Una morena acababa de levantarse, después de una larga noche. Se estiró haciendo que su espalda tronara. El aroma de comida inundó su cuerpo, por lo que no perdió tiempo para arreglarse y bajar.
-Buenos días- saludo a los presentes
-Buenos días, cariño- beso la mejilla de su hija -siéntate que te sirvo-
Su madre se perdió dentro de la cocina. Saludo a su padre y se sentó a su lado.
-Apenas me estoy acostumbrando aquí y ya me tengo que ir-
-Sabes que siempre puedes volver- le regalo una gran sonrisa a su pequeña
-Lo sé, pero tengo que regresar al trabajo-
-Le estaba por contar a tu papá lo que hiciste anoche- dijo con una sonrisa cómplice
-¡Mamá!- amaba avergonzar a su hija
-Pues aquí tu pequeña se encontró con una amiga...-miro a su hija
-Compañera- se concentró en su desayuno
-Con una compañera...y las encontraron besándose-
-Peor que una adolescente- dijo su padre
-Ya lo sé, la gente pensara que la teníamos encerrada-
-Lo decía por ti cariño- dijo cariñoso a su esposa.
Su esposa lo miro ofendida, Lea no pudo evitar la carcajada.
Como extrañaban esos momentos con su familia.
En otra parte de la ciudad, la rubia por el momento había escapado del interrogatorio de Noah. Se levantó temprano desayunando camino a su trabajo.
Cuando estaba por salir de trabajar recibió una llamada de él.
-Hola Noah- contestó
-Hola, cariño, ¿qué tal el trabajo?-
-Bien, terminando para irme a mis clases -
-Con esas pequeñas- molesto a su amiga que giró los ojos- tenemos una plática pendiente-
-Lo sé, pero hoy no puedo, después de la clase tengo una cita-
-¿Una cita?...¿con una chica?-
-No seas cotilla, cuando llegue a casa te diré todo-
-Tomare tu palabra, te tengo que dejar que una espectacular chica viene a buscarme, te quiero rubia-
Noah colgó antes de recibir respuesta de su amiga
-Hola morena, ¿qué te puedo ofrecer?-
-Hola guapo, esta vez nada- hizo una mueca- vengo a despedirme, por la madrugada regreso a la realidad-
-Que mal, ya que tenía pensado presentarte a mi mejor amiga- sonrío
-Tendrá que ser en otra ocasión...muchas gracias por todo-
Abrazo al chico, agradecida. La plática que tuvieron la tarde anterior le abrió un poco los ojos.
La morena explicaba a su amigo, Jonathan, lo que las pequeñas habían aprendido.
La rubia entro ya cambiaba para iniciar las clases.
-¿Qué tal te fue con ella?- señaló a la rubia
-Aún no me doy por vencida con ella- la miro sonriente
-Deja de babear por ella, es mi alumna- le dijo antes de dirigirse con las pequeñas
La morena se tomó unos segundos para admirar a la rubia. Moría por volver a sentir sus labios, su cuerpo...esperaba que pronto eso sucediera.
Lea estuvo a cargo de la clase, le mostraron a John el baile que presentarían a final de la semana.
El maestro se sorprendió en ver un pequeño avance en los movimientos de la rubia. Sin duda su amiga hacia milagros a la hora de enseñar baile.
Después de la clase, Lea espero afuera a la rubia a que se cambiara.
Estaba recargada en la pared fumando un cigarro, los nervios estaban acabando con ella.
-No sabía que fumabas- dijo llegando a su lado vestida con unos jeans rotos
-Es un viejo hábito que regresó- explicó sin entrar en detalles
-Vale, cerca de aquí hay una cafetería...- la morena negó
-No, iremos a otro lado-
Dianna asintió, caminaron hasta una camioneta
-¿No sabía que tenías auto?-
-No es mío, lo tomé prestado- le abrió la puerta para que subiera
-Espero que no sea robado-
-Tu solo avísame si ves algún policía- sonrío
Durante el trayecto solo la música rompía el silencio. Cada una trataba de recordar todo lo que querían decir.
