CAPITULO 19: "La Última Rebelde"

Habían pasado cinco años desde que la Rebelión Nacionalista de Snow Flake había sido aplastada. Starlight Glimmer había logrado ganar la elección a Primera Ministra teniendo 84.15% de los votos frente a 15.85% del candidato republicano el general Flower.

Twilight dejo el cargo y se retiró a su hacienda en Ponyville para volver con su madre Twilight Velvet, quien esperaba ansiosa el regreso de su hija. Pues durante todo el mandato de Twilight ella temía que le pasara lo mismo que a Light Star. Por fortuna todo salió bien y ya estaba en casa.

Rarity se quedó en Canterlot junto con toda su familia, pero cuando la fama de Sweetie Belle comenzó a traspasar fronteras, la portadora del elemento de la generosidad se fue con su hermanita para diseñarle su vestuario. Aunque antes de irse visito a Twilight y le dejo como muestra de su amistad un hermoso vestido dorado diseñado por ella.

Las Princesas en cambio seguían atendiendo sus responsabilidades levantando el sol y la luna, aunque la mayor parte del tiempo andaban conviviendo con sus hijos.

Pinkie Pie por su parte le mando una carta a Twilight diciéndole que la vida de su familia fuera de Equestria era exitosa. Sin embargo, la poni rosa le informo que no podría volver a Equestria hasta que sus padres lo decidieran. Al parecer, los padres de Pinkie se habían vuelto muy sobreprotectores y no querían que su hija volviera a correr un riesgo como sucedió durante el encarcelamiento de Twilight. La portadora del elemento de la magia comprendió la situación y solo le dijo en otra carta a su amiga que se comunicarían por correo.

Scootaloo por su parte logro graduarse de la Academia Wonderbolt y se convirtió en una voladora talentosa que le brindo a ella la oportunidad de incluso ser nombrada como nueva directora de la academia.

Apple Bloom también había cambiado bastante, su hacienda se encontraba entre las más ricas de Appleloosa y ella se había convertido en una yegua dedicada a ayudar a los más necesitados. Su cutie mark era una manzana dorada.

Agnes por su parte continuo en Suiza, pues para fortuna de la princesa changeling los médicos le dijeron que todavía podía tener un hijo, pero para ello tenía que someterse a un tratamiento especial que las princesas estuvieron dispuestas a pagar.

Pero a pesar de que en Equestria se vislumbraba que la paz finalmente había llegado y que las cosas tendían a volver a la normalidad, un conflicto nuevo venia en camino.

Starlight empezó a enfrentarse fuertemente con los changelings de Night Town. Estos continuaban inconformes, pues a pesar de que ya no eran esclavos, ellos querían su independencia de Equestria y que Chrysalis volviera a ser su gobernante.

La Primera Ministra no quería a los changelings, incluso los consideraba unos seres despreciables que debían desaparecer. Obviamente esta forma de pensar era reprobada por las princesas, pero era aplaudida por los políticos más radicales, especialmente por la CROC, que era una organización sindical controlada por un unicornio llamado Napoleón, amigo cercano de la unicornio.

Starlight decidió irse por el camino de la represión aplicando la llamada Ley Glimmer, que prohibía a los changelings salir de Night Town y educar a sus hijos, ya que según la ley los únicos que podían educar a esta raza de criaturas debía ser el estado, ya que los changelings al educar a sus hijos bajo sus creencias los convertían en una raza salvaje.

Los changelings respondieron a esto formando la Liga Nacional Independentista, que buscaba que la independencia de los changelings fuera reconocida y que se respetara su forma de vida. La organización fue reprimida y sus líderes perseguidos a pesar de que la mayoría de las protestas eran pacíficas.

Luna y Cadance trataron de impedir el derramamiento de sangre, pero debido a que la constitución las eximia de las tareas de gobierno no pudieron hacer mucho y tuvieron que soportar ver las noticias diarias de la represión que Starlight ejercía sobre los changelings.

Muy pronto varios changelings comenzaron a armarse y se dirigieron a la zona de White Tail Woods para comenzar una nueva guerra interna que fue llamada en los periódicos como La Guerra de Secesión y a los changelings que combatían los llamaron Secesionistas.

Ante esto, Starlight comenzó a ser más dura, pues varios changelings que eran simples ciudadanos comenzaron a ser perseguidos y hasta asesinados a manos de la guardia real y de la policía nacional, esta última institución había sido creada por orden de Starlight para que la guardia ya no tuviera que vigilar las calles y solo saliera en caso de guerra.

El conflicto de los changelings gano simpatías entre algunos habitantes de Equestria que consideraban que el movimiento changeling y sus exigencias eran justas. Abogados, políticos, intelectuales y líderes sociales se sumaron a estas exigencias que les costó a algunos la cárcel y a otros la muerte.

Pero los problemas comenzaron a agudizarse aún más cuando Twilight anuncio que planeaba volver a la arena política dispuesta a reelegirse en el cargo de Primer Ministro, lo cual causo opiniones divididas entre la población debido a que en la constitución estaba prohibida la reelección.

Un nuevo día había llegado, en el despacho de Primer Ministro, Starlight se encontraba sentada en su escritorio y frente a ella estaba un changeling que por su aspecto daba a entender que era el representante de la Liga Nacional Independentista. Ambos llevaban negociando un rato para buscar una salida al conflicto, pero no podían ponerse de acuerdo.

-La doctrina changeling es invariable –dijo el changeling tratando de convencer a la Primera Ministra –porque para nosotros y nuestras creencias es una verdad divinamente revelada.

-Usted y sus creencias –dijo Starlight con seriedad –se han puesto divinamente a retar al estado equestriano, desacatando sus leyes, promoviendo la insurrección de grupos armados, y la libertad que se les dio no está para eso, quiero suponer.

-Pero nosotros podemos utilizar nuestra libertad para guiar las almas y las conciencias de nuestros hijos.

-Quédense con las almas señor Thorax, pero las conciencias de los hijos de su pueblo me las deja tranquilas –dijo Starlight enojada –esas las guía y las instruye el estado.

