Por motivos de causa mayor, llámese falta de derecho de uso de uno de los personajes a la fecha de publicación de este fic, uno de los personajes que se iba a usar para el mismo no aparecerá. Para mayor información, leer los comentarios del final.

Disclaimer: El personaje Shinta es un OC usado por la artista Shinta como avatar y su uso en este fic es con la mejor de las intenciones. Si por algún motivo pareciere que se usa para denigrarlo o humillarlo, no es mi intención en lo más mínimo. Por su atención, gracias.

El primer Hogar.

Ese día comenzó una vez más la tarea que se había comprometido. Hacía un mes que no había recibido una petición de parte de la princesa Celestia, y vaya sorpresa fue saber quien mandó el pergamino. Ahora estaba en camino a Fillydelphia acompañado de Sonata y Fluttershy, esperando que este primer requerimiento de otra princesa fuese una de sus aventuras acostumbradas.

–Aún no puedo creer que la Princesa Cadence te pidiera un análisis –dijo Fluttershy leyendo el pergamino.

–Lo sé, ¿no es genial? Apenas la conocí en persona hace un mes y ya tengo peticiones de ella. Pronto incluso Twilight me pedirá analizar ponys. Al menos ella será en persona, o tal vez no. Crees que debería ser así con ella, es que no puedo ni pensar claramente de la emoción conocer a las princesas ha sido una bendición.

–¿Siempre es tan intenso el señor Feathershy?

–Solo cuando se emociona demasiado. Debiste verlo cuando gané mi cutiemark… (la segunda vez).

–¡Allí esta!

Fillydelphia, una gran ciudad en crecimiento. A lo lejos se parecía mucho a Ponyville en sus edificaciones, en su población seudo suburbios y sus espacios, salvo por los suelos rodeados de arbustos cortos. Era como si la flora delimitara el sendero, y cada casa tenía una entrada delimitada por un camino de piedras grandes.

–¿Por qué será que en Equestria cualquier lugar parece ideal para vivir?

–No se parece en nada a nuestro sombrío, oscuro y marginado mundo –dijo Fluttershy en voz muy baja.

–Muy bien, a localizar El primer Hogar.

El hecho de haber llegado a Fillydelphia era solo el primer paso. De hecho, la emoción de Novel era por encontrar a los ponys sugeridos por Cadance para el siguiente análisis. Sonata leía un poco la orden de análisis algo intrigada.

"Estimado Analista Novel Feathershy.

Este comunicado es para solicitarle un análisis personal, sobre dos ponys que deseo conocer más a fondo. Estos se encuentran localizados en Fillydelphia. Ambos son grandes ponys de los que he escuchado maravillas, pero que, por mis asuntos reales jamás he podido conocerles.

Sus nombres:

Shinta y Twist Nutts

Para localizarles solo es necesario preguntar en Fillydelphia por "El primer Hogar"

Con estimo absoluto:

Princesa Mi Amore Cadenza".

–No es muy específica. Buscar "El primer Hogar": pueden ser varias cosas, y nada a la vez. El primer Hogar de quien o de que se trata El primer Hogar en si. Es un local, un libro…

–Quizás sea una familia importante, o tal vez la familia del alcalde de Fillydelphia.

–"Shinta y Twist Nutts". Me agradan los nombres, rompen con lo acostumbrado.

–Solo porque sean nombre que no había escuchado, no significa que…

Bump!

En el camino de Sonata se atravesó una pegaso rosada, de cabellera castaña y con una gran cantidad de bolsas de papel con mandado en un carrito. Con el choque, algunas peras cayeron al suelo, rodando camino abajo. Fluttershy y Novel fueron apresurados a perseguirles, mientras sonata ayudaba a la pegaso a levantarse.

–¿Te encuentras bien?

–Sí, estoy bien. Lo siento, no vi que venías. Estaba tan concentrada que… pero si tu… –La pegaso rosada comenzó a rodear al unicornio oscuro, revisándola de arriba abajo para asegurarse de que no se equivocaba–. ¡Eres Sonata!

–¿Qué?

