Disclaimer: Los personajes no me pertenecen si que los creó Suzanne Collins en su saga original titulada "The Hunger Games". Yo solo los tome prestados.
Aquí les dejo esta adaptación, la historia "30 DIAS" que le pertenece a MIUV.16, quien me dio permiso para adaptarla a los personajes de los Juegos del Hambre.
AU (Universo Alterno). Espero les guste.
Recuperándote
Capítulo 9.-
(8 de marzo de 2016)
PDVD
Despertar fue lo más placentero que he hecho en muchísimo tiempo, y no era por qué había tenido una buena noche de sueño, bueno en parte sí, pero fue por el ángel que tenía en mis brazos. Katniss mi hermosa Kat yacía plácidamente en mis brazos, su respiración era regular. Ella estaba profundamente dormida. Su postura era relajada y su cara estaba pacífica.
Mire asía la ventana y divise toda la ciudad de Las Vegas, era hermosa pero demasiado intranquila, a cualquier hora había ruido y muchas personas, prefería mi hogar, Las Vegas nunca fue de mi más entero gusto, digo aquí las mujeres andaban desnudas y follaban con cualquier desconocido que se les acercara. Por no decir que se casan con ellos si ven que tienen dinero, como dice mi esposa Las Vegas es el paraíso prohibido de esta nación.
Miré el reloj y vi que era cerca del mediodía, aunque no me sorprende, Katniss llego muy a la madrugada y después de nuestra discusión nos acostamos muy tarde, estaba dichoso ella accedió a darme un segunda oportunidad, pero eso fue la parte más fácil, ahora venía la parte más difícil, volverla a enamorar, yo sé que ella me ama pero ese amor se está apagando y si se extingue no me queda nada más, pero estaba dispuesto a luchar hasta el final. Como dije la noche anterior Katniss era mi familia y mi vida, sin ella todo estaba perdido, lástima que me di cuenta un poco tarde.
Otra cosa que fue perfecta, fue el beso. Dios sus labios fueron como un baldazo de agua fría que me despertó, me había perdido tanto en su toque, era como un hombre muriendo de sed y cuando sus labios tocaron los míos sentí como que todos los males de la tierra desaparecieron de una vez por todas, ansiaba tanto su toque, ansiaba poder hacerle el amor y perderme en las curvas de su cuerpo, pero era algo que estaba lejos de la realidad, Katniss me amaba y de eso no tenía duda pero ella no era capaz de intimar conmigo y lo entendía, yo no sería capaz de intimar con ella si otro hombre hubiera estado dentro de ella. Aunque con toda seguridad si un hombre la hubiera tocado así estoy seguro de que lo mato con mis propias manos, Katniss se removió en mis brazos, pero no se despertó vi que había sido porque mi agarre había apretado alrededor de su cintura de solo pensar de ella con otro hombre.
Bese su cabello y me desenrede despacio para no irla a despertar, quería hacerle el desayuno, aunque era casi medio día Katniss nunca se perdería el desayuno, quería recuperar viejas costumbres por lo cual me decidí cocinar este día para los dos, sabía que la habitación estaba equipada con todo lo necesario para hacer un buen desayuno. Cuando logre estar libre Katniss se removió como buscándome y cuando no me encontró un ceño apareció en su frente, pero ella no se despertó, era tan hermosa cuando hacia eso. Me puse los pantalones de la noche anterior y no me molesté en usar una camisa, primero porque no tenía ya que Katniss la estaba usando y segundo porque no había nada que ella ya no hubiera visto. Tome el control remoto y baje las persianas, afuera hacia un día precioso, pero había demasiada luz para alguien que quisiera dormir plácidamente.
Salí del cuarto y me encontré con un gran desorden en la sala, al principio estaba confundido nosotros no habíamos hecho eso, pero luego recordé que Gale estaba aquí con Katniss por lo que él debe ser el responsable de lo que aquí paso. Gale nunca fue santo de mi devoción y sabía que la guerra iba hacer duro para tratar de recuperar a Katniss y más con él en el medio, y no solo estaba él también estaba Cato, pero por él casi no me preocupaba cuando me enteré de que él y Katniss podían tener algo lo investigue y resulta que en realidad estaba divorciado y actualmente se estaba follando a Glimmer la amiga de Katniss y por lo que leí en ese informe las cosas iban muy enserio por lo cual el para mí no era un problema, pero aún no me puedo quitar la amargura de saber que él y mi mujer se habían besando.