-Está usted atentando contra la más elemental de las libertades señora Primera Ministra.

-No convierta esto en un asunto que atienda la Procuraduría General de Equestria señor Thorax –amenazo Starlight al changeling.

-Pues estoy dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias, seguiré los pasos de mi reina.

-Un poco de humildad no les vendría mal –dijo Starlight burlonamente –no vaya siendo que esos pasos sean los del exilio. Buenas tardes.

Thorax se levantó de su asiento y salió del despacho con una cara de decepción, pues la negociación no había sido exitosa.

Una semana paso desde aquella discusión entre el representante de los secesionistas y la Primera Ministra. La guerra llevada a cabo por los changelings seguía en auge y parecía no tener fin. Por otra parte, el anuncio oficial de Twilight para un segundo mandato causo aún más preocupación entre la población, especialmente porque Starlight modifico la constitución y con ello se permitía un segundo mandato, cosa que no fue bien recibida por algunos sectores políticos.

Un nuevo día había llegado, en un camino ubicado cerca de la cascada en las afueras de Canterlot, dos autos de color negro viajaban tranquilamente y sin preocupación.

En el interior del primer auto, Twilight se encontraba leyendo el periódico Canterlot Chronicle y en el segundo un grupo de policías armados vigilaban el trayecto del auto que transportaba a Twilight.

La yegua morada llevaba puesto un vestido color azul y un elegante sombrero con plumas moradas.

-En unos días más regreso a la silla –dijo Twilight sonriendo mientras observaba el periódico.

Detrás de ambos autos se acercaba rápidamente un coche color turquesa en el que viajaba un grupo de ponis con sombrero de fedora negra, capas de color café y que llevaban unos paquetes cafés con una mecha blanca saliendo de estos.

El chofer que conducía el auto de Twilight comenzó a poner una cara de preocupación al ver en el espejo como el auto turquesa los venía siguiendo.

- ¿Qué pasa Catarino? –pregunto Twilight al ver la actitud del chofer.

-Nos vienen siguiendo señorita –respondió el chofer angustiado.

Twilight volteo y al ver el auto que los seguía también comenzó a preocuparse, pues por el aspecto del coche y de los que iban en su interior le daba un mal presentimiento. Luego volteando a ver al chofer le dijo asustada:

- ¿Quién sabe que se traen estos? ¡Acelera Catarino!

El chofer obedeció y comenzó a acelerar tratando de dejar atrás al auto que los perseguía. Del segundo auto que acompañaba a Twilight se asomó un policía y volteo hacia atrás para buscar la razón por la que el auto de la candidata se alejaba.

Al ver el auto turquesa, el policía ordeno al chofer bloquearle el camino para evitar que el auto se acercara al vehículo de Twilight, pero el auto logro rebasarlos y se acercó al coche de Twilight.

Catarino y Twilight estaban asustados al ver como sus perseguidores los habían alcanzado. De repente de la ventana del auto se asomó un unicornio y mientras lanzaba un paquete grito:

- ¡Viva la Reina Chrysalis!

El paquete exploto en el parabrisas soltando una nube de humo, Twilight cayo desmayada mientras que Catarino intento manejar el auto para evitar chocar.

El unicornio lanzo un segundo paquete que cayó en el mismo sitio que el anterior, pero al igual que el primer paquete solo soltó humo.

El auto turquesa siguió avanzando, pero de su interior salió un segundo unicornio disparando una pistola hacia el auto de Twilight, pero los disparos que dio solo impactaron en el parabrisas y a un espejo.

El auto de Twilight se detuvo a un lado del camino mientras que del auto de la policía que la acompañaba bajo un oficial para auxiliar al chofer y a la unicornio, luego ordenando a sus compañeros que iban en el coche ordeno:

-Síganlos.

El coche de la policía siguió persiguiendo al auto turquesa, mientras que el policía se acercó al auto y al ver a Twilight desmayada y con hollín en su rostro dijo angustiado:

–Capitana Sparkle.

Twilight estaba aparentemente inconsciente por el ataque, pero por fortuna estaba ilesa. Al lado de ella estaba el periódico que leía y con la portada que decía: "Twilight Sparkle está lista para volver al Poder".

Dos horas pasaron desde aquel atentado contra Twilight, en el Hospital de Canterlot, Starlight iba caminando en compañía de dos ministros en dirección a la habitación donde curaban a Twilight.

-Señora Primera Ministra –dijo un guardia haciendo un saludo militar y que vigilaba el pasillo.

-Dígame –dijo Starlight sin dejar de caminar.

-La capitana Sparkle ya está siendo atendida –dijo el guardia que comenzó a caminar junto a Starlight.

- ¿Dónde ocurrió? –pregunto la Primera Ministra.

-En el Parque Nacional Fundadores –respondió el guardia -todavía no tenemos el parte médico completo, pero… ya está siendo atendida, por aquí por favor –dijo el guardia señalando a una puerta que comunicaba a otro pasillo.

- ¿Hay detenidos? –pregunto Starlight.

-Sí –respondió el guardia -parece que son changelings de los secesionistas señora.

Los ponis llegaron a una habitación llena de instrumental médico. Twilight se encontraba sentada encima de una camilla rodeada por enfermeras unicornio y un doctor que le limpiaba unos rasguños con agua oxigenada.

-La Señora Primera Ministra –dijo el guardia al doctor y a las enfermeras que en ese momento dejaron de atender a Twilight y se salieron de la habitación junto con el guardia dejando solas a Starlight y a Twilight.

Starlight se quedó unos segundos viendo a Twilight con una mirada de seriedad y casi como examinando el estado en que se encontraba su amiga.

-Que los secesionistas ya se vengan hasta la capital es el colmo –dijo enojada Starlight, luego señalando hacia la derecha dijo -que hagan sus desmanes allá en White Tail Woods. Pero un atentado en la capital y a la candidata demócrata de unidad nacional es inadmisible –Starlight se acercó a Twilight y le pregunto - ¿Cómo te sientes?

