CAPITULO 10: "Un Chacal en Palacio" (Parte 1)
Habían pasado tres días desde que el sol no había salido, Equestria y el resto del mundo seguía sumido en la oscuridad. Moon Black y sus colaboradores habían recibido cientos de mensajes por parte de las embajadas de varios países que exigían al gobierno de Equestria la inmediata aparición del sol, pues al no haber luz la mayoría de sus cultivos se estaban perdiendo, sin olvidar el enorme consumo de combustibles que generaban las lámparas de las calles y los hogares.
Si algo también hizo enojar a Moon Black, fue el segundo día cuando la carta del presidente Watson llego y le comunico que su gobierno ya no seguiría dándole armas a su gobierno, sumado a esto la destitución de sir Henry Wilson como embajador le complicaba el panorama al nocturno, pues perdía a un aliado importante.
Los rebeldes encabezados por Twilight y Light Star se quedaron en Yanhoover y algunas de sus tropas tomaron los pueblos cercanos, esto trajo como consecuencia que ellos tuvieran el camino para llegar en tren a Ponyville y de ahí a Canterlot.
Applejack también aprovecho esos tres días, sus tropas tomaron los pueblos y las ciudades de Appleloosa y Dodge Junction, lo cual hizo que también tuviera la fortuna de tener las vías del tren libres para ir a Ponyville y de ahí a tomar en cualquier momento la capital.
Los relojes marcaban las tres de la tarde, en Filly Delphia, la paz parecía reinar, ningún poni salía de su hogar a menos que fuera para algo importante. En el interior de un cuartel ubicado en una de las calles principales, un grupo de guardias se encontraba comiendo tranquilamente.
Un grupo de quince ponis armados con rifles y fusiles se encontraba caminando por las calles, algunos entraron al interior de los departamentos en los edificios aledaños al cuartel. Algunos se colocaron en el techo y otros abrieron las ventanas de los departamentos para colocarse en posición de ataque. Una pegaso saco un cartucho de dinamita y lo coloco en la puerta del cuartel que no estaba vigilada por nadie, lo encendió y se alejó volando de ahí, luego de unos segundos una explosión se escuchó destruyendo la puerta y sorprendiendo a los guardias que estaban adentro.
- ¡ATAQUEN! –grito una voz masculina de los ponis armados.
Los disparos de aquellos ponis misteriosos comenzaron a escucharse despertando a vecinos y alertando a los guardias que vigilaban las calles aledañas.
Los guardias del cuartel tomaron sus cascos y armas para después comenzar a defenderse de aquellos ponis que habían destruido la puerta.
- ¡VAMOS MUCHACHOS! –grito el líder de los guardias - ¡DURO CON ELLOS!
Los ponis armados continuaron atacando, tres guardias cayeron muertos por las balas de los ponis. Los ponis continuaron atacando sin darse cuenta que un grupo de wonderbolts se acercaba rápidamente.
Para cuando los ponis que estaban en el techo voltearon hacia arriba cayeron muertos por las balas que los wonderbolts comenzaron a disparar hacia ellos.
- ¡CUIDADO! ¡DISPAREN ARRIBA! –grito una voz femenina.
El ataque de los wonderbolts comenzó a dirigirse a las ventanas de los edificios.
- ¡VIVA MOON BLACK! –grito el líder de aquel grupo de Wonderbolts.
- ¡VIVA! –vitorearon aquellos pegasos.
Los disparos continuaron. Luego de una hora de combate los ponis se rindieron ante la guardia real, incluso para demostrarlo amarraron un pañuelo blanco a un rifle para ondearlo por una de las ventanas.
- ¡ALTO AL FUEGO! –ordeno el líder de la guardia.
Los guardias abrieron a patadas la puerta de los edificios y entraron encontrando en varios departamentos a muchos ponis, unicornios y pegasos muertos.
De los quince que habían atacado solo habían sobrevivido tres.
