Capítulo XII: Demonio rosa.


Solo le tomó treinta minutos a Kara limpiar por completo el departamento a Kara con la ayuda de Chibita e Iyami, aunque barrer los vidrios del piso había sido un poco molesto, especialmente porque Osomatsu aún tenía a Todo sometido en el piso y con una sonrisa alegre. La pequeña amenaza no parecía estar forcejeando y estaba de mal humor murmurando maldiciones incoherentes contra el piso, Osomatsu había logrado de alguna manera meter miedo en el corazón del pequeño demonio. Después de limpiar el desastre y rápidamente preparar las tazas de café para sus invitados, Kara se excusó para tomar un baño rápido, Osomatsu había rechazado el liberar a todo hasta que Kara saliera.

Eso resultó en una pequeña discusión entre Osomatsu y Todo, Chibita e Iyami bebieron su café intentando ignorar las bromas de Osomatsu y las amenazas de Todo. "Mi hermano menor es igual a un niño. Incluso más de lo que ya es. El niño de papá, ¿Por qué te pusiste aretes de todas formas? ¿Por qué solo uno? ¿Apuntabas a un estilo más emo? La chaqueta de cuero va con tu estilo para ser honesto. ¿Kara te la dio? Esa chaqueta me parece familiar." Recordaba que Karamatsu tenía una similar en su dimensión.

Todo gruñó. "¡¿Quién demonios es el niño de papá?! ¿¡Incluso tiene un nombre?! Aléjate de mí, ¡Maldito raro! ¡No me hagas matarte!" Gritó, pero no podía patearle el pie o usar su otro brazo. Admitió avergonzadamente para sí mismo que no podía tratar con osomatsu en ese momento, porque aunque había asustado a Osomatsu exitosamente para proteger a Kara antes, algo dentro de la mente del otro se había salido, porque solo estaba actuando cuando Todo agarró la botella. Se sintió culpable de casi golpear a Kara, su mejor amigo, con la botella, ¡Pero había sido por su propio bien! "¡Kara, no me quiere dejar ir!" Se quejó casi como un niño.

"¿Están peleando ustedes dos? Detengan esta discusión infantil, ¿No son los dos ya adultos? Resuelvan las cosas como personas civilizadas, ¡Por favor! ¡Osomatsu, hermano mayor, por favor no sigas empujando el brazo de Todo, puede dislocarse si lo haces! ¡Todo, mi querido amigo, deja de amenazar a nuestro hermano mayor! ¡Probablemente lo haces sentir ansioso!" La voz de Kara hizo eco en el baño. Chibita e Iyami querían decir que Osomatsu y Todo no estaban teniendo una 'discusión infantil', especialmente desde que uno de ellos había amenazado al otro con asesinarlo.

Osomatsu quería aplaudir con orgullo una vez que vio a Kara usar algo que no tuviera su rostro en ello, pero estaba ocupado manteniendo a Todo para mostrar que tan calmado estaba estaba ahora que Kara podía usar algo que no tenía su doloroso rostro. Era un simple suéter azul con rayas negras, mangas aún enrolladas. Parecía que el sentido de la moda que tenía le decía que enrollara las mangas, como Jyushimatsu parecía que prefería llevar ropa que le quedaba más grande para que pudiera jugar con las mangas. Además de eso, usaba unos pantalones negros simples con calcetines blancos. Plano y simple para hoy, especialmente después de que Todo intentara asesinar a su hermano y no tenía ganas de usar nada ostentoso. Ni siquiera sus sombras.

Kara se acercó a su hermano mayor, frotando la parte trasera de su cuello. "Ah, Osomatsu… tu café debe estar frío ahora. ¿Por qué no… uh, tomas un descanso?" Kara apuntó la taza en la mesa, arrodillándose a la altura de Osomatsu, quién aún mantenía a Todo en su lugar con poco esfuerzo de su parte. Kara pensó que Todo se había dormido por el aburrimiento, pero aún estaba despierto y obviamente no les gustaba el hecho de que alguien que lo había vencido sin esfuerzo alguno, especialmente después de que había sido acorralado. Tenía la furia reflejada en su rostro, pero no era tan intensa como antes. Tal vez era porque tenía uno de sus brazos atrás, sostenido por Osomatsu. Dándose cuenta de la pequeña bolsa que tenía Osomatsu en su hombro, observó a su hermano mayor con confusión. "No tenías esta bolsa ayer. El rojo es tu color, ¿huh?" Tal vez cambiar de tema haría que Todo estuviera menos agitado.

