El colegio Canterlot se llevaba a cabo un festival cultural. Cada cierto tiempo se abren convocatorias para grupos de música, fotógrafos, pintores, escritores, danzantes, cantantes, diseñadores y demás expresiones artísticas posibles. Celestia y Luna siempre procuran traer gente invitada para exponer sus vivencias como artistas. Este año, un escritor anónimo hace presencia para exponer su caso. El auditorio, usualmente usada para reproducción de videos y obras de arte, se reunieron los interesados a la ponencia, los que fueron realmente pocos. De hecho, no superaban los cuarenta atentos al momento de dar inicio. En el escenario un piano sin músico, un chelo siendo acariciado por una doncella, y un asiento vacío.
Mientras comenzaba la ponencia, una pony disfrazada de ser humano tocaba el chelo, amenizando el momento para cuando empezara. Celestia y Luna veían la carencia de gente interesada con cierta preocupación. Esto no era lo que esperaban para su invitado.
–Parece que no tuvo la suficiente convocación del público –dijo Luna algo nerviosa.
–No me extraña viniendo de un escritor que nadie conoce realmente. Sin el seudónimo de Novel Feathershy, es muy difícil convocarlos a todos.
–Descuiden –dijo Novel apareciéndose con uno de sus libros en mano–. Las cosas podrían cambiar pronto. Haz lo tuyo.
–¡Por supuesto, papi!
La música del chelo se detuvo, y los pasos de una niña de diez años hizo eco en el gimnasio. En su mano tenía un papel con un fragmento del libro del momento, y en la otra un micrófono con el que jugaba mientras se acercaba al centro del gimnasio, donde se encontraba Octavia-pony tocando el chelo. Al elevar el micrófono, este hizo interferencia, escuchándose un estruendoso chirrido, que sorprendió a más de uno.
–¡Hay! ¡Que bárbara! ¡Qué mala pata! –Rose se detuvo un momento, y caminado dos pasos extra, se vio ajena de cualquier interferencia auditiva–. ¡A todos! Bienvenidos al festival de cultura!
–Festival cultural, Rose –dijo Octavia.
–Si, como sea. Papá siempre me ha dicho que los libros nos abren paso a un mundo de posibilidades, una gran ventana a nuestra imaginación. Ejercitan nuestra cabeza y permiten que nuestra creatividad se desarrolle. Mi padre… está loco –La asistencia comenzó a reír bajito–. Suele pasar los días con un cuaderno ante él –Rose tomó una libreta y la puso delante de ella–. Eso no sería tan malo, de no ser por las formas raras en que se pone. Sentado, recostado, de puntitas, detrás del sofá, colgado de un tuvo, escribiendo hasta que la tinta se termina, y después de eso, escribe con lápiz. Es chistosísimo, verlo tan emocionado, hablando para sí mismo, actuando sus propias escenas cuando escribe… y compartiendo libreto conmigo y mi hermana mayor. A veces es de noche y lo escuchamos en su habitación, caminando en círculos mientras murmura diálogos curiosos. Si pudiera escribir dormido, esto segura que lo haría. En cambio, habla dormido, sueña sus cuentos y cuando despierta no recuerda lo que hizo en el día anterior. Tarda a veces tres días escribiendo, y el resto de la semana… él es mío –Una sonrisa maligna muy fingida–. Y de nadie más. Y lo que mejor hago con el en ese tiempo… es actuar los cuentos que él escribe.
Las inocentes risas entendían a lo que se refería la pequeña. Ella disfrutaba mucho de convivir con su padre de manera fantástica.
–¿Y cómo no hacerlo? Siempre soy la damisela en peligro. Papá suele ser el monstruo, el príncipe, El bello conejito… mi papá puede ser lo que yo quiera. Casi siempre mi sirviente. –Más risitas–. En estos momentos está escribiendo una historia sobre una doncella que rescata a un dragón, y eso es increíble. Por fin una chica que rescata a alguien tan poderoso como un dragón. Me sentí tan especial que le rogué a papá le pusiera mi nombre a la princesa. Pero el titulo no sería bueno. "Rose Pearl and the Amethyst Dragon", suena como una serie de novelas. Eso casi no se ve hoy día. Y sin embargo molaría un montón tener una historia donde eres el protagonista. Eso tampoco se ve hoy día. Para terminar, hay algunas cosas que quiero que sepan sobre papá. Muchos de ustedes tal vez no le conozcan por su nombre pero sé que alguna vez han leído sus letras. ¡Dale, Tía V! –Esta última orden se la dio a Vinyl, que estaba sentada frente a un piano. Esta de inmediato comenzó a tocar teclas aleatoriamente, resultando en un escándalo desintonizado, sin perdón ni excusas. Los pocos asistentes y tras bambalinas miraban a Vinyl como si se tratase de un bicho raro.
–Esto parecía más fácil en esa ventana mágica –se dijo para si misma.
