjo sonrojo, ahora en mitad de su crisis mayor era más potente su vergüenza. Trixie, Fleur, Fancy Pants… todos le miraban descomponerse… a ambos. Saber que Octavia quería que hiciera de cuenta que nunca le conoció. Pese a que no deseaba eso, era lo mejor para ella… y para él.

– Siento algo especial cuando pienso en ti. Es algo hermoso que no había sentido. Te extraño aun sin conocerte. Extraño tu calor sin haberte abrazado nunca. Extraño tus labios aunque nunca los he besado. Extraño el color de tus ojos y jamás los he visto. Extraño el aroma de tu crin y su tacto… sin haber estado cerca de ti.

–Debes haberte vuelto loco –dijo Trixie–. Ahora finges que no la conoces…

–¡Sí! Estoy loco de atar.

–¿Pero cuando te volviste completamente loco? –dijo Vinyl.

–Me volví loco cuando me enamoré

–Pero… ¿Cómo te has dado cuenta de que te habías enamorado?

–¡Cuando creí que no volvería a ver a ese ser especial! Aquel por el que doy mi vida, renuncio a todo sin pensarlo jamás, y busco más su felicidad que la mía. Así me ordenase que la olvide, y pretenda no haberla conocido, obedeceré… y trataré de conquistarla una vez más, y otra vez… hasta que la vida se termine. Porque supe que fui un ganador cuando la me aceptó, y quiero ganar tantas veces me sea posible este juego de la vida.

Para cuando terminó estas palabras, Novel ya estaba a un paso de Octavia. Se quitó el sombrero e inclinó su cabeza dirigiéndose a ella.

–Una y mil veces trataré de conocerte. Porque eres una pony que fue hecha para mi únicamente.

Octavia seguía con la mirada baja, apretaba los dientes y hundía los cascos en el suelo. Ofendida… no. Estaba confundida. No sabía si amarlo con desenfreno o golpearlo. Sin embargo… lo sabía. Sabía que algo así ocurriría. Al elevar la mirada, se encontró con Novel, un rostro tan arrepentido como decidido a cumplir con su palabra.

–¿Quién eres en verdad?

–Ahora mismo… un desconocido más que poco o nada se conoce. Sé que tengo una hija adoptiva y que he estado viviendo en este lugar por poco tiempo… también sé que a partir de haber venido a vivir bajo el resguardo y ordenes de Celestia, comencé una nueva vida. Una vida que me trajo a los mejores individuos –Novel miraba a Vinyl. Esta reaccionó sonrosándose al instante–. Conocí historias que me hicieron cambiar –Miraba a Fleur y Fancy Pants–. Y conocí a ponys impresionantes que carecían de motivación –Al ver a Trixie, esta Levantó la frente e infló el pecho, inflando también su ego con estas palabras–. Soy un pony, un pegaso agradecido, y no quiero ser más que eso.

El discurso no era necesario para cambiar las ideas de una pony que hace rato dejó de escuchar a nadie excepto a ella misma. Se puso en pie con el cabello aun cubriéndole el rostro. Al elevar la mirada, dejó ver su rostro. Sollozaba, aún tenía sus ojos cerrados. Al abrirlos, Octavia externó una felicidad que se veía opacada ligeramente por la verdad revelada anteriormente (sin mencionar una serie de preguntas que Novel se había hecho poco antes de la revelación).

–Novel… ¿Podrías perdonarme por huir la noche de ayer?

–¿Huiste de mí? –Octavia asintió con pesadez–. Vaya… yo… no me esperaba algo así… ¿Me perdonarías por no haberte seguido?

Octavia rompió el llanto, y se acercó a Novel tratando de sentir su calor, llorando en su hombro. Así se quedó por cerca de un minuto, susurrando para ella misma palabras inentendibles. Tras de estos susurros, Octavia giró la cabeza besando el cuello de Novel. Al sentir esto, Novel giró la cabeza para acariciarle la mejilla con su perfil. El calor de su crin, el tacto de su piel… cada instante reflejaba su total dependencia a la presencia de la yegua en su vida.

–Me siento incomoda viéndolos hacer eso –dijo Vinyl.

–A nosotros no –dijo Fleur acurrucándose en Fancy Pants.

–¡Oh, por favor! ¡¿Hay algún pony aquí que no sienta amor por otro?!

–¿Por qué? ¿Quieres compañía?

A sus espaldas, Vinyl escuchó la voz de un amigo muy cercano a ella. Al girar la cabeza lo vio de pie mostrándole el perfil derecho. Estaba de regreso, Neon Lights estaba de regreso en Canterlot.

–¡Neon! ¡Has vuelto!

–Si, y veo que no estas furiosa como cuando te despidió la última vez. ¿Todo salió bien?

–Déjame que te cuente mientras caminamos hacia allá. Este Par de Parejas me está asfixiando con tanta azúcar.

En la lejanía, observando desde el castillo, Celestia y Luna habían presenciado cada minuto, cada palabra y cada imagen de lo que ocurrió. Dándose la vuelta, Celestia ocultaba su llanto. Realmente estaba preocupada por lo ocurrido durante la noche. Después de que Luna le informara de lo ocurrido, lo único que pudo hacer fue observar en la distancia.

