CAPITULO 3: "Los Mártires de Manehattan"

Habían pasado cinco semanas desde la conversación entre Twilight y Light Star.

Durante ese tiempo se decidió someter a votación popular el asunto de la rebelión.

La mayoría de los pobladores del Imperio de Cristal aprobó que se declarase la guerra a Black Heart, pues lo consideraban un usurpador del trono y un traidor a Equestria, además de que le guardaban rencor por haber arrestado a Cadance, su princesa y gobernante.

Light Star sabía que si atacaban nada mas ellos no lograrían vencer al ejercito de Black Heart por lo que necesitaban más apoyo por parte del pueblo de Equestria para lograr sus objetivos.

Twilight propuso que la manera de obtener este apoyo era buscar a los sectores sociales que habían sufrido abusos o que estaban inconformes con el régimen de Black Heart. Aunque Light Star dudaba de esto, recibió una gran sorpresa cuando llegaron mensajes de varias partes de Equestria que apoyaban la rebelión, la mayoría provenían de grupos obreros, campesinos, políticos, periodistas, pequeños empresarios y comerciantes.

La razón de la inconformidad de estos grupos, era que en esas cinco semanas Black Heart había comenzado a gobernar con más agresividad y hasta cierto punto se comportaba casi como un dictador absoluto. El rey privilegiaba a la aristocracia de Canterlot y consentía especialmente a los intereses extranjeros.

Muestra de ello fue el caso de los mineros de la San Palamino Gold Company que fueron reprimidos por la policía rural de San Franciscolt y la guardia real de Equestria con el fin de que estos no llevaran a cabo su huelga en busca de mejores condiciones de trabajo. Tres días después fueron masacrados cientos de búfalos en Appleloosa debido a que estos intentaban defender sus tierras de las que quería apoderarse una empresa de Crinancia para construir una fábrica textil.

Sin embargo, estas noticias eran ocultadas a propósito por los periódicos oficialistas quienes justificaban aquellas barbaries diciendo que la paz y el progreso de Equestria tenía un costo y lamentablemente ese costo eran aquellas masacres y la represión.

Con estas noticias, Light Star y Twilight quedaron convencidos de que era el momento oportuno para hacer una rebelión contra Black Heart y su gobierno.

La noche era oscura, las calles de Manehattan estaban poco iluminadas y no había ningún transeúnte a esas horas con excepción de dos ponis de tierra que se encontraban pegando un cartel en una de las paredes de un edificio.

-Ya es el último –dijo la poni viendo a su compañera.

-Si –respondió la otra poni.

De repente un unicornio vestido de policía se acercó a ellas mientras levitaba una lámpara de aceite y les dijo:

-Oigan, ¿Qué creen que están haciendo?

-Estamos pegando un anuncio señor –respondió la poni.

-Al cuartel –ordeno el policía.

-Pero señor no estamos haciendo nada malo.

-Entonces, ¿porque lo pegan en la noche? Vámonos al cuartel, yeguas revoltosas.

La compañera de la poni se colocó junto a su compañera y dijo:

-Es una invitación para una boda que habrá en unos días oficial, si quiere pase a ver.

El policía se acercó al cartel y en efecto tenía el diseño de una invitación de bodas. Sin embargo, debido a que su lámpara de aceite no iluminaba mucho no alcanzo a leer bien el contenido del cartel el cual tenía escrito lo siguiente:

Invitación a la boda de Star Violet y el licenciado Butterfly

¡Llamado al pueblo de Equestria para rebelarse contra el mal Gobierno!

Ante el evidente descontento social que hay contra el gobierno del rey Black Heart y la reina Trixie Lulamoon, hacemos un llamado desde el Imperio de Cristal a todos los ponis, unicornios y pegasos opositores y de buena voluntad para que se sumen a la lucha armada que encabeza el ciudadano Light Star y la heroína de Equestria Twilight Sparkle.

Conscientes de que el trono ha sido usurpado por un traidor, torturador, asesino y un conspirador nos vemos en la necesidad de buscar apoyo para lograr derrocarlo, esperamos asistan a este llamado.

¡VIVA EQUESTRIA! ¡VIVA LA PRINCESA CELESTIA! ¡MUERA EL USURPADOR!

-No estamos haciendo nada malo señor –dijo la poni fingiendo tristeza –a menos que crea que la felicidad de una pareja es un delito.