–¡Woah, eso estuvo terrible! –Rose por primera vez estaba algo nerviosa, pues ahora la miraban a ella–. En fin. Nadie es tan perfecto. ¡Recibamos con buenas intenciones al siguiente escritor: Logan Quintero!
Con ligera modestia, los asistentes aplaudieron dándole la bienvenida a quien desconocían de sobremanera. La pequeña Rose se acercó a su padre, entregándole el micrófono, y alzando la mano para intercambiar una palmada y un beso. Luego ocupó el único asiento en el escenario, atenta a lo que su papá iba a decir.
Novel, que se había presentado con su verdadero nombre terrestre, miró ante él una audiencia menuda, la que tal vez después de un rato esperaba que se aumentara.
–Buenas tardes, a quienes realmente están interesados en lo que pueda decirles. No les tomaré mucho tiempo, solo quería darles algo en que pensar. Este festival cultural tiene como intensión presentarles a ustedes los diferentes estilos, tipos de arte y expresiones que hay en los registros de arte. Honestamente pienso que a cada uno le da lo mismo cómo decide cada uno expresarse. Cada uno de ustedes tiene sus propios asuntos, sus hobbies, sus intereses y sus vidas. Cada uno suele tener una forma de ser y cada uno tendrá sus deseos. En mi caso, yo elegí plasmar el arte en papel.
"La literatura es un arte que proviene del uso de las palabras. Su correcto uso y orden puede generar reacciones en los lectores tan increíbles que tiempo después de haber leído tienes el deseo y la necesidad de volver a leer. Puede ser el mismo cuento, el mismo poema, la novela más fantástica o la más absurda que te atrae por lo absurda. Ya me contarán ustedes qué es lo que les gusta. Para aquellos que gozan de comedia, una buena comedia romántica, y encontrarse en mitad de un absurdo que en realidad causaría más problemas que beneficios.
"Quizás, como mi hija, son más de aventura. La época jornada que guía a un ser humano en búsqueda de aventuras, de pelea, de desgracias y victorias. Siempre me ha encantado plasmar en papel una aventura minimalista. Como si cada momento fuera una aventura. Desde caminar por el parque hasta jugar en el patio.
"Quizás, como es más adecuado de mi persona, les guste el romance. La interesante lucha de una persona por interesarle a otra. Ya sea amistad, ya sea amor, ya sea simplemente llegarle a agradar a su familia. No solo de amor de pareja vive el ser humano.
En la primera fila, una joven estudiante interrumpió la ponencia con una pregunta. Novel, al verla participando le motivó a tomarle en cuenta dentro de la ponencia. Aunque honestamente algo en ella le parecía familiar,
–Dígame, señorita…
–Octavia.
–Vale… Señorita Octavia –Novel miraba a su amada a un lado aún sentada junto a su amigo el chelo, mirándolo con cierta picardía.
–Según tengo entendido su hija dijo que nosotros seguro habíamos leído al menos algo sobre usted. Si fuera posible, amable caballero, podría darnos una introducción de su curriculum literario.
–Saltando la paja, ¿cierto? Bueno, no quería que me escucharan únicamente por lo que he escrito. Honestamente esperaba amenizar mejor esto antes de leer algo que he escrito. Déjenme darles una idea de lo que he escrito. Como ya lo comprenderán he escrito cuentos, novelas, poemas y algunas canciones recientemente. Cuentos para niños. Desde que mi primer hija nació, dediqué mucha de mi tinta para ella. Poesía para mi amada, la señorita que está aquí a mi lado. Ella ha despertado en mí mucho más de lo que puedo soportar dentro de mi corazón. Es tanto que suele desbordarse en letras y poesía. Y novelas para mí mismo. Novelas sobre amor, aventura, intriga, tal vez algo de conflicto.
–¿Acaso no ha publicado ya un libro?
–Bueno, sí. Unos cuantos. Quizás el más popular es el que me dio renombre, pero tal vez ustedes no le conozcan. Realmente tengo la impresión de que nadie me creerá que lo escribí yo. De hecho, si se los cuento creerán que es broma o que trato de colgarme del éxito de alguien más.
–¿Cuál libro es? –Preguntó una chica que Novel quiso reconocer como Lyra.
–Bueno…
–Joven Ilusión, dese luego –detrás de Novel se encontraba Mary, la editora en jefe de la editorial Cloudsdale. Ella había sido contactada por Celestia, quien podía dar certificación de la participación y autoría de Novel Feathershy como escritor–. Perdón que interrumpa, pero esto debe inmiscuirme a mí también. Mi nombre es Mary Velvet, y soy editora en jefe de la editorial Cloudsdale. He venido aquí, entre otras muchas cosas, a certificar a este sujeto. Logan Quintero es el nombre real del gran Novel Feathershy, el mejor escritor que hemos tenido en bastante tiempo –Algunas reacciones no se hicieron esperar. De entre ellas las llamadas por celular que Celestia y Luna tuvieron que tratar de controlar. Mientras esto ocurría, Mary y Logan mantenían una charla secreta–. Después de esto espero que puedas charlar conmigo sobre un nuevo contrato.
