Advertencia: abuso del hechizo glamours, insinuaciones sexuales, alcoholizar, drogas, etc; todo lo que se puede encontrar en un año de locura. Y unos personajes muy fuera de carácter. También que esta escena se baso en un capítulo de The Vampire Diaries, así que espero haberlo adaptado por mejor posible y que igualmente lo disfruten.
Descargo de Responsabilidad: Todos los personajes son de JK y la escena en gran medida pertenece a los escritores de The Vampire Diaries
Historia 5
Viaje por la carretera, y lo que Harry encontró allí.
Se había largado, de Hogwarts, de la Academia de Aurores, del Mundo Mágico.
Vendió su escoba y reparo la moto de Sirius. ¡Ahora veía el mundo! Sentía esa libertad de algo que le fue prohibido desde la muerte de sus padres.
¡Era libre!
3 años con 5 meses así y le seguía pareciendo un éxtasis, montar en aquella vieja moto arrancar sin destino alguno por las amplias carreteras, hasta llegar a un destino cualquiera, una central de transladores o (cuando no mucho) ver alguno abandonado en algún lugar abandonado y reactivarlo ilegalmente, esto último lo había llevado a Estados Unidos, primero California y luego Texas.
Apenas en el mes 6, ya había probado de todo. Licores, cigarros, hongos alucinógenos, tortas felices, no pastillas o inyecciones ya que después de la batalla la experiencia hospitalaria había sido ciertamente traumante, en gran medida, y porque no también probó mujeres en todas sus especies y uno que otro hombre lo suficientemente convencible a sus gustos. Al año ya nada lo sorprendía.
Pero en aquel momento, aquello era demasiado.
En aquel convertible verde, tan propio de ÉL, en bermudas, camiseta y sandalias americanas, nada propio de ÉL, se bajó del poderoso automotor y entró al bar donde la mayoría de los ciudadanos clavada sus nada honorables ojos en aquel ser venido desde sus propios infiernos.
Harry dejo de prestar atención a la voluptuosa camarera y también se fijó en Malfoy, extrañado y confundido se tallo los ojos (no continuo usando gafas debido a lo incomodo de los viajes y se sometió a la operación tanto muggle como mágica) y clavo la mirada en su antebrazo, donde ya no había la marca, sino un hermoso tatuaje de un corazón real encerrado en círculos y directrices minimalistas que decoraban exquisitamente la piel, ahora tostada, de su ex némesis de su antigua vida, pensaba que el mundo tendría que estar de cabeza, o empezar a creer esas historias americanas de platillos voladores que abducen, operan a la raza humana y cambian realidades para dejarte morir en un mundo paralelo, ¿Así iba la historia, no?
SE HABÍA SENTADO, EN SU MESA, EN FRENTE DE ÉL.
¡Quita esa cara Potter! Cualquiera en este bar va a pensar que eres virgen- Malfoy saco un espejo de mano y con su dedo pareció que retocara sus labios, un breve y efímero rastro de magia delato a Harry que Draco usaba un Glamours.
Así que eres una rubia, modelo, de perfectas proporciones y vestido despampanante con flores, perfecto Malfoy, cuantas ganas de llamar la atención- aluda el moreno, mientras quitaba una pelusa invisible de su camisa de cuadros.
Llama menos la atención que cuando decidiste que los brownies de la felicidad eran lo suficientemente justificable para pasear desnudo por medio Brasil- contrataco mirándolo acusadoramente y esa ceja alzada, tan Malfoy, con esos labios tan pálidos, miró a la horda de pervertidos que nada disimulado devoraban con la mirada a la distorsionada figura de Draco.
He cometido errores en esa vieja vida, pero mírame limpio comenzando de nuevo en un nuevo lugar, sin errores y sin rencores absurdos- escucho a Malfoy bufar volviendo la atención de nuevo a su rostro.
