Disclaimer: Los personajes no me pertenecen si que los creó Suzanne Collins en su saga original titulada "The Hunger Games". Yo solo los tome prestados.
Aquí les dejo esta adaptación, la historia "30 DIAS" que le pertenece a MIUV.16, quien me dio permiso para adaptarla a los personajes de los Juegos del Hambre.
AU (Universo Alterno). Espero les guste.
Recuperándote
Capítulo 3.-
(3 de marzo de 2016) - 1 Parte
Me desperté en una habitación que no era la mía, al principio estaba confundida pero luego recordé todo lo que pasó la noche de ayer, yo accedí a firmar los papeles, pero a final de mes.
Mire mi alarma y vi que eran las 10:00am. Algo tarde para mí, pero ya que hoy era mi día libre no le tome importancia. Quería volver a dormir, pero el caso era que ya no podía por lo cual me levanté y decidí tomar una ducha.
Fui a '' nuestra'' habitación por así decirlo y como siempre este estaba vacío. Cualquiera pensaría que eso es algo triste, pero no, después de un tiempo uno se acostumbra o en mi caso después de un año algunas cosas dejan de doler. Fui al cuarto de baño y me despoje del pijama mientras llenaba la bañera y agregue unas esencias de fresas, amaba como olían esas cosas. Cuando la bañera estaba lo suficientemente llena me metí y dejé que el calor del agua abrazara mi cuerpo. Disfrute del tiempo que tenía para mí. Algo por lo que me culpo y es que en este último año me olvide de ser mujer por tratar de ser perfecta para mi esposo. Pero luego entendí que la perfección esta sobrevalorada.
Termine de colocar Shampoo a mi cabello dejándolo sedoso y enjuague todo el jabón de mi cuerpo dejándolo con un rico aroma a fresa. Terminé y Salí de la bañera con forma ovalada.
Busqué mi toalla y la enrede en mi cuerpo. Fui hacia el espejo y miré mi aspecto, para tener 25 años yo lucía un poco más de mi edad y bajo mis ojos había ojeras de todas las noches que lloré por mi esposo. Pero decidí que eso tenía que acabar aquí. En un mes volveré a ser Katniss Everdeen y esta etapa de mi vida que creía que era para siempre terminaría.
Abrí uno de los cajones de madera blanca y en ella encontré todo mi maquillaje. Nunca fui una fan, pero cada vez que iba a la semana de la moda en París, New York y Milán no podía dejar de traerme de todo, siempre fui una amante a esas cosas, aunque las utilizara poco.
Saqué todo lo necesario y lo puse sobre la superficie de mármol. Decidí maquillarme y sentirme hermosa como hace tanto no lo hacía. Aplique un poco de base para tapar la piel pálida que había ganado a través de los problemas. Aplique solo un poco y luego lo selle con un poco de polvo suelto. Para mis parpados use tono tierra haciendo un ahumado y mis ojos más expresivos. Luego de esto me delinee el ojo con un color negro haciendo ver mis ojos más achinados pero sexis. Y para complementar el Look puse un labial rosa salmón que fue espectacular con mi tono de piel. Vi mi reflejo y me gusto la mujer que se reflejaba en el espejo, parecía más a la antigua yo. Saque mi cabello de su toalla y con un cepillo lo pase por mis rizos. Peeta siempre los amo, recuerdo que cada vez que hacíamos el amor él no dejaba de pasar sus manos por mi cabello. Concentrarse Katniss esos tiempos no volverán.
Decidí dejarlo secar a lo natural ya que mis rizos eran mejores así. Dejé todo y me fui hacia nuestro armario. En mi lugar busque un vestido color blanco que me llegó hasta las rodillas. No era elegante pero tampoco formal creo que fue la combinación perfecta de ambas cosas. El vestido era tejido lo cual me mantenía cálida pero sin sofocar, me lo puse y pude ver que me quedó grande pero no me importo. Amaba este vestido. Busqué un par de sandalias de tacón de Jimmy Choo con correas en los tobillos y me las puse. Me mire en el espejo del baño y estaba perfecta. Tome mi celular y marque a Johanna, sabía que hoy estaba libre y necesitaba alguien que me ayudara a buscar una casa. Entre más rápido me fuera de aquí más fácil sería para todos y más rápido Alma ocuparía mi lugar. Ese pensamiento dolió en el fondo de mí ser. Marque su tan familiar número y al segundo tono respondió.
- Bueno, bueno a qué debo el honor que la doctora Mellark me llama – ella dijo y yo no pude dejar de sonreír.
- Hola Johana, Como estas.
- Bien Kat. ¿Y tú como la llevas? – sabía que ella me preguntaba sobre mi condición con Peeta.
