Disclaimer: Los personajes no me pertenecen si que los creó Suzanne Collins en su saga original titulada "The Hunger Games". Yo solo los tome prestados.

Aquí les dejo esta adaptación, la historia "30 DIAS" que le pertenece a MIUV.16, quien me dio permiso para adaptarla a los personajes de los Juegos del Hambre.

AU (Universo Alterno). Espero les guste.


Recuperándote

Capítulo 4.-

(3 de marzo de 2016) - 2 Parte

Luego de decir adiós a Johanna me fui de nuevo para mi casa, tenía una hora antes de tener que salir hacia donde Cato. Peeta me había llamado todo el día pero todo el día lo ignore.

Sabía que no era nada importante, hace mucho tiempo dejo de ser importante.

Llegue a casa y estaba oscuro aun no era hora de Peeta para que llegara a casa, como siempre la soledad fue mi mejor compañía en esta propiedad, pero como siempre la ignore. Pasé por la sala de estar y me detuve en seco.

Mirando sobre la mesa de café me encontré con una foto de Peeta y yo. Hace mucho tiempo no la había visto ni siquiera sabía si aún seguía en esta casa, me senté en el gran sofá y la tomé con las dos manos, la foto era un recuerdo maravilloso. Fue nuestra luna de miel en una isla, yo estaba sonriendo a la cámara toda llena de arena y Peeta besaba mi mejilla, éramos tan felices en ese tiempo.

Aun podía recordar cómo me hizo el amor en la playa, nuestros cuerpos estaban cubiertos de arena, pero eso no nos impidió entregarnos el uno al otro. Aun podía escuchar como murmuraba una y otra vez cuanto me amaba y lo felices que seríamos, yo como ingenua le creí.

Deje el marco donde estaba no había ningún motivo por el cual ponerme triste cuando otro se estaba divirtiendo. Sin dar una segunda mirada más me fui a mi cuarto a prepararme.

Mi maquillaje había durado todo el día por lo cual no me lo quite, recogí mi cabello y me di una ducha rápida bañando el sudor del día y dejando un aroma frutal en mi cuerpo. Por lo que sabía el lugar al que íbamos era muy elegante por lo cual no podía ir con cualquier cosa.

Me seque mi cuerpo y me eche un poco de crema y perfume antes de vestirme, no me gustaba que mis vestidos quedaran impregnados de perfume. Fui a mi armario y saqué un vestido de piso color verde esmeralda que me hizo pensar en los ojos de Annie.

El vestido era clásico pero hermoso, fue elaborada en una fina tela de seda que era delicada con mi cuerpo, y se ajustó perfectamente a todos los lugares, los combiné con unos tacones de Michael Kors negro y un poco más bajo de lo que acostumbro. Mi maquillaje ya estaba hecho por lo que estaba lista, aunque era una mujer de joyas desde mi lejanía con Peeta no las volví a usar me recordaban a él ya que él fue quien me las dio todas como muestra de ''amor''. Sentí un auto llegar y luego mi celular sonó con un mensaje.

Ven Julieta y no me hagas esperar…

Con amor, tu amado Romeo.

Creo que Cato fue el ángel que alguien me mandó del cielo para olvidarme de las penas. Él era el único que me entendía a un nivel que nadie más podía hacerlo. Apague todas las luces y me fui a mi encuentro con mi ''romeo''

Cato estaba luciendo extremadamente guapo esta noche con su traje negro y sin corbata, lucia sexi. Sabía que le gusto lo que vio por qué su mirada nunca dejó mi cuerpo.

- Dios chica, eres hermosa – él silbó entre dientes.

- Gracias guapo – ronronee – ahora si me vas a decir porque Glimmer no pudo ir – Cato comenzó a conducir con elegancia y sutileza.

- Tiene un turno esta noche, pero quedamos en vernos luego.

- Así que soy un remplazo – levante las dos cejas.

- No preciosa amo tu compañía – él dijo dando vuelta en U – pero tú no me das lo que ella me da – solté una carcajada cuando supe que era. Continuamos hablando y hablando y mi celular nunca dejó de sonar – por todos los cielos Kat, contesta o mejor apaga esa cosa – mire la pantalla y vi que de nuevo era Peeta, decidí contestarle para que dejara de molestar de una vez.

- Katniss, por todos los cielos dond….

