Alcanzar la paz tras de todo el conflicto mental solo provocó que cayera en un hoyo profundo del que no podría salir pronto. Buscando una forma de tranquilizarse, encontró el punto de caída de una cascada, desde donde podía sentarse y percibir una brisa fresca. Jamás había estado lejos de su familia, no desde que Fluttershy dejó su casa para volver a su mundo. Aún así, en la primera oportunidad decidió abandonarlo todo e ir a por su hija. Fue duro en aquellos tiempos, y ahora resulta tres veces más difícil. Al bajar la cabeza podía ver reflejos en el agua de lo que estaba quedándose atrás. En su reflejo veía a Octavia, tocando el chelo de una forma magistral mientras bailaba con su preciado instrumento, dándole celos a Novel por no poder ser él quien bailaba con ella. Podía ver a Fluttershy, acariciando y mimando algún pequeño animalito, o de paseo con su temible amigo caótico. Y Rose… al recordar el rostro de Rose el rio comenzó a aumentar de nivel con las lágrimas del pegaso. Solo había pasado una hora desde que la pequeña había salido corriendo de casa, feliz de haber sido reconocida como coautora del libro. Ese rostro tan lleno de emoción fue el último recuerdo que tenía de su hija.
–Rose… Octavia… Fluttershy…
El llanto lo hizo presa, mientras su aura volvía a infectar con miedo los alrededores. Su peor temor se hacía presente: hoy más que nunca se había quedado solo.
Su propia miseria se vio interrumpida cuando una voz rompió su silencio.
–Señor pegaso. ¡Señor Pegaso! –Al escuchar la voz del ahora joven mago taladrar su miseria, no pudo evitar sentir que la frustración se volvía más pasajera. Acercándose al final de la cascada, Novel dejó caer su atención hasta la base de la misma.
–Dime, señor Unicornio –dijo con una voz muy tenue.
–Disculpe, pero hemos estado viajando por un largo tiempo…
–Si por largo consideras que han sido aproximadamente por cinco días.
Amalthea quedó impresionada con la precisión del joven pegaso.
–Si, de hecho han sido cinco días. ¿Cómo…?
Novel bajó de inmediato hasta a base de la cascada, deteniéndose en la orilla de la laguna, introduciendo sus cascos en el agua. Extendió su casco invitando a Amalthea a entrar. Esta no parecía comprender las señales, por lo que Novel expuso los motivos elementales que le llevaron a adivinar su premisa.
–Ustedes habían dicho que huían de algo o alguien, lo que causó que corrieran sin ningún impedimento físico o emocional para detenerse, quizás de ese modo es como las hojas en el crin de Lady Amalthea se quedaron atrapadas. Son hojas de roble, olmo y haya, en su mayoría, y presentan una evolución aproximada de cinco días de descomposición y resequedad. Sus cascos han estado pisando fango, quizás aterrizaron por "Hollow Shades". Han rodeado "Foal Montains". Allá está Canterlot…
Mientras Novel parecía haberse perdido un poco en sus próximas deducciones geográficas tratando de localizar su punto actual, Merlín y Amalthea se dirigieron algunas palabras.
–¿Qué opinas, Merlin?
–Parece un estudioso, o al menos conoce estos lugares, y sus deducciones son asombrosas. ¿Saber cuánto tiempo hemos estado a la intemperie solo por ver las hojas en su crin? ¡Fascinante!
–Creí que habías removido todas las hojas.
–Es difícil hacerlo con estas cosas al final de lo que una vez fueron mis brazos, mi lady. Además, aún no domino esta enorme protuberancia de mi frente.
Ambos se quedaron viendo al pegaso, que en ese momento levantó el vuelo para lograr ver por encima de los árboles.
–Estamos camino a Canterlot. Deberíamos seguir caminando hacia allá… pero… no estoy seguro de qué o como… ¿Por qué el árbol de la armonía me trajo aquí? ¿O acaso será que la dama de Everfree me trajo aquí? ¿Qué querría de mí?
–¿Cree que se encuentre bien, mi lady? Lo noto algo desesperado.
Amalthea meneó la cabeza para indicar su ignorancia sobre este asunto. Mientras tanto, Novel por fin terminó de orientarse.
–Escuchen, sé que esto será raro, pero... tengo que dejarlos seguir su camino. Necesito encontrar el árbol de la armonía para poder recuperar mi vida.
–¿Árbol de la armonía?
