Capítulo VII: El caballero azul


Aida y Sachiko tenían diferentes horas para tomar un descanso, Osomatsu aprendió, al escuchar a algunos clientes, que intentaban y fallaban para obtener los números telefónicos. Mientras ellas trabajaban juntas medio tiempo, durante el descanso de cualquiera de ellas platicaban un poco, luego estaban quince minutos por su cuenta hasta que pedían ayuda, de nuevo. Pronto el local empezó a tener más clientes que preferían el calor del café instantáneo que el frío invierno, Osomatsu aprendió lo que tenía que hacer la próxima vez y esperó pacientemente para el descanso de Aida. Chibita estaba en el asiento de enfrente, hablando con Osomatsu sobre las veces que Aida y Sachiko lo ignoraron por su estatura.

Para ser precisos, Chibita solo llegaba hasta la altura del estómago de Osomatsu. Tal vez hasta los hombros. Mierda, no pudo decírselo en ese momento, cuando se sentaron juntos. Después de que le pasara la furia a Chibita, le preguntó a Osomatsu sobre su plática con Aida, les había dicho que después de obtener más información sobre Todomatsu y Karamatsu, o Todo y Kara en ese universo, podían ir al complejo de departamentos de Akatsuka. "Dijo que eran compañeros de habitación. Compañeros de peleas, como yo con Choromatsu o Ichimatsu con Jyushimatsu. Cuidan su imagen demasiado, tienden a brillar más que nosotros cuatro, y son expertos en la moda. Creo que Todomatsu es un bastardo doble cara a veces y Karamatsu es absolutamente doloroso."

Chibita asintió. Contrario a Choromatsu, Karamatsu parecía escribir más sobre lo mucho que lo extrañaban, seguido de las instrucciones. Después de escribir un poco más, Karamatsu decidió escribir finalmente el siguiente paso que tenía que seguir el Matsuno mayor. "Parece que estás emocionado, idiota. Relájate, estás brincando en el asiento, por si no te has dado cuenta, maldición. Lo bueno es que nadie nos está observando". Agregó Chibita con un suspiro, golpeando ligeramente la cuchara contra el vaso donde comió el parfait. Estaba vacío ahora, se lo había terminado hace unos minutos. "Ah. Aquí viene. Cuando hayas terminado, nos vemos afuera. Iyami probablemente esté esperándonos, idiota." Se levantó del asiento y se lo ofreció a Aida, quien una vez más se disculpó por no haberse percatado de él antes. "Sí, sí, lo que sea. Háganlo rápido, maldición." Susurró malhumorado, resoplando mientras salía.

Aida tomó asiento en el lugar de Chibita. "Quieres información sobre el problema más reciente de Todo y su compañero Kara, ¿cierto? Puedo decirte unas cosas sobre Todo, pero, ¿Kara? No sé demasiado. Ha venido alrededor de unas cuatro veces, todas esas veces en las cuales era para dejarle el almuerzo a Todo o algo que olvidaba. Es lindo que alguien como Kara se parezca un montón a Todo, incluso parece su hermano mayor" Lo es en mi mundo, se dijo Osomatsu mentalmente. "Creo que ellos son amigos de la infancia. Todo y Kara empezaron a vivir juntos en un apartamento desde que el tutor de Todo se murió. Pobre chico. De cualquier forma, Kara ha estado viviendo por su cuenta desde que va a la escuela media. No han asistido a otras universidades o algo parecido desde que se graduaron de la escuela media, piensan que es una molestia. Todo trabajaba como cajero aquí, pero todos sabíamos cómo terminaría. Estuvo aquí por tres buenos meses. Dudo que esté buscando otro trabajo ahora, desde que está con esos chicos. Me pregunto cómo se lo toma Kara. Quiero decir, ¡son tan cercanos como unos hermanos!"