- Bien – dije no queriendo entrar en detalles y antes de que pudiera decir algo hablé - ¿Qué harás el día de hoy, aparte de follar con tu secretario? – eso era otra cosa de Johanna, ella era ninfómana.
- Muy graciosa Kat. Pero no nada de eso. Estoy en una época de sequía – ella dijo y yo tuve que aguantar las ganas de reír.
- Así no me digas. La gran Johanna esta en abstinencia.
- Aunque no lo creas Kat lo estoy. Me canse de tanto sexo fácil.
- Como digas muñequita – dije
- En fin. No hare nada porque, ¿qué tienes en mente?
- No se tal vez salir y pasar el rato. Necesito encontrar una casa – dije y la línea se quedó en silencio y sabía que en sus ojos había tristeza por mí. Johanna puede ser una puta total, pero era la mejor amiga que cualquiera pedir junto con Annie.
- Me parece perfecto. Te veo en 20 en el café que hay por tu casa.
- Ok entonces te veo – colgué el teléfono y fui y busqué mi cartera y un abrigo, uno no sabía en estos días….
Camine por la gran casa y cada vez era más vacía que antes. Cuando la compramos pensamos en tener una gran familia, pero 5 años después la casa sigue siendo enorme pero ningún niño caminando. Sacudí esos pensamientos. Era la hora de olvidar y comenzar a vivir.
No mire más mi casa vacía era un lugar lúgubre y oscuro a pesar de estar tan bien decorado, si cualquier persona pasara por esas puertas diría que aquí vivía una familia feliz. Pero era todo lo contrario, aunque nadie tendría por qué enterarse nunca. Tal vez en un futuro cuando alguien entre por esa puerta encuentre una familia feliz con muchos niños corriendo… pero te aseguro de que no serán mis hijos.
Entre en mi auto deportivo y Salí de mi barrio residencial. La cafetería estaba a unos 10 minutos por lo cual puse buena música y me concentré en la carretera. Hoy era un día hermoso, el invierno se estaba acabando y la primavera se abría paso como una flor naciente. Estaba cantando al son de Adele cuando mi teléfono sonó. Me puse el auricular y hablé:
- Si diga – cuando no estaba en la clínica podía contestar cómo una persona normal, eso y no tener que decir mi apellido.
- ¿Cómo está la mujer más hermosa de esta ciudad? – sonreí, era Cato.
- Muy bien ¿y tú?
- Mejor ahora que hablo contigo – rodee mis ojos ¡Que coqueto! – y por qué necesito hacerte una pregunta.
- No Cato, no me casare contigo
- Ha, ha, muy graciosas – dijo y pude sentir su risa atreves del teléfono – pero necesito tu compañía esta noche – bueno creo que eso es algo nuevo.
- Así y dime ¿cómo para que sería?
- Es que tengo reservaciones en este nuevo restaurante del centro y Glimmer no puede ir, Kat de verdad muero por probar un plato de ese local.
- ¿Y por qué no vas solo? – gire en dirección a la cafetería y esta apareció a la vista.
- Dios que blasfemia acabas de decir niña – sentí su resoplido – no creerás que el Sexi Cato Crane ira a cenar solo en el restaurante de moda – solté una carcajada sonaba como una niña.
- Está bien – dije, salir me haría bien, además no tendría que ver como Peeta llega después de follar con Alma - ¿a qué horas nos vemos?
- Paso por ti a las 8:00 y ponte bella.
- Pensé que ya lo era.
- En ese caso ponte más hermosa de lo que eres – me reí de esto. Se sentía bien ser tratada como mujer.
- Intentare – exclame – te veo luego – colgamos y yo parquee frente a la cafetería. Podía ver el BMW de Johana ya parqueado por lo que supe que no tendría que esperar…. Solo Dios sabe lo que odio tener que esperar.
Salí de mi auto, una suave brisa me recibió y removió mi cabello dándole un aspecto sexi. Camine hacia la entrada de la cafetería y el único sonido que había era el tic – tac que hacía mis sandalias de diseñador…
Estaba a punto de entrar cuando mi celular sonó. Sonreí pensando que podía ser Gale o Cato. Lo saqué de mi cartera y al ver el numero mis pies se detuvieron al reconocer el número, el número que me sabía tan bien y pero hacía tanto tiempo que no llamaba, era el número de mi esposo.
Sostuve en teléfono en mi mano y mi mirada se posaba en la pantalla de aquel aparato no sabía qué hacer PEETA nunca volvió a llamar. El teléfono dejo de sonar pensé que no volvería a sonar, pero cuando lo iba a guardar el aparato comenzó a sonar de nuevo. Me vi tentada contestar… joder me moría por hacerlo, pero el caso era que no lo haría. …. Que se joda él y su puta pero que a mí me deje en paz de una puta vez.