–¡Sonata, escriba y colaboradora del escritor Novel Feathershy! ¡Por favor, dime que eres tu!

–Pues… sí. Sí, soy yo.

–¡Lo sabía! Usted se ve más hermosa en persona. Sus ojos firmes y analíticos, su crin oscuro y lacio y su figura torneada. Tierna.

–Comienzo a sentirme acosada.

–Lo siento, es que no puedo creer que está en Fillydelphia. Desde que compramos su libro de cuentos infantiles, mis pequeños no dejan de pedirme una de sus historias cada noche antes de dormir. Incluso basamos uno de sus cuentos en una función de marionetas. Tienes que venir a ver a mis potrillos, ellos estarán encantados.

–Lo siento, pero yo no soy la autora, solo soy su escriba. De hecho, el señor Feathershy escribió lo de colaboradora sin mi consentimiento.

–Al menos debes venir a hablarles a mis peques, les motivará a seguir adelante.

–Creo que les servirá mucho más hablar con el autor que con la escriba.

–¡Puedes conseguir que venga Novel Feathershy!

–Bueno, yo no tengo que hacer nada. Depende de él.

Sonata señalo calle abajo, donde dos pegasos habían recuperado las peras furtivas, regresando a vuelo raso con ellas en una pañoleta. La pegaso reconoció entre ambos a Novel, quien se acercó al carrito mientras charlaba con Fluttershy. Se dirigió a la pegaso de frente y dijo:

–Lamento no haberlas podido recuperar en mejor estado. Se mallugaron con la caída…

–Es él.

–Sip.

–Por algún motivo lo imaginaba más alto, pero…

–Oh, perdone. Novel Feathershy a su servicio. Ella es mi hija Fluttershy, y mi colaboradora Sonata.

–Mucho gusto –Shinta comenzó a rodear a Novel tal como con Sonata, incomodando al escritor de forma similar, aunque la sonrisa nunca se le fue. Tras de dos minutos revisándole hasta las alas, ella se detuvo frente a él con un semblante pensativo–. Sí, creo que me agradas.

–Me alegra saberlo.

–Si… ¡Tienes que venir conmigo! ¡Debes conocer a mis pequeños! Te adorarán.

–Tus… ¿tus qué?

–Les haría felices conocerlos, y tal vez incuso pueda leerles un poco de su lírica.

Las cosas ahora parecían más claras. Ella sabía muy bien que él era escritor, y que tal vez ella era una lectora, sobre todo del libro infantil y de poesía. Sin darse cuenta estaba siguiendo a la pegaso hasta una enorme casa. Sobre el pórtico se podía leer "El primer Hogar" en letras mayúsculas, lo que indicaba que ese sitio podía ser el lugar al que se dirigían los tres.

–¿El primer Hogar? Padre, este es el sitio.

–¿Estaban buscando este lugar?

–Tu debes ser Shinta.

–¡Oh, santa Celestia! Olvidé presentarme. Sí, mi nombre es Shinta: cariñosa, carismática, algo modesta de vez en cuando, pero sobre todo una buena amiga, siempre que haya reciprocidad…claro está. Este lugar es "El primer Hogar".

–¿Pero que es "El primer Hogar"? –preguntó Sonata.

–¿No te imaginas? –Dijo Novel mirando el pórtico, el interior y los alrededores–. Jardín floral exterior rodeado por una barda de baja altura en el patio posterior, protege a alguien adentro. Nadie pone un letreo en su casa (excepto claro si eres Pinkie Pie) si no se trata de un lugar que quiera destacar. Desde aquí puedo ver cinco potrillos, algunos de edades similares y de pelaje con matices diferentes al rosado y castaño, no son sus hijos… Este lugar es un orfanato.

Fluttershy se llevó los cascos a la boca, algo sorprendida por la naturaleza del lugar. Un orfanato en Equestria implicaba algo doloroso, los pequeños inocentes que no tenían un futuro próximo, que carecían de algo tan importante como lo era una familia. Sí, podían identificarse, tanto Fluttershy como Novel, con el concepto de "huérfano". Y Sonata lo sabía.