Osomatsu asintió, tomando notas. Pensó que Aida le preguntaría algo, ella se había dejado llevar por la conversación. "¿El tutor de Todo? Ah, ya veo. Es una lástima. Entonces, ¿qué hay de Kara? Dijiste que ha estado viviendo por su cuenta desde la escuela media, ¿cierto? ¿Todo-kun dijo algo sobre su problema? Dudo que Kara haya escuchado de él." No sabía nada acerca de Kara probablemente porque aún no conocía la versión alternativa de su hermano aún. Estaba esperando conocerlo pronto.

Aida se mordió la lengua. "No. Él prefiere no hablar de eso. En cuanto a Todo, bueno, ya sabrás que es un chico dulce. Sassy también, como una chica. Pero nunca me hubiera imaginado que alguien como él pudiera tener un lado oscuro… Tenía una excelente puntería y era muy flexible, iba mucho al gimnasio. Fuimos al carnaval una vez y jugamos a los dardos, era su juego preferido. También le gustaba pescar. Dijo que Kara le había enseñado cómo y a veces iban a pesar a la playa. No creo que tenga tiempo de pescar ahora."

¿Pescar? Eso era lo que Osomatsu y Todomatsu hacían con Karamatsu, siempre supo que el más joven iba con él. ¿Y dardos? Tenía sentido ahora. Todomatsu amaba los dardos cuando iban a los festivales, u otro juego que requería buena puntería. Lo mejor, si no le gustaba el premio que se ganaba en los juegos del festival, se lo daba a alguno de los hermanos. Si era un gato, se lo deba enseguida a Ichimatsu. Si era un accesorio plástico ligero y barato, era para Osomatsu o Karamatsu. Si era un insecto de plástico o algo con insectos, u otra cosa que pareciera cercana a ser uno, era para Jyushimatsu. Con respecto a las cosas lindas de chicas anime, era para Choromatsu. A Todomatsu solo le gustaba jugar esos juegos, y no tenía particular cuidado por los precios. "Siempre es lo mismo, creo". Murmuró por lo bajo.

Ella escuchó, pero desde que supuso que era un amigo de la infancia de Todo no sospechó más. "Ama los juegos infantiles. También los videojuegos, como los juegos de tiro. En serio, tiene una buena puntería". Agregó con un suspiro. "Creo que es ahora es un tipo peligroso desde que se marchó, es inquietante lo increíble que es su puntería cuando la usa para pelear…"

Regresó a la pregunta de Osomatsu. "Eso me recuerda. ¿Cuándo corrieron a Todo-kun? ¿Cómo atacó al cliente?"

"¿Cuándo lo corrieron? Hace tres semanas, creo. El cliente que estaba atendiendo era un inculto que solo quería molestarlo. Le hacía repetir cuatro veces el pedido, ordenaba cosas que no estaban en el menú, en general, lo provocaba todo el tiempo." Enredó un mechón de su cabello en un dedo. "Entiendo que Todo estuviera irritado, de verdad. Pero que tomara el menú y…" Jugueteó con las mangas del polo nerviosamente. "Lo arrojó como si fuera un frisbee, directo a sus ojos. Una vez que estuvo en el suelo, lo pateó en el estómago. Lo llevó a la otra esquina antes de golpearlo. Nosotras estábamos en nuestro tiempo libre cuando el cliente empezó a molestarlo, estábamos en el cuarto del personal Salimos tan pronto como Todo arrojó el menú*. Intentamos detenerlo junto al dueño quien lo corrió de la tienda. No fue sino hasta la siguiente semana que escuchamos del gerente las cosas que hacía Todo. A veces, lo veíamos en la ciudad. Tenía un estilo un poco más Punk en vez del estilo femenino."

Hace tres semanas, Osomatsu anotó y escribió en la tableta. Arrojó un menú a un cliente y tenía el mismo estilo para vestir de Karamatsu, pero eso había cambiado demasiado cuando se enojó y molestó. Cambió cuando pisoteó y golpeó sin piedad al cliente. Sonaba como algo que haría Todomatsu si lo molestaban, solo que era Todo, la versión de su hermano en ese universo. Tenían algunas similitudes. Como Aida había dicho, él era un hombre femenino, con una flexibilidad del demonio, una puntería perfecta, y le gustaba pescar y jugar a los dardos. Yep. Sonaba como su Todomatsu.

