Rainbow Dash
El día llegó, y en la entrada del campo de concentración esperó, atento a saber de los alrededores, intentando reconocer y de ser posible memorizar los alrededores, una ruta de salida especialmente… en caso de que todo se fuera al…
–Mi señora Amalthea, permíteme salir adelante… y de preferencia volando de este sitio.
–¡Allí está! –De los cielos vino bajando la más reciente cadete de los elementos elite, Rainbow Dash–. Por fin lo veo por estos rumbos. Sabía que le mordía el gusanito de pertenecer a los Wonderbolts, señor Shy.
–Buenos días, Rainbow Dash. He recibido un requerimiento.
–¡¿Un requerimiento?!
–La señorita Spitfire me entregó la orden de prueba. Permaneceré a prueba por tres semanas. Pero no es como que realmente quiera ser o pertenecer a los Wonderbolts.
–Entiendo. Igual pienso que este sitio no es para usted. Apenas y aprendió a volar, y no tiene alas débiles. Sin ofender.
–No hay ofensa.
–Pero si le han pedido venir, tal vez sea por algo. Quizás usted pueda hacer lo que nosotros no.
–Pero señorita Rainbow Dash. ¿Qué podría hacer yo que…?
–¡Señor Feathershy!
Novel se cuadró en una pose firme casi por instinto, mirando solo hacia el frente. A su encuentro llegó Spitfire, acompañada de Fleetfood y Soarin. Apenas le vio en las cercanías fue a su encuentro, y al estar cerca comenzó a tratarle como si fuera uno más del montón de aspirantes.
–Muy bien, Señor Feathershy, quiero examinarlo lo más pronto posible, así que necesito que se ponga a volar por esa pista de obstáculos.
–¿Ahora mismo?
–¡No, gusano! ¡Hace media hora! ¡Mueve esos abanicos que llamas alas y atraviesa esos aros antes de que les prenda fuego! –Novel comenzó a volar lo más rápido que podía–. Pobre tonto. Ni siquiera sabe cuál es el recorrido.
–Espere un segundo, señora.
Rainbow Dash se sentó al lado de Spitfire, sabiendo dentro de si misma que Novel descubriría el objetivo de la pista que estaba sobre ellos.
Novel comenzó a revisar la posición de los aros, el color de los mismos y el punto de inicio. Una pequeña nube parecía ser el inicio, y en cierta forma los aros parecían colocados de modo errático, pero en cierta forma parecía tener una secuencia. No era una ruta de velocidad, sino una ruta de acrobacia. Novel solo tardó treinta segundos en resolver la ruta, iniciando con un vuelo recto, para comenzar a zigzaguear por entre las banderas, atravesar aros en una espiral descendente y elevarse pronto a velocidad. Lo errático venía a continuación, una serie de piruetas en vuelta hacia atrás, mientras más se bajaba y se elevaba en vuelos rasantes de impulso. Mientras más vuelos de este tipo realizaba, más velocidad alcanzaba, momento en el que la falta de costumbre a la velocidad y la debilidad de las alas de Novel hicieron que descontrolara el vuelo y se estrellara entre las nubes de la pista de aterrizaje.
–Interesante.
–Lo ve, sabe lo que hay que hacer…
–Es intuitivo, lo que no tienen muchos de los de aquí. Pero no tiene experiencia de vuelo. ¿Acaso estuvo en tierra todo este tiempo?
–Es el padre de Fluttershy. ¿Qué esperaba?
–No es escusa –dijo Soarin–. Pareciera que hubiese aprendido a volar hace muy poco. Por más inteligente que sea, no puede mantenerse en pie.
–Aunque es persistente.
Fleetfoot seguía mirando a Novel, que volvió al principio para volver a recorrer la pista. En su segunda ocasión volvió a estrellarse en el mismo tramo. Así en la tercera… la quinta… la décima… para la doceava ocasión, Spitfire decidió terminar el examen inicial.
–Muy bien, es suficiente. Ve a por ese aferrado antes de que se rompa un ala.
–¿No pudo haberlo detenido hace siete u ocho intentos? –dijo Soarin.
–Sí, claro que pude. Pero quería ver la calidad de su empeño. Ahora mismo es peligroso que siga.
