Capítulo 16

Blaine estaba mirando a través del vidrial a su novio y a sus amigos tomando un trago en la barra del club, no le hacía ninguna gracia, pero cuando Kurt le dijo que irían a pasar un buen rato, él solo le sonrió dejando de lado sus celos.

Ahora se arrepentía. Kurt reía mientras Sam hablaba, George y Jeff sonreían, parecía que todos eran felices y él estaba que explotaba de celos.

-Quieres bajar?, yo puedo encargarme de la reunión.- dijo Wes mirándolo.

-Para qué?, el rubio que está a su lado es su amor de la adolescencia, el otro está enamorado de él y Jeff se mete en su cama, que podría hacer yo allí?.- pregunto con ironía Blaine.

Wes no dijo nada, solo lo miro extrañado.

Blaine se sentó en su sillón, Wes busco la carpeta con nombres y unos hombres muy bien vestidos llegaron para una reunión con él, tenía el problema de los políticos y la policía en puerta y debía solucionarlo, así que dejo todo de lado y se enfoco en eso.

-De verdad hiciste eso?.- pregunto George a Sam.

-Sí, recuerdo que no estábamos pasando un buen momento con mi familia, y conocí a una mujer que me dijo, "chocolatito, quieres ganar dinero fácil?", y pues, el trabajo era bailar en un club nocturno, así que lo hice, ganaba mucho, mucho por semana.- dijo Sam.

George lo miro asombrado al igual que Jeff, pero Kurt solo negó con la cabeza.

-Y ahora cuanto ganas?.- preguntó Kurt.

-Mucho mas, pero algunas me siguen llamando "Chocolatito".- respondió Sam con una sonrisa.

Kurt sonrió mientras bebía un trago.

-Ahora que lo recuerdo, supiste lo que le sucedió a Puck?.- preguntó de la nada Sam.

Kurt se puso nervioso y miro a Jeff que estaba serio.

-Supe que lo mataron por un ajuste de cuentas...- Sam negó con la cabeza. -Siempre supe que terminaría así, él se comportaba como un maldito a veces, tu no lo has visto aquí?, no se encontrarían aquí cuando saliste de Ohio?.- pregunto curioso Sam.

-Emmm...no, pues nos vimos hace años, luego yo seguí mi camino.- dijo Kurt un poco nervioso.

-Sí, mejor, no se podía confiar en Puck.- dijo Sam.

Kurt suspiro ante sus recuerdos, la mención de Puck le recordó muchas cosas. George lo miraba sin entender nada, pero noto el cambio de semblante de su amigo.

-Y cuanto tiempo estarás aquí?.- pregunto Jeff desviando el tema.

-Unos días hasta que termine la campaña.- respondió Sam. -oye!, y tu de que trabajas?.-

-Mi trabajo?, pues, debo cuidar que a la estrella no le suceda nada.- dijo Jeff sonriendo y mirando a Kurt.

Éste negó con la cabeza.

-Como?, te pagan para cuidarlo?.- pregunto Sam.

-Sí, soy su guardaespaldas.- respondió Jeff. -trabajo para Blaine.-

George solo los miraba intentando entender.

-En serio?.- pregunto asombrado Sam.

-Es mi amigo, y si trabaja para Blaine, también su novio Nick, el que está en la puerta del club hoy.- dijo Kurt.

-Tienes guardaespaldas?, porque tienes guardaespaldas?.- preguntó sin entender Sam.

-Es largo, pero básicamente...-

-Sufrió un atentado, un desequilibrado lo ataco, aquí mismo, le disparo, casi lo perdemos...así que desde ese día Blaine nos pidió que lo cuidemos con nuestra vida, yo trabajo para la seguridad de Blaine así que pedí ser el niñero de Kurt.- explico Jeff.

-No eres mi niñero.- le refuto Kurt.

George y Sam se quedaron mudos mirándolos, ahora George tenía todo más claro.

-Vaya mierda...no sabía eso.- dijo Sam estupefacto.

-Sí, la pase mal, y ahora tengo a Jeff, a Max, y tres hombres que son clones de La Roca siempre conmigo.- comento Kurt.

-Por eso me dijiste que te sucedieron cosas horribles.- dijo George por lo bajo.