–Tal vez lo haga. ¿Por qué estás aquí?
–Celestia me pidió que viniera. Quería saber si tu realmente eras el escritor que buscábamos. Y en un giro del destino aquí estas realmente. ¿Qué ha sido de ti? ¿Es que acaso no vives donde siempre?
–No, mi residencia ha cambiado.
–¿Puedo saber dónde es?
–No, si quieres que vuelva a escribir para ti. Así ha sido siempre.
–De acuerdo. Hablaremos luego.
En menos de un minuto, algunos estudiantes atraídos por la ponencia de Novel Feathershy llegaron a ocupar un sitio en el auditorio, llenando espacios y poniendo atención a lo que tenía Novel para ellos.
–Bueno… las cosas se han puesto algo apretadas.
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Tras de una larga exposición sobre los beneficios de la literatura se abrió espacio para las preguntas y respuestas, momento en el que Novel y Rose se sentaron en el borde de la pista para estar más cerca de los oyentes. La primera en lanzar una pregunta fue Trixie, quien más que nada estaba interesada en…
–¿Por qué ocultar su rostro? La Gran y Poderosa Trixie quiere saber el motivo por el que no disfruta de la fama que ha acarreado. Es decir, ni siquiera he leído su novela y ya sé qué es lo que hace usted.
–Honestamente no había querido que la gente me reconociera el día de hoy. Es decir, no disfruto de la fama por ningún motivo. Soy una persona que gusta de mi propia tranquilidad, lejos del reconocimiento público. He venido por que la subdirectora Luna me pidió que les diera una ponencia aquí, pero… honestamente, pienso que no he hecho nada por lo que se me deba reconocer.
–¿Ha pensado que tal vez debería disfrutar de esa fama?
–¿Por qué? ¿Qué hay en la fama que haya que disfrutar? Yo escribo solo por las reacciones que tienen mis lectores. Sé que el último libro tuvo una aceptación mayor, pero el resto de ellos fueron bastante regulares. Creí que sería igual con "Joven Ilusion", por lo que me di un año sabático. Luego de que regresé me di cuenta de lo que había pasado con la novela.
–Disculpe, señor Feathershy –En lo más atrás del auditorio levantó la mano una de las profesoras–. Soy Cheerielee. Quisiera saber si usted tiene deseos de seguir escribiendo.
–Si, por supuesto que quiero seguir escribiendo. Escribo todavía. Tengo preparados ya unos tres libros más para publicar, aunque de esto no sabe nada la editorial.
–Sería una segunda parte de su novela.
–Bueno, no soy de escribir segundas partes. Honestamente creo que está terminada tal como está ahora. Si le continuo a la historia uno podría llegar a pensar que quiero seguir explotando el éxito obtenido, cuando es mucho más sencillo escribir y tratar de causar un impacto totalmente diferente con otra historia.
–Bueno, es que uno se llega a enamorar de los personajes –dijo un joven chico muy similar a Featherweight.
–Si, eso parece. Lo pensaré, pero no saldría pronto.
–Otra pregunta por acá.
–Usted es la señorita Octavia, si mal no recuerdo.
–Si, deseo preguntarle, gentil hombre, sobre los motivos que le orillan a escribir.
–Más que nada es inspiración –Novel se bajó de la plataforma para estár más en contacto con quienes le estaban prestando atención–. La inspiración que viene a mi al estar en contacto con mi familia. Hoy día, en el que las películas, los videojuegos e incluso las historietas pueden brindar una experiencia ficticia. Hoy día es complicado competir contra ellos, pero se hace lo que se puede –Novel miró a otra curiosa, señalándola y dándole permiso de intervenir.
–Vinyl, viejo…
–¡Hey, ella!
–Tia V, calladita –intervino Rose para evitar que Vinyl dijera algo incriminatorio.
–Oye, Rosy se cree que puede ordenarme. Eso es muy cool.
–Una duda que me viene a la cabeza. Cuando usted dice que puede escribirse una historia o un poema para hacer sentir cualquier tipo de sensaciones, casi siempre siento que habla de finales felices y cosas por el estilo. La pregunta aquí es, ¿acaso usted podría hacer llorar a un lector sin importar que el final sea feliz.
–Una historia no es sino un relato, Vinyl. Un relato sobre hechos ficticios o reales. Cada quien tienen su modo de contar una historia. Y si mi deseo es hacerles llorar, eso trataré de hacer.
–Demuéstralo. Hazme llorar.
–Vinyl –dijo la Octavia a su lado.
–¿Qué? El sujeto se dice buen escritor. Tal vez pueda demostrarlo.