"La compré antes en alguna tienda. Es barata, solo necesitaba algo además de mis bolsillos. De ninguna forma estaría llevando mi maleta a todas partes. A quién le importa si el rojo es mi color, normalmente es el color del líder o algo así, y mamá así lo dijo. Tu color es el azul en mi dimensión, y creo que aquí también. El de Todo es el rosa, al menos, en mi dimensión. O tal vez en esta dimensión incluso, quiero decir, él tiene el cabello rosa." Osomatsu contestó casualmente, parecía ignorar el hecho de que estaba sometiendo a Todo quién escuchaba la conversación con molestia. "Así que, ¿Debería mantenerlo así? Ahora es perfecto para inyectarlo. ¿Puedes hacerlo por mi?" Las pupilas de Todo se dilataron a eso aunque no fue notado. "La jeringa está en mi mochila. Puedo soportar otra jeringa. Los brazos duele, pero todo estará bien. ¿Quieres inyectarlo ahora? Ahora es el mejor tiempo."

Kara lo miró preocupadamente. "¿Estás seguro, hermano? Digo, podemos esperar hasta que mi querido de la infancia tenga…" Escuchó un gruñido, casi como un perro rabioso. Oh Dios, Todo estaba de verdad enojado, más enojado que en la mañana si es que era posible. Estaba mostrando sus colmillos, por el amor de Dios. Y parecía que estaba mordiendo el piso con frustración… ah, así que eso era. Estaba mordiendo el piso para mostrar sus dientes. ¿Estaba intentando intimidarlos mostrando que tan fuertes eran sus dientes? ¿O simplemente estaba hambriento? Probablemente lo último, concluyó Kara. "... calmate un poco. Todo, por favor, si estás hambriento dejaré que osomatsu-niisan te deje ir si quieres comer. Tus pancakes aún están en la mesa y el piso no luce apetecible."

"Él no es 'nii-san' o cualquier título de mierda que decidas darle. Él no es tu hermano. No tuyo ni mío. Es un doppelganger cualquiera con unos tornillos flojos y probablemente tenga acceso a alguna droga rara. Y no quiero comer nada, voy tarde a la reunión. El jefe pateará mi trasero de nuevo, Atsushi alardeará como una perra engreída por eso, vas a tener que sufrir intentando curarme, todo este tiempo que este chico que está sentado encima de mí aún afirma ser de otra dimensión." Todo gruñó. "Si no voy ahí en cinco minutos, lo más probable es que Dayon vaya a venir aquí y tener un desayuno con nosotros, Sabes cómo es él." Luchó para liberarse del agarre de Osomatsu. "Mira, no sé quién demonios eres, mi compañero confía en ti, ¡Ya lo sé! ¡Solo déjame patearte el trasero y matarte, juro por Dios, que si intentas tocarme con una aguja, destrozaré tus órganos y forzaré a tus amigos a comerselos!"

Chibita frunció el ceño desde el sofá. No estaba preocupado particularmente por lo que estaban platicando, pero Iyami y Chibita estaban de acuerdo con que osomatsu se veía ligeramente incómodo, ¿Se estaba cansando de intentar restringir al demonio que intentaba quitarles la cabeza? ¿O solo estaba disgustado por el comportamiento de Todo? Se podía dar a sí mismo un respiro. Los eventos de la última noche aún no abandonaban su mente, e incluso Chibita había olvidado preguntarle a Osomatsu sobre su pesadilla. "Maldición. Osomatsu, ¿No es eso peligroso? Probablemente te morderá si continuas haciendo eso, idiota."

Su respuesta fue una sonrisa. "Chibita, compañero, si no lo recuerdas, intentó matarme con una patada, un plato de porcelana, una botella de vino vacía. Una mordida de este chico es prácticamente una hormiga comparado a esas cosas de antes. Estaré bien, probablemente solo pierda un brazo si este chico me muerde. ¡Mira que tan filosos están sus dientes!" Le sonrió a Todo pareciendo más enojado que esa declaración, prácticamente estaba afilando sus dientes cuando mordía el piso. "Además, no puedo sostenerlo más tiempo. debo empezar a entrenar con Jyushimatsu de nuevo. No he usado toda mi energía en mucho tiempo, no desde-" Osomatsu se detuvo.