"¿Eso sería todo, Matsuno-san?" Preguntó como si estuviera tomando una orden. "¿Estás seguro de querer visitarlo? Es decir, Todo no es más el chico que conoces."

"Incluso si Todo-kun hiciera algo que lo llevara a la muerte…" Dijo terminando de anotar en la tableta y guardar la pluma en su mochila. "Todo sigue siendo él mismo*" Aún era Todomatsu, su hermano menor astuto, el mismo con el que Choromatsu y Osomatsu platicaban sobre su vida en el exterior. Incluso si uno de ellos terminaba siendo un asesino, Osomatsu podía seguir diciendo siempre que él era el hermano mayor, sin importar que. Tenían el mismo rostro y la misma sangre corriendo por sus venas.

"Yo soy yo, y yo soy ellos." Era su lógica, aparentemente. Después de todo, ellos tenían la misma cara. Seis rostros iguales.

"Ya veo". Aida suspiró. No había forma de que ese chico cambiara de opinión, al parecer.

Osomatsu se levantó de su asiento, inclinándose cortésmente. "Muchas gracias por toda tu ayuda. Iré a visitar a Todo-kun y su compañero. Haré todo lo que pueda para regresar a Todo-kun al camino correcto." Porque soy su hermano mayor, se dijo a sí mismo. "Uh, ¿Necesito pedir algo pagar directamente? Es decir, te quité la mitad de tu tiempo y …"

Movió las manos frenéticamente. Aceptar dinero de un cliente para llevárselo al bolsillo no era permitido. "¡No, no, está bien! Estoy feliz de haber ayudado a un cliente, ¡Incluso si no tenía nada que ver con el local!" Aseguró. "Pero, Matsuno-san. Si de verdad estás planeando ir, bueno, traer a Todo de vuelta al camino correcto como dices… ten cuidado cuando lo veas. Sé que tal vez lo veas como un buen chico, y estoy segura de que lo sigue siendo en el fondo. Pero él ha cambiado. Demasiado. No hay garantía de que puedas traer de vuelta al viejo Todo. Pero si eres tan cercano a él, y puedes hacerle ver que lo que está haciendo está mal, hazlo." Se ruborizó hasta las orejas. "Solo no digas que no te lo advertí".

Había lidiado cerca de veinti tantos años con el bastardo doble cara de Todomatsu, podía lidiar con el Todomatsu que era una especie de Yakuza o aspirante a delincuente. "Estaré bien. Gracias por preocuparte. Puedo cuidarme solo." Aseguró. Por el rabillo del ojo, podía ver a Iyami encendiendo el motor mientras Chibita lo esperaba impaciente junto a la camioneta, golpeando la nieve con el pie. Hizo una última reverencia hacia Aida. "Mi viaje empieza aquí. Veré a Todo-kun ahora. Gracias de nuevo por la ayuda, Aida-san".

Osomatsu agitó la mano para despedirse de Aida, quien hizo lo mismo. Y tan pronto estuvo de nuevo en la sala de empleados para comerse su sándwich antes de que el descanso terminara, se dio cuenta de algo.

Ella no le había dicho a Osomatsu Matsuno su nombre, ¿Cómo era que…?

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El complejo de apartamentos Akatsuka no estaba muy lejos, pero si Osomatsu hubiera caminado, probablemente le hubiera tomado una hora llegar a su destino. Tan pronto Iyami aparcó el coche afuera, Osomatsu estuvo listo para salir del coche y poner toda la información que tenía en orden. Chibita e Iyami lo siguieron en silencio, observando el rostro serio del Osomatsu de la otra dimensión mientras revisaba la información, que Aida le había dado, en la tableta. Confirmaron en la recepción que había alguien llamado Katsuna Todo viviendo en el cuarto 24 con Kyabarie Kara, Osomatsu caminó directo al elevador con Iyami y Chibita.

