Hola! Si bien este capítulo puede llegar a parecer más corto, aviso que lo "interesante" viene en el próximo capítulo. If you know what I mean...

Gracias!

Disclaimer: NARUTO le pertence a Kishimoto.

Advertencia: Universo alternativo.


Nirvana

II

Dolor y deseo

By Megumi Kurosaki


Digamos que, cuando llegaron, eran las tres de la tarde. Así que, para la hora en que Sasuke se hartó de ver programas de entretenimiento japoneses, ya habrían pasado como diez horas. Diez horas en las que la extraña y misteriosa mujer solo había mirado el televisor, embobada hasta la médula. Al principio, él pudo entender que relajarse con esa "caja" estaba completamente bien y además era normal, puesto que la chica estaba curiosa con respecto a todo. Pero después de diez horas, era demasiado y lo estaba exasperado.

—Bueno, ya fue suficiente—el hombre agarró el gran control remoto y apagó el televisor. Ella lo miró mal.—Te va a hacer mal y no solo a ti, a mi también.

—¿Para qué tener algo así si no lo usas nunca?—ella se levantó del suelo (si, estuvo todo el tiempo tirada en el suelo) y se acercó a él. Estaba en un pequeño pero bonito sofá, se sentó. Era bastante incómodo. Capaz por eso no suele ver programas de televisión.

—Yo debería estar haciendo preguntas—se pasó la mano por la cara, harto, tratando de ordenar las ideas.—¿Cómo es eso que perdiste la memoria? Me tomaste desprevenido, no lo pude pensar bien.

—Si yo no decía eso, jamás ibas a prestarme atención—lo miró atentamente.—Por eso fui tan dramática.

—¿Entonces no tienes amnesia?

—Claro que tengo amnesia, hombre. No te mentí—¿Cómo es que estaba dudando de algo así? Suspiró pesadamente.—No tiene sentido que me moleste contigo, no después de que me hayas ayudado.

—Recuerdas tu nombre, Sakura—analizó.—¿Recuerdas dónde vives? Cualquier cosa.

—Recuerdo una ciudad pero no puedo acordarme el nombre—cierra los ojos con fuerza.—Veo una torre y... mucha gente.

—¿La cantidad de gente que hay aquí? ¿Vives en una ciudad?—Sasuke no descartaba el hecho de que la chica pudo haber tenido un accidente mientras estaba de vacaciones en la capital de Japón.

—No, nunca había visto tanta gente como la que vi hoy. Este lugar es enorme—reafirmando la teoría de que probablemente venga de un pueblo o una ciudad muy chica en alguna parte. Definitivamente no es de Tokio.

—¿Tienes familia?

—He tratado de recordarlo todo el día—tragó saliva muchas veces, sentía que las lágrimas iban a llegar en cualquier momento.—No sé, no sé.

Se mordió el labio fuerte. Como si intentara guardar todos sus pensamientos para no olvidarlos. Él dejó de mirarla. No era necesario que la atormente de esa forma.

—No hace falta que te acuerdes ahora. Tomate tu tiempo—pensó que lo mejor era esperar y que ella recordaría todo pronto. Ya era demasiado tarde, además. Sakura va a tener que pasar la noche en su casa. Vio su cara, tiene sueño. Debe tener la cabeza podrida de tanta televisión.

¿Cómo va a acordarse de algo si está así? Desde mañana, va a poner algunas reglas.

Le surgió otro problema antes de poder decirle que la hora de dormir ya estaba aquí. La chica tenía puesto un vestido largo de jean (suponemos). No pudo evitar pensar que lo que tenía puesto era bastante horrendo e inclusive anticuado. De moda no tiene ni la menor idea pero normalmente no ve jovencitas con ropa de ese estilo. Sus zapatos eran blancos pero parecían grises, viejos y descuidados. Estos eran más normales, le recordaron a las zapatillas que se usan para correr. El estado en el que se encontraban le hacían pensar, ¿habrá tenido algún problema y por eso perdió la memoria?

—¿Te duele algo?—la femenina observó su cuerpo cuidadosamente. Negó.—¿Tiene marcas de algo?

—Claro que no. Estoy perfecta—el interrogatorio no le gusta.—¿Eres doctor o algo así?

—Soy periodista—se levantó del sofá, con dirección a otra parte del departamento.—Y solo intento ayudarte.

