Rarity

Pasar las festividades nunca se celebró más en familia para Fluttershy y para Novel. La casa de Everfree jamás había tenido oficialmente invitados, y en estas festividades Vinyl, Octavia, Fluttershy, Belly Drumm y Elise Stringbow se convirtieron en inquilinos de Everfree, disfrutando del calor del hogar de Novel. El día posterior a la llegada de ambos, Elise y Octavia despertaron a los habitantes de la casa con el aroma característico de los pancakes y el chocolate caliente. La primera en llegar a la mesa fue Vinyl, como siempre.

–¡Buenos días, señora Elise! ¡Tavita! ¿Qué hay para desayunar?

–¡Te he dicho miles de veces que no me llames "Tavita"!

–Buenos días, Vinyl. Preparo pancakes, ¿Quieres?

–Si, por supuesto. Miel de maple, tal vez un racimo de zarzamoras y un apetecible chocolate caliente. Espumoso si se puede.

–¡Buenos días, abuelita!

Elise sintió que el gusto le recorría la espina. Extrañaba el sentirse madre, y ahora una pequeña que no conocía del todo se alegraba de llamarla abuelita. Solo que había algo que le gustaría corregir sobre esta oración.

–Rose, cariño. Dilo otra vez. Pero ahora di Mamá Elise.

–¡Buenos días, Mamá Elise!

–¡Perfecto! –Elise abrazó a la pequeña muy apretado, más apretado aun cuando la escuchó reír a carcajaditas de ardilla, causándole un ataque de "ansias" por la pequeña–. ¡Huuuuuy! ¡Te adoro pequeña Rose!

–¡JIJIJIJIJI!

–Y ella también te quiere –Belly acudió a la mesa sentándose en el lugar principal–. Supongo que es una buena pequeña. Enérgica, ansiosa de aprender… ayer los vi a ambos escribiendo. ¿Qué es lo que hacían, pequeña?

–Papá es escritor. Recientemente se quedó sin escriba, y le supliqué que me permitiera ayudarle a escribir.

–Escritor –dijo con desden–. ¿Qué tanto puede ganar un escritor hoy día? ¿Qué futuro le espera a esta pequeña con un padre que vive de historias y ficción.

–Hasta ahora nos ha ido bien –dijo Novel entrando en la cocina.

–Supongo que no lo suficiente. Esta casa apenas está construida. No hay muebles ni nada de eso.

–Hasta hace tres meses estaba viviendo en el hotel "Hay and Stay" –Novel se acercó al buzón, hablando con un volumen mayor mientras revisaba la correspondencia–. Poco hace que nos mudamos, y Rose es la única con muebles propios. Todo lo que tengo lo he canalizado en ella y en nuestro sustento. –Novel notó un paquete para Rose, mal envuelto y con un logotipo de las Cutiemark Crusaders. Con una sonrisa, lanzó ligeramente el paquete al frente de su hija, que al recibirlo lo atacó con ira para abrirlo–. Además, no es lo único que hago para subsistir.

–¿Qué otra cosa haces?

Novel mostró un pergamino con el sello de la princesa Celestia a Octavia. Desde que regresara de su mundo, ninguna de las princesas había solicitado un análisis, quizás para dejarle descansar de la pesadilla del "Caballero de Ceniza".

–Ya era hora –dijo Octavia.

–Soy un analista de la princesa Celestia.

–¿Trabajas para la princesa Celestia? –Elise se detuvo y volvió su atención exclusiva para Novel.

–¿De quién se trata ahora? –Preguntó Octavia. Novel extendió el pergamino sobre la mesa, leyendo en primera instancia el objetivo de análisis.

–Es Rarity –Acto seguido comenzó a leer la procedencia del análisis–. La princesa Celestia ha estado preocupada por… algunos asuntos reales. Había olvidado darme un objetivo. Como no quiere separarme de mi familia en estas festividades, me pide analizar aquí, en Ponyville.

–No me sorprende que ella sea el objetivo –dijo Fluttershy–. Rarity ha estado escribiendo diario a la princesa por ser analizada. Ella anhela ser parte de sus análisis personales. Creo que deberías empezar.

–Si. Es solo que… es temporada festiva… y no sé qué tan bueno sea que…

–Oh, es trabajo jovenzuelo. Necesitarás cada centavo si quieres que esta casa esté a punto para tus hijas. Aunque insisto que la señorita no debería decirte padre.

–Rarity es una pony bastante glamorosa. Tal vez me sirva la ayuda de una dama en este caso. Octavia…

–Si, claro.

–¿Puedo participar también? –Dijo Elise–. Me gustaría conocer más de cerca al corcel que ha estado cortejando a mi hija.

–Por favor Elise. No es un mal chico como llevo vociferando desde que llegué.

–De hecho, tal vez sea una buena idea, que usted me acompañe esta ocasión.

–¿En serio? –Preguntó Octavia, Novel le pidió que mirase el interior del pergamino, enterándola así de un pequeño regalo de la princesa Celestia–. Ya veo.