-Más se perdió en la guerra –dijo Twilight viendo la prótesis de su pata - ¡JEJEJEJEJE! –rio la unicornio, Starlight solo sonrió al ver el buen humor de su amiga. Luego Twilight dijo -Estoy bien Starlight. Estos raspones son por los jaloneos del bruto de Catarino en el coche. Los changelings son buenos para disfrazarse, pero no para echar balazos.

-Eso díselo a los maestros y maestras que nos han matado y mutilado –dijo Starlight con seriedad, luego haciendo un ademan con su casco derecho dijo -habrá que apretar más el casco.

- ¿Mas? –pregunto Twilight haciendo que Starlight volteara a verla. Luego con seriedad le dijo -Ya sabes lo que pienso de lo que llamas tu guerra santa.

-Solo estoy aplicando la constitución amiga –dijo Starlight defendiéndose.

-No y haces bien, para eso eres la Primera Ministra. Lo malo es que aplicas la interpretación que haces del artículo 30.

Starlight solo sonrió y luego grito:

- ¡Coronel Clover!

-Señora Primera Ministra –dijo el guardia entrando a la habitación.

- ¿Ya cantaron los secesionistas que apresaron? –pregunto Starlight.

Lejos del hospital, en un sótano de la comandancia de la policía nacional un grupo de changelings eran torturados por la policía con golpes, toques eléctricos o sumergiéndolos en una tina con agua.

Los changelings soltaban quejidos de dolor por la tortura mientras los policías solo continuaban sin sentir ni una sola emoción o compasión por los presos.

Los changelings habían sido capturados una hora después de ser perseguidos por la policía, al ser arrestados su verdadera identidad fue revelada, luego los llevaron a la comandancia para interrogarlos, primero por las buenas y luego mediante la tortura.

Si algo caracterizaba al régimen de Starlight era que ella volvió a aplicar la tortura hacia los presos, algo que no se practicaba desde que Black Heart había dejado de ser procurador del reino.

Mientras tanto en el interior de una casa de clase media en Canterlot, un unicornio blanco y melena negra caminaba de forma pensativa por la sala acompañado por una pegaso amarilla y melena verde claro que estaba sentada en un sillón junto a un unicornio azul cielo y melena grisácea.

-Creo que esta vez fueron demasiado lejos señora Pearl –dijo el unicornio con seriedad.

-No es la primera vez que atentamos en contra de Twilight Licenciado Medallion Gold –dijo Pearl defendiéndose.

-A eso me refiero –dijo el unicornio sentándose en una silla que estaba enfrente de los dos ponis -otro atentado es terrible.

-Con todo respeto Licenciado Gold –dijo el unicornio azul cielo que se convirtió en un changeling revelando su verdadera identidad -pero… estamos hartos de que destruyan nuestras colmenas, de que exilien a nuestros líderes, que no nos dejen ser independientes y libres.

-Así es –dijo la pegaso aprobando el comentario del changeling –el señor Pharynx tiene toda la razón Licenciado, ya ni siquiera podemos salir a la calle sin tener nuestro verdadero aspecto –dijo la pegaso señalándose.

El Licenciado solo se quedó callado y negando con la cabeza. Gold era un prestigiado abogado y siempre había estado a favor de los independentistas al grado de que permitió tanto a Pharynx como a Pearl quedarse en su casa. Pero estaba en contra de la violencia y para él los atentados que planeaban diariamente ambos changelings eran reprobables.

- ¿Qué es lo terrible licenciado? –pregunto Pearl levantándose del sillón y acercándose al unicornio - ¿El atentado en si o que hayan fallado?

El unicornio tomo un respiro y se quedó en silencio.

En otra parte de la ciudad, en el interior de una oficina que tenía detrás de un escritorio una enorme manta que decía Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos se encontraban tres ponis reunidos.

Uno era un unicornio color ámbar y melena gris con corbata roja y traje negro que estaba sentado en el escritorio, frente a él se encontraba un pegaso y un poni de tierra que vestían igualmente trajes negros. De repente el teléfono que estaba en el escritorio sonó y el unicornio contesto:

-Bueno –dijo el unicornio a través del auricular -que, en diez minutos. –el unicornio colgó el teléfono y viendo a los ponis que estaban con él les dijo - ¿Cómo le vamos a hacer para ir parándole el carro a Twilight y sus aspiraciones a reelegirse? Si la aprendiz de Celestia llega otra vez a ser Primera Ministra, nos la va a querer cobrar todas.

-Señor –dijo el pegaso al unicornio.

- ¿Qué?

-Pues si usted que es el Ministro de Trabajo…

-Y el presidente del Partido Laborista de Equestria –dijo el unicornio con un tono egocéntrico y sonriendo.

-No sabe qué hacer.

El unicornio dio un golpe al escritorio mostrando una cara de enojo y molestia, luego viendo a los dos ponis les dijo:

- ¿Les parece a ustedes que no sé qué hacer? No se les olvide que a la CROC –el unicornio acaricio una bandera de la organización en sus cascos y dijo -A mi CROC, la mueve este casco, ningún otro

-La confederación obrera está a su servicio compañero Napoleón –dijo el poni de tierra un poco nervioso por la forma amenazante en que les había hablado el unicornio.

- ¿Cuantos agremiados tenemos? –pregunto Napoleón.

-Casi dos millones –respondió el poni de tierra.

-Pues si tenemos dos millones de votos asegurados –dijo sonriendo el unicornio - ¿Por qué se los voy a dar a la nerd? Estaría yo idiota.

Los tres ponis comenzaron a reír por la forma en que Napoleón había llamado a Twilight, y es que el unicornio se caracterizaba por ser un déspota y ambicioso, además de ser un poco corrupto, lo cual no le agradaba a Twilight. Razón por la cual al líder de la CROC no le simpatizaba la idea de que Twilight se reeligiera, pues no quería perder el poder político y económico que había adquirido.