"Karamatsu dijo que el siguiente paso es conocer tanto de ellos como pueda." Habló Osomatsu de repente en la tranquilidad del elevador que tocaba música de jazz. Sorprendentemente, Karamatsu le había dicho que todos sus hermanos, incluido Jyushimatsu, sabían cuál era el orden para traerlo de vuelta a su dimensión. Jyushimatsu no sabía porqué había estado tan enfermo desde la desaparición de Osomatsu y era el que peor la estaba pasando, por lo que, a veces se quedaba en casa en lugar de ir al laboratorio de Dekapan para ver su progreso. Karamatsu le dijo a Ichimatsu acerca de los mensajes que le escribían a Osomatsu, y él sabía lo mucho que se esforzaba por cuidar de Jyushimatsu más que sus otros hermanos, tal vez Ichimatsu había sido quién se lo contó al quinto hermano. Como una especie de motivación y algo que le hiciera sentir mejor. "Y tengo que decirles. Convencerlos de que, en otra dimensión, yo soy su hermano mayor y necesito su ayuda para regresar a mi mundo. Si Kara es como Karamatsu, se mostrará dispuesto a ayudarme y puede creerme de inmediato."

El más alto del grupo resopló. "¿Solo así?" Iyami se burló. "Heh. Enumera a tus hermanos y a ti en cuánto a la incredulidad de mayor a menor, Osomatsu. Me pregunto cómo le hará el Iyami de tu dimensión para estafarlos. Hay seis de ustedes. Tienen que ser muy ingenuos para que caigan en el mismo truco a la vez." Dijo. Durante el viaje del pueblo a la ciudad, Osomatsu les había contado algunas de sus desventuras de niños y adultos, incluyendo la vez donde ellos habían hecho equipo para meter en problemas a los sextillizos, el cómo habían pretendido ser chicas para robarles dinero. Se preguntó qué tan ingenuos eran los hermanos.

"Jyushimatsu es el más ingenuo seguramente". Osomatsu suspiró. "Es el segundo más joven, pero incluso Todomatsu está de acuerdo en que él es prácticamente el bebé del grupo. Mientras Todomatsu no se asuste, es bueno encontrando los defectos de los demás. Puede creer en todo lo que dices y escucha siempre y cuando prometas ser su amigo. Hah. Pero incluso él siendo el más ingenuo, ninguno de nosotros podría perdonar si alguien lo molestara. El siguiente es Karamatsu, posiblemente. Es un chico sensible y cree en todo tan pronto las lágrimas aparecen. Sigo yo, creo. Soy fácil de comprar por dinero. Luego es Pajamatsu. Solo dile que es algo relacionado con chicas lindas o idols. Sigue Todomatsu; es demasiado astuto, el último que creería en algo es Ichimatsu. Será muy difícil de manejar en este mundo."

"¿Te preocupa ese hermano entonces? Crucemos de una vez el pasillo, maldición. Por ahora, tienes que lidiar con el segundo y el más joven, ¿cierto? El segundo más ingenuo, y el segundo menos ingenuo. Estás tratando con ellos, no con el supuesto hermano oscuro. Será nuestro problema después, maldición". Le recordó Chibita, las puertas del elevador se abrieron y los tres salieron de allí. "Cuarto veint—ah! ¡Es aquí! ¡Y es demasiado doloroso y brillante también!" Apuntó al cuarto más alejado de la esquina este. Las plantas artificiales con decoraciones adornaban afuera, tanto las luces navideñas como los adornos debían significar que era navidad. Chibita entrecerró los ojos antes de señalar algo que parecía incluso más extraño que el hecho de estar caminando a lado de su amigo de la infancia de otra dimensión. "Esto… esto es… es una bufanda de lentejuelas… ¿Colgada alrededor de un Ficus*?"

Desgraciadamente, lo era. Un Ficus con una bufanda azul de lentejuelas rodeándolo. En la cima de la planta había un gorro tejido a mano.