Novel realmente sintió que Vinyl le estaba retando. Era curioso hasta ese punto, y tratando de pensar un poco empleó un cuento triste para muchos. Sobre todo con la temporada de fríos acercándose. Se sentó cómodo nuevamente en el escenario y comenzó a contar.
–Hace tiempo una amiga me pidió que la asustara. Y terminé intrigándola. Curiosa es la vida que la gente suele retarme a hacerles sentir. Muy bien, lo intentaré. "¡Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.
Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.
La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caían en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.
Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manecitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien!
Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla. Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.
Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico nacimiento: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.
-Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".
Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante.
-¡Abuelita!- gritó la niña-. ¡Llévame contigo! ¡Cuándo se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!
Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.
Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser sentado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.
-¡Ha querido calentarse la pobrecita!- dijo alguien.
Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos (Escrito por Hans Christian Andersen)."
En ese momento hubo un silencio sepulcral. Aquellos que no solían leer no reconocían este cuento, otros, como es el caso de Celestia y Luna, sí lo reconocieron. Si bien no era de la autoría de Novel, había probado el punto sobre que la literatura podía causar cualquier emoción.
Octavia (ambas), miraban a Vinyl. Era impresionante el parecido: las dos reaccionaban con un llanto oculto: Vinyl humana tras de sus gafas, y Vinyl pony desviando la mirada. Solo les delataba las lágrimas.
–¿Vinyl, te encuentras bien? –preguntó Octavia.
–Si, estoy bien. No estoy llorando ni nada por el estilo.
Novel se bajó del escenario una vez más, mirándola a los ojos apenas visibles a travez de los anteojos. Solo necesitó hacer esto para darse cuenta de lo que ocurría. Apagando el micrófono se dirigió a la joven Vinyl, tratando de consolarla.
–Lo siento. No sabía que tu abuelita también había fallecido.
–No, no es eso… es… mi alergia. Casi siempre…
–Vinyl… perdóname.
El mirarle a los ojos hizo que todo se viera tan claro. Por algún motivo sabía que podía confiar en él. Vinyl comenzó a descomponer su gesto serio, al punto de explotar en un llanto casi violento que hizo al público enternecer. Le abrazó y continuó llorando mientras cada uno de los presentes guardaba silencio, escuchando a la joven DJ consolando su llanto. Luego, Cuando ella estaba más tranquila, comenzó a aplaudir. Aplaudía al escritor que realmente hizo sentir, no solo en ella, sino en los que estaban a su alrededor. Luego de ella, Octavia. Pronto se le unió Trixie y el resto no mucho después. Esta era para Novel la mejor muestra de aprecio hacia lo que hacía, y de hecho lo que le gustaba hacer. El punto estaba claro para todos: la literatura, tomada de manera adecuada podía evocar sentimientos variados. Con esto, Novel dio por terminada su participación en la ponencia, y bajando la cabeza, al lado de Octavia y Rose, se despidió, dejando el micrófono junto a una copia de uno de sus libros.
Al salir del auditorio, fue recibido por Rarity y Twilight, quienes estaban algo tocadas por el cuento.
–Realmente es usted algo especial, señor Shy.
–Oh, no es un cuento mío, Rarity.
–Aun así, no lo estaba leyendo, sino que recitaba las letras de otra persona. Supongo que no ha memorizado letra por letra, ¿o sí?
–Bueno…
–Tal vez pueda quedarse hasta el final del día, señor Feathershy. Será mejor para el secreto de Equestria cruzar cuando no haya mucha gente a los alrededores.
–Perfecto. De hecho, hay algo más que debo hacer antes de volver a Equestria –dijo Novel observando a lo lejos a Mary. Casi por instinto comenzó a acercarse a ella, asintiendo a una mirada interrogativa de la dama.
–Creí que nunca más escribirías para la editorial. Supongo que querrás que las cosas sigan como hasta entonces.
–Nada de localizarme más. Si vine a este sitio fue para ayudar a la subdirectora Luna, y agradecer sus atenciones.
–Volverás a ser un fantasma para nuestra editorial. Algo muy similar a una fuente de riqueza. De acuerdo. Espero poder contar contigo en un futuro. ¿Te parece que me mandes el marco conceptual del próximo libro en un mes?
–Una semana será suficiente. Al menos del marco conceptual. Después hablaremos por el chat.
–De acuerdo. Espero que podamos seguir como hasta entonces, Logan. Nos veremos, tal vez.
Este era el último ladrillo por edificar antes de partir. Mary se retiró con cierto alivio de seguir contando con Novel como escritor. No obstante, este se quedó sentado un poco más. Pronto se le uniría Octavia a su lado, así como sus hijas.
–¿Qué te preocupa, padre? –preguntó Fluttershy
–No es nada importante, cielo.
–Mentira –Intervino Octavia–. Extrañarás ser un humano.
–¿Qué te hace pensar eso?
