Capitulo 14

-Como que aplazaron la boda?!.- pregunto Pam enojada por teléfono.

-Tenemos poco tiempo para organizar todo para la fecha que habíamos hablado, con los días que estuvimos distanciados y eso...perdimos los turnos de los diseñadores, solo tenemos lo que hicimos con Calí y él me enviara los trajes cuando los tenga.- explico Kurt a su suegra.

-Es inconcebible... no puede ser...en qué demonios piensa Blaine?...como no puede darte una boda decente...- decía Pam por teléfono.

-No es su culpa Pam, yo tampoco tuve mucha cabeza para eso.- comento Kurt en defensa de Blaine.

-Es increíble, ni siquiera atiende mis llamadas!, oh!...pero va a oírme, espera que llegue a América y va a oírme.-

El tono de Pam le recordaba a Blaine en los viejos tiempos, intento calmar a su suegra antes de colgar la llamada, aunque se quedo mal porque sabía que en cuanto hablara Blaine con su madre, pasaría un muy mal momento.

Resoplo frustrado, quería una boda, era cierto, pero también era su culpa por dejar las cosas para último momento y luego de la pelea con Blaine, todo quedo cancelado.

Blaine almorzó con él ese día, y durante la tarde hablaron por teléfono, cenarían juntos pero tenía una reunión antes, así que decidió enviarle un mensaje y esperarlo en el club.

-Tiene turno recién para abril.- dijo Kurt a Jeff mientras entraban a la oficina de Blaine.

-Eso no esta tan lejos.- respondió Jeff.

-Del año que viene.-

Kurt se sentó en el sofá mirando a su amigo quien tenía una mueca de sorpresa.

-Creo que no quiere seguir con nosotros, lo plantamos varias veces.- comento Kurt.

-Porque no llaman a los jardineros de Pam, ellos dejaran mejor el jardín que un diseñador.- dijo Jeff buscando dos vasos para tomar algo con Kurt. -Quieres un licor?.-

-No, dame Whisky.- pidió Kurt mirándolo.

-Whisky?, tu bebes Whisky?.- pregunto Jeff dudoso.

-No, pero quiero probarlo.- respondió Kurt decidido.

Jeff negó con la cabeza.

-Blaine me mata si te hace mal el Whisky.-

-Dame Whisky.- dijo Kurt mientras Jeff buscaba un licor.

Tocaron la puerta y ambos se miraron.

-Adelante.- dijo Jeff.

La puerta se abrió dejando ver a Sebastián sonriente, pero ni bien su mirada cruzo la de Kurt, su semblante cambio.

-Buenas tardes.- dijo con su mejor sonrisa fingida Sebastián.

Kurt lo miraba serio, con sus estomago apretándose cada vez más, pero no le daría el gusto al idiota, quien parecía disfrutar de la escena.

-Muy bien, pasa y toma asiento.- dijo Kurt con esa sonrisa que era para las fotos de la publicidad.

Sebastián tomo asiento en el sillón frente a Kurt, lo miraba con una sonrisa bastante lejos a ser amable, estudiándolo con la mirada.

-La verdad es que la publicidad que hiciste está en toda la ciudad, donde miro esta tu rostro.- dijo Sebastián sin perder su postura arrogante.

Kurt sonrió sabiendo que si dudaba o se mostraba débil, sería un manjar para Sebastián.

-Sí, parece que empapelaron la ciudad...Jeff y el Whisky?, quieres uno?.-

-Si, por supuesto.- respondió Sebastián mirándolo con una sonrisa muy falsa.

A Jeff le temblaban las mano, preparo dos vasos con Whisky pero al de Kurt le puso tres cubos de hielo, los dejo en la pequeña mesa al alcance de ambos.

-Es innovador tu trabajo, sé que le das hospedaje a estudiantes y turistas...-

-No les doy hospedaje, les busco hospedaje...en la ciudad, y armo un circuito para que visiten la ciudad.- le corrigió Kurt.

Sebastián cambio el semblante, lo miraba duramente aunque sonrió de lado eligiendo sus palabras.

Jeff saco su celular y dándole la espalda a ambos envió un mensaje a Wes, estaba preocupado por el destino de este encuentro.

-Vaya, que cambio de suerte, de trabajar para Puckerman a tener tu propio emprendimiento, se ve que conocer a Blaine cambio tu vida.- dijo Sebastián con frialdad.

Kurt sintió un temblor en su cuerpo, sabía lo que Sebastián quería, aun así, no dejaría que ganara esa partida.

-Sí, ese pasado lo deje atrás, Blaine es la razón por la que me quede en New York, la decisión de dejar a Puck la había tomado hacia tiempo.-

Sebastián sonrió de lado sin quitarle la mirada de encima.

-Y ahora...ammm...van a casarse verdad?.- pregunto haciéndose el desentendido Sebastián.