"¿¡Qué mierda es esto?!" Señaló Chibita como si fuera la cosa más desagradable que hubiera en el mundo. Olvidaba las camisas sin mangas con lentejuelas de Karamatsu, Osomatsu tuvo que admitir que era extremadamente doloroso y algo perturbador de ver, así que no preguntó por qué Chibita empezó a gritar sobre la planta. Gracias a dios no había gente en los pasillos. "¡Es una planta! ¡Un maldito árbol artificial con una bufanda alrededor, maldición! ¿¡Es lo que está de moda hoy en día en la ciudad?! ¿¡Qué mierda?!"

"Creo que no se trata de cómo mantener las plantas vivas. O abrigadas. ¿cómo debo de tomarlo?" Agregó Iyami sin expresión alguna. Sabía que no era la estrella más brillante de la noche en la ciudad, ¿pero esto? ¿Cómo demonios debían tomar eso? ¿Las plantas podían sentir calor? "Chibita, sé que te vuelve loco lo de la bufanda, pero también tiene un gorro."

"Maldito Karamatsu, por Dios". Osomatsu suspiró, con algo de diversión impregnada en la voz. "Incluso en otra dimensión, piensa que vestir una planta con una bufanda la mantendrá caliente o algo así. Hizo lo mismo con nuestro árbol de navidad una vez, cuando regresamos de la escuela. Pensamos que eran decoraciones de colores para fiestas. Resulta que estaba tejiendo una bufanda de colores para el árbol de navidad, y Jyushimatsu lo ayudó a ponerlo alrededor. Pensémoslo así… esta bufanda es similar a la bufanda que usó para envolver el árbol, solo que era un material diferente."

"¿¡Qué mierda estamos esperando?! ¿¡Qué el árbol use corbata?!" Chibita golpeó la punta del pie impaciente sobre el piso, obviamente irritado por la visión del árbol envuelto con la bufanda y el gorro. "Vamos a verlo, maldición"

"Bien, bien".

Con cada paso que daba Osomatsu, empezaba a sentir que se le revolvía el estómago, de nuevo. Se mantuvo diciendo a sí mismo que no había nada de qué preocuparse. Iría a ver a dos de sus hermanos menores. Pero había algo en el pecho que no lo dejaba, se calmó cuando agarró la bufanda tejida a mano por Karamatsu. Frotó el exterior del bolsillo del abrigo con la mano libre, suspirando con alivio recordando que no debía olvidar la jeringa. O la tableta. La usaría más tarde cuando intentara calmarse. "Pasos fáciles" Murmuró para sí. "Son Karamatsu y Todomatsu. Los chicos dobles caras, que se esconden tras máscaras." Se recordó. "Un chico bueno escondido detrás de una personalidad cool supuestamente, y un demonio escondido detrás de la fachada de un niño lindo. El hermano menor que es un caballero y el pequeño demonio."

Los opuestos eran comunes cuando estaban en pares, se había dado cuenta. No era intencional, había sido igual cuando eran pequeños. Desde el rostro hasta su forma de vestir, tenían pequeñas diferencias todos ellos, además del hecho que Choromatsu usaba una playera debajo de su sudadera, Karamatsu tenía las mangas enrolladas, Todomatsu tenía el pantalón doblado para estar a la moda; muy similar a las mangas de Karamatsu, Jyushimatsu tenía las mangas más largas y era el único que usaba calcetines y shorts; e Ichimatsu tenía pantalones deportivos, a diferencia de los demás hermanos; a excepción de Jyushimatsu, usaban pantalones a la moda.

Pero crecieron, cada uno tenía su personalidad. Osomatsu se convirtió en el hermano perezoso, Karamatsu en el aspirante a ser el chico a la moda, Choromatsu en la exigente mamá gallina, Ichimatsu en el tipo solitario tsundere, Jyushimatsu en alguien extraño* y Todomatsu en el chico astuto. Y sus compañeros de pelea eran, aparentemente, los mismos, incluso cuando crecieron distanciados del otro. Bueno… a excepción de Osomatsu y Jyushimatsu con los otros hermanos, a decir verdad, Osomatsu era el mayor y a veces escuchaba a los otros con Jyushimatsu hacer lo mismo, excepto en... uh, un camino… diferente.

