Capítulo 18
Terminaron la campaña publicitaria y Sam volvió a Los ángeles, Blaine no podía estar más conforme, la foto del candidato Reimers salió en todos los medios, había tal revuelo que fue más fácil desaparecer cualquier prueba que tuviesen en su contra, Santana lo llamo esa mañana, tenía una reunión con ella, con Sebastián y con el fiscal que había ingresado con la policía en su casa, él sabía bien a qué se debía esa reunión, pondrían las cartas sobre la mesa, y ellos no perderían esa partida.
-No entiendo porque me cito aquí, ni siquiera sé quién es usted.- dijo el fiscal Comphred.
Santana estaba sentada frente a él con un vestido negro imponente, Blaine estaba a su lado derecho y Sebastián al izquierdo, la cafetería más importante de la ciudad estaba vacía en ese momento, algo que llamo la atención del fiscal, aun así, se sentó en el asiento frente a ellos, como un acusado en el juicio final.
-Está aquí señor Comphred porque ha estado metiendo sus narices donde no debía, molesto a mis socios y eso no puedo permitirlo.-
-No me gusta su tono, esta amenazándome?.- pregunto el fiscal mirándola fijo.
-Usted supone que lo estoy amenazando, en realidad le ofrezco un trato.- dijo Santana con su mirada vacía sobre Comphred.
-Qué?, va a ofrecerme dinero?, soy agente judicial, sabe que terminara en la cárcel verdad?.- pregunto con dureza el fiscal.
-No comprende.- respondió duramente Santana. -usted deja de investigar y vivirá, no hay dinero de por medio aquí.-
-Esta amenazándome, los tres terminaran en la cárcel.- dijo el hombre poniéndose de pie.
-Sabe quiénes somos?.- preguntó Santana en tono sereno. -Nuestra gente fundo esta ciudad, usted no tiene salida señor Comphred, le ofrezco que trabaje para nosotros y así salvara su vida.-
-Que trabaje para ustedes?, está loca?, usted solo es un mujer que divaga y sus dos matones que se creen los dueños de la ciudad, prepárense porque terminaran en la cárcel.-
-Su esposa Molly y sus dos hijos están saliendo de su casa en este momento, se dirigen a la casa de campo donde pasaran el fin de semana, trágicamente tendrán un accidente en la carretera, morirán los tres, usted no soportara la pena y se disparara en la cabeza...una historia trágica y lamentable.-
El hombre la miro fijo y serio.
-Púdrase.-
Comphred salió caminando por la puerta de la cafetería, Santana suspiro molesta, ni él ni Sebastián dijeron nada, sabían bien cuál era el final de ese hombre.
-Ni bien salga la noticia de la muerte de Comphred se mantendrán con bajo perfil, daremos las condolencias a su familia en el diario y el mensaje les llegara a todos.- dijo Santana y se puso de pie.
Ambos hicieron lo mismo en forma educada, ella los miro como a perros de calle y salió hacia el exterior de la cafetería.
Sebastián observo a Blaine, tenían una conversación pendiente.
-Te visite en tu club pero no estabas.- dijo Sebastián.
-Si, Kurt me dijo, estuve ocupado, son días largos.- respondió Blaine con serenidad.
-Me imagino que una boda es mucho trabajo.- dijo Sebastián con molestia en su voz.
Blaine pasó por alto el tono y le sonrió.
-Bastante, pero ya estamos cerca de la fecha y tenemos todo listo, solo faltan detalles.-
-Mmmh...pues...los felicito.- dijo Sebastián con una sonrisa falsa.
-Gracias.- respondió Blaine con la misma sonrisa. -debo irme, que tengas un buen día.-
-Tú también.-
Blaine se alejo de Sebastián sabiendo que estaba provocándolo con esos comentarios, pero necesitaba sacarlo de su estado de confort, el juego había durado mucho.
Llego a la mansión y Kurt estaba en su estudio trabajando, ni bien se miraron se sonrieron.
-Hola amor.- saludo Kurt.
