Equestria de leyenda: El Caballero de Ceniza.

Han pasado cinco semanas. El único deseo de Novel en ese entonces fue viajar por toda Equestria para encontrar una fuente mágica lo suficientemente poderosa para viajar en el tiempo. A estas alturas estaba dispuesto incluso a inmolarse con tal de escapar de esa época, y ver una vez más a su familia. Apenas recordaba dónde debían encontrarse las ciudades de Equestria, especialmente las más importantes en destinos mágicos. Sin embargo, por más que buscó, no logró encontrar nada. Ningún indicio que hiciera posible su viaje de regreso. Uno diría que después de cinco semanas de haberse dedicado a viajar, buscando una posible respuesta, ya se habría rendido tiempo atrás. Pero su determinación, aunado a la desesperación, le hizo perder temporalmente el juicio. No ayudaba el hecho de encontrarse ponys en el camino, pues solo se detenía a preguntar por un hechizo de tiempo, el mismo que hizo que los ponys se burlaran de él. Este día, Novel terminó por llegar al límite de su desesperación. Su última parada era el reino más peligroso de todos. El imperio de cristal, al norte de Equestria.

Las fuertes tormentas de nieve impidieron llegar volando, y la falta de alimento no era sino un riesgo que había aceptado días atrás. Con solo determinación y deseo se encaminó al confín norte de Equestria, esperando encontrar algo allá qué usar. Sin embargo, la inclemencia fue suficiente para impedirle avanzar lo suficiente. Con el estómago vacío, Novel tuvo la necesidad de detenerse en un refugio. Una cueva en mitad de un risco fue suficiente para darle alojo. Aquí, mientras se removía la nieve de las alas, comenzó a buscar algo con que alimentarse. Adentrarse en la cueva nunca fue una buena idea, y sin embargo era eso o esperar desmayarse por inanición.

Adentrarse en la cueva no era sino una aventura a ciegas, que tarde o temprano le daría uno que otro golpe. Novel apenas podía seguir una ruta, ya mucho menos podría tal vez encontrar la salida. Como una guía, fue arrastrando fuertemente los cascos, asegurándose de dejar una guía profunda qué seguir. Poco a poco fue reconociendo el lugar, y mientras más se adentraba, una maravilla se habría paso frente a sus ojos. Después de unos minutos, una enorme cueva, llena de una piedra preciosa bioluminicente mostró con la poca luz una cúpula enorme, llena de agua clara y pura que parecía tener su propia marea. Remojándose tranquilamente los pies, Novel comenzó a avanzar nadando hasta el centro de esta cúpula, notando que el agua proyectaba espectros plateados en los muros.

–Esto es hermoso.

Era increíble el mundo que se ocultaba en Equestria. Haber encontrado un sitio tan asombroso solo habría sido posible por medio de la exploración.

–Ahora sé por qué a Daring Do le fascina la exploración.

Curiosamente un aroma dulce comenzaba a atraerlo. Ese aroma pertenecía a lo que podía identificar como madalenas dulces.

–Bueno, eso es raro. ¿Acaso estarán las madalenas de la señorita Rarity por aquí?

"Señor Shy"

Un eco en la cúpula hizo parecer que Rarity le llamaba en la distancia. Sin embargo, en ese sitio no había nadie.

–¡Hola!

"Padre"

–¡Fluttershy! ¡Fluttershy, princesa! ¡¿Estás aquí?!

Pero nadie vino. Novel comenzaba a sentirse completamente desolado en ese lugar, pensando que imaginaba escuchar las voces de sus seres queridos. El deseo le hizo averiguar los ecos, mirando a todos lados pudo solo apreciar la luz de la caverna tocar los muros.

–Novel, tu cabeza te está haciendo malos trucos.

"Novel"

Escuchar a Octavia hizo que bajara la cabeza y se cubriera los oídos. A ella era a la que más deseaba ver, pero a la que menos podría soportar escuchar como eco del pasado.

–Por favor, no me atormentes con mentiras.

