CAPITULO 16: "El Indulto de Cadance"
Habían pasado cinco meses desde que la Constitución del Reino Unido de Equestria fue promulgada y terminada. Durante ese lapso de tiempo se convocaron a elecciones para elegir a los representantes del Parlamento, alcaldes, gobernadores y por supuesto al Primer Ministro.
Los artículos de la constitución tuvieron un efecto bastante positivo entre la población, pues la división por estados y municipios fue aceptada, además de que para muchos ponis fue algo increíble que finalmente ellos pudieran elegir a sus representantes y gobernantes después de siglos de que estos fueran elegidos por la realeza.
Los resultados de las elecciones fueron históricos, pues al final los únicos partidos que tuvieron más votos fueron el Partido Demócrata, el Partido Republicano y el Partido Libertario de Equestria, mientras que el Partido Unidad Equestriana y el Partido Conservemos Equestria perdieron su registro al no conseguir votos suficientes.
Los resultados en gubernaturas por estados fueron:
Yanhoover – Partido Demócrata.
Tall Tale – Partido Republicano.
Las Pegasus – Partido Libertario de Equestria.
Califoalnia – Partido Demócrata.
Appleloosa – Partido Republicano.
Dodge Junction – Partido Republicano.
Baltimare – Partido Demócrata.
Ponyville – Partido Demócrata.
Cloudsdale – Partido Demócrata.
Filly Delphia – Partido Demócrata.
Canterlot – Partido Republicano.
Manehattan – Partido Republicano.
Trottingham – Partido Libertario de Equestria.
Rainbow Falls – Partido Republicano.
Imperio de Cristal – Partido Demócrata.
Night Town – Partido Republicano.
A nivel de alcaldías, la mayoría de los ganadores fueron candidatos del Partido Demócrata y el Partido Libertario de Equestria, mientras que el Partido Republicano fue el que menos votos cosecho.
En el Parlamento sucedió algo similar, ocho eran del Partido Demócrata, cinco eran del Partido Republicano y tres eran del Partido Libertario de Equestria, lo cual fue un resultado sorprendente, pues la facción liberal tenía más votos que el grupo conservador representado por los republicanos.
Los resultados de Primer Ministro también fueron interesantes e históricos. Light Star fue postulado como candidato del Partido Republicano, mientras que el Partido Demócrata postulo al capitán de la guardia Sunlight y el Partido Libertario de Equestria postulo como candidato a Jet Set, un unicornio de clase alta.
Al final los resultados fueron 97.18% de votos para Light Star, 1.41% de votos para Sunlight y 0.92% de votos para Jet Set.
Light Star tomo posesión de su cargo y su gabinete se conformó en su mayoría por aristócratas de Canterlot, lo cual le hizo ganarse algunas enemistades con muchos de sus colaboradores, entre ellos Snow Flake, quien consideraba que su amigo estaba cometiendo un error terrible.
Sunlight volvió a su cargo como capitán de la guardia y continuo con la misión de acabar con la guerrilla de Applejack, quien, aunque perdió a parte de su ejército debido a la constitución, continuaba enfocada en su lucha.
Cadance por su parte se quedó a vivir en Canterlot, debido a que ahora el Imperio de Cristal se había convertido en un estado. Además, al ser una princesa alicornio por ley se había convertido en co-gobernante de Equestria junto con la Princesa Luna.
Twilight en cambio se fue a vivir de regreso a Ponyville junto con su madre Twilight Velvet. Light Star le regalo una hacienda ubicada en las afueras de la ciudad para que la unicornio tuviera un lugar donde vivir. En poco tiempo, Twilight logro convertir a la hacienda en un motor de desarrollo económico para el estado, lo cual enorgulleció a su madre. Además, con el dinero que ganaba reconstruyo la biblioteca, suplantando los restos quemados de la Biblioteca Golden Oak por un edificio de piedra y que incluso tenía en la parte de enfrente una estatua en honor a Spike, su fiel asistente que había sido asesinado cuando ella fue encarcelada injustamente por Black Heart.
Light Star por su parte enfrentaba un sinfín de problemas como Primer Ministro, en primera tenia crisis económica provocada por la rebelión, en segunda Rainbow Dash y Applejack seguían con sus guerrillas, y en tercera tenía un conflicto diplomático con Griffonstone debido al artículo 77º donde se declaraba que el petróleo no era propiedad de los empresarios, sino de la nación.
Pero también el unicornio tenía un asunto que no lo dejaba dormir durante las noches: Chrysalis y Agnes.
Light Star le guardaba un gran rencor a la changeling, pues cuando Black Heart le revelo que esta fue la que asesino a su madre, él juro que la buscaría y la mataría. Incluso durante la estancia en Manehattan, él planeaba ordenar su ejecución junto con su hija Agnes, pero Cadance y Luna se lo impidieron porque consideraban que el unicornio se estaba guiando más por el odio y la venganza que realmente por la justicia.