La última vez que había usado toda su energía para reunir el poder necesario para lastimar a alguien fue cuando golpeó a Jyushimatsu contra el muro. Y le dejó un ojo negro a Todomatsu. La última vez que demostró su poder como el mejor luchador fue cuando lastimó a sus hermanos menores, los dos más jóvenes, los bebés del montón. Osomatsu sintió la culpabilidad en el pecho repentinamente intentar ahogarlo nuevamente como cuando se forzó a sí mismo a olvidar esas memorias cuando Choromatsu se fue, con todos siguiendolo después. No. Sus hermanos estaban de regreso en casa, y Osomatsu necesitaba regresar con ellos.

¡No era tiempo de sentirse culpable! Pero Osomatsu nunca se disculpó por haberlos golpeado… ah, odiaba momentos como ese. ¡Momentos en los cuáles no sabía lo que hacía! Debió haber hecho algo más, no sentirse mal por él mismo. Podía tratar con su autocompasión en otro momento. Solo no ahora- espera. No podía tratar con ese incluso si iba a casa, porque como el mayor, no debía hacer a los menores preocuparse demasiado. Argh, ¡Era tan confuso!

Como se distrajo, no se dio cuenta del tirón repentino de Todo para salirse del agarre de Osomatsu, rodó hasta quedar de espalda, entonces le dio una patada a Osomatsu. Esta vez, como fuera, fue exitoso. La guardia de Osomatsu había estado baja y las consecuencias de tener el pie de Todomatsu contra su mejilla causaron que se tropezara contra la puerta, rindiéndose inconsciente.

"¡Osomatsu!" Chibita lloró cuando su amigo de la infancia fue empujado contra la puerta, los ojos de Kara e Iyami se ensancharon de la sorpresa. Chibita se levantó del sofá, pero no se acercó a Osomatsu. Todo aún estaba en el cuarto, y aún asustaba a Chibita con su sola presencia, lo cual había hecho que el más pequeño se enojara porque estaba dejando que el chico lo asustara, incluso después de haber dejado inconsciente a su amigo.

"Bajaste la guardia." Todo gruñó, saltando para ponerse de pie y sacudirse el polvo de sus ropas, viendo con una mirada helada al inconsciente Osomatsu. De verdad era difícil enfrentarlo y sujetarlo, Todo podía darle eso. Accidentalmente recordó algo que no quería, sintiéndose mal por ello, y bajó su guardia ante uno de los matones más peligrosos de la ciudad. ¿Culpabilidad? Ninguna realmente. Todo quería patear el trasero de este chico tan pronto como Kara le contó la historia, así que estaba satisfecho. Por ahora, al menos, "¿Recordando sobre qué cosas? Muy mal. Tu error. No te distraigas en cosas innecesarias." Aunque quería terminarlo de lanzar fuera por la ventana del departamento para asegurarse de que muriera por su bien, estaba realmente tarde para la reunión y no tenía tiempo para tratar con la mierda de Kara si quería matar a Osomatsu. Normalmente, no le importaría, pero Kara era un buen chico, ¡Así que quién le inyectaría una peligrosa jeringa!

Caminando sobre Osomatsu e ignorando las miradas de pánico y ligeramente asustadas de los otros tres ocupantes del cuarto, lo empujó de la bufanda para alejarlo de la puerta, abriendola y dejando el cuarto sin darle una mirada a Kara. Aunque se aseguró de cerrarla de golpe cuando salió de la habitación, ocasionando que los vasos de las tazas cayeran, dejando más fragmentos de vidrios a Kara para limpiar después.

