"Cruz de navajas "
Las horas frente al ordenador resultaban especialmente lentas y tediosas… en el lugar solo se escuchaba, sonido de las teclas siendo ágilmente golpeteadas para escribir el informe del mes.
Solo el en la oficina, como muchas otras madrugadas. a pesar de ser ágil con la mecánica de rellenar los espacios de los formularios en el ordenador, su mirada se encontraba vacía y sin vida.
perdida en un mundo de pensamientos recurrentes que lo asaltaban de hace ya quien sabe cuánto tiempo.
— "como termine trabajando aquí?" — solía preguntarse en su mente cada cierta vez.
La desesperación por acabar le llevo a teclear con más fuerza y rapidez, sus brazos se movieron tan abruptamente que su codo choco contra un portarretratos de su escritorio, rompiendo el cristal de este al caer.
—maldición! — se quejó. ya estaba harto! No solo de ese insípido trabajo asfixiante sino de la monotonía de su vida,
Tomo el portarretratos para ponerlo en su lugar y contemplo la foto por un momento, era una escena inmortalizada de un día de campo feliz, hace unos cuantos años… cuando la vida aún era emocionante. contemplo su propia sonrisa jovial y despreocupada.
—claro, a los 18 años que otra preocupación puede existir para un muchacho. más que el amor? — se dijo nostálgico.
Pronto también contemplo a la joven que lo abrasaba amorosamente en la foto… una hermosa señorita que siempre lo había seguido incondicionalmente mostraba una alegre sonrisa ante la cámara que la inmortalizo junto a él.
De alguna manera, El cristal se había roto justo a la mitad separando a la pareja atrapada en la imagen,
Resoplo, ante la ironía del asunto. Hace unos días había celebrado su décimo aniversario de bodas… no, "celebrado" era una palabra muy alegre. hace unos días que había "pasado" su décimo aniversario de bodas lo había olvidado y su mujer no le hablaba desde entonces…
ya nada era igual.
¿Como podría serlo? ¿es que no podía ser más comprensiva? su trabajo absorbía todas sus noches, y su esposa trabajaba todo el día. apenas alcanzaban a verse unas cuantas horas y su único día de descanso lo admitía, solo pensaba en dormir.
aquella reflexión le hizo sentir algo de culpa, ya estaba planteado que no se había casado con el gran amor de su vida, pero tampoco había elegido a una mala mujer. su esposa aún conservaba la sonrisa que ahora mismo contemplaba en el portarretrato dañado.
solo que ahora no la lucia frente a él, o tal vez. ya no prestaba la misma atención para darse cuenta de ello.
Puso el portarretrato en su lugar y procedió a seguir llenando los formularios en su ordenador.
/
El aseo del hogar era lo suyo sin duda, siempre que dejaba todo brillando de reluciente se sentía mejor consigo misma, era una forma inconsciente de ocupar sus pensamientos en otra cosa que no fuera la profunda tristeza de sentirse cada vez más distanciada de su esposo.
Para las 6 ya había terminado de desayunar y dejaba las comidas del día muy bien envueltas en el refrigerador, con notas para ser vistas por su esposo, hace tiempo que había dejado de esperarle para recibirlo, media hora de convivencia en lo que servía su desayuno y se iba al trabajo no hacían mucha diferencia en la relación.
Un triste recuerdo de los días felices ocupo su mente al cerrar la puerta tras de si para dirigirse al trabajo.
Sus 2 primeros años de casados solía esperarlo con ansias para abrirle la puerta apenas llegara y llenarlo de besos, tan felices recepciones siempre terminaban con el desayuno enfriándose.
Con el tiempo, un beso en la frente un poco de cómo le fue en su día y a dormir.
Ahora simplemente cruzaba el portón, daba un gran mordisco a su rosquilla y se tomaba el zumo de naranja de un trago para tumbarse en la cama y no saber nada de si hasta la hora de volver al trabajo.
No saber nada de nada, ni de sus necesidades de tenerlo cerca, ni de la constante nostalgia que la envolvía en ese hogar que habían "construido" cuando los 2 eran tan jóvenes y muy felices. o así lo era ella.
—hey hoy luces muy distraída— exclamo Sota, su jefe de trabajo.
Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no había notado lo mal que acomodaba los productos en los estantes,
—perdóname, me decías? — respondió apenada.
—te preguntaba que hicieron para su aniversario, fue hace unos días no? —
—ha, eso… no hicimos nada en especial—contesto triste.
—como que no hicieron nada! ¿No te preparo algún regalo? ¿No fueron a un lugar a cenar? — le pregunto realmente indignado.
—no pidió el día libre, simplemente lo olvido.
—bueno, asumí que algo así pasaría. así que te compre algo—dijo sacando tras de si, una pequeña cajita envuelta en papel de regalo y como decoración adicional un moño de diseños tornasol.
—¡he...! Sota muchas gracias no tenías por que molestarte, quien debe remediar el daño es el, no tu…— respondió apenada.