"Muy bien, decidido… –Novel Abrió los ojos recordando tan solo por el tono una buena parte de su vida. El momento más estresante pero feliz, el día en que le propuso matrimonio a Octavia. Abriendo los ojos pudo ver a través del agua, como si se tratara de un cristal, una enorme esfera de cristal. Podía ver a Octavia, en su versión humana tal como fue la última noche en la tierra. Vestida como una señorita educada y elegante, mientras que Logan, su versión humana, se encontraba frente a ella, arrodillado y mostrándole el anillo de compromiso. De pronto lo vio. Vio a Octavia extraer de su bolso una cajita de joyería. Al abrirla pudo ver una cadena de oro, una simple y sencilla cadena de oro que fue el lazo que ella decidió usar para unirse a él. Vio cómo se lo mostraba y escuchó las palabras más felices de su vida–. No sé si lo sabes, pero una yegua no tiene dedos.

La alegría de ese momento la volvía a vivir, sonriendo y sintiendo el corazón calentarse una vez más. Por momentos los dos habían olvidado ese compromiso ante la misma Celestia y Luna, acción que nunca se repitió ante las princesas de Equestria.

–Encontraré la manera de volver, amor. Juro que lo haré.

–No deberías buscarlo tanto.

Dentro de la cueva, los espectros se detuvieron, así mismo el agua se había apaciguado. Al levantar los cascos, Novel pudo apreciar la belleza del agua calma, las hondas que se esparcían a los alrededores. Sin embargo algo más llamó su atención. Las hondas se detenían, chocando con los cascos de un pony diferente. Camuflado en la oscuridad emergió un pony, iluminado apenas por la luz de los minerales aquí dentro.

–¿Acaso eres Lady Amalthea?

–¿Amalthea? Oh por Celestia, jamás me atrevería a tomar siquiera su nombre o su lugar.

–¿Celestia? ¿Acaso Celestia está por alguna parte de Equestria ahora mismo?

–Si… es posible. Pero todavía no sabe de ti, ni de nadie más. Dudo mucho que tenga conciencia de sí en estos momentos. Después de todo, aún no ha nacido como tal.

De las sombras emergió un alicornio, negro como la noche, de hermosa crin lacia color morado que caía sobre su lomo. Sus ojos tenían el color de las piedras de su alrededor, un color turquesa que radiaba luz propia, quizás por el mismo espectro que luz que proyectaba la habitación. Sobre su cabeza había una tiara, lo que parecía más bien estético que perteneciente a la realeza.

–¿Un alicornio? Pero, Se supone que Amalthea sería la única alicornio de esta época.

–Me preguntaba en dónde te encontrabas, Novel. Desapareciste de tu línea temporal.

–¿Has estado observándome?

–Sé que no me conoces. No deberías de hacerlo. Tu tiempo y mi tiempo son dos líneas diferentes, líneas que no debieron haberse cruzado jamás.

–Espera, ¿tú puedes llevarme a mi tiempo?

–No. O al menos no es adecuado hacerlo ahora. Hay cosas que hacer en esta época que solo tú puedes lograr.

–Yo no pertenezco a esta época. Mi lugar está al lado de mis hijas. Quiero volver con ellas. Amalthea fue egoísta al mandarme a conocerla en un primer lugar.

–¿Egoísta Novel? ¡¿Tu que sabes del egoísmo?! –La voz de la alicornio por un momento hizo un eco majestuoso e imponente, muy parecido a la voz real de Luna cuando se dirigía a su pueblo. Muy de hecho se parecía demasiado a la voz de Luna–. Se te trajo a ésta época para lograr que las cosas salieran como es debido, y tú solo buscas tu propio bien. ¿Qué acaso no te interesa lo que puede llegar a pasarle a Equestria sin tu presencia en la fundación de Canterlot? ¿Acaso no te importa lo que pueda llegarle a pasar a Amalthea sin una protección tan poderosa a su lado?

–Yo no soy poderoso. Soy una amenaza para el reino. Si permanezco aquí atraeré solo penurias a Equestria, llevaré al reino a su perdición.

–No es así. El destino de Equestria fue grabado no solo en la corona de la reina Amalthea, sino en la capa de Starswirl el barbado y en el escudo del anónimo caballero de la ceniza.

–Es una pena que el caballero de ceniza no cruzara el portal esta vez.

