CAPITULO 9: "Cambios Inesperados"

Un nuevo día había llegado, al menos era lo que indicaban los relojes de todas las ciudades de Equestria, pues todo seguía en completa oscuridad. Incluso para muchos habitantes era extraño que el sol no hubiera salido. Los alcaldes de varias ciudades ordenaron que se suspendieran las clases en las escuelas y que la policía o la guardia vigilara las calles, pues se temía que por no salir el sol se desatara un completo pánico entre la población.

En Macintosh Hills, Applejack, Big Macintosh y un grupo armado de campesinos junto con varios búfalos se encontraban sentados alrededor de una fogata.

-No salió el sol, ¿Qué extraño? –se preguntó Applejack mientras miraba al cielo.

-Lo que nos faltaba –dijo molesto Big Mac mientras asaba una manzana en la fogata –ahora nos quitan hasta el sol.

-Simple estrategia política general –dijo un poni campesino mientras tomaba un tarro de cidra –ese cabrón de Moon Black quiere que haya oscuridad para justificar algún estado de sitio en los pueblos y ciudades.

-Eso, o quiere hacer realidad el sueño de Nightmare Moon de sumir a Equestria en una noche eterna –dijo un búfalo acostado en el suelo –es un nocturno, un apestado.

-Sea lo que sea –dijo Applejack viendo a sus compañeros –no podemos detener la lucha. Recuerden que debemos hacer lo que sea para tomar la capital.

- ¿Y crees que con los focos será suficiente? –pregunto Big Mac –No sería mejor, tu sabes, hablar con…

-Eso nunca –interrumpió molesta Applejack –Light Star, Cadance y Twilight solo ven por ellos mismos, mas no por nosotros.

-Pero si es tu…

-Ni se te ocurra decirlo hermano. Esa poni traidora está muerta para mí. Y no la vuelvas a mencionar, ¿me oíste?

-S-Si Applejack, lo siento.

-Ah… no te preocupes Big Mac, solo… que a veces no puedo controlarme –dijo Applejack abrazando a su hermano.

-Entonces… ¿Qué haremos ahora? –pregunto el poni campesino.

-Por el momento solo labores de espionaje –respondió Applejack –en cuanto tengamos información de la situación, ya planearemos el ataque.

Los presentes asintieron con la cabeza mientras Applejack se sentó frente la fogata y al igual que su hermano coloco una manzana para asarla.

Big Macintosh estaba preocupada por su hermana, pues desde que ambos tomaron las armas para pelear contra Celestia por las tierras de los campesinos, su hermana cambio bastante. No tenía tiempo para hablar o hacer amigos, solo se dedicaba a dar órdenes y su único objetivo era recuperar las tierras. Incluso el potro rojo había visto como su hermana no sentía empatía por los ponis que salían afectados por su guerra por la tierra, especialmente los hacendados y ponis de clase alta, los cuales en su mayoría acababan ejecutados por órdenes de ella que los veía como enemigos.

Big Macintosh en algún momento pensó desertar, pero no podía dejar a su hermana sola, además de que no quería meterse en problemas con ella, pues la granjera había advertido que la deserción si bien era permitida, los desertores tenían dos días de ventaja para irse de la zona porque después mandaría a sus fuerzas a cazarlos.

El potro rojo siempre insistió en aliarse con Light Star y Twilight para derrocar al nuevo usurpador, pero la granjera se negaba porque consideraba que Twilight y Light Star harían lo mismo que Celestia, perdonar a los traidores y dejarían a los campesinos y granjeros a su suerte como siempre.

-La culpa es de los laboristas –pensó el potro rojo mientras volteaba su manzana asada –ellos le llenaron la cabeza con ideas absurdas a mi hermana.

En efecto, varios integrantes del autodenominado Partido Laborista estaban en las filas del ejército de Applejack. La mayoría de estos ponis tenían ideas que culpaban a los más ricos de ser los culpables de la desgracia de Equestria. Uno de ellos llamado Anarchie, comenzó a compartir sus ideas con Applejack, quien adopto esos ideales para su causa.

Anarchie murió durante una batalla hace ya algunas semanas atrás, pero eso no fue impedimento para que Applejack olvidara las ideas del Partido Laborista.

