Esa mañana Dianna había estado lista desde temprano, bañada y en ese momento terminando su desayuno ante los cuestionamientos de su familia
-¿Entonces dónde irás?- preguntó su padre devorando su desayuno
-No lo sé papá, no me dijo- contestó paciente
-Vale, ¿pero es seguro ir?- volvió a preguntar
-Si papa, no hay problema -dijo mirando la hora- mamá, me acompañas un segundo- pidió a su madre
Ambas se levantaron de la mesa y salieron del restaurante
-Ayer me pediste conocer a mi amiga, así que ahora vamos a ir a conocerla- dijo con una sonrisa nerviosa
Caminaron rumbo al estacionamiento, la rubia se encontraba nerviosa por el encuentro, esperaba que la bailarina reaccionara bien y no metiera la pata.
Al llegar al lugar dio a la morena recargada en un Jeep rojo, estaba vestida con un short, unas vans, una playera que por los costados se podía ver su traje de baño y unos lentes de aviador.
La morena sonrío al ver a la rubia, que iba vestida muy parecida, pero vio a la mujer que la acompañaba y unos nervios se instalaron en su estómago.
-Hola Lea- saludo la rubia - ella es ni madre, Mary, quería conocerte- dijo haciendo la presentación
-Mucho gusto señora, Lea Michele- le ofreció la mano
-Mucho gusto, Mary Agron, bailas increíble- le elogió
-Muchas gracias- dijo con una sonrisa
-Vale mamá, ahora la conoces y ya nos tenemos que ir porque se hace tarde- sutilmente corrió a su madre que entendió el mensaje y solo les deseo un buen viaje
Las chicas subieron al Jeep y comenzaron su viaje. Lea le entregó su iPod para que colocara la música de su gusto. Por los altavoces comenzó a sonar Ariana Grande, seguido de Ed Sheeran.
-¿Falta mucho?- preguntó cansada la rubia - ya no siento mi trasero- se quejó como niña pequeña
-Ya llegamos- anuncio
La primera parada fue las ruinas de Chichén Itza
-Recuerdo que la primera vez perdiste este viaje, y estas ruinas son impresionantes, así que allá vamos- dijo bajando del auto.
Al ingresar pagaron su entrada, Dianna quería pedir un guía pero Lea le dijo que ella le explicaría todo, había ido más de dos veces a aquel lugar.
La rubia prestaba atención ante las explicaciones de la morena, que en más de una vez tuvo que improvisar alguna respuesta para sus preguntas curiosas.
Se tomaron algunas fotografías juntas, pero en la mayoría solo aparecía la rubia posando.
Cuando terminaron aún era temprano por lo que continuaron con su recorrido.
Su próxima parada fue Valladolid, un pequeño pueblo entre Chichén Izta y la Riviera Maya.
Recorrieron las calles, mientras la rubia capturaba la arquitectura del lugar y una que otra vez a la morena cuando se distraía.
Llegaron a un pequeño lugar a comer algo ligero y siguieron recorriendo.
Pasada las 3 de la tarde volvieron a subirse al Jeep.
No tardaron en llegar a uno de los tantos cenotes que se encontraban por la zona.
Caminaron un poco entre la selva hasta llegar a él
-Esto es hermoso- dijo maravillada ante el lugar
-Este es uno de mis lugares favoritos- dijo colocándose detrás de ella - siempre vengo a relajarme, es impresionante desde adentro-
-Pues que vayamos, no perdamos el tiempo- dijo comenzando a desnudarse ante los ojos de la morena
No le dio tiempo de advertirle que el agua estaba helada cuando de un salto entro al agua. Dianna pego un grito al sentir el frío, Lea no pudo ocultar su carcajada.
-Eres una idiota, ¿por qué no me dijiste que estaba helada?- tiritaba de frío
-Porque no me diste tiempo, además me distrajiste con ese cuerpo- la miro picara ingresando al agua
-¿Cómo es que no tienes frío?- se quejó
-Camila dice que porque soy una persona fría- se acercó a la rubia- te puedo compartir de mi calor corporal -
La rubia se dejó rodear por sus brazos, compartiendo uno que otro beso.
Cuando sintieron que habían estado demasiado tiempo en el agua, salieron.
