Atención: El siguiente capítulo contiene cortos instantes que en conjunto sirven para avanzar un poco el tiempo del fic, casi como una canción lo haría para acelerar la trama de la historia. El motivo por el que decidí escribirlo así es por simple experimentación: conforme se acumulan en mi mente momentos que me gustaría ver, ciertamente no puedo usarlas sin un capítulo específico para cada instante. Cientos de escenas que no puedo emparejar todavía. Este capítulo me servirá para explicar algunas cosas.

Trancisión del negro al blanco

.

Tras de recibir su casa y una fiesta improvisada para él, la familia Apple que residía fuera de Ponyville se marchó, dejando a Novel y a Rose en su nueva residencia. Por fin un sitio al cuál llamarle hogar, aunque distaba mucho de estar completa.

La casa era fabulosa, bastante apegada a la casa que tenía en su propio mundo origen. Applejack mencionó que Twilight había hecho los planos debido a medidas que ella misma hizo una mañana libre. Medidas demasiado precisas. Luego dio instrucciones de cómo y dónde construir para que se asemejara lo más posible al entorno que rodeaba la casa de Novel. Y vaya similitud. Además de la semejanza física, estaba su cercanía al bosque y relativa soledad (Cinco minutos a casco desde los límites de Ponyville, casi del mismo tipo de Fluttershy). Todo era perfecto, salvo por un pequeño asunto por el que habían que luchar un rato: no había muebles.

Si, los Apple habían sido en parte bondadosos construyendo una cama hecha con una caja y heno para Novel, y también acarrearon las cosas de la pequeña desde el hotel "Hay and Stay". De este modo solo existían los muebles de Rose y la cama de Novel, así como todas sus pertenencias personales. Lo mejor era que solo ellos dos vivirían de momento en la casa: Octavia y Vinyl tenían el estudio, donde tenían su recamara separada. Y Fluttershy vivía en su cottage en otro acceso al bosque Everfree. Sin embrago se había vuelto una necesidad amueblar la casa.

Temprano la mañana siguiente de haber regresado a Ponyville, Novel se levantó desde temprano y puso cascos a la obra. Armado con un serrucho, martillo y clavos se dispuso a trabajar la madera. No era nada nuevo en estos trabajos, salvo por que la última vez que lo hizo tenía apéndices dactilares.

–¿Qué estás haciendo? –Preguntó Rose.

–Bueno… aprendí a escribir y pintar con mi boca, no debe ser difícil trabajar la madera también.

–Eras uno de esos, ¿cierto?

–¿Esos?

–Si. Un ermitaño. De esos como la serie de mi hermana. Un viejo que vivía en la montaña, sobreviviendo de su trabajo y vendiendo el mismo. Solo que a ti no te va la barba.

–A mí me gustaba mi bigote.

–Te veías viejo…

–Es que soy un hombre mayor, Rose.

–Si, se notaba. Pero, como pegaso, te ves mejor ahora.

–Gracias, cielo.

Novel tomó el martillo con la boca, y de un solo golpe… descubrió la realidad… No hay forma de que él se acostumbre al retumbar del golpe en su quijada. Adolorido, Novel abrió la boca dejando caer el martillo.

–El señor Twist Nutts siempre dijo que había de buscarse otro modo de resolver los problemas.

–Sí, el señor Twist Nutts parece ser bastante listo… ¿Sabes cómo trabajaba él sus muebles.

–No tengo idea. Por lo general cuando trabajaba nosotros debíamos estar apartados jugando en el patio o en otro lado. Decía que no quería lastimar a nadie en caso de tener problemas.

–¿Y los tenía?

–Tres veces lo escuché gritar de dolor. Gritaba tan fuerte como un gallo por la mañana. Otras veces supe que se quedó dormido después de que le cayera un pedazo grande de madera en la cabeza, o a veces brincoteaba, y aunque sabíamos que le dolía algo, nosotros también brincábamos con él.

–Sí, me imagino. Creo que necesitaremos acostumbrarnos a minimizar nuestras acciones hasta que consiga algunos muebles. Mientras, hay que hacer algo para comer.

–Oye, papá.

–Dime.

–¿Cómo vas a cocinar?

–Bueno… – Novel miraba a su alrededor. La verdad era que tampoco tenía las facilidades de una cocina. O tan siquiera una forma de preparar alimentos. Riendo de pura frustración, contestó–. No tengo idea.

.

.

En el estudio "Classic and Tecno", Octavia ensayaba en sus tiempos libres. Desde que llegó a Ponyville, la sombra de unos acontecimientos que permanecían lejos de cualquier discusión, perseguían la psique de la joven orquestista de Chello. El motivo estaba en su sueño de ser parte de la orquesta: había sido despedida. El motivo no era uno bueno, pero por instantes Octavia comprendía que era necesario. Resulta que Octavia había perdido sincronía con la orquesta. Y no fue por que tocara mal, sino que tocaba con suficiente fluidez y libertad, tanto así que destacaba cuando tocaba, incluso entre cincuenta instrumentos diferentes. Su técnica, aunque perfecta, superaba las necesidades de la orquesta. En palabras del director, Octavia no era mala tocando, era muy buena. Pero la orquesta necesitaba sincronía. De alguna forma, logró que Octavia se fuera de la orquesta tranquila, y además, se ofreció para cualquier cosa que ella necesitara.

Los días de Octavia en la orquesta se habían detenido. Ahora sus ingresos provenían de conciertos privados y algunas fiestas en Canterlot donde sus más cercanos amigos y compañeros de trabajo tocaban juntos. Y sin embargo… de alguna forma no le molestaba esta nueva forma de vida. Tenía tiempo para ella, tocaba por el gusto y la fascinación de tocar… y se daba momentos para soñar.

