Capitulo 8
-Lamento molestarte.- dijo George viendo a Kurt.
-No, yo lo lamento, olvide que había dejado un cheque aquí, es que de un momento a otro me quede en cero en mi cuenta bancaria y resulto que era un problema del banco, me cambiaron la chequera y el número de cuenta, pero olvide que había dejado un cheque aquí, lo lamento mucho.- Kurt estaba muy apenado.
-Por suerte fui yo el que fue a cobrarlo y no mi jefe, él se hubiese enojado mucho.- comento George con una sonrisa.
-Gracias.-
-Te...quería preguntar si no te gustaría tomar algo mañana...es que es mi día de descanso y no tengo muchos amigos.- dijo George con timidez.
-Sí, claro, a donde quieres que nos encontremos?.- pregunto Kurt con una sonrisa.
-Emmmm...en la cafetería de aquí a la esquina te parece?.- pregunto dudoso George.
-Sí, claro, a qué hora?.-
-A qué hora te queda bien?.- pregunto George nerviosos.
-Mmmh...a las cinco.- respondió Kurt mirándolo con atención.
-Genial.- dijo George con entusiasmo.
-Te veo mañana a las cinco en la cafetería, entonces.-
-Si, a...adiós.-
-Adiós.- dijo Kurt y salió del hotel.
George suspiro con una sonrisa enamorada, aunque sabía que Kurt tenía novio, se conformaba con ser un amigo, deseaba estar cerca de él nada más.
Kurt subió al auto y Blaine estaba esperándolo dentro.
-Todo bien?.- pregunto Blaine.
-Sí, no sé como olvide que había dejado un cheque aquí.- respondió Kurt.
Blaine le hizo una seña a Max para que siguiera camino.
-Estoy seguro que entendieron, fue un improvisto lo que sucedió con el banco.-
Kurt lo miro con una media sonrisa.
-No tenías que venir.-
-No, no tenia por que hacerlo, quiero hacerlo, quiero estar contigo, te descuide mucho y la verdad no tenía idea de todo el recorrido que haces para tu trabajo.-
-Eso es porque tengo más hoteles y más estudiantes.- comentó Kurt.
-Tendrás mucho éxito en ésto, te respetan y tú eres eficiente, los estudiantes te buscan, ya no tienes que ir a buscarlos.- dijo lleno de orgullo Blaine.
-Si es cierto...- Kurt quería hablar de la boda con Blaine pero no sabía cómo tocar el tema de la luna de miel y el tiempo que tenían para preparar todo -...mi papá me pregunto cuándo sería la boda y le dije que no tenemos la fecha...-
-No quiero que pase de este mes, amor.- dijo Blaine.
-Pero no llegamos Blaine, y yo quiero que tengamos una luna de miel, no quiero tener que irme una semana y luego volver, prefiero aplazarla un poco y organizar todo para poder irnos.-
Blaine suspiro, no quería aplaza la boda para el mes entrante, pero Kurt se merecía una luna de miel y no unos días de descanso.
-Bien, sabes que con mi trabajo es difícil organizar algo, pero confió en que todo estará más calmado, podemos aplazar la boda para el próximo mes.-
-No es mucho tiempo, solo serán veinte días más, así podemos organizar lo de los trajes, aun no podemos encontrar un diseñador, es una lástima que Calí no pueda.-
-Lo conseguiré aunque tenga que secuestrarlo.- dijo Blaine seriamente.
-No Blaine, él tiene trabajo, es muy requerido, y también trabaja para ti.-
-Sí, pues, es probable que se quede sin trabajo.-
Kurt lo miro mal.
-Es mi diseñador preferido Blaine, no te atrevas a despedirlo.-
Blaine lo miro y negó con la cabeza suspirando.
-Eres su ángel sabes?, y el mío.-
Blaine lo observaba con una sonrisa y Kurt se acerco para darle un beso.
-Te amo.-
-Yo te amo mucho mas.- dijo Blaine acariciando su rostro.