–Pobres pequeños. Tan jóvenes y con un dolor tan grande de no tener una familia.

–Peo tienen un hogar –dijo Novel–. Tú les diste un lugar al cual llama un hogar, al menos de forma provisional.

–Bueno, lo intentamos. Twist ha sido de gran ayuda para mantener el lugar en función, y es muy común tener el lugar con pocos habitantes. Vengan, les presento a mis pequeños.

Al entrar por la puerta el asombro les llevó a sonreír. Un espacio amplio, todo un piso inferior desprovisto de muebles, donde los pequeños corrían libre en un suelo de alfombra verde; puertas amplias en ambos extremos de la casa, ventanas amplias al nivel de la vista de los jóvenes potrillos que tenían libertad para salir al patio trasero: una extensión amplia de césped y juegos, apenas creíble que existiera un lugar así en Equestria. De muebles no había nada, lo que producía muchas más preguntas acerca de donde comían los pequeños o donde dormían. Sobre los pequeños, en el interior había cuatro potrillos, y afuera había una pequeña potrilla atendida en el exterior por lo que a simple vista parecía un león…

–Pero que…

–¡Ya vine pequeños!

No habían pasado dos segundos cuando los niños ya se habían percatado de su presencia, abalanzándose sobre ella para rodearla. Novel tomaba nota mental de quien era Shinta para los niños, dándose cuenta del motivo por el que la princesa Cadance deseaba saber de esto: simple y puro amor a la vida. Eso era Shinta.

Mientras los niños bombardeaban a la pegaso con peticiones, un sexto pony se acercó al grupo: este era un pony terrestre, de pelaje amarillo soleado y un crin café oscuro tan abundante y esponjoso que…

–¡ROARRR! Soy Pantera leo, un feroz animal de la sabana septentrional de Equestria, y muchos prefieren a una quimera en vez de ver mi majestuosi… oh, tenemos visitas. Niños, tal como lo ensayamos…

Los pequeños comenzaron a formar una fila delante de los tres ponys acicalándose o siendo acicalados por el desalineado pony pelirrojo. Una vez estaban listos, los niños se dirigieron a los adultos visitantes con un:

–Bienvenidos a este nuestro primer hogar.

-Mucho gusto en conocerlos –dijo Novel bajando la cabeza siendo imitado por las yeguas que le acompañaban. Luego comenzó a presentar a sus acompañantes–. Quiero presentarles a mi hija Fluttershy, y a mi amiga y colaboradora Sonata. Mi nombre es Novel Feathershy, y su amiga Shinta me dijo que quizás querían conocerme.

–¿Conocerlo? –Dijo una linda pony roja de crin negro, quizás del tamaño y edad de Applebloom.

–Si, verán. Soy un Pony que escribe mucho para niños. Cuentos, poesía, canciones y rondas. Desde que tengo memoria, siempre he dedicado mi imaginación para plasmarlo en papel, tanto con letras como en dibujos. Recientemente, en los últimos diez meses, he podido publicar algunos libros que se han vendido decentemente.

–¿Y eso que tiene que ver con nosotros?

–Bueno, a través de los labios de su amiga Shinta, han escuchado los relatos del dragón amatista, o el cuento del potrillo que quería ser toro, quizás también aprendieron lecciones de vida de un gallo que encuentra joyas, o una princesa a través de los ojos de un pony ciego.

–¡¿Es usted el que escribió todos eso cuentos?!

–Novel Featheshy, escritor, pintor y analista a sus servicios.

Los potrillos explotaron de curiosidad. Al igual que Shinta, ellos comenzaron a observarlos (Novel y Sonata) por todos los ángulos posibles. Si se sentía incómodo cuando Shinta lo hacía, imaginad el sentimiento de tener a cinco pequeños imitando al pie de cada acción a la pegaso curiosa. Sin embargo ellos reaccionaron de manera distinta. Cada uno estaba en un círculo girando en sentido de las manecillas del reloj, y cuando todos volvieron a su lugar inicial, explotaron de alegría. Cada uno de ellos se prendió de una extremidad o la cola de Novel, causando que este se desbalanceara y cayera al suelo. Luego de esto los potrillos se le amontonaban haciendo preguntas o jugando con él a darle vueltas, con lo que Novel reía y gozaba.