–Oye, has mejorado bastante –Dijo Vinyl. Octavia dejó de tocar en ese momento y sonrió con cierta picardía.

–Insinúas que no era buena antes.

–No me malentiendas. Siempre has sido buena –Vinyl abrió el refrigerador, bebiendo un trago de leche y devolviendo la botella al frigorífico–. Es solo que antes parecías no disfrutarlo en realidad. Recuerdo una vez que dijiste que alababan más a los cantantes que a la orquesta en la ópera. Tocabas todo el día tratando de "pulir" tu técnica –Vinyl se sentó al otro lado de su tornamesa, juntando sus cascos por detrás de su cabeza–. Pero jamás pensé que necesitaras pulir algo tan bueno. Hoy, no estás practicando para la orquesta. Hoy tocas música. Y música es lo que sale de ti, no esas robóticas y repetitivas piezas de arte. Es casi como si hicieras que cantara. Incluso sé de qué trata tu música sin que me digas nada de ella. Estás feliz, estás soñando despierta. Ya no eres esa robótica artista con deseos de mejorar lo que no necesita mejorar. Y estoy segura de saber el motivo de que ese cordófono se escuche mejor el día de hoy que antes.

–"Cordófono". Lo catalogas como si no importara su nombre.

–"Sin importar el nombre de la rosa, sigue siendo hermosa."

Octavia ruborizó y suspiró fuertemente al escuchar esas palabras que le unieron a Novel hace un año.

–Quien lo habría pensado. Hace un año estaba tan segura en la filarmónica de Canterlot, la mejor pony concertista de chelo de todo Equestria. Nada me importaba más que tocar mi chelo, interpretar las mejores y más hermosas melodías de la historia en conjunto con mis compañeros. Entrar en ese enorme teatro, disfrutar de su acústica, sentir los aplausos de la gente y saberme arte del todo… En cambio hoy –Un suspiro y la sonrisa de Octavia que activaba sus cascos. La música que tocaba era alegre, pese a la gravidez del chelo–. ¿Sabes que me pidió matrimonio?

–Estuve allí, me lo has repetido cada día…

–Adoré el hecho de vivir con él en su mundo. Fue como una preparación para ser madre –Octavia desafinó en ese momento y se detuvo–. Eso da mucho miedo.

–Oye, no tienes por qué preocuparte. Novel es buen corcel. De hecho, estaba preocupada que fuera un acosador, o algo así. Además, no me has dicho qué harás el día que el tio Belly le conozca.

–Si… ese día tal vez llegue.

.

.

Tres días han pasado desde el regreso de Novel a Equestria, el otoño se siente en su último suspiro. Los pegasos del clima han comenzado a planear el paso de estación invernal, y en casa de Novel han llegado algunos ponys ejecutivos de la editorial que le pública.

–NO. Sonata no volverá pronto… tal vez incluso tarde mucho tiempo en volver –Explicaba Novel a los ejecutivos con poca o nula aprobación de los mismos.

La editorial para la que escribe Novel ha recibido la noticia de la desaparición de Sonata. Ella siendo quizás una de las pocas escribas de Equestria era en parte la clave del éxito de los libros de Novel. Esto debido al tiempo que toma escribir con la boca en lugar de ser auxiliado por un unicornio. La editorial ya lo había pensado, y tuvo que tomar medidas.

–Debe entender que nuestra preocupación es que podría tomarle tiempo volver a escribir un libro completo. Ya no quiero ni pensar en un libro del tipo que estaba planeando publicar.

–Como pegaso estoy en cierta desventaja, es verdad. Pero entenderá que aun así estoy dispuesto a trabajar sin descanso para cumplir con mis objetivos.

–Y nos agrada su entusiasmo. "Joven Ilusión" sería su primera novela completa, y nuestras encuestas estaban proyectándola como el mejor libro de la temporada. Ahora nuestros superiores nos han pedido buscarle un escriba. Pero actualmente cada escriba de nuestra agencia está ocupado con otros escritores, casi todos investigadores.

–Comprendo. No quiero causarles problemas pero… Sonata tuvo un asunto personal que no pude ignorar. Decidí que lo mejor era permitirle concluir su asunto… aunque esto tal vez le lleve años.

–Debo insistir, señor Feathershy. Sin un escriba, es posible que su éxito como escritor se vea opacado. Estábamos seguros tener un libro de usted para las fiestas próximas.

–Si, de hecho ya habíamos escrito la mitad del libro…

En ese momento entró corriendo en la casa la pequeña Rose, subiendo a todo galope acompañando a sus nuevas amigas las CMC.

–¡Ay, dulce Celestia!

–¿Cómo dice?

–Quería pedirles un poco de tiempo. Estoy seguro que podré encontrar a alguien que pueda auxiliarme como escriba.

–Eso espero, señor Feathershy. Créame que sí.

Al retirarse los ejecutivos de la editorial, la realidad golpeó a Novel en donde más le duele. Sin Sonata, el trabajo que había estado realizando los últimos meses había encontrado un hoyo enorme. Si, él podía escribir sus propios libros, pero las fechas de entrega se le habían presentado uno a uno sin poder entregar más que bocetos de ilustraciones y capítulos borradores.

Mientras pensaba en lo que a futuro se pensaba sería la sala, Los ecos de las risas y los juegos de las ahora invitadas de la casa. Pensando mucho en lo que podrían estar haciendo las cuatro en la habitación de Rose.

.

–Háblenme más de las "Cutie Mark Crusaders".

–Con gusto –Dijo Apple Bloom–. Como Cutiemark Crusader, es nuestro deber y deseo auxiliar a quienes aún no han conseguido una cutiemark a explorar diferentes oficios, actividades y acciones con el fin de obtener una cutiemark.

