Capitulo 28

-Que?!, ahora?!.- pregunto Blaine sin creerlo.

-En media hora en la cafetería de siempre.- respondió Wes de pie junto a él en el jardín.

-Me caso mañana...que quiere?...- Blaine no podía creer que Santana lo citara justo ahora.

Frente a él estaban su madre, Carol y Kurt terminando de colocarle cintas al kiosco, Burt miraba un partido de fútbol en la sala de vídeo junto a Max y Víctor, Jeff ayudaba a su amigo mirando a su jefe, la cara de Blaine era muy obvia, tanto así que Kurt se acerco a él preocupado.

-Que sucede?.-

-Tengo que salir, serán un par de horas, nada mas.- respondió Blaine.

Kurt no dijo nada, miro a Wes y luego a Blaine.

-Es Santana?, quiere verte?.-

-Si...no te preocupes, sabes cómo es esto, solo me tardaré lo necesario.- respondió Blaine.

-Llegaras para la cena?.-

-Si, lo prometo.-

Blaine lo tomo por el rostro y depósito un beso suave en sus labios.

-Te amo, en un par de horas estoy aquí.-

-Ok...te amo también.- respondió Kurt y lo beso de nuevo.

Blaine sonrió y se dirigió a la sala.

Burt estaba muy entretenido como para verlo pasar junto a él, lo cual agradeció Blaine, no quería dar explicaciones.

Sanders condujo el auto, Wes iba en el asiento delantero y otro auto iba de apoyo con cuatro hombres, salía así a todos lados, él, Kurt, y toda la familia, no se arriesgaría a nada, aunque Sebastián ya no era una amenaza, siempre había algo de que cuidarse.

Llegaron con el tiempo justo, Wes entro pero se quedo en la puerta, como de costumbre no había gente en la cafetería. Al acercarse la sorpresa lo asalto, Santana estaba sentada en el lugar de siempre y frente a ella, su prima Isabella, tan fría y hermosa como era, idéntica a Luca, con la diferencia del largo cabello ondulado, y su marcada figura.

-Buenas tardes.- dijo educadamente Blaine.

Santana no dijo nada, él tomo la mano de su prima depositando un beso en ella.

-Buon promeriggio.- respondió Isabella en su perfecto italiano.

Blaine se sentó a un lado de Isabella intentando entender que sucedía allí.

-Como veras la organización decidió que Isabella se ocupe de la zona sur.- dijo sin ganas Santana. -sé que te casaras mañana y saldrán del país, espero no sea un problemas eso.-

-No lo será.- respondió serio Blaine.

-Y tú...supongo que no serás tan idiota como Puckerman y como Sebastián...si cometes un error terminaras como ellos.- le dijo Santana a Isabella.

Ésta ni se inmuto, solo miro a los ojos a Santana, Blaine podía sentir el odio que se sentían una a la otra, las semejanzas entre ellas no las acercaban, más bien las alejaba.

Santana se puso de pie y salió caminando hacia la salida, Blaine se puso de pie en forma educada y cuando ella se fue, volvió a sentarse mirando a su prima.

-Me alegra verte.- dijo Blaine con sinceridad.

-A mi también, mi padre y Luca te envían saludos.- respondió ella con seriedad.

Blaine sonrió, toda su familia era tan expresiva y emocional como una piedra.

-Gracias, no vendrán a mi boda?.- pregunto Blaine.

-Si, llegan mañana temprano, yo vine antes, llamaron a mi padre para que yo me haga cargo de la zona sur, ella me entrego el informe y lo necesario, claro que la gente la traigo conmigo.- explico Isabella.

-La gente?, que gente?.- preguntó perdido Blaine.

-Mis hombres, no confió en estas personas, sirvieron a un traidor, deberían estar muertas.- respondió ella.

-Mmmmh...- Blaine conocía los métodos de su prima, ese era un aspecto que la acercaba a Santana -Si pues, tratemos de evitar muertos, no hay que llamar la atención.-

-La unión con el joven Hummel te ha ablandado primo.- dijo ella mirándolo.

Blaine sonrió.