Una era una pegaso celeste y melena blanca que tenía puesto su uniforme de wonderbolt.
La otra era una pegaso lila, melena blanco azulada y despeinada vestida con uniforme de cadete de los wonderbolts.
El ultimo y que estaba herido en su pata trasera derecha era un unicornio amarillo pálido y melena índigo que tenía como cutie mark una estrella fugaz.
El líder de la guardia se paró frente a ellos y les dijo burlonamente:
- ¿En serio fueron tan idiotas como para creer que iban a tomar un cuartel de la guardia real?
-S-Solo… -decía el unicornio agotado y por el dolor que tenía en su pata –queríamos encender la chispa de… la rebelión. T-Tal como lo hizo… la mártir de Manehattan Star Violet y sus compañeros.
-Pues creo que su rebelión se fue a la mierda –dijo el líder de la guardia. Luego tomando de la barbilla al unicornio le dijo –hasta para hacer rebeliones debes tener cerebro y no fantasías. Imbécil.
- ¿Qué haremos con ellos señor?
-Por lo pronto –dijo el líder de los guardias –comunicar por telégrafo a Canterlot de lo que paso y esperar órdenes. Aunque –en ese momento se acercó a las pegasos y mirándolas lascivamente dijo –podemos divertirnos con ellas. Adelante muchachos, tienen permiso.
- ¡NO SUELTENME! –grito la pegaso de melena blanco azulada.
- ¡QUITENME LOS CASCOS DE ENCIMA! ¡MALDITOS ENFERMOS! –grito la pegaso de melena blanca.
- ¡DEJENLAS! ¡MALDITOS BASTARDOS! –gritaba el unicornio.
- ¡TU CALLATE! –grito un guardia golpeando al unicornio en la cara.
Las pegasos fueron llevadas al interior de uno de los edificios, luego cerraron la puerta y los gritos desesperados comenzaron a escucharse. El unicornio fue golpeado por los guardias.
Mientras tanto en el Palacio Real en Canterlot, Moon Black se encontraba en la habitación de Celestia sentado en su escritorio con una copa de coñac, frente a él se encontraba una bella unicornio color durazno, melena amarilla y que tenía puesto un vestido color rojo.
- ¿Y cómo ha estado herr Moon Black?
-Señorita Schneider –dijo el nocturno mientras tenia uno de sus cascos puesto sobre su estómago –antes que nada, es un placer que usted en su calidad de embajadora de Trotelemania este visitando a este humilde gobernante.
-Veo que no se siente bien herr Moon Black. ¿Está mal de su leber?
- ¿Mi qué? –pregunto confundido Moon Black.
-Su hígado.
-Ah…. Sí, es que usted emplea palabras raras. Incluso al exembajador Wilson nunca le entendí sus well y sus mister. En efecto, mi hígado está mal –el nocturno tomo un poco del licor de su copa.
-Ich sollte diese Majestät nicht nehmen –dijo la unicornio.
- ¿Qué?
-Que no debería tomar eso majestad, le haría más daño a su hígado.
-Esta cosa señorita Schneider –decía Moon Black mostrando su copa –es lo único que me mantiene tranquilo en estos días. En fin, ¿para qué quería verme?
-Pues la misma pregunta que todos los embajadores hacen, ¿Cuándo volverá el sol a brillar?
-Le responderé lo mismo que al resto de embajadores, hasta que la nueva esclava refuerce su magia para levantarlo. Además, ahora estoy teniendo más problemas con el asunto de estos pinches rebeldes de porquería, que no dejan de molestar. Y para colmo de males, el puto presidente Watson me ha dado la espalda, ya no me quiere dar más armas para acabar con ellos.
-Wussten Sie, dass es einen Europoni-Krieg gibt? –pregunto la unicornio.
- ¿Qué dijo?