Siguieron camino hasta que llego la tarde, decidieron cenar afuera pero primero querían relajarse un poco.
-Ve amor, yo haré un par de llamados y subo.- dijo Blaine con una sonrisa.
-Bien, te espero arriba.- respondió Kurt subiendo las escaleras.
Blaine entro a su oficina y llamo por teléfono a Wes.
-Hola, necesito un número de teléfono.- dijo Blaine. -El del diseñador Egipcio, Calí.-
-Ok, Pam no lo tiene?.- pregunto Wes.
-No puedo preguntarle a mi madre, y yo no tengo la agenda de Kurt.- respondió Blaine.
-Bien, en unos minutos lo consigo.- dijo Wes.
-Envíamelo a mi celular, estaré cenando afuera con Kurt...como va lo de la banda?.-
-Bien, se ablandaron rápido, soltaron los nombres y los tengo con Tom y Nick en el auto buscando a su jefe, yo estoy en el auto de atrás con los demás, para media noche estará limpia la calle, ya no molestaran.- dijo Wes.
-Bien, muy bien, ocúpate de eso, el teléfono del diseñador no tiene prisa, y luego ve al club, me quedare con Kurt esta noche.-
-Está bien.-
-Llámame si surge algo, adiós.- dijo Blaine y corto la llamada.
Salió de la oficina rumbo a su habitación, Kurt se estaba duchando, él se quito la ropa y entro al baño.
-Quieres bañarte?.- pregunto con una sonrisa Kurt.
-No.- respondió Blaine abrazando a su novio. -te quiero a ti.-
Kurt rio abrazándolo, estaba con jabón en su cuerpo y sabía que se le complicaría a Blaine abrazarlo, pero éste lo ubico debajo del agua, y comenzó a quitarle el jabón, entre caricias y mirándose a los ojos.
-Me encantas.- dijo Blaine atrayéndolo más a él y apretando sus glúteos.
-Yo o mi trasero?.- preguntó Kurt con una sonrisa traviesa.
-Todo tú, pero tu trasero es mi perdición.- dijo Blaine apretándolo más aun.
Kurt pasó los brazos por detrás del cuello de su novio, y acaricio sus cabellos mojados.
-Me vuelves loco Blaine.- susurro Kurt cerca de la boca de su novio.
Blaine lo beso con ansias y poseído por el deseo, en ese beso salvaje Kurt no se quedo atrás intentando controlarlo, pero Blaine lo giro con un movimiento y lo aprisiono contra la pared de la ducha, Kurt amaba eso, amaba a Blaine desbocado por el deseo y la necesidad de poseerlo, sonrió cuando su novio beso su espalda hasta llegar a sus glúteos y besándolos, apretándolos y mordiéndolos levemente provocándole escalofrío, Blaine lo hizo abrir más sus piernas, separo sus glúteos y lo beso tan íntimamente que Kurt gimió alto entregándose por completo a la sensaciones que le provocaba Blaine con su lengua.
Después de unos minutos y cegados por la necesidad, se besaron con pasión, Blaine busco en una caja sobre una repisa cerca de la ducha un preservativo y se lo coloco, Kurt esperaba con ansias, Blaine lo abrazo con fuerza, beso sus hombros y su cuello, lo penetró lento, hasta que Kurt gimió alto, y luego comenzó a moverse despacio, mientras besaba su cuello y parte de su rostro, Kurt no dejaba de gemir y de mover sus caderas, Blaine lo sujeto por la cintura, abrazándolo, y lo penetro con fuerza, provocando un grito ahogado de su novio, quien estaba sumergido en el placer.
Lo penetro rápido, y luego lento, mientras que Kurt gemía sin control, mordió su cuello mientras lo penetraba, Kurt paso su mano por detrás de su cabeza para tomar el rostro de Blaine en busca de un beso que no tenía nada de romance sino pasión descontrolada, Kurt gimió fuerte en la boca de su novio al sentir el orgasmo recorrer todo su cuerpo, Blaine acelero sus movimientos hasta llegar a su propio orgasmo.