Deseche esos pensamientos, si quería tener un final feliz en toda esta pesadilla debía concentrarme en cómo será nuestro futuro, cruce a grandes zancadas la estancia y en un momento estaba en la cocina, esta no era muy grande, pero si muy lujosa y bien equipada y también se veía que había sido el único lugar que no había sido destrozado. Busqué todo lo que necesitaba y me puse a cocinar, Katniss amaba las tortillas con huevo y tocino, mientras los huevos y el tocino se sofreían me puse hacer un poco de jugo de naranja y café.
Estaba en la mitad de la preparación cuando sentí la presencia de alguien, me di media vuelta sonriendo pensando que Katniss que se había levantado pero la dicha me duro poco cuando vi quien eran, era una mujer de unos 27 años y muy hermosa, nada que ver con Katniss, pero si debo admitir que era hermosa. A lo lejos se notaba que era la típica mujer armada, todo su cuerpo gritaba silicona y cirugía y lo sé porque estaba totalmente desnuda, si como lo escuchan esta mujer estaba desnuda a unos pasos de mí.
- Buenos días guapo– la mujer ronroneo, yo me volteé y seguí haciendo lo mío, ella podía coquetear lo que quiera, pero para mí alguien como ella no era relevante.
- Buen día - fue todo lo que dije, no le di una segunda mirada, y vertí un poco de jugo en dos vasos.
- ¿Qué haces tan solo? – ella pregunto y la sentí moverse me voltee para responderle, pero choque contra algo o mejor contra alguien, esta mujer estaba pegada a mi cuerpo como la lepra.
- Acaso no sabes el significado de espacio personal – dije mal humorado, si Katniss saliera en este instante no podría imaginar lo que pensaría, nuestro matrimonio depende de un hilo y no puedo dejar que ese hilo se rompa a causa de una puta de Las Vegas – así que le pido el favor de alejarse – pase por su lado y cogí dos platos.
- ¿Qué pasa? ¿Acaso no quieres un poco de diversión? – ella pregunto.
- No – dije en tono cortante. Ella iba a responder, pero alguien entro en la cocina y esta vez sí era la persona que deseaba de ver. Deje lo que estaba haciendo y camine hacia ella, en su rostro había una mirada enojada y sabía que era por la escena, creo que no debe ser muy agradable entrar en la cocina y ver a tu esposo con una mujer desconocida totalmente desnuda. Katniss tiraba dagas a la rubia y no me sintió llegar, no le iba dar espacio a sus pensamientos por lo cual la tome de la cintura y la bese, al principio ella no respondió, pero después de insistir un poco comenzó a responder mi beso.
- Buenos días – dije una vez que nos separamos.
- Buenos días – su voz era cortante y yo sabía que la escena que presencio era la causante de esto.
- Katniss no es lo que piensas – dije mirándola a los ojos – no sé quién es esta mujer – ella me miro y luego miro a la mujer. Entrecerró sus ojos y luego volvió a mirarme.
- Te creo – dijo, aunque ella seguía sin emoción – yo si la conozco del club – Katniss paso por mi lado y fue a tomar un poco de jugo de naranja.
- ¿Se conocen? – la rubia pregunto, iba a responder, pero Katniss se adelantó.
- Por supuesto, es mi esposo – dijo lanzándole dagas a la rubia – y te agradecería que dejaras tus sucias manos para ti – mi mujer dijo dejando en claro, mi pecho se hincho ella estaba furiosa conmigo, pero aun dejaba en claro quién era ella.
- ¿Por qué? – La rubia reto - ¿te asusta un poco más de competencia? – mis manos se apretaron, ninguna mujer ha sido competencia para Katniss. Quería responder, pero Katniss se me adelanto.
- Cariño ni las de mejor clase han podido con él – dijo mirándome, ella hablaba de Alma – no creo que se rebaje a una stripper de Las Vegas – auch golpe bajo.