-Sí, Blaine siempre se preocupa por mí, por mi seguridad, nunca deja que me falte nada...- Kurt miro hacia el vidrial negro donde estaba su amor.

-Y cumple todos tus caprichos.- dijo Jeff con una media sonrisa.

-No es cierto.- le contradijo Kurt.

-Si es cierto, si quieres un tv más grande que la habitación, antes que termine el día el tv esta allí, si quieres a un diseñador egipcio, te lo trae de Europa...-

-Madre!, eres un niño consentido!.- dijo Sam. -donde quedo mi amigo, el que juntaba las monedas para subir al bus?.-

-No soy un niño consentido.- dijo Kurt serio.

-Pues, las masas que comes, él las hace comprar para que desayunes con tu comida favorita.- comento Jeff.

Kurt miro hacia otro lado totalmente indignado, George lo miraba sonriendo, al igual que Sam.

-Eres el primer damo, recuerdas?, así te llamo Tom cuando...te mudaste definitivamente a la mansión.- dijo Jeff.

-Qué?!, como dijiste?!.- Sam comenzó a reír y George lo siguió. -no puedes, en serio, es mucho!.-

-Eres el príncipe allí.- dijo George teniendo noción de la vida que llevaba Kurt con su novio.

-En realidad es el rey.-

La voz de Blaine se oyó a un lado de Sam, él caminaba con una sonrisa y ese andar seductor que provocaba muchas sensaciones en Kurt.

Este sonrió perdido en la mirada profunda de Blaine.

-Buenas noches señores.- saludo amablemente Blaine.

-Buenas noches.- respondió Sam. -quiero felicitarlo por el club que tiene, es increíble.-

-Gracias, espero estén disfrutando la noche.- respondió Blaine mirando a Kurt con una sonrisa.

George lo miraba de soslayo, le parecía muy petulante, típico millonario omnipotente, que compraba todo con dinero, Kurt por el contrario estaba perdido en la sensualidad de su novio, con ese aire posesivo que lo volvía loco, sabía bien que Blaine no soportaría verlo con tantos hombres sin reaccionar.

Sam comenzó a hablar sobre la mansión, jamás había entrado a una y menos en New York, George estaba incomodo con las miradas entre Blaine y Kurt, Jeff ya estaba acostumbrado y aunque le incomodaran, no podía decirle nada a su jefe así que solo se mantenía en silencio.

-Asique mi pequeño amigo es un mimado, si Burt supiera eso te regañaría.- le dijo Sam a Blaine, mirando a Kurt.

-Todo lo que tengo es para mí Kurt, él lo sabe.- dijo Blaine con una media sonrisa y mirando a su novio.

Kurt se sonrojo, Sam sonrió al verlo.

-Kurtie siempre fue un malcriado, y ahora tiene todo para serlo aun más.- comento Sam riendo.

Blaine lo miro molesto, le costó contenerse al oír como llamaba Sam a su novio, pero más le molestaba como miraba George a Kurt, sabía bien lo que sentía por su novio.

-Tengo que volver al hotel o mi publicista me matara.- dijo Sam dejando su vaso en la barra.

-Yo también me voy, mañana tengo trabajo.- dijo George.

-Un auto los llevara.- dijo Blaine en tono amable.

-Por mí no se preocupe.- dijo George en tono seco.

Blaine puso mala cara y lo miro fijo.

-Es muy tarde para salir a buscar un taxi, además hay mucha inseguridad, permítame que un auto lo lleve, es amigo de mi prometido, no puedo hacer menos.- dijo Blaine en un tono sereno y de apariencia amable.

-Vives lejos George, ve con Sam así llegas bien.- pidió Kurt.

Éste solo asintió con una media sonrisa, no quería nada de Blaine pero no podía contradecir a Kurt.

Sam se despidió junto a George, y salieron del club, Jeff fue a la puerta a acompañar a su novio, y Blaine se quedo junto a Kurt en la barra.

-Terminaste con tu trabajo?.- pregunto Kurt con cierta coquetería en su tono.

-Casi. Debo firmar unos papeles que Wes está preparando.- dijo Blaine mirando fijamente.

-Te puedo acompañar?.- pregunto Kurt.

Blaine se acercó a su rostro, casi rozando sus labios.

