Hola! Sus reviews serán contestadas en este capítulo jaja aunque di algunos indicios en el anterior.
Disclaimer: Naruto le pertence a Kishimoto.
Advertencia: Universo alternativo.
Nirvana
IV
Ilusión
Con tan solo un pequeño rayo de sol, Sasuke se despierta de inmediato porque la claridad le incomoda demasiado. A la chica al lado suyo, no le pasa lo mismo, ya que tiene la costumbre de despertarse tarde sin importar si la noche anterior se fue a la cama a un horario razonable. Él se desperezó y se levantó, tratando de no estorbar el sueño de Sakura. Lo primero que necesitaba era una taza de café.
Hace una semana que había sido la boda de Naruto y Hinata y también la primera vez que Sasuke y Sakura empezaron una relación más profunda. Luego de esos sucesos, el Uchiha recuerda muy bien que tuvo que tener una larga charla con ella, diciéndole que lo que habían hecho no está mal y que era más que nada normal. Le costó pero pudo entenderlo y desde ese momento, se ha comportado muy cariñosa. Si bien él pretende que le da igual, no puede evitar pensar que se siente bien no estar solo, que la mujer es una buena mujer para él. Pensaba mucho en su mejor amigo y en las palabras que siempre le decía "que debía sentar cabeza con alguna chica". ¿Será que eso está cerca?
Se lo preguntaría a su amigo en cuando volviera de su luna de miel. No se habían ido muy lejos así que se supone que hoy estarían de regreso en Tokio. Tal vez podría organizar una cena. Si, como una cita doble. En la casa de los recien casados para que Sakura salga un poco, para variar y que conozca gente, también para variar. Oh... ya ni se reconoce en sus pensamientos. ¿Cómo es que se le ocurrió algo así? Está terriblemente mal. ¿Cómo es que piensa en ella de esa forma? Como si fueran ellos los casados. Que la conoce hace dos semanas o una cosa así. Y esto no es una película romántica, las cosas no deben suceder tan rápido pero Sakura es...
No, ya es momento de que se ponga a trabajar. La maldita columna de los domingos. ¿De qué podría hablar? Hoy recién es miércoles pero ya que tiene un momento libre de todo, quiere aprovecharlo. Tal vez encuentre un tema apropiado para hablar... o tal vez se quede un rato viendo su documento en blanco. Todo puede ser. Hablando de eso, se ha dado cuenta que desde que pasa tiempo con la muchachita en cuestión, ya ni va a la editorial. Todo su trabajo lo hace en la comodidad de su casa. No le apasiona tanto ir a ver cómo se trabaja en el diario. Prefiere estar tranquilo. Prefiere estar en su hogar.
Una palabra se le cruzaba a cada rato. El cariño y también el amor. ¿Hablaría de eso en una columna de un periódico serio? No quiere que su reputación de repente sea nula, además no creo que eso espere la gente de un periodista especializado en policiales. Sus manos estaban en el teclado, como si la idea estuviera ahí nomás pero nada salía. Muchas cosas pasan en su cabeza pero las teclas no son tocadas. Como si fuera la campana que lo salva de todo, un mensaje le llegó de parte de su amigo Naruto, preguntándole si está en su casa. "Seguro quiere venir a molestar" pero pensó que ya con esa semana fuera, debía verlo un rato. Le respondió que si. Con esto, el rubio se autoinvitó. Lo normal. En quince minutos estaría ahí.
Podría pasar esos quince minutos tratando de escribir... o podría perder el tiempo un rato. La respuesta los sorprenderá.
Pasados algunos minutos de ocio y con Sakura todavía dormida, el timbre sonó indicando que la visita ya está aquí. Después de abrirle y saludarse cordialmente, ambos se sentaron en las sillas del comedor. Jamás se sentarían en el molesto sofá, hasta Naruto sabe eso. Se lo veía serio, a decir verdad pero con un bronceado que mostraba que no la había pasado nada mal en su luna de miel.
—Estás más callado de lo normal—dijo el anfitrión.—No es que me moleste pero no es a lo que estoy acostumbrado. ¿Pasó algo en el viaje?
—No—susurró. Aclaró su garganta.—En realidad pasaron cosas muy buenas, quiero decir. Hay algunas—sonrojo.—... noticias.
El azabache lo miró muy atentamente, la curiosidad repentinamente se apoderó de él. Lo animó a que siguira contándole.
—¡Voy a tener un bebé!
—¿Qué?—su cerebro estaba trabajando. ¿No se casaron hace una semana y poco más? ¿Cómo es que hicieron tan rápido? No es que no se pueda, claro pero le llamaba poderosamente la atención. A menos que...—¿Ya estaba embarazada cuando se casaron?
—¿¡Cómo te diste cuenta!?—gritó de la nada y Sasuke no pudo hacer otra cosa más que callarlo.
