descargo de responsabilidad: skip beat ni sus personajes me pertenecen (bueno fuera)

"El futuro nos tortura y el pasado nos encadena, he ahí porque se nos escapa el presente"

Tormenta personal

Paso ya hace bastante tiempo atrás, cuando yo era la persona más tonta e ingenua, yo amaba o creía amar a una persona, cabe decir que era prácticamente siega ante él, pero al crecer cerca de él y verlo a diario me di cuenta (muy tarde por cierto) que esa persona solo me utilizaba a su antojo.

Cuando me sentía sola, triste o afligida nunca nadie estuvo a mi lado, ni siquiera la persona que yo creía amar en ese momento, pero llego el día en que me arte, me arte de él y su incompetencia para ayudarme, su mala maña de quedarse como una tonta estatua que no podía ni siquiera verme llorar, así fue como decidí resolver mis problemas por mi cuenta, escondiéndome de todo y todos.

Yo tenía seis años y ya me valía prácticamente por mí misma pero nunca fui lo suficiente buena ni para mi madre ni para nadie que estuviese a mi alrededor, nunca recibí una sonrisa de parte de nadie por mis esfuerzos, siempre pedían más de mí, (no es como si no pudiese lograrlo) pero me afligía lloraba por ello.

En uno de mis recorridos al riachuelo que estaba cercas de la casa de los Fuwa me encontré con un muchacho no mayor a los diez años o eso fue lo que dijo, era muy guapo debo admitir, sus ojos verdes esmeralda que dejaban relucir una amabilidad y tranquilidad que juraría que podría transmitirla solo con mirarte, una sonrisa que podría dejar atónita a cualquier persona, tanto que transmitía esa alegría al mirarlo y un cabello dorado hermoso y suave como la seda misma.

Él y ese lugar se convirtieron en mi refugio, un lugar donde podía dejar atrás la tristeza y sentirme querida, aunque esto no duro mucho tiempo, el debía irse y con ello conocí la soledad, yo no conocía bien ese sentimiento hasta que el llego y se fue con esa misma rapidez, se sentía como una marea subiendo, arrastrándome y ahogándome en las profundidades, una tormenta, la cual arrastra todo a su paso una que te deja sin nada y al arrastrar todo con ella solo te deja ese sentimiento de tristeza, angustia y sobre todo soledad.

Antes de marcharse me hiso una promesa, la cual yo sé que cumplirá; el volverá por mí y me llevará lejos donde ya no puedan lastimarme, yo lo esperare aunque mi mente lo olvide mi corazón será guiado siempre hacia él.

Bueno así fue como llegue a esta situación de enojo, tristeza y decepción en la que ya han pasado alrededor de diez años y el nunca volvió.