- ¿Y si la mato en secreto? –pensó una noche el unicornio –podría ser fácil, ordenaría que la sacaran de la Penitenciaria Perseus junto con su hija y que las asesinen en el Bosque Everfree, si Luna o Cadance me preguntasen que les paso, les respondería que no lo sé. Pero… no, sería muy sospechoso, nadie desaparece de la noche a la mañana. Maldita changeling, como me arrepiento no haberte matado después de ejecutar a Black Heart. No entiendo que tienen Cadance y Luna contigo para protegerte, no te lo mereces, eres una conspiradora y traidora junto con tu maldita raza de changelings. Lo bueno es que el gobernador de Night Town los tiene agarrados de los huevos para que no se rebelen nunca.
El odio de Light Star hacia los changelings era realmente inmenso, incluso los changelings seguían sin tener derechos, a pesar de que constitucionalmente los tenían y eran reconocidos también como ciudadanos de Equestria. El unicornio sabía que el descontento de los changelings era evidente, pues habían realizado manifestaciones, por lo que le había ordenado al gobernador de Night Town que los reprimiera constantemente, algo que sin duda alguna no le gusto a Cadance y a Luna, quienes pensaban que eso ya era excesivo y hasta cierto punto injusto.
Un nuevo día había llegado, en el comedor de Canterlot, Luna, Cadance y Fleur se encontraban desayunando y bebiendo té mientras platicaban entre ellas sobre asuntos personales y familiares:
- ¿Cómo han estado Scarlett y Esmeralda? –pregunto Cadance.
-Ya están aprendiendo a caminar y puede que muy pronto entren al Jardín de Niños Mágico –respondió Fleur - ¿Cómo esta Shining Shine majestad?
-Igual –respondió la alicornio sonriendo –muy pronto también entrara al Jardín de Niños Mágico, incluso me hizo este dibujo –dijo la alicornio atrayendo de un mueble un dibujo de Cadance y su hijo con la leyenda: Mi Mamá y Yo.
-Esta hermoso Cadance –dijo Luna tomando el dibujo con su magia.
- ¿Y cómo esta Estela princesa Luna? –pregunto Fleur.
-Muy bien –respondió Luna -cada día creciendo más, aunque creo que también entrara al Jardín de Niños Mágico este año, solo espero que pueda adaptarse, es que es muy… tímida ¡JEJEJE!
De repente las puertas del comedor se abrieron y un criado entro corriendo, luego se arrodillo ante las hermanas alicornio y les dijo:
-Majestades tenemos un problema.
Mientras tanto en el despacho de Primer Ministro, Light Star se encontraba hablando a través de un extraño aparato. Dicho aparato se llamaba teléfono y era un regalo que le había enviado George Watson, el presidente de Griffonstone como una muestra de apoyo de su gobierno al de Equestria y como un símbolo de paz después de la ocupación de Manehattan por sus tropas.
-Lo sé, lo entiendo señor presidente Watson –decía Light Star con preocupación mientras escuchaba a través del auricular las palabras del presidente de los grifos –yes, sí sé que las cosas con los revolucionarios están muy mal. Lo entiendo, perfectamente señor. A mí también me molesta que su nación haya sido atacada por ella y… ¿Cómo? Pero señor pienso que… está bien, okey mister President. Lo consultare con sus majestades y le mandare la respuesta lo más pronto posible, good bye.
Light Star colgó el teléfono y se sentó en su silla, de repente Luna y Cadance entraron al despacho.
-Buenos días Light Star –saludo Luna.
-Buenos días majestad –respondió Light Star.
- ¿Ocurre algo? –pregunto Cadance.
-Si Cadance, y algo muy grave.
- ¿Pues qué sucedió? –pregunto Luna.
-Rainbow metió la pata y nos puso en un problema muy grande –dijo Light Star molesto y preocupado -La tonta decidió ir con su tropa a atacar el pueblo de Columbia, incendiarlo y para colmo solo para saquearlo. Ahora los grifos quieren nuestra autorización para entrar en nuestro territorio y cazar a Rainbow Dash.
-Bueno… supongo que les negaras el permiso, ¿verdad? –pregunto Cadance con una tímida sonrisa.
Light Star tomo un respiro y luego volteo a ver a Cadance seriamente. La alicornio entendió en ese momento que Light Star no estaba para bromas.
-No Cadance –dijo Light Star –no puedo otorgar el permiso, pero tampoco negárselos. Ellos tienen el dinero y la tecnología, y nosotros apenas y podemos sostenernos. Yo opino que deberíamos dejarlos entrar, a ver si ellos nos hacen un favor deshaciéndose de ella, Rainbow es una amenaza.
-Claro que no –dijo Luna enojada –Rainbow no es ninguna amenaza. El problema es que no has querido negociar con ella. Además, de acuerdo a tu constitución se debe respetar la soberanía nacional y…
-Luna, ya lo intenté con Applejack y todo termino en sangre, no voy a arriesgarme a que esa pegaso haga lo mismo nuevamente. Ahora, esto no es una violación a la soberanía nacional, es un permiso temporal.
- ¿Y cómo estas tan seguro de que Rainbow hará lo mismo si negocias con ella? –pregunto Cadance también un poco molesta.