–Resaltas más aquí que en Equestria, puedes hacer muchas más cosas y, aunque sueles ser muy negativo con el tema, adoras a la humanidad.
Novel no pudo sino reir un poco. Alzó los brazos y abrazó del cuello a sus dos mujeres más grandes, mientras que la más pequeña encontró un lugar en el regazo de su padre.
–Puede que realmente quiera seguir siendo humano. Pero no quiero serlo. Acepté renunciar a todo esto con tal de seguir a mi hija, y por más dinero, fama y habilidad que pueda tener aquí, hay cosas importantes en Equestria por las que daría esto y más.
–¿Cómo qué?
–Cada una de ustedes, Vinyl, Derpy, los Apple… amistades que se unieron a mi vida y por los que daría más de lo que poseo.
–Ese suena más al papá que quiero –Fluttershy besó la frente de Novel, aferrándose a su cuello.
–Además, Celestia cuenta conmigo para conocer a su pueblo. Estoy seguro que algo más podré hacer en Equestria que solo ser un escritor.
–Hablando de eso –Vinyl y Rarity se acercaron al grupo–. Supongo que tu escriba se quedará aquí en este extraño mundo.
–Sí, supongo que tienes razón. Será difícil explicarle esto a Celestia. Sin mencionar que tardaré el doble para publicar y escribir mis publicaciones.
–¡Yo puedo ser tu escriba! –Dijo Rose completamente emocionada.
–¿Qué dices?
–¡Sí! Twist Nuts me enseñó a escribir y leer con propiedad. Tengo solo diez años, pero puedo hacerlo.
–Supongo que puede intentarlo –Intervino Vinyl.
–Al menos lo hará mejor que tú en el piano –dijo Octavia con cierta picardía.
–¡Oye! ¡Fue mi primera vez! No soy Frederick Horseshoepin, no puedo simplemente tocar algo si no sé cómo hacerlo.
–Rarity, ¿Qué te ha parecido mi mundo?
–Bueno, señor Feathershy, debo admitir que es algo. Extraño. Ver todo esto y pensar que la moda es tan variada. Esto me ha traído inspiraciones diversas. Además, las ideas frescas de mi yo joven humano me dieron ideas para el vestido de la señorita Fleur Dis Lee.
–¿Cuánto quieres ponerle a ese vestido?
–No es un vestido, señor Feathershy. Son varias propuestas que ella se probará para decidir finalmente con cual unirá su vida al lado de su prometido.
–Asombroso –En ese momento se acercó la princesa Twilight junto con la directora Celestia y la subdirectora Luna.
–Eso fue asombroso –dijo Luna aún con marcas del llanto–. Conocía ese cuento, pero jamás me hizo llorar tanto como hoy.
–Algo desafortunado pensando en Vinyl.
–Si, desafortunado en verdad –dijo Vinylpony.
-Supongo que volverás a ese mundo –Dijo Luna–. De verdad fue un gusto conocerte. Y gracias por tu trabajo.
–De verdad me agrada saber que te gusta lo que hago. Gracias por disfrutar de mi trabajo, Selene.
Escuchar su verdadero nombre dicho por los labios de su escritor favorito… ella… se quedó con la boca abierta, los ojos a toda circunferencia, los hombros caídos… técnicamente la misma expresión de Twilight cuando Pinkie Pie adivinó su origen la primera vez. Volvió a mirar a su hermana, y ella presentaba una faz de sorpresa más seria.
–Cómo sabes mi nombre.
–Luna no es exactamente un nombre, sino un apodo. También conozco el de Celestia.
–Por favor, no.
–No es un nombre feo. Me sorprende que…
–Celestia suena más formal.
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Esa misma noche, arropados por el frio que acompaña el final del otoño, los invitados de la tierra se han preparado para volver a Equestria. Prepararse para cruzar significa tomar todo cuanto podían cruzar. Fluttershy tomó a sus amigos, guardados en una maleta. Rose, que se dio gusto con muñecos de felpa y dulces caseros. Octavia y Novel solo pudieron comprar algunos accesorios para sus artes, dígase materiales para pintura y arte, o un chelo extra y dos repuestos de arco.
La familia estaba lista, esperando a quienes los despedirían reunidos en el colegio Canterlot. Novel y Octavia volverían a Equestria con una relación fortalecida por la idea general de una familia. Y mirando a su alrededor nuevamente, se dieron un último aire como seres humanos. Novel estaba renunciando otra vez a la posible fama que su nombre podía significar. A lo lejos pudo divisar a una tercia inusual. Estos eran Sonata, Phoenix y la pequeña Trucy. Ellos a partir de ese día serían quienes tendrían todos los derechos de su nombre, su casa, su auto, sus cuentas y demás. Sonata, que lo miraba con cierta tristeza, comenzó a correr a él, alcanzándolo a abrazar una última vez. Lloraba en su hombro y lo apretaba con fuerza.