–¿No lo ha hecho, Novel? –Sus palabras frenaron con fuerza cualquier forma de hablar. En el agua comenzaba a mostrarse una imagen de lo ocurrido, semanas atrás en la vida de Novel. Mientras caminaba por la bruma de Everfree, un portal se abrió frente a él, el mismo que le llevó al pasado, instantes antes de conocer a Amalthea y Merlín–. Nuestro destino ya fue escrito, tiempo atrás. Sin embargo, pocos somos los que podemos leer el libro.

Allí fue cuando las cosas cambiaron completamente de rumbo. El caballero de la ceniza, aquel que había estado atormentándolo no era otro sino el origen de la magia corrupta. Sin otro pony original maldecido por el miedo en esta época, solo quedaba un ser capaz de iniciar una maldición.

El agua comenzó a mostrar imágenes al azar de lo que fue el caballero de cenizas en los años venideros. Los libros, las historias todo lo que se contó sobre el caballero de ceniza era equivocado. El caballero de Ceniza fue el protector de Amalthea, durante el tiempo mientras aprendía a usar su magia. Ante sus ojos se presentó la verdad oculta de Equestria: la verdadera esencia del caballero de ceniza.

–No, imposible. No puede ser.

–Novel, el caballero de ceniza fue por mucho tiempo la mano derecha de Amalthea en los cien años que duró su reinado. Él se encargó de ser quien gobernó después de la partida de ella hasta que la princesa Celeste y Selene pudieron encargarse de gobernar por sí mismas.

–Cien años. ¿Ese es el tiempo que debo estar en Equestria… en el origen de Equestria?

–Ese es el tiempo que le tomó al caballero de la ceniza dirigir un reino cedido por su reina a sus dos hijas.

–Celeste y Selene. Entonces, la cría de Amalthea, la pequeña que está en su vientre es…

–Sí. Celestia está por nacer. Y necesita la protección que solo nosotros, los ponys de las sombras podemos otorgar a la luz.

Novel se recostó en el agua, permitiendo que esta le refrescara las ideas. Por el momento no era posible abandonar a Equestria. Poco a poco se fue hundiendo más en el agua, como si esta lo engullera para mostrarle las verdades que estaban por venir. A su alrededor comenzaban a mostrarse las imágenes del caballero de ceniza conquistador, tirano y ruin, las que se desvanecían mostrando la verdad oculta de Equestria. El conquistador de tierras se convirtió en el senescal de Equestria a cargo de las princesas; el tirano que gobernó medio mundo era en realidad el salvador de los humanos desamparados.

–Soy el origen mismo de mis peores pesadillas.

Novel emergió del agua, abriendo los ojos y encontrándose con la imagen de lo que juró era la mirada de Nightmare Moon en el alicornio que tenía enfrente.

–¿Cómo te sientes, Novel?

–Siento… que estoy atrapado en una pesadilla en la que debo participar. Un sueño que durará eternidades. Envejeceré aquí, y moriré en esta época, el transcurso del próximo siglo. Ya no podré ver a mis hijas, a mi amada Octavia…

–Lo lamento –Novel comenzó a llorar en silencio. Aunque la maldición del miedo se mostró por instantes, esta estaba desvaneciéndose ante la aceptación de su destino–. De verdad quisiera que hubiera otra forma de…

–No. No hay otra forma –Novel se puso de pie, se limpió sus lágrimas y se dirigió a la alicornio– Amalthea fue demasiado clara. Todas las decisiones fueron tomadas, todo lo que fue ya se hizo. Sin embargo… todavía no tengo idea del por qué la imagen real del caballero y la que todos percibieron fue tan diferente.

–Es… complicado… supongo que lo sabrás con el tiempo.

Novel estuvo a punto de salir cuando el alicornio le detuvo.

–¿Ya te vas, cariño?

–Eso es algo que diría Rarity.

–No soy Rarity, cielo. Pero me encanta tratar con ella.

–¿Quién eres?

–Tal vez no debas saberlo. Tu línea de tiempo y la mía son muy diferentes. Jamás me verías de no ser por la herencia de magia cedida a mí por mi madre y mi hermana.

–Tal vez no quieras decirme tu nombre. Tal vez solo me puedas decir quién eres figurativamente. Yo soy… o al menos parece que soy, el caballero de ceniza. Aún no sé por qué me llamaron así.