-El presidente Watson le dio la espalda, porque hay una guerra en la región Europoni. Al parecer muchos países estamos en conflicto y a Watson le conviene meter sus narices en una región que no le incumbe herr Moon Black. De hecho, estoy conmovida por el sufrimiento que le causan estos revoltosos de mierda que quiero ayudarlo.
- ¿Qué quiere decir embajadora?
La unicornio sonrió y dijo:
-Mi gobierno puede darle armas a usted y a su ejército para acabar con esta rebelión. Lo único que pedimos a cambio es que no vuelva a apoyar a Griffonstone en caso de que se lo pidan. Además, ¿Qué han hecho esos grifos con sesos de ave por usted? Solo lo han usado general Moon Black, lo han usado para sus intereses imperialistas. Si acepta el trato, no solo acabaría con los revoltosos, sería un héroe nacional y un ejemplo para las próximas generaciones. ¿Qué dice?
-Ya que lo plantea así señorita Schneider, puede que tenga razón. Dígale a su gobierno que acepto la oferta, ¿para cuándo me llegarían las armas?
-De hecho, herr Moon Black, ya están en camino en el Acorazado Bismarck y llegaran al puerto de Manehattan dentro de tres días.
Moon Black sonrió satisfecho y dijo:
-Es usted una gran amiga embajadora Schneider. Le agradezco su ayuda.
-Y esperemos que usted sea un gran aliado nuestro rey Moon Black –dijo la unicornio que estaba a punto de salir de la habitación –ojala que el sol vuelva a brillar muy pronto. Que tenga buen día herr Moon Black.
-Igualmente señorita Schneider.
La unicornio salió de la habitación mientras una sonrisa satisfactoria se dibujaba en su rostro y dijo:
-Ausgezeichnet, jetzt da wir Equestria auf unserer Seite haben, haben wir die Tür zu Griffonstone geöffnet.
Urrutia que se encontraba afuera en el pasillo escucho las palabras de la embajadora, lo cual hizo que pusiera un rostro de preocupación en su rostro, pues comprendía lo que había dicho.
- ¿La puerta abierta a Griffonstone? –se preguntó así mismo –pero que…
- ¡URRUTIA! –grito Moon Black.
El unicornio entro a la habitación y dijo:
-Si majestad.
-Tenemos buenas noticias para nuestros guardias –Moon Black tosio un poco y luego dijo –se acabó la temporada de escasez. Un acorazado de Trotelemania, trae armas para nuestras fuerzas armadas. Ahora si ya nos chingamos a esos malditos. ¿Qué le parece?
-Buena noticia señor. Pero lamento amargarlo nuevamente porque nos llegó un telegrama de Filly Delphia. Al parecer un grupo de rebeldes ataco el cuartel, pero fracasaron. Eran quince y solo sobrevivieron tres, dos yeguas y un potro.
- ¡JEJE! ¡AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¿En serio Urrutia? Quince ponis estúpidos querían tomar un cuartel de la guardia con cien guardias reales en su interior, ¿y cuantas bajas hubo?
-Solo tres, majestad.
- ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! –rio casi llorando el nocturno –estoy que me orino de la risa. Esa no es mala noticia Urrutia, al contrario, es una gran noticia para matarme de risa ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! –el nocturno dejo de reírse debido al dolor en su hígado -¡OUCH! Mi estómago… me duele… pero no importa. Con esta victoria ahora sí que ya se los cargo la chingada a esos rebeldes de mierda. Te lo digo Urrutia, en cuanto las armas lleguen, ¡BUM! Adiós problemas, y podremos seguir viviendo nuestra vida de vino y rosas. Te prometo, que cuando todo este pinche desmadre se acabe, te voy a invitar una vieja para ver si aún se te para el pito ¡AJAJAJAJAJAJAJA!
- ¡JEJEJE! Si majestad –dijo sonriendo incómodamente el unicornio –pero… ¿Qué haremos con los rebeldes?
