CAPITULO 6: "La Traición de los Militares"
Habían pasado cinco meses desde que Black Heart había sido derrocado y fusilado por Light Star.
Luego del derrocamiento del usurpador, Luna regreso a Canterlot y ordeno liberar a su hermana, quien con la aprobación del senado y de los habitantes del reino recupero su trono y con ello volvió nuevamente a gobernar Equestria.
Celestia fue curada de sus heridas, pero por desgracia no podía volver a volar debido a que le habían cortado las alas. Aunque los doctores le propusieron colocarle una prótesis, la princesa del sol rechazo la propuesta ya que consideraba que así podía sentirse más cercana a su pueblo.
La princesa Celestia se llevó al Palacio a Silver Gears para nombrarlo asesor real, nombramiento que originalmente ella le quería dar a Light Star por sus servicios al reino, pero que el unicornio rechazo diciendo que a él no le interesaban los cargos públicos y mucho menos de gobierno.
Cadance regreso al Imperio de Cristal y ordeno a Arc Crystal retirar sus tropas de Yanhoover y Tall Tale. El capitán obedeció y el Ejercito Libertario de Equestria se disolvió. Cadance comenzó a poner en orden en el Imperio de Cristal, los tres changelings que habían permanecidos encerrados en el estadio fueron enviados a Canterlot para ser encerrados en la penitenciaria Perseus.
Penitenciaria que había sido construida en el periodo boxista por órdenes de Black Heart y Box como nueva cárcel para reemplazar a las mazmorras que Heart ordeno cerrar para ocultar la verdad de lo que había hecho con Twilight y los changelings infiltrados.
Light Star hizo lo mismo con el Ejercito de Celestia, el cual comenzó a desocupar las ciudades importantes para disolverse poco a poco.
Light Star y Snow Flake pretendían irse de Equestria, pero Cadance los convenció de mudarse al Imperio de Cristal. Ambos aceptaron y los dos unicornios se fueron a vivir al castillo de Cadance.
Lighting Golden y Star Shine se casaron, ambos se mudaron a San Franciscolt donde compraron una casa para vivir. Lighting se unió a la guardia real y Celestia lo nombro general del cuartel ubicado en la misma ciudad.
Spitfire y los Wonderbolts desertores regresaron a Cloudsdale para volver a continuar con sus labores de acróbatas.
Fluttershy, Rarity, Rainbow Dash, los señores Cake, Derpy y Twilight regresaron a Ponyville para volver a comenzar su vida. El pequeño pueblo había cambiado bastante, dejo de ser un pueblo rural para convertirse en un pueblo urbano y con potencial industrial.
Pinkie decido quedarse en Rockville con su familia, incluso Moon Feather fue invitada a quedarse en la granja de rocas trabajando para la familia Pie.
La familia Apple en cambio decidió irse a Appleloosa, aunque Applejack estaba inconforme con Celestia, pues, aunque mostraba los títulos de propiedad de su granja, la gobernante de Equestria decía que no podía enfrentar a los nuevos dueños del terreno ya que el alcalde Mind había expropiado la propiedad y las leyes de Equestria indicaban que no podía devolverse el terreno.
Molesta, Applejack junto con Big Macintosh dejaron Appleloosa para irse a ocultar con los búfalos con el fin de iniciar una rebelión contra Celestia.
Twilight había recibido la noticia, por lo que fue a la aldea de los búfalos e intento convencer a Applejack de no hacerlo, pero la granjera le dijo de forma fría las siguientes palabras:
-No Twilight, hicimos esta rebelión para que Celestia recuperara su trono y con ello desaparecer todo lo que hizo Black Heart. ¿De qué lado vas a estar Twilight? Con la justicia o con los corruptos.
Twilight se quedó callada.
-Lo sabía –dijo Applejack, luego le entrego el collar que representaba su elemento de la armonía y le dijo –quédate con esto y lárgate Twilight, una pony que apoya la corrupción no puede ser amiga mía.
Twilight tomo con tristeza el collar, una lagrima corrió por su mejilla y luego dijo:
-Está bien, haz lo que quieras Applejack, pero yo no te apoyare.
A partir de ese momento Applejack inicio una rebelión convocando a los campesinos de Equestria.
Blueblood, el Doctor Mind, Lightning Dust y Gilda fueron destituidos de sus cargos, pero Celestia no los encarcelo y mucho menos los castigo por haber conspirado en su contra, algo que no le agrado a Light Star quien incluso le mando una carta diciéndole a Celestia que estaba cometiendo un error al no haber castigado a esos conspiradores.
