Capitulo 4

Pasaron todo el día hablando con personas, cuando volvió a ir al estudio fotográfico, la jefa de fotografía lo esperaba con una sonrisa, Blaine no se alejo mucho por las dudas, aunque sabía que su novio la pondría en su lugar si era necesario.

Al volver a la mansión, en el auto y ya de noche, Kurt recordó la conversación que habían tenido allí el día anterior.

Tú me admiras?...ayer dijiste que me admirabas.-

-Por supuesto que sí. Yo no sé lo que es trabajar como tú lo haces, ni buscar algo que te hace falta...- Blaine se quedo pensativo unos instantes. -lo único que deseaba y no podía tener eras tú, y hoy estas aquí conmigo, y es así porque tú lo deseas, ni siquiera por merito mío...yo estoy acostumbrado a tener las cosas antes de pedirlas, jamás tuve la necesidad de nada, si me hubiera tocado otra vida, más normal, estaría muerto.-

-Eso no es cierto, tú eres el hombre más inteligente que conozco, además de bueno y dulce...pero creo que me hubiera gustado vivir un poco como tú.- dijo Kurt.

-Puedes tener el cielo y la tierra a tu disposición, sabes que ese no es un problema.- respondió Blaine.

Kurt sonrió.

-No quiero ser un mantenido, ya soy un acomodado...-

-Eso no es ser acomodado, eres mi novio y mi madre te vio mas potencial que a cualquier modelo...y si fueras un acomodado cual sería el problema, serás un Anderson harás lo que te plazca.- dijo con molestia Blaine.

-Bueno, en realidad no discutimos eso...pero yo prefiero conservar mi apellido.- dijo Kurt.

Blaine lo miro serio, y justo en ese instante Wes abrió la puerta del auto para que bajaran ya que habían llegado a la mansión.

Blaine cerró la puerta, nuevamente y miro a Kurt.

-Porque no quieres llevar mi apellido?.-

-Podemos hablar esto adentro?.- respondió Kurt al ver que Wes se quedo estupefacto y Víctor seguía frente al volante.

-No...baja.- ordeno Blaine a Víctor y este hizo exactamente eso.

Kurt se sentó mirando hacia el frente e hizo un bufido molesto.

-Porque no quieres llevar mi apellido?.- volvió a preguntar Blaine mirándolo serio.

-No es que no quiera...- respondió Kurt. -pero prefiero conservar el mío.-

-Porque?.- Blaine ya no sonaba tan sereno como antes.

-Porque es mi apellido Blaine!, es parte de mi, de lo que soy, de lo que estas orgulloso.- dijo mirándolo a la cara con cierto enojo.

Blaine apretó los dientes y miro hacia otro lado intentando calmarse.

-Y que tiene de malo que lleves mi apellido, no entiendo, no dejaras de ser tú, serás mi esposo, un Anderson.-

-Eso suena a que seré de tu propiedad.- dijo Kurt y bajo del auto enojado, sabía que Blaine no entendería.

Blaine bajo también mirándolo con enojo, para él Kurt no tenia dueño, pero obviamente prefería que todos supieran que era su esposo, suyo y de nadie más.

Entraron a la mansión y Kurt se dirigió a su habitación, estaba serio, Blaine se detuvo en las escaleras, quería hablar con él pero sabía que ahora no era el momento, dejaría que pensara con más calma la decisión que tomo.

Camino hacia la oficina y se sentó en su sillón, mirando hacia el escritorio, Wes entró junto a él mirándolo sin decir nada.

-No quiere llevar mi apellido.- dijo Blaine mirando a Wes.

Éste levantó las cejas pero no dijo nada.

-No sé qué tiene de malo que lleve mi apellido, será un Anderson de todas formas.-

Wes solo lo miraba, no era un tema en el que pudiera opinar.

Blaine bufo molesto.

-Que hay pendiente?.- pregunto para intentar despejarse.

Wes busco dos carpetas y las abrió.

-Tienes que firmar aquí.-

-No es como si fuera a perder algo de él, ni cambiar...no entiendo... porque no quiere llevar mi apellido?... donde es?.- pregunto mirando el papel.

-Aquí.- respondió Wes señalando un papel.