–O en su caso, es nuestro deseo también explorar los significados de las cutiemark de aquellos que no saben realmente lo que significa su propia Cutiemark –Añadió Scootaloo.

–También hacemos reuniones y nos mostramos y explicamos nuestras cutiemark y lo que creemos que significa –Dijo Sweetie Belle.

–¿Quieren que me convierta en una Cutiemark Crusader?

–Hemos notado que no tienes una cutiemark en tu flanco. Es por eso que hemos pensado en ofrecerte unírtenos.

–Pero ustedes ya tienen cutiemark.

–¡Son hermosas! ¿cierto?

–¡Scootaloo! –Le reprendieron sus amigas.

–Oh, lo siento.

–No tengo problemas en tener mi costado blanco. De verdad, es algo que no me interesa tanto hoy día.

–Oh… entiendo.

–Pero agradecería que siguiéramos siendo amigas. Es decir, siempre está esa posibilidad, ¿No es así?

–Sí, claro.

Respaldado al lado de la puerta, Novel escuchaba a las pequeñas charlar, jugar y bromear entre ellas. Esta clase de vida era la que hubiera deseado para su primera hija. Si tan solo hubieran llegado por ella… si tan solo su origen hubiera sido otro… todo aquello que hoy le persigue no habría existido jamás.

.

Tres semanas después, víspera de la noche de Nightmare. Novel estaba demasiado entretenido cociendo el traje de Rose para Nightmare Night. Con este propósito, consiguió prestado de Twilight una máquina de coser antigua que realmente parecía una artesanía. Mientras esto ocurría, Fluttershy le mostraba a Rose el uso de la pintura. Ellas dos recientemente habían estado desarrollando una muy agradable convivencia de hermanas. Fluttershy enseñándole sobre cuidado de animales y un poco de su arte, y Rose ayudándole con algunas de las excentricidades que venían incluidas con la enseñanza del señor Twist Nutts, maestro creativo.

–La señorita Shinta siempre trataba de mantenernos entretenidos incluso a costa de la cualquier cosa. Una vez incluso dejamos encascados los muros del orfanato. Ese día aprendimos la importancia de "jugar limpio".

–Supongo que de alguna forma debían aprender.

–¿Cómo fue tu pasado con papá?

–Algo cerrado. Nuestro mundo era realmente pequeño. Nada comparado con Equestria. Pero… era necesario. Papá solía pedir perdón cuando no podía sacarme a pasear. Eso fue al menos hasta que cambiamos de casa. Después de que papá comprara ese enorme terreno, podía salir a pasear el tiempo que yo quisiera. Aunque por costumbre solía quedarme cerca de casa. Después de todo mis tiempos libres los pasaba pintando o con mis amigos leyendo un cuento. La tierra estaba llena de cuentos bellos… que por alguna razón sería muy extraño decir aquí.

–Aún tenemos las fabulas de Edipo –dijo Novel–. Eso y las adaptaciones que pueda hacer.

–¿Por qué no publicas libros con esos cuentos? Seguro que sería algo bueno.

–Está este pequeño sentimiento de culpa, estar viviendo de la creatividad de otros. No podría publicarlos como tal, pero eso no me impide contarlos a los niños. Por ejemplo, las fabulas de Edipo suelo contarlas en la escuela en mi tiempo libre. Además… ahora mismo me encuentro en problemas.

–¿Por qué en problemas?

–Bueno, Sonata era mi escriba. Sin ella me tardaré mucho más tiempo en publicar algo… y los escribas de la editorial están ocupados con otros escritores. No encuentro a nadie más que pudiera ayudarme a escribir.

–¿Necesitas un escriba?

–Bueno, no necesariamente. Solo un unicornio que me ayude a agilizar la redacción de mis trabajos…

El caer de un pincel rompió el silencio particular. Al revisar lo que sucedía, se topó con la mirada de su hija, Rose, dirigiendo especialmente su mirada de gato con botas directo a su padre.

–¿Tu?

–¡Oh, por el amor de Celestia, Luna y las corte de princesas que vendrán después de ella! ¡¿Es eso una propuesta?!

–¿Quieres ser la escriba de papá?

–¡Es en serio! ¡No jueguen conmigo!

–¿Puedes escribir…?

–¡Puedo escribir en inglés, español, francés, aprendo arameo si así lo deseas pero por favor dime que puedo ser parte de lo que eres!

–Rose, no deberías tratar de ser parte de nadie…

–Quiero escribir. Quiero ser como tú, quiero escribir como tú escribes y causar las mismas reacciones que provocaste en mí. Quiero ser una escritora, y plasmar palabras en papel tan detalladas como si charlara con mis lectores. Quiero hacer lo que tú haces.

El brillo en sus ojos reflejaba su seriedad. El deseo de imitar a su nuevo padre, siendo escritora para comunicarse sin palabras con quienes le prestaban atención a su trabajo. Ahora mismo había una doble moral en Novel: por un lado el deseo de que su hija cumpliera su sueño, y darle las herramientas para ello. Quizás tenerla como escriba ayudaría a su desarrollo y aprendizaje, la correcta comunicación escrita y verbal.

Por el otro lado el deseo de que su hija, a esa edad, pudiera desarrollar una vida diferente a la que él tuvo: encerrado en casa, escribiendo y dibujando. Mucho de lo que quería corregir con Fluttershy, ella simplemente lo pedía.

–Debía ser tu hija, papá –dijo Fluttershy.

–Sí. Por algo se acercó a mí. No quisiera hacerte trabajar, Rose. De verdad quisiera que vivieras tu infancia, que jugaras y te divirtieras.