Cuando se detuvieron la rubia admiro un hermoso edificio cerca de la playa. La morena le abrió la puerta y entraron al lobby. Subieron algunos pisos en el elevador en completo silencio.
Lea saco unas llaves de su bolsillo y abrió la puerta invitándola a pasar
-¿También robaste esto?- preguntó admirado el lugar.
Estaba decorado simple, la mayoría de los muebles eran blancos y negros.
-No, este si es mío - dijo caminando a la cocina-¿quieres vino?- le gritó
-¿Cómo que es tuyo?- llego a la cocina llena de curiosidad
-Sí, fue un regalo de mis padres, ellos pensaron que después de...-miro al suelo evitando la mirada de la otra chica- pensaron que me quedaría a vivir aquí, me dieron este departamento que lógicamente no uso-
-Vaya, deberías rentarlo, dejar que alguien más lo cuide-
-A eso quería llegar- sonrío bebiendo de su copa- he visto donde vives...-la rubia intento intervenir- es un lugar muy peligroso, quiero que estés a salvo-
-No te deberías de preocupar, con mi amigo estamos juntando algo de dinero para cambiarnos-
-Me preocupo porque te quiero- se acercó a ella- este lugar nadie lo usa, no me molesta que tu amigo venga a vivir aquí...solo quiero tu seguridad- la tomo de las manos dejando un beso en ellas
-Yo...- la rubia no sabía qué decir, no esperaba esa proposición
-Si quieres páguenme una renta, lo que pagan en ese lugar hasta que tengan otro...- pidió
La morena en verdad se encontraba preocupada por la seguridad de la rubia y no estaría tranquila hasta que saliera de ese lugar
-Lo pensare...hablaré con mi amigo- Lea sonrío- pero no prometo nada, será mejor ir al tema que nos trajo aquí- dijo cambiando de tema
La morena asintió y la llevo hasta la sala, cada una con su copa de vino.
Ambas se miraban nerviosas, de esta platica dependía mucho.
-Quiero disculparme contigo- Dianna fue la primera en hablar- no supe manejar la situación...tenía mucho miedo y en ese momento solo pensaba en lo que dirían mis padres y no pensé en ti- termino mirando el suelo-sé que te dañe y cuando me di cuenta fui hasta tu casa pero...estabas con alguien...- termino con los ojos llenos de lágrimas recordando esa noche
-¿Me buscaste?- la rubia asintió- no lo sabía...-
-Esa noche dijiste que sólo era una más...y al verte con esa chica, me dolió, pensé que es verdad -
-Jamás Dianna, no eres una más- trato de sonreír - esa noche nos superó la situación, ambas teníamos diferentes miedos...pensé que el tiempo me haría olvidarte pero no...Siempre tuve la esperanza de verte llegar junto a tu familia-
-Dudo que me veas llegar con mi familia...como te dije ayer, termine explotando con ellos, después de que deje a Harry mi madre intento emparejarme y les dije que estaba enamorada de una chica, no lo tomaron bien así que decidí irme lejos- ya soltaba algunas lágrimas
-Lo siento mucho- la morena se acercó a abrazarla
Estuvieron un rato abrazadas ambas llorando, sacando todo lo que había guardado en el año
-Perdóname rubia...debimos hablar, debí buscarte y no irme con la primera chica pero...el miedo se apoderó de mí, no quería volver...no lo pensé- apretó el abrazo escondiendo su rostro en su cuello
-Espero que algún día tengas la confianza de decirme que fue lo que te pasó- dijo acariciando su espalda, tratando que dejara de llorar- Somos unas idiotas eso me queda claro- logró hacer que la morena soltara una pequeña risa- al final no éramos nada aunque queríamos ser todo- miro directa a sus ojos después de que se terminara el abraza
-No quiero dejarte ir, Camila no soportaría que vuelva a llorar-dijo tomándola del rostro
-Ni yo quiero hacerlo, sigo enamorada de ti- le confesó
Lea no perdió más tiempo y beso esos labios que extrañaba desde hace tiempo.
