-Eres muy pesada cuando te lo propones- se quejó ante la mirada de su amiga- te he dicho mil veces que te queda excelente- dijo ya cansada dejándose caer al sofá

-¿No crees que es demasiado...escote?- se miró al espejo tocándose sus pechos

-Te ves hermosa en ese vestido, el color te queda y tienes el cuerpo para lucirlo...además será en la playa...más de una chica tendrá un escote peor- suspiro cansada

-Es que...prácticamente conoceré a toda la familia de la rubia- se dejó caer a lado de su amiga

-Solo lo diré una vez más...si tuviera que escoger un vestido para conocer a la familia de mi chica- recibió un golpe-no es tu chica...de mi chico, ese sería el vestido perfecto, es elegante y juvenil- señaló el vestido

-Casi me convences- se levantó del sofá, Camila se tapó el rostro totalmente frustrada- pero tenemos que ir a la ciudad a ver si encuentro algo mejor, mañana que es nuestro día libre- le dijo entrando a su cuarto

Después de la boda Camila sin duda se ganaría el cielo. Nunca había visto tan estresada por un evento a su amiga. Tardaron para conseguir ese vestido, en un viaje relámpago a Miami, porque según la morena no encontraría el vestido de fiesta perfecto ahí, pero ahora quería recorrer las tiendas para buscar otro, en verdad no entendía a su amiga.

-Se me ha olvidado como maquillarme y peinarme- dijo dramática saliendo del cuarto

-Yo me encargo de eso- dijo riendo acercándose a su amiga

-No sé qué haría sin ti- dijo abrazándola

-Irías como payaso a la fiesta- la molesto

Cuando recibió el mensaje de la rubia, tuvo que leerlo varias veces para comprobar lo que decía

Dianna: Te gustaría ser mi cita en la boda de mi hermana? Solo si quieres,sino no tengo problema y no tienes trabajo y si te dejan...ahora se lo que sienten los hombres a la hora invitar...

La rubia quería que fuera su cita, tardó más de un día en contestar. Lo primero que cruzó por su mente fue un Si, pero después aparecieron las inseguridades...¿ya le habrá contado a su familia sobre ella? ¿sobre su "relación"? ¿Y si no estaba a la altura? Tenía mucho tiempo sin ir a una boda y por lo que sabía la familia Agron era de dinero...ella también lo había sido antes de independizarse y seguir su camino.

Al final le mando un mensaje diciéndole que estaría encantada de ser su cita. Después de enviar el mensaje corrió con el gerente del hotel a pedirle permiso, este acepto...ya que su esposa era su tía. Por eso hacía lo que quisiera en el hotel sin miedo a que la corrieran. Después de su fallida estadía en Nueva York, hablo con su tía para que le diera oportunidad de trabajar en el hotel, quería cambiar de aire y la Riviera Maya fue su mejor opción y estaba encantada a veces trabajaba en otras zonas cuando no había el personal necesario por eso su tío no dudaba en darle algunos privilegios.

Lo segundo que hizo fue comprar dos boletos a Miami para ir en busca de su vestido. Su viaje fue tan rápido que ni siquiera visitó a sus padres. Lo cual ocasionó un regaño de su madre al enterarse, ella le dijo que después le explicaría y contaría todo, a su madre solo le quedo aceptar.

Esa mañana estaba siendo demasiada aburrida en el hotel, estaba de turno en el bar deportivo, y ni una alma se asomaba para pedirle alguna bebida que no fuera agua.

Lea: estoy a punto de sacarme los ojos...ni las moscas se paran!

Mando un mensaje esperando una respuesta inmediata de la rubia. Bufo al no recibirla.

Decidió acomodar las botellas detrás de ella, intentando matar el aburrimiento.

Estaba por terminar cuando su bolsa trasera vibro. Lo reviso viendo un mensaje de la rubia

Dianna: ojalá tuviera tiempo para aburrirme, apenas tengo tiempo para mis necesidades básicas, ya quiero estar allá!

Sonrío ante el mensaje, ella también quería que estuviera con ella.

Estaba por escribir la respuesta cuando una compañera la llamo. Al levantar la vista se encontró con una pareja conocida para ella.

-Lea, ellos son Jane y Thomas, en unos días se casaran aquí y me comentaban que querían música en vivo en su primer baile, y les comenté sobre ti- sonrío su compañera

Además de una gran bailarina, la morena tenía habilidad para la música, solo necesitaba su guitarra y podía armar un pequeño concierto.