Soarin comenzó a volar hasta donde Novel. Menos de dos minutos después, ambos fueron hasta donde los Wonderbolts presentes, reflejando los estragos del empeño. La enorme cantidad de golpes, moratones y músculos temblorosos desde sus alas hasta sus cascos.
–¿Cómo lo hice?
–Supongo que el nivel podría considerarse de preescolar.
–Si, ya me lo suponía. ¿Puedo irme ahora?
–Si… eso no sucederá –Soarin y Fleetfood estaban extrañados. A cualquier otro pony lo habría lanzado directo a casa, con ese poco talento o habilidad–. Señor Feathershy, supongo que usted sabe que mi intención hacía con usted será única y exclusivamente explotar el mayor potencial posible.
–¡Si señora!
–Y para ello debo examinarlo, analizarlo y explotar cada musculo estropeado que pueda tener en esa bolsa de huesos al que usted indignamente le llama cuerpo.
–¡Si señora!
–Y le advierto que, aunque tengo esperanzas en convertirlo en alguien de provecho, no puedo evitar pensar que lo que se me ha dicho de usted no son más que patrañas. Un pegaso que se mueve en espacios cerrados como ardilla en el bosque.
–¡Si señora! –Novel comenzaba a pensar un poco en esto, y por un instante perdió compostura debido a sus dudas–. Espere… ¿Qué es lo que…?
–¡Firme, gusano!
–¡Si señora!
–He notado que no ha traído nada consigo, por fin un gusano que sabe lo que le espera. Ahora quiero que trote por la línea blanca y más le vale que complete 20 vueltas antes de que vuelva de comer, gusano.
–Si señora.
–¡¿Qué está esperando?! ¡A correr!
Novel salió corriendo intentando buscar una línea blanca en mitad del cielo.
–No es muy brillante, ¿cierto? –dijo Spitfire.
–No hay líneas blancas en…
Novel tomó de la nada una brocha y un bote de pintura blanca y comenzó a trotar en reversa mientras con la boca dibujaba una línea gris perfecta, derecha y gruesa por todo el campo de aterrizaje, lo que llamó la atención de los demás cadetes, quienes no recibían el mismo trato que Novel.
–Si, es un idiota –dijo Soarin.
–Rainbow Dash, quiero que vigiles que complete las veinte vueltas, contando la que está pintando en la pista.
–Si, señora.
.
Por el atardecer, después de haber sido explotado hasta el hartazgo, Novel cayó agotado en el suelo del campamento, dormido y con el cuerpo llenándose de espasmos musculares por el agotamiento. Rainbow Dash pasaba por allí cuando lo notó al lado del camino.
–¡¿Pero que?! ¡Señor Shy! –Rainbow Dash lo revisó rápidamente para saber si seguía vivo, lo que fue realmente exagerado de su parte y del escritor, sé lo que se siente sobre esforzar tu cuerpo sedentario) –Señor Shy, ¿Qué está haciendo aquí?
–Me preparo para mañana. Seré examinado una vez más. Solo para ser rechazado mil veces más.
–¿Por qué esforzarse tanto si ni siquiera quiere quedarse entre nosotros?
–No lo sé –Novel se sentó sintiendo los pecados asentados en su espalda–. Diré que es instinto. Orgullo e instinto, como si deseara ser reconocido o lograr estar aquí.
–El instinto Pegasi que posee.
–Eso… tal vez sea posible. Siempre admiré el trabajo de Leal Wolf y Angel Soul, como guardias de Canterlot. Sheik, Celiana y Lis. Siempre quise intentarlo, pero…
–¿Quiénes son ellos?
–Oh… bueno… ellos son… amigos de mi vida anterior.
–Ya veo. Según Fluttershy, usted jamás tuvo amigos que ella conociera…
–Eso fue mucho antes de encontrar a Fluttershy. De mucho antes…
Rainbow Dash sabía poco del pasado de Novel. De hecho tan poco como sabía del pasado de cualquiera. Durante mucho tiempo se dio a la tarea de concentrarse en alcanzar la meta que suponía convertirse en Wonderbolt. Para ella el presente y el futuro le arrebataban toda su atención. Pero… una vez llegada la meta…
–Dime, Rainbow Dash –Rainbow Dash salió de su trance mental–. ¿Por qué le contaste a Spitfire sobre mi?