Claro, mira. Cortare el rollo. Estoy aquí, primero: para quitarte ese translador ilegal que bien nos ha causado un dolor de cabeza grande en el departamento de negocios internacionales. Y segundo: ¡estás loco!, todo el mundo mágico te está buscando- bajo un poco la voz- tienes a la sangre sucia en un ataque de histeria, es imposible hablar con ella de ti.
No la llames así, es Her-mio-ne. ¿Entendiste?
La camarera interrumpió para pasarle el tarro de cerveza a Harry y de mala manera, bajo la miraba de su asqueroso jefe, tomar el pedido de la zorra plástica que le estaba arrebatando su conquista con ese vulgar escote que no podía sostener sus senos de vaca, aunque se fue complacida cuando pidió una cerveza que lo destaparan en su presencia y eso le quito el entusiasmo a varios clientes retrógrados.
Harry se burló un poco de la situación, si los muggles supieran. Saco de su bolsillo la moneda de cobre, lanzándola al aire y que Malfoy agarro en un aplauso, haciendo silbar a muchos de los hombres de allí, también llevándose mala cara de la cantinera con otras de las pocas mujeres de allí.
-¡Mamacita, si te doy un dólar puedes hacer el show en público!-
-¡Te doy 40 dólares sí me lo haces a mí en privado!-
Malfoy saco su mejor dedo para aquellos viejos asquerosos, mientras que la camarera escupía varios tarros de cervezas. Harry solo reía de lo lindo.
Debo decir que es placentero- se reclino del asiento.
¿El que Potter?- guardo la moneda en un bolsillo especial.
Tú aguantándote las ganas de cruciarlos- rio guturalmente- aunque me queda la duda ¿Cómo me hallaste?
Malfoy dejo de mirar sus uñas y levanto una vez más el espejo para verificar el hechizo- preguntando de aquí para allá, tu sabes… cómo en esas películas de forasteros- Harry estaba alucinando con lo dicho por Draco, realmente ¿películas?- ¡Oh!, y claro que tener aun en tu poder mi primera varita que deja una conexión mágica, ayuda bastante- sonrió.
Harry se quedó congelado, la varita de Malfoy, debe haber quedado atrapada entre el poco de maletas que encogió cuando abandono Hogwarts. Se ruborizo de la vergüenza y cuando salió de su estupefacción.
Malfoy lo siento, yo no… no me di cuenta- maldijo- lo siento, si quieres vamos al hotel y la buscamos, te juro que.
Relaja la raja Potter- Malfoy sacó otra varita- "mírame, limpio comenzando de nuevo".
Harry suspiro pero se permitió respirar cuando la camarera dejo en la mesa la cerveza con el destapa corchete y casi arrancándoselo de las manos cuando Draco termino de destapar la botella, Malfoy no hizo más que alzarla a manera de brindis.
Por los nuevos comienzos-
Por los nuevos comienzos- y brindaron.
Después de un rato, Malfoy se envalentono.
¿Te es tan fácil?, ¿dejarlo todo atrás tantas veces quieras, cuando quieras y solo ser alguien nuevo?-
Es fácil-
No lo creo. Yo nunca he podido, ni siquiera en la guerra-
Lo sé- Estiro sus dedos y se le ocurrió una idea- te mostrare, dame tu anillo.
Una alianza plateada con grabados de serpiente y su nombre adentro. Draco dudo por un momento y se lo quito, deslizándolo por la mal limpiada madera.
- De acuerdo- No tenía más nada que perder con el chico dorado. O eso creía.
Este respiro profundo y se levantó de la mesa, apartando la silla que estaba al frente de Draco, llevándose una mueca de duda por parte del rubio y que los más de los comensales voltearan a chismosear. Harry se arrodillo susurrándole muy bajo: "un nuevo comienzo", sosteniendo el anillo enfrente de Draco, sacándole a este una sonrisa esa que no veía desde hace tanto tiempo, la de un Malfoy liberado.
-¿Qué haces Potter?- Susurro el rubio, quedándose definitivamente frío ante su ¿némesis?