-Dice que será de mi propiedad si lleva mi apellido...no entiendo...él es mío...mi novio, futuro esposo, vive aquí conmigo...no entiendo!.- dijo Blaine levantando la voz.

Wes notaba a su jefe enojado, pero perdido, totalmente perdido en su propio deseo, lo miraba extrañado, jamás lo había visto así antes.

-Qué?, dime algo, no te quedes viéndome.- dijo Blaine molesto.

-Pues...no creo que tenga nada de malo que quiera conservar su apellido, si te pidiera que uses el de él, tampoco habría problema.- dijo con cautela Wes.

-Claro que habría problemas Wes!, no puedo cambiar mi apellido trabajando en la organización, que no piensas?!.- pregunto molesto Blaine.

-Pues, siempre podrían combinarlos, o conservar cada cual el suyo, tú serás su esposo, no su dueño, ni él una cosa que necesite un dueño, también tiene su trabajo, cierta notoriedad con su apellido, él no quiere depender de ti, y esto, francamente seria como si tuviera que dejar de lado todo lo que hizo para seguir tu tradición.- reflexionó Wes.

Blaine lo quedo mirando, luego desvío su vista hacia la nada.

-Tienes razón, siempre digo que estoy orgulloso de todo lo que hizo solo y de su esfuerzo por ser él mismo sin miedo a nada...al final lo hago sentir mal queriendo imponerle algo que va en contra de sus esfuerzo...soy un idiota.-

Wes lo miraba sin decir nada, su jefe estaba pasando por una etapa extraña, podía manejar cualquier problema con los mafiosos más peligrosos, pero no podía enfrentar una pelea de novios.

-Voy a hablar con él.- dijo Blaine poniéndose de pie.

-Ok.- dijo Wes guardando nuevamente los papeles ya firmados.

Blaine subió las escaleras y fue a su habitación, abrió la puerta pero Kurt no estaba, salió nuevamente de la habitación extrañado, iba a bajar a la cocina cuando vio luz por debajo de la puerta de la antigua habitación de Kurt, iba a abrirla pero decidió tocar antes.

-Adelante.- dijo Kurt desde adentro.

Blaine ingreso y vio a su novio sentado sobre la cama con varios libros a su alrededor, eran los que él aún guardaba en su habitación.

-Lo siento... fui un idiota hoy...yo no creo que seas de mi propiedad...ni quiero que cambies tus cosas, ni tu manera de manejarte, nada...quiero que sigas siendo tu, así como eres.- dijo Blaine acercándose a él.

Kurt no dijo nada, solo lo miraba.

-Te amo, soy posesivo, y celosos, e inseguro con muchas cosas, especialmente cuando se trata se ti.- dijo Blaine sentándose en la cama.

-De mi?.- pregunto Kurt.

-Nunca tuve a nadie que me ame como tú y tengo miedo de perderte...soy un idiota si...y creer que si llevas mi apellido te hará más mío es un error, lo sé... pero no puedo evitar tener ese pensamiento.- confesó Blaine.

-No vas a perderme...- dijo Kurt aseándose a él y tomando su mano. -te amo, siempre voy a hacerlo, pero quiero hacer mi propia historia.-

-Y está perfecto...yo...voy a apoyarte, siempre...y cuando haga el papel de idiota de nuevo, no me prestes atención.- dijo Blaine mirándolo apenado.

-Te amo...te amo, te amo, te amo...- repitió Kurt acercándose a él y besándolo en los labios varias veces. -ves que eres un amor...te amo.-

Blaine sonrió, Kurt era demasiado adorable.

Se besaron nuevamente, Kurt subió a su regazo a horcajadas, acariciando su cabello y enredando sus dedos en ellos mientras miraba a los ojos a su novio, Blaine podía intuir lo que deseaba, así que lo dejo hacer a su gusto, y no le asombro cuando Kurt lo beso con pasión.

-Hazme el amor...- pidió Kurt invadido por el deseo.

-No tienes que pedirlo mi amor.- respondió Blaine besándolo nuevamente.

Se recostó en la cama y Kurt comenzó a desvestirlo con prisa, necesitado en todos los sentidos, de Blaine.