–Pero yo quiero hacerlo. Quiero convivir contigo mucho más de lo que quiero convivir con nadie más. Quiero convivir con mi papá.

Directo al corazón, y no solo fue un golpe. A Fluttershy también le enterneció escuchar esto. Novel dejó lo que estaba haciendo y de un solo impulso de ala saltó por encima de la antigua máquina de coser, caminando tras de esto hacia su hija, abrazándola a punto del llanto.

–No tienes idea de lo mucho que me ha gustado lo que acabas de decir.

–¿Significa que si me dejas ser tu escriba?

–No lo arruines, Rose.

–Hum… si me permites sugerirte algo. –Fluttershy intervino en nombre de su hermanita–. Cuando comencé a querer hacer algo más en casa, te pedí si me dejabas trabajar. Y tú al final me permitiste hacerlo: Pintaba cuadros que tu vendías, cortaba el césped y me pagabas por ello. Tal vez ella pueda hacer algo similar.

–Sí, princesa, pero te permití hacerlo para que tuvieras un entretenimiento, eras mayor que ella e incluso vivíamos los dos solos, salvo por los ratones y los pajarillos. Ella es muy joven para ponerse a trabajar. Yo… no me siento a gusto empleándola, siendo que en Equestria…

–No sería un trabajo real. Podría solo ayudarte a escribir. Ella aprendería a hacerlo y tu podrías conseguir una remuneración económica. Ella solo quiere convivir contigo –Novel miraba a su hija menor, y esta le ponía unos ojos que juraba haberlos visto en otra parte en el pasado. Esos ojos de huevo tibio con un brillo especial…

–Siento que has pasado demasiado tiempo junto a Apple Bloom. –Al mirar a su otra hija, esta se unía a la causa de Rose, haciendo incluso una mirada más tierna de ruego–. ¡¿Tu También?!

–Por favor.

–Por favor papito lindo de caramelo azucarado cubierto de chocolate.

Novel estaba entre la espada y la pared. Aunque estaba preocupado, solo pudo acceder a sus demandas. Con un beso en la frente de ambas, él las abarcó con sus alas.

–Ustedes son unas chantajistas de lo peor.

.

La noche de Nightmare fue un evento importante para Rose. Su primer festival en compañía de un padre autentico no podía ser mejor. Fluttershy se quedó en casa, por motivos que no quiso revelar (Miedo, pese a lo ocurrido el año pasado). Así, Novel salió con su hija a pedir dulces, y a disfrutar de la festividad con ella. Después de reunir una enorme caja de dulces, remolcada por su padre con un carrito rojo, ambos se dirigieron al festival en mitad de Ponyville. Allí se encontraron con…

–¡Cutiemark Crusaders! –Al escuchar esto, Rose salió corriendo en dirección a sus nuevas amigas. Ellas se encontraron en mitad del camino brincando y celebrando felizmente estar juntas para esta festividad. Luego del saludo, todas se miraron tratando de adivinar el disfraz, aunque no tardaron mucho–.

–¡Ese es el disfraz de Agatha Roaring! –Dijo Scootaloo adivinando el disfraz de Rose.

–Así es.

–¿Quién es Agatha Roaring.

–Agatha Roaring es la ladrona de la verdad, aliada y finalmente prometida de Finn Proud del cuento de papá: "Pagando deudas". Mi doncella favorita después de la princesa Amatista. ¿De qué se vistieron exactamente?

–Yo estoy disfrazada de soldado de Canterlot, un soldado valiente, fuerte y decidido, dispuesto a proteger a todo pony de cualquier peligro, físico o mágico –respondió Applebloom.

–Yo vengo disfrazada de hechicera de la corte de la princesa, una gran hechicera que usa más su sabiduría que sus músculos para triunfar. Mi magia ha sido heredada de los grandes sabios que estuvieron antes de mí. Una sola palabra, y puedo mover montañas –Dijo Sweetie Belle.

–Yo vengo disfrazada de un pony enano, barbado y valiente. Soy el más poderoso de mi raza y puedo hacer pedazos rocas con solo abalanzar mi hacha y gritar con fuerza…

–Hola, jóvenes Crusaders –Novel se acercó a ellas con tranquilidad, siendo saludado por las tres–. Déjenme ver, una guerrera, una hechicera y una pony enano… y una picara si contamos a Rose. Ustedes están hechas toda una comarca de guerreros del Rol.

–Papá, ¿Puedo acompañar a mis amigas al laberinto?

–Esta vez lo organizó la señorita Lyra –dijo Scootaloo- y ella es estupenda contando historias.

–Me doy cuenta. Vayan, pequeñas. Te espero en tres horas en casa, Rose.

–¡Si papá!

–¡Y trata de no tardarte mucho, cielo! ¡En esta época el bosque Everfree es muy frio!

–¡De acuerdo!

Novel se quedó sentado donde fue abandonado por su hija, Tomó uno de los dulces y comenzó a comérselo.

–Preocupado, Novel –Al escuchar su nombre, y viniendo de la voz de la que vino, llamó su atención. Acercándose a él venía Octavia, vestida como una sombría pony vampiresa, similar a la doncella del terror Elvira. Muy de hecho era una versión ponyficada de ella.

–Hola, cielo.

–Rose parece estarse divirtiendo de lo lindo en Equestria. Suele contarme de sus aventuras con las Cutiemark Crusaders y de lo mucho que le ha gustado la escuela. Esta mañana no dejaba de contarme que ella iba a ser la escriba de tu mejor novela. Es una potrilla feliz. No así veo a su padre.

–Tú y tus ojos que analizan lo que el analista no analizaría.