-Si, vamos a casarnos...- comento Kurt con una sonrisa de oreja a oreja. -aun no tenemos las invitaciones, pero cuando las tengamos te enviare una.-

-Mmmh!...claro, será un placer asistir a su boda.- dijo Sebastián con cierta molestia en su voz. -bien, debo retirarme...-

-Le comentare a Blaine que lo estabas buscando.- dijo Kurt mirándolo con una sonrisa.

-Gracias.- agradeció con ironía Sebastián. -un placer.-

Kurt sonrió y vio a Sebastián salir de la habitación con un semblante muy diferente al que había entrado.

-Perra sucia, es una víbora...ojala lo pise un auto y lo reviente contra el pavimento.- dijo Kurt con enojo.

Jeff estaba pálido mirándolo.

-Y a ti que te sucede?.- le pregunto mirando a su amigo.

-Pensé que ...-

-Qué?, que iba a dejarle pasar al idiota éste lo que hizo, sobreviví a Puckerman, éste no va a ganarme.-

Kurt estaba enojado, bebió el Whisky ahogándose y tosiendo al sentir que su garganta quemaba, Jeff le alcanzo un vaso de agua rápidamente al ver a su amigo así.

-Es muy fuerte.- dijo Kurt bebiendo agua.

-Sabia que sucedería esto, tú no bebes Whisky.-

Kurt intentaba respirar y beber sin toser, cuando Blaine ingreso con prisa.

-Que te sucede?, que sucedió?.- preguntó alarmado Blaine, acercándose a Kurt.

Éste le hizo una seña con la mano, restándole importancia.

-Quiso beber Whisky.- respondió Jeff poniéndose de pie.

Wes estaba de pie junto a la puerta mirando la escena, llamo a Jeff con la mano para hablar de lo sucedido con Sebastián, mientras Blaine acariciaba la espalda de Kurt preocupado.

-Estoy bien... como quema...no sé como bebes siempre eso.- dijo a su novio con su garganta picando.

-Después de un tiempo te acostumbras...estas bien?...que sucedió?.- pregunto Blaine mirándolo atento.

-Nada...- respondió Kurt bebiendo agua. -Vino Sebastián y tuvimos una pequeña conversación.-

Blaine lo miro más preocupado, Kurt parecía tranquilo pero temía que algo más había detrás de tanta tranquilidad.

Kurt suspiro pesado.

-No le dije nada tonto.- dijo Kurt mirándolo.

-Lo sé, nunca dices nada tonto, solo no quiero que te expongas al riesgo, y Sebastián no es de fiar.- dijo serio Blaine.

-Lo invite a nuestra boda.-

Blaine lo miro extrañado.

-Porque?, será algo intimo.-

-No irá no te preocupes...- dijo Kurt poniéndose de pie. -vamos a cenar?.-

Blaine asintió con la cabeza mirando a su novio, no sabía porque Kurt estaba tan tranquilo, se puso de pie mirándolo, Kurt le dio una sonrisa notando la incomodidad de Blaine, lo tomo por el rostro y beso sus labios.

-Te amo...y estoy seguro que me amas.-

Blaine sonrió de lado y volvió a besarlo.

-Vamos a cenar.- dijo Blaine con una sonrisa.

...

Al día siguiente se levantaron temprano, Blaine tenía otra reunión, esta vez en la mansión con unos empresarios. Kurt no sabía porque su novio quería que estuviese presente en la reunión, solo sabía que cerraría un negocio importante y quería que estuviera a su lado.

Los empresarios eran dos multimillonarios muy bien conservados, de unos cincuenta años, Kurt jamás los había visto antes, se sentó en un sillón en el estudio de su novio, luego de las presentaciones, y observo en silencio como firmaban unos papeles con abogados de por medio, de hecho al abogado de Blaine, también era la primera vez que lo veía, normalmente de todos los papeles de Blaine, se hacía cargo Wes. Firmas iban y venían hasta que se tendieron la mano mutuamente y las visitas se fueron.

-Bien...felicidades!.- dijo Kurt al ver la sonrisa de su novio.

-Gracias...sabes que acabo de adquirir?.- preguntó Blaine abrazándolo.

-Mmmm... no.- respondió con una sonrisa.

-Acabo de comprar la galería donde esta mi local de ropa, toda la galería.- dijo Blaine mirándolo y sonriendo.

Kurt abrió sus ojos muy grandes, no podía creer que su novio era dueño de la galería completa.

-Wow!, toda la galería es tuya ahora?.- pregunto asombrado.

-Si, todos los locales son míos ahora.-

-Es increíble!, te felicitó amor.- dijo con entusiasmo Kurt.

-Gracias, y ahora tú y yo vamos a festejar.-

Blaine lo beso con amor, Kurt estaba muy feliz por su novio.

Salieron a festejar afuera, a un local de comidas en esa galería, Kurt no iba seguido pero era un lindo lugar, muy costoso y sofisticado también.