–Si realmente quieres una pista, tal vez esta sea suficiente: soy el guardián de la noche, la hija de la oscuridad que ha nacido a causa de los pecados pasados de mi hermana, y llevada a la luz gracias a mi madre.

–Eres la hija de Luna…

–No, Novel. Mi madre es Twilight Sparkle.

El alicornio desapareció en las sombras, así como el agua y la luz. Novel dio un paso en la oscuridad, encontrándose camino a canterlot de inmediato. Su nueva misión, encargada por el espíritu de Everfree y la alicornio de las sombras. A partir de ese día, él sería el caballero de Cenizas, pegaso cuyo peor defecto deberá convertirse en un arma de defensa.

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Recién habían pasado las cinco semanas de que Novel abandonó las tierras de Canterlot. Y sin embargo, todo ese tiempo Merlín ha estado trabajando su magia para construir algo más que solo un refugio. Aunque bien había fabricado cosa tal como una gran cantidad de ladrillos, montarlos uno sobre otro no era exactamente una forma de construir. No podía ver a Amalthea por ningún lado, pero tal vez Merlín sabría sobre su paradero.

Al acercarse pudo ver a Merlín levitando cosas con la varita de madera en su boca, imagen rara considerándolo un unicornio.

–Supongo que has mejorado con esa cosa, anciano.

–Muchacho. Has vuelto. ¡Oh! ¡Mi señora se pondrá muy feliz! Hace semanas que no hace más que buscarte en los alrededores. ¿Dónde has estado?

–Buscando mi propósito ahora que salí de donde estaba. ¿Qué estás haciendo?

–Bueno, no podemos vivir eternamente en la cueva. Así que intento construir algo por aquí. Ladrillos de piedra, jamás se moverán.

–Estás seguro.

–Hombre, si yo viví en el castillo de Arturo. Puede que sepa una o dos cosas de construcción.

Finn le dio un ligero golpecillo al muro, y este se tambaleó hasta caer sobre si mismo.

–Bueno… tampoco es como si hubiera visto o experimentado construir algo si no es con ayuda de mi magia. Estoy algo rezagado en eso.

–Y aun así lo intentas. ¿Por qué no lo intentas hacer como los unicornios?

–Bueno, porque yo no soy en realidad un unicornio.

–Ahora lo eres. Y al igual que yo aprendí a volar, es necesario que tu comiences a intentar usar magia, amigo mio.

–Me da miedo que me pase algo como a ti.

–LO que me pasa a mi es por miedo, precisamente. Eres grandioso estudiando, Merlín. Pero tus estudios vienen de los libros. Ahora deberás experimentar tanto como lo hiciste con la alquimia. Solo que esta vez, no hay nada que pueda salir mal.

Merlín miró un instante su varita, y tratando de seguir a Finn, la tiró al suelo. Con su cuerno comenzó a ensayar, como lo haría con cualquier barita recién hecha. Solo que esta permanecería con él de manera eterna.

–Estarás bien, viejo. Iré a buscar a Amalthea…

–Se fue hacia el norte. Nunca viaja más allá de uno o dos kilómetros.

Sin esperar mucho más de eso, Finn alzó el vuelo hacia el norte, elevándose por sobre la copa más alta de los árboles. Con la mirada recorría los campos, llamándole la intensión un lago en la base de una colina, lugar idílico para encontrarse con ella. Aceleró el vuelo, encontrándola al poco tiempo reposando en la orilla del lago mismo. Parecía charlar con el agua. Acercándose sigilosamente, comenzó a escuchar sin desearlo en realidad.

–… Es imposible decírselo. Debes hacerte a la idea de que no es el, Amalthea. Él murió tiempo atrás… aceptarlo no será fácil, pero al menos tengo un último rastro de su amor… germinando en mi vientre.

Tratando de retroceder, Finn se topó con un arbusto, en el que se ocultó. Dejó de escucharla a esa distancia, pero suponía saber qué era lo que murmuraba. El sitio se volvió un poco más frío, señal de que no estaba solo. A su lado apareció el espíritu de Everfree recostada en la maleza, mirando al cielo mientras recordaba.

–Antes de cruzar, perdí a mi amado Aslatiel. Vi cómo fue asesinado por una turba iracunda que me perseguía. Perdí a mi prometido… únicamente por ser un unicornio.