-Mucho gusto- los saludo- no soy profesional, solo canto por hobby en realidad pero si les gusta no tengo problemas en tocar en su boda- dijo sonriendo nerviosa

-Perfecto, no sé si puedas traer tu guitarra para que te escuchen- propuso su compañera

-Nos encantaría escucharte, tenemos algunas canciones que nos gustaría bailar, esperemos que las conozcas- dijo Jane

-Si les parece después del show de esta noche nos vemos en el teatro para platicar un poco más-

La pareja asintió y continuaron con su recorrido.

Lea suspiro un poco nerviosa, nunca había tocado frente a mucha gente, solo a sus amigos y familia. De hecho muy pocas personas conocían esa faceta de ella, que durante un tiempo olvido, pero cuando necesito reencontrase sin duda su guitarra la había ayudado mucho.

Camila esperaba impaciente a su amiga, el show estaba por comenzar y no había llegado.

Estaba por marcarle cuando la vio llegando con su guitarra.

-Llegas tarde y ¿por qué traes la guitarra?- la miro con los brazos cruzados

-Se me hizo tarde porque tuve que ir por ella- señaló con la cabeza la guitarra mientras se cambiaba- después del show les tocaré a la hermana de la rubia y a su novio-

-¿Ahora harás serenatas?...espera ¿la rubia ya está acá?-

-No, quieren que cante durante su primer baile, y no creo que este acá...no he tenido tiempo de preguntarles- dijo apurada

Si se quejaba de su mañana aburrida después de la visita de la pareja, su día se complicó...primero su cerebro tardó en reaccionar que la hermana de la rubia ya se encontraba en el hotel, cuando quiso contestarle el mensaje su celular se quedó sin batería por estar viendo vídeos en YouTube en su aburrida guardia. Después tuvo que correr a terminar unos trabajos que tenía que enviar a la Universidad, cuando vio el reloj tenía el tiempo justo para ir al show, solo tomo su guitarra olvidando su celular.

Al terminar el show decidió darse una ducha para estar presentable ante la pareja y relajarse un poco.

-Además de ser invitada, cantaras en la boda...con eso te ganas a la familia- la molesto un poco

-Todavía falta que acepten-

-Sino lo aceptan estarán sordos, tienes una voz increíble y esos dedos- los señaló- hacen magia- los movió

Lea negó divertida y tomó su guitarra.

Al llegar al escenario bajó hasta donde se encontraba la pareja.

-Hola Lea, estas son nuestras opciones de canción- Tom le entregó una hoja

Lea la tomo y la leyó. Estaban escritas tres canciones que conocía de memoria.

-Conozco las tres sin problema-

-No nos las pongas difícil- se quejó la chica- esperaba que supieras una para ayudarnos a elegirla-

-Esa decisión la deben tomar ustedes, cada vez que escuchen esa canción recordarán su primer baile- dijo con una sonrisa - Si les parece puedo tocar las tres- propuso viendo la frustración de la chica

-¿En verdad? - asintió- le facilitarías mucho a mi novia- beso su mejilla

-Si, les puedo tocar...- Jane la interrumpió

-Toca otra canción, que esas tres sean sorpresa- dijo ilusionada la chica

La morena asintió colocándose su guitarra. Toco algunos acordes al hacer tratando de encontrar una canción.

Las notas fueron saliendo casi solas, su voz las acompaño dejando sorprendidos a al pareja

-¿Y bien?- preguntó tímida, había olvidado que estaba siendo observada

-Nos encantaría que cantaras en nuestra boda- dijo Jane - y por el pago no te preocupes, solo dinos- dijo con una sonrisa

-Sobre eso- se rasco la nuca nerviosa- no será nada-

-¿Pero cómo que nada?- preguntó Tom

-Es un regalo- explicó antes que Jane protestará- tu hermana,Dianna, me invito a su boda- ambos la miraron sorprendidos- como su acompañante y bueno...me sentiría mejor si cantara para ustedes- dijo nerviosa

-Bueno...en ese caso...si cambias de parecer solo dinos- dijo con una sonrisa- y por favor, enséñale a bailar a mi hermana- dijo frustrada logrando una carcajada de todos

-No digas eso de Dianna- intervino su novio

-En verdad, hablo muy serio. Si ves que no tiene solución siéntala y no la dejes levantar- dijo un poco dramática

-Bueno, haré lo que pueda- sonrío