-Puede ser, y llámalo Kurt, es mas...familiar...hablando de eso, quieres cenar en mi casa?, mi mamá y mis suegros están aquí.-

-Gracias, pero debo descansar, tengo que ponerme al día con el movimiento de aquí, mañana conoceré a tu prometido y a su familia.- respondió ella en tono amable.

-Ok.- dijo Blaine poniéndose de pie.

Estiro su mano hacia su prima y esta tomo su bolso, luego tomo la mano de Blaine incorporándose y cruzo su brazo con el de él.

-Saluda a la tía de mi parte.- dijo Isabella mientras salían de la cafetería.

-Eso haré.-

Acompaño a su prima a su auto, beso la mano en forma de despedida y la dejo ingresar al vehículo, luego que se retiro, subió a su auto junto a Wes.

-Ella se hará cargo de la zona sur?.- pregunto éste.

-Si...no si sentirme aliviado o preocupado.- respondió Blaine ya de camino a la mansión nuevamente.

-Porque?, no confías en ella?.- pregunto Wes.

-Confió en ella, es solo que está acostumbrada a los métodos que usan en Italia, aquí será un problema si no se mide, la policía sabrá que esta la mafia italiana en la ciudad.- explico Blaine.

-Mmmh...ella es más temible que el hermano, y que Santana.- dijo Wes.

-Isabella es especial...pero no entiendo porque la envió mi tío a ella y no a Luca.-

-Tal vez tu tío le está dando confianza a Isabella, probablemente Luca lo reemplace en la organización.- comento Wes.

-Si, puede que sea eso...bien...tendrás que acompañarla hasta que vuelva de Europa con Kurt, intenta que no llame la atención.-

-Que no haga algo como incendiar una empresa con los dueños adentros?.- preguntó Wes recordando lo que hizo Isabella en su tierra natal.

-Si, algo así...solo inténtalo...sé que es mucho pedir, pero ella es impredecible.-

-Si lo sé.- respondió Wes.

Llegaron a la mansión y el tema murió allí, dentro de la cocina estaba Kurt junto a Carol preparando la cena, Pam los observa mientras hablaban sobre el día siguiente.

-Hola.- saludo Blaine.

Kurt sonrió con amor.

-Todo bien?.-

-Si.- respondió Blaine con una sonrisa y besando sus labios.

-Hola.- saludaron Carol y Burt mirándolo.

-Te escapaste?.- pregunto Pam.

-Estuve con Isabella, te envía saludos.- respondió Blaine.

-Tu prima esta aquí?.- pregunto Kurt.

-Si, mañana llegan Luca y su padre, allí los presentare a todos.- respondió Blaine.

-Y porque no vino contigo?.- pregunto Pam.

-Estaba agotada por el viaje, y...bueno ya sabes cómo es.- respondió Blaine.

Pam no dijo nada pero supuso que tenía que ver con la organización.

-Bien, esto ya está...ahora al horno.- dijo Carol metiendo la fuente con comida en el horno.

Prepararon la cena en familia, era la última noche de solteros, y querían disfrutarla con sus seres queridos, luego de afinar los últimos detalles decidieron irse a dormir, al día siguiente debían levantarse temprano y con mucho por hacer, era el día de su boda.

...

Blaine lo besaba con ternura mientras lo embestía suavemente, Kurt gemía por lo bajo sintiéndose rebosante de deseo y amor, necesitaba ésto tanto como Blaine, necesitaba hacer el amor con dulzura, demostrándose todo lo que sentían en un acto de completa unión y entrega.

Suspiro sintiendo los besos en su cuello mientras enroscaba sus piernas en la cintura de su amado, acariciando su espalda, aferrándose a él con fuerza cuando su interior tembló provocándole una sensación inexplicable, contrajo su cuerpo cuando el orgasmo lo golpeo haciéndolo gemir alto, sintió a Blaine embestirlo más profundo y morder su hombro cuando su propio orgasmo lo azoto.

Se quedaron abrazados, Blaine estaba aun dentro de él, regulando su respiración mientras él lo acariciaba con ternura, sonriendo ante el pensamiento de ser esposos ese mismo día.

Blaine se movió saliendo de él con cuidado, tiro el preservativo, y lo abrazo con fuerza, besándolo con amor, Kurt acaricio su rostro cuando se separaron, el amor saliendo por sus poros y reflejándose en sus miradas brillosas, en un completo silencio, no hacían falta palabras para ese acto, solo su amor.