–Si… hablemos de la codicia humana…

–Cuando llegué a estas tierras conocí a un gentil pony, que de inmediato se alió a nosotros. Nos guio completamente sin problemas, ayudándonos a sobrevivir en este nuevo sitio. Sin embargo, había algo en sus ojos, en su mirada. En su forma de ser que me hizo pensar que conocía a este pony. Hoy, cuando creí darlo por perdido, me miró a los ojos, y me habló con la verdad. Él no era el mismo que yo creí que era. Me contó toda la verdad, quien era, su nombre y de dónde venía exactamente. De ese modo, pude intuir que él no era mi amado Aslatiel. Aunque a decir verdad se parecía tanto a él, que incluso compartía su nombre real.

–¿Cree que soy Aslatiel?

–Como no pensarlo. Nos conocimos de manera similar. Merlín trataba de protegerme, cuando nos topamos con un cazador. Tratando de protegerme le atacó con cada uno de sus hechizos, pero él se las arregló para evitar cada uno de ellos. Fui yo quien los tuvo que detener usando las ramas de los árboles para retenerlos.

–Similar a lo ocurrido en Foal Montains.

–Tiempo después nos atacó una jauría de lobos, que el cazador tuvo que repeler solo, ya que la varita de Merlín había sido dañada en el ataque.

–Como lo ocurrido con los Timberwolves.

–Y por último, en sus últimos días de vida, me reveló su nombre verdadero, el cual no era otro que…

–Novel Feathershy.

Las similitudes de Novel con Aslatiel y el genuino interés de Amalthea por él ahora se aclaraban. No había duda, el caballero que protegía a Amalthea debió ser Novel Feathershy, mejor conocido como Aslatiel de Volges entre los caballeros.

–Dime algo, Aslatiel al menos era un caballero real.

–Era un cazador. Intentaba cazar un unicornio para resolverse la vida. Pero él solo me conoció como una doncella. Como la humana que ves ahora. Cuando se enteró que era un unicornio fue cuando intentó protegerme con su vida de por medio. Sin embargo.

–Eso fue exactamente lo que pasó…

–Hasta el día de hoy viví angustiada, maldiciendo mi origen como unicornio. Tal vez conozcas esa clase de sentimientos, ¿No es así?

–Arrepentido de ser un humano. Suena como que realmente le amaba. Pero yo no soy Aslatiel.

–Pero durante cien años lograste proteger el legado de mi reino, el que no hubiera sido posible sin tu presencia. Todavía puedes cambiar tu destino, Novel. Pero…

–No, no puedo cambiarlo. ¿Acaso no lo recuerdas? Sin importar que, mis decisiones ya fueron tomadas.

Novel ya se había dado cuenta de su papel en esta historia, esto debido a las escenas vistas en el mar del tiempo de la caverna del alicornio.

–Oye, ahora que lo recuerdo. ¿Ella te ayudó con esto?

–¿Quién? ¿Nix? Bueno… sí. Ella fue quien te trajo aquí realmente.

–De modo que se llama Nix. Increíble. Algún día me gustaría tratarla más a fondo –Novel vio a la alicornio cerca del lago y comenzó a pensar en alguna forma de abordar a Amalthea ahora que estaba desesperanzada –Necesito un favor.

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En el lago, Amalthea miraba su reflejo, pensando en lo que le quedaba por vivir. Todavía era muy pronto para poder sentir la vida dentro de ella, pero eso no impedía que se diera a la tarea de hablarle.

–Mi querido bebé. Tal vez las pruebas han sido duras, pero… sé que mientras nos tengamos el uno al otro podremos salir adelante. Merlín ha estado mejorando su magia, aunque todavía es algo atolondrado. Será un abuelo perfecto para ti, mi pequeño ángel. Será una familia pequeña, pero estaremos bien –Algo dentro de ella comenzó a acelerar su corazón. Era como si la vida se comunicara con ella, y aunque no pudo sentirle moviéndose, sabía que en estos momentos ya tenía consciencia y que le escuchaba–. Oh, por la diosa. Mi pequeño bebé. Gracias por escucharme. Te prometo que nunca te haré falta. Estaré allí cuando tengas la necesidad de charlar con alg…