Una semana paso desde el atentado. Starlight estaba enojada con los changelings que lo habían perpetrado, especialmente porque ella consideraba que, si los changelings eran capaces de hacerle eso a su amiga, entonces podrían hacer lo mismo con ella y hasta con las princesas.

Para la Primera Ministra había llegado el momento de dar un fuerte escarmiento a los changelings, pero no un escarmiento cualquiera, sino uno que sirviera como mensaje para todos los secesionistas.

Era una fresca mañana de lunes, la plaza principal de Canterlot estaba llena. Ponis, pegasos y unicornios tanto adultos como niños se encontraban frente a un patíbulo que Starlight había ordenado construir.

Un grupo de guardias comenzó a tocar unos tambores mientras que del interior del Palacio Real salió escoltada una changeling sin alas y sin cuerno, llevaba un vestido blanco y lloraba desconsoladamente.

Desde un balcón, dos alicornios observaban el acto. Ambas estaban tristes y sentían lastima por la changeling que volteo a verlas con una mirada donde se podía ver que pedía piedad y clemencia.

La changeling subió lentamente al patíbulo y vio a un unicornio encapuchado que levitaba una enorme hacha. Ella comenzó a temblar al ver a aquel unicornio verdugo que observaba con desprecio a la changeling.

Un policía se acercó a un micrófono que habían puesto en el patíbulo y viendo al público dijo:

-Habiéndosele fincado a la ex reina Chrysalis responsabilidad, se le condena a ser ejecutada mediante la decapitación. Dado en la ciudad de Canterlot, el 23 de noviembre del presente año.

El policía se acercó a la changeling y le dijo:

- ¿Alguna última voluntad?

Chrysalis estaba temblando, llorando, su corazón palpitaba rápidamente e incluso uno de los guardias se percató que hasta se había orinado.

-D-Díganle… a mi hija… q-que la amo –murmuro Chrysalis.

-Muy bien –dijo el policía.

Chrysalis se arrodillo y coloco su cabeza sobre un madero. El unicornio que levitaba el hacha movió la melena de la changeling para que pudiera ver su cuello. Luego levanto el hacha y antes de que esta cortara la cabeza de Chrysalis, ella grito:

- ¡VIVA LA LIBERTAD!

El hacha dio el golpe y la cabeza de Chrysalis cayó en una cesta, los presentes se retiraron al igual que las princesas. Luna y Cadance jamás estuvieron de acuerdo con aquella ejecución, incluso Cadance se fue a llorar a su habitación.

- ¿Cómo le diré a Agnes sobre esto? –se preguntó la alicornio rosa llorando.

El verdugo estaba a punto de meter el cuerpo en una carreta para que lo enterraran en una fosa común, pero un unicornio se acercó y le presento un papel. Él lo leyó y luego asintió con la cabeza. Por ultimo le entrego el cuerpo y la cabeza a aquel unicornio que lo metió dentro de un ataúd que traía en un coche que estaba estacionado muy cerca de ahí.

Tres días pasaron desde la ejecución de Chrysalis (la última conspiradora como la llamaron en los periódicos) y al parecer el suceso en lugar de resolver el problema de los secesionistas solo lo empeoro. Incluso el embajador de Griffonstone le mando una carta a Starlight diciendo que debía poner orden lo más pronto posible, pues el problema estaba creciendo bastante.

Un nuevo día había llegado, en los jardines del Palacio Real, Starlight caminaba acompañada de una poni de cristal con armadura plateada, la cual al parecer le había pedido un favor a la unicornio.

-Es usted una buena aliada generala Fleur De Verre –dijo Starlight a la poni -pero no ha podido con los secesionistas en White Tail Woods.

-Con todo respeto señora Primera Ministra –dijo la poni de cristal viendo a Starlight de forma seria -usted tiene en esa región al general Crystal Beau, a Flash Sentry y a los hermanos Faust. Permítame hacer lo mío en el Imperio de Cristal. El conflicto de los secesionistas está creciendo de una manera innecesaria, y ese no es el problema principal.

- ¿Ah no? –pregunto Starlight sorprendida por las palabras de Fleur De Verre –y… ¿Cuál es según usted el problema principal?

-La reelección de Twilight Sparkle –respondió la poni de cristal.

-Haber aclaremos –dijo Starlight sonriendo -no es una reelección, es una transición.

-Como usted guste llamarla señora –dijo De Verre -pero créame, al día de hoy, la figura de Celestia está más viva que nunca.

Starlight siguió caminando sin hacerle caso a las palabras de Fleur De Verre. Si bien la noticia de la reelección era un escándalo, la unicornio consideraba que la poni de cristal estaba exagerando. Pues consideraba que Twilight con su reelección no causaba problemas a nadie, incluso no entendía que tenía que ver la figura de Celestia con la reelección de Twilight.

En otra parte de la ciudad, en el interior de una casa llena de carteles y mantas que tenían la imagen de la cutie mark de la Princesa Celestia y debajo de este la frase "Celestia Vive", un grupo numeroso de ponis se encontraba imprimiendo varios volantes.

Aquellos ponis eran miembros del Centro Anti reeleccionista, un movimiento creado por políticos e intelectuales que veían con malos ojos la candidatura de Twilight, pues consideraban que ella estaba traicionando los ideales de la constitución y que debido a que el cargo de Primer Ministro tenía más peso que el de una princesa, ella podía volverse fácilmente en una usurpadora o peor aún, en una dictadora.

Un poni estaba viendo un volante del movimiento que tenía escrito una petición a Twilight donde se le exigía que renunciara a la candidatura por dignidad y por la paz del reino.

-Las elecciones ya están encima y nosotros sin poder frenar a Sparkle –dijo un unicornio molesto al ver que no se habían repartido todos los volantes.

-No es tarea fácil Drako –dijo un pegaso tratando de calmar a su compañero –Estamos luchando contra Twilight, contra Starlight y contra todo el aparato de gobierno.

-Traidoras –dijo una poni de tierra con indignación –Modificaron la constitución para permitir que Twilight se reelija.