- No soy una stripper – la mujer se defendió.
- ¿Entonces que eres? – pregunto Katniss – porque una dama no lo creo, a no ser que las damas hoy en día se acuesten con un hombre que apenas conocen – mi mujer no la miraba estaba preparando dos tazas de café, su voz sonaba aburrida y su cuerpo estaba relajado, a diferencia de la rubia, parecía que quería matar a alguien.
- ¿Te crees la gran cosa? – pregunto ella sosteniéndose sobre la barra de la cocina.
- No – Katniss respondió caminando hasta mí y entregándome una taza de café, tomo un sorbo del suyo y luego clavo la mirada en la mujer – lo soy – una sonrisa maligna se dibujó en los labios de mi esposa, yo por mi parte estaba en estado de Shock, Katniss nunca había hablado así con una mujer que me coqueteo por lo general terminaba hecha furia, pero esta vez era todo lo contrario su cuerpo estaba relajado - ahora si me disculpas, tengo hambre y quiero desayunar – tomando mi mano Katniss camino conmigo hasta la mesa y tomo los dos platos que había servido y los estableció delante de nosotros. La mujer se quedó ahí un momento, pero ninguno de los dos le dio importancia, después de 5 minutos ella salió hecha furia.
Katniss y yo compartimos el desayuno, quería decir que fue la mejor cosa, pero no fue así, el aire era un poco tenso y el silencio de Katniss era cada vez más perturbador y más cuando ella era una persona que hablaba hasta por los codos, no disfrute nada de mi comida, de solo verla indiferente a mí me dolía, pero no podía hacerle ningún reclamo, sé que ella me estaba pagando con la misma moneda que yo le pague hace un tiempo. Tengo que esforzarme más.
- Estaba delicioso – ella me dio un beso en la mejilla. Donde sus labios tocaron quedo el cosquilleo, era una pequeña muestra de cariño, pero por lo menos era algo.
- ¿Tienes algo planeado para hoy? – pregunte recogiendo la vajilla y depositándola en el lavado.
- No lo sé – ella dijo frunciendo el ceño, amaba cuando hacia eso – conocer un poco la ciudad, tomar unos mojitos y jugar en los casinos – ella me dio una sonrisa infantil, Katniss podía pretender ser dura por fuera, pero a la hora de divertirse ella era como un niño, asentí con la cabeza, ella no me pidió venir y no iba a estropear su día, si ella me quería ahí ella me lo pediría. Mientras recogía las cosas que utilice recordé algo.
- Hablare con el doctor Aurelius una vez que lleguemos a Seattle.
- ¿Quién es ese? – ella pregunto.
- Es un doctor para parejas – entendimiento brillo en su rostro – estaba pensando en que podríamos verle tres veces por semana, los lunes puedes ir tu sola, el martes yo y el jueves podemos ir los dos.
- ¿Por qué ir por separado?
- Porque hay cosas que de seguro solo quieres hablar con él y no me quieres presente – ella asintió – por lo cual me parece que en ese día tú puedes decirle todo sin que nada te detenga.
- ¿Acaso tú tienes mucho que decir? – ella pregunto. Suspire, si quería que esto funcionara tenía que ser sincero con ella.
- Si Katniss – comencé – este año hemos pasado por mucho y sé que hay cosas que tú no quieres escuchar, pero sé que tengo que decirlas para encontrar la salida de este laberinto, pero no quiero que cuando las tenga que decir abra una brecha entre nosotros, también sé que tú quieres compartir cosas con él que no quieres que yo escuche y personalmente estoy bien con eso, sé que ninguno de los dos ha actuado correctamente, yo más que tu pero igual duele un poco escuchar lo que tienes que decir.
- ¿Me culpas? – Ella pregunto - ¿me culpas por todo esto? – busqué signo de enojo, pero no los vi, en cambio vi como la culpa se formaba en ella.