Se desvistió con la misma rapidez con la que le quito la ropa a su novio, Blaine giro en la cama dejándolo debajo, beso todo su cuerpo, chupando y dejando marcas, busco en su pantalón un preservativo y se lo colocó, se posiciono entre las piernas de Kurt y se sentó entre ellas mirando a su novio a los ojos con una sonrisa muy seductora, Kurt estaba muy ansioso mirándolo con deseo. Blaine lo penetro lento, disfrutando de ese momento, Kurt tiro su cabeza hacia atrás gimiendo de placer, y Blaine comenzó a mover sus caderas embistiéndolo, cada vez con más fuerza y rapidez haciéndolo gemir más alto, subió una pierna de Kurt a su hombro provocando mas gemidos y sonidos de toda clase por parte de su novio, se mantuvo en ese ritmo hasta que todo su ser pedía más, subió la otra pierna de Kurt a su otro hombro, sosteniéndolas con sus manos mientras lo embestía con fuerza, Kurt prácticamente gritaba de placer, y aunque se tomaba de las sabanas de la cama, se sentía en el aire, Blaine lo sintió tensarse, y colocó ambas piernas de Kurt a un lado, en un hombro y se inclino embistiéndolo profundamente mientras se miraban a los ojos, no tardaron en sucumbir ante el orgasmo, Blaine gruño dejando el alma en ese orgasmo y pudo oír a Kurt gemir fuertemente.

Estaban abrazados cuando volvieron en sí, Blaine tomo una manta y los cubrió, hacía frío aunque la primavera estaba cerca.

Al día siguiente Blaine tenía una reunión en la mansión, un grupo de accionistas estaban con él en su oficina, cerrarían los nuevos proyectos de su firma en la ciudad y Europa, pero unos golpes en la puerta los interrumpieron, Wes se dirigió a la misma, y cuando la abrió se encontró con Kurt muy preocupado, Wes lo observo y luego miro a su jefe sin saber qué hacer, Blaine se percató de esto y se puso de pie con semblante serio.

-Disculpen, en seguida regreso.- dijo Blaine a sus socios.

Se dirigió hacia la puerta mirando a su novio y notándolo muy preocupado.

-Ocúpate Wes.- pidió Blaine y salió del estudio. -que sucede?.-

-Mis cuentas están en cero, no tengo ni un dólar, no sé qué sucedió.- dijo Kurt angustiado.

-Ok...ven...- dijo Blaine y se dirigió a la oficina que tenia Kurt al lado de su estudio.

-Ves?...no hay nada.- dijo Kurt mostrándole su computadora.

Blaine reviso la página del banco y efectivamente no había dinero en la cuenta de su novio.

-No te preocupes, seguramente es un problema del banco, yo me encargaré.- dijo Blaine.

-Crees que deba llamar al banco?.- pregunto Kurt.

-No, yo me encargo, seguramente podre acelerar las cosas...- Blaine lo tomo por el rostro con una sonrisa tranquilizadora y lo beso en los labios. -no te preocupes.-

Kurt sonrió de lado más tranquilo.

Blaine volvió a su oficina con otro semblante, serio y duro, entro a su estudio mirando a Wes.

-Lo siento caballeros, pero me ha surgido un improvisto.- dijo Blaine mirando a Wes y luego a sus socios.

-No hay problema.- dijo Valentine poniéndose de pie junto a los demás hombres. -te esperó mañana en la fiesta anual.-

-Sí, mañana estaré con Kurt allí.- dijo Blaine sonriendo amablemente.

Los socios se retiraron de la oficina, Wes los acompaño hasta la puerta y luego regreso a la oficina donde Blaine se encontraba revisando su computadora.

-Vaciaron la cuenta de Kurt.- dijo Blaine.

Wes lo miro serio y busco su computadora.

-No tengo nada, estoy en cero también.- dijo seriamente Blaine sentado en su escritorio.

-Bien, déjame ver que más se llevaron...tu mamá está en cero también, pero no tocaron el dinero de la empresa, el encuadre que hicimos con la cuentas de Valentine y Cooper funciono bien...llamare a Charlie para que active las cuentas de respaldo.- dijo Wes tomando su teléfono.