- ¿Qué no me escuchaste Cadance? Ella entro a saquear, incendiar y matar en un pueblo de grifos, eso me da a entender que Rainbow es una delincuente, es más ya ni revolucionaria es. Creo que Equestria y el mundo estarían mejor sin…
- ¡CALLATE! –grito Luna dándole una bofetada al unicornio interrumpiéndolo. Luna se quedó en shock cuando vio a Light Star sobándose y mirando enojado por lo que ella había hecho. Luna comenzó a llorar, pues nunca había golpeado al unicornio que ella y su hermana habían adoptado –L-Light Star… y-yo…
-En serio que no las entiendo –dijo el unicornio –siempre defienden a todos. Chrysalis que es una maldita delincuente la defienden, Rainbow que hizo una atrocidad también la defienden. Eso me da a entender que no cuento con su apoyo, y por lo que veo… tampoco saben gobernar –Light Star saco una hoja de papel, un tintero y una pluma, luego comenzó a escribir en ella, luego de unos minutos llamo a un criado y se la entrego diciéndole –mándaselo al embajador de Griffonstone.
-Si señor –dijo el criado retirándose.
Light Star se levantó de su asiento y viendo a las princesas dijo:
-Me retiro majestades, tengo un asunto pendiente.
-Light Star yo…
-Que tengan buen día –dijo Light Star saliendo de la habitación e interrumpiendo a Cadance.
El unicornio se retiró dejando a ambas alicornios solas y en silencio. La relación entre Light Star y las princesas era muy distante, incluso podría decirse que ya no era como antes, el unicornio se había vuelto más serio y estaba bastante metido en su papel de Primer Ministro. De hecho, su tiempo libre lo usaba para convivir con sus hijas y con su esposa, con Cadance hablaba poco, con Luna el contacto era muy distante, con Snow Flake era solo para trabajo debido a que esta era secretaria de educación en el Gobierno de Ponyville, con Twilight solo era para convivir en su hacienda o en la inauguración de alguna obra de beneficencia. Las cosas habían cambiado bastante, pero ellas sabían que esto podía ser o para bien o para mal, pero solo el destino decidiría cual sería el rumbo que tomarían.
Lejos de ahí, en los bosques de Trottingham, Rainbow y su tropa se encontraban escondidos desayunando. Todos tenían bolsas que contenían unos papeles verdes.
-Así que a esto lo llaman dólares –dijo Rainbow tomando un fajo de papeles verdes –y nosotros seguimos usando joyas y bits. Se nota que esos grifos tienen dinero hasta de sobra.
-Y aunque no lo crea generala –dijo un pegaso –esos cabrones han avanzado mucho en el tiempo que anduvimos agarrándonos a balazos con el gobierno. Si hasta ya inventaron un vehículo que según es para que los ponis y los grifos ya no tengan que jalar carretas, ellos lo llaman automóvil.
-Sí, he oído de él –dijo Rainbow –por lo que se ve son vehículos lentos. No creo que duren mucho, a los ponis les importa la velocidad.
- ¿Quién sabe generala? A lo mejor y algún día maneja uno.
- ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! –rio Rainbow –si fuera así, sería solo si quisiera que me mataran.
-Oiga y no le preocupa que los grifos vengan a buscarla –pregunto otro pegaso.
-Ellos ni con mil soldados me atraparían, soy la pegaso más rápida de toda Equestria. Esos grifos me besan las patas.
-No ha pensado en negociar con el cabeza dura de Light Star, recuerde que ya no somos muchos como antes y la cosa pues… se pone difícil.
-Con ese infeliz nunca –dijo con rencor Dash –todavía Twilight o las princesas sí, pero con Light Star ni loca.
-Bueno, solo era una sugerencia.
-Además, no atacaremos por un tiempo. Vamos a esperar a que las cosas se calmen, estoy segura que los grifos vendrán a buscarnos. En fin, ¡QUE VIVA LA REVOLUCION!
- ¡VIVA!
Los revolucionarios continuaron riéndose mientras comían, Rainbow vivía feliz a pesar de sus derrotas, incluso Scootaloo viajaba con ella a cualquier lado, aunque para esta ocasión la pegaso se quedó en el campamento de Yanhoover para evitar que corriera peligro.
Las horas pasaron, el reloj marcaba las dos de la tarde, Light Star se encontraba en un restaurante de Canterlot comiendo con un unicornio vestido con traje azul marino y corbata roja. Ambos venían conversando sobre las cuestiones políticas y económicas por las que atravesaba el reino. De repente el tema de Chrysalis se convirtió en algo importante en dicha platica:
-Y es por eso señor Royal Pin –dijo Light Star –que me gustaría que usted fuera el juez para juzgar a Chrysalis y a Agnes, las ultimas conspiradoras de nuestro reino.
-Entiendo su propuesta señor Primer Ministro –respondió el unicornio –pero… veo muy difícil que Chrysalis y su hija puedan obtener la pena de muerte, hay muchos factores que impedirían que ella sea juzgada, especialmente por ser parte de la realeza, sin olvidar que Black Heart y Moon Black dejaron mucha tensión entre Equestria y los changelings.