Se aferraron mutuamente después de eso, Kurt apoyo su frente en la pared sonriendo, sentía su cuerpo de algodón y Blaine lo sostenía por la espalda.
-Estas bien?.- pregunto Blaine.
-Sí, muy bien.- respondió Kurt con una sonrisa.
Blaine sonrió y beso su cuello hasta que lo hizo girar y lo besó con ternura y amor.
-Podemos dormir un rato y dejar la cena para otro día, estoy exhausto.- pidió Kurt.
-Si, como quieras.- dijo Blaine besándolo nuevamente.
Se ducharon entre besos y caricias, luego se internaron debajo de las sabanas y descansaron, entre los brazos del otro.
Mas tarde miraron una película en el salón de video, ya habían cenado pero Kurt se llevo varios paquetes de papas al sillón, Blaine se sentó junto a él abrazándolo.
-Deberíamos tener un tv en la habitación.- dijo Kurt mirando la película y comiendo papas.
-Quieres un tv en la habitación?.- preguntó Blaine mirándolo con una ceja alzada.
-Sí, para mirar películas desde la cama.- respondió Kurt mirándolo.
-Bien, mañana pido uno.- dijo Blaine tomando una papa del paquete que tenia Kurt.
Este lo beso en la mejilla, sonriendo.
Miraron la película hasta el final, Kurt ya estaba agotado, entonces decidieron irse a dormir nuevamente.
...
Desayunaron juntos y Blaine se dedico a solucionar sus negocios, tenían a un sujeto que era el jefe de una banda de malhechores, en el viejo deposito esperándolo, desde que Wes lo ubico la noche anterior, seguía en el baúl de un auto, Blaine iba a persuadirlo de retirarse de la ciudad, normalmente ese era protocolo de ablande, a sus empleados los levantaron de un bar y después de que Tom y Nick estuvieron, junto a sus hombres, golpeándolos un par de horas, no hubo problema para que Wes los hiciera hablar y encontrar al llamado "jefe", el cual también tuvo su momento protocolar, y ahora esperaba pacientemente dentro del baúl del auto.
Mientras, Kurt se quedo en la mansión revisando su agenda y los nuevos pedidos de alojamiento de los nuevos estudiantes, tenía mucho trabajo, increíblemente, la promoción de la firma de Blaine le había ayudado mucho a conseguir clientes, algunos estudiantes o turistas, incluso le preguntan si es el modelo, antes de saber si Kurt podía conseguirles alojamiento en la ciudad. Estuvo varias horas trabajando, luego llamo a Carol para avisarle del cambio de planes, ella le ofreció ayuda así que probablemente en unos días viajaría a New York con Burt.
El celular sonó y el rostro se le ilumino al ver el nombre de Blaine.
-Hola amor.-
-Hola hermoso, estas disponible?, podemos almorzar juntos?.- pregunto Blaine.
-Sí, claro, ya es hora de almorzar?.- pregunto Kurt mirando el reloj del celular.
-Sí, bebé...estas trabajando?.-
-Si, pero en la mansión.- respondió Kurt.
-Bien, paso a buscarte quieres?.- pregunto Blaine.
-Si, te espero y Blaine...-
-Que amor?.-
-Te amo.- dijo Kurt sonriendo.
-Yo también te amo, hasta dentro de un rato.-
Kurt sonrió muy feliz, cerró la computadora y se dirigió hacia su habitación donde se cambio de ropa.
Cuando bajo nuevamente, Blaine estaba entrando a la mansión.
-Hola bebé.- dijo Blaine depositando un beso en los labios de su novio.
-Hola, iremos al local donde íbamos a cenar anoche?.-
-Si quieres, te gusto ese lugar verdad?.- pregunto Blaine.
-Si, mucho, es muy lindo, sencillo.- respondió Kurt.
