Dianna despertó con una gran migraña, maldijo todo el camino al buffet haber tomado esa margarita tan rápido, todo por culpa de la bailarina sin nombre y su sexy mirada, no solo tenía un cuerpo de una diosa sino que sus ojos eran los más lindos que había visto en toda su vida.

-Tomate esto – le dijo su hermano acercándole un jugo de naranja - ¿Tanto tomaste ayer? – pregunto en susurro solo para que ella lo escuchara

-No, solo fue una copa…que me la tome como agua – dijo mirando avergonzada a su hermano que lo pudo detener una ligera carcajada llamando la atención de toda la mesa

-Di, ¿te sientes bien? – Pregunto su madre, ella negó – Creo que será mejor que descanses en tu cuarto, nosotros estaremos en la playa, cuando te sientas mejor, nos llamas y vamos por ti – le dijo acariciando su brazo tratando de confortarla

La rubia termino su jugo y fue hasta su habitación donde se quedó dormida gran parte de la mañana

En los vestidores para empleados la morena terminaba de colocarse su uniforme ante la mirada de su amiga

-Entonces, ayer no te escuche con tu conquista – cada noche Camila escuchaba toda la acción que su amiga tenía en su departamento en la parte de arriba

-Quizás ahora fui discreta – la miro divertida

-¿Discreta? Pero si hasta en los baños rodeados de personas eres ruidosa – la acuso

-Vale, ayer no lleve a nadie – su amiga se acercó a ella preocupando tocándola para comprobar su temperatura – no estoy enferma, solo…- recordó la mirada que la chica del bar – me distraje y perdí a mi presa – dijo alejándose

-¿Y no encontraste a otra? – Camila estaba más que sorprendida, era muy raro que la morena no pasará con nadie las noches

-No, deja de ser pesada, me voy que se hace tarde – dijo saliendo del lugar

Dianna decidió salir de su cueva solo para ir por alguna aspirina para su cabeza, por lo que comenzó a caminar rumbo al mall del hotel.

El sol era tan fuerte que le era imposible mirar, sus ojos eran demasiado sensibles al sol. Parecía que era su día para maldecir porque había dejado los lentes en su habitación.

-Joder, este día no puede ser peor – dijo tapándose la cara un momento para resguardar sus ojos. Pero solo falto ese momento para que su cuerpo chocará con otro perdiendo el equilibrio y cayendo de culo - ¡Mierda! – se quejo

-Lo siento, no miraba – se disculpó una voz ayudándola a levantarse

Al quitar su mano del rostro se encontró con la mirada verde, era su bailarina. Lea al reconocerla sonrió

-¿Estas bien? – pregunto preocupada al mirar el rostro de dolor de la chica

-Si…- se apretó la sien – solo me duele horrible la cabeza –

-A ese dolor se llama cruda – dijo divertida, ganándose una mirada poco agradable de la rubia – que no es mi culpa que te tomaras tu trago como agua – dijo levantando las manos en señal de inocencia

- Solo quiero algo para el dolor – dijo quitando la vista de los ojos de la morena ruborizada, estaba a nada de decirle que era su culpa, su baila la había dejado mal

- Puedo ayudarte en eso, para eso estamos – se señaló el uniforme, la rubia vio la identificación de la chica "Lea", ese era su nombre – tenemos que hacer felices a los huéspedes – le dio una sonrisa que estaba segura que era la causante de las mariposas de su estomago

La rubia simplemente asintió, Lea comenzó a caminar a su lado. Llegaron a una tienda donde se acercaron al mostrador donde la morena pidió una medicina en español…Dianna pensaba que no podía ser más perfecta esa mujer.

La bailarina la tomo de la muñeca para salir de la tienda haciendo reaccionar a la rubia

-Espera no lo pague – dijo intentando regresar a la tienda

-No tienes- la detuvo – al final creo que tuve la culpa de esa cruda – dijo con una sonrisa egocéntrica

Di la miro, tenía razón pero la forma en que lo dijo, como si le sucediera seguido, le molesto, al final no parecía tan perfecta.