–Tú y tus palabras rebuscadas en el bote de la redundancia –Octavia besó a su corcel y se quedó observando su preocupación maquillada en su faz–. Bueno, ¿qué le preocupa?

–Es simple, y complicado a la vez. Ya fui padre una vez. Fluttershy fue mi primer hija y quizás el amor de mi vida. Con ella aprendí lo mucho que me gusta la paternidad. Ese fue uno de los motivos por los que al conocer a mi pequeña "Perla" quedé enamorado de ella.

–¿Es que tiene problemas con ella?

–Por el contrario. Me siento Bendecido por tener una hija tan atenta y deseosa de aprender. Es solo que…

–¿Qué?

–Su educación es diferente a la que tuvo Fluttershy. Yo… mantenía a mi princesa privada de la interacción externa, protegiéndola de mi mundo y lo que le rodeaba. Fui yo quien la educó, fui yo quien la mantuvo encerrada. Con Rose… no quiero hacer eso… y sin embargo parece estar tan apegada a mí que incluso quiere hacer lo mismo que yo.

–¿Quiere escribir?

–Me rogó hasta que acepté el ser mi escriba. De hecho, hemos escrito juntos un cuento y compuesto un poema. Es talentosa… pero… no sé. No quiero separarme de ella, y tampoco quiero que se sienta pegada a mí. No sé cómo explicarlo.

–Y aun así lo comprendo.

–¿En serio?

–Es la paternidad. Buscas lo mejor para ellas, pero no quieres que se acostumbren a que tú se los darás. Quieres que hagan su vida, pero no quieres que te dejen atrás. Honestamente pocos corceles llegan a sentir esa clase de apego a sus potrillos. O al menos no tan apegado a ellos. De verdad la paternidad te sienta de maravilla. Ni siquiera me imagino en tu posición.

–¿En serio? Yo estoy seguro que serás una gran madre.

–¿Cómo?

–Sí. Tal vez uno o dos más. Imagínate la carita de mi pequeña Rose con la noticia… Por cierto, nunca hemos platicado sobre eso. ¿Quieres que abordemos el tema?

Octavia guardó silencio un momento, girando su atención a los niños que pasaban por todas partes a su alrededor, disfrazados de monstruos, animales y otras referencias a cuentos y leyendas. El universo parecía darle un ejemplo de la vida que implica al volverse una madre. Y sin embargo esto le causaba un ligero temor. Generalmente porque no sabía si Novel lo mencionaba por el hecho de tener un hijo o por el hecho que implicaba hacerlos. Sea como fuere le halagaba y aterraba en sincronía. Su única reacción fue escapar de la charla.

–Ese disfraz es desconocido para mí. ¿Qué se supone que eres?

–¿Qué? ¿Este Trapo? Es mi disfraz de "me centré tanto en el disfraz de mi hija que solo se me ocurrió esto para salir a la calle".

–Aún así me parece que intentas imitar algo. ¿Qué eres?

–Soy el fantasma de la ópera, aquel espíritu del que Fluttershy y yo cantamos cuando estuvimos en casa con las Rainbooms. O al menos eso intenté. Rarity me prestó el Smoking, y yo me hice esta máscara con yeso.

–Te vez apuesto… y seductoramente aterrador.

–Mira quien habla, Elvira –Novel Abrazó a su amada pony y la besó–. Me agrada cuando quieres evitar un tema.

–Ehehe-he-he.

–Oigan, jóvenes enamorados –Dijo Vinyl, acompañada de Rainbow Dash y Applejack–. Nos dirigimos al laberinto de Lyra, ¿Gustan Venir?

–Lamento declinar –dijo Novel–. Esta señorita y yo tenemos un lugar qué visitar antes de meternos de lleno en Nightmare Moon.

–Como quieran. Vamos, AJ, RD. Esperemos que Lyra haya hecho un gran trabajo con el laberinto.

–Sabes, es la primera vez que siento miedo aún sin haber entrado –dijo AJ–. Es la primera vez que no tengo nada que ver en el laberinto.

–Será divertido. Solo espero sea más creativa que cuando cuenta cuentos.

Octavia estaba algo desconcertada. Aunque bien era sabido que ambos se habían visto mucho últimamente, nunca se habían puesto de acuerdo en algo para celebrar Nightmare Night.

–¿Qué me tiene planeado, señor Feathershy?

Sin emitir una sola palabra, Novel se acercó a Octavia con una expresión vacía hasta tocar con su hocico el cuello de la yegua. Rápidamente mordió el cuello del disfraz, tirando repetidas veces pero con ligera fuerza, causando que Octavia comenzara a reír y caminar hacia donde él tiraba.

–¡Novel! ¡¿Pero qué haces?!

–No preguntes solo ven.

Con ligeras carcajaditas, fue arreada hasta la entrada del Bosque Everfree, sitio donde comenzó a sentirse algo atemorizado. Apenas supo que se dirigía a sus entrañas, se plantó en la tierra, causando que Novel se detuviera en desplazamiento, pero no en su insistencia. Seguía tirando levemente, como un cachorrito que pelea por una soga.

–¿Qué es lo que pretendes?

–Quiero llevarte a un sitio especial.

Octavia sentía cierto miedo hacia el bosque Everfree debido a las historias de su padre cuando niña. No realmente exclusivo del bosque, sino de un bosque encantado a donde los ponys se perdían y nunca eran encontrados. Y Everfree era ese tipo de bosques aterradores, salvajes y encantados.

Mientras era atraída a mordiscos hacia Everfree, algo detuvo su avance. Subiendo por una pequeña colina al lado de la casa de Novel había una precipitación de unos dos metros de profundidad, una superficie en desnivel. A poco de llegar a la cima, un Timberwolf se escuchó a lo lejos, causando la sorpresa de ambos.