-Disculpen señoritas –dijo el policía rindiéndose al ver que no podía leer bien el cartel –con su permiso.

El policía se fue por la calle dejando a ambas yeguas solas, estas tomaron un respiro de alivio y después se alejaron de ahí.

Luego de unos minutos las dos ponis llegaron hasta una enorme casa pintada de color crema y que por su estilo podía deducirse que era antigua, estaba ubicada a unas calles del centro de la ciudad. Las dos yeguas abrieron la puerta y entraron.

En una de las salas de la casa se encontraba una imprenta donde los esperaban varios ponis que bebían chocolate caliente.

- ¿Y cómo les fue? –pregunto un unicornio.

-Casi nos agarran, pero… lo bueno es que no había mucha iluminación –dijo una de las ponis - ¿Y Star?

-Ahí esta –respondió el unicornio señalando a un poni vestido como vagabundo.

Este poni se acercó a las ponis, se quitó los harapos y mostro a una poni de tierra morada y de crines negras. Luego sonriendo dijo:

-Nadie creería que una vagabunda sea una revoltosa.

Los ponis estallaron en risas, luego la poni viendo a sus compañeros dijo:

-Amigos, hoy llego el telegrama de Twilight Sparkle y ya me dio la fecha exacta para iniciar la rebelión. Ella y Light Star dicen que el levantamiento será en tres días.

-Bravo, bravo –dijeron los ponis aplaudiendo con sus cascos.

Un nuevo día había comenzado, en el jardín del Palacio de Celestia en Canterlot, Black Heart, Trixie y varios miembros de la aristocracia se encontraban sentados alrededor de una mesa bebiendo té y degustando una rebanada de pastel.

-Quién lo diría Trixie –dijo Black Heart –ayer se cumplió otro año más de la fundación de Canterlot.

-Ni que lo digas amor –respondió Trixie dándole un beso al rey.

-Algo curioso –dijo una unicornio aristócrata –es que no hicieron la fiesta de gala acostumbrada.

-Bueno es que el rey quería descansar luego de los festejos del centenario de la batalla de Filly Delphia –dijo Trixie.

-Pero hubiera por lo menos hecho acto de presencia –dijo un pegaso aristócrata.

-Si senador West pero el rey también tiene deberes que atender –dijo Trixie.

-Pero ¿Por qué no festejar con una cena en el jardín? –pregunto la unicornio.

-Porque el horno no está para bollos por eso –dijo molesto Black Heart haciendo que todos los presentes quedaran sorprendidos por la actitud del monarca. Este tomo un respiro y dijo –además, no creo que sea necesario andar derrochando dinero en tanta fiesta para celebrar un acontecimiento histórico. ¿Verdad mi amor?

-Si querido –dijo Trixie –lo mejor es pasarlo con la familia.

-Eso es lo que yo digo –dijo Black Heart. Luego viendo a los aristócratas les dijo –acábense su pastel.

En Manehattan, frente a la casa donde se habían reunido Star Violet y sus compañeros se encontraba estacionado una carreta de un vendedor de legumbres y verduras el cual bajaba canastos grandes para aquella casa. Dos unicornios estaban comprándole al vendedor.

-Por favor, no se olvide que necesitamos zanahorias señor Galaxy –dijo una de las unicornios.

-No se preocupe señora –dijo el vendedor que era un pegaso quien le daba una bolsa -aquí lo tiene.

-A ver hijo, llévalo adentro –dijo la unicornio dándole la bolsa a un potrillo unicornio.

Al lado de la casa se encontraba una tienda de dulces, el dueño salió a la calle a respirar un poco de aire fresco, luego volteo hacia la carreta y vio como el pequeño unicornio levitaba la bolsa. Pero de repente este no pudo controlar bien su magia y la bolsa cayó tirando las zanahorias y vio sorprendido que del interior de la bolsa se podía ver una pistola.

Las unicornios al ver esto regañaron al niño, tomaron la bolsa y volvieron a esconder el arma colocando las zanahorias adentro. El dueño volteo al frente fingiendo que él no había visto nada, luego comenzó a caminar por la calle.

Pasados unos minutos el poni se hallaba en la comandancia de policía sentado frente a un escritorio donde estaba también sentado un unicornio color durazno, melena y bigote negro vestido con uniforme policiaco y que fumaba un puro.