Finalmente, Chrysalis fue enviada igualmente a la penitenciaria Perseus siendo encerrada en una celda especial. La changeling había cambiado bastante, pues siempre estaba deprimida y casi no comía.
Así habían pasado esos cinco meses, el gobierno de Celestia era criticado por los periódicos de Equestria, por la aristocracia, por los empresarios nacionales y extranjeros y por los embajadores.
Un nuevo día había llegado, eran las doce del día y en la plaza ubicada frente al Palacio de Celestia en Canterlot un batallón de trescientos guardias unicornio armados con rifles, fusiles y pistolas encabezados por Blueblood y el general Baxter se encontraban parados preparándose para atacar el palacio.
De repente, las puertas del Palacio se abrieron y un pelotón por cincuenta y cinco guardias reales de Celestia y Luna armados con fusiles y rifles salieron mientras empujaban cañones y se apostaban frente al Palacio para defenderlo.
Un guardia unicornio vestido con casaca militar y gorra quepí color verde olivo saco unos binoculares y comenzó a ver a los enemigos a través de estos.
- ¿Está usted conmigo Baxter? –pregunto Blueblood vestido con una casaca militar azul rey y con sombrero de campaña color gris.
-Aquí siempre a su lado príncipe Blueblood –respondió el militar que llevaba una casaca militar y gorra de plato color café claro.
En la entrada del Palacio:
-Mi general Vincent –dijo un guardia acercándose al guardia unicornio que veía con los binoculares –el príncipe Blueblood se aproxima.
-Preparen –ordeno el general Vincent.
Los guardias que estaban en la entrada del palacio comenzaron a cargar sus armas y a apuntar al frente.
Los civiles que estaban cerca de la plaza comenzaron a alejarse corriendo de la plaza, los comerciantes se escondían detrás de los mostradores y en los restaurantes los comensales se ocultaron bajo las mesas o salían corriendo.
-El día de hoy –dijo Blueblood viendo hacia el palacio –con el derrocamiento de Celestia, volverá el orden y la cordura al reino –Blueblood sacó una pistola y dijo - ¡SOLDADOS!
Los trescientos guardias comenzaron a preparar sus armas para atacar.
- ¡BLUEBLOOD! ¡BLUEBLOOD! –grito asustada una unicornio magenta claro, melena violeta claro y que llevaba un vestido rojo con detalles blancos - ¡POR FAVOR DETENTE!
- ¡APARTE CHARM! –grito Blueblood molesto a la unicornio.
-Es una locura –dijo angustiada la unicornio –no pierdas la cabeza, te van a matar.
- ¡SI! Pero no será por la espalda –dijo Blueblood a Charm, luego cuando comenzó a avanzar ordeno - ¡ATAQUEN!
Blueblood comenzó a correr hacia el palacio siendo seguido por varios guardias.
Charm le siguió gritando:
- ¡BLUEBLOOD ESCUCHAME! ¡TE VAN A MATAR!
El general Vincent al ver que el batallón se acercaba ordeno:
- ¡FUEGO!
Un cañón disparo matando a diez guardias de Blueblood, el resto de los guardias que estaban apostados frente a la entrada comenzaron a disparar a los guardias de Blueblood matando a varios al instante.
De repente una de las balas impacto a Blueblood en el pecho haciendo que este cayera al suelo muerto mientras un charco de sangre salía de su cuerpo.
El general Vincent comenzó a negar con la cabeza mirando con decepción al unicornio muerto como dando a entender que para el militar la estrategia de Blueblood de atacar directamente el Palacio había sido una estupidez.
El general Baxter en cambio solo miraba indiferente la masacre de sus guardias que caían como moscas ante las balas de los guardias que resguardaban el palacio.
El combate duro quince minutos, el batallón que había llegado comandado por Blueblood y el general Baxter comenzó a retroceder y a alejarse de la plaza.
El saldo de este combate fue de cincuenta muertos para el bando de Baxter y Blueblood y solo cinco heridos para los guardias reales que habían protegido el palacio.
Pasaron dos horas desde aquel combate, la princesa Celestia acompañada por su hermana y Silver Gears llegaron a Canterlot en su carruaje tirado por pegasos y que aterrizo a unas calles del palacio real.
Los tres bajaron y comenzaron a caminar en dirección al palacio mientras los habitantes de Canterlot se acercaban a ella para acompañarlos en su trayecto mientras lanzaban vivas a Celestia.
Desde los balcones de las casas de Canterlot también se veía el apoyo, pues los habitantes colgaron banderas de Equestria o mantas con frases como: "¡VIVA CELESTIA!, ¡EL PUEBLO UNIDO CON SU PRINCESA!, ¡JUNTOS GANAREMOS A LOS TRAIDORES!", entre otras frases.
