Capitulo 23
-Me gusta ésta.- dijo Kurt tomando una bata de seda egipcia.-
-Es lindo color, resalta tus ojos.- comento Blaine a su lado.
Kurt le sonrió, tenían entre sus manos la prenda, observándola. Estaban en la tienda de la firma de Blaine, Kurt quería comprar algo para el verano pero término eligiendo otras prendas, las empleadas lo atendía con la misma amabilidad con la que atendían a Blaine usualmente, les ofrecieron café, y eran muy atentas especialmente con Kurt.
-Éste me encanto.- dijo Kurt tomando otra bata de otro color.
-Esa negra definitivamente la debes llevar, es...ummm...- Blaine se acerco a su oído para que escuche solamente su prometido. -es muy sexy.-
Kurt lo miro y sonrió.
-Entonces la llevo, y también quiero esa, y la camisa blanca.-
Kurt se acerco a una de las empleadas que tenía varias prendas en su mano, Blaine se acerco a la pequeña mesa para beber su café, cuando vio a un joven alto caminar hacia él, enseguida noto quien era y miro hacia donde estaba Kurt aún eligiendo ropa.
-Vaya, que grata sorpresa, no creí verte aquí, hace...un año que no nos vemos, un año largo.- dijo el joven con una sonrisa provocadora.
-Es mi tienda, usualmente vengo aquí.- respondió Blaine un poco molesto, no tenía en sus planes encontrarse con un ex amante.
-Te extrañe, llegue de Suiza hace un mes, podrías llamarme cuando quieras, estoy disponible.- dijo el joven pasando su mano por la solapa del traje de Blaine quien se movió para alejarse.
-No tengo intensiones de llamarte...- dijo Blaine mirándolo serio.
El joven se acerco nuevamente y volvió a repasar con su dedo el pecho de Blaine, Kurt alcanzo a ver eso y al muchacho hablarle con coquetería, Blaine le quito la mano con la suya, y lo vio decirle algo, el joven parecía insistente, entonces se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y eso lo lleno de enojo, se acerco a ellos mirando al joven y apretando los dientes.
-Vamos, hace mucho que no nos vemos y me gustaría...-
-Qué?, que te gustaría?.- preguntó enojado Kurt.
Blaine lo miro serio, sabía que ésto no podía ser bueno.
-Y tú quien eres?.- le preguntó el jóven a Kurt.
-Es mi prometido Kurt Hummel.- respondió Blaine mirándolo.
-Tú qué?!.- pregunto desconcertado el joven.
-El prometido...eres sordo o idiota?, y tu quien eres?.- preguntó enojado Kurt.
-Que corriente...sabes llámame cuando quieras.- le dijo el joven a Blaine.
-No te va a llamar nada...- le grito Kurt mientras el joven se retiraba.
Blaine cerraba los ojos adivinando lo que sucedería, Kurt lo miro a los ojos lleno de enojo, él intento decirle algo pero Kurt salió caminando hacia donde estaba su morral.
-Kurt.- dijo con serenidad Blaine.
Éste lo miro serio y con dagas en sus ojos.
-A dónde vas?.- pregunto Blaine.
-Me voy.- respondió Kurt.
-Espera, no sé ...-
-Qué?, que?!...no sé qué?, quien era ese?, se perfectamente quien es ese...ya me aguante a Charlie, al imbécil de Sebastián y a ahora tengo que soportar a éste muñeco de torta toqueteándote frente mío?.-
-Él no es nadie, ni siquiera recuerdo su nombre.- dijo Blaine mirándolo.
Las jóvenes empleadas desaparecieron al momento que comenzaron a discutir, Kurt estaba muy enojado.
-Pero si su número.- respondió Kurt.
-No. No sé nada de él desde hace un año, no me interesa saber nada Kurt.- le dijo serio Blaine.
Éste lo miro y luego desvío su mirada, estaba enojado con Blaine y con la situación, sentía que no lo respetaban.
Blaine se acerco a él, había conocido a Kurt enojado y esperaba que se calmara.
-Tú eres el único me interesa, eres mi novio, mi futuro esposo, éste...no sé quién es, no me interesa saberlo, no sé ni que hace aquí...- dijo Blaine acercándose a él.
Kurt lo miro a los ojos, seguía enojado.
-No quiero que ésto arruine nuestro día, por favor...no le demos esa importancia.- pidió Blaine.
Kurt no dijo nada, dejo el morral en un sillón aún serio.
-De verdad no lo recuerdas?.-
-No, y si lo recordara tampoco lo llamaría, sabes que no lo haría.- respondió Blaine tomando su mano.