–Novel… jamás te podré agradecer adecuadamente todo lo que hiciste por mi.
–Me conformo con un "gracias".
–Te quiero mucho, Novel.
–Como Amiga, ¿Cierto? –Preguntó con algo de miedo al significado de estas palabras.
–Sí. Como amiga –Al soltar el abrazo, Sonata le dio un beso en la frente–. Es tiempo de despedirnos. Te deseo éxito, y lamento dejarte sin escriba.
–Descuida. Creo que ya hay alguien interesado en el puesto.
–Hasta pronto.
Novel pasó a darle la mano a Phoenix, quien de buena gana le agradeció haberle dejado a Sonata en la tierra, una forma de subsistir mientras recuperaba su oficio y una casa.
–No puedo agradecerte lo suficiente por lo que has hecho.
–Agradezco que ayudaras a Rainbow Dash en su momento –Acto seguido se acuclillo para estar a la altura de la pequeña Trucy–. Cuida de tu padre. Por lo que puedo intuir es algo atolondrado.
–Por supuesto, señor.
–Y hazme un favor. Sin importar lo que pase, no dejes que la magia se extinga en este mundo. Sé que puedes hacerlo, después de todo eres tanto una Enigmar, como una Wright.
–¿Conoce a mi padre?
–No exactamente. Pero a mi hija le encantaba verlo en televisión.
–Mantendré la magia encendida aquí.
–Sé que lo harás.
Al volver a erguirse, se dio vuelta, solo para encontrarse con otras amigas de este lado del espejo. Celestia, Luna y las Equestria Girls, todas ellas de espaldas al portal.
–Siempre me he preguntado qué hay del otro lado –Dijo Scy-twi–. Jamás lo sabré del todo, pero siento que no hay problema en ignorarlo. Tal vez puedas pedirle a tu princesa que te permita traernos al otro lado.
–Supongo que puedo mencionárselo. Pero no estoy seguro de lo que pueda suceder.
–Hay cosas que quisiera saber sobre usted –dijo Applejack–. Según su Fluttershy, en el otro mundo forma parte de mi familia…
–Applejack, quiero pedirte un favor. Si conozco a tu abuela tanto como conozco a la abuela Apple, es posible que pronto tenga problemas médicos. Revisa su abdomen de vez en cuando. Ella te lo agradecerá.
–¿Su abdomen? ¿Está insinuando que podría desarrollar una hernia o algo por el estilo?
–Algo por el estilo.
–Una cosa antes de que te vayas –dijo Luna–. Estoy segura que te han pedido esto durante todo el día, pero.. ¿Podrías firmar mi libro.
–Es curioso. Solo he dado un autógrafo antes de usted.
–¿en serio?
–Fluttershy es la única que lo ha pedido –Dijo Sci-Twi–. Bueno, ambas Fluttershy, pero una de ellas no estará aquí ya más. Esto lo hace tan raro como único.
–Es cierto. ¡¿Puede?!
Novel sonriendo tomó el libro y lo autografió. Mientras esto ocurría, los brazos de Luna rodearon su cuello y se acercó a él. Novel miraba cómo ella se acercaba a su rostro, cerrando los ojos y dejándose llevar por el momento. Novel retrocedió todo lo que pudo, pero no fue suficiente. Luna le dio un beso corto pero sentido. Octavia sentía su cuerpo cimbrarse, y poco le faltó para lanzarse al ataque, pero antes de poder reaccionar, Luna tomó su libro de los brazos de Novel y se retiró sonriendo a paso ligero hasta situarse detrás de su hermana mayor. Octavia se acercó a Novel, y tratando de no explotar le dio un sonoro y fuerte bofetón que lo hizo caer al suelo, de la misma manera que calló su disfraz, mostrándose como era.
–¿Qué en el nombre de Celestia…?
–¡Si te vas a besar con otras, por lo menos sé discreto!
–¡Ni siquiera sé qué es lo que acaba de pasar!
–Luna…
–Perdón, tenía que hacerlo. Te prometí que si lo llegaba a conocer lo besaría…
–Él tiene una prometida… Ella… Espera… ¿Señorita Melody?
–Oh, por todos los cascos de la orquesta –-Octavia juntó la peluca y trató de recolocársela, pero era inútil.
–¡¿Qué está haciendo saliendo con la señorita Melody?!
–No soy la misma Octavia de este mundo. Así como la princesa no es la misma Twilight que conocen.
–¿Acaso estás de Broma. Novel tiene treinta y tantos, y usted no debe tener más de…
–El espejo cambia las edades a voluntad. En Equestria él y yo tenemos aproximadamente la misma edad…
–Señor Feathershy…
–No estoy sujeto a las leyes o morales de este mundo. Solo puedo decir que estoy enamorado de ella, que pronto formaremos una familia y puede incluso, de no ser por la señorita Selena aquí presente, que lleguemos incluso a casarnos…
–¿Qué dices? –Preguntó Octavia con las mejillas enrojecidas.