Ya era de mañana, la alama sonó provocando una sonrisa entre ellos, sabían que en cualquier momento llegaría un mensaje de Wes, algún recordatorio insistente.

-Buen día futuro esposo.- dijo Kurt sonriente.

-Buen día amor...- dijo Blaine sonriendo, lo tomo por el rostro y lo beso con amor. -mi futuro esposo...estoy contando las horas para esta noche...-

Kurt sonrió y lo abrazo aun mas, sonriendo aunque sentía que nada podía expresar la felicidad que tenía en ese momento.

-Te amo...mucho...mucho... mucho.- dijo entre besos Kurt.

-Yo te amo más.-

Se quedaron besándose unos minutos hasta que sonó el celular de Blaine, éste maldijo por dentro separándose de Kurt quien sonreía adivinando quien era.

Blaine miro el mensaje y frunció el labio descontento.

-Llegaron los jardineros, y los que ordenaran las mesas.- dijo Blaine volviendo al cuello de Kurt presionándose a su cuerpo.

Kurt sonrió, su boda era exactamente como la soñó de adolescente.

-Gracias.-

Blaine se separo mirándolo contrariado.

-Porque me agradeces?.-

-Por todo...por haberme sacado de las manos de Puck, haberme perdonado, por amarme como lo haces...- dijo Kurt con una media sonrisa, realmente sentía la necesidad de decirle esto a su novio.

-No. No me agradezcas nada, no es así esto...- Blaine negó con la cabeza serio.

-Si es así, te odiaba...y ahora no me imaginó un futuro sin ti, me demostraste que puedo hacer lo que deseo sin...avergonzarme a mí mismo, y que realmente hay amor esperando detrás de una puerta...ahora siento que estoy viviendo y siendo feliz a la vez, antes ...no existía esa palabra, se esfumo en la vida...si se le puede llamar vida a eso...y ahora...estoy aquí...a horas de casarme contigo.-

-Yo tengo que agradecerte, hiciste que mi corazón palpitara...me amaste, sin saber que te amaba, aunque no quería reconocerlo, y aún sabiendo quien soy...tú podrías tener a cualquier hombre, alguien mas...normal, pero me amaste a mi.- Blaine lo miraba como si no existiera nada mas en ese momento.

-Te amo porque sé quién eres...un ser hermoso...- Kurt acaricio sus cabellos sonriente.

-Tu eres hermoso.- contradijo Blaine.

El celular volvió a sonar, Blaine puso mala cara, estaba empezando a odiar a Wes.

Kurt lo tomo por el rostro y lo beso.

-Vamos a ducharnos.-

Ambos se levantaron y se dirigieron al baño, aunque la ducha fue mas una sesión de besos que duro más de lo debido.

Bajaron a la sala y Pam estaba dando indicaciones a unos hombres.

-Por fin, se les pegaron las sabanas?.- preguntó ésta mirándolos.

-Buen día mamá.- saludo con mala cara Blaine.

-Hola Pam.- saludo Kurt con una sonrisa.

-Hola, tu padre y Carol están desayunando en el jardín, los esperan.- dijo Pam.

-Y tú?, que harás?.- pregunto Blaine a su madre.

-Enseguida los alcanzo, debo hacer unas llamadas.- respondió Pam entrando al estudio de Blaine.

Blaine tomo la mano de su novio y camino hacia el jardín, saludo a sus suegros que estaban muy a gusto.

-Es increíble lo bello que éste lugar y así ...con todo para la boda...es como un cuento.- dijo Carol sonriendo.

-Si, desde temprano están con el césped, tú mamá llamo a quince jardineros...el pasto no creció tanto de ayer a hoy.- comento Burt.

-Mi madre quiere asegurarse que este todo perfecto...- susurro Blaine mientras desayunaba.

-Ella tiene más idea para ésto, hizo muchas fiestas aquí.- dijo Kurt comiendo una tostada.

Pam regreso sonriente.

-Las esculturas llegaran a la tarde, para que no les dé tanto calor, los cocineros llegan en media hora, y con el camión y todo su equipamiento...- dijo Pam sentándose junto a Carol.