—en realidad no es por él... hoy hace 7 años que trabajas aquí y quise… obsequiarte algo. —
La mujer se ruborizo de la sorpresa, era verdad, Sota quien era amigo de su esposo le había dado oportunidad de trabajar en su almacén hace ya 7 años, siempre agradeció lo benévolo y atento que solia ser con ella,
—que hermosa peineta! —sus ojos brillaron al ver el hermoso regalo
—sota ,de verdad no tenías por que molestarte. —agradeció sincera.
Era un buen jefe, tan solo 2 años mayor que ella, un hombre honrado, trabajador y comprensivo, le había tomado tanta confianza que se permitió comentar en confidencias el deterioro de su matrimonio.
" no había nada de malo", pensaba para disimular la culpa, después de todo Sota y su esposo habían sido buenos amigos en el instituto.
Pero la culpa se agravio cuando el buen hombre le confeso sus sentimientos tiempo atrás y ahora. más que jefe y empleada eran algo así como…
—me alegra que te guste—suspiro mientras la abrasaba con ternura. —cuando lo vi en la joyería, simplemente vino a mi mente lo hermosa que te verías usándolo—exclamo ruborizado.
—aunque entiendo que no puedas usarlo todo el tiempo, tendrás que quitártelo al llegar a casa— la miro con una ligera sonrisa y ojos tristes.
La mujer le había estado dando muchas vueltas al asunto.
¿Que más daba ahora todo? 10 años habían pasado ya ,tratando de ser la esposa perfecta para un hombre que había adorado con defectos maldiciones y virtudes.
Le había entregado su vida y los años más tiernos de su Juventud a un hombre que simplemente se apagó con el paso del tiempo. para casi todos en Nerima era bien sabido que aquel matrimonio, aunque feliz, se había concretado como segunda opción, su esposo siempre había amado a otra. Y cuando esta se casó con su verdadero prometido, su esposo no tardó mucho en proponerle matrimonio.. y ella tan torpe, tan ciega e incondicionalmente enamorada se había conformado con ser plato de segunda mesa.
Sota era un buen hombre, se preocupaba por ella y la hacía feliz. ¿porque tendría que reprimirse más esperando de su esposo algo que ya no podía conseguir?
Tomo la hermosa peineta de plata y la coloco con cuidado entre su pelo recogido.
—no me la quitare sota. —dijo con la vista perdida en el suelo.
—que dices—exclamo el hombre sorprendido y esperanzado.
—quería saber si puedes…. el día de hoy.. —se ruborizo antes de continuar. —acompañarme a casa?
Sota entrelazo con dulzura sus manos con las de ella, sin poder cerrar la boca del creciente asombro.
—estas. segura? —pregunto con cautela.
La joven mujer le encaro con una liberadora sonrisa que no había podido relucir desde hace ya mucho tiempo, y sin darse cuenta sus lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. Era tiempo de cerrar ciclos. Y empezar unos nuevos.
Su amor de Juventud, resultante en un fallido matrimonio no le impediría aun en la plenitud de sus 28 años la oportunidad de ser feliz.
—si, estoy segura— dijo determinante, antes de ser besada por ese nuevo amor que ahora velaba por ella.
\
Un rápido sorbo a la taza de café, un par de tecleos más y…
—TERMINE! —exclamo triunfante.
Miro el reloj, para notar con satisfacción que había finalizado mucho más rápido de lo acostumbrado, hacer las cosas solo por mecánica le consumía un tiempo desmedido, ahora con la mente clara, y sus dedos moviéndose a la velocidad de la luz se había ahorrado 3 horas de tedioso trabajo en la oficina.
Ordeno los papeles en su escritorio y hecho una última ojeada a su portarretratos, que había hecho arreglar cambiando el cristal.
En la última semana, se resolvió hacer un cambio en su actitud, cuando llego para desayunar y se dio cuenta que se sentía verdaderamente solo y vacío sin las atenciones de su mujer.
La limpieza hecha con esmero y la comida esperando por el, lo trajeron de vuelta al presente al notar que su adorable esposa ya no esperaba por el para abrasarlo y besarlo como antes solía hacerlo.
¡Pero que desconsiderado, tonto y egoísta había sido todos estos años!
Se despidió del guardia para salir corriendo en dirección a su hogar,
Siguiendo las flechas descoloridas que ella amorosamente había colocado sobre las calles, hace tiempo para evitar que se perdiera,
— "pero que detallista es" — recordó, arrepentido.
Paro en una florería que quedaba por el rumbo para comprar flores y remendar el olvido de su aniversario días atrás, hoy llegaría temprano y la sorprendería. vaya que lo haría. la tomaría entre sus brazos dispuesto a hacer de su vida algo mejor, como solía serlo en sus primeros años de matrimonio, esta vez, ella seria siempre lo primero,
Adiós a su pasado, adiós a sus malas actitudes e inconstantes elecciones del corazón que le jugaban malas pasadas cuando adolescente.
Akane era asunto de saotome ahora. ellos eran felices.
