Capítulo seis

Palabras contadas y pensamientos a puños. No ha descansado, ni siquiera trotado; está tan agotado que las piernas le tiemblan, pero más le tiembla el corazón al sentir dos chacras cerca. Debería detenerse, piensa, para saber qué rayos quieren. Sin embargo, algo le dice que sólo quieren detenerlo y echar su tiempo al lodo.

¿Es que no lo entienden?

Aunque debía admitir que estaba sorprendido de lo rápido que lo alcanzaron. ¿Cuánto chacra habían gastado, si él mismo utilizó sus más profundas reservas bajo los pies para ir más veloz que cuando se cree en peligro?

Un mensaje bastaba, a ambos se los dijo. Y cuando se preparó para escuchar el grito de Naruto, porque ya los sentía a algunos metros detrás, un ataque desde arriba lo tumbó hasta casi enterrarlo en el suelo.

El polvo cubrió el área y el dolor cubrió su cuerpo. Se sintió mareado, aun más furioso y enseguida activó su sharingan. Pensó que por esa razón Kakashi y Naruto iban tan deprisa tras él, para poder advertirle de un enemigo invisible.

— Sasuke, quédate así…, por favor.

Pero no era así.

Cuando la nube de polvo se disipó, Naruto y Kakashi estaban a su lado, y entonces Sai cayó de pie delante de él; el chico lo miraba precavido, con su pincel y pergamino en mano, listo para dibujar alguna de sus bestias. Lo supo, que él lo atacó y que estaba dispuesto a hacerlo una vez más. Y además, que Naruto y Kakashi estaban con él.

No podía ser que lo jodieran de ese modo.

— ¿De qué se trata esto? —sisea, e intenta plantar un pie en el suelo, pero Naruto hace ademán de detenerlo en el acto. Cuando sus miradas se encuentran, los ojos de Naruto lucen igual que en su infancia; solitarios, tristes y dolidos. Por un instante, él mismo se siente de ocho años una vez más.

Ese sentimiento de vacío lo distrae lo suficiente para que Kakashi lo golpeé en la nuca.

Y entonces se deja caer en nubes que lo tranquilizan. La mayoría son oscuras, pero es algo que le funciona. Sus avispas se visten como mariposas blancas, revolotean en una sola dirección y lo guían hacia su deseo. Esto ya no es venganza, sino un lejano juramento.

" ¿Sasuke-kun? "

La ve sonreír y entonces despierta. Naruto está delante suyo junto a Sai y Kakashi, y ni siquiera necesita echar un vistazo para saber que lo han amarrado; su arma la tiene Kakashi y, además, algo le han dado, porque su cuerpo está demasiado pesado. Lo han drogado. El agotamiento físico no lo pondría así.

Sentado en el suelo, intenta pensar en las posibilidades de liberarse, mas ninguna logra funcionar en su cabeza.

—Es suficiente, sólo díganmelo— les dice exigente.

Sai no se atreve y Naruto no se cree capaz de pronunciarlo, así que Kakashi da un paso hacia él. Sus ojos llenos de culpa, como los de Naruto, como los de él mismo si se viese en un espejo.

— Han encontrado un cuerpo cerca de Suna —anuncia Kakashi. La voz y el alma le tiemblan—. Y Gaara confirma que se trata de Sakura.

Sasuke no recuerda qué pasó después de eso. No sabe si otra vez lo golpearon, si lo sedaron o si simplemente él perdió la conciencia. Lo que sí recuerda es que con esas palabras, sintió como si Kakashi también le atravesara el pecho.


¡Gracias por sus comentarios! Me apresuré en traerles la continuación porque el último capítulo más corto de lo normal c: Espero que les haya gustado y me dejen sus opiniones una vez más, que siempre es un placer leerlas. ¡En serio que quisiera responder cada una, pero con el celular nomás no! :c

Bueno, me dejo de lamentos y les deseo alegría hasta que suba mi actualización, que no sé cómo les hará sentir. Adiós :)