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En las vísperas de Corazones Cálidos, Rarity convivía con su hermanita en la "Boutique Carrusel". Sweetie Belle en ese momento trataba de practicar su tejido para hacer el muñeco de Rarity en la noche de corazones cálidos, y esta le ayudaba enseñándole patrones y bases para hacer su cometido. Sin embargo, y como era de esperarse, no era muy buena para esto.

–Bueno, al menos ahora parece un perro y no una mula –dijo Rarity con fingida alegría.

–No sirvo para hacer esto. Esperaba hacerme peluches después de esto.

–¿Peluches?

–Rose, la hija del señor Feathershy tiene decenas de peluches. Novel debe ser un padre o muy rico o muy bueno para cocer.

–Tal vez sea bueno cociendo. Después de todo está criando a una pequeña porilla… –Rarity recordaba el origen de todos los peluches de Rose, por lo que trataba de decir verdades sin contarla toda–. En cuanto a fortuna monetaria… No… no creo que sea afortunado económicamente en estos momentos…

La charla fue interrumpida. El sonido de la campanilla de la boutique interrumpió el momento. Entrando en la boutique escuchó una voz desconocida, que charlaba con Novel.

–Este sitio parece una boutique. ¡Mira ese conjunto! ¡Octavia, se te vería fantástico!

–¡¿Tú crees?!

–Creo que tu mamá ya está conectada a este sitio.

–Esa voz. ¿El señor Novel ha traído a alguien a mi boutique? –Rarity se asomó por la cortina, notando a dos yeguas, un corcel y una potrilla, la familia Shy había llegado a comprar seguro–. ¡Grandioso! Sweetie Belle, Rose está aquí.

–¿En serio? –Sweetie Belle se asomó al recibidor y vio a su amiga mirando los vestidos de niñas–. ¡Rose!

–¡Sweetie Belle! ¡¿Por qué me gritas?!

–¡Lo siento! –Sweetie Belle tomó por completo la atención de Rose, y ambas salieron del alcance de los adultos. Mientras tanto, Rarity se acercó a quienes identificó como clientes potenciales.

–Buenos días, yeguas y corcel. ¿En qué puedo servirles?

–Buenos Días, señorita Rarity. Permítame presentarlas: ella es Elise Stringbow. Violinista prodigio, ama de casa orgullosa y la responsable y progenitora del amor de mi vida.

–Novel, me halagas.

–¿La mamá de Octavia? Entonces es usted parte de la familia Shy.

–¿Disculpa?

–Es usted bienvenida. ¡La Boutique Carrusel está abierta a sus demandas, exigencias y economía! Ahora, ¿En qué les puedo servir?

–Según tengo informado, señorita Rarity, usted ha estado buscando que la Princesa Celestia la elija como parte de mis análisis.

–Hum, sí. Bueno… –Rarity comenzó a sudar de pronto.

–El día de hoy me ha llegado una carta de parte de su majestad. Informándome que ha estado escribiendo cada día desde que regresé a Ponyville. ¿Entiende que son cerca de cien cartas?

–Si… –Y nerviosa miraba a su alrededor.

–La princesa me ha pedido que investigue el motivo por el que ha insistido tanto en ser analizada.

–Bueno… con las cosas que he escuchado que ha logrado conviviendo con otros ponys, y siendo una fan de su trabajo, como escritor y analista, quise experimentar eso mismo. Saber qué puede saber de mí con una convivencia sana. De hecho, creí que podría intentar analizarme por usted mismo.

–¿Tanto admira tu trabajo? –Cuestionó Elise.

–No hago gran cosa. Solo… conozco a algún pony y escribo a la princesa Celestia sobre ello. Es… como contarle lo que pude aprender de él o ella. Casi siempre son yeguas…

–¿En serio? –Elise volvió a mirar a su hija.

–Descuida. Confío en él. Teniendo la oportunidad de tratar de conquistar a la señorita Fleur Dis Lee, se comportó a la altura.

–Ya veo.

–¿A que se debe todo esto, señor Shy? –Preguntó Rarity.

–Curiosidad. Me preguntaba el por qué no me lo ha pedido directamente, señorita Rarity.

–Usted trabaja para las princesas. Jamás podría pedirle algo tan egoísta y personal.

–Yo le pedí que analizara a Vinyl.

–¿Eh?

–Sweetie Belle y las demás Crusaders me pidieron analizarlas para conseguir su Cutiemark. ¿No sé por qué no me lo ha pedido personalmente, mi lady?

Rarity trataba de mantenerse fría, pero su boca se quebraba hacia la sonrisa. No pudiendo ocultar su dicha, Rarity sonrió con gran satisfacción.

–Si me permite ser formal, me gustaría que me acompañara este día al Day Spa, antes de que la temporada impida que podamos conversar. Pienso llevar a Elise y Octavia, y tal vez a las pequeñas, si ellas así lo desean.

–¡Sweetie Belle, cariño! ¡Novel nos ha invitado al Spa! ¿Te gustaría acompañarnos?

–No, gracias. Rose y yo estaremos haciendo nuestros muñecos de peluche. Oiga, Señor Feathershy, ¿realmente sabe hacer peluches?