Rainbow Dash saltó en su asiento. Comenzó a tragar saliva y a sudar inconscientemente.
–¿D-de que habla?
–Spitfire mencionó que me movía en espacios cerrados "como una ardilla en el bosque". No he vivido entre los ecuestres por mucho tiempo, pero la única vez que me he movido de esa manera ha sido cuando la cosecha de Zapamanzanas. Trataba de conseguir la mayor cantidad de ellas antes de que terminara su tiempo de cosecha, por lo que me vi en la necesidad de apretar el paso.
–La verdad es que no me había dado cuenta –Rainbow Dash apartaba la mirada de Novel, apretando los labios y sudando como recién salida del sauna.
–¡Me lo suponía! –Novel se puso en pie para reprender pasivamente a Rainbow Dash–. ¡¿Cómo se te ha ocurrido recomendarme a los Wonderbolts, sobre todo a alguien que debió tomar lecciones para volar poco más de un año atrás?!
–No es que lo recomendara, no soy tan torpe como para recomendarlo como Wonderbolt, sabiendo que es usted un escritor de reciente éxito. Usted es un intelectual, no un militar. Pero… hace poco la superior Spitfire mencionó que no siempre somos exitosos en misiones de rescate o recuperación de objetos. El tesoro de Griffonstone es uno de los trabajos que han permanecido sin resolverse. Ni los Wonderbolts, no los Wonder Troop… ni siquiera la misma Daring Do ha podido recuperarlo, y hace poco el tesoro ha caído más en el fondo de la grieta en el que reposaba por cientos de años. Luego Soarin mencionó que tal vez solo un pony con la agilidad de una lagartija podía entrar en esa trampa de aire. Se me ocurrió mencionar que conocía a un pony que se movía como ardilla en el bosque… y aquí está usted. Como puede ver… quizás hablé de más. Puede que la superior Spitfire quiere saber si puede entrar por el tesoro. O tal vez le recomiende a los Wonder Troop, para rescates en situaciones similares.
–¿Qué son los Wonder Troop?
–Los Wonder Troop es un equipo afiliado a los Wonderbolts, y a la real fuerza de su majestad la princesa Celestia. Es un equipo de rescatistas y trabajadores de seguridad ecuestre. Incendios, rescates, maniobras posteriores a algún tipo de desastre. Son entrenados para actuar en caso de emergencia. Es un escuadrón pequeño, pero… aún está en construcción. No muchos quieren permanecer en el equipo que actúa en caso de emergencia.
–Demasiado que ver, supongo.
–Siendo realistas, no espero que acepte permanecer aquí, o siquiera poder rescatar ese dichoso tesoro para la tierra de Griffonstone. Solo espero no haberle traído problemas –Rainbow Dash no podía dejar de ver los golpes y raspones en todo el cuerpo–. Más de los que ya provoqué.
Novel reía mientras le dolía el cuerpo completo. Apenas recuperó un poco de tranquilidad se recostó en el suelo y permaneció allí para reposar y recuperar sus heridas.
–¿No piensa ir a dormir?
–La naturaleza siempre fue mi elemento. Solo… necesito un descanso ligero.
–Como quiera. Si se arrepiente, estaré en ese edificio, los dormitorios. Las luces se apagan en dos horas, para que cuide del tiempo.
Novel levantó el casco derecho y lo agitó, dando a entender que estaba enterado y aceptaba la ayuda. Pronto Rainbow Dash se retiró, dejando a Novel recostado en las nubes. Poco a poco, y mientras ella se alejaba, Novel fue infiltrándose entre las nubes, a modo de que nadie le viera u oyera. La misión que le habían encargado en la milicia aérea era bastante, pese a que no tenía idea de lo que tenía que hacer aquí realmente. En mitad de la densa nube, Novel comenzó a realizar algunas trampillas en ellas, las mismas que necesitaba para recuperarse. Al absorber agua de la nube, sus músculos se refrescaban, al inhalar el aire suspendido en las nubes sus heridas se enfriaban y al combinar ambos elementos sus golpes se recuperaban. Esta era parte de la magia antigua de Amalthea.
–Tal vez no debería usarla para esto… pero es que mi cuerpo está tan entumecido de dolor, moratones y contusiones. Solo… intentaré reparar mis músculos aporreados.
.