Rechace la llamada no quería que él me arruinara mi día. Él quería el divorcio pues se lo iba a dar. Le di todo de mí, pero no le pensaba dar más mi vida, además lo que tuviera que decirme no creo que fuera tan importante y si lo era pues que buscará a Alma al fin y al cabo esa era su nueva "mujer"
- Bueno chica te quedaras parada ahí todo el día – levante la mirada encontrándome con una sexi Johanna vestida con un vestido de flores y unos tacones de plataforma. Su cabello rizado caía por su espalda y su maquillaje era perfecto…. Como siempre.
- Hola a ti también - camine hasta donde ella y bese sus mejillas de porcelana.
- Dios te odio tanto chica. Eres caliente – Johanna silbo, algo tan impropio de una dama. – si fuera un hombre te follaría sin sentido.
- Si fueras hombre no serias tan puta – contra este – además si fueras hombre no me habrías visto desnuda.
- Eso sí es verdad. Enserio como puedes haber comido sólo una verga en toda tu vida – ella movió su cabeza con desaprobación – digo habiendo tantas tan ricas – si ella supiera. Peeta podía ser un gilipolla, pero en la cama era un Dios, por no hablar de su polla. …Dios su gruesa, larga y deliciosa polla podía hacer a cualquier mujer gritar de placer y hacer a cualquier hombre gay.
- Eso es porque con él siempre me basto.
- ¿Y es que Gale no fue suficiente?
- Johanna, Gale y yo siempre nos molestamos y pasábamos bien juntos, pero sabes que nunca me acosté con él.
- ¡Ese es el caso! – exclamó levantando sus manos al aire para dar efecto dramático – Dios Katniss, Gale lo tiene todo, como no puedes haber follado con él – como dije ninfómana – yo mataría por un polvo con él.
- Johanna no sé qué es lo que esperas – dije enganchando mi brazo con ella y entrando en la cafetería – sabes que Gale aprecia unas buenas piernas y un buen polvo.
- Kat no me dañes la mente, sabes que estoy en tiempo de sequía – recordé brevemente la conversación de esta mañana.
- ¿Y se puede saber por qué? – Tomamos una mesa cerca de la ventana – y quiero la verdad – vi como Johanna, se removió en su asiento y vi que la situación era más grave de lo que pensaba.
- Es que…. Es que el otro día me practique una prueba de embarazo – mis ojos se abrieron – y salió positiva Katniss, estoy esperando un bebe – eso me dejo sin palabras. Johanna era la mujer más cuidadosa del mundo.
- ¿Cómo es posible Jo? – ella me dio la mirada de '' tú sabes cómo pasan estas cosas'' – si Johanna lo sé, me refiero a por que te quedaste embarazar.
- No sé qué salió mal Kat– ella puso ambas manos en su cara y pude ver debajo de todo ese maquillaje lo cansada que lucía – y no sé quién es el papá, Katniss es lo que más mal me hace sentir – no podía decir que la comprendía porque nunca había estado en sus zapatos, pero si la apoyaría en lo que quisiera hacer.
- ¿Y qué harás?
- He pensado mucho, y creo que lo mejor es abortar – me dolió un poco escuchar esas palabras, después de todo yo era médico. Pero si era lo que quería hacer pues que lo hiciera – no tengo más de un mes, y Kat no creo que pueda traer un niño a un mundo donde su madre es casi una puta y donde no sabrá quién es su padre, no sería justo para él o ella – sentí como fue bajando su tono de voz, y sabía que ella estaba pensando en sí misma.
Johanna era hija de una prostituta de las vegas, ella nunca conoció a su padre ya que su madre nunca supo quién era, cuando Johanna cumplió 16 su madre quería que entrara en el negocio familiar a lo que Johanna se negó, por lo cual ella todos los días le robaba un poco de dinero a su madre y lo ocultaba. Hasta que llegó el momento de tener lo suficiente y llego a Seattle.
De ahí las cosas mejoraron, ella dio con mi familia y mi padre al ser la mejor persona del mundo la acepto y le dio un hogar. Mi madre siempre amo los niños, pero nunca pudo tener más después de mí, pero eso no le impidió darme más amor del que creí que fuera posible, por eso cuando Johanna llego mi madre estaba feliz de poder cuidar a otra niña y yo ya no estaría tan sola.
- No quiero ver la cara de tus padres cuando se dé cuenta de que soy como mi madre – por la mejilla de ella rodo una lagrima. Yo la tomé de la mano y le di mi consuelo.
- Ellos no te dejaran de querer, conoces a mis padres, ellos aceptaran este hijo como su nieto.
- No lo sé Katniss, ellos hicieron tanto por mí, tú hiciste tanto por mí que son las únicas personas a las que no quiero defraudar – sentí su miedo. Ella había estado muy sola la mayor parte de su vida.