- ¿Cómo se llaman Urrutia?
-Una se llama Fleetfoot, es de las wonderbolts que desertaron con la excapitana Spitfire. La otra es una cadete llamada Cloudchaser y el ultimo es un ciudadano de Ponyville llamado Comet Tail. En uno de los cadáveres se halló un símbolo de los wonderbolts, pero con un diseño diferente. Tenía grabada la palabra: Alas de Resistencia.
-Por cómo me lo cuenta, es un grupito diferente. Pero no importa, si quince de esas alas de porquería, fracasaron, entonces es un grupito que podemos exterminar en un dos por tres. Y si Spitfire cree que me espanta, pues ya se jodio, cuando la encontremos te juro que la violare hasta que llore y la torturare hasta matarla Urrutia.
- ¿Qué hacemos con los revoltosos majestad?
-Que los maten por fusilamiento, que les corten la cabeza y que estén expuestas en la plaza de la ciudad clavadas en lanzas como lo hacíamos a la antigüita. ¿Entendido?
-Si majestad –dijo Urrutia saliendo de la habitación.
-Spitfire ¡HA! Maldita perdedora –dijo Moon Black burlonamente.
Eran las cinco de la tarde, en el interior de la alcaldía, Light Star, Fluttershy y Rainbow Dash se hallaban discutiendo alrededor de una mesa. Fluttershy y Rainbow habían ido a reunirse con el unicornio con el fin de que este les autorizara ir a atacar Cloudsdale para así tener una ciudad más y con ello tener otro punto para atacar la capital.
-Estoy tratando de explicarles que no lo autorizo –dijo Light Star ya cansado de discutir con ambas pegasos. –ni a usted señorita Fluttershy ni a su amiga Rainbow Dash para ir y tomar Cloudsdale.
- ¿Y por qué no Light Star? –pregunto Rainbow confundida.
-Porque hacerlo, supone abrir las puertas de Canterlot y llegar directo a la cabeza de Moon Black.
-Pero… ¿Qué no es ese nuestro objetivo? –pregunto Fluttershy un poco molesta.
-Así es, solo que yo decido cuando y como –Light Star se levantó de la mesa y antes de salir de la alcaldía dijo –buenas tardes señoritas.
En cuanto el unicornio salió, Fluttershy volteo a ver a Rainbow y le dijo enojada:
-Este unicornio es un idiota. Tenemos la oportunidad de llegar a matar a ese infeliz y no quiere hacerlo.
-Lo sé Fluttershy –dijo Rainbow -no puedo creer que Cadance siga dándole poder a ese imbécil. Teniendo la oportunidad de atacar y no la aprovecha. Moon Black anda débil en estos momentos, más ahora que está sin apoyo para recibir más armas. Ahora entiendo porque Applejack no quiere unirse a nosotros, quien querría estar bajo las ordenes de alguien así.
-Lo peor es que Twilight no dice nada, hasta pareciera que no le interesa nuestra causa.
-Tu sabes que Twilight siempre será Twilight, cree que todo volverá a ser como antes. Yo lo dudo, lo vimos con Celestia y nada volvió a la normalidad.
-Deberíamos crear nuestro propio ejército Rainbow, un verdadero ejército que busca la justicia y el bienestar de otros.
-Vaya Fluttershy, sí que has cambiado, antes no eras tan… segura.
-En momentos como estos es cuando uno como poni debe cambiar. Desde que arrestaron a Twilight supe que algo no andaba bien y que la Equestria que conocíamos cambiaria. Ahora mismo lo ves Rainbow, todo está hecho un desastre, ni siquiera Celestia pudo regresar todo a la normalidad.
Rainbow abrazo a su amiga con una de sus alas y le dijo:
-Yo… también he cambiado. Nunca creí que me involucraría en una guerra y mucho menos interna. ¿Qué te motiva a luchar?