- Mira Peeta si una persona no te contesta es porque está ocupado o simplemente no quiere hablar.

- Si, pero necesi… - lo interrumpí de nuevo.

- Y en este momento estoy bastante ocupada como para lidiar contigo, si tienes algo muy importante busca a tu amante ella estará más que encanta de escucharte – con eso finalice la llamada y apague el móvil.

- Una mujer con pelotas, me gusta.

- Cállate – dije con una sonrisa.

El restaurante era como lo dijo Cato grande, elegante y sofisticado. Las mesas estaban llenas y afuera de este había una gran fila de persona, pero nosotros teníamos una reserva por lo cual nos dejaron entrar de inmediato.

Cato como el caballero que era toda la noche me hizo reír hasta no poder más, comimos una deliciosa comida seguido un suculento postre de chocolate con helado, toda la noche me sirvió un poco para conocer más Cato, él era un hombre con muchos valores y un gran caballero, me alegraba mucho que Glimmer haya podía encontrar alguien así, así fuera solo para follar. Cuando llegó la hora de volver a casa era un poco más de las 11 y yo tenía que trabajar mañana y mi cuerpo estaba cansado, Cato me llevo a casa como todo caballero que era.

- Me la pasé muy bien esta noche – dije quitándome el cinturón.

- No mejor que yo Kat– él se acercó en busca de mis labios y yo no se los negué, sabía que no sería la mujer con la cual el amanecería, pero no me importaba, Cato era un amigo y ya, Peeta era el hombre que amaba, aunque él a mí ya no, y ningún hombre podría cambiar eso.

Me acerque más a él y nuestros labios se encontraron en un apasionado beso que me dejó sin aliento. Cato paso sus manos por mi cabello y yo pase las mía por su cuello. Nos besamos como dos adolescentes cachondos, pero se sentía bien su toque y calor. En verdad extrañaba todas esas sensaciones. Los labios y lengua de Cato eran simplemente algo embriagador, algo delicioso. Entrelacé mis dedos en su cabello y me fui volviendo más demandante. Después de mucho tiempo me permitir sentir esa sensación que tanto había anhelado y fue tan placentero como lo había imaginado, quizás más.

Un gemido salió de mis labios que fue sofocado por la boca de Cato, sus manos recorrieron mi cuerpo y yo no me quede atrás, pude dar rienda suelta a mis manos. Su lengua de pronto estaba dentro de mi boca, explorando cada espacio al que tenía acceso. Sus manos recorrían mis brazos, buscando el inicio del cierre de mi vestido, bajándolo lentamente. En cuanto sus manos tocaron la piel de mi espalda me estremecí de puro placer. Con dedos un poco ansiosos y temblorosos, busque el borde de su camisa, en cuanto lo encontré metí mis manos debajo de esta y acaricie su abdomen.

Sus labios dejaron mi boca, trate de respirar, pero el hecho de que bajaran a mi cuello y hombro no ayudaban mucho a mi tarea de estar respirando.

Las cosas se fueron volviendo más apasionadas y profundas, olvide poco a poco mis propios principios y pudores, no fue hasta que el aire nos faltó y la cabeza comenzó a darnos vueltas, que nos separamos.

El me miro con puro deseo y lujuria lo que hizo que mis mejillas se pusieran más rojas aún. Pero en ese momento supe que habíamos ido demasiado lejos, no negaba que Cato me excitaba, pero aún no me sentía preparada de estar con otro hombre que no fuera Peeta, lo se soy patética. Al parecer Cato comprendió lo que pasaba por mi mente, porque me ofreció una cálida sonrisa, y me beso dulcemente.

- Buenas noches Katniss– él dijo luego de separarnos. Yo me arregle mi labial y mi vestido y Salí del auto.

- Buenas noches Cato, gracias por todo y pasala rico – le guiñe un ojo y el me respondió con una sonrisa….

Entre en casa y todo estaba oscuro pero esta vez no me detuve a sentirme miserable estaba demasiado cansada para eso. Me fui hacia el cuarto de huéspedes que era mi nuevo dormitorio, pero antes de poder subir las escaleras la luz de la sala se prendió. Me detuve y me fijé en el gran sillón.

Allí sentado con una copa de whisky y la corbata a medio amarrar estaba mi más que sexi esposo. Aprecie sus rasgos y una vez más me maraville con su hermosura. Peeta era el típico hombre que cualquier mujer desearía tener en la cama. Ni la escultura de David podría hacerle juego. Peeta era perfecto mirársele por donde quiera.