Celestia se sentía alagada con el apoyo de sus súbditos.
Los tres ponis habían salido temprano del Palacio en dirección a Filly Delphia para la inauguración de varias obras públicas en la ciudad, pero cuando llego el medio día recibieron un telegrama donde se les informaba de lo que había sucedido, por lo que los tres regresaron inmediatamente a Canterlot.
Mientras caminaban los tres en dirección al Palacio acompañados por la comitiva ciudadana, un poni nocturno vestido con casaca militar y gorra de plato color café claro se acercó acompañado por cinco guardias de la princesa Luna armados con rifles se acercó y saludando militarmente a Celestia le dijo:
-Majestad, el Palacio Real está a salvo, aunque el general Vincent resulto herido. Ofrezco mi espada para defender la integridad del gobierno y de su excelencia.
Celestia camino hacia el nocturno, pero fue detenida por Silver Gears quien le susurro en su oreja.
-No confié en él princesa Celestia.
- ¿Y qué otra posibilidad tengo? –pregunto Celestia a Silver Gears para después ponerse frente al nocturno y decirle -General Moon Black, tome usted la comandancia militar de la plaza.
Los habitantes de Canterlot comenzaron a verse confundidos unos a otros mientras hacían comentarios reprobando la decisión de la princesa Celestia de darle dicha encomienda al nocturno.
Celestia al ver esto dijo con voz fuerte:
-En cascos del general Moon Black, se encuentra ahora el destino de la nación y de mi gobierno.
Moon Black hizo un saludo militar ante Celestia y le dijo:
-Que nuestros fundadores la bendigan majestad.
Celestia continúo caminando junto con su comitiva mientras recibía vivas por parte del pueblo.
Luego de unos minutos la alicornio blanca llego al Palacio Real, entro al interior y encontró en el salón del trono a los guardias que habían defendido el palacio, algunos estaban vendados debido a sus heridas.
El general Vincent esperaba a la alicornio, la cual se paró frente al militar, que le dijo:
-Princesa Celestia, hemos defendido Palacio y rechazado a los traidores.
-Es usted un gran potro general Vincent –dijo Celestia –ha cumplido con su deber.
Mientras tanto en la embajada de Griffonstone, el embajador sir Henry Wilson se encontraba viendo un periódico llamado Vox Populi que tenía una caricatura de Celestia, Luna y Silver Gears en su portada donde los mostraban huyendo de Applejack y Big Macintosh.
De repente un unicornio entro a la oficina.
El embajador sonrió y dijo:
-Baxter come on.
-Señor embajador –saludo el unicornio.
El grifo soltó una risa y luego dijo:
-Who are you?
-Bien, gracias –respondió el militar.
-You already saw this cartoon? –pregunto el grifo.
- ¿Cómo? –pregunto el unicornio para luego tomar el periódico y ver la caricatura, el general Baxter dijo –Ah… no, no lo había visto.
-A ver, cuando va a aprender hacer política esta yegua inepta general –dijo burlonamente el embajador mientras Baxter soltaba unas risas. Sir Henry Wilson tomo el periódico en sus garras y viendo a Baxter le dijo -have a seat.
El unicornio se sentó en una silla mientras que el embajador se sentó en otra que se encontraba frente a Baxter.
- ¿Cómo va todo mi querido Baxter? –pregunto el grifo.
-Señor embajador, el príncipe Blueblood murió –respondió Baxter con un rostro que reflejaba miedo.
-Well, así es la guerra –dijo el embajador sin sentir empatía por la muerte de Blueblood, luego viendo a Baxter le dijo burlándose -no se estará usted asustando, ¿verdad?
-Claro que no –respondió el militar recobrando valentía.
-Algo habrá aprendido siendo el sobrino de su padrino Black Heart –dijo sonriendo Sir Henry Wilson –well, estamos listos para el siguiente paso.
-Sí señor, todo listo –respondió el militar seguro de sí mismo.
-Its extraordinary! Its wonderful! ¡JEJEJE! I love this Kingdom! –dijo el embajador sonriendo, luego mostrando la caricatura del periódico a Baxter dijo -Tell me… is not this fun? Chistoso ¿eh?
En la habitación de Celestia en el Palacio Real, Celestia se encontraba viendo la misma caricatura del periódico Vox Populi, luego viendo a Silver Gears le pregunto:
- ¿Es graciosa no?
-No, no le veo la gracia –respondió Silver Gears con seriedad a la princesa, luego molesto dijo –como si no tuviéramos problemas la prensa esta desatada. Muerden el casco que les quito el bozal, habría que volvérselos a poner.