-La justicia, como lo hice con Moon Feather durante el arresto de Twilight. Castigar a los corruptos y defender a los débiles. ¿Y a ti que te motiva Rainbow?
La pegaso volteo a ver al techo y murmuro en voz baja mientras una lagrima corría por su mejilla:
-Scootaloo, mi hermanita Scootaloo.
Mientras tanto en Dodge Junction, los rebeldes comandados por Applejack se encontraban festejando con una comida en el centro de la ciudad. La granjera junto con su hermano Big Macintosh había tomado la ciudad de forma muy rápida, incluso la batalla solo duro treinta minutos, pues los guardias que resguardaban la ciudad eran pocos y podría decirse que los pocos que quedaron salieron huyendo dejando armas y parque que fueron tomadas por Applejack y sus tropas.
Los habitantes de la ciudad habían recibido con entusiasmo a los rebeldes, incluso la comida fue hecha por Cherry Jubilee, una vieja amiga de Applejack que no perdió la oportunidad de saludarla y como no, también de sentarse al lado de ella.
Applejack y Big Mac se habían convertido en unos auténticos ídolos del sector campesino, incluso llegaban a cantarse canciones dedicadas a ellos, así como narrar leyendas y mitos exagerados como que a Applejack tenía más vidas que un gato o que Big Mac tenía un cuero tan resistente que ni las balas podían traspasarlo.
- ¿Y qué tal la comida Applejack? –pregunto Cherry.
-Muy rica –respondió la granjera con acento vaquero -debo admitir que tus platillos de cerezas son muy deliciosos.
-Qué bueno que vinieron a liberar al pueblo, esos malditos guardias solo abusaban de todos, incluso de los ponis trabajadores como yo.
-No es nada, todo sea por la justicia de los campesinos. Incluso me entere que nomás los ricos se enteraron que veníamos y salieron corriendo como caballos desbocados.
- ¡AJAJAJAJAJA! –rio Cherry –si, vi como salían corriendo esos cobardes. ¿Qué harás ahora que tienes camino libre a Ponyville?
-Por el momento nos quedaremos resguardando esta zona y la de Appleloosa. En cuanto tengamos una buena estrategia, atacaremos como si no hubiera un mañana. Y de ahí, derechito a cortarle la cabeza a ese usurpador y por ultimo a repartir las tierras a todos los campesinos.
-Applejack –dijo una voz detrás de la poni granjera quien la reconoció de inmediato.
-Esa voz… es solo de… -Applejack volteo y vio a una potranca que ella conocía. Las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas, ella se acercó y abrazo a la pequeña –Scootaloo… pensé… que habías muerto.
-No… -dijo Scootaloo también llorando y correspondiendo al abrazo –me alegra… que estas aquí…
Los presentes en la comida quedaron sorprendidos ante esta escena, todos comenzaron a llorar al ver una escena tan conmovedora. Incluso comenzaron a aplaudir con sus cascos, luego un poni vaquero grito:
- ¡QUE VIVA APPLEJACK! ¡DEFENSORA DE LOS CAMPESINOS! ¡AJUA!
- ¡VIVA! –gritaron todos para después estallar en aplausos.
Applejack dejo de abrazar a Scootaloo y luego viendo a uno de sus soldados ordeno:
-Whiskers, una silla y un plato para mi invitada.
Scootaloo sonrió tiernamente ante tal gesto de Applejack. Para ella era una fortuna y casi un milagro encontrar a alguien familiar después de tanta sangre y destrucción en Equestria. La potranca había logrado sobrevivir con la ayuda de su amigo Oliver, quien siempre se las ingeniaba para ponerla a salvo. Por desgracia, Oliver murió sacrificándose por su amiga cuando la escondió de un grupo de rurales que querían secuestrarla para satisfacer sus bajos instintos. No obstante, el ver a Applejack la hacía sentirse segura, aunque aún estaba un poco triste por no ver a Rainbow ahí, pero no perdía la esperanza de que tarde o temprano podría volver a verla.