Le agradeció y tomo la medicina, camino rumbo a su habitación pero la morena la alcanzo

-Era una broma – dijo cogiendo aliento después de haber corrido – tengo la bebida perfecta para que te sientas mejor, vamos al bar de la alberca – le propuso

La rubia lo pensó, no perdería nada además vería a su familia allá por lo que acepto

-Si voy a prepararte mi bebida especial, por lo menos necesito tu nombre – dijo mirándola al caminar

- Me llamo Jennifer – mintió, era mejor mantenerse alejada de ella

Lea la miro desconfiada, ella había conocido muchas Jennifer y sin duda la rubia no aplicaba a ese nombre

-No creo que te llames así, no tienes cara de Jennifer- le dijo sincera

-Eso es lo único que sabrás de mi – dijo mirándola a los ojos

En ese momento el grito de su madre llamándola, la hizo enrojecer. Lea la miro, era verdad que la rubia era muy linda pero sonrojada era hermosa.

-¿Así que Jennifer?... – levanto su ceja

-Necesito ir con ellos – dijo simplemente yendo con su familia

Lea la miro desde el otro lado de la alberca, no sabía porque pero Dianna le llamaba la atención, pensó que era porque no se tiraba arriba de ella como las demás pero por su mente imaginaba que ella no era como las otras y eso lo averiguaría

-Vienes un poco tarde- le dijo su compañero en la barra

-Lo siento, tuve que ayudar a una huésped – su compañero la miro – es verdad, solo la ayude nada sexual – se defendió

-Ya, me imagino – la chica rodo los ojos, no todo en su vida era sexo…bueno si lo era – ocúpate de ese lado – le señalo el lado de la piscina donde varias chicas pedían atención

La pastilla había bajado el dolor pero el malestar aún estaba presente. Estaba acostada en los camastros frente a la alberca. Cuando un mesero se acercó a ella entregándole un vaso

-Lo siento, no pedí nada – le dijo

- Me lo envía para ti- señalo al bar donde la morena la miro haciéndole un guiño - dice que es lo que pediste y te manda esto – dejo el vaso en la mesa y le entrego un papel

-Gracias – dijo, desdoblo el papel

Te prometo que si te lo tomas todo te sentirás mejor Jennifer….:P

No pudo evitar sonreír ante la idiotez de la chica, tomo el vaso bebiendo con miedo, si bien no era el sabor más agradable no era malo. Por lo que le dio una oportunidad.

Era la segunda noche que pasaban en la Riviera y decidieron ir a conocer Playa del Carmen, les recomendaron asistir en la noche por el ambiente. Esa noche se privaría de ver bailar a Lea.

En el hotel después del espectáculo esta vez totalmente mexicano con música y danzas tradicionales Lea se quitaba el vestuario para ir al club.

-¿Se te perdió tu chica?– le pregunto su amiga, la morena me miro sin entender- parecía que buscabas a alguien en el público y estoy segura que no lo encontraste porque tienes una cara de pocos amigos –

-No buscaba a nadie, menos a "mi chica", solo que no estoy de humor – dijo cortante

Vaya que no estaba de humor, esperaba ver esos ojos puestos en ella y no encontrarlos la puso de malas.

Dentro del lugar vio a una chica que no dejaba de mirarla mientras se mordía el labio, ya tenía su conquista.

Después de que terminara de bailar se acercó a ella

-Hola, te invito a tomar algo – pregunto en su oído

-No, mejor invítame a tu cama – le contesto la chica que por acento supo que era inglesa

La morena sonrió le dio unas instrucciones y salió del lugar.

Eliza regresaba al hotel cansada de haber recorrido toda la Quinta Avenida dos veces, aprovecho para comprar algunos recuerdos para sus compañeros de trabajo y su amiga.

Al pasar por el teatro no pudo evitar mirarlo, esperando ver si aún se encontraban. Camino algo desanimada a su habitación.

La morena esperaba recargada en su moto a la inglesa. Al llegar le entrego un casco, subieron.

Llegaron al departamento donde vivía la bailarina. No pudieron esperar por lo subieron las escaleras entre besos.

-Esta noche será muy larga – dijo mirando como la chica comenzaba a desnudarse

N/A:Creo que no se puede reclamar que Lea este con otras chicas si apenas se conocen pero en el siguiente capitulo tendremos un acercamiento entre las chicas!

Gracias a las que comentan, siempre es muy agradable saber su opinión, por eso subí este capitulo tan pronto :)

Quejas, sugerencias, comentarios y reclamaciones por aquí o Miss_Lrz