Sakura se quedó mirando el suelo, pudo escuchar un portazo. ¿Habrá ido a su habitación? Qué infantil. ¿Es que no puede entender que todo está bien con ella? Recordaría si le hubiera pasado algo que atente con su salud... ¿lo recordaría, no? Su cabeza es un desastre. Por momentos siente que sabe todo pero en cuando quiere decir algo para ayudar a Sasuke a que la ayude, se le va todo. Es como si inconscientemente quisiera confundirse más a ella misma. ¿Qué es lo que quiere? ¿Cómo va a ayudarla? No conoce ningún hogar al cual volver, no tiene ni idea en dónde se encuentra. A medida que avanza el tiempo le da la sensación de que se va olvidando de más cosas. Por ejemplo, ahora no recuerda cómo encender el televisor grande que está en frente del sofá. Ella lo había encendido hoy temprano... ¿o él lo hizo? ¿Cómo es que no puede acordarse de algo tan simple y reciente? Y para empeorarlo todo, el lugar donde se encontraba sentada era tremendamente molesto. Si es periodista y toda la cosa, bien que podría comprarse otro sillón. Con los brazos cruzados y con la mente en otra parte fue cuando Uchiha la sorprendió. No había escuchado la puerta abrirse ni sus pasos. Lo primero que sintió fue un pedazo de tela que le arrojó. En cuando pudo verla mejor, notó que era una vieja camisa blanca.

—Dudo mucho que tu ropa sea cómoda—le dijo.—Mañana voy a tratar de conseguirte algo más, ahora ponte eso y vamos a la cama.

¿Qué dijo?

—¿Vamos a dormir en la misma cama?—Con la amnesia, había olvidado si alguna vez durmió con un hombre. Por lo tanto, se sentía una niña.

—Hay una sola cama. A menos que, claro...—sonrisa de lado.—Quieras dormir en ese sofá.

Haruno se incorporó rápidamente. Dijo algo de ir al baño a cambiarse y que pronto iría a dormir, que no le importa dormir a su lado porque parece un hombre decente y que si era periodista no podía ser tan malo y bla bla.

Apagó todas las luces, los dos estaban acostados. Quería dormir, había sido un día rarísimo. Una chica aparece y le dice que tiene amnesia... ¿hizo bien en llevarla a su casa? Eso ya no importa. No cree haber escuchado a alguien que pasó por la misma situación. Todo era nuevo. Inhaló, exhaló y cerró sus ojos oscuros. No tiene tiene para pensar en eso ahora, lo pensará mañana.

—Sasuke—era ella. Hizo un ruido leve, para que sepa que la está escuchando.—¿Tienes familia?

¿A qué viene eso? ¿Es que no tiene sueño?

—Si.

—¿Padre y madre?

—En mi ciudad natal, si—trató de contestarle bien. Si le contesta bien y rápido será mejor.

—¿Hermanos?

—Tenía un hermano mayor—se acomodó un poco en la cama, hace mucho tiempo que no pensaba en Itachi.—Murió hace muchos años.

—Lo lamento mucho.

—No pasa nada—la tranquilizó.—Te digo que fue hace mucho.

—¿No te duele?

—Si pero... ¿qué se puede hacer, no?—Haruno pudo ver una cosa, a pesar de que todo estuviera en penumbras. "Está lleno de dolor". Su hermano y la vida solitaria que tiene.

—¿Sabes algo?—su tono era un poco más amigable.—Yo no me siento triste por nada. Debe ser porque no me acuerdo de nada.—rio, esperando que a él le causara un poco de gracia.—En realidad, tengo deseos de hacer muchas cosas, quiero vivir todo lo que siempre quise pero si no llego a cumplir todo lo que me propongo, estos deseos se van a convertir en dolor.

—¿Eres religiosa?

—¿Te digo algo?—la mano fina de Sakura se acercó sigilosamente, buscando la cara de su acompañante. Lo acarició un poco, tratando de no aterrorizarlo.—No lo sé.

—De verdad eres molesta—sonrió un poco, muy poco.—Buenas noches.

—Buenas noches.

A pesar de que hace un rato quería dormirse enseguida, no sucedió esto. Pensaba mucho en ella. Mañana quiere seguir hablando con Sakura. Es más, quiere que este más tiempo en su casa.

"Podría ser mi acompañante en la boda", pensó.

Después de todo, ¿qué podría pasar?

"All in all is all we are".

Fin del capítulo.


Gracias por leer! Agradecería si me dejaran una review o fav o follow. Cualquier cosa sirve!