El policía atrajo con su magia una bolsa de monedas y le dijo al dueño de la tienda:

-Toma, y ni una palabra de esto, ¿entendido?

-No se preocupe –dijo el vendedor –nadie lo sabrá, solo cumplo con mi deber ciudadano.

-Que tenga buen día –dijo el policía.

El vendedor se retiró de la comandancia mientras el policía se quedó pensativo mientras seguía fumando su puro.

El reloj marcaba las doce del día, Black Heart se encontraba en su oficina y frente a él estaban Moon Black y un unicornio vestido de traje negro.

-Y bueno, ¿Qué tal las cosas en el reino? –pregunto el monarca.

-Pues todo bien majestad, a excepción del asunto de Star Violet en Manehattan –dijo Moon Black.

- ¡JEJEJEJE! Y el asunto de los carteles en Filly Delphia, en Appleloosa, en Cloudsdale y Las Pegasus, como que ahora hay más asuntitos –dijo Black Heart burlonamente.

-No tiene de que preocuparse majestad –dijo el unicornio de traje negro –el alcalde Blueblood de Manehattan me informa que ya están haciendo lo posible por detenerla. Todo se arreglará con un sustito que ya le van a dar.

Black Heart sonrió satisfecho con las palabras del unicornio.

Mientras tanto en la casa, Star Violet y dos de sus compañeros se encontraban almorzando en el comedor de la casa. Los ponis estaban sentados comiendo unos sándwiches de pepino acompañados por té de manzanilla. Uno de los presentes que era un unicornio vestido con traje dijo:

-Como les decía pienso que, aunque Twilight tenga el valor de aparecerse, demostrar que sigue viva y ahora encabezar una rebelión no quita que ella sigue siendo lo que es. Una hija de padres burgueses que solo busca acabar con el actual gobierno para quedarse con él. En cambio, la propuesta del Partido Laborista…

-Los laboristas –dijo Star Violet interrumpiendo al unicornio –solo son gente que busca la anarquía y una Equestria sin leyes. Yo pienso que Twilight Sparkle está haciendo bien en convocar a la unidad de opositores, en cuanto la rebelión triunfe ella seguramente convocara a todas las facciones para atender sus demandas.

-Además –dijo una pegaso –que necesidad tendría esa hija de burgueses de dejar de esconderse, arriesgar su vida y la de sus amigas por Equestria. Es obvio que ella busca ayudarnos.

-Lo que quiero decir es que la inconformidad no se resuelve con la caída de un gobernante –dijo el unicornio.

Star Violet se levantó de su asiento y viendo a sus amigos dijo:

-Equestria se levantará como un solo cuerpo amigos, lo presiento, cuando conocí a Twilight en las mazmorras vi en ella algo que nunca sentí, esperanza y valor. Estoy segura que ganaremos esta guerra.

Mientras tanto en la comandancia de policía un unicornio blanco, melena negra, con lentes y que tenía puesta una corbata roja se encontraba atendiendo a un habitante de la ciudad.

El policía que había recibido la denuncia del dueño de la dulcería entro a la comandancia y se sentó en su escritorio donde lo esperaban otros dos policías.

-Y bien jefe, ¿Cuáles son las nuevas? –pregunto uno de los policías.

-Ah… lo de siempre –respondió el policía -los mismos revoltosos de siempre.

-La tal Star Violet y sus amigos –dijo el policía.

-Sí, ahora tienen una denuncia penal por acopio de armas. Parece ser que esos cabrones quieren otra vez volver a los viejos tiempos cuando reinaba el caos.

El unicornio de lentes negros escuchaba atentamente la conversación del jefe de policía mientras escribía en un libro de registros.

-Pero aquí tengo la orden de cateo y arresto –dijo el jefe de policía mostrando un pergamino –así que disponga de dos de sus policías para acompañarme.

-Si señor –dijo el policía.

El unicornio de corbata roja cerro el libro de registros y salió de la comandancia de policía.

En cuanto estuvo afuera comenzó a correr en dirección a la casa de los rebeldes, en cuanto llego entro rápidamente y cuando vio a Star Violet con sus compañeros en la sala de la casa le dijo angustiado:

- ¡STAR! ¡STAR! Alguien nos delato, la policía viene con órdenes de cateo. Córranle, todavía tienen tiempo.

