Siendo de mañana, Novel y la pequeña Rose se preparan para un fin de semana en Canterlot. Celestia le ha mandado llamar para discutir asuntos varios sobre un diario del caballero de ceniza, entregado a la princesa Twilight por Discord. No muy cargados, pues la princesa ofreció hospedaje y comida, y para la pequeña instrucción especializada de parte de la princesa Twilight para entrar en el "magic Kindergarden", aunque a Rose no le interesara realmente el lugar. Su único interés era uno completamente distinto.

–¿Nos acompañará jilguerillo? –Escuchar las palabras de su hija hacía que la cabeza se revolviera en dudas e inseguridad.

–No puede hacerlo. La boda será pronto, y ella ha sido contratada para amenizar la fiesta.

–Realmente esperaba que viniera. Será la primera vez que visitaré Canterlot desde que tengo un papá. Quería que me acompañara una madre también.

Novel ya había escuchado de Rose decir que deseaba que Octavia fuera su madre. Y no era de esperarse que lo deseara. Octavia había sido para ella un apoyo femenino tan preciado e influyente para ella. No obstante, la reciente confesión de los pecados de Novel han abierto una serie de eventos que tal parece debían darse, las reacciones de Octavia hacia la infidelidad de Novel. Aunque ella dijo que estaría con él, los últimos días ha estado tan distante con la excusa de la futura boda de Fleur Dis Lee y Fancy Pants. La mejor concertista de Chelo comenzaba a desmoronarse sentimentalmente. Y esto ya lo sabía Novel.

–Aún no puedo creer que te hubiera golpeado tan fuerte allí.

–No era para menos. Sabes lo que pasó.

–Puedo ser una niña, pero incluso yo creo que tuviste cierta culpa en esto. Si me quedo sin mamá, será tu culpa.

–Aunque soy un adulto, realmente me duele que pasara lo que pasó. Hubo otra yegua en el pasado, y tengo que aceptar lo que venga. Soy el único responsable de mis acciones. Sin embargo, me duele creer que ella decidirá dejar mi familia.

–¿Y si terminan como solo amigos?

–La veré cada vez y me culparé más por haber dejado que eso pasara. No podría soportarlo. Y puede que ella tampoco.

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En Canterlot, La princesa Luna y la princesa Celestia aguardaban la llegada de Novel a la ciudad. Fue comandado a un guardia del reino que al recibirlo lo condujera directamente al palacio. Los cuatro debían discutir el asunto que aquejaba la aparición de una amenaza a través del espejo. Sobre todo descubriendo que quien había amenazado no era el llamado caballero de ceniza. Era hora de buscar una nueva dirección. Y eso solo se lograría por medio de un plan.

–Supongo que el señor Feathershy debería tener una idea de lo que vio. O de lo que escucho –dijo la princesa Luna pensando un poco en las revelaciones recientes–.

–Tal vez algún otro ser que mora la oscuridad.

–No es posible. Crees que sea…

–El rey sombra ya ha regresado en el pasado a cumplir su prometido. Aunque su derrota en el reino de cristal aparentaba ser su perdición, pronto podríamos enfrentarnos otra vez a él.

–Pero, sin el poder del corazón de cristal, ¿Cómo podría regresar a Equestria?

–Sinceramente dudo que sea el rey sombra.

Novel entró en la sala del trono, acompañado de Rose. Esta al ver a las princesas tan serias, volvió sus pasos para protegerse tras los cascos de su padre. No obstante, en las princesas un pequeño palpitar nació, era como ver algo que no habían visto hacía siglos, pero no podían recordar el qué. O más bien, era como si algo les impedía recordar. Para distraer un poco su cabeza, notaron a la pequeña en la sala, y pronto trataron de abordarla.

–Pequeña Rose. Hace mucho tiempo que no te vemos. ¿Cómo te ha ido con tu padre?

–Solemos pasar los días juntos, y tiene muy buenos cascos para cocinar. Pero lo que más me gusta es leer y ayudarlo a escribir.

–De modo que tu eres su nuevo escriba. Una pequeña emprendedora. ¿Y te han recompensado por la ayuda?

–No encuentro una mejor recompensa que volver a pertenecer a una familia, con papá, mi hermana y jilguerillo.

–¿Jilguerillo?

–Rose acostumbra llamarle así a Octavia. Es como un apodo cariñoso.

–Ya veo. Guardias –Los guardianes de la puerta principal acudieron al llamado de su princesa– llamen a la princesa Twilight, y a la señorita Starlight Glimmer. Ambas deben estar presentes en nuestra charla con el señor Feathershy.

–A sus órdenes.

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Twilight terminaba de leer el diario, siendo la última entrada el día anterior a la coronación de las princesas. Una historia bastante dedicada de un pony por sacar adelante a un país, usando todo cuanto tenía para resolver cien años de lucha por la supervivencia del país. Las inseguridades del reino en ese tiempo, las calamidades que tuvieron que superar.