Kurt no quito su mano, lo dejó acercarse a él mientras se miraban a los ojos, el miedo de volver a vivir lo que vivió cuando sucedió lo de Sebastián lo sacudió nuevamente, tenía miedo de perder a Blaine.
Éste acaricio su rostro, mirándolo con amor, lo que menos quería era que Kurt se sintiera mal por su causa.
-Te amo, nadie va a cambiar eso.-
Kurt se mordió el labio, no sabía porque siempre se sentía menos que cualquier persona que rodeaba a Blaine, podía ver en los ojos de su prometido la preocupación, él siempre se ocupaba por que se sintiera cómodo pero aparecía un idiota rondando a su novio y él terminaba en el mismo lugar que hace meses cuando comenzaron su relación.
-Lamento ésto, no sucederá de nuevo.- susurro Blaine cerca del rostro de Kurt.
Kurt lo miro a los ojos y suspiro.
-Júrame que no me dejaras por uno como ellos.-
-Nunca te dejare, por nadie.- respondió Blaine serio.
Kurt junto sus frentes y luego lo beso en los labios, Blaine lo atrajo por la cintura juntando sus frentes nuevamente.
-No importa cuántos hombres hayan pasado por mi vida, siempre, desde el primer día que te vi hace años, sabía que mi corazón era tuyo, y no sería de nadie más, en ese momento lo supe y ahora estoy seguro...no amare a nadie más como te amo a ti Kurt.-
Kurt lo abrazo, quería correr sus miedos, sus inseguridades, pero no podía.
-Te amo.- dijo Blaine depositando un beso en sus labios.
-Yo también te amo.- Respondió Kurt besándolo nuevamente.
Blaine se perdió en ese beso unos momentos, Kurt se aferro a él entregando todos sus miedos, queriendo apartarlos, refugiándose en los labios de su prometido.
Se separaron mirándose a los ojos.
Kurt sonrió de lado y Blaine también.
-Lamento la escena.-
-No, no lo lamentes, yo hubiera hecho lo mismo.- le dijo Blaine. -quieres seguir y llevarte lo que necesitas, aún no elegiste los jeans o bermudas que querías.-
-Si, voy a probarme un par aunque no hay del color que quiero.- respondió Kurt separándose un poco de él.
-Pueden pedirlas, de qué color quieres?.- pregunto Blaine.
Kurt se giro y busco con la mirada la pila de ropa en una silla, camino hasta ésta y busco la prenda que deseaba, Blaine miro hacia el frente del local, donde estaban los empleados y llamo a uno con la mano, un joven se acerco junto a la muchacha que estaba atendiendo a Kurt.
-Porque no hay del color que quiere Kurt?.- pregunto Blaine.
-El...ummm... No quedaron de color beige, solo marrones y azules.- dijo la joven mirándolo.
-La administradora donde está?.- pregunto Blaine mientras Kurt se probaba un jean en un probador.
El joven salió en busca de la administradora.
Blaine se sentó serio, pensando en lo sucedido con su ex amante, no podía creer que èsto le estuviera sucediendo a pocos días de su boda. No era la primera vez que sucedía, sabía que algunos de sus ex amantes fueron modelos o tenían cuenta en su firma.
-Señor Anderson?, me buscaba?.-
-Si, Kurt quiere ese modelo de bermuda en beige, pero me informan que ya no hay.- dijo Blaine mirándola.
-Hablare al depósito, seguramente allí tienen.- dijo ella amablemente.
-Bien, y necesito algo mas, el joven que...estaba aquí y tuvimos ese mal entendido...-
-Oh, sí, sé de quién habla.- dijo ella con cautela.
-Bien, sabe su nombre?.- pregunto Blaine serio.
-Si, es cliente nuestro.- respondió ella.
-Bien, cierre su cuenta.- dijo él serio.
-Pero señor Anderson, él es uno de nuestros mejores clientes.- la mujer no podía creer lo que Blaine le pedía.
-Haga lo que le pido y ya.- Blaine no estaba de humor para discutir con nadie.
-Bien señor Anderson, enseguida llamo al depósito.-
La mujer salió caminando hacia su oficina mientras Kurt salía del probador exclusivo, Blaine estaba frente a él sentado en el sillón, sonrió al verlo, Kurt tenía una mueca muy especial.
-Creó que aumente de peso, me mato si es así, no voy a entrar en el traje de bodas.- dijo casi desesperado Kurt.
-No aumentaste nada, debe ser el modelo que es más chico.- dijo Blaine sonriendo.