El unicornio salió corriendo de la casa, uno de los compañeros de Star se acercaron a ella y le preguntaron:

- ¿Y ahora qué hacemos?

-Nos quedamos –respondió Star Violet segura de sí misma. Luego viendo a un pegaso le dijo –avísale a Magnus.

- ¡MAGNUS! –grito el pegaso saliendo corriendo en dirección a uno de los cuartos de la casa.

Star Violet camino hacia uno de los cuartos, se colocó un fusil en su lomo y tomo algunas pequeñas cajas que contenían municiones. Luego salió al patio donde se encontró con el unicornio con el que habían discutido en el almuerzo y con Magnus, que era un unicornio café melena negra y que estaba vestido con camisa blanca, corbata negra y un saco negro.

Magnus había sido un fotógrafo que trabajaba para el periódico La Cornada (donde también trabajaba Star Violet), pero después de la supuesta muerte de Twilight Blueblood ordeno cerrarlo debido a que era el único periódico critico al régimen boxista. Además de que siempre acusaba al procurador de ser el verdadero asesino de Celestia y constantemente publicaba caricaturas en contra de este, de Box y de Blueblood.

Magnus compro la enorme casa con ayuda de algunos pequeños empresarios con el fin de que él y Star Violet lo usaran no solo como hogar sino para poner ahí una imprenta que les diera de comer.

Star Violet al verlos les dijo:

-Magnus, Anarchy a la azotea con armas y municiones.

Los dos unicornios asintieron y se dirigieron al cuarto donde tenían las armas para equiparse, el resto de los rebeldes y seguidores de Star Violet hicieron lo mismo.

A unos metros de la casa iba caminando el jefe de policía acompañado por tres policías.

- ¡JAJAJA! Esto va a ser más fácil que quitarle un dulce a un niño –dijo el unicornio a sus compañeros.

De regreso a la casa, los ponis estaban ya apostados en las azoteas de la casa y algunos en las ventanas que daban a la calle.

-Llévatelos de aquí Filomena –dijo la pegaso que había almorzado con Star Violet a una poni de tierra vestida como sirvienta rodeada de potrillos y potrancas.

-Pero… ¿y ustedes? No, yo me quedo Flor –dijo la poni.

-Escúchame Filomena –dijo Flor –ellos son el futuro y por ellos luchamos. Llévatelos de aquí, se valiente.

Filomena se quedó pensativa por unos segundos luego asintió con la cabeza, por ultimo abrazo a la pegaso y comenzó a llevarse a los niños mientras les decía a estos:

-Despídanse de la tía Flor.

-Adiós –dijeron al unísono los potrillos y potrancas.

Filomena salió de la casa con dirección a otra calle llevándose a los pequeños para ponerlos a salvo, Magnus veía la escena desde la azotea dando un respiro de alivio, luego volteo y vio que el jefe de policía estaba llegando por lo que se puso a cubierto junto con los demás rebeldes que le acompañaban en la azotea.

El jefe de policía se paró viendo el exterior de la casa y luego viendo a un policía le dijo:

-Mayor, que uno de sus hombres nos acompañe.

El policía asintió, volteo a ver a los dos policías que lo acompañaban y señalo a uno de ellos para indicarle que los acompañara.

Star Violet veía esto desde la ventana que daba a la calle en el segundo piso, a su lado se encontraba Flor, ambas se vieron frente a frente y asintieron con la cabeza para después preparar las armas para atacar. En las azoteas todos los rebeldes hacían lo mismo.

El jefe de policía entro a la casa junto con sus acompañantes viendo que tenía un patio en su interior se colocó en el centro y grito:

- ¡STAR VIOLET! ¡MAGNUS! Preséntense en el nombre de la le…

De repente un disparo se escuchó y el jefe de policía cayó muerto en el suelo, luego otro disparo se escuchó y un segundo policía quedo herido en su pata delantera izquierda, este fue salvado por el tercer policía, mientras salían de la casa el herido grito:

- ¡VAMONOS! ¡VAMONOS!

Desde el segundo piso Star Violet y Flor respiraban nerviosas, pues ambas habían hecho los disparos. Magnus se asomó desde la azotea al pequeño patio y vio tirado el cuerpo del jefe de policía.

Afuera de la casa el herido era cargado por uno de sus compañeros, el policía que se había quedado vigilando afuera se acercó para auxiliarlo, pero el herido le dijo:

-Burns, corra a la comandancia por refuerzos. ¡PERO CORRALE CARAJO! Que esos… parece que están armados hasta los dientes. ¡ORALE!