–¡Atención! –Los pequeños pony dejaron lo que hacían para formarse una vez más frente a todos con un extra de alegría en su corazón. Novel se levantaba algo mareado por los giros en el suelo, y con el mismo entusiasmo de ser sus primeros pequeños lectores que conocía

–Están muy emocionados por tenerte aquí con ellos. Tus historias los han inspirado. De derecha a izquierda: ella es Ruby.

–Buenos días –dijo la pegaso roja con crin negro, haciendo una sincera reverencia.

–Ella es ópalo –Una pequeña pegaso de crin blanco y pelaje rosado agitaba su casco con pena, ocultándose detrás de un perrito de peluche–. Este pequeño es granate.

–Gusto en conocerlo, señor escritor –dijo un pony terrestre de pelaje naranja y crin rojo, llevaba a su lomo una alforja con un tren de juguete asomándose por el bolso del mismo.

–El placer es mío.

–Este otro jovenzuelo se llama Ónice –El potrillo terrestre bajó la cabeza en un segundo, como asintiendo para darse a conocer. Era de pelaje gris y crin azul celeste–. Y esta pequeña orgullosa se llama Perla.

–Es un honor conocerlo, señor –la unicornio se acercó a Novel como si se tratara de una fanática. Era una hermosa pony blanca de crin lila. Su distancia al rostro de Novel era tan corta que casi podía sentir su aliento–. He leído de principio a fin cada uno de sus dos libros y escuche de buena fuente que pronto saldrá un tercer libro. ¿Es esto cierto?

–Sí, de hecho Sonata está a punto de conseguir el contrato de exclusividad para la Editorial Equestria Daily. Si conseguimos un buen trato el libro estará listo para el próximo mes.

–Un mes. Estaré esperando los días.

–Perla, aléjate un poco de él. Estoy segura que estaremos encantados con la visita. Mi nombre es Shinta y este joven garañón…

–Von Motherhorn. Dr. Probeta Von Motherhorn.

–Dr. Twits Nutts. Él es el propietario de firma, inmueble y derechos de la sociedad "primer hogar"

–¿Sociedad? ¿Cuántos socios poseen en este momento?

–Contándonos a nosotros… solo dos –dijo Twist Nutts–. Pero no se preocupen por nuestra sociedad. Es sin fin de lucro y solo intentamos darle un hogar a quien más lo necesita.

–Oh, sé lo que es eso –dijo Fluttershy–. Yo misma me encargo de encontrarle casa a algunos animalitos que puedan hacer función de mascota…

–¿En serio? ¿Y cómo se llama su asociación?

–Bueno, no es una asociación. Es más bien mi casa.

–"Mi casa". Jamás pensé en un nombre tan atrayente para una asociación. Debo considerarlo para futuras asociaciones.

–Twist Nutts suele perder de vez en cuando el hilo de la charla –advirtió Shinta a sus invitados–. Sugiero no decir nada en sentido figurado, suele ser muy literal con las palabras.

–Anotado.

–Entonces, si se trata de nuestro escritor favorito tenemos lo necesario para darle alojo, si es que no ha conseguido algo mejor claro está.

–De hecho, los tres estamos buscando "El primer Hogar" desde que llegamos a Fillydelphia.

–¡Enserio!

Los potrillos ahora estaban emocionados a todo lo que podían, por su propio pensamiento de las intenciones de Novel en ese momento. Cada uno de ellos saltó en su lugar y comenzó a luchar por una oportunidad de irse como el hijo adoptivo de un escritor de cuentos, poemas e historias de Suspenso.

–Señor Feathershy, adópteme y seré la mejor hija que puede tener.

–No, señor, yo puedo ser el mejor hijo. Puedo hacer que sienta orgullo tanto de mi como de usted mismo.

–Yo… quiero que sea mi papá.