–Princesa Twilight –se presentó en la biblioteca un guardia real.

–¿Si?

–La princesa Celestia y la Princesa Luna solicitan su presencia en la sala del trono.

–Estaré allí enseguida.

Al escuchar el llamado, guardó el diario del caballero de ceniza en su alforja y salió del sitio. De camino encontró a Spike disfrutando de una botana de rubíes, sentado en una banca junto al salón de música.

–Vamos, Spike.

–Voy.

Mientras caminaban se podía escuchar el crujir de las botanas del pequeño dragon, que no parecía tener prisa. El hecho de haber vivido tanto tiempo entre la realeza, le hacía sentir como un miembro de esta. Y no era para menos. Spike era parte de la familia de la princesa de la amistad.

Al llegar a la sala del trono, se toparon con la presencia de Novel, Rose y Starlight, que esperaban la llegada de Twilight para revelar lo que venía escrito en el diario.

–Señor Shy.

–Señorita Twilight, un placer volverle a ver. ¿Ha estado demasiado ocupada con sus deberes?

–Los deberes de una princesa suelen mantenerme ocupada. Sean o no deberes, estoy encantada de ayudar.

–Le hemos puesto al tanto de tu hallazgo –dijo la Princesa Luna, bajando de su trono y reuniéndose con ella para tomar el diario–. Un diario del caballero de la ceniza. Una crónica de su vida, o lo que parece ser la vida del caballero.

–Entre otras cosas relata la vida de Equestria en su fundación. Cuenta del primer reinado y sobre la familia real en un inicio. Pero… lo que más me llama la atención es la enorme referencia de los seres humanos como base de la población de Equestria en su inicio. Quienes fueron rescatados y los motivos detrás de estos. Estos tres ponys, Starswirl el barbado, Lady Amalthea y Finn Proud…

–¡¿Como dijiste que se llama?! –intervino Rose acercándose a toda velocidad al diario.

–Lo sé, es extraño. El caballero de Ceniza se hace llamar Finn Proud, justo igual al caballero del reino de Alabastra.

–¿Quién? –Preguntó Starlight Glimmer.

–Hay una historia en el primer libro de mi papá: "pagando deudas", con un personaje de lo más amoroso y amable llamado Finn Proud. Era un noble del viejo reino de Alabastra, cuya influencia entre la gente era mayor al del rey. Él fue la última victima de una ladrona que es capturada por él en el acto…

–No arruines la historia si los lectores no la han leído –dijo Novel mienras en el fondo del universo se escuchó romperse algo.

–Pero si no la han leído, deberían leerlo…

–Pero no se las cuentes, encanto.

–Lo siento.

–En todo caso debe ser una coincidencia que se llamen así –dijo Starlight Glimmer.

–Puede ser.

Rose notó algo en la letra del caballero de ceniza, un sentido familiar de escritura, en la letra y la narrativa. Era como si pudiera conocer quién era el que escribió. Sin embargo, algo dentro de ella le impedía dar con un nombre. Pronto su mente se puso en blanco, y su mirada se perdió en la letra del diario.

–Rose –La voz de su padre parecía haberla despertado del vacío en el que se metió–. ¿Te encuentras bien?

–Si… es solo que… intentaba… –Rose de pronto parecía somnolienta.

–Ven, cielo –Novel le llevó afuera, interrumpiendo la junta con las princesas de manera precipitada–. Con su permiso, debo ir a recostar a Rose.

–Adelante.

Novel dejó la sala del trono, cargando con la pequeña sobre su lomo. Al dejar la habitación las princesas comenzaron a revisar lo ocurrido.

–¿Lo notaste, Twilight?

–Si. Eso fue demasiado extraño.

–Parece demasiada coincidencia que la pequeña reconociera el nombre. Es como si algo en el libro no quisiera que se supiera la verdad.

Twilight comenzó a revisar las letras del libro, y así nada más la caligrafía parecía haber cambiado.

–¡Espera, esto no tiene sentido! ¡Esta es mi letra, mi caligrafía!

–¿Qué dices? –Cuando Starlight Glimmer tomó el libro lo que podía ver era su propia letra, como si ella hubiese escrito sobre el libro cada una de las palabras. LA información permanecía, pero la letra impuesta sobre el papel era claramente suya–. ¿Qué es esto? ¿Por qué veo mi letra en el libro?

–Puede que sea el libro mismo –dijo Celestia recordando la primera vez que vio el libro–. Ya anteriormente se dejó claro que el libro estaba encantado por una magia poderosa. Cualquiera que fuera el hechizo que limitó nuestra memoria desapareció al abrirlo, y fue así que logramos recordar algunos acontecimientos del pasado. Pero tal parece que no solo se limita a liberar la mente de quien lo ha abierto, sino que además puede defenderse.