-Como Box y Black Heart –dijo Celestia con sarcasmo –dándole de palos a los que hablan mal de mí. O sobornándolos para que… hablen bien. No yo no, prefiero que mis súbditos se burlen a que me odien.
-Si me lo permites hermana –dijo Luna quien se encontraba junto a Silver Gears sentada frente al escritorio de Celestia –considero que la crisis aún no ha terminado, estamos justo en el ojo del huracán y me preocupa sobretodo el nombramiento del general Moon Black como…
-Si lo sé –interrumpió Celestia mientras se sentaba en su lugar –fue la urgencia del momento.
-Lo hizo comandante general de la plaza majestad –dijo Silver Gears preocupado.
- ¿Y qué querían que hiciera? ¿Echarme encima a todos los generales? –pregunto Celestia viendo seriamente a ambos ponis –Moon Black es el militar con más alto rango en la guardia real. Lo que menos necesitamos es dividir a la guardia.
-Moon Black viene del circulo boxista –protesto Silver Gears tratando de convencer a Celestia.
-Como la mitad de la aristocracia –dijo Celestia mientras leía unos documentos.
- ¡ES UN TRAIDOR! –grito Silver Gears molesto.
Celestia golpeo enojada su casco derecho en el escritorio mientras veía molesta a Silver Gears.
El unicornio tomo un respiro y caminando hacia la puerta dijo:
-Al tiempo Celestia, al tiempo.
Pasaron dos horas desde aquella discusión entre Celestia y Silver Gears, en la embajada de Griffonstone, Sir Henry Wilson se encontraba hablando con un grifo que escribía las palabras que este decía en un pergamino.
-Mister President Baff –decía el embajador -de acuerdo a sus deseos, this country pronto nos pertenecerá. Como ya lo es, de hecho, en virtud de nuestra racial superiority –luego viendo un mapa de Equestria dijo –The time to invade Equestria… ha llegado.
En la habitación de Celestia en Canterlot, Celestia, Luna y Silver Gears se encontraban reunidos en el escritorio de la alicornio blanca. De repente Moon Black entro a la habitación y saludando militarmente dijo:
-Majestad, el general Baxter se atrinchero en el Alcázar.
- ¡¿CÓMO?! –exclamo Luna sorprendida pues no esperaba esa noticia.
Celestia se quedó pensativa y luego viendo a Moon Black dijo:
-El Alcázar es el arsenal militar más importante de la ciudad.
Celestia se quedó pensando mientras ponía su casco en su rostro, pues sentía que el mundo se le venía encima.
Tres días pasaron después del ataque a Palacio Real, el centro de la ciudad de Canterlot se había convertido en un campo de batalla. Civiles y guardias reales se encontraban tirados en la plaza frente al palacio o en las calles aledañas. Esto debido a que durante las noches se suscitaban combates entre los guardias reales fieles a las princesas y los guardias que se habían rebelado contra las hermanas alicornio.
Cadance se había enterado de las noticias que sucedían en Canterlot y había enviado un telegrama a Celestia diciéndole que ella podía brindarle apoyo de la guardia de cristal, pero la alicornio se negó diciendo que la situación estaba bajo control.
Twilight también se había enterado de la noticia y estaba a punto de ir a apoyar a su maestra, pero la alicornio blanca le dijo que no era necesario. Celestia le pidió a su ex alumna irse con sus amigas al Imperio de Cristal.
Twilight obedeció y tomo un tren junto con sus amigas para irse al Imperio de Cristal donde le esperaban Cadance, Light Star y Snow Flake.
En el sur de Equestria, Applejack y Big Macintosh continuaban su lucha contra Celestia apoyados por el sector campesino que estaba igualmente inconforme al no ver cumplidas las promesas de abolir las leyes que Black Heart había impuesto en la legislación de las tierras. Sin embargo, Lighting Golden lograba mantenerlos a raya impidiendo que avanzaran más.
Eran las doce de un nuevo día, un carruaje que tenía una bandera de Griffonstone que era tirado por ponis de tierra se acercaba a la entrada del palacio. Silver Gears veía esto desde una de las ventanas del Palacio y dijo volteando a ver a Celestia y a Luna:
-Lo que nos faltaba, el embajador de los grifos.
En el pasillo de los vitrales el embajador Sir Henry Wilson iba caminando mientras un grupo de periodistas lo rodeaban haciéndole preguntas o pidiendo su opinión respecto a la situación caótica en Canterlot. El grifo les respondió:
-No preguntas, por favor.