Novel ahora mismo se sentía un cretino, ilusionar así a un potrillo cuando el motivo por el que venía era muy diferente al de una adopción. Esto fue detectado tanto por sonata como por Shinta. Tratando de aligerar las cosas, Twist Nutts recurrió a ciertas legalidades.

–Disculpe que me entrometa, caballero. Pero… ¿es usted casado?

–No, de hecho no.

–¿Tiene usted habitación o espacio en su casa disponible para un potrillo en casa?

–Yo… vivo en un hotel.

–¿Es acaso usted de un mundo diferente al nuestro donde usted tiene una imagen diferente y que ha venido a esta dimensión para buscar a una hija sin tener registro de existencia ni presencia en Equestria y se quedó aquí porque no puede regresar hasta dentro de cierto periodo de tiempo? ¿Acaso es usted un alienígena proveniente de otra dimensión?

Fluttershy y Novel se quedaron helados tras escuchar esta clase de teorías. Y tratando de obedecer a las órdenes de Celestia sobre mantener en secreto el origen de Novel, solo pudo responder:

–Eso da miedo… y no.

–Muy bien. Pequeños, mucho lamento decir que este gentil potro no es apto para adoptarlos… todavía.

–Huuuummmmm.

Cada uno de los potrillos rompió filas y volvió a sus asuntos. Habiendo liberado a los niños de una decepción sobre las posibilidades de ser adoptados por falta de requisitos, Twist Nutts pudo dirigirse a Novel de manera tranquila.

–Entonces, habiéndole negado la adopción debido a las políticas de adopción de nuestra sociedad, y sabiendo que no se ha retirado o decepcionado del todo, debo considerar que está usted aquí no tiene nada que ver con la adopción de un potrillo…

–El caso es… que la princesa Cadance del reino de cristal me pidió que viniera a este lugar para… –La imagen de los jóvenes era demasiado para el corazón de Novel. Tanto que no podía permitirse seguir con su análisis si no arreglaba por si mismo el embrollo en el que había metido a todos–. Vine a… contarles mis cuentos a los niños, directamente de la fuente –Al escuchar esto, los depresivos niños volvieron a brincar de gozo, esperanzados en escuchar los cuentos de Novel Feathershy por el mismo escritor. Cada uno de ellos tomó un cojín y lo repartió en el centro de la enorme habitación, esperando a que Novel se acercara a cada uno de ellos. Alagado por la emoción dibujada en cada una de sus jóvenes caritas, el corazón de novel le guio hasta el centro. Detrás de los niños se sentaron los adultos, y cada alma en ese lugar le prestaba la atención que merecía–. Muy bien. Se aceptan peticiones…

–Cuenta el cuento del dragón amatista…

–No, ese cuento no. Mejor recite un poema romántico.

–Eso es para niñas.

–Soy una niña, listillo…

–Quiero un cuento de princesas –dijo la pequeña Ópalo, tratando de ser escuchada.

–Descuiden, pequeños. Hay historias y poesía para cada uno. Comencemos entonces con la primera petición. Esta es una historia de un dragón tan grande y avaricioso que vivía escondido detrás de una cascada. Como bien es sabido, estas criaturas pueden vivir por más de miles de años, y por más de mil años estuvo oculto del mundo tras una cascada. Cada día miraba al exterior la luz que se colaba por la cascada, disfrutando de la vista del arcoíris que se dibujaba dentro de su cueva. Todos los días era lo mismo: se despertaba, comía algunas de sus joyas y contemplaba todo el día la imagen del arcoíris. Bueno, mil años haciendo esto lo había vuelto tan rígido que más parecía una estatua dentro de su cueva.

