Capítulo 5
Danny
Me sentía un tonto.
Si hubiera prestando atención a donde estaba corriendo, entonces no habría tropezado, y ahora ambos no tendríamos que estar con los Jóvenes Titanes... Sí, eso dio un giro bastante extraño.
El coche de aspecto extraño era cálido. Pero la última vez que me subí a uno, fue cuando Los Hombres de Blanco me habían atrapado y no había sido una experiencia nada agradable. Aun así, ahora el viaje era bastante apretado. Cyborg conducía mientras que Robin se sentó en el asiento copiloto, Chico Bestia y Starfire estaban en el asiento trasero. Raven estaba afuera volando por encima de nosotros y Carrie estaba sentada en mi regazo.
Ella enserió estaba demasiado delgada, probablemente debido a la falta de comida decente en estos últimos años. Luego, por supuesto, los dos estábamos empapados de aceite y nieve, y por supuesto, el olor no ayudaba.
Carrie se dio vuelta, llevando sus manos a mi cabello tratando de quitar el aceite de este. El problema fue que ya se había secado, provocando que se pegara aún más.
-¡Ay!
Ella me miró, haciendo un gesto con sus labios. -Lo siento, pero tu cabello se ve bastante horrible cuando está cubierto de aceite. Ahora quieto.
Hice una mueca mientras seguía "arreglando" mi cabello con sus dedos.
-Realmente siento lo que sucedió.- Cyborg se disculpó, sin apartar la mirada del camino.
-Está bien, solamente no lo hagas de nuevo.- Carrie se encogió de hombros. Entonces, tiró accidentalmente de mi cabello al caer en un bache.
-¡Ay! ¡¿Puedes parar por favor?!
-¡Está bien! ¡Está bien! ¡Lo siento!- Apartó sus manos rápidamente, para después cruzarse de brazos.
-¿Qué les pasó?- Comenzó a preguntar Chico Bestia, como yo me despedía del silencio y la calma momentánea que habia en el automóvil. -¿Por qué ustedes dos no tienen un hogar? ¿Son hermanos o una pare…?- Hablaba rápido, en busca de respuestas que no le incumbían. No podía hacer otra cosa, solo que mirarlo y fruncir el ceño.
-¡Chico Bestia!- Robin espetó. -Este no es el momento, ni el lugar para cuestionarlos.- A decir verdad, parecía sonar un poco como mi madre.
Avergonzado, el chico de piel verde bajó la cabeza, después de ver voltear a vernos. -Lo lamento. Tengo curiosidad.-
Me encogí de hombros. -Está bien. No hace daño preguntar.- Quizás no lo hacía, pero no quería que supieran la verdad tan pronto, además, Chico Bestia parecía feliz al escuchar que no me ofendía.
-Ugh. ¿Tenías que llenar esas bolas de nieve con aceite? ¡Esta cosa no se quita y no se ve bien!- Carrie se quejó cuando pasó los dedos por su cabello.
-De todas formas nada se ve bien en ti.- Murmure por lo bajo, sin ocultar una sonrisa burlona de mi rostro.
Ella volteo a mirarme y entrecerró los ojos. -¿Dijiste algo?
-¿Yo?- Bufé, sin dejar de sonreír. –Yo no dije nada.
Carrie rodo los ojos, como una media sonrisa se asomó en sus labios. -Eso es lo que pensé.
-¿Por qué estás diciendo eso?- Preguntó Starfire confundida. Me voltee a verla.
-Yo estaba sarcástico.-
-¿Estabas siendo un abismo de estrellas?- Preguntó de nuevo.
-¿Qué? No, yo... bueno. ¿Cómo se explica lo que es el sarcasmo?
Robin se giró hacia nosotros. -El sarcasmo es cuando quieres dar a entender lo contrario de lo que dices.- Explicó, pero Starfire parecia aún no entender lo que sucedía.
Al verla así, Robin simplemente negó con la cabeza y se giró a mirar de nuevo al frente.
-Olvídalo, no importa.-
Ella se encogió de hombros y volvió a mirar hacia donde se encontraba su líder. Sin embargo, aún no lograba entender porque a Robin no parecía importarle que dos desconocidos estuvieran en su auto y convivieran con sus compañeros.
Doblamos una esquina y nuestro destino estaba a la vista.
Di un grito ahogado. La torre de los titanes era literalmente un rascacielos en forma de T. No sabía cuál era el punto de tener un cuartel que delatara su ubicación, pero a ellos no parecia importarles. Observe como Carrie no separaba la vista de la ventana asombrada, y no la culpaba era impresionante.
-Una vez que lleguemos, ustedes pueden tomar una ducha y podemos lavar esa ropa.- Chico bestia sugirió.
Lo miré. -¿Y mientras tanto qué vamos a usar?- Chico Bestia parecía dudar.
-Bien, Carrie parece que podría tomar un traje de Raven o Starfire. Pero acerca de ti... Mi ropa seguro que no, pero talvez podrías utilizar la ropa de Robin.- Miré a este y el ridículo traje de combate que llevaba. Claramente no utilizaría eso.
-Eso estaría bien, gracias.- Carrie respondió por mí. Me gire a verla, como mi rostro reflejaba molestia ante lo que acababa de decir.
Ella sonrió y yo me gire a mirar por la ventana.
¿Por qué estaba actuando de esta manera? ¿Confía en estas personas? No podíamos confiar plenamente en ellos, si se enteran de quienes somos realmente, seguro nos entregan lo más rápido posible a los Hombres de Blanco. Vio cómo actuaron cuando quisimos ir a pedirles ayuda y ellos solo quisieron capturarnos por considerarnos una nueva amenaza.
¿Cómo pudo haberlo olvidado?