Él dejó la copa sobre la superficie de la mesa de café y se puso de pie con elegancia, caminando hasta donde mí. No entendía qué pasaba, ya eran tres noches que él estaba en casa por no decir que era tres noches que me esperaba despierto. El llego hasta donde mí y con su pulgar limpio algo de mi boca, no supe que era. Él lo miró con detenido detalle y después hablo:

- Lo besasteis – su voz era vacía y sin emoción, yo por mi parte no entendía que pasaba.

- Eh, ¿Qué quieres decir?

- No te hagas la ingenua Katniss – el me miro a los ojos y pude ver rabia en ellos – te besaste con Cato – mis ojos se abierto, y el cómo coño lo sabía. Él se rió amargamente – los vi en el restaurante cenando como una pareja feliz.

- Espera, ¿tú me estabas espiando? – lo acuse con enfado.

- No Katniss yo también estaba allí, por qué crees que te llame todo el puto día.

- Para verme no era seguro – me aleje un poco de él – Dime Peeta que quería que fuera ¿tu esposa florero otra vez?

- No lo entiendes – él se alejó y yo sentí mi ira crecer y todos los sentimientos que había sentido este último año explotaron.

- No lo entiendo – repetí con voz clara pero amenazante – crees que no entiendo que eso es lo que he sido para ti este año, tu florero, tu trofeo que luces antes las cámaras y tus socios – él me miró clavando sus penetrantes ojos en los míos – y dime entonces ¿para qué te sirve Alma?

- Katniss no vayas por eso camino – él advirtió.

- ¿O qué? – Desafié – Dime, es que solo sirve para estar en la cama y darte placer, no me digas que ser mujer le quedo grande – Peeta no hablo, mas solo escucho – Sabes algo Peeta, ser mujer de alguien no solo significa darle placer en la cama. Ser mujer conlleva muchas obligaciones. Cómo cuidar, amar y proteger a su marido – camine un poco más hasta donde él, estábamos tan cerca que podía oler su loción que tanto amaba – así que dime Peeta ¿acaso a Alma le quedó grande llenar mis zapatos? – vi cómo trago y supe que había dado en el clavo. Me aleje de él.

- Eres mi esposa, no puedes revolcarte con todos por el simple hecho de que nos estamos divorciando – me dolió y mucho escuchar la palabra '' divorcio'' sólo Dios sabía cuánto deseaba que Peeta corriera me tomara en sus brazos y me dijera cuanto me ama y que lucharemos por todo. Pero nada de eso iba a pasar.

- Si lo soy – admití – pero no por mucho. Además, con quien me revuelco o no, no es de tu problema, tú llevas más de un año haciéndolo y yo no te he dicho nada – quería hacerlo sufrir, como el me lo había hecho a mí – y quiere saber algo, nunca en mi vida me había sentido más mujer que al estar en los brazos de Cato – era una mentira y yo lo sabía, nadie me había hecho sentir tan mujer como Peeta y nadie lo haría, simplemente no sería capaz de dormir con nadie que no fuera él por el simple hecho de que aún lo amo mas que ha mi vida y eso no va a cambiar en un largo, largo tiempo, pero al ver su cara de desolado bastó para mantenerme en pie y firme, si hacerlo sufrir este último mes sería lo último que hiciera en mi vida, pues lo haría que sepa como duele el engaño.

- Estas mintiendo – él dijo en un susurro.

- Si eso te ayuda a dormir por las noches que así sea – sentí ganas de llorar pero no iba a darle ese gusto – Tu tomaste una decisión por los dos ahora vive con las consecuencias – me di media vuelta y me iba a ir, pero recordé algo – la vida no es color de rosa Peeta y tú mismo me apartaste de ti, te olvidaste de que era tu esposa y desde el momento en que decidiste meterle la polla a Alma ese día yo deje de ser tu mujer – y con eso me fui dejándolo parado en nuestra sala de estar solo como yo lo había estado estos últimos meses….


Bueno aqui les dejo otro capitulo de la fantástica adaptación de 30 DÍAS DE MIUV.16

Tambien agradecer a los que están leyendo esto, en especial a Amalifavila por su review.

Hasta la próxima. Saludos