–¿Crees que el libro le haya hecho algo a Rose?

–¿Por qué lo haría?

–Se defendía –Celestia no podía ignorar la preocupación por la hija de Novel, por lo que tuvo que suspender el asunto de inmediato–. Twilight, Luna y yo iremos a ver a la pequeña, ustedes por favor intenten encontrar algo en ese libro, lo que sea que se pueda detectar en él. Hechizos, magia, energía maligna o benigna. Llamen a Sunburst si hace falta, y tomen todas las precauciones que haga falta.

–Al momento.

Celestia y Luna comenzaron el camino a la habitación de huéspedes otorgada a Novel en caso de necesitarlo. De camino hacia ella comenzaban a charlar sobre el libro, y lo mucho que había escrito allí, similitudes cercanas de lo que vivieron y lo que viven. Y de una figura en el libro que parecía haber sido su padre, pero del cual no podían recordar.

–Estoy algo consternada, hermana –dijo Luna pensando con todo su deseo por recordar a su padre, quizás el único de los dos a quien conoció realmente–. Si el caballero de ceniza fue nuestro "padre", ¿Qué es lo que le separó de nosotras? No menciona una enfermedad o un último deseo qué respetar.

–Recuerdo a un pony, tal como si fuera una sombra. No logro reunir información suficiente para armar su rostro, pero siento que jamás nos despedimos de él. Es… como haber visto algo durante cien años, y de un día para otro ya no está. Se esfuma en nuestra cara.

–Supongo que abandonó el barco. El caballero de ceniza fue por mucho tiempo el senescal de Equestria, y ya en una avanzada edad… simplemente se fue.

–Pero… ¿cómo pudimos simplemente olvidar que estaba allí? Es decir, si realmente tomó el papel de padre, ¿No sería lógico que lo recordáramos? Según el libro, tomaba su tiempo para nosotras. Contigo jugaba a las escondidas, conmigo solía tocarme música y cantarme. ¿Qué fue de él, y por qué simplemente desapareció de nuestra cabeza? Tu puedes recordar a nuestra madre, pero ninguna de las dos podemos…

Al llegar a la habitación comenzaron a escuchar de la puerta abierta la voz de la pequeña, que en el medio día había tenido la necesidad de entrar en cama.

–¿Qué fue lo que pasó, papá?

–No lo sé, mi cielo. De pronto estabas leyendo el libro y comenzaste a dejar de moverte. Luego dijiste sentirte cansada. Tal vez es el viaje.

–¿Tú crees?

–Bueno, nos levantamos temprano, y hemos estado trabajando mucho últimamente. Quizás lo de todo junto…

–Tal vez sea otra cosa.

–¿Como qué?

–Jilguerillo ya no nos habla. La extraño mucho…

–Oh, mi cielo. No debes preocuparte.

–¿Por qué se enojó con nosotros, papá?

–No se enojó contigo, Rose. Has sido una niña estupenda. Es que… a veces los adultos nos complicamos demasiado la vida. Solemos cometer errores. Y no siempre podemos perdonarnos fácilmente. Lamento que tu te veas afectada por todo esto, mi cielo

"–Pasó algo con Octavia –susurró Luna.

–Tal vez si necesito dormir un poco. ¿Me puedes cantar para que me duerma?

–Claro, mi cielo.

Ambas pudieron escuchar cómo Novel caminaba un poco por la habitación, sus pasos deteniéndose no muy lejos de su punto de partida y la vibración correspondiente de una guitarra al ser levantada se su lugar de reposo. Dudas comenzaron a surgir, sobre todo debido a la poca información que realmente tenían sobre el analista. "¿Acaso Novel sabía tocar una guitarra?" "¿Cuándo aprendió a tocarla?" Novel solo tenía un año y medio en Equestria, quizás no el tiempo suficiente para aprender a tocarla bien. Aunque, considerando que del arpa solo sabía una canción, era probable que solo supiera tocar la guitarra para arrullar a su hija. Las preguntas se esfumaron apenas los primeros acordes comenzaron a tocarse.

Era muy familiar, demasiado familiar para ellas. La melodía tocaba algo dentro de las princesas, tan profundo que les hizo recordar rostros, momentos, noches enteras al lado de un pony en específico. Su voz al cantar les pareció increíblemente familiar. Y la canción que cantaba… fue lo último que escucharon cada noche durante su infancia más tierna.