-Bien vamos.-
Se tomaron de la mano y salieron de la mansión.
El almuerzo para ambos fue un momento placentero, siempre el tiempo que pasaban juntos lo era, decidieron dar una vuelta por la ciudad y comprar un tv para su habitación, Kurt por supuesto eligió el más grande, y la empresa lo llevaría a la mansión horas más tarde.
-Tengo que encontrarme con alguien, a tomar un café.- dijo Kurt a su novio mientras caminaban por una galería.
-A si?, con quien?.- pregunto Blaine mirándolo con atención.
-Con mi amante.- dijo Kurt y río fuerte al ver el rostro de su novio.
-Estás jugando con la cabeza de esa persona sabes.- dijo Blaine con cierta molestia en su voz.
Kurt lo beso en los labios con una sonrisa.
-Es un amigo, uno que no trabaja para ti.- dijo Kurt sonriendo.
-Y es de fiar?.- preguntó Blaine.
-Si, no tiene idea de nada, es una persona común Blaine, no sabe nada de nada.- explicó Kurt.
-Bien.- respondió Blaine.
-Estas dándome permiso?.- pregunto Kurt con una ceja alzada.
-No, tú haces lo que quieras, lo sabes, solo quiero que tengas cuidado, estamos muy expuestos amor, nuestra boda está en boca de todos y tengo muchos enemigos, no quiero repetir la historia de confiar en alguien y que nos traicione, tu eres lo más importante para mí, y es mi obligación protegerte.-
-No, no es tu obligación.- contradijo Kurt negando con la cabeza.
-Si lo es porque trabajo para una organización mafiosa, soy la cabeza de una zona de New York, y son pocas las personas en las que puedo confiar, y tú eres una de ellas, confió plenamente en ti.-
-Te prometo que tendré cuidado.- dijo Kurt mirándolo con una media sonrisa.
Blaine lo beso con suavidad, y acaricio su rostro.
-Te amo, no lo olvides nunca.-
-Yo también te amo.-
Cuando termino el paseo, Blaine se fue al club, y Kurt a su encuentro con George, obviamente escoltado por Jeff, Max y otro hombre de seguridad.
Llego a la cafetería a la hora indicada y su nuevo amigo ya estaba allí, Jeff se quedo en una mesa cerca de la puerta, mirando todo a su alrededor, mientas el otro hombre de seguridad estaba afuera de la cafetería.
Kurt no les prestaba atención, ya estaba acostumbrado, y George estaba tan ansioso que ni se percato de eso.
-Hola.- saludo Kurt con una sonrisa, y dándole un abrazo a George.
-Hola.- saludo éste con una felicidad notoria.
-Como estas?.- preguntó Kurt.
-Bien, muy bien, y tú?.-
-Muy bien, tengo algo para ti...- dijo Kurt sacando un papel de su bolsillo. -es una publicista, dijo que buscaba rostros nuevos y le dije que tú eras su rostro nuevo así que, si gustas, llámala, con probar no cuesta nada.-
-De verdad?...tú me recomendaste para un trabajo?.- preguntó asombrado George.
-Si, no sé que necesita ella, o que tiene en mente pero estoy seguro que algo te encontrara.- respondió Kurt.
-Gracias.- dijo George con una media sonrisa.
-No me agradezcas y dime, quieres un café, yo invito, nunca vine aquí, es lindo.- dijo Kurt quitándose la chaqueta y mirando el lugar.
-Si, es lindo, pero yo invito.- dijo George mirándolo con devoción.
-Ok.- respondió con una sonrisa Kurt. -y dime, vives con tu mamá y tus hermanos?.-
-Si, del otro lado de la ciudad, mis hermanos aun van a la primaria, solo uno a preparatoria, y mi mamá está un poco enferma, tuvo que dejar de trabajar.-
-Que le sucede?.- pregunto Kurt.