–Si siguen por este camino llegarán a un rio, este les llevará hacia alguna civilización campesina.
–Pero…
–No tardarán más de dos horas, acabo de ver las represas desde arriba. Les deseo mucha suerte.
–¡Espera!
Novel se alejó de inmediato, buscando el sitio donde se encontraba originalmente el árbol de la armonía.
Equestria era muy diferente al inicio: parecía ser únicamente naturaleza, emergiendo de todas partes y nada diferente al verde de las planicies, los bosques y las praderas. Sin embargo una mancha negra donde poca luz se atreve a asomarse.
Tardó tal vez unas dos horas de vuelo, terminando su viaje en Everfree. Este sitio era completamente inconfundible, por su denso follaje y la oscuridad. No tardó mucho en encontrar el sitio donde estaría el templo de las dos hermanas, y de allí debería ser más sencillo encontrar este árbol. Sin embargo, mientras Novel buscaba el cañón comenzó a notar diferencias rotundas en el terreno, específicamente una enorme: aquí no había cañón. Por más que buscó desde los cielos, el cañón donde reposaba el árbol de la amistad estaba completamente desaparecido. Esta formación no podía simplemente aparecer sin algo que erosionase el terreno, por lo que simplemente ese cañón, y por conexión directa el árbol de la armonía, no existieron en ese tiempo.
–¡No! –Novel volaba en círculos buscando el cañón–. No, ¡No! ¡¿Dónde está?!
Buscó por una hora, tratando de localizar el sitio exacto donde debería estar el cañón, y mientras más buscaba menos atención prestaba a los detalles. Su desesperación le alteraba, siendo reflejo de esto el aura de miedo que solía embriagarlo de maldición. Cuanto más se cubría de oscuridad, su cabeza perdía noción de sus actos, y en un momento dado, a sus ojos solo venía oscuridad, la que impidió darle una dirección. No sabía a que altura volaba, o que tan rápido lo hacía. Era como estar suspendido en el vacío.
–Novel, cálmate. No puedes dejar que esto te controle…
Novel cerró las alas, y se dejó caer en el follaje de Everfree, siendo recibido por un frondoso árbol que lo rescató entre sus ramas. En poco tiempo sus ojos retomaron su visión, y mirando alrededor se centró en el sitio donde se encontraba. El árbol que le había recibido era el mismo que recibió a Fluttershy. La casa de su hija sería construida aquí en algún momento, y la evidencia de que no estaba más en su tiempo.
–Supongo que no puedo hacer mucho. Sin el árbol de la amistad…
–Tu siempre has sido muy positivo.
La voz que escuchó era la voz de la dama de Everfree, pero por más que la buscó jamás pudo localizarla.
–¡Espero que estés cuidando de mi hija, porque de lo contrario me enojaré fuertemente contigo!
Pero no hubo respuesta.
Dándose por vencido, Novel intentó ir a Ponyville, pero pronto recordó su origen. Si lo que había ocurrido era verdad, Ponyville no estaría allí aún. Así mismo fue a buscar el mismo rio donde estarían las presas que vio desde el cielo, a donde hubiera mandado hace unas horas a Lady Amalthea y a Merlín. Conforme fue recorriendo el paisaje, comenzó a notarlo más: en Equestria no había ningún asentamiento pony realmente. Todo el lugar parecía desierto, salvo por las bestias salvajes que residían en el sitio. Dragones, timberwolves, manticoras… esas creaturas seguían aquí, pero ninguna señal similar a la de un pony.
El camino de regreso a Foal Montains fue más extenso en tiempo, pues esta vez no estaba tan apresurado. Se detenía de vez en cuando en algunas nubes para tratar de localizar a Merlin y a Amalthea desde las alturas, pero no pudo encontrarles. Ya estaba cerca el anochecer, y en las cercanías del rio de las represas solo existían castores. Qué tonto se sentía ahora, saber que lo que vio no era una represa pony, sino un asentamiento de castores. Ahora no tenía idea de lo que podría haber ocurrido con ellos. Estando perdido, de pronto logró notar una luz ondulante, proveniente quizás del espectro de luz que proyecta el fuego. Acercándose al sitio, logró ver a Lady Amalthea desde las alturas, charlando con Merlín de algo que alertó y provocó la sorpresa del mago. Creyendo que era inoportuno, aterrizó con mucho cuidado de no hacer ruido, y con pasos ligeros fue acercándose sigilosamente a su ubicación, escondiéndose tras de unos arbustos. Pronto comenzó a escuchar las voces de ambos en una charla un tanto reveladora.
