Buenas noches, esta es mi segunda historia en el fandom, esta vez es un Au, espero que les guste, si tienen alguna duda con gusto contestare. Esta Historia esta dedicada a la genial Amaish, para agradecerle todo y por que se la debía.

Disclaimer: Gravity Falls no me pertenece.

Prologo.- Llueven motos…y puede que ranas

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Era noche cerrada, la neblina lo cubría todo con un velo blanco y translucido, apenas se podían distinguir vagamente las marcas del camino de asfalto pues tal pareciera que las nubes iban subiendo de la tierra al cielo aquella noche. Manejar por aquellos caminos era ya algo complicado durante el día y con un clima ideal, aunque los paisajes boscosos eran hermosos, la cantidad de vueltas, subidas y bajadas que había en ese lugar podrían dejar en vergüenza fácilmente a más de una montaña rusa. Uno apenas podía maniobrar con aquella cosa entorpeciendo la vista por no decir que había que saberse a donde y por donde se iba, dado que, si no conocias aquellos caminos que bordeaban las colinas y las montañas, podrías fácilmente caer por uno de los muchos acantilados y barrancas de la zona, y para coronar el pastel una vez pasada cierta altura aunque la niebla se atenuaba, la lluvia, aunque leve, hacia acto de presencia. En definitiva un clima ideal para quedarse en casa tomando chocolate y mirando T.V., o para realizar un experimento de dudosa moralidad con partes humanas y un relámpago a modo de catalizador…ah pero también para viajar.

Y en ese relajo climático, una sombra se abría paso moviéndose a exceso de velocidad, iba en línea recta y se movía entre la niebla que rodeaba la zona como si conociese el camino de cabo a rabo, aunque curiosamente si lo viéramos desde arriba aquella cosa se movía en una perfecta línea recta…hacia abajo.

Por aquella misma carretera avanzaba un automóvil Lincoln en color negro mate, a simple vista sobrio y elegante, el tipo de auto con el que cualquier mortal apenas se atrevería a soñar con manejar, no hablemos ya de poseer. Este en particular costaba más dinero que una mansión pequeña y tenía más blindaje que un refugio nuclear, por no hablar del potentísimo motor que hacía que el automóvil se deslizara como si la fricción fuera algo que solo le pasaba a otros y mirando a través de los vidrios ahumados (a prueba de misiles) se encontraba una chica. Si tuviésemos que usar una palabra para describirla sería algo como "Whao" y después la miraríamos alejarse con la certeza de que nunca nos dirigiría siquiera una mirada de desdén, pero una cosa seria segura: nosotros nunca la olvidaríamos.

De pie la joven mediría apenas los 1.57 metros, una fina cascada de cabellos rubios caían con gracia desde su cabeza hasta la parte baja de su espalda, su piel nívea y suave como el jade, contrastaba perfectamente con su cabellera, su cuerpo enfundado por un vestido simple de manga larga y unos leggins que se adherían sus bien torneadas piernas como una segunda piel, dejaba adivinar las curvas juveniles que denotaban la beldad en la que se convertiría más adelante y para rematar sus ojos azules como dos zafiros que relucían con un aire de inteligencia y astucia.

El sueño de todo hombre, una chica que cualquiera quisiera tener como novia, una chica que no escogería a cualquiera.

Y en aquel refugio nuclear con ruedas Pacifica Northwest suspiro…

La chica rubia miraba a través de la ventana, era la noche antes del inicio de clases, sus ojos azules se reflejaban en la ventana mientras miraba hacia afuera, un algo la molestaba pero no sabía que, no era precisamente el tiempo, era lo normal para esa época del año, pero ella tenía un mal presentimiento, sin embargo en ese momento un ligero zumbido la saco de sus cavilaciones, aquel sonido se iba haciendo cada vez más fuerte pero no podía determinar de dónde venía, miro hacia el bosque pero de repente una luz parpadeante en el cielo llamo su atención, las estrellas apenas y se podían ver por entre los nubarrones que cubrían el cielo, pero las que se notaban eran nítidas y brillantes, sin embargo, aquella se iba haciendo más y más grande; y justo cuando daban la vuelta a una curva tanto la luz como el sonido se hicieron identificables, el automóvil freno de repente porque hacia ellos se acercaba claramente algo, un algo que se movía a demasiado rápido y ese algo estaba gritando.

Pacifica estaba casi segura de que aquello que había caído del cielo, era una motocicleta y juraría que vio a una chica sonreírle cuando paso justo enfrente de ellos.