- ¿Qué otras razones necesitamos? –pregunto una pegaso –Es el momento de pasar a la lucha armada.

Los ponis presentes comenzaron a discutir, algunos a favor y otros en contra de la propuesta de la pegaso. Si bien la propuesta de la lucha armada era tentadora, los miembros del movimiento querían ir por la vía pacífica y no por el de la violencia.

Mientras tanto en el Hipódromo de Canterlot que estaba ubicado en las afueras, Twilight caminaba por un pasillo rodeada de periodistas, fotógrafos, asesores y luciendo un vestido azul marino.

-Hoy es un gran día para un derbi –dijo Twilight sonriendo y con buen humor.

-Una pregunta capitana –dijo un periodista acercándose a la unicornio –Disculpe, su posible reelección…

-Su segura –dijo Twilight sin prestarle mucha atención al periodista.

-Su segura reelección –corrigió el periodista.

-Su probable –dijo uno de los asesores haciendo que el periodista volviera a corregir la palabra.

-Su probable reelección –dijo el periodista - ¿No traiciona el espíritu de la Princesa Celestia?

-Nuestra querida princesa ya está consagrada como una santa –respondió Twilight sonriendo, luego dijo –pero en los libros dice que en cuestión política los santos no existen.

-No llevamos ya demasiados años en guerra por el asunto de…

-Mire le voy a decir una cosa –interrumpió Twilight al periodista -si me reeligen no será por capricho mío, sino por la voluntad del pueblo.

-Pero…

- ¡Corredor! –grito Twilight alegremente volteando hacia una habitación y entrando en esta.

- ¿Y el problema independentista capitana? –pregunto el periodista siguiendo a Twilight a la habitación - ¿Qué pasara con los secesionistas?

-Capitana honor que usted me hace –dijo con acento castellano un poni de tierra color café y melena rubia saludando a Twilight alegremente.

-No Gitanillo –dijo Twilight sonriendo -solo vengo a desearle mucha suerte en la carrera.

-Capitana –dijo el periodista acercándose nuevamente a Twilight -perdone que le insista en el asunto de los changelings, pero, ¿Qué va a pasar con los secesionistas?

-Mire a mí no me toca contestarle eso –respondió Twilight –pues es un problema de la Primera Ministra Starlight.

-Lo sé, pero…

-Con todo Gitanillo –interrumpió Twilight para luego tomarse una foto con el corredor, mientras que el periodista solo se quedó en silencio cansado de que Twilight no le hiciera caso.

En la casa del Licenciado Medallion Gold, varios changelings disfrazados de ponis se encontraban rezando frente a un retrato de la reina Chrysalis y los retratos de otros changelings que habían sido ejecutados hace unos días por participar en el atentado. Pharynx estaba igualmente rezando, pero no podía dejar de distraerse al ver un periódico que estaba a su lado, en dicho periódico tenía en su portada principal una foto de Chrysalis a punto de ser decapitada y como encabezado el título "La reina Chrysalis ha sido decapitada".

- ¡Esto no puede seguir así! –grito enojado y llorando Pharynx volviendo a adquirir su aspecto de changeling - ¿Qué les pasa? –pregunto el changeling viendo a los presentes que dejaron de rezar sorprendidos por la actitud que él tomaba -No podemos quedarnos con los brazos cruzados, tenemos que vengar a nuestra reina. Tenemos que vengar a Lou y a todos nuestros mártires –luego el changeling volteo a ver al changeling que encabezaba la oración y le dijo -Starlight tiene que morir.

-Starlight –dijo Pearl igualmente mostrando su aspecto real de changeling –Twilight y cualquiera que se oponga a nuestra libertad.

-No –dijo el changeling que encabezaba la oración –ese no es el camino

-Entonces, ¿Cuál es el camino Thorax? –pregunto Pharynx - ¿Seguir soportando las tiranías de una yegua loca?

Thorax se quedó callado, pues no sabía que responder ante los cuestionamientos del changeling.

- ¿Qué más tenemos que esperar? –pregunto Pearl apoyando a Pharynx - ¿Que terminen por cerrar todas nuestras colmenas? ¿Q-Que tengamos que seguir ocultándonos y estar escondidos como ahora? No Thorax, tenemos que acabar con el enemigo, hacer justicia divina.

Thorax se quedó callado, mientras que Pharynx solo veía al changeling con una cara que denotaba enojo y rencor.

Un nuevo día llego, las elecciones se habían celebrado el día anterior y Twilight había ganado con un 100% de los votos. Sin embargo, hubo muchas sospechas de un posible fraude, pues dos días antes el candidato republicano había desaparecido. No obstante, Starlight manejo la situación y casi al estilo de Black Heart ordeno a los periódicos publicar que su amiga había ganado limpiamente.

En el interior de una casa, Twilight Velvet camino hacia la habitación de su hija levitando un periódico, al llegar se percató que Twilight seguía dormida.

La madre vio con ternura como dormía su hija, incluso en su mente comenzó a recordar la infancia de Twilight y todo lo que había convivido con ella, con ella la única hija que le quedaba.

-Hija –dijo Velvet moviendo a Twilight para que despertara - ¿Que tengo que hacer para que despiertes? Dicen que ganaste las elecciones, vas a volver a ser Primera Ministra –dijo la yegua mostrándole el periódico a su hija.

-Lo logre mamá –dijo Twilight alegremente y abrazando a su mamá –lo logre.

Twilight dejo el periódico al lado que tenía una foto de ella y como encabezado decía: "La Capitana Sparkle fue electa Primera Ministra".

Mientras tanto por una de las calles de Canterlot, Pearl (disfrazada como pegaso amarilla y melena verde claro) caminaba tranquilamente con una alforja en su lomo. Iba en dirección hacia un zaguán negro, detrás de ella estaba Pharynx (disfrazado como unicornio azul cielo y melena grisácea).

Cuando Pearl entro en el zaguán que comunicaba al jardín de una casa, Pharynx la toco por detrás.