Big Macintosh siguió asando su manzana mientras continuaba perdido en sus recuerdos y pensamientos. Él deseaba que las cosas fueran como antes, aunque su hermana le decía que nada volvería a ser como antes, Big Mac conservaba la esperanza de que todo este conflicto se acabara pronto.

Mientras tanto en el Palacio Real, Moon Black se había levantado de la cama y estaba sentado en el escritorio esperando que llegara el Doctor Urrutia su asesor. Se veía visiblemente molesto, incluso lucia intimidante.

-Buenos días majestad –saludo el doctor entrando a la habitación y sentándose frente al rey.

- ¿Buenos días? –pregunto molesto Moon Black - ¿Cuál pinche día si todo sigue a oscuras doctor? Haber, dígame, ¿Por qué carajos no hay luz? ¿Dónde está el pinche sol?

-Bueno majestad, lo que pasa es que…

- ¿Qué Luna anda de rebelde otra vez? Porque si es así, en este momento voy y la levanto a golpes.

-No majestad, de hecho… usted autorizo al guardia Sunlight de darle los cuidados especiales a Luna, ya sabe por lo de su embarazo.

-Maldito guardia de porquería, se aprovechó de que estaba ebrio –el rey volteo a ver y vio que no estaba el general Walker - ¿Dónde está el general Walker?

-Tenemos malas noticias señor, el general Walker murió intentando tomar el Imperio de Cristal.

- ¿Y los revoltosos?

-Llegaron a Yanhoover hace unas horas, los guardias salieron huyendo y el alcalde les dio la bienvenida como si fueran unos héroes. De Applejack y su ejército sin noticias.

Moon Black se levantó, camino hacia una mesita que tenía un florero y lo tomo con sus cascos.

- ¡HIJOS DE SU PUTA MADRE! –grito el nocturno aventando el florero contra la pared haciéndolo añicos.

-Señor, no sería momento de…

-Ni lo pienses Urrutia –interrumpió Moon Black enojado –a mí no me sacan de aquí ni a patadas. –el nocturno se quedó pensando por un momento, luego sonriendo dijo –aunque… creo que ya sé cómo podemos salir de este problema.

-Majestad, no entiendo.

-Creo que llego el momento de ir por… la primogénita.

-Pero…

-No hay de otra Urrutia. Que preparen mi carruaje.

-Sí señor.

El unicornio salió de la habitación mientras el nocturno volteaba hacia la ventana y veía el paisaje nocturno.

Dos horas habían pasado, en la alcaldía de Yanhoover se estaba celebrando una comida en honor a Light Star, Twilight, Cadance y demás rebeldes que llegaron a esa ciudad. El alcalde se veía visiblemente feliz de estar al lado de todos ellos.

- ¿Les gusta la comida? –pregunto el alcalde.

-Mucho, gracias por su hospitalidad alcalde –agradeció Cadance.

-Me alegro, realmente esperábamos que ustedes llegaran a nuestra martirizada ciudad. Las cosas no han sido muy fáciles.

-Ya me lo imagino alcalde –dijo Light Star mientras levitaba una copa de vino –perseguidos políticos, censura, represión, desapariciones forzadas, sin duda alguna una puta pesadilla.

-Me hubiera gustado que hubiera sol hoy. Pero parece ser que el usurpador nos quiere apretar las tuercas a todos.

-Y… ¿Por qué no rompe relaciones con Equestria como la princesa Cadance? –pregunto Twilight.

-Pues vera señorita Sparkle –respondió el alcalde –desde que la princesa Cadance rompió relaciones, el usurpador Moon Black nos amenazó a todos. Nos dijo que, si intentábamos seguir el ejemplo de ella, nos enviaría a la hoguera o mataría a nuestras familias.

- ¿Tiene alguna noticia de Cloudsdale? –pregunto Rainbow Dash.

-Solo sé que está gobernada por una pegaso, creo que se llama Lightning Dust o algo así. Dicen que es la gobernante más… dura de toda Equestria.

-Pero, Cloudsdale no tiene alcaldes –dijo Dash confundida –es una ciudad que depende de las ordenes de Canterlot.