-Tuvo un infarto hace años y ya no puede trabajar, pero está bien, se cuida, siempre y cuando mis hermanos se comporten.-
-Y cuantos hermanos tienes?.-
-Cuatro, todos varones.- dijo con una media sonrisa George. -mi mamá quería tener niñas...y tú?, que me dices?.-
-Ammm...mi mamá murió cuando era niño, tenía nueve años, ella enfermo y no pudieron hacer nada, mi papá me crió sólo, no fue fácil, luego él conoció a Carol que tenia a Finn, y armamos una familia nueva.- explico Kurt.
-O sea que tienes un medio hermano.- dijo George.
-Si y no, Finn murió hace unos años.-
-Lo siento.- dijo apenado George.
-Está bien.-
El mozo de acerco y pidieron dos café y varias masas para acompañarlo.
Estuvieron el resto de la tarde hablando, entre risas, conociéndose más, hablando de todo un poco. Al llegar la hora de despedirse, Kurt le dio un abrazo cálido y George una sonrisa nerviosa.
Kurt subió al auto y Jeff junto a él.
-A donde vamos?.- pregunto Max.
-A la mansión.- dijo Kurt.
-Blaine sabe de tu amigo?.- preguntó Jeff.
-Claro que si, no le oculto nada a Blaine.- respondió Kurt.
Jeff hizo una mueca, ya se veía averiguándole la vida al nuevo amigo de Kurt.
Llegaron a la mansión y Kurt sonrió al ver a su novio en la sala, leyendo unos papeles.
-Pensé que trabajabas.- dijo Kurt acercándose a él y besándolo en los labios.
-Regrese para cenar contigo.- respondió Blaine con una sonrisa. -como te fue con tu amigo?.-
Kurt río y se sentó junto a él.
-Te quedaste para preguntarme eso verdad?.-
-No.- dijo seriamente Blaine, pero al ver la sonrisa oculta de su novio sabía que estaba tentándolo. -Bien, no podía dejar de pensar en tu amigo.-
-Bien, me fue bien, es muy buena persona, me agrada.- dijo sin rodeos Kurt.
-Te agrada cómo?.- pregunto Blaine mirándolo serio.
-Me agrada como persona, como amigo, no te alteres señor celoso.- dijo sonriendo Kurt.
Blaine suspiro pesado mirando hacia el suelo.
-Te amo de todas formas.- dijo Kurt y se sentó en su regazo. -te amo siempre.-
Blaine acaricio su rostro.
-Te amo muchísimo.- respondió Blaine y beso sus labios.
Un carraspeo se oyó y ambos miraron a Nick de pie con una caja a su lado.
-Llego el tv.- dijo Nick.
-Ah...mi tv!.- Kurt se puso de pie y fue a ver la caja.
-Bien, subamos a ver donde ira.- dijo Blaine.
Subieron a la habitación y Kurt empezó a mirar todo, no había espacio frente a la cama ya que alli estaba el enorme armario de Blaine, a los lados habían otros muebles y en tv no quedaba bien a un lado.
-Donde lo ponemos?.- preguntó Kurt preocupado.
Blaine miro todo y luego señalo hacia arriba del armario.
-Allí, puede ir amurado.-
-Si, es cierto, allí quedara bien.- dijo con entusiasmo Kurt.
-Ok.- dijo Blaine. -vamos a cenar?.-
-Si, espera que busco el cargador del celular...a no, está en mi escritorio.-
-Súbelo allí Nick.- pidió Blaine antes de salir de la habitación con su novio.
Nick se quedo mirando la caja y la pared, no tenía idea de cómo amurarlo.
Ambos cenaron en la cocina, a pesar que siempre había gente junto a ellos, eso no era un problema para estar tranquilos, se habían habituado, al menos Kurt se habituó a la nueva vida, para él era una nueva familia, una a la que ya pertenecía, y eso era porque Blaine lo hacía sentir como en su casa.
Sus miradas cruzaron y Kurt sonrió, Blaine se acercó y le dio un beso corto en los labios, esa era una nueva y mejor vida, para ambos.