-Hola.- Blaine se acerco a él y lo beso en los labios. -trabajando?.-
-Sí, si me tomare unas vacaciones debo dejar todo preparado.- respondió Kurt.
Wes apareció por la puerta.
-Lo siento, Blaine ya llegaron los empresarios.-
-Bien.-
Wes se retiro y Blaine suspiro.
-Ve, luego almorzamos juntos.- dijo Kurt y beso sus labios.
-Te amo.- dijo Blaine con una sonrisa.
-Yo también te amo.- respondió Kurt sonriente.
Blaine salió y entro a su estudio donde estaban Wes y dos hombres.
Paso una hora cuando tocaron la puerta de la oficina de Blaine, Wes atendió y observó a Kurt con los ojos llorosos.
-Blaine.- dijo Wes.
Este se puso de pie, cuando se acercó a la puerta vio a Kurt así y temblando, salió del estudio preocupado.
-Que sucede amor?.- pregunto Blaine.
-Carol me llamo...mi papá tuvo un infarto, está en el hospital.- dijo llorando Kurt.
-Cálmate...ve arriba y prepara una maleta, iremos a Ohio.- pidió Blaine.
Kurt asintió y se abrazo a su novio.
-Todo estará bien...ya veras, todo estará bien.- dijo Blaine consolándolo. -ve, has las maletas, yo te alcanzó en un momento.-
Kurt subió las escaleras limpiándose las lágrimas.
Blaine ingreso nuevamente a su estudio mirando a Wes.
-Lo lamento señores, se presento un improvisto y debo salir.- se disculpo Blaine con los empresarios.
-No se preocupe, espero no sea nada grave.- dijo uno de ellos.
Blaine no dijo nada, ambos empresarios se pusieron de pie y salieron de la mansión, él espero a que se retiraran para subir a su habitación.
-Que preparen el avión, Burt está en el hospital, viajaremos a Ohio con Kurt.- dijo Blaine a Wes mientras subía las escaleras.
Éste salió disparado hacia la cocina, mientras Blaine llegó a su habitación y encontró a Kurt preparando las maletas.
-Que te dijo Carol?.- preguntó Blaine mientras sacaba su maleta de debajo de la cama.
-Que estaba trabajando en su oficina cuando le dio un infarto, fue esta mañana.- dijo entre sollozos Kurt.
-Él es fuerte, estará bien.- repitió Blaine preocupado. Realmente deseaba eso.
Terminaron de armar las maletas y salieron de la mansión, Kurt estaba muy angustiado, solo quería llegar a Ohio.
...
Carol estaba sentada junto a la cama de Burt, la habitación del hospital parecía más lúgubre según pasaban las horas, sostenía su celular que estaba en vibrador por si llamaba Kurt, miraba a su esposo que descansaba en ese momento, había despertado unos minutos antes pero no podía hablar ya que se agitaba, le sacaron la máscara de oxigeno pero le pusieron una sonda para facilitarle la entrada de aire, no lo operarían por el momento.
La puerta se abrió lentamente y el rostro de Kurt apareció, llevaba una maleta con ruedas a su lado y pasos atrás entraba Blaine con su maleta.
-Hola.- susurro Kurt mirando a su papá.
-Hola.- saludo Carol poniéndose de pie.
Abrazo a Kurt quien tuvo que hacer un esfuerzo para no llorar.
-Hola Carol.- dijo Blaine acercándose para saludarla.
-Hola Blaine.-
-Como esta?.- pregunto Kurt acercándose a su padre y tocando su mano.
-Despertó hace poco, pero los médicos le dieron un sedante, estaba algo nervioso, esta medicado, y no debe hablar mucho.- explico Carol.
Blaine solo miraba a su suegro tendido en la cama, si para él era difícil, no quería imaginar lo que sentía Kurt.
-Ven siéntate.- dijo Carol a Kurt.
Éste se sentó junto a su padre mirándolo, tenia terror de perderlo, no podía verlo así, necesitaba saber que saldría de ésto.