–Ok, tengo miedo en serio.

–Solo queda un poco más.

–¿Seguro que es seguro?

–No hay creaturas de Everfree tan a la orilla del bosque. He estado viviendo aquí por meses. Y quiero que veas algo.

–Lo siento, Novel, pero…

Novel volvió a atacar a Octavia, tomándola esta vez de la manga, ronroneando esta vez, y tirando con más delicadeza. Al voltear a verlo a los ojos, este le mostraba unos ojos tan intensos y potentes como los de su hija.

–Hay, dulce Celestia.

–Ven conmigo, amor.

Cada instante que pasaba observándolo un pedazo de su alma era endulzada, y en parte, obligada a obedecer a su acosador.

–Tú has pasado demasiado tiempo con tu hija, ¿cierto?

–Me da miedo incluso saber que tengo sus ojos.

–Está bien. Espero no ser atacada por algo allí arriba.

En los últimos instantes antes de elevarse por sobre la colina, las nubes se abrían paso para mostrar el brillo de la luna, y tras de revelarse la luz, una luz diferente se emitió en las cercanías. La luna dio luz a un pequeño estanque, en cuyo fondo se encontraban los restos de algunos cristales reflejantes, los que pintaban un espectro acuoso blanco en los alrededores. Este espectro daba suficiente luz para iluminar un jardín, cuidado y construido por Novel y Rose durante dos meses. Este jardín tenía suficientes flores para mostrar un espectro hermoso, aún en una noche espeluznante como esta.

–Feliz aniversario, cariño –Novel volvió a acercarse a su cuello, pero esta vez era para besarlo ligeramente. Octavia rio por las cosquillas que esto producía.

–Un año de noviazgo. Jamás tuve una relación tan duradera.

–Y puede ser más larga –Octavia miraba en su cuello el anillo de compromiso de Novel, habiendo respondido que sí a su propuesta de matrimonio, pero jamás acordando si realmente ese anillo significaba algo en Equestria.

–¿Realmente estamos comprometidos?

–Legalmente aquí en Equestria, ese anillo solo vale su peso en oro. En tu corazón debería sentirte comprometida o no –Octavia bajó la cabeza, apenada por haber preguntado lo que preguntó.

–Yo, lo siento.

–No, descuida. Tal vez no entendí bien la pregunta.

–No, de hecho no.

–Entonces malentendí la intensión de la misma.

–No hagas eso. No busques quedar como el malo. Me hace sentir como la culpable…

–¿Qué es lo que te preocupa?

Octavia no podía mandarle indirectas a Novel. Este le miraba con una sonrisa segura y unos ojos que ansiaban escucharla hablar. Su cascos revolvían la tierra sin mirarla, y parpadeaba casi como incitando a que ella hablara. Él ya lo sabía. Siempre lo supo, pero era mejor escucharlo de sus labios.

–¿Por qué siempre haces eso?

–¿Hacer qué?

–Eso. Sabes de lo que quiero hablarte.

–Sí.

–¿Te molesta si te pido que abordemos el tema?

–¿Qué tema?

–Por Favor Novel. A mí me incomoda mucho hablar de estos temas.

–¿Qué cosa? ¿Casarnos?

Esta palabra hizo que Octavia se ruborizara por completo. Su sonrisa era inestable, y sudaba a borbotones.

–Sí. Casarnos tú y yo.

–¿Qué quieres saber?

–Bueno, yo… ¿En serio quieres casarte conmigo?

–Solo si en serio me aceptarías a mí, a mi familia y a nuestra futura historia.

–¿Por qué eres así conmigo?

El verla con la vista clavada en la tierra y con la tensión al cien, Novel comenzó a escarbar aún más la tierra, ahora con cierto nerviosismo.

–Bueno… En realidad hay cosas que deben suceder primero… ya tengo un hogar que ofrecerte, y un sitio… –Un timberwolf se escuchó a lo lejos por segunda vez–. Al cual llamar un hogar, por aterrador que suene en esta época del año. Yo te ofrezco esta vida, la que hemos compartido desde hace tiempo. Pero… aún hay alguien a quien debo tratar.

–¿A quién?

–Bueno… Vinyl me contó sobre tu familia.

–Si… ¡Huuuuy, potros relinchantes! ¡Mi familia! Ni siquiera saben de ti.

–Sí, también me contó eso…

–Pero ellos viven lejos, en Vanhoover.

–Me platicó de tu adorable madre, una gran yegua de gustos refinados.

–Si ella te conociera, sé que te adoraría.

–Y escuché de tu padre, y de sus celos hacia su única hija entre corceles.

–Y él te arrancaría la cabeza.

–Es por eso que he pensado… tal vez debamos invitarlos a visitar Ponyville. Me gustaría celebrar con ellos la noche de los "corazones cálidos"

–¿Celebrar los corazones cálidos? ¿Con mamá y papá?

–Claro. Estoy seguro de que son buena gente… quiero decir, buenos ponys.

–Pero traer a mamá y papá a Ponyville… implicaría tener un lugar para ellos aquí…

–Lo pensé por mucho tiempo, y he estado preparándolo todo. Quisiera que les escribieras, y que vinieran a celebrar contigo. Seguro que estarán encantados.

–Si… sería interesante… aunque me da miedo.

.

(DISCLAIMER: los personajes son ficticios, no canónicos ni en cuanto a su apariencia ni a sus nombres).

Las estaciones continuaron su cambio. Los pegasos del clima trabajaron mucho para traer el invierno a tiempo. Y así como llegó la nieve, la festividad más importante de esta temporada llegó, y consigo la calidez de los corazones amados alrededor de Ponyville.