-¿Qué haremos? Tienes que regresar- dijo un poco triste sin despegar sus frentes -pero yo me puedo ir contigo-
-No, allá no hay oportunidad para tu carrera, además en enero regreso para firmar un nuevo contrato, haré todo lo posible para que me quede aquí junto a ti- le dejó un suave pico
-¿Eso quiere decir que?-
-Que tendremos que esperar como más de un mes, pero ambas tenemos claro lo que queremos por lo que solo tendremos que arreglar los detalles- volvió a darle un beso
-No sabes cómo te extrañe...¿estuviste con alguien más durante este tiempo?- preguntó de pronto un tanto celosa
-Estar, estar no...solo una que otra conquista...nada duradero...cosa de una noche- la rubia beso sus labios para que se callara- ¿y tú?-
-Solo con un chico, un amigo que conocí aquí- le dio risa el ceño fruncido de la otra -él se fue hace tiempo, puedes estar tranquila-
-No lo creo, recuerdo cómo viste a Bella, te la comías con los ojos- dijo bastante celosa
-La única chica que he mirado es a ti-beso su mejilla- la mire porque su forma de bailar es increíble y su cuerpo...- Lea la beso
-Solo me puedes mirar a mí- dijo seria, la rubia asintió perdiéndose en sus ojos
-Podemos quedarnos aquí hasta que te tengas de ir- pidió con un ligero puchero
Lea le sonrió besándola recostándola en el sofá.
Dianna colocó sus manos en su cuello, acariciando lento su nuca mientras sus labios danzaban a un ritmo lento.
-¿Sería muy rápido decir que hiciéramos el amor?- pidió la morena dejándole una mordida sobre el cuello
La rubia asintió juntando una vez más sus labios, ahora de una manera más necesitada
-Mi cuerpo te extrañaba-dijo la morena colando una mano debajo de su camisa
Dianna se estremeció ante el tacto, por su lado sus manos tomaron el trasero de la bailarina apretándolo, logrando que soltara un leve gemido.
Lea se incorporó para quitarse la playera cuando el celular de la rubia.
Lo ignoraron la primera vez, la segunda ocasión que sonó Dianna se disculpó, nadie le hablaba a menos que sea una emergencia.
Al contestar su rostro palideció volviendo a tomar asiento junto a la morena que al ver su estado la tomo de su mano libre.
-¿Está todo bien?-
-No, era del hospital, a mi amigo lo han golpeado- cubrió su boca -tengo que ir con el- se levanto
-Vamos, te dejo en el hospital-
Se colocó su playera, sus bolsos y salieron.
No tardaron mucho en llegar al hospital. Lea quería quedarse a acompañarla, la rubia se negó, ya que tenía un vuelo que tomar.
-Cualquier cosa avísame, no me importa retrasar mi viaje-
Dianna se acercó para besarla lento
-Lo haré, todo está bien, estamos en contacto-
No pudo evitar sonreír antes de besar de nuevo sus labios
-Te voy a extrañar este tiempo-
-Se pasara rápido, toma- le entregó las llaves
-Por favor, quédense en el-
Después de despedirse la rubia llego a la habitación de su amigo.
-¿Cómo estás Noah?- lo miro en la cama con algunos golpes sobre su rostro
-He tenido días mejores, siento arruinarte tu cita- dijo mirando su cuello
La chica se acercó al espejo viendo un chupetón sobre su cuello y no pudo evitar sonreír
-Ahora que tenemos todo el tiempo del mundo me contarás, así que aplasta ese trasero- señaló una silla junto a la cama
-En realidad no hay mucho que contar- se sentó- hace tiempo salí de vacaciones con mi familia y me enamore de una bailarina del hotel...tuvimos una aventura...ambas lo jodimos y ahora nos reencontramos- explicó sin detalles
-Vale...-
-¿Qué fue lo que te pasó?- dijo preocupada
-Estaba llegando a casa y una pandilla que he visto por el lugar me atacó para robarme, trate de defenderme-
A la mente de la rubia llegaron las palabras de Lea. Quizás debía aceptar el departamento, claro que pagarían una renta. Mañana hablaría con su amigo.