–Si. Reparaba los de Fluttershy cuando era pequeña y he hecho algunos pocos para Rose. De hecho, casi se puede decir que ella me enseño el patrón.

–¡¿En serio?! ¡Tienes que enseñarme! Les hablaré a las otras Crusaders.

Sweetie Belle salió al manto blanco de nieve, corriendo a las casas de las otras Cutiemarks Crusaders para traerlas a su casa.

–¿Está bien que salga así?

–Rose, toma mi bufanda –Novel se quitó la bufanda, mientras la pequeña salía corriendo, tomando la bufanda en el camino, mientras Octavia le colocaba la de ella–. Cuidense mucho, cielo.

–Ustedes dos serán buenos padres –dijo Elise.

–¿Qué te hace pensar eso? –preguntó Octavia.

–Ambos actúan en consecuencia del otro. Justo como lo harían una pareja que se ama y ama a sus hijos.

Octavia y Novel se vieron el uno al otro enrojeciendo por este comentario tan acertado.

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En esta ocasión, Rarity iba a ser entrevistada, tal como sucediera con Trixie al principio de su trabajo. Para esto, Novel le invitó a ella, y a las damas de su familia a un día en el Spa. A Belly Drumm se le invitó del mismo modo, pero… con la excusa de que era demasiado macho para ir al spa, simplemente abandonó la idea.

–¿Una entrevista?

–Bueno, no es como si no la conociera realmente, señorita Rarity? Incluso antes de conocerla personalmente sabía quién era y como se comportaba. Técnicamente puedo hacer un reporte completo sin tratarle. Sin embargo, como analista ahora quiero saber algunas cosas que no conozco realmente de usted. Ya sabe, aquello que complementa una personalidad tan firme pese a ser una dama refinada.

–¿Novel es acaso un psicólogo? –Preguntó Elise.

–Digamos que es algo por el estilo –Contestó Octavia–. Una mezcla de psicólogo, analista social, terapista… Es casi como si pudiera encontrar cualquier asunto que aqueja a un pony, la respuesta y no pudiera decírtela, sino que te la deja en el aire para que la encuentres.

–¿Ejemplo?

–Bueno… yo misma.

Elise se detuvo un momento. Recordaba a Octavia, y el motivo por el que dejó Vanhoover tiempo atrás. El deseo de pertenecer a la filarmónica creó una tormenta entre ellos, e imposibilitados de apoyarla, por ser simples habitantes de clase media, les fue imposible darle la educación necesaria. Octavia simplemente trabajó duro hasta ser descubierta por uno de los músicos de la orquesta, abandonando su hogar frente a una oportunidad y dejando atrás todo.

–Supongo que es cierto. Estabas tan entusiasmada por pertenecer a la orquesta filarmónica de Canterlot, que simplemente te despediste y saliste por nuestra puerta. Y aún después de todo eso, no puedo creer que hayas dejado la orquesta, si era todo cuanto deseabas realmente.

–Yo no dejé la Orquesta, La orquesta me dejó a mi… es increíble que no me puedan creer en eso.

–¿Es acaso Novel responsable de…?

–¡Aquí estamos! –interrumpió Rarity cerca de su destino–. ¡El Day Spa! Señora Stringbow, disfrutará lo que es la buena vida aquí. Masseuse, Lotus y Aloe son los cascos adecuados para hacer que una pony pierda noción del estrés.

Nada más entrar en el Spa, todos se dieron cuenta de la presencia de Fluttershy y Vinyl, quienes esperaban en recepción a quien era responsable de pagar el tratamiento de hoy.

–Oye, Novel, con temor a parecer pobre y abusiva debo preguntar, ¿Cómo piensas pagar por un día completo en el Spa? –preguntó Vinyl–. Por más que lo pienso, esto puede ser bastante costoso.

–Bueno… Aloe y Lotus saben la respuesta.

–La princesa Celestia nos ha pagado por adelantado este servicio hace meses –dijo Aloe Seguida de su compañera Lotus.

–De hecho, nos sorprende que no haya venido a reclamarlo.

–Esperaba usarlo para algo en especial, un poco más… personal. Pero no abrieron en Nightmare Night.

–¿Por qué usar el Spa en Nightmare Night –preguntó Elise a su hija, quien casi de inmediato enrojeció negándose pasivamente a responder.

– Bueno, Yeguas y Corcel, es hora de mimarles un rato–Masseuse, un pony masajista, entró en el recibidor. Este se colocó al lado de Lotus y Aloe, presentándose como quien estaba a cargo del grupo.

Gustosos por el ofrecimiento, El grupo completo fue guiado hasta el Sauna, la primer parada del servicio completo del Spa. Sintiendo que las damas merecían privacidad, Novel se quería quedar afuera del baño de vapor.

–Oh, no, señor Feathershy. Usted nos ha invitado a una tarde en el spa. ¿Acaso no piensa unírsenos?

–Estoy bien, señora Elise. Jamás tuve problemas con el estrés.