La morena le entregó una toalla para que se secara
-¿A dónde iremos ahora?- dijo secando su cuerpo
-Confieso que hasta aquí llegaba mi cita, pero podemos pasear por la playa cerca de mi departamento- dijo encogiéndose de hombros
Al llegar a la casa de Lea, bajaron las cosas y volvieron a salir a la playa
-Podría vivir aquí para siempre- le encantaba sentir la suave arena en sus pies
-Puedes quedarte, te ofrezco mi cuarto- propuso
-No es tan fácil, tengo mi trabajo allá, mi familia...prácticamente toda mi vida- contestó pensativa
-Quizás para mí es fácil porque siempre estuve viajando de un lugar a otro-
-¿Tus padres viajaban mucho por su trabajo?-
-No, siempre han vivido en Miami, mi madre es cubana, por eso se me da muy bien el español, ella es maestra, y mi padre es arquitecto, pero dice mi mamá que me "pica" quedarme en un solo lugar tanto tiempo-
-¿Dónde has vivido?- preguntó curiosa por saber más de la chica que comenzaba a sentir cosas
-Me fui de mochilazo a Europa, no fue mi mejor época...-dijo recordando nostálgica - solo estuve 2 meses-
-¿Tan poco?-
-Si, como dije no fue mi mejor época, me junte con las personas equivocabas y vivía de fiesta en fiesta, mucho alcohol y drogas-Dianna la miro sorprendida- por eso papá fue por mí y desde entonces tengo que hacerme cargo de mi-
-Vaya, no pensaba que fueras tan rebelde-
-Lo soy bastante- dijo un tanto orgullosa- después estuve en Miami, comencé a estudiar danza con Camila, era mi terapia que se convirtió en mi pasión- ambas sonrieron- estuvimos trabajando en un hotel allá hasta que...- comenzó a jugar con su mano nerviosa- pasaron algunas cosas y nos venimos para acá, y creo que ha sido lo mejor, me gusta mi trabajo, el lugar y la gente-
-No has vivido en muchos lugares- reconoció
-También estuve viviendo en Nueva York pero por muy poco tiempo, cuando ya no me siento agusto en algún lugar, simplemente tomo mis cosas y me voy...no me importa más-
-Quisiera ser más como tú-Lea la miro- me importa mucho las otras personas para irme, si cuando me fui a estudiar sufría, por eso regrese a Atlanta, lo máximo que he hecho es irme a vivir sola- dijo apenada
-Bueno, eso es un gran paso- le robo un beso - te aconsejo que te relajes y dejes fluir las cosas, muchas veces tu felicidad es opuesta a lo que tú familia desea, por ejemplo querían que fuera médico y aunque estuve un año estudiando, no me gusto...mi madre esperaba que me casara y sentara cabeza...eso tuvo que cambiar cuando les dije que me gustaban las chicas...- dijo divertida
-¿No te gustaría casar y tener familia?- preguntó
-En este momento no, no la he pasado bien en cuestiones del amor, pero como te dije, me dejaré llevar y si algún día tú te quieres casar pues lo haremos- dijo haciendo que la rubia se atragantara con su saliva- tranquila, para eso falta mucho -
-Así que te gustaría casarte conmigo- invirtió los papeles, ahora la morena era la nerviosa
-No lo sé, pero eres la primera chica en años que siento algo más allá a de lo físico, y es difícil porque sé que mañana terminara, nos volveremos a ver en unos meses pero me gustaría tenerte acá y saber hasta dónde llega lo que siento-
-Podemos seguir en contacto aunque no sea lo mismo...a mí también me gustaría saber a dónde llegaríamos- dijo pensativa mirando el mar
-Por el momento llegaremos al hotel que está sexy bailarina tiene un show que dar- le dio la mano para levantarse de la arena
Esa tarde las chicas hablaron lo que pasaría después de irse, ambas teniendo temores...por un lado Lea no sabría cómo reaccionaría si le volvieran a romper el corazón, quizás se fuera a vivir a la selva lejos de todos, por eso iba lento con la rubia, ella estaría dispuesta en tomar sus cosas y seguirla pero prefería ir con cautela, no cometería el mismo error dos veces. Por otro lado estaba Dianna, que era todo nuevo para ella...nunca había pensado en estar con una chica, no sabía si su familia lo aceptaría, como le contó a Lea, para ella su familia era todo. Su trabajo, aunque le encantaba, estaría dispuesta a cambiar solo por estar a lado de la bailarina. Sin duda tendrían mucho que pensar antes de volverse a ver.