–Oh, no. Quiero decir… es que… bueno, quizás esta es mi última oportunidad de hacer esto –Novel Suspiró con pesadez, derrotado en sus intenciones y frustrado por cómo se desarrollaron las cosas–. Ustedes… me han arruinado el momento… –Novel se apoyó en una de sus rodillas, extrayendo de su saco una cajita, y causando la emoción de las Equestria Girls, de Fluttershy y de Rose (que en parte son las únicas, aparte de Octavia que han visto lo que pretendía hacer Novel).
–¡Oh, cielos santos! –dijo Sunset Shimmer.
–¿Qué? ¿Qué sucede? –Preguntó Vinyl, siendo callada por las manos de Fluttershy y Rose.
–Presta atención, Tía V.
–¿Qué haces? –Octavia comenzaba a entender.
–Desde que te conocí supuse que eras la ideal para mí. Dejé pasar un tiempo antes de darme cuenta que debías estar a mi lado. Y antes de darme cuenta, ya estabas a mi lado. Este pequeño descanso me ha servido para darme cuenta de lo mucho que deseo compartir mi vida contigo, de lo mucho que deseo ser parte de tu familia… y de lo mucho que te necesito a mi lado. Soy feliz con mis hijas, soy feliz siendo un pegaso y seré aún más feliz contigo a mi lado. Quiero reir cada día contigo, vivir cada día como si fuera el último, y envejecer a tu lado sabiendo que mi vida no puede ser mejor…
–Novel…
–Octavia… ¿Te gustaría ser mi yegua?
–Sabes, suena bastante raro e impropio –dijo Celestia a su hermana–. Novel es humano y ella una yegua.
–Silencio, quiero seguir viendo esto.
–Escucha, Novel. Escogiste un pésimo momento para pedirme maretrimonio (no sabría cómo interpretarlo). Acabas de besar a otra… ¿Mujer? ¿Es así como se dice?
–Siiii… no hay escusa… pero me pareció que empujarla sería descortés. Tampoco podía abofetearla…
–¿Qué tal poner las manos delante de ti? O voltear la cabeza, colocar el libro… ¡Algo!
–Oh, si… supongo que no tengo exactamente una mente agil, sobre todo cuando está nublada… ¿Quizás deba hacerlo después? Cuando las cosas se enfríen… tal vez… luego…
Octavia veía a Novel estoico, tan calmado como siempre… o al menos pretendiendo serlo. Con el tiempo a su lado, Octavia podía detectar ciertas señales sobre Novel que demostraban su alteración. En resumen, Novel mentía… mentía mucho omitiendo lo que sentía. El sudor en su frente, el que remueva un poco la tierra/pavimento en sus pies y, sobre todo, el humo morado alrededor de sus ojos. Esto por supuesto era señal de miedo… y preocupaba un poco.
–(Esa llama de miedo quizás es su peor defecto) –Pensó Octavia en un instante del tiempo que pareció eterno–. (Este tiempo… todo este concepto de familia… y cómo comenzamos a convivir… tiene razón… amaría seguir así por el resto de nuestra vida…) Chicas –Octavia se dirigía a las hijas de Novel, a Vinyl y a la princesa Twilight–. ¿Qué opinan ustedes? ¿Les gustaría llamarme mamá a partir de ahora?
Novel miraba a sus hijas y asentía como si quisiera que asintieran con él. Sin embargo tanto Rose como Fluttershy debían ser honnestas.
–Hum… no es por estar en contra de que se casen… pero… a mi…
–No nos gusta llamarte mamá. No por ahora. Es muy raro…
–¿Por qué es raro? –Preguntó Vinyl.
–Joven chica en su eterna juventud, un enorme u maduro anciano a punto de senectud.
–¿Anciano? –Novel comenzaba a perder el miedo, y convertía eso en depresión cómica (fingía depresión).
–Hum… yo tengo la misma edad que Octavia… entonces… eso sería raro.
–Muy bien, decidido… –Novel ahora sintió el corazón latir lentamente, esperando la respuesta final. Entonces sucedieron los acontecimientos que cambiarían vidas en Equestria. Octavia solo compró algo además de los artículos musicales, era una pieza de joyería, tal vez la única que podría seguir usando después de cruzar el portal. Al mostrárselo a Novel, este permaneció callado mirándola con una mirada fija y vacía–. No sé si lo sabes, pero una yegua no tiene dedos.