–Pero mi señora, eso… eso es algo increíble.
–No quise decirte nada porque estábamos perdidos en este lugar.
–Un bebé. Una pequeña creatura origen del amor de Aslatiel y usted. Eso es… algo extraño de entrada, pero increíble y hermoso.
–No lo es, Merlín. Aslatiel perdió su vida tratando de protegerme. Ahora estamos los dos solos en una tierra desprovista de vida amable si no contamos al pegaso de hace un tiempo. Estoy cansada, sucia y desesperada. Aslatiel, el amor de mi vida ahora está muerto, y una creatura crece en mi interior. Un ser hibrido…
–Bueno, en parte. Recuerde que usted era humana cuando fue concebido, y Aslatiel no sabía nada de su origen.
–No importa eso, Merlín. Todo lo que sé es que tendré a mi hijo, y que estaremos solos aquí.
–Bueno, eso no lo sabemos. Ya encontramos al pegaso, y él dijo que había encontrado civilización rio abajo.
–El pegaso debe ser el único ser aquí en… ¿Cómo dijo que se llamaba este sitio?
–Oh, déjeme ver… Equi… ecu… Eco… Equestraland… o algo similar.
–Quizás él sea el único ser con el que podemos confiar.
–El Dragón de ayer fue muy descortés, y la quimera… esa bestia sin corazón intentó matarnos apenas supo de nuestra presencia. El fuego debe espantar a todo ser cercano por la noche. Debemos alimentarlo fuertemente…
–Debemos ir a traer más ramas.
–Yo iré. Usted descanse, mañana iremos rio abajo a buscar un sitio donde guarecernos.
–Gracias Merlín.
Apenas Merlín se retiró de los alrededores, Novel sintió que estaba siendo observado. El espíritu de Everfree, que le había traído hasta aquí, se presentó a sus espaldas, sentada en la rama de un árbol. Desde allí le observaba, mordiéndose el labio inferior y buscado que este no le viera.
–¿Por qué me trajiste aquí?
–Es necesario que estés aquí.
–No soy un físico cuántico, y no creo en paradojas, pero mi inclusión en el tiempo puede no ser realmente bueno.
–Ya estuviste aquí, y lo estas ahora. Las decisiones que tomaras realmente ya fueron tomadas. Es solo que nadie las recuerda.
–Entiendo. Es como el destino ya escrito…
–¿Por qué habría de decidir apenas nada?
–Si quieres una motivación, quizás puedas pensar en algo interesante que analizar aquí en la nueva Equestria: hay una respuesta que buscaste en el futuro, y que ahora puedes explorar en el pasado.
–Hablas de la maldición.
–Lady Amalthea fue la alicornio más poderosa de Equestria, ella fue la única que pudo erradicar la maldición del caballero de ceniza, cuando Merlin se vio afectado por ella.
–¿Ella sabe controlarlo?
–Aun no, pero lo hará.
.
A la mañana siguiente, tanto Merlin como Amalthea despertaron de su ensueño, olfateando algo delicioso en el ambiente. No tardaron en encontrar el origen de esa deliciosa esencia: Novel estaba sentado en frente de la fogata. Había puesto algunas piedras alrededor del fuego, había construido con maderos una fogata más fuerte. Alrededor de la base de la fogata ubicó unos paquetes de mezcla envueltas en hojas, lo que pronto se convirtió en pan de centeno y banana. Aunque no había logrado el mismo sabor que hubiera podido desarrollar con un horno, Novel se las había ingeniado para hacer algo comestible de mejor sabor.
–Mi señora, ¿puede oler eso?
–Huele delicioso, Merlín. ¿No es nuestro amigo el pegaso?
–Buenos días, su excelencia. He preparado algo para llenar el estómago de dos ponys medianos y posiblemente un pony grande. ¿Gustan acompañarme a desayunar?
–Te lo agradezco, muchacho. Hemos estado comiendo bayas, raíces y frutos por días. –Merlin de inmediato tomó entre sus cascos el paquete, que estaba caliente pero jugoso–. Esto no se ve nada mal.
–Perdonar si no salieron tan bien, es solo que estoy acostumbrado a cocinar para uno.
–Vives solo, joven pegaso –Preguntó Amalthea.
–Sí. Es algo que ocurre. Equestria no es un sitio muy amigable con nadie.