El policía salió corriendo con dirección a la jefatura de policía.

En el interior de la casa los rebeldes se reunieron a ver el cadáver, Magnus se acercó para buscar signos vitales pero el policía estaba muerto. Luego viendo a Flor y a Star les dijo:

-Es… Silver Sword el jefe de la policía.

- ¿Ahora qué hacemos? –pregunto Flor.

Star tomo un respiro y dijo viendo a sus compañeros:

-No hay marcha atrás, los nuestros deben estar en camino. Digo seguramente escucharon los disparos tenemos armas, tenemos parque. Preparémonos.

-Llévense el cadáver a la bodega y cierren la puerta –ordeno Magnus a dos ponis.

Los rebeldes comenzaron a ponerse en posición.

Pasaron veinte minutos desde el primer ataque, el sonido de varios cascos marchando se escuchaba en una calle aledaña, varios policías unicornio armados con fusiles se acercaban a la casa.

Magnus que estaba en la azotea se asomó y vio que era un pelotón de treinta policías.

-Alto –ordeno el jefe del pelotón.

-Mi teniente –dijo el policía herido que estaba vendado –me han informado que un grupo de rurales se posicionara en el techo del teatro Monarch.

-Enterado –respondió el jefe del pelotón mientras un grupo de diez unicornios con sombrero texano, paliacate rojo y chaqueta negra aparecía corriendo por la calle en dirección hacia un edificio que se encontraba en la esquina.

Magnus volvió a ponerse a cubierto, el líder del pelotón desenvaino a su espada mientras el pelotón se ponía en posición.

Dentro de una de las casas aledañas, en el interior de una habitación, una potranca pegaso y una pegaso con vestido blanco se encontraban escondidas en un ropero. La madre estaba asustada mientras abrazaba a su pequeña.

-Mamá, ¿Por qué nos escondemos? –pregunto la potranca a su madre.

De repente se escuchó un grito:

- ¡FUEGO!

Los sonidos de disparos se escucharon y la madre abrazo fuertemente a su hija.

En la casa, los rebeldes comenzaron igualmente a atacar a los policías.

-Disparen –ordenaba Magnus mientras él y sus compañeros disparaban hacia la calle desde la azotea.

Dentro de la casa, Star Violet y Flor se dirigieron a una habitación que tenía una ventana hacia la calle. Entraron y se posicionaron para disparar. Star Violet disparo y un miembro del pelotón policial cayó muerto, Flor dio un segundo sin lograr herir a un miembro.

Los disparos continuaban dejando marcados los impactos de bala en las paredes del exterior de la casa, en la azotea un pegaso iba y venía dando armas y munición a sus compañeros mientras les decía:

-Sigan disparando.

De repente uno de los rebeldes de la azotea recibió un disparo en el cuello falleciendo al instante y soltando el fusil que cayó a la calle.

Los rebeldes continuaron disparando sin percatarse que desde el edificio de la esquina que era el teatro Monarch, los ponis de sombreros texanos se posicionaban y comenzaron a disparar matando al unicornio que les daba armas y munición a los rebeldes.

Magnus al ver caer a su compañero grito:

- ¡RURALES POR LA IZQUIERDA! ¡CUIDADO!

Magnus se protegió detrás de unas cajas que había colocado en la azotea y con una pistola comenzó a disparar a los unicornios de sombrero texano sin darle a uno.

Los minutos pasaron y luego Star y Flor se alejaron de la ventana arrastrándose hacia el patio y de repente escucharon el grito de Magnus:

- ¡STAR! ¡NECESITAMOS MUNICIONES!

-Rápido, ve por municiones –ordeno Star Violet a Flor.

- ¡STAR! ¡NOS ESTAN MATANDO! ¡NECESITAMOS MUNICIONES! –grito Magnus asomándose al patio.

De repente una explosión se escuchó y Magnus cayo al patio muriendo con la caída.

Flor grito llorando:

- ¡MAGNUS! ¡MAGNUS NO!

Star Violet corrió inmediatamente a otra habitación y comenzó nuevamente a disparar, Flor en cambio se secó las lágrimas y llena de ira volvió nuevamente a combatir.