-La única realeza que existe es la de Canterlot, además, no olvide que esa reina es una traidora y la responsable de lastimar a Twilight y a la princesa Celestia, para mí no merece nada de respeto y mucho menos perdón.
-Bueno, lo pensare y mañana le daré mi respuesta señor Light Star –Royal Pin saco del bolsillo de su traje una cajetilla y coloco un objeto cilíndrico en su boca, luego viendo al unicornio le pregunto –¿no gusta un cigarro?
-No gracias –respondió Light Star –no soy muy aficionado a estas modas extrañas.
- ¿Modas extrañas? ¡JEJEJEJEJE! Hablando de eso, ya vio a esos sujetos –dijo el unicornio señalando hacia afuera del establecimiento donde se encontraba un grupo de ponis viendo un objeto metálico con ruedas.
-Ah… si, el automóvil, dicen que es el invento del nuevo siglo.
-Pues a mí me parece un gran invento señor Light Star, sobre todo para mi primo que es taxista. Ya no podrá quejarse de su trabajo y seguir poniendo un pretexto para pagarme los préstamos.
-Hablando de trabajos, ¿trajo lo que le pedí?
-Por supuesto –Royal Pin saco de su chaqueta un papel doblado y se lo entrego a Light Star –aquí lo tiene señor, el boceto arquitectónico para el nuevo Parlamento. Solo admire el diseño –decía señalando a la imagen -pero la cúpula, la cúpula coronada por la estatua dorada de un alicornio que abre sus alas al futuro será el símbolo de esta obra. Se tomaron en cuenta las medidas de ese edificio inconcluso que dejo Blueblood y el espacio es enorme, incluso podríamos poner un jardín.
-Magnifico, magnifico señor Royal Pin –dijo Light Star observando el boceto –ahora solo falta la maqueta, pero eso puede esperar, salud –dijo el unicornio levitando su copa y chocándola con la de Royal Pin.
-Salud –dijo el unicornio chocando su copa y bebiendo un poco del vino y luego dijo –oiga señor Primer Ministro, una duda que me ha acongojado desde hace un tiempo es sobre los restos de Black Heart, ¿Qué hizo usted con ellos?
- ¿Para qué quiere saber eso? No me diga que quiere volver un mártir a ese canalla –dijo Light Star sorprendido por la pregunta.
-Bueno, es que… ¡EJEJEJE! Mi amigo que es historiador, está ubicando los lugares donde reposan los restos de todos los personajes que vivieron la rebelión o participaron en ella.
-Mire señor Royal Pin, le voy a ser directo. Los restos de Black Heart fueron incinerados y depositados en una caja madera, ordene que los enterraran bajo un árbol en el parque de Trottingham. Lo que me sorprende es que nadie los haya reclamado. Por mi pueden quedarse en esa caja pudriéndose y que el olvido se encargue de borrarlo de la historia.
Royal Pin se quedó sin palabras ante la frialdad del Primer Ministro quien sonreía satisfecho por lo que había hecho en el pasado.
-Entiendo, ¿y los de Moon Black?
-Esos ya están lejos de Equestria y me alegra que así sea –respondió Light Star -según me entere Urrutia, su amigo de confianza, se los llevo a Griffonstone, ahí los incinero y los enterró en el cementerio Evergreen de una ciudad llamada El Paso, ubicada cerca del puente fronterizo entre Equestria y nuestro país vecino.
-Por lo que veo les guarda rencor a ambos.
- ¿Y cómo no? Ellos destruyeron no solo mi vida, sino también la de muchos habitantes de Equestria. Pero, solo falta que Chrysalis también pague por sus crímenes junto con su hija y la paz volverá a reinar en este reino con hambre de justicia.
- ¿Pero qué culpa tiene su hija?
-Mucho estimado Royal Pin, si Chrysalis y su raza lastimaron Equestria, su hija debe pagar también. No quiero otra rebelión y menos encabezada por changelings traidores. Bien dicen en Mexicolt: Muerto el perro, se acabó la rabia
Royal Pin se quedó en silencio, mientras que Light Star solo estaba en una actitud pensativa y como si nada le importara. Para el unicornio era sorprendente que Light Star no sintiera nada de simpatía hacia sus enemigos. Él comprendía que había que castigar a los traidores y quienes hubieran cooperado con estos, pero sentía que Light Star estaba llevando al límite esto al querer también castigar a Agnes, que ni siquiera había participado directamente en la conspiración contra Celestia.
-Además –dijo Light Star sacando de sus pensamientos a Royal Pin –ninguna de ellas tiene la simpatía o el apoyo de ningún ciudadano de Equestria, todos quieren ver rodar sus cabezas, incluso sé que Cadance estará de acuerdo conmigo.