Blaine dejo las maletas a un lado y busco dos sillas en el pasillo, le entrego una a Carol para que se sentara a un lado de Burt y él se sentó junto a Kurt acariciando su espalda, sabía que su novio estaba destrozado y solo podía acompañarlo.
Pasaron un par de horas, Blaine convenció a Carol que fuera a descansar, ella le dejo la copia de la llave de la casa para que dejaran sus cosas allí pero Blaine no se iba a separar de Kurt, Carol compro comida para ambos, y se fue a su casa a descansar unas horas.
-Kurt...- susurro Burt abriendo sus ojos y mirando a su hijo.
-Papá... no te esfuerces, el doctor dijo que no hables.-
-Hijo...- susurro Burt.
-Estoy aquí papá.- respondió Kurt y tomo su mano.
Burt pareció quedarse más tranquilo, Kurt no quería llorar, pero las lágrimas se acumulaban en sus ojos, Blaine no podía hacer nada, se sentía un inútil, por un momento el recuerdo de Kurt tendido en una camilla lo asalto, y el que tomaba su mano en esa oportunidad, era Burt.
Los médicos entraban y salían, Burt estaba más despierto y decía algunas palabras, no podía agitarse, estaba un poco nervioso, miraba a Kurt angustiado y eso le preocupaba a Blaine, sabía que estaba delicado y no podía alterarse.
Carol los convenció que fueran a la casa, ella se quedaría durante la madrugada. Tomaron un taxi, ya que no tenían chofer, ni auto, pero ni a Blaine, ni a Kurt les importaba eso, solo esperaban que Burt saliera de esto.
Llegaron a la casa de Burt, Kurt abrió la puerta y por un instante los recuerdos lo inundaron, Blaine entro las maletas mirando la sala de la casa, era pequeña, con algunos sillones con flores y un sofá grande, habían varios muebles con fotos, Kurt estaba en todas ellas, desde que era niño hasta de adolescente, Blaine tomo una donde estaba con un muchacho alto, que le hacía muecas desde un lado y Kurt reía, parecía muy feliz.
-Esa la tomamos ese verano, antes que Finn viajara a la universidad, es la ultima foto que tengo de él.- dijo Kurt mirando a Blaine con el porta retratos en la mano.
Blaine lo observo, Kurt se acerco a él y tomo otra foto, en ella estaba Carol sentada en una silla y Kurt, Burt y Finn detrás de ella de pie, eran una familia feliz en ese entonces. Kurt comenzó a llorar, sin poder contenerse, Blaine dejo el portarretratos y lo abrazo con fuerza, conteniéndolo, su novio lo necesitaba y allí estaría, siempre.
Luego de unos minutos de estar abrazados, caminaron a la cocina, y cenaron lo que había preparado Carol, estaban tan agotados mentalmente que solo querían descansar.
-Esta es mi habitación, bueno, la que era mi habitación.- dijo Kurt dejando pasar a Blaine.
-Aun hay cosas tuyas...- comento Blaine mirando la habitación.
-Sí, mi papá no quiso tocar nada.-
Blaine supuso que Burt siempre estaba preparado por si Kurt quería regresar.
La cama era grande, descansaría allí, estaban muy agotados y solo deseaban dormir un poco.
-Es increíble...- susurro Kurt abrazado a Blaine ya entre las sabanas.
-Que cosa?.- pregunto Blaine curioso.
-Cuando vivía aquí, y era adolescente, fantaseaba con dormir abrazado al hombre de mi vida aquí, algo que obviamente nunca sucedería porque mi padre jamás lo permitiría.- respondió Kurt.
-Mmmh...seguramente era rubio el amor de tu vida en ese entonces...- comento Blaine, en un tono ligero pero no molesto.
Kurt sonrió, levanto su rostro del pecho de su novio mirándolo.
-En realidad era Ricky Martín.-
Blaine sonrió y deposito un beso en sus labios, Kurt sonrió y suspiro abrazándose nuevamente, intentarían dormir unas horas, antes de regresar al hospital.
...
