Dianna tenía sus manos detrás del cuello de la morena, mientras esta las tenía en su cadera. El beso era más pasional y necesitado. Lea mordió el labio inferior antes de separarse de la rubia

-No quiero sonar aguafiestas pero necesito una ducha- dijo aun con los ojos cerrados

-¿Es necesario?- pregunto con la voz ronca

-Sí, me siento sucia- la miro disculpándose- pero podemos tomar la ducha juntas- propuso al ver el rostro de decepción de la rubia

Lea quiso golpearse contra la pared, no sabía cómo pensaba en sudor cuando tenía a Dianna besándola de esa manera. Escuchar su voz ronca a causa de la excitación la había dejado fatal, estaba segura que entre sus besos y voz podría correrse sin más contacto.

-Vale, dúchate, te espero acá- le dijo la rubia dándole un pico

Vio a la bailarina perderse en el baño.

Se sentó sobre su cama y suspiro frustrada. Tenía unas ganas locas que seguir besándola y tocarla, recorrer sus curvas con sus manos, con sus labios. Cerró los ojos y comenzó a quitarse la ropa.

Lea intentaba bañarse lo más pronto mientras trataba de asimilar lo que pasaría cuándo regresará al cuarto. Recargo su frente sobre la pared, el agua tibia recorría su ya caliente cuerpo.

Suspiro frustraba cuando sintió de pronto unos brazos rodear su cintura

-Aún no te gires- susurro la rubia sobre su oído- me da un poco de pena que me mires desnuda- confesó sonrojada

Lea no pudo soltar una pequeña risa, la rubia era una mezcla de ternura y pasión, que sin duda la volvía loca.

-Vale, lo haré cuando estés listas...pero quiero que sepas que estoy muriéndome por hacerlo-

Dianna no contesto, simplemente recargo su cuerpo en la espalda de la bailaría que gimió al sentir los pechos sobre ella. La rubia comenzó a besar su cuello leve.

La morena trataba de controlarse, pero los besos y saber que estaba desnuda la estaban acabando, sin lugar a duda esa noche no saldría viva

-Puedes girarte, pero no mires mucho- dijo la rubia

Lea miro los ojos de color, podría pasarme horas mirando como cambiaban de color.

Bajo su vista a los labios, la rubia mordía su labio nerviosa.

La morena cerró el espacio que las separaba, colocó sus manos en su cintura, la dejo apoyada en la pared mientras devoraba su boca.

Dianna recorría la espalda de la bailarina. Se sentía como si fuera su primera vez, los nervios en el estómago, saber si lo que hacía producía algo en la bailarina. Sus dudas quedaron resultas cuando escucho un gemido de parte de la otra chica.

-Dios, creo que necesitaré otra ducha- dijo con la voz entre cortada Lea -¿Quieres ir a la cama?- preguntó besando su cuello

-No quiero separarme de ti- dijo con los ojos cerrados dejándose llevar

Lea contesto dejándole una leve mordida sobre su cuello. Sus manos comenzaron a acariciar las piernas de la rubia.

La morena le volvió a prestar atención a sus labios. Sus manos curioseaban muy cerca del centro de la chica

-Si quieres que pare solo dime- le dijo mirándola a los ojos que tenían un color brillante

-Estoy bien...- gimió al sentir sus dedos sobre su centro- te necesito-

Dianna sentía que en cualquier momento se desmayaría. Su cuerpo estaba muy caliente y excitado. Cada caricia que sentía en su centro la desesperaba porque sentía que no era suficiente, así que cuando sintió como dos dedos ingresaban dentro de ella, largo un tímido gemido de placer.

Enredo una de sus piernas en la cadera de la morena para darle mayor espacio, sus manos estaba sobre los hombros de esta. Su cabeza echaba hacia atrás.

No pasó mucho cuando sintió como el orgasmo llenaba su cuerpo. Los delgados y firmes brazos de Lea la sostuvieron cuando sus piernas perdieron toda su fuerza

-Joder, fue maravilloso- dijo con los ojos cerrados

-Pasa que eres maravillosa- le dejó un dulce beso en los labios haciendo que abriera los ojos- ahora salgamos de aquí que quiero cama- dijo guiñándole el ojo

Cuando salieron del baño ambas solo tenían una toalla sobre su cuerpo

-Creo que nos olvidamos del pijama- dijo la morena divertida

Dianna la miró, dejo caer su toalla frente a la chica

-Mierda, que cuerpo- dijo en un susurro

La rubia se acercó haciendo que se sentará en la cama. Se colocó a horcadas, tomó su cara y la beso

-Ahora es tu turno- la forma en que lo dijo dejó muda a Lea, que solo se dejó caer en la cama.