Esa noche durante el show, Dianna estuvo nostálgica, trataba de guardar cada movimiento de la morena, incluso grabó una parte antes de que su cuñado preguntara qué hacía y ella nerviosa solo guardo su celular.
Esa noche de nuevo Lea se encontraba esperando la señal para salir al Club nocturno, se sentía nostálgica, sabiendo que mañana nada sería lo mismo
-¿Estás bien?- preguntó su amiga
-Si, solo me acostumbro a la idea de no verla- dijo en un suspiro
-Animo, veras que pasara el tiempo rápido...para que veas que soy buena amiga, le dije a Dan que estabas un poco mal por lo que no bailarías, así que busca a esa rubia que te vuela la cabeza-la morena beso las mejillas de su amiga en agradecimiento
Ya en el lugar no le fue difícil encontrar a la rubia, que lucía desconcertada y buscándola entre las bailarinas. Se acercó hasta ella, se sentó a su lado.
-¿Se te perdió algo muñeca?- dijo en un perfecto español, haciendo que volteara la rubia con el ceño fruncido. La rubia sonrío
-Me encanta que hables español, aunque no te entiendo nada- dijo haciendo reír a la otra chica
-Después puedo enseñarte, ahora solo tenemos poco tiempo, vamos- le ofreció la mano que no dudó en tomarla
Llegaron hasta los baños, donde Lea reviso hasta entrar en uno. Dianna la miró con la ceja levantada
-Quiero besarte y es el único lugar que se me ocurrió- dijo respondiendo a su duda
La rubia la tomo de la playera para acercarla y besarla.
Era un beso desesperado, tratando de durará hasta la próxima vez que se vieran.
Las cosas comenzaron a subir de calor. Los besos ya no eran suficiente, por lo que pronto la rubia le quitó la playera, dejándola en sostén. Bajo sus besos a su cuello para terminar en el valle de sus pechos. Lea no pudo contener un gemido. Buscando tener más contacto, abrió el jeans de la rubia, colando su mano directo al centro de la chica. Que al sentir la invasión arqueo su cuerpo.
-Tenemos que ser...rápidas y silenciosas- dijo bajo entre gemidos la morena
La rubia no se quedó atrás y también colocó su mano dentro del short de la otra chica.
Era una batalla de lenguas, labios, dedos y gemidos. No quería que terminara. Se besaban tratando de parar el tiempo...
-Dios, me voy a correr- le susurró al oído la morena
-Yo también, necesito más- aumentó la velocidad con la que sus dedos trabajaban en el centro de la rubia.
Gracias al sonido de afuera sus gemidos no fueron escuchados.
-No me quiero ir- dijo con la respiración entrecortada la rubia
-Prometo que cuando regreses estaré aquí, esperándote- la miro a los ojos y la beso, esta vez de una manera suave, llena de amor.
Dianna recordaba su despedida mirando las pantallas de los próximos vuelos. Había sido el día perfecto y terminado de igual manera, entregándose al amor.
-No estés tan triste- dijo su hermana pequeña sentándose a su lado
-Siempre me cuesta irme de acá- confesó a su hermana
-Pero ahora hay miles de formas de estar en contacto con tu amiga, no te preocupes- la animó
Sonrío a su hermana, sabia la razón por la que estaba triste aunque no supiera toda la historia. Su hermana tenía razón podrían seguir platicando pero de pronto recordó que nunca le había pedido su celular...era una completa idiota, ahora como le haría para conseguirlo, quizás tendría que llamar al hotel buscándola...o mejor la buscaba por Facebook, todas las personas lo usan ¿o no?
El sonido de su celular la distrajo de sus planeas
Desconocido: Espero que tengas un excelente viaje, extráñame mucho porque yo ya lo hago, loa show no serán los mismo sin tu mirada...
Una sonrisa se instaló en su rostro
N/A:llego la despedida de las chicas pero esperando verse pronto en la boda...que sucederá hasta entonces?
Muchas gracias por los reviews, tomo todo en cuenta, a veces me dan ideas para seguir con la historia así que espero sus comentarias :)
Twitter: Miss_Lrz