Para Applejack también era un milagro y una felicidad enorme el encontrar a Scootaloo con vida. La granjera había recibido la noticia de la ejecución en Ponyville y pensó que Scootaloo había muerto debido a que el periódico reportaba que una potranca pegaso también estaba entre los muertos, pero por fortuna seguía con vida. Incluso pensó que ahora Apple Bloom podría ponerse feliz al ver a su amiga viva, su hermana no dejaba de estar triste y culpándose por la muerte de Scootaloo, pero ahora que la había encontrado con vida podía llevarla con Apple Bloom y en cuanto tomaran Canterlot, ambas volverían a vivir sus aventuras para buscar sus cutie marks.
-Quizás sea algo idealista –pensó Applejack –pero hare lo que sea por ellas y por todos los potrillos y potrancas para que tengan un futuro mejor.
La comida continuo entre risas, música y comida.
Los relojes marcabas las diez de la noche, en las costas de Griffish Isles y más específicamente cerca del puerto de la ciudad de Trottingham, un bote con un pelotón de grifos armados con fusiles y liderados por su capitán se acercaba al muelle. El bote tenía en la popa la bandera de Griffonstone. Los grifos venían de un acorazado que estaba anclado en la parte sur de las Griffish Isles.
Los guardias reales de Equestria vigilaban el muelle. Uno de estos que tenía en su lomo un fusil observaba desde el puente de un barco de madera con unos binoculares como el bote se acercaba al muelle y sus ocupantes bajaban a este.
El guardia salió corriendo para avisarle a sus superiores de la llegada de los grifos al puerto.
Los grifos bajaron y comenzaron a marchar por el muelle. Los grifos armados llevaban varias cubetas y garrafas mientras seguían a su capitán, que era un grifo de plumas cafés, bigote negro y vestido con saco y sombrero azul marino de capitán.
Un guardia real vestido con casaca militar blanca y gorra de plato del mismo color los esperaba acompañado por un pelotón de guardias reales armados con fusiles. El guardia de casaca militar blanca camino acompañado de su pelotón y se paró frente al grifo que se detuvo en cuanto vio que este se interponía en su camino.
-Quedan arrestados –dijo el guardia real señalando al capitán.
-What does it say? –pregunto sorprendido el capitán grifo.
-Grifos.
-Yes, Griffonstone marines.
-Está prohibido entrar a suelos equestrianos sin previa autorización de su majestad –dijo el guardia real viendo enojado a los grifos.
-We only need coal and oil –dijo el grifo defendiéndose argumentando que solo habían llegado al puerto para abastecerse de carbón y aceite.
-No hablamos ese idioma raro –dijo el guardia real aún más molesto, luego ordeno - ¡GUARDIAS! ¡AL CUARTEL!
El capitán grifo y su pelotón no se resistieron y fueron caminando siguiendo al guardia real mientras eran escoltados por los guardias reales que les apuntaban con sus armas de manera amenazante.
Un nuevo día había llegado, Equestria y el mundo seguían en una noche que no parecía tener fin. Sin embargo, los periódicos extranjeros reportaron como noticia de primera plana el arresto de marinos de Griffonstone. Algunos pusieron títulos como: "Equestria agrede a Griffonstone", "Equestria se une a la alianza de Trotelemania", "Equestria contra Griffonstone: La Guerra Europoni se expande", entre otros títulos más.
A las seis de la mañana de este mismo día, un espía del Imperio Austro Unicorn había sido capturado en Crinancia con un mensaje que pretendía enviar por telégrafo. Dicho mensaje indicaba un plan secreto entre el Imperio Austro Unicorn y Trotelemania, el cual consistía en dar armas a Equestria para que una vez exterminados los rebeldes, Equestria le declarase la guerra a Griffonstone y así mantener distraído a los grifos para que ya no enviasen armas y ayuda a sus países enemigos que eran Crinancia, Rugrifossia, Romaneigha y Potrillapon.