–Luna, luna, que pequeño me siento hoy. Luna, luna –En este acorde la pequeña comenzó a acompañarlo en la canción, con una voz muy bajita debido al cansancio–. Solo tú sabes como soy. Despacito me voy, mi secreto te doy, tu silencio lo guardará…

Desde afuera escucharon las primeras notas, y sus ojos comenzaron a llorar. Abrieron con cuidado la puerta, observando lo que pasaba en el interior, Novel tocaba la guitarra tenuemente, cantando en una voz bajita la canción de cuna que les arrulló por décadas. Esa era la canción que cantaba Amalthea para arrullar a Celestia cuando apenas era una bebé. Esa era la canción que cantaba su padre a Luna para dormir en las noches donde solo la luna iluminaba los cielos. Mientras sus lágrimas caían, el rostro de su padre fue tomando forma. El pony que cuidó de ellas por un siglo tenía las mismas facciones, la misma voz, la misma personalidad que el pony adentro de esa habitación.

–… Luna, luna, navegando en un sueño voy. Blanca luna, me da miedo saber quién soy.

Al tocar las últimas notas, dejó la guitarra a un lado, arropó a la pequeña y besó su frente. Al sentir los labios de su padre, la pequeña de manera semi consciente susurró las palabras que siempre hicieron a Novel derretirse de calidez.

–Buenas noches, papi. Te amo.

–Buenas noches, tesoro.

Luna y Celestia estaban conmocionadas. No era posible, ni siquiera ellas podían concebir que Novel fuera en realidad su padre. Pero se parecía mucho a él, cantaba como él… y al tenerlo frente a ellas al salir de la habitación, lo notaron feliz y sorprendido.

–¿Puedo ayudarles en algo?

Luna estaba al borde del llanto, pero mantenía su postura, tal como su padre le indicara cientos de años en el pasado. Novel cerraba la puerta detrás de él y permaneció mirando a las dos, sabiendo lo que había pasado, lo que estaba pasando y lo que estaba a punto de pasar. Y todo porque le escucharon cantar.

–Ustedes… deben tener muchas dudas sobre lo que sucedió hace mucho… mucho tiempo. Tal vez no es el momento para esto, y estoy seguro que debe haber un mejor lugar para explicarles todo lo que necesitan saber. Sin embargo, Equestria se ha mantenido estable, y todo debo agradecérselo a ustedes. Su madre debe sentirse orgullosa, observándolas desde donde está. En cuanto a mí, me siento tan orgulloso de todo lo que han hecho. Y pido perdón por no poder haberlas acompañado todo este tiempo, por haber desaparecido de su vida tan abruptamente, y de haberlas forzado a olvidarme, así como al resto de la Equestria que dejé atrás, en el tiempo del Senescado. –Celestia estaba confundida, sorprendida y feliz, mientras que la felicidad y el orgullo invadían a la princesa Luna. Estaba temblando, pero mantenía su postura, como la princesa que fue instruida a ser. Sin embargo, había algunas otras lecciones que debían recordar–. Oh, por favor Selene. Siempre te dije que había excepciones para todo. Incluso para mantenerse estoica como la princesa que eres.

Luna comenzó a llorar a gritos, y se lanzó a abrazar a Novel, Mientras que Celestia no sabía que hacer. No era posible, no era lógico, pero su corazón brincaba de alegría.

Los gritos de la princesa Luna atrajeron la atención de los guardias, que de inmediato llegaron a la escena. Twilight y Starlight acudieron también, pero lo que vieron era algo que no entendían.

–Princesa Celestia, ¿Ocurre algo?

–No… no, descuida. No ocurre nada. Necesitamos estar a solas, con Novel.

–Si, mi princesa –dijeron los Guardias, y pasaron a retirarse.

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En el estudio de Octavia, la chelista se gastaba los cascos en el chelo, tocando melodías complicadas. Esta era su forma de distraerse, tocar hasta que la mejor melodía sonara perfecta. O al menos eso fue antes de…

–Muy bien, basta ya –La voz de Vinyl vino a arruinar la concentración de Octavia, causando que esta presionara demasiado el arco y lo rompiera por completo.

–¡Vinyl! ¡No me interrumpas!

–Debo hacerlo, o de lo contrario regresará esa Octavia aburrida de la que te has librado tiempo atrás.

–La necesito en este momento. Debo ensayar para la boda, y las melodías deben ser perfectas…

–¿Eso no es perfección? Eso… es… mecánico y sin sentimiento. Aburrirás en la boda.

–No es tu asunto.

–¿Qué fue lo que sucedió? ¿Tiene que ver con Novel?

–No es tu asunto.

–Claro que lo es. Somos amigas, el es la mayor influencia en tu vida, y realmente quiero saber de esto. ¿Qué es lo que pasó ahora?

–Vinyl, no ahora.

–¿Por qué no quieres contarme?

Octavia simplemente se mantuvo callada, volviendo a la música para distraer su mente. Mientras tocaba, Vinyl comenzó a preparar su tornamesa, escuchando únicamente por uno de los cascos (audífonos) para sincronizar con la música que escuchaba de parte su amiga. Al encontrar la forma de sincronizar una melodía, reconectó las bocinas y subió de a poco el volumen. Era la misma pieza musical, era la misma intérprete, pero por algún motivo una se escuchaba mejor que otra. Pronto Octavia se dio cuenta de lo que decía Vinyl, que no era más que una máquina de tocar música.