- No Katniss – me apresuré a decir – no es tu culpa, cuando tú te alejaste yo ya me había alejado hace mucho tiempo, yo fui quien abrió la brecha por lo cual me corresponde cerrarla, no te culpes – camine hasta donde ella y la obligue a mirarme – en este año he cometido tantos errores, errores que me persiguen hasta en los sueños y tengo que dejarlos salir, sé que no quieres escuchar esto, pero es real Alma no fue nada, ella fue mi distracción...
- Peeta por favor – Katniss agacho su cabeza derrotada, pero ella tenía que saber, tenía que entender que fue un error.
- No Katniss escúchame – ella no dijo nada y lo tome como una buena señal – no te puedo decir cómo comenzó porque sinceramente no lo sé, pero de algo que estoy seguro es que no significo nada, Alma fue un error y eso fue todo, sé que piensas que estaba todas las noches con ella pero no – eso era otra cosa que Katniss pensó, cada noche yo llegaba tarde a casa pero no era por Alma.
- ¿Si no estabas con ella entonces dónde?
- En mi oficina, me quedaba hasta tarde y luego volvía a casa contigo, pero cada vez la culpa me carcomía más por dentro pero no quería parar, era egoísta y lo sé, me deje llevar por el dinero y el prestigio y me olvide de lo que en verdad importaba y eso eras tú. No quiero que piense que Alma significo algo, fue cosa momentánea y cada noche me culpo por ello, es un fantasma que yo cree y que me perseguirá de por vida, pero no puedo afrontarlo solo Katniss, simplemente no puedo – deje salir todo lo que sentía, le dije lo importante, con el doctor Aurelius tendría que hablar de mi intimidad con Alma, pero no quería que Katniss supiera esa parte, porque la intimidad con Alma fue algo masoquista nada que ver con la intimidad entre Katniss y yo.
- No sé qué pensar, solo que estamos jodidos – ella dejo caer su cabeza en sus manos y con la yema de sus dedos masajeo los pliegues de su frente.
- Lo sé – admití, este matrimonio era un caos, pero era un caos que podríamos arreglar – pero no todo está perdido. Si hay amor habrá esperanza – quería creer cada palabra, necesitaba creerlas.
- Creo que puedes tener razón – ella levanto su mirada y me dedico una leve sonrisa que respondí. - ¿Qué tal si nos vamos de este desastre y pasamos un agradable día? – ella pregunto, mi día se ilumino ella quería estar conmigo – démosle un respiro a los problemas.
- Me parece una idea genial.
…
Como dije Las Vegas era un lugar donde uno nunca encontraría paz, después de organizarnos y yo conseguir un poco de ropa o más bien que Katniss me consiguiera un poco de ropa, salimos a la calurosa ciudad, a pesar de ser marzo había muchas personas la mayoría de ellos turistas, en todo el día no solté la mano de Katniss y menos cuando vi las miradas que le estaban dando la población masculina.
Katniss literalmente nos llevó a todos lados, estuvimos en la torre Eiffel versión Las Vegas, dimos un paseo en la famoso góndola tan característica de Venecia. Katniss comió de todo y si ella no fuera doctor le echaría la cantaleta de como toda esa comida le hará daño, aunque sé que al final del día se estará quejando de que le duele el estómago. Típico de Katniss.
En todo el día no mencionamos casa, los celulares estaban apagados y nadie sabía dónde estábamos con excepción de Gale que por cierto se podía notar que estaba furioso cuando se dio cuenta de que yo estaba aquí. Internamente sonreí y pensé '' Peeta 1 Gale 0''. El hombre podría ser mi amigo, si no tuviera sentimientos por mi mujer. Él y Katniss hablaron por media hora, pero no se me permitió escuchar, al final de su conversación Gale se fue con la postiza y dijo que pasaría el día afuera, no me queje, era su vida.
Este día me recordó a los días en que aun estábamos en la universidad, éramos felices y sin complicaciones, mire a mi mujer y ella estaba hermosa, Katniss hoy decidió usar un vestido maxi de color blanco con una fina correa dorada en su cintura, como en los últimos días, ella estaba usando unas sandalias bajas de color dorado para hacer juego con su correa, su cabello estaba en una trenza para soportar el calor y como siempre no usaba maquillaje, solo un poco de brillo. Mi esposa era hermosa, y yo estaba a punto de perderla.