-Pues parece que las cosas cambiaron señorita Dash. Según tengo entendido, Moon Black puso un gobernante porque la mayoría de los habitantes del lugar no estaban de acuerdo en que él fuera el gobernante. Incluso dicen que hubo un motín, pero que fue disuelto con violencia por la guardia real. Después de esto se decidió que hubiera un gobernante en la ciudad, claro, un gobernante impuesto.

- ¿Y los Wonderbolts?

-Desertaron hace poco y desde entonces no se sabe de ellos. Ojalá y no estén muertos, a Moon Black no le gusta tener desertores.

-Bueno –dijo Light Star – ¿sabe algo de la princesa Luna?

-Solo sé que está encerrada en el Palacio Real y que ella era la encargada de levantar la luna y el sol. Espero que este bien, porque es raro que no haya salido el sol.

-Espero –dijo Cadance preocupada –no quiero perder a otro familiar.

-Conociendo a Moon Black –dijo el alcalde –espero que eso no suceda.

- ¿Acaso realmente Moon Black es muy cruel? –pregunto Twilight.

- ¿Qué si es cruel? –dijo Star Shine sorprendida por la pregunta de Twilight –es el peor poni del mundo. Si investigaras más de él, te darás cuenta que es un maldito buitre.

-Más que un buitre –dijo Light Star –es un monstruo, sin sentimientos y corazón. De hecho, yo lo conocí hace mucho tiempo, justo después de que termino la guerra contra Mexicolt.

- ¡¿QUÉ?! –exclamaron los presentes.

-Como lo escuchan, yo lo conocí y conviví en varias ocasiones con él –Light Star se quedó en silencio mientras comenzaba a recordar su pasado.

Flashback

Era una hermosa noche de verano, la luna y las estrellas brillaban. En el salón de gala del palacio real. Light Star se encontraba sentado en una mesa donde estaba colocado un tablero de ajedrez, frente a él se hallaba un poni nocturno que portaba la armadura de la guardia real. Ambos jugaban ajedrez tranquilamente.

-Siempre he pensado que lo más importante en Equestria es el orden –dijo el nocturno moviendo la pieza del peón.

-Difiero un poco –respondió Light Star moviendo la pieza del caballo –no se puede gobernar solo con orden, debe haber aprobación por parte del pueblo.

-Sí, he oído de esas charlatanerías sobre la democracia –dijo Moon Black moviendo el caballo –con sinceridad puedo decirle que ese modelo es un fracaso. Yo lo vi en Mexicolt, establecieron un sistema democrático y al final todos se pelearon por el poder y el dinero, el pueblo quedo a su suerte muriendo de hambre y en el completo caos. ¿Usted qué opina Light Star?

-Pues –dijo el unicornio mientras analizaba el tablero –pienso que el pueblo debe decidir su forma de gobierno, si están felices con la monarquía pues que sigan con ello, pero si quieren cambiar, debe permitirse el cambio.

-Suerte que en Equestria la que manda es la princesa y el pueblo solo obedece –dijo el nocturno.

Light Star se quedó en silencio y esbozo una sonrisa inocente, pero en su interior estaba molesto con Moon Black, pues consideraba que sus palabras parecían más al de un tirano, aunque no lo culpaba, puesto que este tenía una formación militar donde los ideales nacionalistas estaban muy impregnados, muy diferente a él que había sido alumno de Celestia y tener la oportunidad de leer textos de política.

Fin del Flashback.

-Light Star, ¿te sientes bien? –pregunto Snow Flake sacando al unicornio de sus recuerdos.

-Sí –respondió el unicornio -no te preocupes. Solo… recordaba el pasado. En fin, sigamos comiendo.

Los presentes continuaron degustando los alimentos, pero Twilight veía con preocupación a Light Star. Después de la plática que habían tenido en el vagón, el unicornio se la pasaba solo, incluso no convivía con los demás. Twilight siguió comiendo mientras en su mente trataba de procesar todo lo que había escuchado durante la comida. Para la ex alumna de Celestia era increíble que todo aquello estuviera pasando en Equestria, ella no podía creer que todo se hubiera ido al carajo tan rápidamente.

Mientras tanto en un lugar ubicado al sur de Equestria, un carruaje tirado por pegasos se dirigía a toda velocidad. Luego de unos segundos el carruaje aterrizo en una enorme ciudad con edificios de estilo gótico y que era habitado por varios ponis nocturnos. La entrada de dicha ciudad tenia escrito en un letrero: "Bienvenidos a Night Town: Colonia del Gran Reino de Equestria".