Mientras tanto en la Penitenciaria Perseus, una joven changeling se encontraba encadenada en la pared y sin poder moverse. La changeling sudaba y unas lágrimas rodaban por sus mejillas mientras cantaba en voz baja:
-El martes me ejecutan a las seis de la mañana,
Por creer en la libertad y en la independencia,
Me encontraron una estampa de la reina en el pecho…
De repente la puerta se abrió interrumpiendo a la changeling quien alzo la vista y vio que era un guardia acompañado por una alicornio rosa. La alicornio volteo a ver al guardia y asintió con la cabeza dando a entender que debían dejarla sola con la changeling.
-Hola Agnes –saludo la alicornio.
-P-Princesa Cadance…. P-por favor…. No me haga daño –suplico la changeling llorando.
-No vengo a lastimarte –dijo Cadance –mira sé que Light Star le guarda rencor a tu madre y a ti, pero yo vengo a platicar como una amiga.
- ¿Amiga? Yo… no creo y no confió en los equestrianos… ¡NO DESPUES DE LO QUE HICIERON! –grito enojada la changeling.
-Por esa misma razón vengo Agnes, quiero saber que hicieron para poder defenderte y pedirle a Light Star que te libere –dijo Cadance preocupada -En estos momentos la tensión entre changelings y ponis está cada vez más fuerte y me preocupa que esto termine en un baño de sangre. Además, la princesa Luna y yo pensamos que no tienes por qué pagar también por los crímenes de tu madre
-Quieres que te lo diga, pues muy bien –dijo la changeling luego viendo a Cadance le dijo –todo comenzó hace ya algunos años…
Flashback.
Era una noche de luna llena, en el reino de los changelings no había noticias sobre mi madre y los súbditos que habían ido con ella a Equestria para tomar el trono de la princesa Celestia. Yo siempre había desaprobado la actitud de mi madre, pues siempre discutía con ella por su hambre de poder.
- ¡MAMÁ! ¡TE LO SUPLICO! ¡ESTO ES UNA MALA IDEA! ¡NO VAYAS!
- ¡CALLATE AGNES! –dijo Chrysalis abofeteando a su hija –Por esa actitud tuya es que yo no quiero dejarte el trono, eres una débil, una basura, algo que no sirve para nada más que para llorar.
- ¡ES QUE NO LO ENTIENDES! –grito molesta y llorando la hija de Chrysalis –Estas conduciendo a nuestro reino a una guerra que posiblemente perdamos.
- ¿Guerra? ¡HA! No habrá ninguna guerra hija, estas exagerando. Además, esta conspiración es mi oportunidad para gobernar Equestria y darle de comer a mis súbditos. El Procurador Black Heart ha logrado el objetivo de condenar a esa puta de Twilight, ahora debo ir para presenciar esa hermosa ejecución y posteriormente gobernar.
-Pero mamá… tengo el presentimiento de que algo no anda bien, t-te lo suplico, ¡NO VAYAS!
-Agnes no seas tonta –dijo Chrysalis iluminando su cuerno y atrayendo a su hija hacia ella –esta es la única forma de salvar la vida a nuestro pueblo. El hambre nos está matando que no te das cuenta, necesito ese trono lo más pronto posible.
Chrysalis aventó a su hija contra una de las paredes de la colmena, luego salió de la habitación ignorando a su hija y dejando a esta llorando en medio de la soledad.
No fue hasta el día siguiente cuando me entere de lo que había sucedido, solo imagine Princesa Cadance el dolor que fue saber que mi madre era presa de Equestria y de que ese… ese… ¡MALDITO DE BLACK HEART! había traicionado a mi madre.
El canciller Firefly hizo hasta lo imposible para que devolvieran a mi madre al reino, yo en cambio al ser la princesa no tenía más opción que pedir el apoyo del cuerpo diplomático. Escribí cartas a todos los embajadores pidiendo auxilio, pero ninguno respondió.
Un día, un maldito día, llegaron las tropas de Equestria, intentamos defendernos con nuestras armas, pero estas fueron inútiles ante esas… esas… cosas que sacaban fuego y dejaban malheridos o muertos a mis súbditos y guardias.
F-Fue… una… una… masacre, changelings bebés, changelings hembras, todos estaban siendo masacrados por su guardia real, todo con el consentimiento de un nocturno enviado por Box y Black Heart.
Yo fui hecha prisionera, pero el trato no fue para nada bueno:
- ¡POR FAVOR! ¡DETENGANSE! ¡ME DUELE! –gritaba Agnes que estaba siendo torturada en un instrumento conocido como el Potro.
- ¡AJAJAJAJAJAJAJA! Miren a la hija de la reina más peligrosa de Equestria –dijo un guardia real burlándose –llorando como una potranca bebé ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
- ¡¿POR QUÉ ME HACEN ESTO?! ¡YO NO LES HE HECHO NADA!
-Porque es la única forma en que su maldita especie respetara a Equestria y no volverá a atacarla y mucho menos volverán a tocar a otro gobernante nuestro, y tienes suerte estúpida perra que el glorioso general Moon Black haya tenido compasión, si no te estaríamos violando como a las hembras changelings que están en esa colmena –dijo el guardia señalando a la colmena donde se podían escuchar los gritos desesperados de varias hembras changelings.