Todos parecían más amables que de costumbres, Blaine estaba acostumbrado pero Kurt no, se ponía nervioso con tanta cortesía, almorzaron allí, y luego tenían una reunión con la publicista de Los Ángeles el modelo que trabajaría en la campaña de esa ciudad, querían hacer algunas fotos con él y presentarse al nuevo jefe.

La jefa de publicidad nueva era más joven y dinámica, llego a la hora acordada a la cafetería, él ya estaba allí con Blaine que no lo dejaba solo en ningún momento.

-Haremos las primeras tomas en el estudio y luego, dependiendo de cómo da el muchacho éste, haremos exteriores.- dijo la joven publicista.

Kurt asintió con la cabeza, Blaine solo escuchaba, no intervenía porque era el trabajo de Kurt y respetaba eso.

La publicista miro hacia la puerta y Blaine también, notó la sonrisa de ella y a la mujer que le habían presentado en una reunión junto a un joven rubio muy elegante y llamativo.

Kurt miro hacia donde veía su novio y una sonrisa se expandió en su rostro.

-Sam!.- dijo Kurt dando un salto de su silla.

Blaine se quedo mirándolo con sorpresa y mas sorprendido quedo cuando Kurt abrazo al rubio con mucha efusividad.

-Vaya, parece que se conocen.- dijo la jóven publicista.

-Si, eso parece.- dijo Blaine un poco molesto.

-Kurtie!, no podía creer cuando me dijeron que trabajaría contigo!.- dijo Sam abrazando por los hombros a Kurt.

-No sabía nada!, me alegro tanto de verte.- Kurt estaba con evidente emoción.

-Al parecer no hace falta que los presente.- dijo la joven publicista. -Amanda Warner, llevare adelante la campaña de New York.-

La joven se presento ante Sam y su publicista.

-Loraine Crusso, y él debe ser Kurt.- dijo saludándolo.

-Hola.- respondió Kurt con amabilidad.

-Y yo soy el gran Sam Evans.- dijo el rubio.

Blaine tronaba los dientes a un lado, solo podía ver la mano del rubio sobre los hombros de Kurt.

-Oh, amor...- dijo mirando a Blaine y alejándose de su amigo, este se acerco con los ojos fijos en Sam. -El es Sam, fue conmigo a la preparatoria en Ohio.-

-Buenas tardes señor Anderson, es un placer conocerlo.- dijo Sam tendiéndole la mano.

Blaine tendió su mano apretándola un poco demás.

-Un placer.- respondió Blaine con su sonrisa habitual y tomando de la mano a Kurt.

-Entonces esta temporada será muy entretenida .- dijo Amanda.

Blaine estuvo molesto y en silencio toda la reunión, Kurt parecía que había encontrado un actor de Hollywood, estaban tan inmerso en ese joven que él había pasado a segundo plano, algo que no le gustaba para nada.

Terminaron la reunión e intercambiaron números de teléfono Kurt y Sam, Blaine no perdía de su visión al rubio, sabía que era un amigo de su novio, pero ese sentimiento desmedido lo estaba consumiendo. Se despidió de las publicista y del rubio con su mejor sonrisa, Kurt se despidió con un abrazo y la promesa de encontrarse muy pronto con su amigo, él estaba experimentando una sensación muy arcaica en ese momento.

-No puedo creerlo!, es Sam, hace...años que no lo veo, desde que terminamos la preparatoria y se fue a Los Ángeles y yo...pues me vine aquí.- dijo Kurt decayendo un poco cuando dijo esto último.

Blaine noto ésto y recordó que su hermanastro murió en esa época, que Puck se aprovecho de eso y allí comenzó su infierno, vio la sombra del pasado en los ojos de su novio y definitivamente era lo que odiaba, no quería ver a su novio así.

-El es modelo?.- pregunto Blaine intentando cambiar el tema, dejando de lado su molestia.

-Si, parece que le fue muy bien, es muy curioso porque cuando vino Quinn no me dijo nada que Sam era modelo, ellos se fueron juntos porque eran pareja, pero parece que ya no, le preguntare cuando nos veamos nuevamente.-

-Porque no lo invitas al club?, tal vez no conozca la noche de New York.- dijo Blaine tomando la mano de Kurt, seguían sentados en la cafetería, ya más tranquilos.

-De verdad?, sería una muy buena idea.- Kurt estaba muy emocionado con el encuentro con su amigo.

-Si, puedo enviar un auto para que lo busque y lo deje, será un empleado de mi firma, y amigo tuyo, así que me ocupare que este cómodo.-

-Aww! Ves que eres un ángel.- dijo Kurt acercándose más a él para besarlo. -te amo, mucho, mucho.-

-Yo también te amo.- Blaine volvió a besarlo.

La tranquilidad regreso a su alma con esos besos, y al ver a su amor sonreír con alegría, eso quería para él y para su relación, solo eso.