Y ser diferentes, significó seguir jugando con ellos como si fueran unos niños, incluso más que Osomatsu.

Ese no era el punto ahora. El flojo y el responsable. El astuto y el caballeroso. El oscuro y el repleto de felicidad. Los opuestos se atraían, por accidente y no en el sentido romántico. Eran hermanos, sus lazos eran más fuertes que el acero, no importaba si terminaban como, alguien exitoso o un criminal, Osomatsu seguiría amándolos. Porque eran hermanos, a pesar de sus diferencias.

Una vez que llegó a la puerta y sintió el apoyó de Iyami y Chibita, pasó la saliva a su garganta y tocó gentilmente la puerta, seis veces exactamente. Cuando escuchó los pasos resonar del otro lado de la puerta, forzó al nudo en la garganta a no quitarle el aliento, casi se mata igual que en la camioneta por la mañana. Escuchó la luz encenderse del otro lado, el caminar de los pies y el sonido de una lámpara caer algunos cuartos más lejos. A pesar de eso, el seguro fue quitado y la puerta se abrió.

Se encontró cara a cara con pequeñas diferencias además de las pestañas. Sus ojos eran de un profundo azul a diferencia del usual negro, al menos el cabello le recordaba el mismo estilo de peinado y color. Estaba usando la misma sudadera que Osomatsu, pero el símbolo de la familia no estaba presente. En su lugar, estaba la cara dolorosa usando lentes. Las mangas estaban enrolladas, lo que no tenía sentido para Osomatsu si estaba haciendo frío. Llevaba unos jeans normales y unos calcetines blancos gruesos. No tan largos como los que usaba Jyushimatsu, esos eran más de un estilo colegial. Colgando en el cuello de su sudadera había un par de relucientes lentes de sol, dolorosamente pulidos al punto de que podían arruinar la vista de alguien si estuvieran en el Sol directamente.

"¿Sí?" El hombre detrás de la puerta preguntó tan pronto la abrió. "¿Puedo ayudarlos?"

Las presencias de Iyami y Chibita fueron olvidadas por Osomatsu, sintió que las lágrimas le picaban en los ojos. Sin embargo, se obligó a tartamudear el otro nombre. "Kyabarie Kara-kun, ¿verdad?"

El otro Karamatsu, Kara, elevó una ceja. Era eso, antes de que él hiciera un gesto doloroso que suponía se vería cool. Para Osomatsu era un alivio y casi un disgusto, sentía un escalofrío familiar recorrerle la espalda. "Heh. Soy yo. ¿Eres otro Kara boy de mi fanclub, mi amigo? Haha, estaba bromeando." Bromeó antes de ver al desconocido en su puerta acompañado de dos de sus amigos que aparentemente estaban en silencio, no se podían escuchar ni las respiraciones. "¿Y quién eres tú, mi querido amigo?"

Osomatsu tragó saliva. Era ahora o nunca. "Kyabarie Kara. Mi hermano es Osomatsu Matsuno y soy tu hermano mayor".


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Menú* Lo estoy definiendo como tal, pero entiendo que es una tabla, el anuncio del menú que siempre tienen en los mostradores, es un objeto pesado o lo suficientemente peligroso para aventarlo a la cara de una persona (¿)

Todo sigue siendo él mismo* La traducción literal era "Sigue siendo Todo para mí", pero chicos, es como que, no me gustaba y aquí ando cambiando algunas cosas.

Ficus* Aclaro de una vez que yo desconozco bastante de plantas, así que me costó esta parte de la traducción, porque no sabía si era ficus o focus. Pero vi la palabra repetida y lo busqué. Resulta ser un árbol originario del sur, costa Rica y el oriente. Se le conoce como: caucho benjamina o matapalo, boj o laurel de la india. Es una higuera (para mi).

Extraño* Admito que esta parte no la supe traducir, decía que se convirtió en alguien ajeno a ellos, es que el mismo Oso no sabe describir a Jyushi, eso, por eso yo tampoco sabría decir si quiso decir excéntrico. ¿?