- ¡Ay! –grito asustada la pegaso al voltear a ver a Pharynx. Luego enojada le dijo –Que susto me acabas de dar.

- ¿Ya se enteró? –pregunto Pharynx a Pearl.

-Como no –respondió Pearl comprendiendo la pregunta, pues el changeling se refería obviamente a la elección.

- ¿Que noticias me tiene de lo que me iba a conseguir?

-Ninguna –dijo la pegaso negando con la cabeza y a punto de alejarse del unicornio.

- ¿Cómo ninguna? –pregunto Pharynx deteniendo a la pegaso - ¿Y el asesinato de la Reina Chrysalis? –luego acerco a la pegaso hacia la sombra de un árbol y le dijo -Mañana come en La Pastora.

Pearl tomo un respiro y saco de su alforja un objeto envuelto en tela, de repente un poni volteo a verlos.

-Buen día –saludo Pearl para que el poni que los observaba no sospechara.

Pearl le dio el objeto envuelto a Pharynx, el unicornio desenvolvió un poco el objeto y vio que era una pistola, luego nuevamente la envolvió rápidamente.

- ¿Nadie te va a impedir que entres a ese lugar? –pregunto Pearl.

-Solo le rezo a la reina con toda confianza y fervor –respondió Pharynx -y si es su voluntad que cumpla esta misión.

-Justicia divina –dijo Pearl sonriendo.

-Justicia divina –respondió Pharynx para después darle un beso a la pegaso.

-Que la reina te proteja –dijo Pearl.

Pharynx camino en dirección hacia el zaguán para irse del lugar, mientras que Pearl solo lo observaba alejarse mientras sonreía, pues esperaba que el plan de Pharynx tuviera éxito.

Era la tarde de un nuevo día, montaña arriba fuera de Canterlot se encontraba un pueblo rural llamado Angelópolis. Dicho pueblo era conocido por ser habitado únicamente por ponis dedicados al pastoreo y a la agricultura. En el lugar existía un restaurante llamado La Pastora, cuyo aspecto era el de una choza abierta y era conocido por preparar platillos de verdura asada y al vapor.

El lugar había sido rentado por un grupo de empresarios, el restaurante estaba decorado con macetas de flores, las mesas estaban acomodadas en forma de rectángulo y detrás de la mesa principal se había puesto un arreglo de flores blancas que decía: "Homenaje de Honor de los Empresarios a Twilight Sparkle".

De repente llego un auto negro y de este bajo Twilight, quien lucía el vestido que usaba en la Gran Gala del Galope. Los empresarios comenzaron a aplaudir en cuanto Twilight se acercó al restaurante.

- ¡Viva Twilight! ¡Viva! –vitoreaban los presentes.

-Señores –saludo Twilight sonriendo.

-Señora Primera Ministra –saludo un unicornio que por su aspecto era el dueño del restaurante.

-Bienvenida Señorita Primera Ministra –saludo otro empresario.

-No, no, no, no –dijo Twilight con humor -Primera ministra electa señor Thomson, electa, no se nos vaya a enojar Starlight.

Twilight siguió saludando a los presentes, cuando llego al lugar donde se había colocado una orquesta saludo al unicornio que la dirigía diciendo:

-Maestro Symphony que gusto verlo –luego Twilight le dijo -No nos vaya a tocar una de esas canciones tristes suyas como Un Viejo Amor, hoy es día de fiesta, tóquese el Pony Pokey.

- ¿El Pony Pokey Primera Ministra? –pregunto sorprendido Symphony por la petición de Twilight.

- ¿No le gusta o no se la sabe? –pregunto Twilight con tono de decepción.

-Me encanta –respondió el unicornio.

-Venga el Pony Pokey –dijo Twilight sonriendo para después dirigirse a su lugar en la mesa.

-Ya escucharon –dijo Symphony viendo a su orquesta -el Pony Pokey.

La orquesta comenzó a tocar la versión instrumental de la canción. Twilight la había pedido debido a que quería recordar los buenos tiempos con sus amigas en la época en que Equestria era muy distinta.

-Señores –dijo Twilight viendo a los presentes -siéntense por favor.

Los empresarios se sentaron mientras que Twilight hizo lo mismo, un mesero se acercó y le dio un vaso de agua de jamaica a la Primera Ministra electa, después poco a poco otros meseros comenzaron a servir el primer platillo que era una crema de champiñones.

Mientras tanto en el Palacio Real, Starlight entraba al despacho de Primer Ministro con un semblante molesto acompañada del capitán Sunlight. Al parecer este último le había dicho a Starlight que Twilight se había ido al restaurante a comer con los empresarios para celebrar su victoria.

- ¿Cómo que se fue a comer al pueblo de Angelópolis? –dijo Starlight dirigiéndose al escritorio -pues en que está pensando –luego viendo a Sunlight le dijo -y usted, ¿Por qué no se lo impidió capitán Sunlight?

-Señora Primera Ministra yo…

Starlight interrumpió al guardia haciendo un ademan con su casco para indicarle que no diera explicaciones. Luego dijo enojada:

- ¡Es el colmo carajo! Hay que estarla cuidando mañana, tarde y noche.

En el restaurante, Twilight estaba comiendo una ensalada de zanahorias y lechuga al vapor. Sin embargo, se sentía insegura por dentro, pues entre los invitados había ponis armados, lo cual la hacía desconfiar de si eran policías o eran infiltrados que pretendían hacerle daño. Luego de unos segundos siguió comiendo y bebió un poco de agua de jamaica para tranquilizarse y tratar de quitar esos pensamientos de su mente.

De regreso al Palacio Real, Starlight había pedido a una de las criadas del castillo que llamara a dos ponis que necesitaba ver con urgencia. Uno de estos dos ponis era una conocida de Twilight. De repente la criada entro y dijo:

-Señora Primera Ministra.

-Si Miriam –dijo Starlight.

-La señorita Cheerilee y el jefe de la policía están aquí –informo la criada.