Luego de unos segundos el grifo entro a la habitación de Celestia y saludo a Celestia que lo esperaba junto con Silver Gears y Luna.
-Su majestad –estrecho su garra el grifo.
Celestia correspondió al saludo y luego viendo a Luna y Silver Gears les dijo:
-Si me permiten.
Luna y Silver Gears salieron de la habitación dejando solos a Wilson y a Celestia.
-Señor embajador –dijo Celestia sentándose en su lugar mientras que el grifo estaba parado frente al escritorio.
-Podría usted informarme –dijo el embajador - ¿cuándo van a cesar los disturbios en ciudad?
-Y usted podría decirme –respondió Celestia – ¿por qué tendría la princesa de Equestria que reportarle nada a un embajador extranjero? –el grifo levanto una de sus cejas sorprendido. Celestia siguió hablando –Me parece que no tiene claro que esta es una nación independiente.
-Well…
-Y que yo la presido señor Wilson –dijo Celestia un poco molesta.
-Aja, very funny –el grifo se sentó en una silla y dijo –se lo pongo de la siguiente manera: ¿Puede usted garantizar la seguridad de los ciudadanos de Griffonstone y sus propiedades?
-No, no puedo –respondió Celestia.
-Excuse me?
-Dado que mi gobierno enfrenta una rebelión militar, no puedo garantizar ni siquiera la seguridad de mis súbditos. He dado instrucciones precisas para que todo residente extranjero se mantenga alejado del centro de la ciudad.
-Is not sufficient –dijo Wilson.
- ¿Algo más señor embajador? –pregunto molesta Celestia –O es que viene usted a darme algún reporte sobre las maniobras del general Baxter y los rebeldes.
-Me está usted ofendiendo –dijo indignado el embajador –eso es tanto como acusarme de…
-Intervencionismo –dijo Celestia.
El embajador se levantó de su asiento y dijo:
-He visto caer a muchos gobernantes su majestad.
-No solamente caen los gobernantes señor embajador, también caen los imperios cuando están sostenidos por seres inmorales y sin escrúpulos. Buenos días.
El embajador salió de la habitación con una cara de enojo.
En uno de los cuartos del Alcázar de Canterlot, Baxter estaba tomando una copa de vino acompañado por una pegaso.
-General Baxter –dijo un guardia al general entrando al cuarto –batallones de la guardia real se acercan y se preparan.
- ¡JEJEJEJE! ¿No me diga? Ya oyó Lightning Dust –dijo Baxter a la pegaso –que hay vienen, pues que vengan.
Tres horas pasaron, en un campamento de la guardia real, ubicado fuera de Appleloosa, un guardia se encontraba vigilando con un telescopio cuando de repente vio que el carruaje de la princesa se acercaba al campamento, por lo que salió corriendo de inmediato.
En una mesa, Lighting Golden y Star Shine se encontraban reunidos en una mesa junto con otros generales viendo un mapa. Star Shine tenía su vientre hinchado dando a entender que la pegaso estaba embarazada.
Lighting Golden había insistido a su esposa que se quedara en casa, pero la pegaso había decidido acompañarlo.
-Si Applejack está moviendo sus tropas hacia el sur –decía Lighting Golden señalando el mapa –nosotros podemos atajarla por este lado.
-Pero Big Macintosh nos puede salir por este lado –dijo Star Shine señalando.
-Pero la artillería que…
-General –interrumpió el guardia que había visto el carruaje de la princesa –está llegando la princesa Celestia.
- ¿Qué? –en ese momento Lighting Golden se levantó y se dirigió para recibir a la princesa Celestia.
La alicornio blanca bajo del carruaje y se acercó a Lighting Golden quien estaba vestido con casaca militar y gorra quepí color verde olivo. El unicornio la esperaba junto con Star Shine.
-Su majestad –saludo militarmente el unicornio.
-General Golden –dijo Celestia a Lighting –vengo por usted, necesito que apoye al general Moon Black.
- ¿Qué ocurre majestad? –pregunto confundido el unicornio.
-El príncipe Blueblood ataco Palacio Real intentando dar un golpe de estado –explico Celestia.
- ¡¿QUÉ?! –exclamo sorprendido Lighting Golden
-Blueblood murió en la refriega –le dijo Celestia –pero Baxter se atrinchero en el Alcázar, y yo quiero que la estrategia de contrataque recaiga sobre usted –Celestia volteo a ver a Star Shine y le dijo –por cierto, felicidades.
-Gracias majestad -dijo la pegaso acariciando su vientre.