No estaba preocupado por eso. ¡Su amigo de la infancia había dejado a su hermano mayor inconsciente! ¡Todo era el hermano menor de Osomatsu, y había cometido el error de haberse distraído y bajar la guardia alrededor de su peligroso hermano! "¡Osomatsu!" Kara corrió a lado de Osomatsu, Iyami lo siguió mientras Chibita se quedó ahí, confundido, antes de apretar los dientes y maldecir salvajemente. Kara sostuvo su rostro para buscar si tenía algún moretón, y casi le da un infarto cuando Osomatsu no abrió los ojos. "Oh por Dios, Dios mío. ¿Osomatsu? ¿¡Osomatsu-niisan?! ¿¡Estás bien?!" Agarró su mano para checasr si tenía algún signo que indicara que estaba vivo, y para su alivio, sintió el pulso y lo vio respirar.

"Solo está inconsciente. El impacto fue demasiado fuerte, además, Osomatsu no tuvo tiempo de bloquear su ataque o cualquier otra cosa. Creo que es mejor dejar descansar a Osomatsu por un rato y dejarlo levantarse por su cuenta. Tal vez tenga que tratar con tu amigo después." Iyami miró la puerta y ayudó a Kara a cargar a Osomatsu casi como si este último hubiera bebido. Excepto que esto fue fácil, porque Osoamtsu no estaba tropezando como un imbécil borracho. "¡¿Cómo puedes vivir con un demonio como ese?! ¡De verdad estás muy calmado sobre cómo él destruye todas tus cosas!"

"No me preocupo por eso, Iyami. He aprendido a tratar con los arrebatos de violencia de Todo. Siempre es así, especialmente cuando eramos niños. Y cuando pensé que su trabajo en Suteba podía cambiarlo en una mejor persona, alguien educado… se volvió un poco más femeninom seguro, pero eso lo revirtió y tuvo una personalidad mucho más violenta." Kara frunció el ceño, ajustando su agarre a osomatsu. "Quiero decir… voltear una mesa es completamente normal para mi. La semana pasada destruyó a una de las amigas de Rosa y golpeó nuestra mesa por la mitad, destruyendo la máquina de lavado pateandola-"

"¿¡SHEEEEEEEEH?!" Iyami hizo su muletilla normal para expresar lo aterrado que estaba. A Kara le pareció divertido que pudiera posar así. "¡Es increíblemente peligroso, para ti y tu departamento! ¿¡Cómo puedes incluso tratar con él?! ¡Incluso pateó a tu hermano!"

Kara suspiró, bajando la mirada. "Para ser honesto… No lo sé. Tal vez porque Todo fue el único amigo que he tenido. Además, mi paciencia no se desvanece fácilmente con él. Lo he conocido por un largo tiempo, y aún mantiene secretos míos. No entiendo por qué…" Se sacudió, intentando enfocarse en osomatsu en lugar del hecho de que Todo se había ido sin decir otra palabra. Al menos él regresaría después, pensó. "¡No estoy diciendo que Osomatsu-niisan sea menos importante comparado con Todo! Sé que rechacé la idea de creerle hasta que esas memorias empezaron a llegar a mi cerebro. Creo que Osomatsu-niisan es mi hermano y Todo es uno de mis cinco hermanos. Pero él es más realista que yo."

"Ambos son algo, idiota. Él es solo demasiado lógico o está en negación." Gruñó Chibita.

"Bueno… Dejaré descansar a Osomatsu en mi cama por un rato. Le dejaré un paquete de hielo por si lo necesita. Gracias a Dios que el impacto no fue lo suficientemente fuerte para romper la botella y la jeringa…" Dijo Kara cuando checó el contenido en la bolsa de Osomatsu. El teléfono no estaba roto tampoco, lo cual era bueno. No sabía cómo podía reaccionar Osomatsu si su única fuente de comunicación con sus hermanos era destruida. "Siéntete libre de hacer lo que quieras, ustedes dos. Aquí." Recogió la llave que Osomatsu dejó caer cuando estaba en el interior. "Puedes elegir quedarte aquí o hacer lo que quieras. Cuidaré de Osomatsu-niisan."

Mientras Kara llevaba a Osomatsu a la cama e Iyami veía la llave brillante en su mano, Chibita de repente tomó su abrigo y su bufanda del sofá, poniendoselos, luego fue directo a la puerta. "¿Chibita?" Iyami colocó la llave en su bolsillo. "¿A dónde vas?"

"Él dijo que podía hacer lo que quisiera, ¿cierto?" Chibita abrió la puerta. "Vamos tras ese idiota."