Con el motivo de invitar a su familia, Octavia partió de Ponyville una semana antes, escribiendo a Novel sobre la posible fecha de arribo de la familia de Octavia. Durante ese tiempo, Novel, Rose, Fluttershy, Applejack, Big Mac y Vinyl trabajaron en casa de Novel para tener listo una habitación para invitados. Applejack y Big Mac se encargaron de la carpintería en muebles, preparando una cama matrimonial amplia, un armario y una cómoda. Rose y Vinyl se dedicaron únicamente a recoger y ordenar la casa, pero no lo suficiente para que no pareciera que nadie vivía allí. Y tanto Novel como Fluttershy dedicaron todo el tiempo libre lijando, pintando y acicalando la casa para recibir a la familia de Octavia.

El día llegó, y en la estación de tren la familia Shy y Vinyl esperan a la familia invitada. Rose estaba hecha un ovillo por frio entre los cascos de su padre, aún con la enorme chaqueta de lana. Novel extrajo una manta de su alforja, cubriendo con ella a su pequeña hija. Con el avance del tiempo y el frio, la pequeña comenzaba a quedarse dormida.

–Tal vez debas regresar a casa, Pequeña.

–Quiero conocer a mis abuelitos, papá.

–Ellos no son aún tus abuelitos.

–Tengo que conocerlos en cuanto tú los conozcas, o de lo contrario… –Y cayó dormida.

–Si quieres yo la llevo a la cama –dijo Vinyl.

–Sí, creo que será lo mejor.

Vinyl cargó a la abrigada pequeña en su lomo, cargando con ella hasta la casa de Novel.

–Hum, papá. Creo que debo ir con ellas. Rose podría tratar de salir de casa si se despierta. Everfree, aunque tranquilo en invierno, podría ser sorpresivo. Y me sentiría más tranquila si…

–También me tranquilizaría a mí. Ve con ellas, princesa.

Fluttershy también partió, dejando a Novel solo en la estación.

Sentado sobre su barriga, Novel esperó por un largo rato. El atardecer ya se veía venir, y en Ponyville la nevada, aunque tranquila, había cubierto gran parte de Ponyville en un grueso manto blanco.

–Quizás el tiempo los retrasó. Espero se encuentren bien.

La espera se extendió hasta el anochecer, donde un pegaso se quedó deormido sentado en una banca esperando por el tren que traería a él una oportunidad de hacer crecer a su familia. En mitad de su letargo, sus labios fueron víctima de un asalto, con un beso pequeño que le hizo despertar de inmediato. Frente a él, una yegua envuelta en un abrigo bastante grueso, de tal modo que no se le veía más que la punta de la nariz blanca por la nieve que se abía pegado a ella.

–¿Qué haces aquí, solo? –Al removerse la capucha se dio cuenta que ella era Octavia, aunque con el frío incluso su voz había cambiado un poco agudizándose un poco.

–¿Octavia?

–Hum, no pudo esperar despierto hasta nuestra llegada. Remedo de corcel.

–¡HOOOA! ¡Lo siento! Estuve esperando, pero el frio me trajo sueño –Novel no podía mover bien los cascos al intentar ponerse en pie, lo que hizo que cayera al instante de colocar los cascos delanteros, cayendo a los pies de los padres de Octavia.

–Menudo potrillo te has escogido.

–Déjalo ser, cariño. Estoy seguro que es un buen corcel.

Al elevar su atención a los padres, descubrió una pareja de ponys cubiertos casi completamente en tela calida. Vanhoover era frio en esa época, y el viaje por las montañas tuvo un efecto polar en ellos. No podía ver sino la nariz únicamente, pues la sombra del abrigo cubría la mayoría de la piel.

–Mamá, Papá, él es…

–Si, el sujeto que por fin te liberó de la pasión por la música y te hizo sentir maripositas en la panza. Escucha, jovenzuelo. Realmente espero que no hayas sido el reemplazo de la pasión de mi hija. Espero sepas respetarla como es debido.

–Si. Descuide.

–Bueno, suficiente por hoy. Ya es muy tarde y quiero reposar la cabeza. ¿Dónde está nuestra habitación?

–¡Belly!

–Oh, descuiden. Mi casa es suya.

–Genial, espero que no tengas problemas en recibirnos. Necesito dormir pronto o…

–¡Belly Drumms! ¡Regresa aquí y preséntate como es debido!

–Ya habrá tiempo para eso, quiero descansar la cabeza. No es como si estuviéramos viajando en primera clase.

–¿Por qué no? –Novel se dirigió a Octavia–. Te di suficiente para el pasaje.

–Disculpa, es mi culpa. Le dije a mi hija que no era necesario viajar en primera clase. Solo venimos a pasar las fiestas. De verdad no queremos incomodar…

–¡Oye, jovenzuelo! No tengo idea de a dónde ir, guíanos, si no te molesta.

–¿Siempre es así de intenso? –Preguntó Novel.

–Solo cuando no le quiere agradar a la gente –contestó Octavia–. En realidad suele ser algo gritón, pero no es malo en absoluto.

–Vámonos, que me estoy congelando el crin.

.

Novel guio a los padres de Octavia directo a la casa que le construyeran los Apple, a veinte metros de entrar en el bosque Everfree. Los invitados fueron los primeros en entrar en la casa, después Octavia y al final Novel desarrollando una lesión cervical por cargar el equipaje de los invitados. Apenas se sacudieron la nieve, el padre de Octavia fue el primero en hablar.

–¡¿El bosque Everfree?! El mercado de bienes raíces no está del todo agradable por aquí en Ponyville.

–Novel siempre ha vivido cerca de la naturaleza. Su casa anterior estaba en mitad de la nada…

–O eres un Hippie naturalista o todo un hermitaño. Dime hijo, ¿Acaso tú mismo construyes tus propias cosas?