Al día siguiente Rainbow Dash fue a encontrarse con la sargento, logrando localizarla en la pista de prueba. Soarin había comenzado a crear con las nubes un campo especial de práctica, partiendo las nubes a modo de acantilado. Pronto algunos de los cadetes lograron endurecerlas con nubes de granizo comprimido.
–Buenos días, comandante. ¿Qué está pasando?
–Probaremos a tu recomendado de una vez por todas. Si puede pasar por esta prueba estaré más que complacida recomendándolo para los Wonder Troop.
–Pero él no…
–¡Está listo!
–¡Ha escuchado eso, señor Feathershy! –Rainbow Dash miró en la base de la grieta, Novel ya estaba en el fondo, observando el terreno y tratando de identificar lo que debía hacer. Luego de un minuto, Spitfire emitió las órdenes–. Como puede ver, hay una fisura de veinte metros de profundidad frente usted. Lo que tiene que hacer es avanzar por la fisura mientras sube, y ya en la cima volver a bajar. Hay sitios más estrechos, y sobre todo hay estructuras fuertes y débiles, por lo que debe ser cuidadoso.
–Ya veo –Novel veía a lo lejos, y sentía las nubes compactas de granizo bajo sus cascos–. Esto es una prueba complicada. No es firme en realidad.
–¡Listo!
Novel cerró las alas por completo, mientras que del otro lado Fleetfoot usaba a varios de los pegasos de alas más fuertes para desatar un ventarrón que ascendía.
–¡No será que…!
–¡Adelante!
Novel comenzó a tomar velocidad en contraviento, aunque era poco menos que imposible tomar suficiente velocidad. Novel había podido analizar el terreno, y calculaba la velocidad del viento para tener una referencia del empuje que necesitaba. La velocidad del viento era un gran problema, y por ello usar las alas era completamente inútil. El vendaval no era realmente fuerte, pues podía avanzar trotando, pero no podía abrir los ojos. Para intentar avanzar, Novel solo avanzó en línea recta hasta el fondo.
–¿Pero qué es lo que hace? –Preguntó Fleetfoot–. La comandante pidió que avanzara en diagonal.
–Ya veo.
–¿Qué?
–Usará el viento a su favor.
Novel llegó hasta el fondo, donde los pegasos aleteaban con fuerza, y en ese momento, Novel abrió las alas, saliendo disparado en dirección opuesta, una vez tomado el impulso suficiente, cerró las alas y se dio la vuelta, galopando en los muros hasta la mitad de la grieta, donde una vertiente le ayudó a frenarse. Novel ya estaba a mitad de la altura de la grieta, y de aquí en adelante lo siguiente fue muy similar a lo que hacía con los árboles, con la diferencia que los saltos eran en las rocas, impulsándose en ellas para avanzar hacia arriba y adelante, girando en espiral para cortar el viento, y con las alas lo más pegadas al cuerpo. Novel realmente estaba saliendo de la fisura, con el poco entrenamiento y nada de experiencia en este caso.
–¡Asombroso! –Dijo Soarin–. Cortar el viento así no es algo que pueda hacer cada pegaso de la academia.
–Si que puede hacerlo –dijo Spitfire–. Pero no están acostumbrados a mantener las alas cerradas, o a analizar el terreno así.
–El señor Shy es muy analítico. Es el analista de la princesa Celestia, y aunque no tenga un cuerpo atlético ni mucho menos, siempre encuentra una manera de lograr lo que se propone.
Al llegar a la cima del todo, Novel alzó los cascos para marcar la meta. Ahora la indicación era bajar. Novel simplemente se dejó caer por el acantilado, abriendo las alas a último momento, para así ser arrastrado por el viento. El objetivo ahora era esquivar las salientes. Así, Novel cerraba las alas y adelantaba los cascos delanteros para recibir el impacto, volviendo a saltar en zigzag por la estrecha grieta. Cuando los salientes eran minimos, Volvió a abrir las alas, y al ver el final del túnel, las cerró y giró todo su cuerpo para detener su avance con los cuatro cascos. Al detenerse con el muro un fuerte impacto hizo retumbar la nube, liberando relámpagos a sus alrededores. Por un instante Novel había quedado como un pony asombroso. Hasta que el mismo cayó cinco metros a la superficie inferior de la fisura de las nubes.
