Advertencias: Embarazo Masculino, intento de comedia e influencia de The Originals con respecto a la magia convencional que no se manifiesta en la saga original de Harry Potter, aparte de Dumbledore vistiendo ropas muy feas.
El destino de un aquelarre
Era festejo, era vida. Yule.
Esa mañana fueron a presentar respeto a los padres de Harry, pues por la tarde no había tiempo. Era su casamiento.
La unión de ambos aquelarres antiguos, separados desde los tiempos de sus fundadores.
Por el aquelarre del León, Harry Potter uniría su tiempo de vida a Draco Malfoy del aquelarre de los dragones, abriendo de nuevo el paso al aquelarre de la furia, por otro lado Cho Chang del aquelarre de las águilas se uniría a Cedric Diggori del aquelarre del topo, estableciendo así una unión ancestral que tendrá un milenio de buena voluntad, días soleados y ninguna guerra más por superar. Era el evento del siglo.
Por supuesto que a Harry no le interesaba nada de ello, era mero formalismo aquella pantomima, él quería que Draco fuera suyo, su alma eterna, era un formalismo caprichoso de los aquelarres que aprovecharían la luna nueva para aumentar su poder, ese era su casamiento, la suave mano que paso por su rostro detuvo ese pensamiento.
- Estaremos bien- Dijo con sus firmes labios, donde surcaba aquella cicatriz desde la punta superior de su labio superior hasta la inferior.
- No te rescate del aquelarre de las serpientes para forzarte a ser mi esposo, yo quiero tu libertad- Le tomo la mano besándole la otra cicatriz, todas producto de su querido Colacuernos Húngaro.
- ¡Está bien Potter!- suspiro y entrelazo sus dedos volteándola para mostrarle el reluciente anillo de plata- ¿Ves esto?, el día que te lo entregue esa fue mi determinación, es mi libertad de elegirte-
Harry no se aguantó, lo beso, profundo y tosco. No importaba, guardaba los mejores para después de esa absurda celebración.
- Además, estos chicos necesitan un lugar a donde ir- toco su (aún) plano vientre, donde crecían en su cuerpo masculino dos poderosos magos, dignos herederos del aquelarre, venidos de la extraña habilidad de los miembros del extinto aquelarre Dragón, donde todos sus miembros pueden engendrar y concebir a herederos de sangre pura mágicos por géneros iguales.
- Albus y Scorpius…- Harry apoyo su frente en la de Draco, cerrando fuertemente los ojos sintiendo las recientes magias.
- Harry, Albus y Scorpius, ustedes tres son mi libertad- Dijo en un susurro, abrió los ojos y se enfocaron en el amplio verde bosque frente a él.
- No le diremos a los ancianos, aun, ¿verdad?- Contesto temeroso Harry, temía la furia de su padrino por "botar tan rápido su juventud" y la del padrino de Draco por "corrompedor ingrato sin escrúpulos", aunque ellos ya tuvieran 2 descendientes y otro en camino.
- ¡Bah! Imposible, ya el viejo manipulador anda dando saltitos por allí con tu túnica turquesa con nubes doradas, ¡turquesa con nubes doradas, Potter!
Definitivamente sería una buena celebración en Yule.
_
Buenas... aquí tengo otra mini historia bonita sobre Drarry, ya veo que la otra historia no intereso tanto :(
pero con optimismo, en fin, les aviso que solo queda una historia más para finalizar con estas preciosas recopilaciones de mi invención :(
pero no se preocupen me verán por aquí seguido para cuando finalice mis exámenes.
Mis agradecimientos para los lectores quieren se toman la molestia de leer mis locuras!
Nos leemos... Besos.