El combate se prolongó hasta las cuatro de la tarde para ese tiempo solo quedaban dos rebeldes en la azotea junto con Flor y Star Violet y del pelotón de policía solo había ocho caídos, para colmo los rurales seguían completos sin bajas.

- ¡QUIERO A STAR VIOLET! ¡VIVA O MUERTA! –grito el jefe del pelotón enojado mientras seguía disparando con su pistola.

Star Violet continuaba disparando desde otra habitación, pero luego Flor se acercó a ella y le dijo:

- ¡STAR! ¡STAR! ¡PERDIMOS!

Star soltó el fusil que llevaba al ver que no tenía más balas, Flor la saco de la habitación y la llevo a otra donde la metió al ropero.

- ¿Qué estás haciendo? –pregunto Star a Flor.

-Este movimiento necesita líderes, tienes que salvarte Star.

La poni asintió con la cabeza y se metió al ropero para después ser encerrada por Flor.

Los rurales comenzaron a avanzar por las azoteas, los dos ponis que quedaban comenzaron a salir corriendo mientras los rurales trataban de matarlos, pero estos lograron darse a la fuga corriendo por las azoteas. Los ponis de sombrero texano examinaron los cuerpos de los muertos, uno de los rurales vio que un pegaso seguía respirando por lo que sacó una pistola y le dio el tiro de gracia.

La policía rompió la chapa de la puerta de la cabeza y entro donde fueron recibidos por Flor quien los recibió con un disparo matando a un miembro del pelotón, pero luego otro le disparo hiriéndola en el estómago y haciendo que esta cayera en el suelo sosteniendo su herida y llorando.

Pasaron cuarenta minutos y los carruajes de ambulancias llegaron para llevarse a los muertos a la morgue. Los habitantes de la ciudad se acercaron con curiosidad para ver lo que había pasado.

Flor fue sacada en una camilla para ser llevada al Hospital, aunque con ella se subió un policía ya que estaba detenida.

Uno de los policías se acercó al jefe del pelotón y le dijo:

-No hay rastros de Star Violet señor.

-Ya aparecerá –respondió el jefe del pelotón -mientras permanecemos custodiando la casa.

La noche llego y Star Violet seguía encerrada en el ropero, ella se armó de valor y lentamente abrió la puerta.

En el patio un policía se encontraba sentado frente a una fogata improvisada, pero logro escuchar el chirrido de la puerta abriéndose. El policía sonrió y camino hacia la habitación.

Star Violet caminaba lentamente cabizbaja hasta que de repente escucho el sonido de una pistola siendo preparada para disparar, ella volteo hacia el frente y vio que era un policía que le apuntaba con su pistola.

-Yo… soy Star Violet –dijo la poni nerviosa.

-Pues a usted la estábamos buscando –dijo el policía para después dispararle en el cuello.

La poni cayo en el suelo mientras se sostenía tocaba la herida de su cuello y se desangraba en el suelo de la habitación, el policía se acercó, apunto a su cabeza y le disparo.

Star Violet estaba muerta finalmente y su cuerpo fue sacado de la casa, los policías colocaron el cadáver en una camilla para que fuera llevado a la morgue.

En el Imperio de Cristal dentro de una de las habitaciones del palacio, Twilight se encontraba leyendo unas cartas.

De repente Silver Gears entro a la habitación, le dio un telegrama y le dijo con tristeza:

-Mataron a Star Violet en Manehattan.

Twilight dejo las cartas y abrazo a Silver Gears mientras lloraba con tristeza.

En Canterlot, dentro de su oficina, Black Heart y un unicornio que levitaba un pergamino se encontraban reunidos. Black Heart tenía en sus cascos un telegrama de Manehattan, luego viendo al unicornio le dijo:

-De manera que la ciudadana Star Violet, debió ser juzgada conforme a derecho.

El unicornio anoto las palabras del monarca en el pergamino.

La muerte de Star Violet causo un impacto fuerte en todos los rebeldes, especialmente en Twilight, no obstante, esto se convirtió en un motivo más para continuar con la rebelión, pues ahora el movimiento tenía a sus primeros mártires: Star Violet y sus compañeros.

Espero les haya gustado este capitulo, no olviden dejar sus reviews ya que estos me motivan a continuar esta gran historia. Recuerden que pueden buscarme en Facebook como ShieldImagination97. Nos vemos en el próximo capitulo :D