Dicha ciudad estaba dividida en varios barrios habitados por diversos ponis nocturnos que contaban con diversos servicios como agua potable, luz eléctrica y calles pavimentadas. Pero también sobresalía un barrio lleno de carencias y sin servicios que recibía el nombre de barrio de esclavos, que era un lugar habitado por changelings, quienes estaban encadenados, con las alas cortadas y sin sus cuernos. Además de que una construcción con forma de una enorme colmena era vigilada por varios guardias.

Moon Black camino por aquel barrio lleno de changelings mientras era acompañado por varios guardias unicornio y pegaso armados hasta los dientes.

Los changelings temblaban de miedo al verlo y lo conocían perfectamente, pues el nocturno había sido el responsable de esclavizarlos y conquistarlos, sin olvidar que fue el responsable de quitarles su reino para fundar aquella ciudad de estilo gótico. En efecto, Night Town era la ciudad que se construyó sobre las tierras del antiguo reino changeling.

Moon Black camino hasta la edificación con forma de colmena, los guardias lo saludaron militarmente y después le abrieron la puerta.

El nocturno entro y encontró en su interior a una joven changeling con grilletes, con las alas cortadas pero su cuerno permanecía intacto, pero con un dispositivo que le impedía usar su magia. La changeling tenía puesto un vestido verde que estaba totalmente rasgado, junto a ella en el suelo estaba una corona plateada totalmente rota.

-Buenas noches Agnes –saludo Moon Black.

- ¿Qué quieres? –pregunto la changeling ignorando al nocturno.

-Vengo porque necesito un pequeño favor.

- ¿Un favor? –pregunto volteando la changeling – ¿Tu rey Black Heart te ha traicionado?

-Black Heart está muerto –respondió Moon Black.

- ¡¿QUÉ?! –exclamo sorprendida Agnes.

-Lo que escuchaste. El rey está muerto, lo mataron unos rebeldes. Pero yo tengo mis… –en ese momento el nocturno se paró frente a la changeling y comenzó a oler su cuello –mañas.

-Aléjate de mí asqueroso –dijo molesta la changeling –no voy a dejar que…

-No, no vengo a eso –interrumpió el nocturno alejándose.

-Entonces, ¿qué quieres de mí? –pregunto confundida la changeling.

-Como dije vine a que me hagas un favor –el rey volteo a ver a los guardias que vigilaban afuera y con su cabeza asintió. El guardia se acercó y le quito los grilletes a Agnes quien estaba confundida ante lo que estaba haciendo Moon Black. El usurpador sonrió y luego viendo a la changeling dijo –vamos a Canterlot, tienes mucho que hacer.

Los guardias tomaron a la changeling y la sacaron de la colmena. Mientras caminaban en dirección al carruaje, los changelings se quedaron sorprendidos al ver a Agnes libre, pues siempre pensaron que ella estaría por siempre encerrada en la colmena.

-No puedo creerlo –murmuro en voz baja un changeling.

-L-La princesa Agnes esta… libre –dijo impresionado otro.

La changeling subió al carruaje de Moon Black, en cuanto ambos subieron este salió de la ciudad en dirección a Canterlot. Mientras volaban en dirección a la capital, Agnes observaba como las calles de varias ciudades y pueblos de Equestria eran vigilados por los guardias reales.

Al mismo tiempo, en la penitenciaria Perseus en Canterlot, un grupo de guardias caminaban por los pasillos de esta en dirección a una celda especial ubicada en la parte más oscura del edificio.

Abrieron la celda y encontraron a una changeling que estaba en pésimas condiciones. La yegua estaba delgada, su melena era un desastre, no tenía alas ni cuerno y estaba encadenada a un pesado grillete.

-Buenas tardes Chrysalis.

-P-Por favor… no me lastimen –suplico la changeling asustada al ver a los guardias.

-Tranquila –dijo un guardia acercándose para quitarle el pesado grillete a la changeling.

- ¿Q-Qué me van a hacer?

-Hay momento en que se requieren medidas desesperadas –dijo el guardia mientras le colocaba una cadena en el cuello a Chrysalis –su majestad quiere que usted y su hija le hagan un favor a Equestria.