Al mirar el reflejo del agua, algo extraño se pudo percibir. Algo que no era ni realmente cierto. Con las hondas del agua no se podía percibir bien, por lo que Amalthea se levantó de su sitio, introdujo ligeramente su cuerno, calmándolo por completo. Al verse en el agua reflejada, pudo ver a lady Amalthea, la humana que cruzó la frontera entre Inglaterra feudal y Equestria. Al verse otra vez así, Amalthea no pudo más que recordar el sufrimiento que le trajo esta forma. Ella detestaba su humanidad, la razón por la que conoció a Aslatiel. Ella odiaba haber sido el motivo por el que Aslatiel tuvo que poner un freno a sus anhelos. Odiaba saber que la humanidad había causado tanta injusticia, tanto con los suyos como con los unicornios. El odio… algo que un unicornio no tenía permitido sentir. El odio, en Equestria era peligroso, y los estragos del odio se mostraban al comenzar a oscurecerse su piel.

–¡Amalthea!

De pronto lo escucho, y el odio retrocedió inmediatamente, hasta desaparecer. Los estragos le habían dejado sin aliento. Mirando el lago, el rostro de su amado se mostró en vida completa. Era Aslatiel quien se dirigía a Amalthea a través del lago.

–Novel…

–Cariño, lamento que las cosas no terminaran bien. Debí haber sido mejor guardián.

–No, mi cielo. Lo hiciste lo mejor que pudiste…

–Pero estas aquí, perdida en mitad de la nada –Amalthea levantó la mirada, encontrándose con una especie de espíritu traslucido, el fantasma de Aslatiel–. Llevas en tu vientre a nuestro hijo, el que crecerá sin un padre.

–Aslatiel… –Amalthea comenzó a llorar, cubriéndose el rostro para que no la vieran devastada. No tardó en sentir un casco acariciándole la cabeza.

–Mi bella ninfa del rio, no tienes nada que lamentar. Aunque siento no haber hecho más, al menos ahora sé que estas a salvo, en un mundo donde puedes vivir sin persecuciones. Aquí nadie te perseguirá por lo que eres. Tú y nuestro hijo serán felices.

–Te necesito, mi amor.

–Aquí estaré para ustedes. Quizas no soy el mismo de antes –Amalthea levantó la cabeza encontrándose a Finn, quien le dirigía una mirada compasiva, la misma que tuviera hacia ella el joven Aslatiel–. Mientras me recuerdes, y confíes en mí, seguiré siendo tu guardián, aún si mi vida se me va en ello.

–Finn.

–Mi lady, lamento haber desaparecido por tanto tiempo…

Amalthea le abarcó con ambos cascos, llorando por un rato en sus hombros.

–Mi señora, no debe perder los estribos. El odio es quizás el peor de los sentimientos que existen. Mi pequeña Amalthea, el odio te convertiría en la perdición de tu propia pureza.

–No puedo evitarlo, Finn. Yo soy la responsable de que mi amado terminara decapitado frente a mis ojos…

–Pero mi lady, su intención fue pacífica. Aun teniendo la posibilidad de empuñar la espada, utilizó un bastón. El Bastón de Merlín fue lo que usó para repeler a sus perseguidores. ¿No merece acaso un poco de la pureza pacifica que le inculcaste?

– ¿Cómo sabes todo eso sobre mi amado Aslatiel?

–Porque Novel y yo somos técnicamente uno, Amalthea. Solo que su tiempo fue hace mucho antes de mi nacimiento –Amalthea se separó de Finn, mirándolo a los ojos–. Mi nombre es Novel Feathershy, Amalthea. Aunque tú ya sabías eso, ¿No es así?

Sus ojos comenzaron a brillar, y el odio rápidamente se convirtió poco a poco en amor. Amalthea besó con toda su reprimida desesperación a Novel, la reencarnación real de su amado Aslatiel de Volges. Novel, sintió su corazón partirse en dos, puesto que el sitio que pertenecía a Octavia ahora debía ser ocupado por Amalthea. La verdad era que no quería olvidar a su amada compositora, pero por ahora no podía estar con ella. Muy por el contrario, debía estar para Amalthea. A partir de ese día, su corazón ya no comandaba su mundo.

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"Cuando el destino ya está escrito, un simple lector puede hacerse pasar por profeta".