–No estas ensayando para la boda. Estás tratando de distraer tu mente. Sé cuando haces eso… o cuando hacías eso. Parish Nandermane te hizo tocar por días cuando te confesaste y él te botó, cuando discutiste con Beauty Brass también tocaste tratando de calmarte. Es algo recurrente en ti, tocar como enajenada cuando las cosas en tu cabeza no van bien.

–Vinyl, te lo suplico…

–Sé que tiene que ver con Novel, ya que la última vez que tocaste así fue cuando llegaste de la fiesta de compromiso de Fleur Dis Lee, el día que te confesó su origen. Y esa noche no dejaste de tocar, esperando que regresara a casa.

–¡DEJAME EN PAZ!

–¡¿Qué es lo que paso entre ustedes?! ¡Dime porque no quieres decirme nada!

–¡Porque no quiero que te enteres! –Vinyl había roto la estabilidad de su amiga por primera vez en demasiado tiempo. Octavia dejó el chelo a un lado y comenzó a hacer ejercicios de respiración para tranquilizar su alterado espíritu. Luego de calmarse, bajó la cabeza, explicando con los ojos cerrados lo que ocurrió, cuidando sus palabras–. No es por falta de confianza ni por que sea algo realmente grave. Me enteré de un secreto de Novel, y eso tiene su historia. Fue en su tiempo, mucho… muchísimo tiempo antes de mí.

–¿Acaso estuvo casado?

La sorpresa fue mayúscula, y llamó poderosamente su atención. Al escuchar su deducción acertada, Octavia enmudeció de repente, enrojeciendo su rostro y semblante. Un libro abierto. Así se sentía en estos momentos. No era exactamente el problema real, pero en general era una buena introducción a él.

–En verdad no te puedo ocultar algo por mucho tiempo.

–Lo sabía. Tenía que ser algo así. Hubo una señora Feathershy, o como se llamara antes de volverse pony. ¿Qué fue lo que paso? ¿Se divorció? ¿Lo abandonaron o acaso?

–Su anterior esposa murió… mucho antes de todo.

–¿Y cuál es el problema entonces? Lo que no fue en tu año…

–Es más complicado que eso. Aunque él se casó hace mucho, siento como si no fuera lo mismo que al ignorar por completo todo esto… De verdad quería descubrir nuevas cosas con él… Experimentar juntos…

–Pero están experimentando juntos –Octavia no elevó la cabeza, solo se limitaba a escuchar–. Veamos, ¿Murió antes o después de ser papa?

–Antes. Si… mucho antes…

–Bueno, piénsalo de la manera más atenta. Novel no tuvo hijos, y su primer hijo no fue de su especie. Novel ha experimentado lo que es ser un padre, según entiendo desde una temprana edad. Sabe lo que es ser padre, pero siento como si no supiera lo que es ser un novio… un esposo o un amante. Necesito más información, pero… creo que está experimentando algo lindo a tu lado. Lo que me molesta es que ha estado lejos de ti últimamente. Suele venir cada noche a preguntarme por ti, y me pide que le cuente a detalle lo que pasa contigo.

–Eres una alcahueta.

–Mantiene su distancia, pero se preocupa de como estas, sin preguntártelo directamente. Es como si… tuviera miedo de perderte. Ese fue un gran cambio… desde…

–Has estado mucho tiempo al lado de Novel.

–Me emociona poder tratar de adivinar las cosas como suele hacerlo él. La otra vez supo lo que necesitaba Neon Lights con solo verlo y saludarlo. Me dio la mejor idea para su cumpleaños. Espero que no consiga algo similar para entonces.

–Tu también lo quieres mucho, ¿cierto?

–Claro. Neon ha sido mi mejor amigo desde…

–Hablo de Novel.

–Oh… claro que es un amor diferente. Es… como el novio de mi amiga, o el pony/humano que le pidió matrimonio el mismo día que fue besado por otra.

Octavia comenzó a calentarse la cabeza de ira. Ahora recordaba que no era la primera vez que Novel besaba a otra… solo que esa noche…

–¡Viiiinyyyl!

–Solo digo que ya ha sucedido algo del estilo, y le aceptaste. Además, hace falta que te diga lo mucho que eres con él y su familia –Vinyl comenzó a reproducir nuevamente las grabaciones que tenía de ella–. Novel te complementa como ningún otro pony ha podido complementarte antes. Ni siquiera yo te complementaría como él. Son el amor más enfermo que he conocido. Toda esa felicidad, toda esa química… no es sino lo que más necesitas para lo que realmente deseas.

–¿Amor?

–Intimidad –Escuchar esto hizo que Octavia quisiera darle un golpe en la cabeza a su mejor amiga.