- Dalila Buena Cruz- Draco tuvo que hacer una mueca sorprendida ante el ingenio de Potter. 20 puntos que JÁMAS iba a admitir en voz alta.
-¿Harrison Smith, qué significa esto?-
- Nos conocemos desde hace mucho tiempo, y no podía haber deseado conocerte de otra forma…- confesó, pero la mano de Dalila lo detuvo.
-Me rechazaste el día que te ofrecí mi amistad- unos comensales rieron. Merlín, Potter era una cabra loca.
- Y desde ese día nuestra relación ha sido un tira y encoge, más tira que encoje si me permites decir- algo las cejas asintiendo a su razón, haciendo que Draco hiciera una cara indigna- pero a pesar de nuestro orgullo, yo siempre te he amado y cada segundo de mi vida quiero compartirlo contigo hasta envejecer y morir a tu lado. Por eso ¿Quieres ser mi…?
-Espera…-
No iba a ganar.
-No me lo estas proponiendo solo porque estoy embarazada, ¿cierto? Sé que estas confundido desde que te aceptaron la libertad condicional, pero te dije que yo podía sola-
-"empatando el marcador, ingenioso"- pensó Harry, mientras sentía miradas punzantes en su espalda, su voz salió un poco nerviosa- No, no… tu estuviste allí siempre, incluso antes de que me inculparán, siempre has sido mi apoyo, mi locura, cuando todos me ignoraban tú estabas allí para pelear conmigo y eso ha sido lo que me recordaba ser de mi edad, aparte de que eres lo que me ha salvado en más de una vez, quiéralo o no, te amo por esa fuerza, esa intensidad constante y ser la relación más complicadamente incondicional de toda mi existencia, el apoyo consistente en mi vida fuiste tú, que desde salí en libertad, las rehabilitaciones, que ese homicida me persiguiera por 16 años de mi vida, y… - tuvo que sorber para no reírse de las muecas que el rubio hacía con su sonrisa, sus manos y las lágrimas de manera exagerada para no reír- Estos trillizos son la mejor noticia que me han dado desde que mis padres murieron… así que ¿Te casas conmigo?-
Draco esperó a tragarse una risotada, y limpio sus lágrimas contenidas, dando un grito exagerado- ¡SI!- Malfoy extendió la mano y Harry le coloco el anillo, lo abrazo alzándolo asiento reparando en aquel aroma fresco de pino, mezclado con sudor y alegría.
Lo que no contaron era con lo que venía después por parte de la camarera y los comensales- ¡Beso! ¡Beso! ¡Beso!
Draco y Harry se miraron. Y el mundo se concentró en sus labios. Sin cohibirse más se besaron, descubrieron un mundo entero de claridad y decisiones en un minuto entero, cuando terminaron ambos notaron que el otro tenía un brillo diferente en los ojos, temían algo más así que solo se tomaron la mano y dieron las gracias por las felicitaciones a sus espectadores, volviéndose a sentar en la silla, lo que Draco noto es que Harry no se sentó al frente sino a su lado, protegiéndolo en un abrazo.
- Bien Potter, tienes: la moto, la herencia, la aventura, la mala reputación y a la chica; ¿qué más puedes pedir? – Fue a tomar su tercer sorbo de cerveza, cuando Harry se lo quito- la cerveza, claro…
-Trillizos, recuerdas…- Malfoy se acaba de dar cuenta que se jodió con su propia historia y rio.
Otra vez, esa sonrisa que Harry adoraba de él.
-Eso es lo único que pido- señalando su sonrisa y tomándose lo último de la cerveza.
Y Draco volvió a sonreír.
Hola hola!, aquí como les prometí la ultima historia para mis lectores, desde el fondo de mi corazón espero que lo disfrutarán.
A pesar de no tener reviews, me quedé impresionada de la cantidad de lecturas que tengo y eso me hace feliz.
Esta historia fue la original por lo que comenzó esta serie de pequeñas historias y fue la más divertida de escribir
En fin, espero verlos muy pronto con otros proyectos locos que tengo debajo de la cama. :)