Aquella cosa había caído unos 500 metros más abajo dando un freno bastante duro cuando toco la pendiente de la montaña, antes de enfilar de nuevo hacia arriba moviéndose a una velocidad de miedo por el asfalto y si uno ponía atención (tanta como se pudiera poner a un objeto que se mueve tan rápido que las ruedas tocan el suelo únicamente por mero compromiso) uno se daría cuenta de que aquella sombra, que tan inclementemente se pasaba por los huevos las leyes de la física, era una motocicleta modelo Harley con un sidecar adherido a ella, y si uno se fijaba mejor, se daría cuenta de que dentro del sidecar una larga cabellera asomaba ondeando al viento. Pero claro a este punto y a la velocidad que llevaban esto es pedir demasiado, además para cuando uno se fijara ya solo se verían dos puntos luminosos en el horizonte.

Mientras tanto en el Lincoln, el chofer tardo un par de minutos antes de recuperar la compostura, un rasgo que era absolutamente necesario en su línea de trabajo, después de todo, era posible que aquella cosa cayera de más arriba de la montaña, sin embargo no se molestó en salir y auxiliar, o en comprobar si lo que había visto era real. Encendió el motor y siguió con su camino, haciendo una nota mental para llamar a emergencias mas tarde; después de todo, no se podía molestar a los ricos con los problemas de otros, una dura lección que había aprendido con el paso del tiempo.

Por otro lado Pacifica aun seguía en estado de shock, después de todo aunque estaba acostumbrada a ver "rarezas"; después de todo en Gravity Falls, toda la gente era peculiar, o asi lo pensaba ella, ya que estaba acostumbrada a cierta clase de compañía.

— Necesito aire- murmuro para sí misma y procedió a bajar el cristal de la ventanilla; esto en todas y cada una de las realidades posibles en las que pudiésemos pensar, fue una mala idea. El universo sigue un plan inefable que trabaja en maneras misteriosas y en este caso en particular, muy graciosas.

Y Pacifica no tardo demasiado en darse cuenta.

Dejando que el aire con aroma a pino y tierra mojada llenase sus pulmones, logro calmarse y recuperarse un poco, acto seguido la chica se aplasto en su asiento soltando un gruñido de frustración. El viento en su rostro se sentía bien pero por alguna razón aún se sentía inquieta y aquel incidente de hace unos momentos no ayudo a tranquilizarse.
Estaba segura de que aquello era una motocicleta, una motocicleta tripulada, y habría jurado que algo dentro de esa cosa gritaba de emoción mientras iban en caída.

Sus cavilaciones no duraron mucho, ya que en ese momento el zumbido de un vehiculo se acercaba por detrás de ellos, callándose de repente, justo en el momento en que ella miraba por la ventanilla, fue el momento en que un borrón negro los adelanto, curiosamente al verlo no escucho sonido alguno, no fue sino hasta medio segundo después, cuando la mancha los había adelantado, que el estruendo del motor de una motocicleta se abrió paso entre el silencio que los rodeaba y esta vez ella podría jurar por el cielo y la tierra, que en aquella infernal cosa había una chica que la saludo justo al pasar por su lado. Una sonrisa loca y simple, que de alguna manera le hizo sentir escalofríos.

Pero en nada el susto dio paso a la sorpresa, solo para inmediatamente pasar a la furia, ya que al instante siguiente de haber visto aquella loca sonrisa una ingente cantidad de agua le dio de lleno en la cara, dejándola hecha una sopa.

Sorprendida y rechinando los dientes, tomo una toalla de los enseres del auto y se secó la cara, definitivamente iba a tener unas palabras con el conductor de aquella infernal máquina, y cuando eso pasara se aseguraría de regresarle el "favor" de refrescarla.

Estaba segura de que se verían al menos otra vez, después de todo a lo lejos podía verse un enorme enrejado y detrás una mansión gigantesca.

Se dirigían al mismo sitio

Pero retrocedamos un par de minutos.

La motocicleta "fantasma" subía por el camino adelantando todo tipo de autos de lujo, sorteándolos y salpicándolos con un rastro de agua cada vez que los rebasaban.

La figura que maniobraba el vehículo era un joven de unos veinte o veintidós años, tenia un aspecto algo steampunk debido a su vestimenta, llevaba una gabardina de cuero negro encima de unos pantalones vaqueros y una camiseta de manga larga con una cartuchera al cinto, pero principalmente al gorro de aviador y los googles que llevaba en la cara para proteger sus ojos de la llovizna.

La motocicleta era una antigua Harley remodelada, con un sidecar negro mate bastante amplio, las ruedas y la carrocería emitían por momentos un casi imperceptible fulgor verde azulado, y dentro del sidecar una maraña de pelos miraba un mapa.

—¿Por qué el sonido se va cuando se van los autos?-pregunto una vocecilla desde el interior del sidecar, la persona que manejaba la motocicleta no contesto inmediatamente, tenía la mirada fija en la borrosa carretera, se encontraban atravesando el estado de Oregón, una región extremadamente boscosa del estado de Oregón, o al menos se suponía que lo estaban después de todo estaba casi seguro de que habían doblado en la dirección correcta en la interestatal una media hora atrás(a la velocidad que iban no tenía sentido fijarse en la distancia, después de todo entre más de uno menos del otro).