–Fuiste padre de dos pequeñas potrillas, eres escritor, eres de fuera de Equestria, te quedaste sin escriba por un mes, tienes problemas económicos en este momento, ¿E intentas decirme que no sientes estrés? –dijo Vinyl, la cruel, fría, directa, cruda e insensible honestidad de Vinyl.

–En serio, Novel –intervino Octavia–. Si hay alguien que merece ser tratado como rey por un día, tal vez tú estés entre los candidatos más altos. Después claro de Twilight y tal vez de Shinta.

–Acompáñanos a descansar un poco –dijo Fluttershy–. Te lo mereces.

Novel sonrió agradecido, y dejando la entrevista por un lado, se les unió en el baño de vapor. El calor del vapor produjo un efecto cálido en el interior de Novel. Sudaba hasta por los cascos, pero era reconfortante sentir el calor del baño térmico. Casi de inmediato se derritió físicamente, sintiendo el mismo gusto que cada pony a su alrededor, quizás incluso más.

El verlo tan relajado causó cierto gusto en quienes rodeaban su vida. Fluttershy y Octavia se miraron entre ellas con alegría.

–Parece que realmente necesitabas quererte a ti mismo –dijo Rarity.

–Ahora veo por qué le agrada venir aquí de vez en cuando.

–Suelo venir después de sesiones de trabajo arduo. Señorita Aloe, ¿sería tan amable de indicarme de qué está compuesto el servicio solicitado por Novel?

–La princesa Celestia ha pedido que las tratemos como si fueran clientas VIP. Además del sauna habrá baño de lodo, masajes, acicalaremos sus cascos, y terminaremos con un delicioso baño de sales para purificar su cuerpo, además de todo el tratamiento de belleza que nos pidan.

–¿No es eso muy femenino para un corcel? –Preguntó Novel.

–Usted confié en nosotras, señor Shy. Luego de esto se sentirá tan bien, que incluso flotará de gusto apenas salga de aquí.

Tratando de seguir abordando el hecho del análisis de Rarity, Novel comenzó a plantearse la idea de una entrevista más personal, diferente a lo que sucediera con Trixie. Para abordar a Rarity, lejos de lo que ya conocía de ella, debía adentrarse más a su vida. Si, conocía a la pony material, a la dama propia que solo en ciertas ocasiones podía mostrar más que solo educación. La generosidad con la que vivía su vida. En esta ocasión Novel se había interesado en aquellas preguntas que, aún como caballero, sentía curiosidad de saber. Como reglas y parámetros generales debía seguir lineamientos corteses: 1.- la vida privada permanecería privada si ella así lo desea. 2.- Rarity es una diseñadora, lo que podía considerarse un tópico forzado. 3.- se debía mantener una charla personal, no una entrevista a una artista, puesto que nada de eso sería publicado en periódicos ni mucho menos. Y 4.- a pesar de que Novel solía trabajar solo y conocer al pony en su ambiente, este ambiente de relajación debía servir para dos cosas: convivir con la diva que podía ser Rarity, y darse un tiempo para calmarse y pensar mejor una vez se retirara del spa. Con esto en mente, se comenzó a charlar personalmente con ella.

–Señorita Rarity, tengo poco más de un año de conocerla, suficiente tiempo como para redactar un análisis completo de usted.

–Comprendo…

–Sin embargo, y debido a su interés de auto descubrirse a sí misma, quizás debamos hacer un análisis un poco más personal.

–Oh, se refiere a un reportaje de la persona que soy debajo de la superficie que envuelve mi forma de comportarme.

–Hum… no sé si reportaje es el mejor modo de plantearlo… pero, Si…

–Siempre quise que una persona escribiera sobre mi vida. Quizás después pueda contratarle para una autobiografía…

–Pero yo no soy escriba.

–Bueno, comencemos con el principio, soy la primera hija del Maretrimonio compuesto por…

–Tal vez no debas creer que esto es una entrevista, Rarity –dijo Fluttershy–. Mi padre tal vez necesite conocer algunas cosas sobre tu actual tú.

–Oh, claro. Y, ¿Qué es lo que desea saber?

–Bueno, en realidad cosas personales no tan ocultas sobre usted. Por ejemplo, sus clientes la buscan debido a su creatividad e inspiración. Quizás la pony que más la busca sería, si mal no me equivoco, la artista, modelo y cantante Sapphire Shores.

–La primera vez que la vi en mi boutique casi caigo desmayada. Ya anteriormente he tenido clientes reconocidos o ricos, pero cuando un artista del talle de la gran Sapphire Shores entró en mi boutique, hizo que mis cascos temblaran de nervios. Por fin un reto… y… vaya reto. Jamás usé tanta pedrería preciosa en un vestuario. O mejor dicho, en todo un guarda ropa. Luego de ella, comenzaron a llegar retos que hicieron de mi boutique una fuente insuperable de ideas. Hotti Totti fue el primer promotor de moda que puso su atención en mí, después de ver los vestidos que diseñé para mis amigas pidió que armara toda una línea para un desfile de modas. He recorrido todo Equestria buscando inspiración, y al lograrlo he plasmado todo mi talento en vestuarios fuera de este mundo, llevando la moda pony más allá de las pasarelas.