Celestia se acercó a la pegaso, coloco su casco en el vientre de esta y dijo:
-Se siente que será un bebé hermoso. Pero… ¿Qué haces aquí? Estando en ese estado no puedes andar en este tipo de ambientes.
-Bueno –dijo la pegaso sonriendo –no puedo estar sola sin mi esposo majestad.
-No se preocupe por ella majestad –dijo Golden colocándose junto a su esposa –sabe cuidarse y mis guardias también la protegen. En fin –el unicornio volteo a ver a un pegaso vestido igual que él y le dijo –general Tower, queda usted al frente, le encargo muy bien a mi esposa.
-Si señor –respondió el pegaso.
Lighting Golden y Celestia se dirigieron al carruaje para subirse y posteriormente irse del campamento, mientras se dirigían a Canterlot ambos comenzaron a hablar temas importantes sobre el reino como la política, el impacto social del enfrentamiento en Canterlot o temas económicos.
Luego Celestia comenzó a hablar sobre Moon Black:
-Confió en que Moon Black vuelva a defender honorablemente mi gobierno.
-Con todo respeto princesa Celestia –dijo Golden –la confianza absoluta en los ponis no es buena consejera.
- ¿Usted lo cree incapaz de ser leal? –pregunto Celestia.
-Para demostrarle lealtad a Box y a Black Heart –respondió el unicornio -Moon Black encabezo la matanza de millares de changelings. Por no hablar de… la forma brutal y sanguinaria con que ataco a los campesinos seguidores de Applejack y Big Mac, poniendo en riesgo la estabilidad de la región.
Celestia se quedó pensando durante un momento y luego dijo:
-Siempre he pensado que venimos a este mundo para ser mejores, para evolucionar y enaltecer nuestro espíritu. Y yo confió en el espíritu de mis súbditos.
El carruaje siguió volando hasta llegar a Canterlot.
Las horas pasaron y la noche llego a Equestria, en el Alcázar en Canterlot, los guardias reales rebeldes se preparaban para enfrentarse a los guardias reales fieles a Celestia que estaban en posición de atacar el edificio conocido como el Alcázar.
El Alcázar no era solo el arsenal militar más importante de Canterlot, era un edificio rectangular con gruesos muros que había sido construido desde la época de los fundadores con el fin de que fuera una fortaleza para proteger a los habitantes de la ciudad. Aunque Celestia había decidido convertirlo en un museo de historia natural, Box y Black Heart lo regresaron a su función militar con el fin de reforzar a la guardia.
Moon Black estaba al mando del batallón de los guardias reales fieles a la princesa Celestia mientras que Lightning Dust y el general Baxter observaban desde el techo del Alcázar como se posicionaban las tropas de Moon Black.
De repente, una grifo apareció en el techo del Alcázar moviendo unas banderas amarillas a manera de señal.
Los guardias fieles a las princesas comenzaban a posicionarse y estaban acomodando municiones, granadas y armas.
Un guardia real se acercó al general Moon Black, lo saludo militarmente y le pregunto:
- ¿Procedemos según lo acordado general?
El poni nocturno asintió con la cabeza.
El guardia lo saludo militarmente y luego viendo a los cañoneros de la guardia real ordeno:
-Batallón, tirar cañones fuera de rango.
Los guardias obedecieron y apuntaron los cañones hacia otra dirección para que las balas no impactaran el Alcázar.
El general Baxter volteo a ver a Lightning Dust y le dijo:
-No cabe duda que el general Moon Black es un poni de palabra –luego grito - ¡FUEGO!
Un cañón de los rebeldes disparo y la batalla comenzó.
Los guardias rebeldes disparaban sus ametralladoras, rifles y fusiles desde el techo y las barricadas ubicadas frente al edificio, además de que sus cañones apuntaban al batallón de Moon Black.
Los guardias reales fieles a las princesas respondían a la agresión, pero eran el bando que recibía más bajas, pues los guardias rebeldes aprovechaban que estaban en el techo del edificio para dispararles, además de que les lanzaban granadas que acababan con varios de ellos.
- ¡MUEVANSE AL FRENTE! –grito un guardia mientras disparaba su pistola.
La batalla era casi una masacre, pues la guardia fiel a la princesa Celestia y a la princesa Luna caían como moscas.
Un guardia herido salió corriendo del campo de batalla en dirección al Palacio Real.
Luego de una hora, la batalla termino y la mayoría de los guardias del batallón de Moon Black estaban muertos o heridos, los lamentos y gemidos de dolor se escuchaban.
El general Moon Black avanzo indiferente entre sus guardias casi como si no hubiera pasado nada grave, luego saco una pequeña cantimplora con coñac en su interior y comenzó a beber para después soltar un eructo.