Dianna besaba su cuello, dejando algunas mordidas logrando sacar algunos gemidos a la bailarina.

Bajo a sus pechos donde los lleno de caricias y besos, la morena solo se removía intentando buscar un poco de más contacto.

Su mano no tardó en llegar a la parte sur de la chica. Ambas gimieron al primer contacto.

La rubia se sorprendió de sentir tanta humedad, ella era chica y nunca había estado en ese estado, por lo que se motivó y sin pedir permiso invadió el cuerpo de Lea que arqueo su cuerpo.

Lea tomo el rostro de la rubia y la beso con hambre. Estaba segura que si no lo hacía haría un gran escándalo y los huéspedes se quejarían.

Una vez que el orgasmo golpeó a la bailarina, ambas se recostaron en la cama mirando el techo.

De pronto la consciencia regrese al cuerpo de Dianna que soltó un quejido y se topó la cara con la almohada.

-¿Te lastime?- preguntó preocupada mirándola

-No...solo que me da pena- dijo detrás de la almohada

-¿Pena?... ¿sabes qué sigues desnuda y estoy admirándote?- dijo tocando su abdomen divertida

La rubia aventó la almohada y tratos colarse debajo de las sabanas pero se lo impidieron

-Me vuelves loca, un momento eres muy sexual y al otro muy tierna- le dijo besando sus labios de manera lenta

-Podemos meternos debajo- pidió sonrojada

-Podemos hacerlo- dijo sonriendo

Ambas se colocaron debajo de las mantas.

-No te tienes que sentir avergonzada- rompió el silencio la morena

-Nunca pensé hacerlo con una chica-

-Bueno, si te ayuda piensa que lo hiciste con un chico- dijo divertida ganándose un golpe de la rubia

-No es nada parecido al hacerlo con un chico- Lea la miro interesada- los chicos suelen ser más bruscos, sus cuerpos son diferente...- bajo la mirada a los pechos de la morena- tu piel es muy suave...-acaricio su brazo- además de que es diferente, ellos tienen...- Lea levanto las cejas esperando que continuará- bueno, ellos te...no es lo mismo su pene que los dedos- dijo sonrojada evitando la mirada de la morena

-Nunca he estado con un chico, pero se lo que a nosotras nos gusta- dijo capturando la atención- sabemos cómo complacernos, donde tocar, como...una vez estuve en un trio y vi como el chico...espera no es un buen tema ahora - dijo dándose cuenta que eso no la dejaba en buena imagen con la rubia

-Dale, ahora quiero saber- le insistió para que continuara- no me molesta, no soy tan chiquitina para pensar que no has tenido relaciones con otras chicas y sé que cuando me vaya habrá otras - dijo besando sus labios

-Vale, estuve en ese trio, el único en el que he estado...- el único trío con un chico pensó- y el tipo era muy brusco, desesperado...no se tomó su tiempo para disfrutar el cuerpo de la chica, recorrer sus curvas, escuchar como su respiración se acelera, sus leves gemidos ante su tacto...por eso sé que es diferente y por lo menos una vez en su vida toda mujer debería de experimentarlo-

-Dios, creo que me voy hacer adicta- dijo volviendo a besar sus labios

-Y eso que no has probado el sexo oral – dijo picara, haciendo que la rubia se sonrojara – espera, ¿lo has hecho? – pregunto sorprendida

-Sí, solo dos veces, con mi ex…-Lea la miraba – la primera vez me gustó mucho aunque ahora creo que fue por culpa de todo el alcohol que tenía en la sangre porque la segunda no me gusto para nada…tuve que fingir para que parara – la morena no pudo evitar soltar una sonora carcajada

-Exactamente ahí está la diferencia, ellos no saben cómo hacerlo…- mordió su labio – como te dije todo es cuestión de tomarse su tiempo, el mismo cuerpo te va indicando que hacer…lento – paso su lengua sobre su labio interior ante la atenta mirada de la rubia- o hacerlo rápido…pero sobre todo como usar la lengua – dijo capturando sus labios

Lea se tomó su tiempo para explorar su boca, jugaba con su lengua, aumentaba y disminuía los movimientos haciendo que perdiera la cabeza, soltando pequeños jadeas. No quería imaginar lo que podría llegar a sentir si esa lengua trabajaba en su centro.