–¡Vinyl!

–¿Qué? No soy una analista. Yo creí que querías intimidad con un pony. Realmente parecías desesperada cuando Parish.

–Eres una pervertida. No quiero tener… "eso" con Novel. O al menos no todavía. Lo amo, y estar con su familia… bueno… sus hijas es grandioso. Se preocupa por mí y todo. No puedo imaginarme mi vida sin él…

–Lo sabía.

–Aún así, tengo el derecho de enojarme con él –Vinyl se desconcentró, y con este comentario venció su casco y rasgó por completo el acetato, arruinándolo así.

–¿Qué?

–No es que no quiera estar con él. Solo estoy molesta con él. Pude haber vivido el resto de mi vida sin saberlo… y aún así.

Vinyl había cometido un error. No era que estuviera deprimida o furiosa. Estaba molesta… distraída. Sin embargo no había dejado de pensar en ello.

–¡¿Eso es todo?! Simplemente estás molesta y no quieres verlo por el momento.

–Si. Estoy molesta.

–Estas molesta por que te confesó una verdad… que tu hubieras preferido no saber –La cabeza de Vinyl estaba bloqueada de razón gracias a esto–. Realmente necesitas ayuda, chica –Vinyl comenzó a pensar otra vez en lo que había estado haciendo Novel esos días–Novel sabía que estabas molesta. Y guarda su distancia para darte un espacio. A eso se refería –Vinyl abrió la puerta principal para Octavia. Allí afuera las cosas habían cambiado demasiado.

En su molestia, Octavia no había salido de la casa con tal de evitar encontrarse con Novel y aumentar más su coraje. Sin embargo, el exterior había cambiado de sobremanera. La tierra hacia los lados de la entrada estaban a rebosar de rosas. Rosas maduras y frondosas.

–Vinyl, ¿Qué…?

–Tres días, 36 rosas. Él te traía una docena cada noche, pero cuando supo que no estabas de humor decidió dejarlas en el jardín. Todavía no sé como le hizo para que enraizaran, pero…

Octavia estaba alagada. No podía con su rostro, y sus piernas temblaban En su rostro se dibujó una sonrisa de ternura, y sus cascos buscaron soportar su rostro.

–Se fue a Canterlot. Si te das prisa tal vez alcances el último tren.

Al escuchar esto, su cuerpo comenzó a moverse por si mismo. No tardó mucho en prepararse para el viaje, solo tomó un sombrero encantador de ala larga y una capa, salió corriendo, no sin antes darle un abrazo a su amiga y agradecer sus palabras y preocupación. Luego de eso se ató el sombrero y salió disparada hacia la estación de tren.

–Es una tonta. Ni siquiera se llevó el chelo. Bueno, supongo que se entretendrá con otras cosas… o ira por el que está en casa. En fin. Después la alcanzaré. Creo que Novel me debe una grande… le pediré un pastel la próxima vez que lo vea. Uno de zapamanzana. Debe ser el único en todo Ponyville que todavía tiene jalea.

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Reunidos en la sala del trono estaban las princesas. Todo había dado lugar demasiado rápido, y todavía había ciertas secuelas de lo ocurrido. Celestia permanecía en silencio en su trono, Observando a Novel sentado frente a ella. Luna en cambio parecía ser otra completamente diferente. Parecía volver a ser la pequeña potrilla que disfrutaba de pastelillos y jugar a las escondidillas con su hermana mayor. Estaba ansiosa, saltando en su asiento sin elevarse en lo más mínimo.

–Celeste….

–Novel, no me llames así de momento –Celestia cada vez se convencía más de la verdadera identidad de Novel, y poco a poco la felicidad le embriagaba, así como la duda–. Entonces, ¿Desde hace cuánto estas consciente de todo esto?

Explicarles todo a las princesas, explicar que su madre le llevó al pasado, que él tuvo que sacar adelante al imperio, que Amalthea está en Everfree, que vivió al lado de los fundadores tanto de Equestria como de Canterlot y otros miles de explicaciones que ya le había comentado a Octavia. Ella misma le sugirió no explicarles todo a las princesas. Ya había enlazado una cadena de mentiras, de las que ha necesitado alimentar su historia. Pero esto…

–No mucho tiempo.

–¿Qué quiere decir eso?

–Pues…

–No me guardes secretos, Novel.

–Lo siento. Pero… no puedo explicarlo. Ni siquiera yo me lo puedo creer. No tengo…

–"¡Oh!" "¡Que grande te has puesto, mi niña!"

Una voz se escuchó en el recinto, una omnipresente voz que pudo escucharse en todo el salón. Luna no le reconoció, pero cuando Celestia le reconoció cada milímetro de su lomo vibraba de emoción. Por dentro era como volver a su infancia, la más lejana y feliz infancia que tuvo.

