Capítulo 7
Las idas y vueltas lo estaban volviendo loco, Blaine estaba todas las noches en el club, algo que no le hacía mucha gracia a Kurt, él terminaba durmiendo solo, preguntándose si siempre seria así, y luego recordaba como conoció a Blaine. Este último tiempo su prometido estaba extraño por demás, paranoico y nervioso, trabajando todo el día y toda la noche, si no se encerraba con Wes en el estudio, estaba en el club, o en alguna reunión.
La cabeza le daba vueltas, eran las doce de la noche, probablemente Blaine no volvería hasta las cuatro o cinco de la mañana con suerte. Decidió levantarse e ir al club, al menos vería a Blaine este haciendo lo que esté haciendo, necesitaba verlo, se vistió con las prendas de la última colección y bajo a la cocina para buscar a Max, este estaba durmiendo, entonces Sanders lo llevaría al club junto a otro hombre de seguridad ya que Jeff no estaba.
Partieron hacia el club, Kurt estaba un poco ansioso, solo quería llegar y hablar con Blaine, tal vez llegar de improvisto le agrade, nunca le reprochó que fuera así al club.
Al llegar al club entro por la puerta de Blaine, subió las escaleras y observó a unos hombres que nunca había visto, saludo a los guardias de Blaine que si conocía y cuando iba a tocar la puerta, esta se abre dejando ver a un sonriente Blaine, y a Sebastián a punto de salir de la oficina, obviamente los ojos de este se clavaron en él mirándolo como su fuese un insecto, Blaine lo observo confundido, borrando la sonrisa que tenia segundos antes.
-Hola.- dijo Kurt intentando disimular su enojo.
-Hola y adiós, ya me iba...me alegra verte.- dijo con una sonrisa falsa Sebastián. -adiós Blaine.-
El tono con el que se despidió de Blaine fue por demás coqueto e insinuante, lo que desató la rabia de Kurt.
-Hola amor...que haces aquí?.- pregunto Blaine y dejando pasar a su novio.
-Vine a darte una sorpresa, pero la sorpresa me le lleve yo...siempre tu trabajo consiste en reunirte con él, o es solo cuando yo vengo?.- pregunto Kurt enojado.
-Sea lo que sea que estés pensando, estas equivocado.- dijo Blaine mirándolo serio.
-A si?, y el coqueteo es mi imaginación?.- preguntó Kurt mirándolo a los ojos.
-No es lo que crees.- respondió Blaine sin querer dar más explicaciones, sabía que Kurt las merecía pero no podía dárselas.
-No...claro...si...estoy equivocado, pensé que te encontraría trabajando y que podía venir a pasar un buen rato contigo, pero el buen rato ya la pasaste con él.- dijo Kurt mirándolo con algo de enojo y dolor.
Se giro y salió de la oficina, Blaine salió detrás de él, pero Kurt bajo casi corriendo las escaleras y solo alcanzo a hacerle señas a Sanders para que acompañe a Kurt a la mansión.
El viaje lo hizo en silencio y con sus ojos picando por las lágrimas ocultas, ni bien llego a la mansión subió a su habitación y se sentó en el borde de la cama mientras las lágrimas caían por su rostro. Sentía tantas cosas, y mil cosas más pasaban por su mente, temía que Blaine estuviese engañándolo, ese hombre, Sebastián, parecía ser la persona perfecta para Blaine, y tal vez él lo había notado, y ya no lo amaba.
La puerta de la habitación se abrió y Blaine ingreso mirándolo.
-Kurt... Kurt... No es lo que crees.-
-No...ya no me amas?, dímelo ahora porque no voy a estar jugando al novio preparando una boda para mí solo...- preguntó Kurt guardándose las lágrimas mientras miraba a Blaine a los ojos.
-Te amo...no hay otro hombre en mi vida...- respondió Blaine sentándose junto a él. -Te amo, y solo a ti.-
-Y él?, quien es?, quien es para ti?.- preguntó Kurt con angustia en su voz.
-Es mi socio en la organización, nada más, me veo con él por cuestiones de trabajo, no existe nada mas entre nosotros... Kurt te amo...nunca me fijaría en otro hombre.-
Kurt bajo la mirada a sus manos, deseaba tanto creerle, pero algo dentro de él no se lo permitía. Blaine sabía lo que pensaba su novio y no quería perderlo, ni siquiera por la organización.
-Amor, te juro que no hay nada entre Sebastián y yo, estamos trabajando en una alianza para trabajar mejor para la organización, solo eso.- explico Blaine mirándolo a los ojos y con toda sinceridad.
-Me lo juras?, no hay nada mas entre ustedes?.- preguntó Kurt con angustia.
Blaine tomo su rostro entre sus manos.
-Te lo juro. No hay nada más que negocios entre Sebastián y yo.-
Kurt dejo caer sus hombros, y también sus fuerzas, le creería a Blaine porque lo amaba, con cada fibra de su ser.
-Te amo.- susurro Blaine. -Nunca te engañaría porque eres todo para mí.-
Kurt lo abrazo por el cuello, y Blaine se aferró a él como jamás lo había hecho, mientras Kurt se aferraban a ese juramento.
...