Sin embargo, el peor de mis castigos llego unos meses después, justo cuando el reino changeling y sus colmenas eran arrasadas por los equestrianos con sus máquinas para fundar Night Town. Una noche, en el interior de mi celda colmena, un guardia unicornio llego acompañado por dos compañeros suyos:
-P-Por favor… n-no me… ¡YA NO ME HAGAN NADA!
-Chicos, sujétenla –ordeno el guardia.
Esos dos guardias se acercaron a mí, con su magia me inmovilizaron y luego abrieron mis flancos para ver mis partes íntimas. Nunca me sentí tan humillada en toda mi vida… ellos atrajeron un dispositivo metálico extraño similar a una jeringa y que tenía un líquido caliente.
- ¡¿QUÉ VAN A HACERME?! –grito asustada Agnes.
-El senador Black Heart teme que algún día tengas un heredero –respondió con frialdad el guardia mientras admiraba el dispositivo –no te preocupes, solo será un piquetito. Tu madre también recibió lo mismo.
-P-Por favor… n-no… y-yo… quiero tener un hijo propio… ¡NO ME QUITEN MI SUEÑO!
-Quédate quieta –dijo el guardia introduciendo el objeto lentamente en la vagina de Agnes mientras esta lanzaba un grito de dolor.
- ¡SAQUENLO! ¡POR FAVOR! ¡SAQUENLO!
-Un poco más y ahora –dijo el guardia para después comenzar a introducir el extraño liquido en el órgano reproductor de Agnes.
Agnes dio un grito de dolor y sus lágrimas caían a montones, luego de un minuto de dolor el objeto fue sacado mientras Agnes caía debilitada y sin poder moverse. Sus partes íntimas escurrían sangre y un poco de aquel extraño líquido.
- ¿Q-Qué era… eso? –pregunto Agnes con voz débil y llorando.
-Un método anticonceptivo, diseñado por el Doctor Mind para prisioneras como tú –dijo el guardia - ¡JEJEJEJEJE! Mira el lado positivo, ahora podrás vender tu cuerpo sin tener miedo a quedar embarazada.
-S-Son… unos… monstruos…
- ¿Y usted que es? Para el mundo los changelings son peligrosos, usted y su madre solo están recibiendo lo que merecen –dijo el guardia sonriendo cínicamente –A ver si así aprenden a no meterse con nosotros.
Ese infeliz me desgracio la vida…. No pude estar de pie por un largo tiempo, incluso pensé que no volvería a caminar. Pero con el tiempo me recupere. Lo que único que aprendí es que, si lo changelings somos malos, ustedes… ¡USTEDES SON UNOS AUTENTICOS BASTARDOS!
Fin del Flashback.
-Por eso no me importa que me enjuicien y me maten –dijo Agnes viendo a Cadance y llena de lágrimas - ¿Qué más podría perder? U-Ustedes le quitaron la libertad a mi pueblo, m-me robaron el sueño de tener un hijo, ¡ME QUITARON TODO! –Agnes se soltó a llorar.
Cadance estaba también llorando, pues no podía creer y mucho menos soportaba aquella historia tan fuerte, incluso sentía que Agnes y Chrysalis debían ser perdonadas o por lo menos Agnes tenía que tener un indulto, pues ya había sufrido bastante para que ahora Light Star le quisiera hacer más daño.
La alicornio se acercó a la prisionera y le dijo llorando:
-P-Por favor… perdónanos…
- ¿Qué? –pregunto sorprendida Agnes.
-Perdónanos… por favor… s-sé que un simple lo siento no es suficiente, pero… te pido que no le guardes rencor a nuestro pueblo. D-De hecho, yo también sufrí a manos del mismo poni que ordeno aquellas horribles torturas para ti… incluso fue el responsable de matar a mi marido… Ni tú, ni tu pueblo debe seguir sufriendo, te otorgare un indulto para ti y para tu madre… ya han sufrido bastante como para que quieran hacerles más daño -Cadance se limpió las lágrimas y dijo –hablare con Light Star para que te libere.
-P-Pero…
-No te preocupes, yo te protegeré, vivirás conmigo en palacio. Incluso… puede que seas una buena niñera para mi hijo.
- ¿En serio? –pregunto la changeling sorprendida.
-Claro, hay bondad en ti y sé que mereces una segunda oportunidad, te lo prometo, te liberare y protegeré
Cadance salió de la celda dejando sola a Agnes quien seguía sorprendida por la forma en que Cadance la había tratado y especialmente por como ella no quería vengarse si no simplemente perdonarla.
Las horas pasaron y la noche llego a Equestria, en el comedor del Palacio Real Light Star se encontraba cenando con sus hijas y su esposa Fleur. La cena eran unas quesadillas acompañadas de leche con chocolate.
-Está muy delicioso papá –dijo Scarlett sonriendo mientras tenía un poco de chocolate espumoso en su boca.
- ¡JEJEJEJEJE! Qué bueno que te gusto hija –dijo Light Star mientras con un pañuelo le limpiaba la boca a su pequeña.