Starlight hizo un ademan para que la sirvienta hiciera pasar a ambos ponis. La sirvienta hizo pasar a la maestra y al jefe de policía que era un unicornio vestido con su uniforme azul y sombrero, luego la sirvienta se retiró dejando a los ponis solos.

-Señora Primera Ministra –saludo Cheerilee quien llevaba puesto un vestido rojo carmesí -Capitán Sunlight.

-Esto también te concierne Cheerilee –dijo Starlight viendo con seriedad a la poni, luego volteo a ver al Jefe de Policía y le dijo -y usted capitán, va a ser el responsable directo de lo que le pase a mi amiga Twilight.

-Pero señora con todo respeto…

Starlight interrumpió a Cheerilee haciendo un ademán, luego con seriedad le dijo:

-Si quieres ser Ministra de Gobernación, tienes que encargarte de la seguridad de Twilight.

-Pero señora yo no…

-Hay tu sabes si quieres el puesto o te regresas a Trottingham –interrumpió Starlight.

-Si señora –respondió Cheerilee.

Cheerilee se salió en compañía del Jefe de Policía y del capitán Sunlight dejando a Starlight sola en una actitud pensativa.

Cheerilee había permanecido al margen de la Rebelión, casi nunca participo más que como una combatiente auxiliar, pero jamás salió a pelear. Después la maestra fue nombrada Ministra de Educación cuando Twilight fue Primera Ministra, luego fue gobernadora de Trottingham y ahí había permanecido. Ella no era ambiciosa y no le gustaba aspirar a otro cargo público, por lo que para Cheerilee era sorprendente que Starlight le ofreciera ser Ministra de Gobernación, aun sin haberlo pedido. Sin embargo, la poni de tierra comprendió que debía encargarse de la seguridad de Twilight no tanto por el cargo, sino porque ella era su amiga y debía protegerla.

En el restaurante la fiesta continuaba con música y deliciosos platillos. Pharynx disfrazado como unicornio entro al restaurante vistiendo un traje negro y moño rojo mientras levitaba un cuaderno de dibujo.

-Salud –brindaban los empresarios que solo hablaban entre ellos.

Pharynx se acercó a uno de estos y le mostro un dibujo del cuaderno. El empresario comenzó a reír, pues era una caricatura que Pharynx le había hecho. Y es que uno de los talentos especiales de Pharynx era dibujar, pues de ahí sacaba para comer. Luego camino hacia un empresario que estaba junto a Twilight y le pregunto:

- ¿Me da permiso?

Un fotógrafo coloco su cámara frente a la mesa principal donde estaba Twilight y tomo una fotografía de la fiesta.

Pharynx camino hacia donde estaba Twilight y colocándose a la derecha de ella le pregunto:

- ¿Me permite señorita?

Twilight se quedó observándolo con un poco de desconfianza, pero luego el empresario que estaba junto a Twilight y al que Pharynx le había mostrado el dibujo antes le dijo:

-Capitana, es todo un dibujante.

Twilight tomo el cuaderno con su magia y vio un dibujo que Pharynx le había hecho, luego sonriendo tiernamente le dijo:

-Ah… es usted muy bueno.

Pharynx tomo nuevamente el cuaderno, luego se puso de espaldas detrás de Twilight y sin levantar sospechas saco lentamente la pistola. Twilight comió un trozo de zanahoria y bebió un poco de su agua de jamaica.

- ¡Viva la reina Chrysalis! –grito Pharynx descargando el arma en el cuerpo de Twilight haciendo que quienes estaban al lado de ella salieran corriendo asustados - ¡Que reine por completo y no a medias!

Pharynx termino de disparar para luego ser sujetado por dos empresarios. Twilight comenzó a temblar y vio horrorizada como su sangre manchaba su vestido, sin darse cuenta otros ponis que estaban presentes también le disparaban aprovechando la confusión.

- ¡Qué te pasa desgraciado! –grito un empresario golpeando a Pharynx - ¡Te vas a morir!

Twilight comenzó a sentir que perdía el conocimiento, de repente su vista comenzó a ponerse nublada. Ella sabía que estaba cerca de la muerte por lo que sin más solo murmuro en voz baja:

-T-Te… P-Perdono.

Twilight cayó sobre la mesa. Mientras su corazón se iba apagando comenzó a recordar un poco sobre lo que había vivido con sus amigas, recordó su pasado cuando era una potranca, cuando obtuvo su cutie mark, las aventuras con sus amigas al pelear contra Nightmare Moon, Discord y el rey Sombra. Incluso recordó todo lo que había vivido cuando fue encerrada, el dolor que sufrió hasta sus aventuras como rebelde y líder de la rebelión.

-Una mártir –pensó Twilight cerrando los ojos –pronto estaré con ustedes… amigas y amigos.

Twilight cerró los ojos muriendo en ese instante.

La líder de los elementos de la armonía, la heroína de Equestria, la yegua que había luchado contra Black Heart, Moon Black, que tuvo que pelear contra sus propias amigas finalmente cerraba los ojos y abandonaba el mundo terrenal.

Un nuevo día llego, el cuerpo de Twilight había sido llevado al Palacio Real. Fue limpiado, embalsamado y colocado en la cama de una de las habitaciones del Palacio. Starlight estaba sola en la habitación observando el cuerpo de Twilight con melancolía.

- ¿Querías volver a ser primera ministra amiga? –dijo Starlight como si Twilight le fuera a responder -Pues no se te hizo, pero en qué problema me dejaste.

-Señora Primera Ministra –dijo un doctor unicornio entrando a la habitación.

- ¿Cuánto falta para que quede listo el cuerpo? –pregunto Starlight.

-Muy poco señora –respondió el doctor –solo unos cuantos detalles.

Starlight volteo a ver al unicornio y se percató que este tenía un semblante de preocupación o como si quisiera ocultar algo.

- ¿Hay algo que lo inquiete doctor? –pregunto Starlight.

La Primera Ministra volteo y vio que el doctor había dejado la puerta abierta, afuera estaban Twilight Velvet, Cadance y Luna que llevaban puesto unos vestidos negros que daban a entender que estaban de luto por la muerte de Twilight.