En la oficina del presidente George Watson en el Palacio de Gobierno de Griffonstone, el presidente de los grifos se reunía con dos grifos vestidos con traje que eran sus colaboradores más cercanos. El presidente se sentó en su escritorio y sus colaboradores frente a él. Ya sentados les mostro el periódico Griffonstone Post que tenía en su portada el título de la noticia principal que decía: "Equestria assaults Griffonstone".
Luego de mostrar el periódico, Watson coloco el periódico en el escritorio, tenía un rostro de enojo, pues la noticia le había amargado el desayuno. Uno de sus colaboradores dijo:
-Then Mr. President…
-It will communicate to the king of Equestria que las acciones ejecutadas en contra de nuestros marinos en Trottingham they are inadmissible for the Griffonstone government.
-Yes, mister presidente –dijo su segundo colaborador mientras el primero anotaba las palabras del presidente en un pergamino.
-No aprobamos el arresto –continúo hablando el presidente - So the Equestrian officer who ordered it must be punished. A manera de disculpa, el rey mismo deberá saludar y rendirle honores a nuestra bandera.
-But sir, without a doubt, King Moon Black refused something like that –dijo el segundo colaborador.
-Do not be naive, eso es exactamente lo que necesitamos –dijo el presidente sonriendo -A pretext to invade Equestria. Recuerden que el acorazado trotelemán Bismarck se dirige a costas equestrianas transportando armas para Moon Black. We do not need a war with Trotelemania vía Equestria, ¿oh si?
-No sir –dijo el segundo asesor ya convencido de la decisión de su presidente.
-Let's move on, gentlemen –concluyo el presidente mientras tomaba unos documentos de su escritorio para comenzarlos a leer.
Los relojes marcaban las dos de la tarde, en el puerto de Manehattan un batallón de acorazados con banderas de Griffonstone habían llegado formando una línea de ataque. Los guardias reales que estaban vigilando el puerto observaron a través de sus binoculares cómo varios botes de marinos grifos armados con rifles y fusiles se acercaban. Los pocos guardias que resguardaban el puerto se colocaron posición de ataque y comenzaron a agredir a los invasores, pero por mala suerte estos eran más y con el apoyo de sus acorazados dispararon los cañones en las posiciones de las fuerzas reales de Equestria.
La batalla no duro mucho, solo fueron treinta minutos de intercambio de balas y los guardias reales habían sido derrotados, los pocos heridos fueron capturados y llevados presos a los acorazados de Griffonstone.
Los civiles que estaban a la hora del combate se ocultaron en casas y edificios ajenos, aunque hubo algunos pocos que tuvieron por mala suerte morir en medio del fuego cruzado.
Con el puerto y la ciudad bajo su poder, un grupo de marinos grifos se dirigieron al ayuntamiento de la ciudad para tomarlo y así consumar la ocupación de la ciudad, que era una de las más importantes de Equestria.
Dos grifos volaron hacia el techo del ayuntamiento donde se encontraba ondeando la bandera de Equestria en la asta bandera. Uno de los grifos llevaba doblada la bandera de Griffonstone en sus garras mientras que el otro llevaba un rifle.
El grifo dejo su rifle y comenzó a bajar la bandera de Equestria con el fin de quitarla de la asta bandera. Luego de unos segundos quito la bandera equestriana para después colocar la bandera de Griffonstone. Mientras la elevaba, el grifo que la había portado hacia un saludo militar para rendirle honores a la nueva bandera. Luego de unos segundos la bandera ondeaba en el ayuntamiento ante la mirada de asombro de algunos habitantes de la ciudad que no podían creer que por primera vez en la historia de Equestria, una bandera extranjera ondeara en su reino.