-M-Mi hija esta…

-Si –interrumpió el guardia –no somos tan salvajes maldita changeling. En fin, vámonos.

El guardia jalo la cadena con su magia y saco a la changeling del lugar para llevarla a un carruaje y de ahí rumbo al palacio real.

El tiempo paso, los relojes marcaban las cuatro de la tarde, en el palacio de gobierno de Griffonstone, en la oficina del presidente, un grifo se encontraba sentado frente al escritorio esperando al mandatario de los grifos.

El grifo se veía visiblemente nervioso, incluso tenía un vaso de agua frente a él.

De repente la puerta se abrió, el grifo volteo y vio a un grifo de plumas blancas, traje negro, bigote negro y con lentes.

-God Day ambassador sir Henry Wilson.

-God Day President Watson –dijo el grifo estrechando su garra al presidente para saludarlo.

-Puede usted explicarme –decía el presidente mientras se sentaba en su silla -Why is there no sun?

-Well, the king's advisor doctor Urrutia me informo que la encargada de levantar el sol está enferma –respondió Wilson.

-Y el rey Moon Black, ¿no va a hacer nada?

-Well, the King was not in the royal palace when I arrived. Me informaron que su majestad fue por alguien para que levante el sol y…

-I told you Wilson –interrumpió el presidente –overthrow and kill Princess Celestia was a fatal mistake. El mayor problema señor embajador es que nuestros inversionistas y ciudadanos que viven en Equestria no han recibido los beneficios que usted prometió que tendrían en cuanto la princesa Celestia y la princesa Luna fueran derrocadas. The King Moon Black is a ruler who has not been able to appease the rebellions that have arisen because of the fall of the princesses Celestia and Luna. El rey Moon Black solo se ha dedicado a perseguir periodistas, políticos y opositores a su gobierno en lugar de trabajar por reestablecer la paz, el orden y el progreso. In addition, the support we give only gives a negative image of our country against the rest of the world.

- ¿Qué querer decirme señor presidente? –pregunto confundido el embajador al escuchar las palabras del grifo.

-Usted será destituido de su cargo de embajador en Equestria.

-WHAT?! –exclamo el grifo molesto y casi saltando de la silla -This is a bad taste joke. Yo he hecho mucho por Griffonstone, no puede hacerme esto mister President Watson.

-Claro que puedo –dijo el presidente mirando seriamente a Wilson –por su culpa mi gobierno está siendo acusado de intervencionismo y de la muerte de una gobernante. Puede el presidente Baff estuviese de acuerdo con usted, pero yo no. In addition, the war of our allies Crinancia, Rugrifossia, Romaneigha, Potrillapon against Trotelemania, Trottoman Empire and the Austro Unicorn Empire is an even more important issue than giving weapons to your friend General Moon Black. Lo siento, pero no reconoceré a tu amiguito el nocturno ese. A partir de ahora, él se queda sin nuestro apoyo y tú serás destituido porque gracias a ti, ahora el honor e imagen de nuestro país está manchado. Puedes retirarte.

-Pero señor yo…

-Que te retires, damn fool bird.

Wilson se quedó sin palabras ante la actitud del presidente Watson, pues nunca espero que el mandatario lo despidiera, de hecho, esperaba un regaño, mas no su destitución como embajador. Henry Wilson salió de la oficina en silencio con una mirada de enojo, que mostraba que realmente no estaba contento con la noticia que le habían dado.

-Y todo por la culpa de that stupid war –murmuro el grifo enojado mientras iba por los pasillos del palacio de gobierno.

Wilson no podía creer lo que había escuchado en palabras de su presidente. ¿Una guerra entre las naciones más poderosas y ricas del mundo? Era algo impensable, pues en los periódicos que leía en su embajada en Equestria solo se hablaba de los conflictos internos y de alabanzas al rey Moon Black, incluso podría decirse que las noticias internacionales solo se limitaban a partidos de Buckball entre las ligas internacionales, pero lo político quedaba fuera. El grifo siguió caminando hasta salir del palacio de gobierno para después perderse entre la multitud de grifos que caminaban por las calles de Griffonstone.

En su oficina, el presidente Watson comenzó a escribir una carta en un pergamino que decía lo siguiente:

REY MOON BLACK, GOBERNANTE DE EQUESTRIA.