"Entonces un día, sin que se diera cuenta de nada, comenzó a escuchar una melodía. Una hermosa canción tarareada por una voz infinitamente dulce. Parecía el cantar de las golondrinas, aunque las golondrinas no cantaban con ritmo. Parecía el ritmo de las ranas, pero las ranas no poseían esos agudos cantares. La curiosidad llevó al Dragón a interferir con su rutina, asomando solo la cabeza por entre la cascada. Aseándose junto al rio había una potrilla pequeña, la más hermosa unicornio que jamás vio reptil alguno. Tarareaba ayudándose del golpetear de del rio sobre las rocas de la cascada. Y siendo inspirada por el vuelo de las aves, bailaba sobre el agua sin poder emprender el vuelo. Mientras escuchaba su cantar, comenzó a notarlo. Él no podía mover nada más allá del cuello y la cabeza. Su cuerpo, así como su tesoro, se había fosilizado con los sedimentos del techo y la humedad de la cascada. Impedido por su inactividad, el dragón decidió dejar su cuerpo petrificado en el fango.

"Cada mañana, casi a la misma hora, el arcoíris dejaba de interesarle al escuchar la melodiosa voz de la doncella en el exterior de la cascada. Estiraba el cuello lo más que podía para escuchar la canción, cada día una melodía diferente. Cada mañana antes del mediodía ella se retiraba, y cada mañana (amanecer) volvía a la cascada.

"El tiempo le dio edad a la unicornio, y del dragón poco quedaba vivo. O al menos poco podía mover. Pronto se enteró que solo podía abrir y cerrar los ojos, y mover de la quijada para abajo. Del dragón solo quedaba una estatua casi inamovible. Ni siquiera su tesoro podía verse ya entre las rocas. Su hora había llegado: El dragón pronto se convirtió en una estatua.

"Tres días duró encerrado dentro de su prisión de piedra, exhalando fuego a si mismo tratando de abrir un agujero para poder seguir escuchado la canción de aquella yegua… sin éxito alguno. Hacía dos días que no le escuchaba. Como último recurso, expulsó todo el fuego que le quedaba en los pulmones, calentándose a sí mismo a todo lo que daba, calentando la piedra que rodeaba su cuerpo hasta que brilló en un intenso rojo incandescente. Esa fue su ultima vez intentando escapar. La luz de la roca, pronto se volvió oscuridad, y esa oscuridad será eterna. Podía escuchar el caer de la cascada en el exterior, sentir el calor de su piel que se volvía frío, y podía sentir en sus garras sus joyas preciadas calentándose en sus pies.

"De pronto escuchó golpear la roca. Intensos golpes de piedra contra piedra. Poco a poco pudo sentir que su prisión se desmoronaba, quebrándose hasta liberar su cuello. Estando libre, y con su cascarón pétreo cuarteado, pudo sentir de nuevo su cuerpo, liberándose así por primera vez desde que recordaba.

"Confundido buscó a su alrededor, encontrando escondida debajo de la cascada a la madura unicornio, temiendo por su vida. Sabiendo que fue gracias a ella que pudo liberarse de la prisión que él aceptó como tumba, se acercó al unicornio, reverenciándola por su valor y su bondad.

"–Yo estaba destinado a formar parte de esta cueva, pero escucharte a ti cada mañana me hizo sentir vivo los últimos años de mi vida. Y hoy me has devuelto la libertad a la que renuncié por avaricia. Todo cuanto puedas sacar de esta cueva es tuyo ahora. Solo te pido un único favor. Vuelve a esta cascada y dame la vida que me diste cada día con tu canto.

"El unicornio, que era una humilde lavandera, se acercó al dragón. Miró por encima de su garra y vio la enorme cantidad de amatista que se formó bajo la cascara de piedra al ser calentada por su fuego mágico. Sin embargo, también pudo ver algo más sobre las escamas del dragón, y sin pensarlo dos veces, le dijo:

"–Siempre quise volar, tal como lo hacen las aves y las mariposas. No quiero nada de tu tesoro, señor dragón, pero quisiera poder sacarte de este lugar. ¿Qué puedo hacer para sacarte de la cueva?

"Dicen en los pueblos cercanos que el Dragón salió de la cueva, dejando caer miles de cristales de amatista al rio. Sobre su cuerpo había un unicornio, cuyo deseo era poder sentirse en vuelo como las aves a las que tanto alababa. Por los cielos de vez en cuando se puede ver un dragón volando a toda velocidad. El sol produce en los suelos por donde pasa el dragón un espectro de luz violeta, y de vez en cuando puede incluso caerse una escama de su cuerpo, convertida en amatista desde ese entonces. Su amistad duró cuanto podía durar, y al final ambos poseían un tesoro incomparable: él la tenía a ella para cantarle cuando quisiera, y ella podía volar en su lomo cuando ella quisiera. Su amistad vino como un deseo cumplido, todo esto en forma de un dragón de amatista."