–¡Equestria! Ese fue el nombre que pasé por alto la noche de ayer. Hermoso nombre, y muy acorde a sus habitantes.
–Lo dudo. Ustedes son los primeros ponys que he encontrado hasta ahora. Creí que había más, desde el cielo podía ver represas de madera. Pero no sabía que se trataban de castores.
–¿Qué es un castor? –Preguntó Merlín con mucha curiosidad.
–Bueno… ¿Cómo los puedo describir? Son enormes roedores peludos de incisivos sobre desarrollados que suelen roer madera para construir represas en ríos para poder vivir tranquilamente. Tal vez después veamos algunos.
–Es un platillo algo curioso –intervino Amalthea–. Consistencia gomosa, pero de excelente sabor. ¿Qué es?
–No lo sé. No les pongo nombres, pero es harina de trigo y centeno, algo de huevos, leche de cabra, y banana.
–Pan de centeno trigo y banana. Exquisito, mi buen hombre. Exquisito.
–Pony.
–Perdón, ¿qué?
–"Exquisito mi buen Pony". No hay cosa tal como hombres y mujeres aquí. Solo corceles y yeguas… aunque de momento solo conozco a la dama aquí presente.
–¿No has visto a otro pony por aquí?
–No soy de los que busca compañía. He vivido en estas montañas desde que llegué a este sitio.
–¿Acaso usted es humano?
–¿Humano? Eso creo… alguna vez lo fui. Nada en especial… solo… un humilde trovador y poeta, cuyo pueblo fue arrasado por la guerra. Historia que no contaré.
–Un trovador –dijo Amalthea interesada en su historia–. ¿Puede cantarnos una historia, gentil pony?
Novel no había estado tan interesado en Amalthea hasta ese momento. De algún modo parecía reconocer en su voz a alguien familiar, alguien que le entregó toda su confianza, y más. Una historia, que rondó su cabeza mucho tiempo, y que estaba preparando para las historias a cantar en la plaza de Ponyville, y quizás en Canterlot, era la historia de Celestia y Luna. Cantada como si fuera un arrullo de cuna. Novel quizás no tenía práctica con esta historia, pero Fluttershy la cantó solo una vez, y con eso pudo darle tono.
–Una historia sobre dos hermanas. Una reinaba con la bendición del sol, otra que en calidad de princesa aguarda a la sombra de su hermana. La vanidad y la envidia suelen ser malas consejeras, pero tampoco lo son mejores consejeros que la desidia y la ira.
.Lullaby For a Princess (ponyphonic)
Fate has been cruel and order unkind
How can I have sent you away?
The blame was my own; the punishment, yours
The harmony's silent today
But into the stillness I'll bring you a song
And I will your company keep
Till your tired eyes and my lullabies
Have carried you softly to sleep
Once did a pony who shone like the sun
Look out on her kingdom and sigh
She smiled and said, "Surely, there is no pony
So lovely and so well beloved as I"
So great was her reign and so brilliant her glory
That long was the shadow she cast
Which fell dark upon the young sister she loved
And grew only darker as days and nights passed
Lullay moon princess, goodnight sister mine
And rest now in moonlight's embrace
Bear up my lullaby, winds of the earth
Through cloud, and through sky, and through space
Carry the peace and the coolness of night
And carry my sorrow in kind
Luna, you're loved so much more than you know
Forgive me for being so blind
Soon did that pony take notice that others
Did not give her sister her due
And neither had she loved her as she deserved
She watched as her sister's unhappiness grew
But such is the way of the limelight, it sweetly
Takes hold of the mind of its host
And that foolish pony did nothing to stop
The destruction of one who had needed her most
Lullay moon princess, goodnight sister mine
And rest now in moonlight's embrace
Bear up my lullaby, winds of the earth
Through cloud, and through sky, and through space
Carry the peace and the coolness of night
And carry my sorrow in kind
Luna, you're loved so much more than you know
May troubles be far from your mind
And forgive me for being so blind
The years now before us
Fearful and unknown
I never imagined
I'd face them on my own
May these thousand winters
Swiftly pass, I pray
I love you; I miss you
All these miles away
May all your dreams be sweet tonight
Safe upon your bed of moonlight
And know not of sadness, pain, or care
And when I dream, I'll fly away and meet you there
Sleep...