–No es posible –susurró Celestia, arrepintiéndose inmediatamente de su falta de fe.

–Selene, apenas eras una bebé cuando te vi por última vez –Los alrededores del salón del trono desaparecían, y los tres fueron llevados a ese mundo onírico donde podrían charlar sin interrupción ni testigos (ese sitio donde Twilight se convirtió en princesa). Frente a ellas se materializó una doncella que con cada paso fue convirtiéndose en alicornio, una alicornio de crin rubio y pelaje blanco.

–Hola.

Derritiendo su rostro en lágrimas, Celestia se acercaba a su madre, siendo recibida por ella con un abrazo, tanto de sus cascos como de alas. Novel, que veía a Luna un poco confundida se acercó a ella.

–Selene. He allí a tu madre.

Luna, que no conoció a su madre nunca, corrió a ella con mucha alegría. Era comparado a una niña que recién aprende a caminar y ve a su madre llegar del trabajo. Esa era la sensación de Novel al verla acercarse a su madre. Lo curioso de ese espacio era que, ante los ojos de Novel ellas habían vuelto a ser unas niñas, y ellas eran abrazadas por su madre. Esta era la imagen por la que habría dado cien años más, el hecho de verlas junto a su madre, recibiendo ese amor que solo una madre podía otorgar a sus hijos. Este es el amor que Novel jamás pudo darle a ninguna de sus hijas. Mucho lamentaba que esto no fuera del todo real. Permaneció sentado, observando a las princesas reunirse con la reina de Equestria. Ellas comenzaron a charlar con Amalthea, a abrazarla cada que ella decía "hijas" o "cielo", y reír de algunas de las anécdotas chuscas que ella contaba del origen de Equestria. Los minutos se volvieron horas, y por el momento nadie parecía darse cuenta de la presencia de Novel, o de lo que ocurrió en realidad. Solo dedicaron su tiempo a convivir con su madre.

–Quizás esto era lo que debía pasar. Para esto fui convocado por Amalthea, para tener una segunda oportunidad de convivir con sus hijas. Me alegra…

–Novel… –Después de dos horas dedicadas a su mamá, Celestia se dirigió a quien le protegiera y educara por cien años–. ¿Deberé llamarte papá?

–Celeste, tu padre falleció hace mucho tiempo –dijo Novel, refiriéndose al viejo él que falleció en la cueva de la armonía–. El día de su coronación, decidió que ya no le quedaba ningún pendiente, y decidió quedarse custodiando el sepulcro de su madre. Aunque… realmente me siento feliz de verlas a las tres juntas.

Las tres se aproximaron a Novel, y en diferentes oportunidades agradecieron su participación en la historia. Por un instante Novel pudo imaginar el giro que habría tomado la historia si hubiese podido proteger a Amalthea. ¿Qué habría sido de Equestria si Amalthea pudiera haber sobrevivido al miasma? En su cabeza nació una imagen, Amalthea jugando con las pequeñas, educándolas, formándolas como princesas benévolas. Quizás Nightmare Moon no habría existido, quizás Discord habría sido reformado antes, quizás… quizás habría sido fabuloso… pero… no por ello el presente actual es malo. Era por momentos como este que Novel agradecía su permanencia en Equestria, y es por ello que dio todo lo que pudo por ello.

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La mañana siguiente, Rose despertó descansada y renovada al escuchar a su padre tararear. Al abrir los ojos se vio en otro sitio diferente al acostumbrado, y lentamente fue recobrando recuerdos próximos.

–Estoy en el castillo –dijo la pequeña aún con los efectos del sueño–. ¿Qué fue lo que…?

–Rose, mi cielo –Novel se encontraba en la habitación, pintando un cuadro para las princesas–. Esperaba que despertaras pronto.

–Papi… ¿Qué fue lo que pasó?

–De pronto decidiste que era hora de dormir. Dormiste toda la tarde de ayer y la noche entera. Es increíble la cantidad de sueño que…

–La letra del libro… y la forma como escribe… es muy parecida a la tuya.

–Si… eso creí yo también. Hasta que la princesa Twilight dijo que tal como ella lo percibía, el libro estaba escrito con la letra de la princesa Twilight. Dicen el libro cambia dependiendo de quien lo lee.

–¿En serio? Esa es una payasada –Rose se llevó el casco a la barriga sintiendo moverse su interior.

–Debes tener hambre.

–Tengo tanta hambre que si me ponen algo enfrente me lo como. –Novel dejó el pincel de lado y se acercó a la pequeña, le dio la espalda y le ofreció el lomo–. ¡Papá! Era solo un decir.

–No te hagas la graciosa. Vamos, iremos a la ciudad a buscarte algo de comer.