En las costas los acorazados de los grifos continuaban vigilando, incluso después de una hora el acorazado Bismarck estaba a punto de llegar al puerto, pero al ver que los grifos tenían bajo su control el puerto dieron la vuelta y las armas prometidas para Moon Black nunca llegaron.
Los relojes marcaban las cinco de la tarde, en la habitación de Celestia en el Palacio Real en Canterlot, Urrutia acompañado de un guardia unicornio con casaca militar y gorra quepí verde olivo estaban sentados frente al escritorio de Moon Black. El nocturno llego sosteniendo una copa de coñac y haciendo un gesto de dolor mientras caminaba para sentarse en su lugar. Moon Black se sentó con dificultad en su silla y luego dijo:
-Cuarenta y cuatro barcos de los grifos en Manehattan, nos invadieron esos malditos.
-Ojalá que eso fuera nuestro único problema señor –dijo el guardia unicornio –los rebeldes han invadido prácticamente toda la zona oeste y tienen el camino libre a Ponyville. Y eso no es todo, Applejack ya tiene toda la zona sur bajo su control.
- ¿Y Watson? –pregunto Moon Black viendo a Urrutia.
-Amenaza con una separación mayor majestad –dijo Urrutia –si usted no está…
-Si yo no canto a su bandera –interrumpió enojado el rey –se equivoca el imbécil ese.
-Señor, su hígado.
- Olvídese de mi hígado y dígame que es lo que tenemos que hacer, que para eso se le paga –regaño Moon Black a Urrutia, pero después de estas palabras comenzó a sobarse el estómago mientras ponía una mueca de dolor. Luego comenzó a beber su copa de coñac.
-Considero que en estos momentos tan graves –dijo Urrutia –lo mejor es… ponerse a salvo que ser asesinados por un traidor.
- ¿Eso le parece la mejor opción Urrutia? –pregunto el nocturno. Urrutia se quedó en silencio. Luego viendo seriamente a los dos ponis dijo –No, adiós gracias. No hay mal que por bien no venga. El presidente grifo está poniendo la solución de todos nuestros problemas en charola de plata.
-Majestad, no entiendo –dijo confundido Urrutia al nocturno.
-Que todos esos que gritan, que lo único que quieren es la libertad y la patria, llego la hora que lo demuestren –el guardia real que estaba frente a Moon Black asintió con la cabeza como señal de que comprendía el plan del monarca. Moon Black continúo explicando su plan diciendo –y mientras lo hacen, nosotros nos rearmamos para acabar de una vez con ellos.
El nocturno coloco su copa a un lado y luego viendo al guardia real le dijo:
-Escriba.
El guardia atrajo tres pergaminos, pluma y tintero para comenzar a escribir lo que le dictaba Moon Black. Ya terminado de escribir las cartas, el guardia las llevo al correo para que fueran enviadas a su destino. Una era para Light Star en Yanhoover, la segunda era para Rainbow Dash quien se encontraba en Las Pegasus y la última iba dirigida a Applejack quien se encontraba en Dodge Junction.
La intervención de los grifos era un golpe fuerte para el régimen de Moon Black, por lo que su plan de hacer que los rebeldes se pelearan con los grifos para hacer tiempo y tener armas para después acabar con todos ellos era como matar dos pájaros de un tiro. Durante el resto del día, Equestria quedo en silencio, ningún comercio abrió y la población se sentía insegura en cuanto la noticia de la invasión de los grifos se dio a conocer en los periódicos de Equestria. Moon Black sonreía con satisfacción y confianza, pues esperaba que su plan diera resultado para así poder continuar gobernando Equestria.
Continuara…
Bueno lectores, aquítienen el nuevo capitulo de este fanfic. Espero les haya gustado y tambien dejen sus reviews, ya que me ayudan a mejorar y me motivan a seguir escribiendo. No olviden que pueden buscarme como ShieldImagination97 en Facebook y Twitter. Nos vemos en el proximo capitulo :D