Un nuevo día había llegado, en la habitación de Celestia se encontraban reunidos Celestia, Luna, Silver Gears y el guardia que había huido herido del campo de batalla.
El guardia estaba vendado de su pata delantera derecha y tomaba un vaso de agua mientras platicaba con los tres ponis.
-Todo es una farsa majestad –decía el guardia –nos están masacrando. Disparan contra civiles, yeguas y potrillos. Dirigen sus cañones en otra dirección.
Silver Gears se quitó sus lentes enojado y luego viendo a la alicornio le dijo:
-Se lo dije princesa Celestia, hasta las piedras saben, que Moon Black confabula en contra suya, pero usted es la única que no lo quiere ver –Celestia puso una cara de no saber que pensar ante esas acusaciones. Silver Gears continúo hablando con un tono de molestia -Está en pláticas con el general Baxter, los vi juntos en la tienda de donas de Joe. ¡ES UN TRAIDOR!
De repente entro Moon Black quien dijo:
-Majestad.
- ¡HIPOCRITA! –grito Silver Gears a punto de lanzarse para golpear al nocturno sino fuera porque Luna y un guardia lo detuvieron.
Celestia mirando con seriedad a Moon Black le dijo:
-General Moon Black, le exijo una explicación –luego señalando al guardia herido dijo –este guardia nos reporta que el ataque al Alcázar es una farsa, que están matando civiles que los cañones los dirigen en otra dirección. Deme una sola razón para no considerarlo un traidor.
Moon Black se acercó y se colocó detrás del guardia herido y pregunto:
- ¿Quién me difama de esta manera? –luego jalando de la melena al guardia grito - ¡UN SOLDADITO DE POCA MONTA! Que a la primera granada que explota, sale corriendo del campo de batalla como un cobarde –luego viendo a Silver Gears dijo –o un revoltoso que se hizo burócrata.
-Le prohíbo que se burle de… -dijo enojado Silver Gears levantándose de su asiento a punto de golpear a Moon Black, pero fue detenido por Luna.
-Sepa usted princesa –dijo Moon Black –que cobardes como este hoy he visto decenas. Nos han traicionado, han desertado y se han ido a las filas del enemigo. ¿Acaso vendría a suplicarle refuerzos si fuera un traidor?
Celestia no se veía convencida con las palabras del nocturno.
Moon Black saco una pistola y dijo:
-Tome usted está pistola y máteme en este instante si me considera un traidor.
Celestia se quedó pensativa durante unos minutos, luego viendo al nocturno le dijo:
-Guarde su pistola.
Silver Gears puso una cara de enojo pues no podía creer que Celestia siguiera confiando en Moon Black.
- ¿Qué necesita para volver todo al orden? –pregunto Celestia.
-Más guardias, autoridad absoluta y respeto total a todas mis decisiones –respondió el nocturno.
Celestia se quedó pensando durante unos segundos, Silver Gears y Luna esperaban que la alicornio no le otorgase lo que pedía o que por lo menos dejara de confiar en Moon Black.
-Tiene usted veinte cuatro horas, para demostrar su lealtad a Equestria –le dijo Celestia a Moon Black.
-Queda usted en cascos de Moon Black princesa Celestia –dijo Moon Black –que los fundadores las bendigan.
Silver Gears puso una cara de decepción, pues no podía creer que la alicornio blanca tomase esa decisión.
Moon Black se dirigió a la puerta, pero antes de salir volteo a ver a Silver Gears y le dijo:
-Silver, ¿podemos intercambiar algunas palabras?
El unicornio volteo a ver al general, se quedó pensado durante unos segundos, luego se puso sus lentes, se levantó y después de ver con decepción a Celestia acompaño al nocturno.
Mientras tanto en la embajada de Griffonstone, Sir Henry Wilson estaba reunido con otros cuatro embajadores bebiendo unas copas de vino.
El grifo les dijo:
-Um… la princesa Celestia, ha perdido por completo las riendas de su gobierno.
-Yo no iría tan lejos –le dijo molesto un unicornio azul marino, melena azul claro y manchones azul fuerte, con lentes, traje negro y corbata rojo carmesí.
-Bueno eso lo dice usted embajador Shield Imagination porque… es mexicano –respondió el grifo –con respeto, pero en Espagnia, Trotelemania…
-Señores –interrumpió un unicornio café claro, melena y bigote negra, con monóculo, traje y sombrero de copa café con acento castellano –no solo estamos hablando de paz y fraternidad, estamos hablando de dinero.
- ¡JE! De mucho dinerog –dijo un unicornio blanco, melena rubia, lentes, traje gris y corbata amarilla.