-Cuanto dinero se llevaron?.- pregunto serio Blaine.

-Más de dos millones seguramente.-

Blaine bufo molesto.

-Charlie, te necesito aquí, vaciaron las cuentas de la familia de Blaine...si trae todo.- Wes corto la llamada y volvió su atención a la computadora.

-Las cuentas de respaldo están activas?.- preguntó Blaine.

-Sí, las de respaldo y el sistema de emergencia también se activo, rastrearemos al que hizo ésto, y también logro recuperar la mitad del dinero antes de que las vaciaran, activare las cuentas que abrimos pero no puedo acceder a las de la organización.- dijo Wes.

-Se bloquean, hay que esperar veinticuatro horas para que la organización las desbloquee.- dijo Blaine serio y sentado en su sillón, mirando hacia el suelo.

-Bien, todo está marchando bien...- dijo Wes mirando a su jefe quien estaba perdido en sus pensamientos. -Recuperaremos todo.-

Blaine lo miro serio.

-Sabia que haría algo así, pero me tomo desprevenido.-

-Estábamos listos para ésto.- dijo Wes.

-Sí, pero yo ...tengo la cabeza en otro lado...siento que estoy en limbo...no puedo anticiparme...y sabes lo que eso puede costarme...- Blaine miro a Wes y luego al suelo, él sabía que esto podía sucederle pero realmente lo tomo desprevenido.

-Todo va a volver a la normalidad, tienes el control...el factor sorpresa, nadie sabe lo que sabemos, eso es lo más importante, y las pruebas que recaudemos serán concisas...-

-Y si no las conseguimos?, fue muy limpio como para dejar rastros.- comento Blaine preocupado.

-Las conseguiremos, siempre hay un rastro, un error, solo hay que encontrarlo, tenemos a medio mundo trabajando en ésto, nadie hace algo así, sin dejar rastro...no hay lugar para la duda Blaine, todos estamos en el equipo correcto, solo es cuestión de tiempo.- Wes sabía que su jefe estaba perdido desde hacia tiempo, pero lo necesitaba concentrado o arrasarían con ellos.

Charlie llegó unos minutos después, entro por la puerta del estudio con carpetas en las manos y mirando a su jefe.

-Hola Blaine.-

-Charlie.- respondió Blaine mirándolo.

-Bien, el perro mordió el hueso y se lo llevo, puede que sea inteligente y se oculte tras un hacker, pero me conseguí a lo nerds más inteligentes del mundo para encontrarlo...ya tengo las cuentas, el banco las activo, así que sigues siendo millonario aunque con algunos dólares menos.- dijo Charlie mientras se instalaba en el escritorio de Wes.

-Cuantos?.- preguntó Blaine.

-Dos millones y medio.- dijo Charlie mirándolo.

Blaine bufo molesto, no le gustaba perder.

-Nada que no puedas recuperar en unos días de trabajo.- comento Charlie.

-No me gusta que crean que pueden hacerlo.- dijo molesto Blaine mirando a Charlie.

Este lo observo y siguió con su trabajo.

-Bien, ya están todas las cuentas activas...- dijo Charlie revisando su computadora. -aquí están las cuentas nuevas, el banco ya las activo, por cierto...tu ..novio tiene cuarenta mil dólares para trabajar, no es...poco...digo...el futuro esposo de empresario más importante de New York y el modelo de temporada gana muy poco, ni una tarjeta plateada tiene.- dijo Charlie mirando a Blaine.

Blaine miro hacia otro lado y luego a Wes, estaba molesto e irritado y Charlie parecía no notarlo.

-Cuando sabremos quien hizo esto?.- pregunto Wes cambiando el tema.

-Supongo que en unas horas.- respondió Charlie y le entrego a Wes unos papeles.

Blaine rechinaba sus dientes, estaba furìco porque estaba flaqueando ante su enemigo, le robaron dinero creyendo poder dejarlo en bancarrota y si no fuera por los recaudos que tomo, estaría en graves problemas ahora.

Wes salió de la oficina y Charlie se quedo mirando a Blaine.

-Te felicito.- dijo Charlie.

-Que?.- preguntó perdido Blaine.