-No tenía pensado dejarte aquí.-

Kurt se mordió el labio perdiendo la noción de lugar donde estaban, y del hecho de que había personas bailando y conversando cerca.

Blaine lo tomo de la mano y salieron rumbo al segundo piso, siempre esas escaleras estaban libres para que subieran o bajaran los empleados, Kurt estaba deseoso de hacer algo más que solo esperar a que Blaine firmara lo que tuviese que firmar, realmente estaba en llamas.

Wes esperaba a Blaine con una carpeta de papeles para firmar, Kurt se sentó pacientemente en un sillón, cuando termino de firmar todo, Wes se retiro con los papeles, pero Blaine no se movió de su asiento, Kurt se acerco a él y se sentó en su regazo.

-Eres lo más sexy que existe en la tierra.- dijo Blaine acariciando su rostro.

-Quien lo dice...tu eres el dios del sexo encarnado Blaine.- dijo Kurt tentado a besarlo.

-Kurt...- susurro Blaine antes de besarlo con deseo.

Ambos se perdieron en ese beso lleno de pasión, batallando por controlarlo, por imponerse al otro en ese juego inconsciente que ambos disfrutaban.

Kurt abrió el pantalón de Blaine y metió su mano para acariciar su miembro, Blaine gimió en su boca y movió sus caderas buscando más contacto, Kurt disfrutaba hacer eso, volver loco a su prometido.

Blaine lo presionaba contra él, hasta que no soporto mas y comenzó a desabrochar el jean de Kurt, éste se puso de pie y se quito la playera mientras Blaine bajaba sus prendas dejándolo desnudo, luego se puso de pie y beso a Kurt como si no importara nada mas en la tierra.

Kurt se giro y abrió sus piernas cuando Blaine comenzó a acariciarlo por doquier, saco su billetera dejándola sobre la mesa frente a Kurt, este la tomo y saco un preservativo mientras Blaine besaba su cuello, Kurt se giro nuevamente y Blaine lo beso en los labios con un deseo incontrolable, Kurt le coloco el preservativo y siguió el beso unos instantes antes de girar de nuevo e inclinarse en la mesa.

Poco le importaba que lo oyeran los hombres de seguridad que estaban afuera, solo podía gemir y gritar por momentos cuando Blaine lo envestía con fuerza, era una montaña rusa de sensaciones, cuando estaba a punto de tocar el cielo, Blaine comenzaba a embestirlo despacio y allí comenzaba a pedirle más con desesperación, así se mantuvieron durante un largo tiempo, hasta que Kurt subió una rodilla sobre la mesa y Blaine lo complació a su antojo, en ese instante todo se volvió borroso y todo su cuerpo se sacudió ante el orgasmo, Blaine se aferro a él con fuerza cuando sintió su propio orgasmo.

-Ensucie tu escritorio.- dijo Kurt cuando recupero el aliento.

Blaine lo sostenía por la espalda, manteniéndolo de pie.

-No importa, ahora cada vez que me siente aquí, recordaré ésto.-

Kurt sonrió, esa idea le gustaba.

-Vamos a ducharnos.- pidió Blaine.

Kurt no quería moverse, pero necesitaba una ducha, camino desnudo hasta el baño, Blaine levanto la ropa de su novio y la llevo al baño, Kurt se interno debajo de la ducha esperándolo, Blaine se quito el resto de sus prendas y entro a la ducha con él, abrazándolo de manera cariñosa, Kurt adoraba ese momento de caricias, Blaine era muy dulce luego de hacer el amor.

Se ducharon y luego se vistieron, cuando salieron Wes estaba esperando con algunos hombres de seguridad, ellos estaban agotados así que simplemente se retiraron del club por la puerta privaba de Blaine.

Una vez en la mansión Kurt deseo comer algo antes de ir a dormir, Blaine busco uno sándwich bastante grande y ambos comieron en la habitación.

Kurt se durmió luego de unos besos, Blaine sonreía, estaba feliz de estar así nuevamente con su amor, con lo único que valía la pena, y a pesar que estaba corriendo un gran riesgo, le debía algo a Kurt, le debía la justicia que en apariencia quedo saciada con la muerte de Puckerman, pero en realidad, el responsable de lo sucedido con el ataque de Kurt, y de las ultimas situaciones desfavorables que habían vivido, aun estaba disfrutando de la libertad, en New York.