Novel permaneció en la misma posición, solo que ahora parecía estar dándose cuenta lentamente de lo que ella estaba tratando de indicarle. Luego, sus ojos buscaron a Octavia, mirándola por unos segundos antes de que ella se arrodillara ante él. Novel bajaba la cabeza, dejando sus lágrimas encontrar el final que la gravedad permitía. Octavia, sabiendo que no iba a hacer técnicamente nada, se acercó hasta su oído, y susurró un poco…
–Esta es la parte de la historia en la que el príncipe abr…
…abrazó con fuerza a Octavia, atrapando sus labios como una verdadera caricia del alma. Fluttershy se cubrió los ojos apenada, y Rose peló ojo para no perderse de ningún detalle. Vinyl ya se había acostumbrado al azúcar de ambos, y aun así sintió cierta incomodidad de saber que su mejor amiga ya estaba comprometida.
A mano oculta, Novel tomó la cadena de Octavia, y sin quitarle los labios de encima, por detrás de su nuca comenzó a amarrar el anillo en la cadena. Esto claro que Octavia sabía que estaba sucediendo, y separándose de él, se removió el cabello para que pudiera colocarle la cadena con mayor facilidad. Así de inusual era esta pareja, y así de inusual era su compromiso… por lo menos ante la tierra.
–Twilight –Una voz familiar vino de dentro del portal. Esa voz pertenecía a la voz tradicional real de la princesa Celestia, quien no fue reconocida por la modulación de la voz real. Ante ellos más bien sonaba como una mística voz que los llamaba desde dentro del portal.
–Princesa….
–Es hora de volver.
–Si… ahora estábamos por cruzar.
Novel y Octavia se pusieron en pie, y caminarón casi corriendo al portal, tomaron sus cosas y se despidieron de todos con la palma. Al verlos cerca, Rose y Vinyl saltaron al portal solo alzando la mano para despedirse. De ellos le siguieron Rarity y Fluttershy, Twilight y Spike que dijeron adiós. Al final, Octavia saltó, dejando a novel tras de ella. Novel se detuvo un instante y miró a sus espaldas a todos los nuevos amigos a los que dejaba atrás. Entre ellos una aliada que siempre, desde que llegó a Equestria, estuvo para apoyarlo. Sonata, al saber que era a ella aquien miraba, camino a él y lo abrazó con lágrimas en sus ojos.
–¿Estas segura de que no quieres volver con nosotros?
–Quiero hacer esto, Novel. Entiéndelo por favor…
–Lo entiendo. Y lo acepto. –Novel rompió el abrazo, mirándola como humana, y recordándola como unicornio–. Te extrañaré, Sonata.
–No es un adiós. En cuanto pueda pagar mi deuda con Phoenix, volveré a Equestria. Espero me puedan recibir.
–Estaré esperando.
–Tu siempre tienes algo que decir para todo. Guarda silencio, y vete…
Sonata empujó a Novel directo al portal, siendo este transportado de regreso a Equestria.
.
Cuando Novel viajaba en el portal, algo le llamó la atención. El espiral luminoso que le llevó de regreso a su mundo, había cambiado. Era como una nebulosa densa, culla única luz provenía de relámpagos intermitentes. Esa densa masa nebular se arremolinaba en el infinito, formando una visión pesadillesca del sendero hacia Equestria. Y antes de llegar a su destino, un susurro, de una voz viniendo de su interior quemaba sus oídos con palabras incomprensibles hasta ese momento. Sin embargo, aún cuando no podía entender su lengua, si entendió el mensaje. Un mensaje simple pero tenebroso: "El viene"
Cuando despertó, había vuelto a Equestria. Escuchaba lejanamente a quienes conformaban su familia, preocupados a su alrededor. Sus oídos le dolían, y su cabeza no dejaba de girar el mundo. Al ver a los ojos a Octavia, comprendió que había regresado.
–Novel… Novel, cielo…
–¿Estás bien?
–Esperen. Creo que no puede oírnos bien –Dijo Luna.
–¿Qué ocurre?
–Avisa si puedes oírnos, cielo. Llegaste desmallado. Y no podías reaccionar.
–Octavia… no puedo oírte.
–Bueno, tenían razón. No reaccionaba a los cascos por que no puede oir nada.
Celestia tocó con su cuerno la frente de novel, examinándolo y curando lo que pudiera estar mal. Sin embargo, algo no estaba del todo bien. Era como si de un mal presentimiento se tratara. Luego de curarlo, lo miró a sus ojos, descubriendo algo dentro de ellos que no debía estar allí. Alrededor de su iris había un circulo de color cobre. Demasiado fino para ser perceptible, y sin embargo parecía brillar en baja intensidad.
–¿Qué es eso? Luna.
–No parece ser normal en un pony…
–Ahora puedo escucharlas, y comienzan a asustarme. ¿Qué sucede aquí?
–No tengo idea. ¿Por qué te desmayaste?
–No lo sé. Algo en el portal parece haber cambiado. De pronto mis ojos creyeron ver tormenta y sufrimiento alrededor. Luego mis oídos comenzaron a doler y mi cabeza ardía, como si me quemara por dentro.
–Oh, no.
el rostro de Luna cambio por completo, y al mirar a su hermana esta también cambio. Era como si supieran lo que sucedía.