- Mira Johanna, no te puedo decir que estoy muy feliz con lo que has hecho – ella me miro con esos ojos marrones tan cautivadores que poseía – pero no te daré la espalda y mi familia menos, por no hablar de los muchachos, ellos te amaran por igual y si decides tener esa criatura lo amaremos igual. Solo piénsalo, es una vida que llevas dentro y él ya siente. No te lo digo como médico ni como amiga, te lo digo como un ser humano que le dieron el derecho de nacer – ella me miró y se quedó un largo tiempo mirándome acomodando las ideas en su cabeza.
- ¿Y si me pregunta quién es su papá?
- Dile que eres tu Johanna, hoy en día es muy común ser madre soltera, además nada te falta, tienes una profesión, tu propia marca de ropa por no decir que tienes dinero para vivir toda una vida como princesa, dime algo ¿no te gustaría algún tipo de compañía que no fuera sexual y que al terminar cada jornada te recibiera con una sonrisa cálida? – en realidad ese era mi sueño, pero haría cualquier cosas por mi amiga.
- Creo que tengo mucho que pensar – Johanna resoplo.
- Piénsalo Johanna, pero no olvides que dentro de ti ya llevas una vida – ella tomo mi mano y la apretó.
- Te amo Kat, era la mejor amiga-hermana que alguien puede pedir.
- Y yo a ti Johanna, no estás sola en esto – y por primera vez en el día me brindo una sonrisa sincera que tocó sus ojos.
...
Estábamos en una zona residencial algo distinta a la que yo vivía, pero mejor. Después de la confesión de Johanna y un buen café nos dispusimos a buscar una nueva casa. Había andado por toda la ciudad hasta que terminamos en un barrio residencial bastante diferente a mi casa, pero desde que entré me enamoré.
El lugar donde yo vivía era el más prestigioso de la ciudad allí no había casa si no mansiones algo demasiado egocéntrico. A diferencia de este. Las casas eran hogareñas y en los jardines delanteros se podía ver juguetes y bicicletas. Y lo mejor de todo se podían ver los niños jugar en las calles. Era una vista preciosa. Johanna había escuchado de una casa por aquí, así que de inmediato acepte venir y aquí es donde estoy.
La casa quedaba en el centro de la cuadra, y era hermosa. Tenía dos pisos y era la típica casa de película con la cerca blanca. Estaba emocionada por convertirla en mi nuevo hogar, un espacio mío y que no tuviera recuerdos tristes, un lugar donde solo se respirara amor y paz, un lugar que era solo mío.
- Ven entremos – Johanna tomo mi mano y me llevo, al parecer ella había hablado previamente con el vendedor y este le dio sus llaves para dejarnos verla.
Cuando el picaporte giró anunciando que éramos libre de entrar sentí mi emoción crecer. Al abrirse la puerta de roble una hermosa vista nos recibió. Claro eso no era como la súper mansión de vidrio en la que vivía, pero esto era mejor. Este lugar era más real.
La casa tenía pisos de porcelanato tan brillantes que podía ver mi reflejo en ellos. Las paredes estaban pintadas de un color crema un poco sucio, pero nada que una buena capa de pintura no arreglaría. La estancia era linda. Caminando un poco encontré la sala de estar, era de un tamaño agradable. La casa en si era todo lo que necesitaba, aunque tenía muchas habitaciones, pero no importaba. Tengo muchos amigos. Decidí que sí, que esa era la casa y la quería. Ese iba hacer mi nuevo hogar. Mi nuevo comienzo.
Después de hablar con el vendedor él estaba encantado por poder vender su casa, él Sr. Thres me dijo que su abogado se podría en contacto conmigo para firmar los papeles de propietario y yo estaba dichosa.
Por fin tenía un lugar al cual llamar hogar.
Bueno que les parece, ya consiguió un nuevo hogar Katniss... En el próximo capítulo veremos la salida de nuestra querida Katniss y Cato...
Aqui les mando un adelanto:
Me acerque más a él y nuestros labios se encontraron en un apasionado beso que me dejo sin aliento. Cato paso sus manos por mi cabello y yo pase las mía por su cuello. Nos besamos como dos adolescentes cachondos, pero se sentía bien su toque y calor. En verdad extrañaba esta sensación.
- Eres mi esposa, no puedes revolcarte con todos por el simple hecho de que nos estamos divorciando – me reclamo Peeta
- Si lo soy – admití – pero no por mucho. Además, con quien me revuelco o no, no es de tu problema, tú llevas más de un año haciéndolo y yo no te he dicho nada y quiere saber algo, nunca en mi vida me había sentido más mujer que al estar en los brazos de Cato
- Estas mintiendo – él dijo en un susurro.
- Si eso te ayuda a dormir por las noches que así sea
Nos veremos hasta la próxima. Y no olviden dejar sus comentarios. Saludos