-No, no sé, espero sea eso.- respondió Kurt. -este es un talle más grande, incluso más que el que usaba.-
-Estas bien Kurt, y si crees que estas...incómodo con tu peso, tendrás que dejar los dulces.- comentó Blaine acercándose a él.
-Mmmmh...si haré eso, no compres mas masas porque si las veo no voy a poder...-
-Ok, no las comprare mas...pero te ves increíble de todas formas.- tomándolo por la cintura.
Kurt sonrió y negó con la cabeza.
-Señor Anderson, aquí están las prendas que pidió.- dijo la administradora junto a un joven que cargaba unas prendas en sus manos.
-Son las bermudas beige?.- pregunto Kurt.
-Si, aquí tiene de diferentes tallas.- dijo la mujer con una sonrisa.
-Gracias.- respondió Kurt tomando las prendas y buscando una de su talla.
-Hizo lo que le pedí?.- pregunto Blaine por lo bajo.
-Si, señor Anderson.- respondió ella.
-Bien, cargue todo a mi cuenta.- pidió Blaine.
-El señor Hummel pidió que lo cargue a su cuenta.-
Blaine la miro mal y ella asintió nerviosa, salió caminado nuevamente a su oficina.
Kurt entro al probador con la bermuda rogando no tener inconvenientes. Blaine lo espero afuera, un mensaje de Wes lo saco de sus pensamientos, aunque en ese momento en su pensamiento estaba la prueba para entregar al socio de Puck a la organización.
Debía ir a la mansión pero no quería dejar a Kurt sólo, no luego de la discusión y la situación que vivieron hacia unos minutos.
-Está me queda bien, debe ser el modelo del jean.- dijo Kurt saliendo con la prenda en su mano.
-Pero no pude vértela puesta.- le dijo Blaine con una media sonrisa.
-Bueno, tal vez mas tarde.- Kurt dejo la ropa en una pequeña mesa, una de las jóvenes las tomo guardándolas en las cajas y prepararlas para que las llevaran.
Kurt busco su morral y miro su celular, Blaine lo notaba distante, seguía molesto.
Otro mensaje de Wes recordándole que tenía una reunión que no podía postergar, resonó en su móvil.
-Tienes que irte?.- pregunto Kurt.
-Si, debo volver al mansión...quieres regresar?.- pregunto dudoso.
Kurt suspiro y asintió con la cabeza.
-Debemos organizar el orden de las mesas, y la ubicación de los invitados.- comento Kurt.
-Bien...-
Blaine no quería que Kurt se quedará así con él, lo tomo de la mano captando su atención y se acercó a su rostro.
-Te amo.- susurro Blaine.
-Yo también.- respondió Kurt en el mismo tono.
-Pero sigues enfadado conmigo.- dijo Blaine mirándolo a los ojos.
-Si...- le respondió Kurt con total sinceridad.
-Y que puedo hacer para que ya no estés enfadado conmigo?.- le pregunto Blaine.
Kurt no respondió, sonrió de lado y se mordió el labio.
-No sé, pero ya se me ocurrirá algo, solo espero que tu agenda este libre o estaré mas enojado contigo.-
Blaine sonrió provocativamente.
-Tengo todo el tiempo del mundo para ti.-
-No es cierto. Wes es el que tiene todo tu tiempo.- reprocho Kurt.
-Lo sé, pero prometo que estaré cuando tú me requieras, lo sabes.- le dijo Blaine acariciando su rostro.
Kurt sonrió de lado y se acerco a sus labios fundiéndose en un beso lleno de amor.
-No puedo estar enojado, te amo mucho, pero no quiero volver a ver a ninguno de esos idiotas, nunca más.-
-Voy a asegurarme de eso.- dijo Blaine besándolo nuevamente.
Su celular sonó interrumpiéndolos, Kurt bufo y Blaine no tuvo más opción que atender.
-Si?..-
-Hay un invitado inesperado aquí, Luca llego recién, esta buscándote.- respondió Wes un poco nervioso.
-Qué?!, que hace allí?...espera voy para allá.- Blaine corto la llamada y su rostro de preocupación, llamo la atención de Kurt.
-Todo está bien?.-
-No, si...bueno no sé, tenemos invitados esperándonos.- respondió Blaine.
-Quien?.-
-Luca D`Marco ... es como mi primo, su padre y mi padre fueron socios muchos años y nos criamos juntos con él, y con su hermana, Isabella, está esperando en la mansión.- respondió Blaine haciéndole una seña a un guardia para que llevara los paquetes al auto.