Al día siguiente Blaine se dedico a su novio, mando a que hicieran la comida preferida de Kurt y aunque éste estaba un tanto retraído y por momentos alejado, Blaine dejo de lado todo su trabajo para estar con él y a acompañarlo a donde fuera.
Kurt noto las masas que tanto adoraban para desayunar, y se le hicieron agua la boca, se sentó en la mesa y tomo una, Blaine sonrió y busco la cafetera para prepara café para ambos.
-Quien trajo estas masas?.- pregunto Kurt a los hombres de Blaine que estaban en el sillón.
-Yo.- dijo Blaine.
Kurt lo miro y Blaine le sonrió.
-Sé que son tus preferidas.- dijo Blaine dejando la taza de café para su novio frente a él.
Kurt sonrió de lado, Blaine estaba tratando de complacerlo por el mal momento que paso la noche anterior, él no estaba enojado, pero sentía algo extraño, como si algo hubiese cambiado, aunque durmieron juntos y abrazados, Kurt no podía quitarse esa sensación del cuerpo.
Tomo el café y siguió comiendo masas, a veces se miraban con Blaine y sonreía de lado.
-Tienes que trabajar hoy?.- pregunto Blaine. -Te acompañó.-
-Si...tengo que ir a algunos hoteles, pero no es necesario que vengas conmigo.- dijo Kurt.
-Quiero hacerlo, además ...tenemos que hablar con el diseñador de interiores para la boda, bueno...si es que quieres.- dijo Blaine un poco nervioso, temía que Kurt ya no quisiera casarse.
-No quiero ir con ese diseñador...- respondió Kurt.
Blaine se puso blanco de los nervios creyendo lo peor, Kurt lo miro mientras comía.
-Me gustaría ambientar la mansión yo, al menos el interior, no me gustan las ideas del diseñador, bueno, en realidad no creo que haya que hacerle mucho...pues...en la idea que tengo yo al menos.- dijo Kurt mirándolo.
-Sí, claro, que quieres hacer?, no te gustaba la idea de las alfombras, eso lo sabía, me...me lo dijiste, lo recuerdo.-
-Quien usa alfombras para casarse Blaine?, tu mansión es linda así, como es.- dijo Kurt mirándolo.
-Nuestra mansión, es nuestro hogar.- le respondió Blaine.
Kurt no dijo nada, solo lo miro y volvió a beber de su café.
La situación seguía tensa entre ellos, Blaine podía darse cuenta que Kurt seguía dolido.
Pasaron casi toda la mañana juntos, entre silencios incómodos, pero a la hora de almorzar las cosas cambiaron, Blaine sabia que a Kurt le había gustado el local de comida que se había inaugurado hacia poco, entonces decidió llevarlo allí, y a Kurt le encanto.
-No tienes que hacer esto.- dijo Kurt después de almorzar y mientras estaban en el auto.
-Hacer qué?.- pregunto Blaine haciéndose el desentendido.
-Todo esto, se que...pasamos un momento extraño...-
-Fue un mal entendido, y soy responsable, debí hablarte de mi alianza con Sebastián y en lo que estamos trabajando.- explico Blaine.
Kurt no dijo nada, sólo lo miraba en silencio, se acerco a él y lo beso en los labios. Fue un beso corto pero lleno de ese amor que existía entre ellos.
Blaine sonrió de lado observando la sonrisa de Kurt, y se acercó a Kurt para fundirse en un beso nuevamente.
Kurt olvido completamente de todo en ese beso, incluso que estaban en el auto y con Víctor y el de seguridad.
Respiro profundo sintiendo el aroma de Blaine, necesitando más de sus besos.
-Vamos a la mansión.- susurro Kurt.
-No tienes que ir a un hotel a hablar con el dueño?.- respondió Blaine.
-Puede esperar, quiero estar contigo a solas.- dijo Kurt lo más bajo que pudo para que no lo oyeran.
Blaine entendió, o creyó entender y le dio órdenes a su chofer pare regresar a la mansión. Kurt se mordió el labio, no quería estar disgustado con Blaine, necesitaba volver a tener esa seguridad que tenía antes.
Llegaron a la mansión y subieron las escaleras entre sonrisas, entraron a su habitación y Kurt tomo de la mano a su novio mirándolo a los ojos.
-Te amo, eres el amor de mi vida Kurt, estoy seguro de eso.-
-Yo también te amo, y no quiero estar así contigo.- dijo Kurt pasando los brazos por detrás de los hombros de su novio.
Blaine lo tomo por las caderas mirándolo a los ojos.
-Esto no volverá a suceder, te lo prometo.-
Kurt le dio una media sonrisa, y se acerco para besarlo, mientras que se abrazaban.
Blaine dejo a su novio llevar el ritmo de todo, y éste le quitó el saco entre besos y miradas tiernas, llenas de amor, se desvistieron mutuamente con roces suaves, y caricias se expresaban mucho más que las palabras, entregarse al otro siempre les surgió de manera natural, y esa necesidad de amarse era más fuerte que cualquier entredicho entre ellos.
Hicieron el amor y se disipando todas las dudas de Kurt, al menos por ese momento se entregaron ambos a ese sentimiento que existía entre ellos, intentando dejar por bajo tierra cualquier otro sentimiento que no fuese amor, ese amor único y singular que alimentaban día a día.