–Por supuesto –pensaba Novel, creyendo encontrar un punto a tratar.

–Si me permiten interrumpir un poco, tenemos listas mesas para masaje.

Al salir del Sauna, Novel notó siete camillas para masaje. En este momento, Novel se sentía estar fuera de lugar. Esto no pasó inadvertido a los ojos de su amada, quien se acercó a él tratando de indagar en su preocupación.

–¿Nervioso?

–Nunca vine a un salón de belleza. Como corcel no suelo prestar atención a ese tipo de cosas.

–¿Te molesta el tratamiento de belleza?

–Honestamente, jamás estuve en un Spa. Contigo, Fluttershy y Rarity viniendo aquí constantemente, me parecía que era algo exclusivo para yeguas. Luego… recordé que Spike y el señor Cranki suelen venir aquí. La verdad es que…

–A veces me sorprende lo mucho que puede defender su masculinidad –dijo Vinyl recostándose en la mesa de masaje mientras alistaba sus audífonos.

–Descuide, señor Feathershy –dijo Lotus Blossom–. Muchos corceles acuden a nosotros para descansar. Incluso Big Mac suele venir tras la temporada de zapamanzana acompañado de Applejack o de Cheerilee.

–Estas yeguas son auténticas profesionales en lo que hacen. –dijo Rarity quien se acomodó para el masaje, siendo también cubierta en el rostro por una mascarilla verde–. Tanto para estrés como para belleza, no conozco a ningún pony en Equestria mejores que ellas dos en belleza, ni un corcel mejor que Masseuse para masajes.

–No sé que pedir. Jamás estuve…

–Si ese es el caso, permite que elija por ti, amor –Octavia se dirigió a Aloe, quien sería la encargada de ella y de Novel–. Ha estado estresado recientemente, quizás un masaje contra la tensión. Sus cascos jamás han sido tratados, por lo que hay que acicalarlos, limarlos, pulirlos, barnizado, tratamiento contra el astillado y también a ser posible un tratamiento para fortalecerlos a largo plazo. Hay que masajear sus alas, embellecerlas y suavizarlas, así como tratarlas contra la caída de plumas. Su crin necesita acondicionador, tal vez un recorte simple en las puntas y ¿Te gustaría teñir tu crin?

–¡No!

–Bueno… ¿Qué te parece un nuevo look?

–Ahora parece que no te agrada Novel tal como es –Dijo Rarity que solo podía escuchar.

–No me malinterpreten, adoro a Novel. Pero ahora mismo tengo la oportunidad de "pulir a mi muñequito lindo de porcelana". Un retoque nunca está de más.

–Supongo que tiene un punto –dijo Rarity.

–Entonces… les pido que sea creativa con el crin, permitan a la dama enorgullecerse y enamorarse una vez más de mi –dijo Novel pensando en algunas cosas extra que siempre quiso probar–. Señorita Aloe, ¿De casualidad ha leído mis obras?

–Por supuesto, señor Feathershy.

–Entonces, tal vez ha visto una litografía de "Finn Proud" en mi segundo libro. Quisiera a ser posible que me pudiera arreglar el crin de esa forma.

–¡Se verá magnifico en usted, señor Feathershy!

Tomó un lugar cerca de Octavia y al lado de Rarity para tratar de continuar su análisis. Aloe por su parte comenzó colocando los cascos de Novel en agua salina un tiempo, mientras masajeaba a Octavia.

–Entonces, señorita Rarity. Hábleme de su familia. Sus padres, su hermanita menor.

–¿Qué debería decir?

–Su relación con sus padres, por ejemplo.

–Bueno, con mis padres apenas tengo trato. Mucho de lo que soy es gracias a que ellos siempre fueron liberales hacia mis decisiones. Casi radiaba en lo irresponsable, pero sabía que me querían, y siempre estaban allí para cualquier apuro o necesidad. Mi padre, Hondo Flanks fue un gran deportista (no canon). Competidor de los juegos de Equestria en el ramo deportivo. Maratonista, competidor de nado sin uso de magia, y un buen bloqueador en el equipo de hoofball. Siendo un deportista tuvo yeguas que deseaban ser sus ponis especiales. Es curioso que mi padre fue conquistado prácticamente por su estómago.

"Mi Madre, Cookie Crumbles, es una gran repostera, pero dejó de serlo una vez que conoció y se casó con mi padre. Ahora su talento lo usa en eventos de caridad y sociedad. Es una repostera ocasional, pero suele brindar ayuda a reposteros con órdenes grandes. Bastante servicial.

–Bueno, ya me los describió. Pero, ¿Qué opina en general sobre sus padres?