Los pequeños pisotearon con tantas ganas, una ovación que Novel sintió que fuera un estadio de cincuenta mil personas. Para él eso era un público infantil.

–"No hay mejor recompensa para un artista que la admiración de quien aprecia tu trabajo" –dijo Shinta haciendo que incluso Sonata sintiera calor en su interior.

–Señor Novel, un poema de amor, por favor…

–Si, en seguida… –Novel se aclaró

Sentir,

Sentir que tu mano es mi caricia,

Sentir que tu sueño es mi deseo,

Sentir que tu mirada es mi descanso,

Sentir que tu nombre es mi canción,

Sentir que tu boca es mi refugio,

Sentir que tu alma es mi regalo.

Sentir que existes...

Sentir que vivo para amarte.

Te contaré deseos en tus labios,

El placer será mi arma para soñar,

Recorreré tu alma

Y secuestraré tu amor.

No habrá rescate:

Sólo la pasión.

Con cada lectura, con cada poema o cuento, los jóvenes se adentraban en un mundo de fantasía, de romance y de aprendizaje. Fabulas que fueron dando a los niños lecciones y experiencias de vida, poesía que alimentaba en ellos la fluidez y el léxico en su pronunciación, y cuentos que alimentaban imaginación y creatividad.

Luego de algunas lecturas, los tres (Novel, Sonata y Fluttershy) jugaron con ellos, lo que ellos quisieran, y al anochecer, Shinta tenía galletas de maíz para degustar antes de dormir. Entre preguntas y comentarios, Algo salió a la luz, cortesía de Ruby.

–Su poesía romántica es muy fluida, y pareciera sentirla realmente.

–Bueno, Sonata me ayuda mucho con la poesía. Por mucha inspiración que uno pueda tener, tener a una escriba es de mucha ayuda para concordar rimas.

–¿Sonata es su pony especial?

La yegua mencionada sintió que las galletas se atoraban en su garganta, ruborizándose al instante mientras Novel y Fluttershy le daban golpecitos debido a la tos que provocó la pregunta repentina…

–¡Estoy bien! De verdad…

–Ruby, no se preguntan cosas así nada más –dijo Shinta.

–Da curiosidad. Ella ayuda con el romance, entonces debe saber lo que hace, junto a él. Entonces eso es amor verdadero.

–No. No hace falta estar enamorado para escribir romance. Aunque… –El rojo en la piel clara de Novel era más notoria que en Sonata. Todas las niñas y Shinta se acercaron con cierto aire de curiosidad y morbo. En menos de un segundo Novel ya estaba sitiado, y sabiéndose en este estado, solo pudo sonreír mientras se arreglaba un poco su crin, nervioso. -Su nombre es Octavia, y es músico, la primer pony terrestre tocando el chelo en la filarmónica de Canterlot.

–¿Es famosa? –Preguntó Ruby.

–"Muchos de los famosos no son sino gente desconocida que pasa a ser reconocida para bien, o para mal". Por si misma no es muy renombrada fuera de sus círculos. Sin embargo, para aquellos que tienen la fortuna de conocerla… es toda una bendición. Es alegre, independiente, firme, tiene una enorme pasión por lo que hace, tiene una libertad para hablar, para expresarse y para tratar a los demás. Una amabilidad que rivaliza con su bondad, y unos ojos donde sabes que puedes perderte horas en una espiral de fantasía y romance. Casi todas las palabras que escribo son cosas que siento, y lo que siento cuando estoy con ella es amor, calor y compasión.

Suspiro general, incluyendo a Sonata y Fluttershy.

–Casi me dan ganas de buscar a mi pony especial ahora mismo –dijo Ruby.

–Yo también –dijo Fluttershy.