Por medio de la presente, le hago de su conocimiento que el gobierno de Griffonstone no volverá a mandar ni una sola arma o munición a su reino. Esto debido a que además de no reconocerlo como gobernante de Equestria, tampoco considero seguir dándole armas para acabar con una rebelión que se ha prolongado desde hace tres meses junto con las inaceptables medidas que usted ha tomado en contra de periodistas, políticos opositores y demás leyes que ha impuesto. Además de que se cortaran los lazos comerciales con su reino hasta que usted cambie su actitud y forma de gobernar a su pueblo.

Atentamente George Watson, presidente de Griffonstone.

Luego enrollo el pergamino, llamo a uno de sus secretarios y le entrego el documento con la orden de que este llegara a Equestria lo antes posible.

Las horas pasaron, el reloj marcaba las siete de la noche, en el Palacio Real en Equestria. Dos changelings se hallaban en el salón del trono frente a Moon Black, quien bebía una copa de coñac que tenía en el trono de Celestia.

-Entonces… creo que saben porque están aquí, ¿verdad? –pregunto Moon Black a las changelings.

-Porque la princesa Luna está preñada y no puede hacer el trabajo de su hermana –respondió Agnes.

-Exacto –respondió Moon Black –y sabes, ¿Por qué esta tu madre aquí?

-No, pero…

-Pero nada. Tu madre está aquí porque ella te va a asesorar para que uses tu magia y arregles todo este desmadre de que no hay sol. Yo no quiero que mis súbditos se enojen conmigo por esto.

-Con todo respeto Moon Black –dijo Chrysalis acercándose un poco al trono mientras dos guardias le apuntaban con sus lanzas a la changeling –pero… no creo poder llevar a cabo eso. Sin mi cuerno no soy nada. Además, ¿Por qué habría de ayudarte? Destruiste a mi pueblo, lo esclavizaste y a mí me trataste como una basura.

-No me vengas con cuentos maldita changeling. No quieras verme la cara de tonto, yo sé que tu levantaste el sol y la luna cuando Celestia estaba secuestrada y Luna desaparecida. Así que tienes una semana para enseñarle a tu hija tus habilidades, si no lo haces –en ese momento el nocturno aplaudió con sus cascos y un guardia pegaso se colocó detrás de Agnes y coloco un cuchillo en el cuello de está amenazando con degollarla –la mato frente a tus ojos. ¿Qué decides insecto?

- ¡NO! ¡DEJALA! –suplico la changeling mientras unas lágrimas corrían por sus ojos.

- ¡MAMÁ! ¡AYUDAME! –gritaba Agnes asustada.

-Entonces haz lo que te digo, si no la degollare y exhibiré la cabeza de tu hija en la plaza. ¿Te quedo claro puta? –pregunto Moon Black acercándose y tomando de la barbilla a Chrysalis.

-S-Si, l-lo hare, pero por favor… no la lastimes.

Moon Black sonrió satisfecho, luego volteo a ver al guardia y moviendo su casco ordeno que este soltara a la changeling. La cual corrió hacia su madre abrazándola.

-A trabajar flojas –dijo el rey –que quiero luz lo más pronto posible.

Dos guardias se acercaron a Chrysalis y a Agnes, luego las escoltaron en dirección a un pasillo para llevarlas al interior de una enorme habitación con dos camas.

-Aquí se quedarán –dijo uno de los guardias –y más les vale no escaparse, si no quieren que las matemos a las dos. ¿Entendido?

-Sí, entendido –respondió Chrysalis.

La puerta fue cerrada dejando a las dos changelings encerradas, mientras que varios guardias se colocaron afuera vigilando la habitación.

Mientras tanto en una habitación del palacio, Sunlight se encontraba cuidando a la princesa Luna, la alicornio estaba cómoda en su cama mientras el guardia le daba de comer una sopa crema de elote. Luna había estado tranquila durante todo el día recibiendo muy buenas atenciones por parte de aquel guardia que decidió compadecerse de ella y de su bebé.

- ¿Le gusta la sopa majestad? –pregunto el guardia mientras le daba una cucharada a Luna.

-Mucho, eres realmente un buen poni –respondió Luna con una sonrisa.