–Bueno, señor Shy. Una dama jamás chismosea, mucho menos sobre sus padres. Pero si se refiere a cómo los veo personalmente, puedo decirles que es debido a su libertad y apoyo que puedo decir lo mucho que adoro ser una modista. Ellos siempre dieron rienda suelta, desde pequeña, permitiéndome cada locura que brotara de mi cabeza siempre que estuvieran ellos presentes. Esa fue la regla en cada ocasión, pues me permitía ser reprendida si estaba desviándome de lo que socialmente era aceptado. De este modo me inculcaron la libertad de expresión, pero con cierta atención a la correcta forma de comportarse. Amo a mis padres, por no quererme acarrear hacia sus profesiones. Aunque eso no evitó que les ayudara o jugara con ellos. Tampoco evitó que papá me entrenara para ser deportista. Agradecí que el ejercicio me diera una buena figura. Y mamá me enseñó a cocinar cuando me acercaba a ella curiosa. Recuerdo ese suave aroma a tartaletas de fresa, piña y melocotón en las mañanas de servicio. Siempre me permitía agarrar cinco o seis tartitas. Realmente agradezco la oportunidad de haber sido su hija. Pero… solo a veces pienso que tal vez debí haber podido ayudarlos más. No son ponis que demuestren lo mal que se sienten, o que demuestren su amor constantemente. A veces pienso que se han olvidado de mí.

Rarity cayó por instantes, pensando en el poco tiempo que pasaba con sus padres. Hacía ya tiempo que no los veía. Y siendo así, la idea del olvido cruzó por su cabeza. Y tras de esto la necesidad de volver a verlos.

–Los extraño.

–Y ellos te extrañan a ti –Interrumpió en la charla la señora Elise.

Escucharla afirmar esto llamó demasiado la atención de Rarity. Las semejanzas entre Octavia y Rarity eran indudables. Ambas tuvieron padres que apoyaron su crecimiento, ambas dejaron jóvenes el hogar, y ambas se vieron exitosas en lo que buscaron. Solo hubo una diferencia enorme: Octavia jamás miró atrás, mientras que Rarity siempre recibía con los cascos abiertos a sus padres.

–No solo te extrañan, añoran formar parte de lo que te has convertido. Dejarte partir fue su forma de demostrar lo mucho que te aman, cielo.

–Mama –susurró Octavia.

–Lo sé, y creo que debo agradecérselos. Pero… ellos tienen su vida aparte de la mía… Quisiera invitarlos a pasar las fiestas conmigo.

–¿Por qué no hacerlo? –Preguntó Fluttershy

–Yo, no quisiera molestarlos.

–No será así –dijo Novel–. Aún si no pueden venir, ellos estarán felices de saber que siguen siendo parte de tu vida.

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Aprender siempre se vuelve un reto personal cuando el deseo es mayor a la capacidad. En el recibidor, Sweetie Belle parecía aprender mejor cuando Rose le explicaba. El que antes fuera un entre extraño con la nariz chata ahora se asemejaba mejor a un perro de felpa. Para el final del día, ellas y las otras dos Cutiemark Crusaders estaban logrando de manera satisfactoria la confección de peluches, siendo el objeto de trabajo de Apple Bloom un gato regordete, y Scootaloo una pony.

–Apenas puedo creer que esa cosa se parezca cada vez más a un perro.

–Resulta mejor coser desde adentro. Eso infla más el hocico y le da mejor forma a la cabeza.

–¿Dónde aprendiste a hacer peluches? –Preguntó Scootaloo.

–Shinta nos enseñó a hacerlos. Solíamos hacerlos en tiempos libres para venderlos o cambiarlos por dulces en tiendas de regalos. Luego de ser adoptada, papá me compró algunos peluches en la ciudad, y le pedí que me enseñara a fabricarlos. Aunque ya sabía hacerlos, él me enseñó a hacerles ropa, colocarle cabello, pintar los ojos… me enseñó a perfeccionarlos, hacerles detallitos y cosas así –Rose terminó de cocer una mini Octavia, con su moño rosado, sus mancuernillas de orquesta y una sonrisa de labios cerrados.

–¿Es Octavia? –preguntó Sweetie Belle.

–Sí. Jilguerillo en persona. Quedamos que yo iba a hacerla a ella.

–¿Por qué le dices jilguerillo? –Cuestionó Apple Bloom.

–Bueno, canta precioso y muy entonada…

–No, quiero decir, ¿Por qué no le dices de otra forma? Tú sabes, Octavia, mamá…

–Es simple. Octavia no es mi mamá. No aún. Twist Nutts siempre nos enseñó a llamar a los demás de una forma adecuada. No así, no me gusta llamarle Octavia, como si no me importara. Así que decidí darle un apodo cariñoso. Jilguerrillo. Era eso o sapito.

–¿Por qué sapito?

–Me gusta como cantan los sapitos, todos juntos en un estanque. Es tan bonito… pero si le digo sapito no le agradará tanto. Terminará llamándome pulguita o cosas así. Por eso mejor jilguerillo, mi segundo animalito cantante favorito.

–¿Te gustaría que ella fuera tu mamá? –Preguntó Scootaloo.

–No es mi decisión. Mi papá es quien elegirá a su debido tiempo.

–No te preguntamos si la aceptarías. Te preguntamos si te gustaría.