–¿Y se casarán algún día? –Dijo Perla, tratando de meterse un poco–. Siempre he querido ser la pony de las flores en una boda…

–Antes de casarnos, hay algunas cosas que debo hacer antes…

–¿Cómo qué?

–Necesito una casa propia y la seguridad de que puedo tener una familia sin ninguna carencia de comida, o de amor. Hay cosas que pensar antes…

–(Y aun así decidiste adoptarme sin pensarlo) –Pensó Fluttershy escondiendo su rostro–. (Tal vez fui su primer experiencia, y quiere estar seguro de poder esta vez).

–Es bueno saber que hay ponis que se preparan para el futuro con tanta premeditación. Muy bien, pequeños. Es hora de dormir –Sin rechistar, la mayoría comenzó a alejarse de la mesa, acercándose a Shinta para irse a dormir. Shinta tomó una cuerda con la boca cercana a una pared, y al tirar de ella, una escalera de madera comenzó a bajar en mitad del techo. Esta escalera conducía a los dormitorios, donde cada pony ocupó una cama pequeña dispuesta para ellos. Los ponys encargados del orfanato desfilaron de uno en uno, arropándolos y dándoles un beso de buenas noches.

–Un último cuento…

–Claro. ¿Quieres que Novel lo cuente, cielo? –Preguntó Shinta a la pequeña Ópalo.

–Sí, uno de esos cuentos cortitos, que enseñan mucho…

–Una fábula. Muy bien. Señor Feathershy, ¿Le gustaría?

–Si, por supuesto… –Novel se puso en mitad del dormitorio, con cada uno de los niños poniéndole atención. Apenas se aclaró la garganta, comenzó su relato–. Un día una golondrina y un cuervo se posaron sobre un árbol. La golondrina, que se sabía con un plumaje más colorido que el del cuervo comenzó a alardear sobre su plumaje, abanicando la cola y agitando sus alas.

"–Amigo cuervo, mucho lamento que no puedas saber lo que es tener un plumaje tan colorido y vistoso, como el mío.

"El cuervo, viejo y sabio se dio media vuelta para encarar de frente a la golondrina.

"–De verdad es una pena que no tenga un plumaje vistoso. Más sin embargo, me da mucha más pena que no poseas un plumaje similar al mio.

"–¿Por qué me dices eso? –Preguntó la golondrina, a lo que el cuervo contestó firmemente.

"–En verdad posees unas plumas bonitas en el verano, pero las mías me cobijan contra el invierno.

Moraleja: Lo que sólo sirve para presumir, no es valioso en realidad."

Los niños parecían disfrutar de la fábula, aunque muchos ya estaban medio dormidos. Novel les deseó buenas noches, y los pequeños se recostaron a dormir. Al darse la vuelta, su mirada recayó en Fluttershy, quien parecía saber de novel lo que pensaba.

–¿Qué sucede, princesa?

–Sabes tanto como yo que te da nostalgia…

–Ese cuento fue el primero que te conté cuando te arropaba en tu cama. Fue el cuento que te conté cuando me dijiste las palabras que me unieron a ti aquella nuche y por el resto de mi vida… Esa noche me dijiste…

–"Buenas noches padre. Te amo"

En verdad había nostalgia. Novel sentía el corazón derretirse como en aquella ocasión. Se acercó pronto a su hija, y la abrazó como solía hacerlo entonces.

–Ya creciste, mi princesa. Y yo ya no tengo la misma edad que entonces… para mi es como volver a vivir nuestro tiempo juntos…

–Yo ya no puedo estar contigo por siempre, papá. Pero tu sabes que siempre serás el pony más importante de mi infancia, de mi madurez y de mi vejez. Sin embargo, haber llegado a Equestria te ha rejuvenecido. casi puedo jurar que tienes la edad que tenías cuando me adoptaste. Realmente estas volviendo a vivir esa época que sacrificaste por mi crianza.

–Ningún sacrificio. sin ti mi vida solo sería un gran vacío.

–Tal vez necesites ser padre otra vez, papá. ¿Qué te parece? ¿Te gustaría adoptar nuevamente a una potrilla?