-Me alegro majestad.

- ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro, lo que quiera.

- ¿Por qué me ayuda?

-Bueno, pues honestamente majestad siempre he pensado que los prisioneros deben ser tratados con dignidad. Además, usted es una princesa y merece ser tratada como tal.

-Es bueno que aun existan guardias como tú –en ese momento Luna puso un semblante de tristeza en su rostro –pero… me preocupa que mis súbditos no tengan sol.

-No sé preocupe majestad, estoy seguro que pronto Black Heart será derrotado.

- ¿Usted lo cree posible?

-Claro, bien dicen que cuando un pueblo se une, ni un ejército puede detenerlo.

Luna sonrío y continúo comiendo la sopa, ella creía en las palabras de aquel bondadoso guardia, incluso podría decirse que le daba esperanza de que toda aquella pesadilla acabara pronto.

-Pronto vendrán por nosotros mi pequeño –dijo en su mente Luna mientras sobaba su vientre y sonreía –Twilight, Light Star y todos están peleando por nosotros, tendrás un mundo feliz donde podrás crecer fuerte y libre. Además de que haremos pagar al maldito que asesino a tu padre y a tu tía.

-Pobre Luna –pensó Sunlight mientras observaba a Luna acariciando su vientre –debe ser difícil para ella tener que soportar esto. Debo hacer lo mejor posible para que este bien. Me gustaría unirme a esos rebeldes, pero debo cuidar de ella, no vaya a ser que el maldito usurpador le haga algo a ella y a su pequeño.

Lejos de ahí, en Yanhoover, Light Star se encontraba en el techo de un edificio observando las estrellas. Detrás de él se encontraba una alicornio rosa que lo observaba.

-Light Star –dijo Cadance haciendo que el unicornio volteara a verlo - ¿estás bien?

-No te preocupes, estoy bien.

-No lo parece.

Light Star tomo un respiro y dijo:

-Tú tranquila, es solo que las cosas son tan difíciles. Creo que estoy estresado.

-No creo que estés estresado Light Star.

Cadance se sentó al lado del unicornio para hacerle compañía.

-Es irónico –dijo Cadance –dejaste de luchar contra la corrupción, y muchos corruptos lograron sobrevivir.

-No es ironía –dijo Light Star –fue mi irresponsabilidad lo que provoco todo esto. Debí matar a Black Heart, a Moon Black y a todos los corruptos con o sin la autorización de tu tía.

-No te castigues tanto –dijo Cadance abrazando con su ala al unicornio –tú no lo hiciste porque no querías lastimar a mi tía Celestia.

-Sigo sin entender porque defendía tanto a Black Heart y porque siempre confiaba de más en ponis que no. Quizás era su defecto como gobernante.

-Tal vez –dijo Cadance –pero también debes considerar que no es fácil gobernar un reino. Cuando Shining y yo –dijo Cadance con nostalgia mientras una lagrima rodaba por su mejilla –gobernamos el Imperio de Cristal, no fue muy fácil. Incluso tuvimos que pedir ayuda. Cuando derrotemos a Moon Black, ¿Qué haremos después Light Star?

-Pues en primera instalar a Luna en el trono nuevamente y convocar a una reunión con todas las facciones que pelearon. Crear una nueva constitución que nos rija, todo para volver a la normalidad.

- ¿Y tú a dónde iras? Claro, después de todo eso.

-No lo sé, supongo que pasar lo que me queda de vida solo.

- ¿Solo? Pero…

-Sé lo que piensas y no Cadance, no quiero volver a sufrir. Prefiero estar solo y para siempre.

Cadance se levantó y comenzó a alejarse, pero antes de irse dijo:

-Sabes algo Light Star, pienso que cambiaras de opinión. Te lo aseguro.

La alicornio rosa se fue dejando a Light Star solo, aunque el unicornio ahora estaba con más dudas que antes, especialmente por las palabras de Cadance. Luego de unos minutos el unicornio se dirigió hacia las escaleras para bajar del edificio.

Bueno, pues aquí esta el capitulo 9 del fanfic La Rebelión de Twilight Sparkle, la verdad que me tomo tiempo hacerlo, espero dejen sus reviews. No olviden buscar mi pagina como ShieldImagination97. Nos vemos en el proximo capitulo.