-Es la primera vez que como esto nunca pensé que fuera tan rico –dijo Esmeralda sonriendo y mordiendo la quesadilla.
-Bueno, su padre y yo pensamos que un poco de variedad les haría bien mis pequeñas –dijo Fleur con ternura.
-Y tu mi amor, eres la mejor –dijo Light Star levantándose de la mesa para abrazar a Fleur y darle un beso.
-Light Star –dijo una voz femenina interrumpiendo aquel momento.
-Buenas noches Cadance –saludo el unicornio sonriendo cuando volteo a ver de quien se trataba –ven acompáñanos, estas quesadillas están deliciosas.
-Um… de hecho, ¿puedo hablar contigo?
-Ah... claro, siéntate.
-En privado.
-Vamos a mi despacho entonces –dijo Light Star caminando y saliendo del comedor mientras dejaba a Fleur y sus hijas para que continuaron cenando alegremente.
Ya en el despacho Light Star se sentó en su escritorio y Cadance frente a este, el unicornio atrajo un documento y le dijo a Cadance:
-Antes que nada, quiero pedirte perdón por lo de la mañana.
-No te preocupes yo…
-Lo sé, estaba un poco alterado, pero… ya se me paso. En fin, en este documento estoy enviando un acta a la honorable procuradora Moon Dancer para comenzar el próximo lunes el juicio de Chrysalis y su hija Agnes, documento que declara y cito: Hacer justicia al pueblo de Equestria por el secuestro de la princesa Celestia, conspiración contra el reino y por supuesto por los engaños y difamaciones contra Twilight Sparkle, sus amigas y su familia. Además de ser las responsables de…
-Light Star –interrumpió Cadance –de eso precisamente quiero hablar contigo.
-Oh, pues mejor para los dos –dijo sonriendo de felicidad el unicornio -He estado pensando en la forma de ejecución y creo que el fusilamiento sería la manera más…
-Light Star, voy a otorgarles un indulto a ambas.
- ¡AJAJAJAJAJAJAJAJA! Oh… que buena broma Cadance –dijo Light Star limpiándose una lagrima de la risa que le había provocado las palabras de la alicornio rosa.
-No es ninguna broma Light Star –dijo Cadance con seriedad –voy a otorgarles un indulto tanto a Chrysalis como a Agnes.
La expresión de Light Star cambio de ser feliz y amable a una de seriedad y enojo.
- ¿Es en serio? –dijo el unicornio - ¿Vas a perdonar a esas malditas asesinas del orto?
-Claro que lo hare –dijo Cadance enojada por la actitud que estaba tomando Light Star hacia las changelings -y no las llames así.
-No, no Cadance, no puedes hacer eso.
-Por supuesto que puedo, soy una princesa y claro que puedo otorgarles el perdón. Fui a la Penitenciaria Perseus y Agnes me dijo que junto con su madre fue torturada, vejada y hasta abusada sexualmente. Ya ha sufrido bastante y considero que es injusto que ahora tú quieras hacerles daño también.
-No puedo creerlo, simplemente no puedo creerlo. Yo intento llevar a Equestria a la paz y a hacer justicia contra estos delincuentes. Pensé… ¡PENSE QUE ME APOYARIAS!
-No puedo apoyarte esta vez Light Star, mucho menos tratándose de una inocente. Puede que Chrysalis y Black Heart hallan asesinado a tus padres, pero eso no significa que tú tengas que lastimar a una inocente como Agnes.
- ¿Llamas inocente a esa puta perra? ¡CARAJO CADANCE! Ella es una enemiga del estado y de Equestria, no puedes perdonarla ni a ella ni a su madre. Y si la violaron a ella y a su madre, pues qué bueno, se lo merecían por traidoras, conspiradoras y por ser unas…
Cadance interrumpió a Light Star dándole una bofetada con su casco, luego le propino otra y finalmente le dijo llorando:
-No puedo creer lo que escucho de tus palabras… pensé que eras alguien bueno… y resultaste peor que ellos… tu odio y rencor no te llevara a nada bueno Light Star. T-Tú solo buscas venganza más no justicia. Solo escúchate, ¿Cómo puedes alegrarte por el sufrimiento de alguien? E-Ellas también son víctimas de esos usurpadores, yo les daré el indulto a ambas te guste o no.
-Tú no conoces mi sufrimiento –dijo Light Star sobándose y viendo enojado a Cadance –aunque no me sorprende tu hipocresía, cuando fusile a ese maldito de Black Heart hasta lloraste por él cuando ese maldito torturo a Twilight, te encarcelo y en lugar de agradecerme hiciste todo lo contrario.
Flashback.
En el interior del ayuntamiento, Light Star se encontraba observando desde una ventana como el cadáver de Black Heart era incinerado en una enorme hoguera por los rebeldes, quienes bailaban alrededor de esta, acompañados de una música alegre y de fiesta.
-Bueno querida Cadance –dijo Light Star sirviendo unas copas de vino –vamos a celebrar la muerte de ese malnacido traidor que tanto daño le ha hecho al reino y a nosotros.