Amalthea permaneció en silencio, mientras que Merlín estaba al punto del llanto. Para ellos, la historia trataba los temas de la muerte, y como la hermana arrepentida de no haber podido ayudar a su hermana. La historia podía ser interpretada de varias formas, sin que esta revelara una historia que ocurriría con el tiempo.
–Una excelente historia, joven Pegaso.
–Muchas Gracias, señor unicornio.
–Tal vez puedas acompañarnos, gentil pony.
–Dejar Foal Mountains –Si bien era verdad que al haber sido traído a esta época causaba algunas dudas en él, comenzaba a formarse una falsa historia rellena de verdades parciales. De esta forma, tal vez no habría problema en convivir con Merlin y Amalthea–. Por mucho tiempo había estado así, en mitad de la nada viviendo de lo que puedo conseguir.
–Pero, joven pegaso, My lady y yo necesitamos su guía y su conocimiento para poder….
–Lo que merlin quiere decir es que tu conocimiento y tu experiencia podría ser de gran ayuda en este nuevo mundo. Equestria es un lugar desconocido para nosotros, y tal vez tu puedas ayudarnos a darle a este mundo una oportunidad. ¿Puedes acompañarnos?
Mirar a los ojos a Lady Amalthea era entrar en un mundo diferente. Quizás era la pureza del auténtico unicornio que reside en ella, o quizás era la gentileza natural de su propio ser. Era fácil confiar en ella. Un unicornio real, convertido en alicornio apenas cruzó el portal. Novel no sabía de magia, casi lo mismo que Amalthea o Merlin en sus nuevas formas.
–Supongo que podría acompañarlos… cuanto menos hasta que encuentren otro sitio para vivir.
–Perfecto. Espero poder llevarnos bien, joven pegaso…
–Deja de llamarme "joven pegaso, viejo". Tengo un nombre… o al menos lo tenía.
–¡Oh! ¿Puedo conocer su nombre, gentil pony?
–Mi nombre… hace mucho lo olvidé. Muchos de mis recuerdos se bloquearon hace años… pero… entre sueños recuerdo a una bella dama, de cabellera negra tan larga como mis anhelos… –Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, pensando una vez más en sus tres añoranzas principales…–. Lo siento. Extraño a mi amada.
–Se lo que sientes. Seguro que si –susurró Amalthea pensando en su amado Aslatiel.
–En todo caso mi nombre es Finn Proud.
–Finn… Proud… –Amalthea permaneció en silencio por un instante, llamando la atención de Merlin–. Acaso… No, no es nada. Me gusta mucho tu nombre.
–Mi señora…
–¿Sucede algo?
–No. De hecho… no. –Amalthea se aclaró la garganta y prosiguió a levantarse–. Señor Finn Proud, ¿Nos haría el honor de guiarnos?
–Seguro. Nuestro primer destino… está allí.
Merlin y Amalthea dieron vuelta a su cuerpo para mirar hacia el lago, la cascada donde se encontraban el día de ayer.
–¿Me estás tratando de decir algo?
–Han estado caminando por Equestria durante días y no han tenido un respiro. La cascada los refrescará.
Amalthea fue la primera que dio un paso, aceptando lo que Finn le proponía. Solo fueron unos minutos de camino hasta una laguna donde descargaba sus aguas la cascada. Finn fue el primero en entrar, despacio y con los cascos por delante, refrescándose por completo.
–De todos los lugares que he conocido en Equestria, este es mi favorito. La cascada de Foal Montains –Finn se dio la vuelta y ofreció su casco a Amalthea. Ella recordaba el día anterior, cuando él le había ofrecido el casco de la misma manera. Cuando Amalthea ingresó en el agua, esta comenzó a brillar con los rayos del sol. El agua, cristalina hasta ese momento comenzó a purificarse a tal grado que podía verse el interior del lago, la enorme cantidad de peces, sapitos, piedras ovaladas y demás formas dentro del cuerpo de agua. No solo eso, sino que el lago irradió de pureza la cascada, y de allí todo su alrededor. Amalthea era realmente la energía de la esperanza en Equestria. Y a partir de hoy la esperanza sería su aliada incondicional.
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Corto, pero supongo que este sería una adecuada introducción a lo que se viene. No sé cuánto tome, iniciar una nueva historia en Equestria. Teorías, sugerencias de manejo, libertad de pensamiento: la verdad no estoy seguro de cómo manejar esto. Pero de que habrá sorpresas… habrá muchas sorpresas. Solo hay que recordar: Nada es verdadero, todo ya fue escrito.