-No usan las cosas de aquí?.- pregunto Carol.

-No, ellos traen sus cacerolas y todo eso...son muy selectivos y cuidadosos.- respondió Pam.

-Me di cuenta, llamaban veinte veces por día.- dijo Blaine.

-Si, eran insistentes...- comento Kurt.

-Ah, por cierto conseguiste lo que estabas buscando?.- pregunto Pam a Kurt.

-Emmm...no de hecho no pude comprarlas...- respondió éste.

-Que cosa querías?.- preguntó Blaine curioso.

-Es que Jeff quería ir con Nick a ver a un cantante, no consiguió las entradas porque se vendieron rápido, así que llame para ver si podía conseguir algo y regalárselas...sabias que cumplen su aniversario?, por eso quería darle la sorpresa a Nick, pero no las conseguí.- explicó Kurt.

-Me hubieras dicho y las conseguía yo.- le dijo Blaine.

-Esto fue ayer cuando no estabas, y tuve un inconveniente con...ummm...mi cuenta...-

-Que inconveniente?.- pregunto atento Blaine.

-No me depositaron lo de la última temporada.- respondió Kurt bebiendo su jugo.

-Que?!.- preguntaron Blaine y Pam a la vez.

Carol y Burt se miraron sin decir nada.

-Porque no le depositaron su pago?, es la segunda vez que sucede esto.- le reprocho Blaine a su madre.

-Cooper se encargaba de eso...oh voy a matarlo...- dijo Pam enojada. -seguramente tampoco llego el pago a Los Ángeles!, hoy mismo voy a solucionar ésto... Susan no me informo de nada...René!...tráeme mi agenda...no mejor voy yo...René!.- grito Pam mientras salía caminando hacia la mansión.

-Me siento mal por él.- dijo Kurt.

-Por Cooper?, se lo merece, gasta fortuna en sus fiestas y no puede pagar en termino...- Blaine negó con la cabeza.

-Lo decía por René.- respondió Kurt.

Carol sonrió y Burt también.

-Quien es Cooper?.- preguntó éste.

-El hijo de mi socio, tiene casi cuarenta años pero él no se entero...vive para sus fiestas...y Valentine, mi socio, quiere que lo reemplace en la empresa, para eso Cooper debería sentar cabeza, eso si mi madre no se la...arranca.- respondió Blaine.

-Es muy cómica Pam...- comento Carol.

-René tiene mucha paciencia.- susurro Blaine terminando de desayunar.

-Podremos almorzar todos?.- pregunto Kurt a Blaine.

Éste sabia a quienes se refería, Kurt quería que los muchachos compartieran éste momento con ellos, pero no podían descuidar sus responsabilidades.

-Veremos.-

-Por favor...- dijo Kurt poniendo su mejor cara de niño bueno. -Será una hora nada mas...además tienes a los hermanos de La Roca para que vigilen.-

Blaine no podía negarse a eso, le sonrió de lado y miro a sus suegros que miraban a Kurt con asombro.

-Bien.-

Kurt sonrió triunfante y observó a su padre y a Carol.

-Que?.-

-Que mal criado estas.- respondió Burt negando con la cabeza.

Kurt siguió con su desayuno haciendo caso omiso a su padre.

Carol sonrió al igual que Blaine.

Terminaron de desayunar y empezaron los preparativos, ese día seria largo y a la vez corto, por más que Blaine quería estar cerca de de Kurt, debía estar atendiendo a los que se encargaban del jardín, Pam y Carol estaban pendientes de los arreglos de la mansión, y Kurt de la organización de la comida y de las mesas junto a Jeff.

Las horas pasaban lento, y la ansiedad de ambos crecía, y todo tomo otro ritmo cuando Calí entro a la mansión con sus asistentes.

-Bien. Ahora son míos, así que dejen todo...- dijo Calí mirando a Blaine y a Kurt que entraba a la sala. -tú y tú.- dijo señalando a dos de sus asistentes. -vayan con el señor Anderson y tú, vienes conmigo, necesitamos otra habitación.-

Blaine y Kurt se miraron, ahora era el momento de ellos.