Cadance se encontraba sentada en un sillón del ayuntamiento de Manehattan con una mirada de enojo e indignación. Light Star al percatarse de esto le pregunto:
- ¿Qué te pasa Cadance?
- ¿Cómo puedes decir que vamos a celebrar la muerte de alguien?
-Cadance, ese maldito era un traidor, un conspirador, un secuestrador y un asesino. Yo solo hice justicia –decía Light Star dejando la copa frente a Cadance en una mesita.
- ¿Justicia? Más bien fue venganza.
-Sigue siendo lo mismo.
-Claro que no es lo mismo, la justicia es armonía, la venganza es satisfacción personal.
-Es gracioso, primero odias a ese unicornio hasta la muerte y ahora resulta que estuvo mal fusilarlo y darle su merecido.
-Él estaba arrepentido –dijo Cadance molesta y tirando la copa al suelo –pudimos reformarlo y hacer que cambiara.
-Los delincuentes nunca cambian Cadance, y menos si llevan años siendo parte del mismo sistema corrupto, se necesita casco de hierro para darles su merecido –Light Star bebió un poco de su copa y dijo –de hecho, cuando volvamos a Canterlot y liberemos a Celestia, le pediré que ejecute a todos esos conspiradores en la plaza como escarmiento a los corruptos.
-Has cambiado bastante Light Star, yo recuerdo a un poni que creía en la justicia, no a un asesino.
-Ahora resulta que yo soy el malo de la historia, ¿en serio Cadance? Twilight seguro estaría de acuerdo con que matara a ese desgraciado, Luna también, hice justicia.
-Ellas jamás estarían de acuerdo con algo así, incluso después de que lo mataste Twilight me dijo que cometiste un error al ejecutarlo sin hacerle un juicio. Además, teme que pretendas perseguir a Trixie y que hagas lo mismo con ella y su hija.
-Pues te diré algo, si yo fuera gobernante ordenaría que la arrestaran y la mataran junto con su hija, así nadie volverá a hacerle daño a Equestria y la paz estaría asegurada.
Cadance se quedó en shock al escuchar la frialdad con la que Light Star decía esas palabras.
- ¿M-Matarías a una bebé inocente? –pregunto Cadance asustada.
-Por supuesto que lo haría, si tiene la sangre de ese desgraciado de Black Heart heredara su corrupción y su maldad. Libraría a Equestria de un nuevo peligro y de una nueva conspiración. Sería un héroe para todos.
Cadance se levantó del sillón, camino hacia Light Star quien le dio un sorbo más a su copa y en ese momento le dio una bofetada mientras negaba con la cabeza, luego le dio otras dos y después con lágrimas en los ojos le dijo:
-No puedo creer que pienses de esa manera. Si es así, entonces… -en ese momento Cadance le entrego a Light Star un anillo de oro que este le había dado unos días antes de que Black Heart llegara –quédate con tu anillo, no puedo casarme con un poni que tiene odio y rencor en su corazón.
Cadance salió enojada y llorando del ayuntamiento dejando a Light Star solo, quien tomo el anillo con su magia y lo arrojo al piso enojado para después lanzar la copa de vino contra la pared.
Fin del Flashback.
-En fin –dijo Light Star volviendo en si –adelante haz lo que quieras, indulta a quien se te pegue la gana Cadance. Pero para mí… esto es una traición a la rebelión y es una dolorosa puñalada por la espalda para mí, y pensar… que te llegue a amar en el pasado.
Light Star salió del despacho lleno de enojo, mientras que Cadance lo veía de la misma manera, pues su mejor amigo había cambiado bastante. Incluso todavía recordó cuando este le propuso matrimonio durante la rebelión contra Black Heart, algo que ella acepto pero que al final decidió cortar su relación al ver como Light Star veía a la justicia en la venganza.
Cadance sabía que Light Star ya no hablaría con ella, y si llegaba a hablar seria solo para asuntos de gobierno, pero como amigos ya no se verían de la misma manera, incluso sabía que con esto Light Star prácticamente rompía con ella y con el resto del grupo de rebeldes que no estaban de acuerdo en la forma de gobernar de este.
La alicornio no odiaba a Light Star, pues sabía que él había sufrido bastante y ese dolor se había convertido en deseos de venganza. Se lamentó de que ella y Luna no hubieran hecho nada para ayudarlo a superarlo, ahora con su indulto la relación se quebró y sería casi imposible de recuperarlo.
Por otra parte, sabía que Light Star no era tonto, pues ahora con lo que hacía Cadance, él estaba consciente de que no podía confiar en nadie de sus antiguos colegas, ahora estaría trabajando solo y con sus ponis de confianza.
Bueno amigos, pues aquí está el nuevo capítulo, la neta me costó subirlo porque hay un error en la página de que me hizo enojar por varias horas, pero bueno, todo tiene solución y decidí abrir otro documento y copiar el capítulo para subirlo. En fin, espero sus reviews y no olviden que pueden buscarme como ShieldImagination97 en Facebook, sin más nos vemos en el próximo capítulo. Adiós :D