–Me agrada Jilguerillo. La adoro con toda el alma. Y aunque no puedo decidir por papá… a decir verdad… me gustaría que ella fuese mi mamá.

La campanilla de la boutique anunció la llegada de Rarity. Todas las potrillas elevaron la mirada escuchando la charla que se desarrollaba en ese instante entre los ponys que acudieron al spa.

–… A decir verdad, jamás me sentí tan bien –Se escuchó a Elise–. Siempre es increíble que te mimen un rato. Masseuse fue demasiado amable con mis viejos huesos.

–Oh, mamá. No eres tan mayor.

–Me siento mayor, cielo. Después de que la pequeña Rose me llamara…

–¡Mamá Elise!

Rose se le colgó a la señora Elise un instante antes de escuchar una voz familiar, proveniente de un pony diferente.

–No, de hecho fue abuelita como le llamaba, ¿cierto Rose?

Al buscar con la mirada a su padre, Rose se topó con una imagen proveniente de los cuentos más llegadores de su padre. En lugar de Novel, frente a ella estaba un pegaso, de cabellera hondulada esponjosa, cascos finos y barnizados de tal modo que parecían zapatos de charol nuevos. Su pelaje estaba tan sedoso que con la luz parecía verse esponjoso sin que este fuera voluminoso. Su faz parecía suave y cálida, así como su sonrisa. Investido solo con una tira de tela roja, una alforja vieja y unas mancuernillas de seda. El pegaso frente a ella no era su padre. Frente a ella, en su versión pegaso, se encontraba el personaje que más admiraba la pequeña, el príncipe que fabricó su propia corona con cristal, el millonario que aceptó la mano de una ladrona, aun cuando esto pudo haberle costado su fortuna. Frente a ella se encontraba Finn Proud.

–¡FINN PROUD! –Rose estaba escéptica. La descripción de su padre era muy similar al pony frente a ella, sin embargo había diferencias que pasó completamente por alto debido a la emoción.

–Hola, cielo –Pero su voz no era tan grave como fue descrito. De hecho, esta voz era más dulce y amable, sin dejar de ser profunda y seductora. Como si temiera hacer algo de lo que arrepentirse, y al escucharlo su fascinación se volvió sorpresa mayor.

–¡¿PAPA?! –la pequeña permaneció en espera de que su cabeza procesara la información que elevó su alegría al cielo–. ¡PAPIIIII!

Rose dio un salto, aferrándose directamente al cuello y pecho de su padre, frotando sus mejillas con él. Su gran deseo, el conocer a Finn Proud o a alguien similar se volvió por instantes realidad.

–¡Desde que te conocí sabía que solo tú podías ser el honesto, humilde y valeroso Finn Proud! Ahora que te veo sé que eres tú el príncipe con el que charlaba con cada línea. Supuse que era una acertada proyección de ti.

–Rose, cielo. ¿Te agrada más como me veo ahora?

Rose se separó de su papá, le miró a los ojos y con una sonrisa soñadora dijo…

–No. –Las yeguas allí presentes creyeron que habían escuchado mal, aunque la duda se les aclararía de inmediato–. Aunque te ves curioso y demasiado apuesto, Jilguerillo se pondrá celosa hasta de… ¡WOAW! –Rose volvió a ver a Octavia, y notó también su cambio temporal. Las ponys del Spa le arreglaron la crin en forma de moño, bastante voluminoso y sedoso. Así mismo, su cola fue recogida por mitad, dándole volumen y brillo con fijador de cristal (referencia general cristal pony Octavia). Le limpiaron de cascos a cabeza, viéndose un pelaje esponjoso. Le maquillaron de forma majestuosa, resaltando el color de sus ojos con una sombra delgada color rosado, una línea de ojos fina. Los cascos estilizados con notas musicales.

–Jilguerillo, te vez hermosa.

–Dime más… digo, no sigas.

–¡Tia Vinyl! Hum.

–La misma, pequeña. Yo no soy vanidosa –Todos volvieron a verla–. Bueno… solo algo de barniz en los cascos, pero solo eso.

–Muchas gracias, señor Shy. Ha sido un día increíble. Disfruté nuestra charla, y creo saber qué hacer para mejorar. Necesito hablar con mis padres… Espero que no hayan salido de viaje como es costumbre.

–Mamá y papá no suelen viajar en estas fiestas –dijo Sweetie Belle.

–Pero ellos siempre dicen que…

–Suelen decírtelo para que no te preocupes por ellos –dijo Novel–. Hazles un favor, y preocúpate por ellos.

–Tengo que volver a salir. Le encargo a mi hermanita.

El verla partir afirmó por completo la teoría de Novel.

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Tras de dejar a Rarity y su familia, la familia Shy se dirigió a casa. El día había sido relajante, algo que se mostró de inmediato al llegar a casa. Pese a todo, Belly Drumm requería un sitio cálido y tranquilo. Everfree fue eso y más. Cuando llegaron a casa, encontraron al caballero sentado en el pórtico bebiendo una taza de chocolate caliente, cubierto con una cálida manta y hecho un ovillo de lana.