–Algo por el estilo señor.

–Bien. Necesito un nuevo taburete para mi casa. Si puedes construirme uno…

–¡Belly!

–Por cierto, jamás nos hemos presentado formalmente. Mi nombre es Belly Drumm. Soy percusionista y miembro del equipo de rescate equino de Vanhoover. Si no te gusta mi nombre, puedes decirme "señor", con lo que me agradarás más. Entendiste jovenzuelo.

–Sí, señor.

–Ella es mi amada esposa, Elise Stringbow. Es músico de Violín y una excelente ama de casa. La yegua más bella de Equestria.

–Oh, Belly…

–Es lo que debo decir o me quedo sin cena –Secreteó un poco al oído de Novel.

–Ya veo.

–Y creo que ya has conocido a mi hija, Octavia Melody. La mejor concertista de Chello de la historia… hasta que te conoció. Estoy seguro que al menos habrás respetado los deseos de mi hija, y Celestia te ayude si la obligaste a renunciar a la orquesta.

–¡Papá!

–En cuyo caso tengo ponys que me deben favores, jovenzuelo… si es que me explico.

–Mi conciencia está limpia, señor.

–Muy bien. Creo en tu palabra.

Al darse la vuelta, Se encontró con una vieja conocida de la familia.

–¡Señor Belly!

–¡Vinyl, pequeña diablilla! ¡¿Cómo has estado?!

Mientras Belly Drumm se reencontraba con Vinyl, Elise se quitó de encima el abrigo. Bajo de su gruesa capucha, se asomó una unicornio blanca, de pelaje negro. Casi de inmediato comenzó a revisar los alrededores. La casa había sido remodelada, limpiada a fondo y amueblada por piezas de madera recién pulida y barnizada. Era una casa cálida, y no era para menos. Tan solo entrar por la puerta el calor de la chimenea alentaba a los invitados a acercarse al fuego.

–Veo que realmente te esmeraste por recibirnos. Estos muebles son nuevos.

–Sus camas también lo son.

–Una chimenea muy cálida, debo aceptarlo –dijo Belly Drumm, removiéndose el abrigo y revelándose como un pony terrestre de color azul oscuro–. En Vanhoover ha estado nevando por días. Al menos aquí parece haber un calor hogareño agradable.

–¿Abuelito? –La voz de una pequeña potrilla hizo que todos se detuvieran y miraran hacia las escaleras. En la cima de ellas estaba Rose, investida en el pijama de gato que Fluttershy le heredara gustosamente.

Rose, que se había levantado a consecuencia de la elevada voz de Belly Drumm. Al verlos en el recibidor salió corriendo a abrazar a los invitados, siendo su primer objetivo la violinista. Unos segundos fueron necesarios para meditar lo que ocurría. Elise fue la primera en tratar de entender en voz alta lo que ocurría.

–¿Ya soy abuela?

Vinyl, sabiendo lo que se venía, se acercó sigilosamente a novel y susurrando lo más bajito posible.

–Corre, Novel.

–¿Por qué?

–¡Tú estás muerto!

Belly Drumm se lanzó sobre Novel, quien salió disparado al verle acercarse. Ambos trotaron hacia la salida, sitio donde Novel era un poco más libre para levantar el vuelo, aterrizando en la cima de un árbol.

–Señor, no es lo que cree.

–¡Claro que no! ¡Tampoco te voy a hacer lo que crees!

–Ella es mi hija, no es hija de su hija…

–Lo que no te pone en mejor lugar.

–Por favor, señor, trate de calmarse.

De una patada, Novel fue derribado del árbol. Mientras caía, un segundo pegaso acudió en su ayuda, encarando a Belly Drumm se encontraba Fluttershy. El verla con una mirada tan seria y fría, Belly retuvo su embiste contra Novel.

–¿Cómo se atreve a atacar a mi padre?

–¿Tu padre?

–Mi padre me acogió cuando estaba sola en el mundo, y con muchos sacrificios logramos salir adelante. Rose es mi hermanita, adoptada tal como yo. De no ser por él, ambas estaríamos solas en este mundo…

–Pero… tienes la edad de mi hija…

–Y la de mi padre. Tan solo era una potrilla cuando él decidió sacarme adelante. Y una vez que decidí vivir por mi cuenta, él decidió intentarlo otra vez con mi hermanita… sé que legalmente no puedo llamarle padre, pero aun así lo quiero como tal.

Belly Drumm volvió a sus espaldas y vio a su esposa conviviendo con la pequeña Rose como si realmente fuera su nieta. En un plano más cercano estaba Octavia, mirándolo a él con descontento.

–Lo… lo siento. Creí que… escuchen, mi hija es muy joven para…

–Lo sé. –Dijo Novel acercándose con las plumas y el crin lleno de nieve–. No es que sea joven. Es que ella así no lo desea –Al mirar a su amada, ella sonreía, respaldándose en el marco de la puerta–. Pero yo ya no puedo echar para atrás. Y con el permiso de la princesa Celestia, yo seré el padre adecuad para Rose, así como fui la figura paterna de mi princesa. Es así, o dejo de llamarme Novel Feathershy.

.

En la profundidad de Everfree, un susurro del pasado se hace escuchar. Una dulce voz que canta, atrayendo a varias creaturas hacia ella. Una doncella de pálida faz, larga cabellera tan brillante como el sol y una marca de sol y luna en su frente. Su canto era un himno a la belleza del invierno, su época favorita. No así, al escuchar un eco en la distancia, una voz familiar pareció atraerla.

–Novel… Al fin ha vuelto a Equestria. ¿Cuánto tiempo ha pasado?