-Por tu compromiso, te felicito, realmente me alegra que estén bien con Kurt.- dijo sinceramente Charlie.

-Mmmh...- Blaine no creía mucho en la sinceridad de su empleado y ex amante.

-Realmente lo digo...yo...encontré a alguien especial y ahora entiendo lo que sientes por Kurt...espero que sean felices.-

Blaine encontró sinceridad en sus palabras, asintió con la cabeza agradecido y Charlie se puso de pie para retirarse.

-Si hay algún inconveniente con las cuentas avísame.- dijo Charlie.

Abrió la puerta para salir y se encontró con Kurt que caminaba hacia la puerta para ver a su novio, sus miradas se cruzaron y aunque Charlie ya no estaba interesado en Blaine, realmente disfrutaba el rostro de molestia de Kurt.

-Adiós Blaine.- dijo Charlie. -Hasta luego.- le dijo a Kurt y este ni se molesto en devolver el saludo.

Charlie sonrió y camino hacia la puerta de salida, retirándose de la mansión.

Kurt cruzo sus brazos frente a su pecho y miro molesto a su novio.

-A que vino?.- pregunto Kurt.

-A trabajar, es mi empleado.- dijo Blaine mirándolo, aunque no estaba de humor, su novio celoso era un espectáculo.

Kurt lo miro enojado.

-Ven...- dijo Blaine tomando la mano de su novio y haciéndolo entrar a la habitación. -vino a solucionar el problema del banco...es el contador...además ...me felicito por nuestro compromiso.-

-A si?...- pregunto Kurt mirándolo con una ceja alzada.

Blaine se sentó en su sillón y lo atrajo hacia él sentándolo en su regazo, Kurt se sentó mirándolo con desconfianza, Blaine sonrió y acaricio su rostro.

-Eres muy hermoso incluso cuando estas celoso.- dijo Blaine con una sonrisa.

Kurt miro hacia otro lado, y luego volvió a mirarlo ocultando una sonrisa.

-El estaba enamorado de ti.- dijo Kurt con una ceja alzada.

-Y yo estoy enamorado de ti.- respondió Blaine mirándolo con amor.

Kurt no dijo nada, sabía que estaba dando un espectáculo pero los celos le ganaban.

-Y?, que sucedió con el banco?.- preguntó cambiando el tema.

Blaine tomo un papel del escritorio y se lo entrego.

-Hubo un erro, el banco tuvo una fuga de seguridad y cambiaron las cuentas, estaban por notificarnos...pero bueno, aquí está todo.-

Kurt tomo el papel leyendo sus datos y el nuevo número de cuenta.

-Por cierto, tiene muy poco dinero, la agencia no te pago aún?.- pregunto Blaine.

-Sí, lo de la anterior campaña sí, pero lo invertí en los nuevos estudiantes y lo de esta campaña no me han pagado aún.- dijo Kurt acariciando el cuello de la camisa de su novio.

-Mmmh...cuarenta mil es muy poco, les pediré ...-

-Eso es más de lo que tuve en toda mi vida, está bien, no necesito más.-

-Es tu trabajo, hablare con mi madre, y usa el dinero que hay en la otra cuenta que te hice, es para ti, para tus gastos.-

-Cuales gastos, si ni ropa compro, me la regalan los diseñadores, tengo todo lo que necesito aquí.- explicó Kurt.

-En libros, una computadora nueva, lo que necesites, lo que quieras, no tienes que tener una necesidad específica para comprar algo que desees.- dijo Blaine mirándolo.

-Ese es un pensamiento muy de millonario...mi papá cuando era niño me decía que no hay que pedir más de lo que se necesita porque uno luego se olvida de lo importante.-

-Mmmh!...seguramente es así...pero ahora puedes elegir lo que quieras.-

Kurt sonrió, y se acerco al rostro de su novio para besarlo con ternura.

-Te amo.- susurro Kurt.

-Yo también te amo.- dijo Blaine besándolo de nuevo.

Por más que el mundo se moviera vertiginosamente, ellos seguían unidos y desbordando amor, aunque la inquietud de la tormenta por venir, podía percibirse, al menos Blaine la percibía, deseaba ocultase entre los brazos de su novio, al menos hasta que la guerra se desatara.