Starlight volteo a ver al policía que estaba en la puerta y asintió con la cabeza. El policía cerró la puerta dejando a Starlight y al doctor solos.

-Hable con confianza –dijo Starlight al doctor.

-Pharynx disparo con una pistola Star automática de calibre 35 –dijo el doctor -esas armas cargan diez balas, él disparo solamente seis veces.

- ¿Y que con eso? –pregunto Starlight.

-El cuerpo de la capitana presenta trece perforaciones de bala y además de diferentes calibres –respondió el doctor preocupado.

- ¿Sabe lo que esto implica doctor? –pregunto la unicornio seriamente para después dirigirse a la puerta.

-Señora Primera Ministra –dijo el doctor a Starlight –Entonces… ¿quién?

-Todos –respondió Starlight sin tener más palabras –nadie.

Starlight abrió la puerta, camino hacia las princesas y a Twilight Velvet para abrazarlas y expresar su solidaridad con ellas.

Starlight no sabía que decir, pues las palabras del doctor eran bastante inquietantes, pues reflejaban que el asesinato no había sido planeado solo por Pharynx, sino que era una autentica conspiración. Sin embargo, no quería decirles esa información a las princesas y a Velvet, pues para ella era mejor que todo quedara en un misterio sin resolver y que Pharynx fuera considerado el único responsable.

Mientras tanto en el interior de la oficina de la CROC, Napoleón estaba reunido con el poni de tierra y el pegaso que siempre lo acompañaban. El dirigente sindical repartía unos sobres con billetes.

-Miren compañeros –dijo Napoleón sonriendo y entregando los sobres -estas cuotas que nuestros agremiados nos entregan con tanto patriotismo, servirán para llevarnos por el camino correcto. A mí en el camino a Primer Ministro, y a la patria en el camino al progreso.

Los tres ponis comenzaron a reírse mientras abrían los sobres y veían la cantidad de billetes que había dentro.

Una semana paso, en el pasillo afuera del despacho de Primer Ministro, varios ponis, unicornios y pegasos que eran parte del gabinete Starlight, militares, gobernadores, alcaldes y miembros del Parlamento se encontraban platicando y hasta discutiendo entre ellos.

Dentro del despacho, Starlight observaba a través de la ventana el paisaje que le ofrecía la ciudad de Canterlot, luego vio hacia donde estaba el edificio del Parlamento que estaba ya terminado.

Sunlight también estaba en el despacho esperando las ordenes de Starlight, pues ella había sido la que había ordenado traer a todos los ponis y yeguas que estaban esperando afuera.

-Sabe una cosa capitán Sunlight –dijo Starlight volteando a ver al unicornio -creo que Equestria debe dejar de ser un país de princesas y rebeldes, el país de un solo poni, y pasar a ser un país de instituciones y de leyes.

-Pero… –dijo Sunlight con preocupación - ¿De qué modo controlar a esos buitres? Si no por la fuerza, no entiendo cómo están ahí todos juntos sin sacarse los ojos.

-Porque yo los mande a llamar –dijo Starlight sonriendo, luego señalando a la puerta del despacho dijo -Mírelos, ahí están, quietecitos, esperando mi decisión –la yegua se sentó en el escritorio, tomo un respiro y dijo -Quieren llevar las riendas de este país –Starlight volteo a ver al capitán y le dijo -Adivine usted Sunlight, tráigala.

El capitán hizo su saludo militar y se dirigió a la puerta, pero antes de que pudiera abrirla Starlight le dijo:

-Sunlight, déjeme la puerta abierta un ratito.

El capitán asintió con la cabeza y abrió la puerta.

Al abrirla las discusiones entre los reunidos cesaron y se quedaron en silencio viendo como Starlight observaba en silencio a los presentes. Sunlight comenzó a caminar entre los presentes que solo lo veían impacientes de lo que iba a pasar.

Napoleón sonreía cuando vio que Sunlight se acercaba a él, pero su expresión cambio cuando vio que el capitán solo lo vio con odio y seguía caminando. El capitán se acercó hacia donde se encontraba la generala Fleur De Verre acompañada de una yegua fucsia y melena rosa claro con rosa grisáceo que llevaba puesto un vestido verde.

-Maestra Cheerilee –dijo en voz baja el capitán en la oreja de la yegua fucsia -la señora Primera Ministra la manda a llamar.

Cheerilee volteo a ver Fleur De Verre confundida, pues aquella orden era sorprendente e inesperada para ella.

Cheerilee camino entre los presentes y entro en el despacho donde Starlight la saludo y hasta le dio un abrazo, luego el capitán de la guardia cerró la puerta del despacho. Los presentes que estaban reunidos afuera se fueron del Palacio, incluso Napoleón se fue enojado, pues él al saber de política sabía que esto significaba que él quedaba fuera de la jugada.

En otra parte del Palacio, un unicornio azul marino de lentes y con traje observaba una puerta que estaba tapiada pero que tenía una placa dorada que decía:

"Esta era la entrada a las Mazmorras donde fue encerrada la Capitana Twilight Sparkle, heroína de Equestria, Primera Ministra, Madre de la Reconstrucción Nacional y Mártir de Equestria".

Debajo de la placa se encontraba una corona de flores blancas y moradas.

Una lagrima corrió por la mejilla del unicornio, él coloco su casco sobre la puerta y dijo:

-Descansa en paz Twilight, fue un placer conocerte. Es increíble lo mucho que lograste y lo que sufriste. Tu historia y la de la rebelión en que participaste junto con tus amigos y amigas quedará escrita y será leída por todos los países del mundo.

El unicornio dejo una rosa roja en el suelo y se fue del Palacio Real en silencio.

Bueno mis seguidores, pues aquí está el nuevo capítulo. Sin embargo, aunque pareciera el final aún falta el epilogo. Espero con ansias sus reviews. No olviden que pueden buscarme como ShieldImagination97 en Facebook. Sin más nos vemos en el próximo capítulo. Adiós :D