Al día siguiente Carol llamo para avisar que Burt estaba mucho mejor, les pidió que desayunaran tranquilos porque los médicos tenían buenas noticias, así que Kurt tomo un baño antes de desayunar mientras Blaine decidió recorrer la casa y llamar a Wes.
-Como sigue Burt?.- pregunto Wes.
-Mejor, eso dice Carol, yo voy a ducharme y después de desayunar regresamos con Kurt al hospital.- respondió Blaine mientras caminaba por un pasillo hacia la cocina.
-Seguramente se repondrá.- comento Wes.
-Espero, realmente espero sea así...y allí como esta todo?.-
-Tranquilo, salió la noticia de la muerte del fiscal, un accidente de auto cuando se dirigía hacia su casa.- respondió Wes.
-Mmmh...bien, nosotros nos quedaremos aquí hasta que Burt este repuesto, hazte cargo de todo y llama si surge algo urgente.-
-Bien.- respondió Wes.
Blaine termino la llamada, y decidió recorrer la casa mientras Kurt se duchaba, había una puerta abierta, una biblioteca, un escritorio y unas sillas eran los muebles de lo que parecía la oficina de Burt, mas fotos familiares encontró allí, era más que obvio que Burt extrañaba a Kurt, en una de ellas, Kurt era pequeño y estaba siendo hamacado en una plaza por Burt, probablemente la había tomado la madre de su novio.
Noto también la silla del escritorio tirada en el suelo y papeles esparcidos por doquier, seguramente Carol dejo todo como estaba cuando Burt sufrió el infarto, él levanto la silla poniéndola en su lugar, comenzó a levantar los papeles, y algo llamo su atención cuando giro un papel que recogió del suelo, era una foto de Kurt en New York, pero estaba con Puck y otros hombres caminando por la calle, algo de todo eso no le cuadraba, porque Burt tendría una foto así?, tomo los papeles encontrando mas fotos de Kurt y Puck con el resto de la banda, algunas eran de hacia unos años y otras de hacia un par de meses, y luego encontró otra de él subiendo a un auto con Wes a su lado, definitivamente estas imágenes no eran parte de un retrato familiar.
Busco entre los papeles más fotos y todas eran de Kurt y Puck en diferentes lugares y circunstancias, habían papeles escritos en computadora, comenzó a leerlos y noto el nombre de Kurt, parecía una carta, varias cartas o una con varias hojas, reviso las hojas y encontró la primer página, comenzó a leer y su respiración se agito cuando tomo noción de lo que estaba leyendo, era una carta, anónima y muy extensa, donde se detallaba la vida que tenia Kurt desde que piso New York, los negocios a los que dedicaba Puck y qué lugar ocupaba Kurt en la banda, los trabajos que hizo para Puck, incluyendo las deudas que Puck pago con Kurt, haciendo hincapié en los favores sexuales, detallando con nombre y apellido a esas personas.
Blaine se apoyo en el escritorio, no podía creer que esto estuviera en manos de Burt, se tomo un tiempo para respirar, ahora sabia que causo el infarto de su suegro. Tomo todos los papeles y el sobre donde probablemente había llegado a manos de Burt, metió todo dentro de éste y salió hacia la habitación de Kurt, éste aun estaba en la ducha, así que aprovecho para esconder el sobre en un doble fondo de su maleta, Kurt no podía ver eso, y no sabía cómo enfrentaría a Burt, pero Kurt no podía saber que su padre tenía noción de la vida que llevo en New York.
-Amor?.-
Blaine se sobresalto al oírlo, se giro mirándolo fijo.
-Sucede algo?...le sucedió algo a mi papá?.- pregunto angustiado Kurt.
-No...no amor, solo me sorprendiste, no sucede nada, estaba ...buscando ropa para cambiarme, nada mas...- mintió Blaine y se acerco a Kurt quien seguía mirándolo con angustia. -no sucedió nada...- susurro tomándolo por el rostro. -todo está bien, calmante.-
Kurt suspiro tranquilo y Blaine lo abrazo, no sabía cómo enfrentaría esto, pero debía hacerlo pronto.