-Lo sé lo entiendo, pero este es un conflicto interno de los equestrianos –dijo el embajador de Mexicolt tratando de convencer a los demás embajadores –y nosotros no podemos intervenir.
-No solo podemos –dijo el grifo dejando su copa en una mesa –debemos intervenir y exigir la renuncia de Celestia. O no es así, mi querido general Moon Black.
De repente el poni nocturno se apareció parándose en la puerta.
El embajador camino hacia este.
-Todo arreglado –le dijo Moon Black al embajador.
- ¿Qué vamos a hacer con el burrocrata? –pregunto el embajador al general.
-Lo invite a comer, para limar asperezas –respondió el general Moon Black.
-God job, god job –dijo el grifo sonriendo. Luego volteando a ver a los embajadores y tomando a Moon Black de su casco dijo –Come join us.
Eran las cuatro de la tarde, en el restaurante North Star de Canterlot, uno de los restaurantes más finos de Equestria, Silver Gears se encontraba con Moon Black comiendo.
El unicornio terminaba de comer y ya había dejado el plato limpio.
Silver Gears había comido una ensalada griega, una sopa crema de champiñones y como postre comió un helado de limón.
Moon Black en cambio pidió lo mismo solo que cambio la sopa crema por espagueti rojo y de postre comió unas fresas con crema.
Los dos ponis se encontraban en esos momentos tomando una copa de coñac, la bebida favorita del general.
Durante ese tiempo en el restaurante, Silver Gears había cambiado su percepción de Moon Black, pues ahora ya lo veía con mas confianza.
-Por eso le agradezco Silver Gears –dijo el nocturno amablemente –que haya aceptado esta comida, para que vea que no le guardo ningún rencor, y para que vuelva a reinar la armonía entre nosotros.
-Muy amable general –respondió halagado el unicornio, luego viendo el reloj del restaurante dijo –pero… se me hace un poco tarde y creo que tengo que partir.
-He querido agasajarlo –interrumpió Moon Black –por su honestidad y por… su valentía. Todos estos días usted, se ha arriesgado tanto como nosotros los militares.
-No he hecho más que cumplir con mi deber –dijo Silver Gears.
-Brindemos pues… –decía el nocturno levantando su copa –por el restablecimiento del orden que sucederá esta misma tarde, tal y como se lo ofrecí a la princesa Celestia.
Silver Gears levito su copa y la choco con la de Moon Black.
-Salud –dijo el nocturno.
Luego de tomar un poco de su copa, el nocturno dijo:
-Silver Gears, ¿me permite su pistola?
- ¿Mi pistola? –pregunto confundido el unicornio.
-Quiero regalarle una nueva que será seguramente mucho mejor que la que usa.
-Dudo que sea mejor que esta –dijo Silver Gears mostrando un revolver que sacaba del saco de su traje negro.
-Permítamela –pidió Moon Black.
Silver Gears dudaba en darle su arma al general, pero luego de unos segundos y tomando confianza se la entregó al nocturno.
Moon Black comenzó a verla y dijo:
-Una colt estupenda.
Silver Gears sonrió mientras se acomodaba sus lentes.
De repente un guardia real se acercó a Moon Black y le susurro en su oreja:
-Todo esta listo, general.
Moon Black preparo la pistola, apunto a Silver Gears y le dijo:
-Es usted mi prisionero.
Silver Gears sonrió pensando que era una broma de mal gusto, pero luego dijo enojado:
-Lo sabía.
Silver Gears estaba a punto de lanzarse sobre el nocturno, pero dos guardias reales lo detuvieron, le colocaron un dispositivo en su cuerno para bloquear su magia y lo agarraron para evitar que golpeara al general.
- ¡LLEVENSELO! –ordeno Moon Black
- ¡ES USTED UN TRAIDOR! ¡UN CHACAL MISERABLE! ¡SUELTENME! ¡ASESINO! ¡TRAIDOR! –gritaba el unicornio mientras era sacado por los guardias.
El resto de los comensales del restaurante se quedaron sin palabras al ver la escena, algunos comenzaron a platicar entre ellos sobre el escándalo que se había armado.
Moon Black en cambio coloco la pistola en la mesa, tomo su copa de coñac y después bebió el resto de la bebida mientras sonreía satisfecho por lo que había hecho.
Bueno aqui el nuevo capitulo, estaba lleno de inspiración. Dejen sus reviews ya que son los que me motivan a escribir este fanfic. Recuerden que pueden buscarme como ShieldImagination97 en Facebook. Sin mas nos vemos en el proximo capitulo :D