- ¿Qué tanto piensas? – Katniss pregunto, cuando íbamos de camino para él hotel, la noche comenzó a caer y Katniss estaba cansada.
- En lo hermosa que luces el día de hoy – por sus mejillas subió un rubor rojo escarlata, dándole la apariencia de inocente. Ame la vista.
- Gracias – ella dijo mordiéndose el labio. Yo sonreí y besé su mejilla, no habíamos compartido más besos y aunque yo me moría por hacerlo respetaba su espacio. – Estoy cansada – ella se acomodó en mi pecho y yo pase una de mis manos por su cintura. Íbamos en un taxi de camino al hotel y aún faltaba un poco de camino - ¿Qué vamos hacer? – ella pregunto.
- ¿De qué? – dije mientras acariciaba sus mechones.
- ¿Cuándo volvamos a casa? – me había hecho esa pregunta todo el día a mí mismo, aquí éramos libres y no teníamos de que preocuparnos, pero sabía que al bajarnos del avión los problemas y toda la mierda volvería, la apreté un poco más a mí.
- No lo sé – dije – pero buscaremos la manera de recuperar esto Katniss – ella se acurruco más – hallaremos el modo de volver a encontrar el camino – dije. Escuche a Katniss bostezar.
- Flores – ella dijo, no entendía a que venía el cambio de tema.
- ¿Ehhh?
- Es una buena forma de comenzar, por las flores, ahí fue donde todo comenzó – su voz se fue apagando como ella se fue quedando dormida. Me tomo un poco poner sus palabras, no las entendía, que podían hacerla las flores para arreglar este matrimonio…
… Mire nuevamente hacia los campos de flores y aprecie las flores de cerezo, eran hermosa y en esta época del año lo eran aún más. Con sus hojas casi blancas pero difuminadas con un color rojo las hacía ver exquisitas.
- son hermosas por esta época – una niña con pelo marrón que se encontraba delante de mi hablo. No le pude ver bien ya que estaba dándome la espalda y hablando con una mujer pelirroja.
- ¿Qué es hermoso? – la niña rubia pregunto.
- Las flores.
- Sí lo son – la chica pelirroja asintió mirando hacia donde yo había mirado hace unos segundos. – siempre fueron tus favoritas, pero nunca te las han regalados ¿Por qué? – pregunto la pelirroja, aprecié a las dos, ambas vestían trajes de medicina por lo que supe a qué facultad pertenecían, la niña de cabellos castaños se encogió de hombro y respondió:
- Nunca nadie ha sabido mi flor favorita.
- ¿Ni Gale?
- Ni Gale – la niña volvió a mirar hacia las flores y pude apreciar su perfil, aunque no bastante bien – son hermosas y no son para que cualquiera me las de.
- Oh vamos Katniss – Katniss que hermoso nombre, pensé – ¿así que esperaras hasta que tu esposo te las de? – la niña identificada como Katniss soltó una risita que fue como melodía para mis oídos.
- No Annie – Katniss dijo – pero si alguien especial y que me ame de verdad - la niña sonaba al igual que yo, era raro pensar que había personas desconocidas que compartían el mismo pensamientos…
¡Por supuesto! El día que comenzó todo Katniss estaba apreciando las flores, recuerdo que ella me compro un batido cuando yo recupere su pulsera y nos sentamos horas y horas a conocernos y apreciar las flores, él día de nuestra primera cita yo le lleve flores de cerezo y sus ojos brillaron con alegría… nunca podré olvidar ese día. Katniss estaba dormida en mi pecho, pero ella me había dado algo yo le pedí que me digiera como podíamos arreglar esto y ella me dio una pista. Fue algo pequeño, pero fue un punto de partida…. La atraje más a mí y besé su cabello inhalando su aroma a flores y vainilla.
- Encontraré la salida de esto amor, y seremos felices como te le prometí hace tanto tiempo – hice la promesa, ella no me escucho, pero esta vez estaba decidido a cumplirla.
Hola a todos de nuevo... Lo prometido es deuda, como dije todos los domingos estare publicando un capitulo... Y bueno aqui esta.
Espero leerlos pronto. Hasta la proxima