–Creí que perdíamos a nuestro analista preferido.

–Honestamente me arrepiento de haberlo presionado tanto esa noche. No creí que esto hubiese podido pasar.

–¿Terminaste de probar mi teoría?

–Tenías razón en algunas cosas, pero debes aceptar que también causa algo de preocupación lo que te mencioné. Los humanos son propensos a cometer errores.

–Sí. Lo sé. Pero resulta que también son muy propensos a enmendar los errores. Después de todo, él ya no es humano. Ha pasado ese tiempo.

–Debes decirle, él tiene que saberlo. Si ella se da cuenta…

–Ya lo sabe. Y también observa. Hace mucho que un humano no despertaba tanto la atención. Tantos que han llegado a este lugar y tantos que pasan por debajo de sus narices. Ni siquiera Lyra lo logró. Pero al no alterar nada del equilibrio en Equestria…

–¿Crees que él sea igual?

–El equilibrio se ha visto alterado en estos años. Yo diría en demasía. Si él se atreve a cambiarlo, tendremos que regresarlo por donde vino.

–Pero hermana…

–Sin embargo, creo que al igual que tú, él está tratando de mantener el equilibrio aquí. Con esto puedo verlo, entiende completamente nuestro mundo y está dispuesto a protegerlo

La princesa Celestia tomó un pergamino y comenzó a darle lectura en voz alta.

"Querida Princesa Celestia.

Cuando recibo una de sus encomiendas, suelo preguntarme primero quién será esta vez, y después abro con curiosidad la solicitud. Casi siempre es un pony del que jamás escuché. Esta vez fue una pony famosa, de la que tenía noción por mi humilde amiga Rarity. Sabía que era modelo, y por lo general suelo tener la idea de que individuos rodeados de halagos suelen ser algo… presuntuosos.

No me equivoqué. En el pasado Fleur Dis Lee basaba su vida en ella misma. Cuidaba de ella misma, se preocupaba por resaltarse ella y buscaba la manera de que su propia persona fuera el centro de atención del mundo. "Un adorno al lado de los demás", eso era ella… hasta que ello pasó.

Esta vez he de hablar de un sentimiento que a todos nos motiva a ser quienes somos. Un poder tanto o más poderoso como la amistad, aunque dudo mucho que se manifieste de la misma manera. Así como la amistad cambió a muchos otros ponys en el pasado, así mismo es el amor el que cambia todo en este y otros mundos.

Hoy, Fleur Dis Lee se ha empapado de la misericordia, la humildad y la modestia que otro pony le fue mostrando a su entorno. Estar a su lado le ha hecho ver de diferentes maneras la vida, al punto de que hoy puedo afirmar jugándome los cascos, que la pony que fue conocida como Fleur Dis Lee está a punto de incinerarse, emergiendo de las cenizas una nueva pony. Espero poder escuchar en el futuro de la nueva pony a la que reconoceremos muy pronto como Madame Fleur… yo… honestamente no estoy seguro de cómo se maneje el matrimonio aquí, pero me siento algo nervioso de asegurar que su futuro nombre será Fleur Dis Pants, o Fleur Pants. Tal vez Fancy Fleur… ni idea.

Por último, he de confesarle. Fleur es una pony bastante sencilla hoy día. No fue difícil analizarla, lo que agradezco en demasía. Es increíble como una pony tan importante tenga una sencillez tan agradable. Ella fue, para mí, un libro abierto. Y no es que quiera presumir. Es solo que… siento que hay otra pony que cambio… de la misma forma… su modo de pensar y actuar al conocer a otro pony

Espero sus órdenes.

Nóvel Featherçhy".

–¿Qué es eso al final de la carta? Alteró el nombre del pony de sobremanera.

–Son lágrimas. Pobrecillo. Escribió esto cuando pensaba en Octavia –Celestia tomó asiento guardando el pergamino–. No lo culpo. Los humanos suelen dejarse llevar por sus sentimientos. Lo comprendo. Después de todo, yo fui humana alguna vez.

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Like, favoritos comentar… espera… esto es , no Youtube. Si les agrada mi trabajo, dejen un comentario aquí abajo, sigan mis otros fics, que ya voy a continuar… algunos de ellos. Recuerden recomendar más ponys para analizar. Ya saben los ponys siguientes están abajo en la lista, añadan más para seguir este fic hasta terminar con las 6 principales. Comenten sobre si quieren saber de qué estaba hablando Celestia (aunque no les adelantaré nada). Gracias por su atención, Nos leeremos en el siguiente pony.

Lista de próximos a analizar:

1. Big McIntosh

2. Abuela Smith

3. CMC (Las Ponys más tiernas de este y otros planetas, Cutiemark Crusaders)

4. Pony principal sorpresa (como si no fuera lógico)

5. Shintapony, Twist Nut y Fluffle Puff (Que Celestia nos ampare)

6. Aún sin definir.