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El libro había robado una gran cantidad de energía de Rose, esa debía ser la excusa para que la pequeña comiera dos o tres veces lo que acostumbraba comer. Novel estaba sorprendido de que la pequeña hubiera pedido dos sándwiches de margaritas, tres orgazas de pan de centeno, dos rebanadas de pastel y una malteada grande de chocolate. Incluso los pequeños que acudieron a comer con sus padres en la fuente de malteadas se le quedaban viendo sorprendidos. El camarero estaba sonriendo nervioso, alejándose un poco creyendo que si se acercaba demasiado podría ser mordido por la pequeña.

–Si sigues comiendo así dejaremos a Canterlot sin bocado alguno.

–Ndo do efdienfo, pfafa (No lo entiendo, papá) –Rose terminó de masticar y tragó lo más pronto que pudo–. No puedo saciar mi hambre, es como si… no hubiera comido en días. Ni siquiera cuando… bueno, de pequeña iba a una panadería, y el amable panadero me daba una o dos orzagas de pan.

–Lamento que pasaras por eso, cielo.

–Pero ahora tengo una familia, o más bien, un padre y una hermana mayor. Ambos ven por mi, y… –El hambre se le fue a la pequeña cuando vio a lo lejos a quien asumía que sería su madre en un futuro no tan lejano–.

–¿Qué ocurre?

–No lo sé, pero pienso averiguarlo –Rose se limpió de migajas la boca y silbó una melodía secreta entre Octavia y ella (sinsajo). Al escucharla, Octavia comenzó a buscarla a su alrededor, encontrándola en la fuente de malteadas –¡Jilguerillo! –La pequeña salió corriendo hacia ella, siendo recibida con un fuerte abrazo–. ¡Tonta! ¡Tonta! ¡Te extrañé, jilguerillo!

–¡Oh, mi pequeña! Lo siento –Octavia también había extrañado a la pequeña–. ¿Qué hacen aquí?

–Desayuno.

–Pero cielo, si es medio día.

–Lo sé, es una larga historia. Casi toda ella estuve dormida, peor eso fue lo más bonito. Tuve un sueño muy loco, estábamos en mitad de una obra de teatro, tu cantabas opera, mi papá usaba una máscara blanca y casi seguro tengo problemas que tengo que resolver, pero en mitad del sueño tía V estaba a punto de romper uno de sus aparatos, y desperté en mitad de…

–Comprendo. Estabas soñando bonito.

–Eso y que fui atacada por un libro –susurró la pequeña–. Viniste a ver a papa.

–Algo así, ¿Acaso podrá verme el día de hoy?

–Ha estado desesperado por volver a verte.

Octavia enrojeció, elevó la mirada y se encontró con Novel en fase dos de nerviosismo. Cuando le dedicó toda su atención, Novel comenzó a fingir, escribiendo con su casco sobre la mesa esperando encontrar palabras para esto, era como si ensayara lo que quería decirle, arrepintiéndose una y otra vez y corrigiendo veinte veces lo que quería decir.

–…Por Amalthea, necesito concentrarme, la yegua que amo me está mirando –Novel escribía en la mesa, una y otra vez un garabato irreconocible a los ojos de cualquier pony. Estaba en automático, podía verla acercarse, pero no le prestaba atención a la distancia sino al tiempo que le tomaba a la yegua llegar al punto b mientras le lanzaba una mirada seductora y feliz. Para el analista tal vez podría significar algo, pero su cabeza repasaba mil y un combinaciones de palabras que podría usar para dirigirse a ella. Elegía palabras con tanta velocidad, que sus labios parecían acalambrarse, y para cuando Octavia se sentó a su lado, él se comportaba como un bebé que aprendía a hablar–. Yo… y-yo… Yo… TwT

Sobrecargado de todo, comenzaba a llorar de desesperación, hiperventilaba y bajaba su cabeza. Octavia lo notaba desmoronarse. Verlo perdiendo compostura comenzó a contagiarse de emoción y tristeza. Separó sus cascos intentando abarcar al corcel que amaba, con una enorme sonrisa y varias lágrimas a punto de salir. Novel, al verla receptiva abrió sus alas para impulsarse, y en menos de un segundo ya se había tirado a los brazos de su amada yegua. Los presentes al verlos reaccionar de esa manera comenzaron a aplaudir siguiendo la emoción. Algunos conocían a la pareja, otros solo sintieron que era necesario hacerlo.

–¿Por qué lloras, amor?

–Porque por fin te he recuperado, mi vida. Cien años sin verte, cien primaveras que tuve que esperar por la muerte para reencontrarme contigo en el futuro… y solo hoy creo que por fin puedo estar nuevamente contigo –Novel se apartó un momento algo preocupado–. Quieres seguir siendo mi pony especial, ¿cierto?

–Por supuesto que sí, tonto.

–Eso quería saber –Le volvió a abrazar, causando la risa de Octavia y levantando su humor–. ¿Qué planeabas hacer antes de haber sido tan infantilmente interrumpida?

–Volver a soñar.