-Algo así – dijo separándose lentamente la morena, la rubia se sonrojo escondiéndose en su cuello- pero iremos paso a paso sino estas preparada, pero que sepas que me encantaría ser la primera chica en ese aspecto – dijo haciendo que Dianna saliera de su escondite

Estuvieron compartiendo besos y caricias antes de que a Lea se le escapara un bostezo, había sido un día muy largo para ella. Por lo que se acurrucaron en la cama dejándose vencer por el sueño.

La primera en despertar fue Dianna, su cuerpo le exigía ir de inmediato al baño por lo que se zafó del agarre de la bailarina y cubriéndose con una toalla corrió al baño.

Al salir Lea seguía dormida, ahora le mostraba su torso descubierto al igual que las piernas. La rubia se mordió el labio ante la imagen. Tomo su celular y capturo ese momento, no sabía si se volvería a repetir.

Se colocó arriba del cuerpo de la morena sin tocarla, comenzó a dejarle besos sobre sus mejillas y bajo al cuello donde se movió un poco. Al ver que no despertaba sus labios capturaron un pezón, dejo caer su peso sobre el colchón para degustar mejor el cuerpo de la chica.

Se tomó su tiempo en el pecho de la chica, sintió las manos de esta en su cabello, levanto la mirada

-Buenos días – dijo con una gran sonrisa

-Estos si son buenos días – atrajo sus labios – no podría cansarme de esto – sonrió acomodando sus cuerpos para que encajaran a la perfección - ahora puedes moverte – tomo la cadera de la chica para indicarle cómo hacerlo

Dianna comenzó con un vaivén lento, sintió la humedad de la morena, que se mordia el labio ante el movimiento de la chica sobre ella. Poco a poco fue acostumbrándose por lo que aumento la velocidad.

Miro a Lea que miraba los movimientos de sus pechos

-Eres jodidamente sexy – dijo tomando sus pechos con las manos

La rubia ahogaba sus gemidos ante el toque de la otra chica. De un momento a otro tuvo que apoyar sus manos sobre la cama para aumentar la velocidad, sentía que no faltaba nada para estallar. Los labios de la bailarina estaban sobre su cuello haciendo maravillas.

Al sentir como el orgasmo las golpeaba ambas mordieron sus hombros para evitar el sonoro gemido. Los movimientos de cadera fueron cesando hasta detenerse por completo.

-Cada cosa nueva me gusta más que la anterior – confeso la rubia

Lea estaba perdida en sus pensamiento, muchas veces había tenido sexo pero esta vez era diferente, el orgasmo la golpeaba de manera más fuerte y sentía la necesidad repetirlo una y otra vez.

-¿Estas bien? –le pregunto sacándola de su burbuja

-Perfectamente, solo pensaba que no tengo ganas de salir de esta cama – beso sus labios - ¿Qué hora es? – la rubia se estiro por su celular

-Casi las 10 de la mañana, mi familia no debe de tardar – dijo triste cuando la golpeo la realidad, había olvidado a su familia por completo

-A las 11 tengo ensayo – se quejó estirándose en la cama – aunque no sé si podre seguir el ritmo porque me dejaste agotada- dramatizo cuando en realidad descanso demasiado bien para su gusto

-Eres una exagerada, ¿quieres bañarte? – le dijo mientras se paraba tomando la toalla del suelo, Lea se perdió en el culo de la chica - ¡Lea! – llamo su atención

-No, porque seguro tardaremos horas, mejor me baño en los camerinos – dijo levantándose buscando su ropa.

Cuando estuvo lista, se acercó a la rubia

-¿Crees que podrías escaparte mañana de tu familia?, es el último día que estarás por acá –

-¿Quieres una cita? –dijo divertida, Lea se rasco la nuca nerviosa, ella no era de citas – solo bromeaba, veré lo que puedo hacer –

-Vale, ¿podrías darme tu numero para saber?- dijo ofreciéndole su celular

Dianna lo tomo guardando su número. Se despidieron con un beso antes de regresar a la realidad.

N/A: espero que les haya gustado este capitulo que fue algo dificil de escribir...

Bueno, parece que los días están por terminar para las chicas, que sucederá después?

Gracias por los comentarios!

PD: creo que esta vez no tengo fallos con los nombre