—Es un poco obvio si lo piensas... no se casaron por eso, ¿no?
—Claro que no—contestó calmado.—Queríamos casarnos hace mucho, ya sabes—la sonrisa sincera del hombre confirmó todo lo que el Uchiha pensaba. El bebé vino después pero no hay duda alguna que es algo que deseaban y que desean. Nada más puede desearles la felicidad.—¡Pero no entiendo cómo te diste cuenta!
Otra vez gritando. Es el colmo.
—No grites que Sakura está durmiendo en el cuarto.
Los ojos azules se tornaron preocupados.
—Sakura...
—Claro, la chica que me acompañó a la boda—le dijo.—No recuerdo si la viste.
Ella, quien estaba durmiendo hasta hace poco, se estaba dirigiendo a la sala cuando escuchó que hablaban de ella. Decidió esconderse y escuchar. ¿Qué le pasa a ese chico?
—Hablando de eso... yo...—exhaló pesadamente.—Hablé con la gente de la fiesta y...
—¿Si?
—No fuiste con ninguna chica.
Las respiraciones de Sakura y Sasuke se aceleraron. Ella se agarraba el pecho y él miraba el piso desconcertado.
—En realidad—siguió.—No estabas con nadie.
—¿Qué?
La pregunta era de sorpresa y su tono fue bajo, como si se tratara de hablar a si mismo. ¿Cómo que no estaba con nadie? Si había estado toda la noche y más con Sakura a pesar de que...
Nadie le habló a ella. Nadie se detuvo a mirarla. Nadie comentó nada. Nadie la saludó. Nadie.
¿Nadie podía verla?
—Hinata y yo estamos bastante preocupados—el Uzumaki se acercó al hombre impactado, pasó su mano por la espalda, tratando de reconfortarlo.—Inclusive en la luna de miel no podíamos dejar de pensar en tu situación. Podemos ayudarte.
—¿Ayudarme?—lo dijo casi en un suspiro, todavía mirando a la nada y sin entender tampoco nada.
—Si, hay muchos lugares donde pueden tratarte. Vas a estar bien.
De la nada, el Uchiha se levantó. Como lo hizo con demasiada prisa, se sintió mareado y tuvo que sostenerse en la pared. ¿Por qué solo él puede ver a Sakura?
—Entiendo que estés en estado de shock—el otro también se levantó del asiento.—Voy a darte tu tiempo y cuando te sientas listo, hablamos con tranquilidad.
—Naruto, por favor, necesito que te vayas—más secante de lo normal pero completamente entendible en esa situación. Aunque su mejor amigo quería quedarse, si lo que necesitaba era estar solo, lo comprendía y estaba seguro de que lo llamaría así que se marchó rápidamente.
Con la frente contra la pared, el joven sólo podía recordar todos sus momentos con Sakura. Todos. Recordando pudo darse cuenta de todo. Si, de esos breves momentos en público. La gente no los miraba porque ella gritaba, la gente lo miraba a él porque estaba hablando solo. En ese primer encuentro. ¿Imaginó todo? ¿Ella existe solo para él? ¿Cuál es la respuesta?
De su escondite, la muchacha salió y él lo sintió. Se miraron fijamente. Después de haber pasado por tantas cosas, estaban en el momento más extraño que podrían haber imaginado. Y justo cuando se estaban enamorando...
Fue ella la que dejó de mirarlo, sus ojos verdes se movieron en dirección a la puerta y en pocos segundos, corrió para irse del edificio. En pijama y sin nada encima. Se fue por las escaleras de emergencia porque, en el momento, no recordó el ascensor. Todo era confuso.
—¡Sakura!
Sasuke quiso ir en el elevador para llegar antes que ella pero estaba ocupado. No podía perder el tiempo esperando, por lo que la persiguió en las escaleras. No podía verla en el trayecto, era muy rápida. Cuando bajó, estaba saliendo del lugar. Volteó para observarlo fugazmente. Otra vez se echó a correr pero esta vez a la acera. Él se dio cuenta enseguida de lo que intentaba hacer. Intentó seguirla pero en cuando puso un pie en el concreto, el auto que se aproximaba estaba muy cerca para que pudiera hacer algo. Cerró los ojos, no iba a poder verla de esa forma.
—Sasuke...
Abrió los ojos. El coche había pasado pero no la había atropellado. La atrevesó. Con lágrimas en sus preciosos ojos y casi sollozando, ella lo chocó con la realidad.
—Estoy muerta.
"Let me clip your dirty wings"
Fin del capítulo.
Como verán, las sospechas que había por ahí eran ciertas. Sakura está muerta PERO eso no quiere decir que esta historia tome un giro triste. El próximo capítulo, de todas formas, no será tan romántico. Será más bien tenso pero no se desanimen porque queda mucho por saber. Va a tornarse misterioso.
Gracias por leer!