-Vaya, quiero conocerlo, él...ummm...también trabaja para? ...ya sabes.- preguntó Kurt caminando hacia el pasillo de la galería junto a Blaine.
-Si, su padre es el jefe de Italia, Luca junto a su hermana dirigen un sector de Italia...pero...pues...es un poco...frío...ellos tienen otra cultura, y no son tan sociables como los americanos, no sé porque está aquí, nunca viene sin avisar.-
-Eso es malo?, creí que venía por nuestra boda.- preguntó Kurt.
-Depende...si esta aquí, es por algo.- respondió Blaine preocupado.
Salieron de la galería en el auto de Blaine, Kurt notaba la inquietud de su novio y eso lo ponía nervioso, si a Blaine le preocupaba algo, era porque se trataba de algo serio.
Llegaron a la mansión y ni bien bajaron, ambos observaron el auto italiano negro con vidrios de igual color.
-Cuando llego?.- pregunto Blaine a Nick que lo recibió en la puerta.
-Hace, unos minutos, llego con el chofer nada mas.- respondió éste tomando las bolsas de las compras de la mano de Víctor.
-Vino sólo?.- pregunto sorprendido Blaine.
-Al parecer si.- respondió este.
-No dejes que te impresione, es un poco ...bueno ya lo notaras.- dijo Blaine a Kurt tomando su mano.
Kurt estaba más nervioso que antes, entraron a la mansión y no había nadie en la sala, Wes apareció por la puerta del estudio de Blaine y antes que este pudiera hablar un jóven de traje muy elegante salió tras él.
No podía describir lo que le sucedió en el cuerpo, pero se quedo con su mirada fija en ese joven, un muchacho de su edad, de tez muy blanca, cabello corto y negro, y sus ojos tan negros como una noche fría de invierno.
Clavo su mirada en Kurt como si fuera la misma muerte buscando una víctima, Kurt tembló de pies a cabeza al sentirla como fría brisa rozándolo, como una caricia.
-Luca.- dijo Blaine mirando al joven con una sonrisa amable.
Éste fijo su vista en Blaine y algo parecido a la mueca de una sonrisa asomo por sus labios.
-Cugino.- dijo el joven.
Soltó su mano y se acerco al joven para darle un abrazo que duro unos segundos, ni bien se separaron Blaine tomo nuevamente la mano de su prometido.
-Él es Kurt Hummel, mi futuro esposo.- dijo Blaine.
-Un placer señor Hummel.- saludo el joven con acento italiano y su mirada sobre Kurt.
Éste sintió que las palabras se amontonaron en su boca.
-Ho...hola.- dijo en un tartamudeo.
Parecía que el joven sentía su miedo y en cierta forma lo disfrutaba.
-Ya te ofrecieron café?.- pregunto Blaine haciendo una seña para que tomara asiento en la sala.
-Si, pero estaba esperándote, lo siento, esperándolos.- se corrigió educadamente.
Blaine se sentó en un sillón y Kurt junto a él, Luca tomo asiento en el sillón frente a ellos.
-Que te trae por aquí?, la brisa primaveral acaso?.- pregunto Blaine con una sonrisa.
-Prefiero el invierno, vine por unos días, estoy de paso.- respondió Luca mirándolos.
Kurt noto que el joven parecía cómodo con ellos, era muy estructurado en su comportamiento, casi protocolar, le llamaba la atención sus ojos y el contraste de su piel con ellos, parecía un personaje de una novela de vampiros.
-Como esta tu padre y tu hermana?.- pregunto Blaine.
-Bien, te envían saludos.- respondió este con estricta educación.
-Wes, tráeme la caja de invitaciones.- pidió Blaine.
Wes dejo la bandeja con las tasas de café y masas y salió rumbo al estudio de Blaine, Kurt miro a su novio, y cuando cruzo mirada con el joven noto como este lo observaba intensamente como si estuviese estudiándolo, Kurt se acomodo inquieto en su asiento, Blaine lo miro y tomo nuevamente su mano.
Me alegra que vinieras, así puedo entregarte ésto personalmente.- dijo Blaine tomando la caja de invitaciones de las manos de Wes, y entregándole una a su primo.
Éste la tomo y la leyó con detenimiento.
-Muchas gracias, me sentiré honrado de asistir.- dijo mirándolos a ambos.
El celular de Kurt sonó y lo hizo sobre saltarse.
-Es mi papá.- dijo poniéndose de pie. -Disculpen.-
-Envíale saludos de mi parte.- pidió Blaine observando a Kurt caminar hacia la sala de vídeo.