Justo cuando tomaban una curva cerrada, un enorme camión de carga les salió al paso, en otro universo esto término en un aparatoso choque donde solo dos personas sobrevivieron, en este sobrevivieron tres. Ejecutando una maniobra que dejaría envidioso a cualquier coreógrafo de escenas de riesgo, la motocicleta apenas vibro cuando dio un volantazo y por mera inercia se aferró al pavimento al girar en la curva, esquivando por los pelos al autobús,( si tienes curiosidad en el otro universo los ocupantes de la motocicleta también sobrevivieron pero el conductor del tráiler...*)

— Porque tienen la amabilidad de llevárselo con ellos cuando se van, en lugar de dejarlo donde pudiera molestar a la gente- respondió pragmático el sujeto que manejaba, la vocecilla del sidecar quedo en silencio y con un bufido replico:

— Pensé que era por el efecto Doppler-en la cara del conductor se esbozó una sonrisa

— sí, eso también—y siguió conduciendo de tal manera que de haberlo alcanzado las leyes de la física le habrían hecho pagar (1).

— ¿Falta mucho?-pregunto el conductor dirigiéndose hacia el sidecar.

Habían adelantado un par de autos bastante lujosos, Bentlys, un par de Limos, Jaguares, Rolls Royce e incluso uno o dos Ferrari…lo que significaba que debían estar cerca.

— Más adelante por esta carretera y a la izquierda en el desvío— le confirmo la voz

Justo al girar a la izquierda adelantaron a un elegante Lincoln negro mate con una insignia que no se detuvieron a analizar. Sin darle mucha importancia rebasaron con facilidad al auto que se deslizaba por el pavimento levantando a su paso una ola de agua que dio de lleno contra un costado del automóvil, pero, para cuando el agua toco el vehículo, ellos ya iban muy lejos.

La chica en el sidecar miro hacia el cielo mirando las nubes

— Deberíamos darnos prisa— dijo la vocecilla desde el sidecar.

El conductor se inclinó sobre el manubrio y presiono un botón en un lado del mismo, al momento del escape surgió una explosión de llamas azuladas que hicieron que el vehículo se moviera aún más rápido, levantando ligeramente la rueda delantera de la motocicleta, deteniéndose justo antes de llegar a una enorme verja de hierro forjado.

En el lado izquierdo había un pequeño tablero de control y sobre los pilares que sostenían la verja un par de cámaras de última generación. El conductor de la moto revisaba sus bolsillos mientras murmuraba

— Donde lo puse, ah sí, aquí esta.

De uno de sus bolsillos saco un papel marrón muy arrugado y tecleo lo que venía escrito, al momento la reja se abrió, permitiéndoles adentrarse en los terrenos siguiendo el camino que proseguía serpenteante hacia una enorme construcción mezcla entre un castillo y mansión, con enormes jardines e incluso retazos de bosque detrás de aquel lugar. Por fin habían llegado a su destino.

— Sabes, esas nubes tenían un aspecto extraño— dijo con una vocecilla irritante e incitadora antes de bajar del vehículo.

— Sep, de una extraña tormenta.

Justo en ese momento algo en el cielo decidió que era hora de dejarse de niñerías y enseñarles a los mortales lo que era una lluvia como se debe. Un relámpago surco el cielo llenando el aire de un fuerte olor a ozono y produciendo un trueno tan fuerte que hizo vibrar la carretera.

Inmediatamente otro relámpago surco el cielo iluminando una enorme nube triangular sobre la mansión, si uno se fijase bien(durante el milisegundo que duro el relámpago) incluso podría ver que en medio parecía tener un ojo.

Segundos después un lujoso Lincoln blindado pasaba por la misma verja, aquel era el lugar de educación más exclusivo y resguardado del planeta, o casi. Inmediatamente después el dios de la lluvia decidió enseñarles de que estaba hecho, mientras la rubia se adentraba en la escuela detrás de ella se desataba un aguacero.

Pacifica Northwest había llegado al Instituto,

En ese preciso instante, discretamente y sin que lo notara una rana cayo del cielo.


1.-pero iba tan rápido, que incluso a la gravedad le tomaba su tiempo hacerse valer.

*también, pero tuvo que esperar dos días viviendo de la naturaleza antes de darse cuenta que había un pueblo a diez minutos de ahí.

Notas del autor:

Espero que les guste esta cosa, esta basado un poco en una historia que hice para una partida de rol que tuve con unos amigos, con partes de una novela corta que tenia en mente, tal vez mas tarde la continué usando esto como base, no lo se.
Gracias a Amaish por fungir como mi beta reader esta vez. Procurare que los capítulos sean largos, ya que planeo actualizarla cada quince o treinta dias.