–Belly…

–Hola cielo, casi extrañe tu presencia el día de hoy. ¿Cómo les fue en el Spa?

–Fue asombroso. Ahora mismo me siento ligera como una pluma. Hace mucho que no me mimaba a mi misma.

–Bueno, esperaba que mis mimos fueran suficientes, ahora veo que también necesitas ayuda profesional. ¿Esa es Octavia?

–Hola Papá.

–¡Te vez Hermosa, cielo! Qué bueno que dejaste al nada atractivo escritor tirado por allí y te trajiste a ese joven bonachon.

–¡Papá!

–Es broma. Me sorprende que hayas cambiado de Look. Ahora pareces bailarín de ballet. ¿Qué es esa cosa sobre tu cabeza? ¿Acaso es una Tiara?

–Es la corona del príncipe Finn Proud –intervino Rose defendiendo a su padre.

–¿El del cuento? Finn Proud No era un príncipe, era un catrin. Un millonario.

–Era el hijo del pony más rico. Aunque no se puede considerar un príncipe, realmente era el segundo al mando en Borginia. El primero, si consideras la influencia política, económica y aristocrática del Finn Proud sobre la realeza de Borginia y sus aliados mercantiles. Ni el rey de Borginia tenía tanto poder en su casco.

–¿Qué es lo que le enseñas a esta niña? ¿Física Cuántica?

–Ella ya era así de fantástica antes de mi intromisión. Ven, pequeña. Vamos a escribir.

–¿A escribir? ¡¿has terminado de analizar a la señorita Rarity?!

–¿Lista para tu primer análisis?

Rose salió corriendo al interior buscando en el despacho un pergamino y pluma. Para cuando volvió al exterior, Novel y los demás se habían acomodado en el pórtico.

–¡Lista, papá!

–Muy bien.

"La tarea de analizar a una pony que considero conocer mejor que a otros ha sido hasta ahora un reto increíblemente demandante. De todas las embajadoras de la amistad, Rarity es con quien más suelo convivir, aparte de mi hija Fluttershy. Suele acompañarme a beber té y, recientemente, se ha dado a la tarea de confeccionar los vestidos de mi pequeña, aún si nunca se lo he pedido. Rarity se ha convertido en la madrina no oficial de mi pequeña Rose, y es debido a su profesionalidad y a su interés que suelo creer que ella tiene solo una cara para mostrar: la cara de la dama profesional.

Analizar a alguien con quien suelo pasar el tiempo resultó ser bastante agradable, pese a que ella siempre lo supo. Charlar con una pony se ha vuelto una forma de conocerse, tanto a ella como a uno mismo. Rarity, a quien siempre consideré como una pony madura y recatada, pronto reveló el rostro de una pony distraída por su trabajo.

Y como no distraerse. El deseo de alcanzar lo que uno se propone es a veces el mismo camino que decides seguir, dejando atrás mucho de lo que realmente deseas.

Muchos ponys tienden a ver el perfeccionismo como algo positivo, necesario dentro del ámbito laboral y personal. Sin embargo, el perfeccionismo tiende a convertirse en obsesión, una obsesión que, manejada de manera equivocada, causa pérdidas importantes en nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestro corazón.

La superación por sobre el pony que fuiste ayer es similar a subir una montaña paso a paso. Cada día, cada intento por llegar a la cima es el motivante absoluto y perfecto para seguir avanzando, a un paso tan seguro y continuo que, en menos de lo que uno espera, llegará a la cima… sin un sitio más a donde subir. Una vez en la cima, el deseo de permanecer se convierte en la mayor maldición. Muchos no saben que el secreto para ascender en tus metas no es subir a lo más alto, sino avanzar hasta darle la vuelta al mundo.

Es fácil olvidar lo importante cuando lo inmediato está siempre en nuestra cabeza. El camino del perfeccionismo y la superación suele llevar a la soledad y a la decepción. Se busca ser el mejor, ser quien uno desea, destacar por entre los demás… sin saber que uno destaca por quién es y quienes te rodean.

Si, hace falta una ambición en la vida, algo por lo que continuar un camino que te llene de gozo. Sin embargo, un gran viaje siempre es mejor acompañado de aquellos que te aman. Uno como pony debe recordar que uno no debe tratar más lo inmediato que lo importante, sino tratar lo importante sin descuidar lo inmediato".

–¿Acaso escribe sobre ti, hija?

–No papá –Octavia miraba a Novel, y este le dirigía una sonrisa simple y sincera. Es te gesto le hizo entender mil y un palabras, que se resumían en la frase "esta ya no es tu realidad"–. Esa pony de la que escribe hace mucho que decidió tirarme de la cima de la montaña.

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Avisos de ocasión:

A partir del próximo capítulo se tomará una saga nueva. Ya pasamos por la saga de los Apple, y el viaje de regreso a la tierra. A partir de la siguiente semana trataremos un poco de mi ficticio punto de vista del pasado de Equestria. Las respuestas sobre algunos cabos sueltos, tales como el caballero de ceniza, la doncella del bosque Everfree y el origen real de Equestria.

Nos leeremos después.