–Y allí va el elemento sorpresa de hoy. Soarin, llama a Silverquill.
–Si señora –Soarín salió disparado directo a la enfermería.
Raibow Dash fue la primera que llegó a asisti a Novel. Este estaba desmallado, con el crin de punta y mucha electricidad brotando de su cuerpo. A la llegada de Fleetfoot y Spitfire, Novel fue cubierto por una manta antiestática: ésta era dispuesta para remover la electricidad sobrante del cuerpo de un pony alcanzado por un rayo. En este caso remover la electricidad causada por muchos de ellos. Incluso solo tocándolo por encima de la manta, el crin de cada uno de los ponys a su lado comenzaba a elevarse por la estática.
–Lo hizo muy bien –dijo Soarin–. Pero por un instante olvidó que estas son nubes de granizo, y que con un impacto de esa clase, las nubes se desquitarían de sobremanera contra él.
–Con su permiso, comandante Spitfire, debo preguntar ¿Por qué mandarlo llamar y ponerlo en esta situación? ¿Acaso tiene algo que ver con el tesoro de Griffonstone?
–El problema con esa misión es que la estatua no es recuperable. Demasiado grande y pesada para que nadie pueda recuperarla. Cómo pudiste notarlo, él se movía demasiado para poder aguardar de una estatua de oro, aún si esta estaba en su espalda. Ese tesoro lo veo muy difícil de recuperar. No hay forma de que Novel lo recupere con su estado actual de entrenamiento.
–Usted ya sabía eso. ¿Por qué hacerlo pasar por todo esto?
–Simple curiosidad. Cada pony resuelve este problema de manera diferente. Yo no logre hacerlo la primera vez. De hecho me sorprende que a la primera tuviera una forma de hacerlo. Una muy… llamativa y extravagante. Mas pareciera que estuviera divirtiéndose… y por eso él olvidó que estaba en las nubes. Una negligencia y estupidez enorme.
–No obstante es quien mejor lo ha hecho –dijo Fleetfoot algo sorprendida–. Y por lo de "como ardilla entre arboles" ha quedado demostrado.
–Novel siempre dice que adora la posibilidad de volar. Disfruta cada uno de sus vuelos como si estuviera suspendido en el aire.
No mucho después llegaría un grifo, que a plena distancia pudo reconocer al que estuviera necesitando sus servicios. Al llegar fue informado del problema principal: el pegaso había iniciado por accidente una descarga eléctrica que recorrió todo su cuerpo. Aunque no parecía estar del todo herido.
–Esto es raro.
–¿Qué ocurre? –Preguntó Rainbow Dash.
–Normalmente un pegaso recibiría ciertas marcas por la descarga de un rayo. Pero este pegaso parece completamente ileso –Repentinamente, Novel comenzó a emanar vapor, como si su cuerpo estuviere hirviendo. Sin embargo, al tocarlo el cuerpo de Novel parecía estar enfriándose, refrescándose casi por completo–. ¿Qué clase de pony es este? Su cuerpo ya estaba refrescando sus quemaduras. Es eso o se está deshidratando.
–Anteriormente había visto esto –dijo Spitfire.
–¿Dónde?
–La princesa Celestia suele refrescar su cuerpo cuando está cansada. Y una ligera capa de vapor emana de ella. Un vapor frio. Ella dice que se trata de magia antigua, que siempre ha podido usar.
–Pero Novel es pegaso –Dijo Rainbow Dash–. Él no puede usar magia.
–Entonces no tengo idea, pero se ve muy similar –Spitfire alzó su casco y sintió que el vapor le helaba el casco con un vaho gélido–. Esto es inusual. Ahora ha despertado más mi curiosidad. Silverquill.
–¡Señora!
–Atiendelo en la enfermería. Llevalo con los Wonder Troop. Quiero que lo prueben y lo vigilen. Tu y Firebrand son nuestros mejores examinadores. Quiero un reporte completo para el final de la semana.
–¿Examinaremos a este pegaso? –Silverquill lo observaba con cierta curiosidad. No siempre podía observar un fenómeno como ese ajeno a la magia de un unicornio. No tardó nada en aceptar lo pedido–. Muy bien, desde ahora este pegaso ha pasado a ser reclamado por los wonder troops.