Estrecharía en sus brazos a la única mujer que lo había aceptado tal cual, y la amaría solo a ella y a ninguna otra de ahora en adelante,
¡La besaría y acariciaría sin tener a nadie más en sus pensamientos, esta vez, sería un esposo devoto y se olvidaría de las ausencias!
¡Vaya que esto era renacer! Cuantos años desperdiciados! Gritaba en sus adentros. el amor estaba en el aire y eso se podía sentir. incluso ver…allá… por el final de la calle estaba una pareja besándose con ahínco, y pasión.
pasión! Cuanta de ella tenía ahora dentro de si.. no le daría ninguna explicación hasta hacerla suya de nuevo y luego. Disculparse por lo mucho que probablemente la había herido todo este tiempo. apresuro el paso para acercarse a su hogar.
Cuando sintió su corazón que iba galopante a su encuentro, detenerse abruptamente al verla en brazos de quien fuera un buen amigo suyo.
—Akari! —grito dejando a las flores caer en el asfalto,
—Ryoga! — exclamaron los sorprendidos.
—tu! Maldito bastardo! Con tu empleada! ¡Con mi esposa! —se abalanzo a golpear.
Y es que con tantas emociones en el cuerpo la ira y ese sentimiento de traición corriendo por sus venas, el juicio se le nublo y maldijo a kami su suerte, de haber descuidado sus entrenamientos y no poder golpearle con más eficacia para causarle un daño importante a su rival en el amor.
—Ryoga! ¡No le hagas daño! —grito su mujer, aterrada.
Cuanto odio y arrepentimiento gobernaban su mente y sus acciones, había descuidado a su único amor verdadero por anhelar su juventud y sus días de perseguir a una chica que nunca le perteneció.
y ahora se batía en riña con alguien que había sido más listo que él. quien que había apreciado la bondad y belleza que habitaban el corazón de Akari.
—NOOOOOOOOOOOO! — se escuchó desgarradoramente por toda la cuadra.
Mientras los rojos rayos del sol despuntaban el cielo y acompañaban a matizar las gotas de sangre que se derramaban formando charcos por toda la calle.
—Como pudiste! ¡Como pudiste! — le reclamaba chillando golpeando débilmente su torso.
El hombre con las pupilas dilatadas y una llave alemana en navaja, mantenía tenso su cuerpo sin dar crédito a lo que acababa de hacer por puro instinto de protección
—Akari, lo siento. yo…. no sé.. — su voz aun poseía desconcierto, y la adrenalina recorría cada fibra de su ser… nunca había acuchillado a alquien, en realidad, nunca había golpeado o hecho daño a nadie.
Ryoga quedo tendido en la calle shinkagi, frente a su domicilio que ostenta el número 17 en uno de los barrios más pacíficos de todo nerima… presa de ladrones drogadictos que intentaron amagarlo y robarle sus pertenencias… o esa fue la declaración oficial de los medios.
Sin embargo y a pesar de su nueva vida al lado de un buen hombre, ella nunca borrara de su mente las últimas palabras que le oyó decir a su difunto esposo.
—"perdóname, Akari"—
Fin.
Soooo saaaad jajajaj bueno. está en mi versión de cruz de navajas.. desde que decidí que historias harían bien para cada canción.. supe que esta seria para ryoga y akari.. en la serie vemos muy claramente que todos hablan de comprometerse, y de casarse. Con tanta facilidad. pero. pregúntome yo.. alguno de ellos o alguno de nosotros piensa lo que pasa cuando finalmente te casas?
La etapa del enamoramiento donde todo es color de rosa no dura toda la vida, y uno conforme va madurando también debe saber trabajar y hacer madurar su relación, o esta puede morir.
Pensé en ryoga y akari como una pareja que en el frenesí de su juventud se había lanzado a contraer matrimonio a la tierna edad de 18, y ya conocemos a ryoga.. quien siempre variaba sus afectos entre ella y akane… siendo siempre esta última, su favorita.
En este fanfic el "amor de su vida" se casó con ranma…
como es el orden natural de las cosas :P y en la decepción, ryoga como que no tuvo más remedio que casarse con akari,
Pero muchachos! ¡El amor merma! ¡Y por mas enamorada que una este no puede estar como mensa adorando y teniéndole todo en bandeja de plata a alguien que no nos pela!
Ryoga se quedó en el pasado, extrañando sus días de aventuras, y no valoro su presente. Claro que no toda la culpa se la adjudico a el … cuando una relación va mal, siempre… creo yo, algo de la culpa recae entre los 2
asi bien con algo de experiencia en ese ámbito me permito aconsejar.. :P no se cansen de luchar por su amor! ¡Y cuando se casen no extrañen tanto su vida de solteros!
¡Pueden estarse perdiendo algo mucho más valioso en su presente! este consejo les doy por que su amiga hanna soy :P jajajaj
PD: siii! Sii abra nuevo capítulo de "la ultima flor de cerezo.. mas un capitulo extra. :D yeiiii ¡! Jajaja porfavor sean pacientes :P habra unas bonitas novedades y sorpresas ya verán. ?
Bueno los dejo con este capitulo de la colección de mecano! Gracias por sus comentarios! los quiero!