Éste asintió y atendió la llamada saliendo del rango de visión de Blaine y su primo.
-Mi suegro sufrió un infarto hace poco.- comento Blaine.
-Espero se recupere.- dijo Luca.
-Supongo que llegaste solo a New York por una razón específica.-
Blaine miraba a su primo casi adivinando su respuesta.
Éste saco de su saco un sobre y se lo entrego a Blaine.
-Manny estuvo de visita en mi casa, y le dejo esto a mi padre, le pidió que yo viniera personalmente a entregártela.-
Blaine abrió el sobre encontrando una carta escrita a mano por Manny y unos papeles junto a unas fotos. Ni bien vio las imágenes su cuerpo se lleno de rabia, apretó los dientes y leyó la carta, Manny le explicaba en ella que había sido confesor de la esposa de cierto empresario canadiense, está le contó que su esposo se acostaba con un joven empresario, un amante muy perspicaz que vacío sus cuentas y luego lo abandono, su esposo se vio cercado por sus socios y por la justicia ya que los había embaucado y se suicido, casi toda la información lo incriminaba, pero ella no creía que su esposo hubiese hecho algo así, entonces ella escondió cierta información de la policía, esa información se la entrego a él con el pedido de que la entregara a las personas adecuadas e hicieran justicia, él no podía mentir, así que le dijo que se lo entregaría a la persona que lo estaba buscando.
En el sobre había resúmenes de cuentas, y fotos de una cámara de seguridad de un edificio, era del departamento donde se encontraba el empresario con el socio de Puck, Blaine suspiro con enojo al ver la imagen del rostro que mas odiaba.
-Manny también le pidió a mi padre que fuera testigo frente a la organización, y que te acompañe en el proceso.- dijo Luca.
-Sabes quién es?.- pregunto Blaine.
-No, no abrí el sobre.- respondió Luca.
-Acompáñame...- pidió Blaine mirando hacia la sala de vídeo donde estaba Kurt a hablando por teléfono relajadamente. -Wes.-
Éste salió de la cocina entrando con ellos al estudio, Luca tomo asiento donde Blaine le indicó y saco de la caja fuerte una carpeta, busco una foto y tomo otra que Manny le había enviado, se las dejo a Luca frente a él sobre la mesa, luego le entrego una carpeta que su primo tomó.
Su rostro se ensombreció tomando noción del dilema que enfrentaba Blaine.
-Esto es muy grave.- dijo mirándolo.
-Si, supongo que por eso Manny pidió que seas testigo de todo.- respondió Blaine de pie a su lado.
-Como la organización no noto ésto?.- pregunto Luca.
-Rubí me pidió que sacara del medio a Puckerman, él les robaba dinero, y estaba armando una banda para gobernar New York, yo hice lo que me pidieron, pero en la investigación descubrí que Puck tenía un socio, uno con poder, no sabía su nombre, ni conocía su rostro, hasta que lo tuve en frente mío, y supe que mi enemigo no era Puck, sino alguien más poderoso, y ambicioso. Estaba frente mío, y no podía hacer nada sin pruebas.-
-Pero esto va mas allá de ti.- dijo Luca.
-Lo sé, pero es personal, él envió a que mataran a mi novio, y quiere desestabilizarme, no quiere New York, quiere todo.- Explico Blaine.
-Lo personal no es un buen plan.- comento Luca dejando la carpeta sobre la mesa.
-Por eso serás tú el testigo.-
Blaine se miro con su primo, éste estaba serio, sabía el riesgo que estaba frente a ellos, y era ni más ni menos que la misma organización.
-Necesito saber todo, pero absolutamente todo, y habrá que organizar esto.- dijo tomando las fotos.
-Tengo un vídeo de él hablando con Puck y con un empleado mío que me traiciono.- dijo Blaine.
-Bien, eso es muy bueno, y Manny que te envió?.- preguntó Luca.
-Supongo que son las cuentas que compartían el empresario y el socio de Puck.- dijo Blaine tomando los papeles y entregándoselos.
-Excelente, así estará vinculado a Canadá...esto es muy grave y la organización no estará dispuesta a reconocer un error.-
-No es un error, es algo mas grande, es una amenaza.- lo corrigió Blaine.
Luca miro los papeles atentamente.
-Nadie debe saber de mi presencia en la ciudad, y debemos ser rápidos.-
-Mis hombres trabajan en ello, éste es el paso final.-
-Bien, fijemos una fecha y pediré una reunión con Rubí.- dijo Luca mirando los papeles.
Blaine sabia que la espera había terminado, su enemigo estaba en sus manos.