Lea miraba la ventanilla pensando en todo lo que había pasado. Arreglo las cosas con la rubia y estaba decidida en hacer las cosas bien, el primer paso sería regresar a Miami y después pedirle que fuera su novia...un nudo se instaló en ella, desde hace tiempo a nadie llamaba de esa forma...no desde que le habían roto el corazón.
Sacudió la cabeza alejando esos recuerdos y concentrándose en la sonrisa que amaba.
Después de algunos días convenciéndolo por fin Noah y Dianna llegaban a mudarse al departamento de la morena. Que al saber la noticia se alegró, lo segundo que hizo fue advertirle que cada uno debía tener su cuarto.
-Pero qué lindo lugar...- dijo Noah admirando el lugar- esta chica debe de ser rica-
-Supongo, nunca hablamos de dinero- hizo una mueca
-Qué bueno que te convenció, acá estaremos seguro y podrás dormir tranquila...espera ahora seré yo quien no duerma- dijo dramático- las lesbianas siempre tienen un sexo increíble por los gritos que he escuchado-
La rubia se sonrojó a no más poder y golpeó a su amigo
-¿Cuando viene para tener los tapones listos?-
-Pasando las fiestas-
-¿Por qué no está aquí? Enséñame una foto- pidió el chico
-Porque trabaja fuera- se acercó para mostrarle una foto del celular
Noah lo observó y abrió los ojos, era un imbécil no se había dado cuenta de las similitudes
-Lea, la morena...-
-¿De dónde la conoces?-
-Un día llegó a la cafetería y platicamos, me contó su historia...y en el hospital me contaste la misma - se golpeó la frente -soy un idiota-
-En tu defensa sufriste varios golpes en la cabeza...-
-Esa chica te ama, deberías ir con ella ahora-
-¿Ahora? Te recuerdo que no tengo dinero para viajar- se cruzó de brazos
-Diablos, es verdad- camino por la sala pensando- tendremos que hacer algo para que vayas definitivamente por lo que es tuyo-
En el Caribe, los ensayos habían sido agotadores, practicaban hasta 3 veces al día para el show de Navidad que fue un éxito.
-Un día más y tenemos un descanso- dijo Lea dejándose caer en la banca junto a Camila
-¿Ya sabes lo que harás?- miro a su amiga un poco triste
-Hey, no estés tristes, somos un paquete...si yo me quedo en Miami tu también lo harás, no te dejaré sola- abrazo a su amiga
-Eres mi única familia- dijo apretando el abrazo
-No te dejaré, te prometí que estaremos juntas y eso haré, confía un poco más en mi...eres mi relación más larga-
-Eres una idiota- golpeó a su amiga alejándose de ella
Lea la miro, aún no hablaba con su tío para su contrato, esperaba continuar con el grupo hotelero pero sino le daban la libertad renunciaría y se llevaría a Camila junto a ella. No sobrevivía mucho sin su amiga, ella la había salvado de morir y estaba agradecida. Desde que se conocieron la morena le prometió que no la dejaría como lo hizo su familia. Su abuela la había separado de su madre, de la cual solo conservaba una fotografía. Tal como lo dijo ella era su única familia.
Hoy era el último show antes de nochevieja, su última presentación del año. Por lo que las chicas estaban dando lo mejor. Sentían la música, cada movimiento...la morena de pronto sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, al buscar entre el público encontró una mirada verde sobre ella...
N/A: decidí no alargar mucho la espera...Muchas gracias por los reviews :)
